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Barrancabermeja, 29 de Julio de 2024
Apreciable,
Doc. Oscar Francisco García Martínez
Inspección 1ª de Espacio Público
Alcaldía Distrital de Barrancabermeja
E. S. D.
Referencia: Objeción de comparendo No 68086620242040.
Presente.
Yo, Jhosep thomas Hernández Salazar, identificado con la Cedula de Ciudadanía
1.096.800.148, residente en la ciudad de Barrancabermeja (Santander); con correo electrónico
[email protected], acudo ante su despacho para interponer el siguiente recurso de
objeción al comparendo No. 68086620242040 para ejercer mi derecho al debido proceso,
conforme al artículo 29 de la Constitución Política de 1991 y el artículo 222 de la ley 1801 del
2016. La anterior solicitud la hago teniendo en cuenta los siguientes:
HECHOS
PRIMERO. El día 24 de Julio de 2024 me encontraba realizando labores de esparcimiento
y libre recreación en el parque llamado “torres” ubicado en el barrio el parnaso, en la ciudad de
Barrancabermeja (Santander), aproximadamente a las 15 horas del día.
SEGUNDO. Cuando estaba en dicho parque, se acerca un patrullero de la Policía Nacional
hacia mi persona para realizar una requisa personal y revisión del lugar en donde me
encontraba. En dicho momento, el patrullero alrededor de donde me encontraba levanta del
suelo elementos propios que contenían marihuana, y lo acusa de forma infundada de ser de mi
autoría
TERCERO. En forma de respuesta y alegación con el patrullero de la Policía Nacional, le
informo que no me encontraba consumiendo ningún tipo de sustancias restringidas, ante lo cual
obtuve como respuesta que “No importa si es porte o consumo, no está permitido tener
sustancias restringidas”, y procedió a realizar la interposición del comparendo en mi contra por
el porte y consumo de marihuana, siendo flagrante violación de mis garantías individuales pues
no portaba con ninguna dosis de drogas no permitidas.
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CUARTO. Es de recalcar que no me encontraba realizando consumo ni porte alguno, sino
que simplemente me encontraba disfrutando del parque en un sano esparcimiento y por estar
en el lugar equivocado se me pretende imputar una responsabilidad que no es la del suscrito.
PETICIÓN
PRIMERA. Solicito que me sean amparados mis derechos fundamentales al debido
proceso, legalidad, libre desarrollo de la personalidad y dignidad humana, dando como
consecuencia que el comparendo No. 68086620242040 se revoque.
SEGUNDA. Como consecuencia de lo anterior, que se elimine el comparendo interpuesto
en mi contra del correspondiente registro del Sistema Nacional de Medidas Correctivas RNMC.
FUNDAMENTOS DE DERECHO
En primera medida, conviene tener de presente lo dispuesto en la Ley 1801 de 2016, el
Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana. Primero, las disposiciones del Código son
preventivas y buscan propiciar la convivencia y el cumplimiento de deberes y derechos, como
establece el artículo 1. Esto significa que la acción de la Policía debe centrarse en la prevención,
respetando siempre los derechos fundamentales de las personas. En el artículo 2, se señala que
uno de los objetivos del Código es promover el respeto y el ejercicio responsable de la libertad y
la dignidad humana. En mi caso, la imposición del comparendo fue arbitraria y sin fundamento,
lo cual va en contra de estos principios. No se presentaron pruebas que demostraran que la
sustancia encontrada era de mi propiedad ni que estaba en posesión de drogas no permitidas.
Además, el artículo 8 del Código enfatiza la protección de la vida y el respeto a la
dignidad humana, la igualdad ante la ley y el debido proceso. Estas disposiciones subrayan la
necesidad de que cualquier medida correctiva sea proporcional y razonable, evitando cualquier
exceso innecesario. En mi situación, la medida tomada fue desproporcionada y no se
consideraron los principios de proporcionalidad y razonabilidad. Adicionalmente, la Ley 1801 en
su artículo 2 también promueve la solución pacífica de los desacuerdos y la adopción de medios
alternativos para la conciliación. Considero que, en lugar de imponerme un comparendo sin
pruebas claras, debió haberse adoptado un enfoque más conciliador y respetuoso de mis
derechos. Además, el artículo 9 del Código garantiza a las personas el ejercicio legítimo de sus
derechos y libertades constitucionales, fundamentados en la autonomía personal y la
autorregulación individual y social. Esto significa que mis derechos de libre desarrollo de la
personalidad y mi autonomía deben ser respetados, especialmente cuando no hay pruebas
claras que justifiquen la imposición del comparendo.
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Por su parte, el artículo 10 establece los deberes de las autoridades de Policía, incluyendo
respetar y hacer respetar los derechos y las libertades que establece la Constitución y las leyes,
prevenir situaciones que pongan en riesgo la convivencia, y dar el mismo trato a todas las
personas. En mi caso, la actuación de la Policía no solo fue arbitraria, sino que también falló en
respetar estos deberes, al no proveer evidencia suficiente y al no considerar mi derecho a la
igualdad ante la ley.
Ahora bien, por medio de la sentencia C-221 de 1994, la Corte Constitucional sentó un
precedente al determinar y garantizar el derecho a la dosis mínima de las sustancias
psicoactivas1, reconociendo así el ejercicio al derecho al libre desarrollo de la personalidad de
cada persona consumidora. La Corte Constitucional ha sido clara en su postura respecto al
consumo de la dosis mínima de sustancias psicoactivas, destacando que este consumo forma
parte integral del ejercicio de la individualidad y autonomía de las personas. Prohibiciones
absolutas por parte del Estado constituyen vulneraciones directas a los derechos fundamentales
de los individuos. En la Sentencia C-253 de 2019, la Corte reafirmó que el consumo de la dosis
mínima no perturba la convivencia ciudadana y, por lo tanto, la imposición de medidas
sancionatorias resulta desproporcionada cuando los individuos simplemente están ejerciendo un
derecho protegido constitucionalmente.
Esta interpretación subraya la importancia de no criminalizar conductas privadas que no
generan daños a terceros ni al orden público. La Corte sostiene que las medidas represivas no
solo son desproporcionadas, sino también ineficaces, ya que no abordan las causas subyacentes
del consumo ni promueven una solución basada en la salud pública y el respeto a los derechos
humanos. En lugar de sancionar, el enfoque debe dirigirse hacia la educación, la prevención y el
tratamiento, reconociendo la capacidad de los individuos para tomar decisiones sobre su propio
cuerpo sin la interferencia excesiva del Estado. Además, la Corte ha enfatizado que las
restricciones absolutas no solo fallan en proteger a la comunidad, sino que también perpetúan
estigmas y discriminaciones, especialmente hacia grupos vulnerables. La jurisprudencia de la
Corte establece un precedente crucial en la defensa de los derechos individuales y en la
necesidad de que las políticas públicas sean coherentes con los principios de dignidad,
autonomía y proporcionalidad2.
Asimismo, el Consejo de Estado, en sentencia del 2019 3, dejó sin efectos el Decreto 1844
del 2018, bajo el entendido de que la Policía solo podrá decomisar o retener la droga cuando se
compruebe que el portador la va a comercializar o distribuir. En este sentido, los agentes de la
1 Corte Constitucional. Sentencia C-221 de 1994. MP: Carlos Gaviria Díaz.
2 Corte Constitucional. Sentencia C-253 de 2019. MP: Diana Fajardo Rivera.
3 Consejo de Estado, Sala de lo Contencioso Administrativo. Sentencia del 30 de abril de 2020. Radicado
No. 11001-03-24-000-2018-00387-00 y 11001-03-24-000-2018-00399-00. CP: Roberto Augusto
Serrato Valdés.
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policía deben tener motivaciones objetivas que puedan sustentar con pruebas de que en efecto
la sustancia en cuestión estaba siendo utilizada para la venta de esta, más no para el consumo
propio. La intención de esta decisión fue garantizar la libertad de ejercicio del derecho a la
intimidad de las personas consumidoras y dejar de perfilar y criminalizar a los usuarios, en vez de
atacar a las grandes empresas de narcotráfico.
Por último, en la sentencia C-127 del 2023 4, la Corte Constitucional determinó que no se
pueden imponer comparendos contra personas usuarias de drogas por porte, siempre y cuando
éste sea con fines de consumo propio o medicado. A juicio de la Corte, portar la dosis personal
es un comportamiento manifiestamente privado, por lo que no genera ningún tipo de afectación
a derechos de terceros. Por eso, las medidas que restringen y sancionan el porte en el espacio
público son innecesarias e inconstitucionales. Así entonces, La Sentencia C-127 de 2023 de la
Corte Constitucional de Colombia establece que las prohibiciones absolutas al porte y consumo
de sustancias psicoactivas (SPA) en espacios públicos, como parques, vulneran derechos
fundamentales como el libre desarrollo de la personalidad, la dignidad humana y la salud de las
personas que consumen estas sustancias. La Corte subraya que el porte y consumo personal de
SPA es una conducta privada y protegida constitucionalmente, que no representa un riesgo para
los niños, niñas y adolescentes (NNA). La exequibilidad condicionada de estas prohibiciones
implica que solo son aplicables cuando el porte o consumo no es para uso personal o dosis
medicada. La Corte determinó que las restricciones no son idóneas ni proporcionales cuando se
trata de consumo personal, y que existen otros mecanismos menos lesivos para proteger a los
NNA sin necesidad de recurrir a prohibiciones absolutas. Además, la Corte ordenó que estas
restricciones se deben aplicar de acuerdo con regulaciones locales basadas en criterios de
razonabilidad y proporcionalidad.
De igual forma, en Barrancabermeja en línea con la Sentencia C-127 de 2023 de la Corte
Constitucional, se permite el porte y consumo de la dosis personal de sustancias psicoactivas,
aunque con ciertas restricciones específicas para proteger a niños, niñas y adolescentes. A través
del Decreto 079 del 7 de marzo de 2024, el alcalde Jonathan Vásquez Gómez estableció que el
consumo de sustancias psicoactivas en espacios públicos o lugares abiertos al público estará
restringido dentro de un perímetro de 200 metros alrededor de instituciones educativas, centros
deportivos, parques, zonas históricas o de interés cultural, así como otros lugares determinados
por motivos de interés público donde haya presencia de menores de edad. Esta medida busca
equilibrar el derecho al consumo personal protegido constitucionalmente con la necesidad de
proteger a los menores de edad. El Decreto especifica que, aunque se restringe el consumo en
las áreas mencionadas, esta restricción no aplica para el porte de sustancias psicoactivas con
fines de consumo propio o de dosis medicinal.
4 Corte Constitucional. Sentencia C-127 de 2023. MP: Juan Carlos Cortés González.
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De tocante con lo anterior, el artículo primero del Decreto 079 del 07 de Marzo de 2024
establece:
ARTÍCULO 1. OBJETO. El presente acto administrativo tiene por objeto definir el perímetro en los
que se restringirá el consumo, porte, distribución, ofrecimiento y comercialización de sustancias
psicoactivas en el espacio público o lugares abiertos al público, ubicados dentro del área
circundante a las instituciones o centros educativos, centros deportivos, parques, zonas históricas
o de interés cultural, así como otras determinadas por motivos de interés público, en las que
hacen presencia niños, niñas y adolescentes.
PARÁGRAFO. La presente restricción no aplicará en ningún caso para el porte de sustancias
psicoactivas con fines de consumo propio o de dosis medicada.
Tal como se expuso en el acápite de hechos, es evidente que los policías que impusieron
el comparendo actuaron sin fundamento alguno. A pesar de que la jurisprudencia exige pruebas
suficientes para demostrar que una persona está portando una dosis superior a la mínima y/o
usando drogas en el espacio público, los agentes no tenían tales pruebas en mi caso, pues no se
cuenta con material fílmico que de fe que la droga ubicada en el lugar de los hechos se puede
atribuir de mi posesión. Con lo anterior, el actuar de estos agentes fue completamente arbitrario
e injustificado, y por ende, el comparendo no tiene ningún tipo de sustento fáctico. La Sentencia
C-127 de 2023 y el Decreto 079 del 07 de Marzo de 2024 me amparan ampliamente, pues debe
acreditarse el nexo entre la sustancia ilícita y la persona a la cual se le atribuye el comparendo, lo
cual en el presente caso no se logra demostrar, y aunque esto sucediere, no es dable imponer
sanciones teniendo en cuenta la normatividad ya citada con anterioridad.
ANEXOS
1. Fotocopia de la Cedula de Ciudadanía del suscrito.
NOTIFICACIONES
Recibo cualquier notificación en la siguiente dirección:
Número telefónico: 3022764965
Sin más por el momento, me suscribo quedando atento.
Gracias.
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Jhosep thomas Hernández Salazar
C.C. 1.096.800.148