1.
En la Antigüedad: Búsqueda de la virtud
La ética se enfocaba en cómo ser una buena persona y vivir una vida justa y
equilibrada.
Filósofos como Sócrates, Platón y Aristóteles desarrollaron las primeras ideas
éticas basadas en la razón y la virtud.
Ejemplo: Aristóteles hablaba del “justo medio”, es decir, evitar los extremos.
2. En la Edad Media: Ética religiosa
La ética se unió fuertemente con la religión.
El comportamiento moral debía obedecer los mandamientos divinos.
Ejemplo: Amar al prójimo, según la Biblia, era una obligación moral.
3. En la Edad Moderna: Ética racional
La ética se independiza de la religión y se basa en la razón y la libertad
individual.
Se plantean principios universales que deben aplicarse a todos.
Ejemplo: Kant decía que hay que actuar por deber, no por interés personal.
4. En la Edad Contemporánea: Ética práctica y social
Se desarrollan nuevas corrientes éticas enfocadas en el bienestar colectivo, la
justicia social y la libertad personal.
Aparecen enfoques como el utilitarismo, el existencialismo y la ética del
cuidado.
Ejemplo: El utilitarismo propone que una acción es buena si genera felicidad a
la mayoría.
5. En el Siglo XXI: Ética global y tecnológica
La ética se adapta a los nuevos desafíos del mundo moderno: medioambiente,
inteligencia artificial, redes sociales, bioética, etc.
Se habla de una ética universal, con valores como la paz, los derechos humanos
y el respeto a la vida.
Ejemplo: Decidir si es correcto usar IA para tomar decisiones médicas o si se
debe priorizar el medio ambiente sobre las ganancias económicas.
Características de la ética
La ética es una disciplina filosófica que trabaja con las cuestiones morales y el
comportamiento humano. Algunas de sus características son:
Es normativa. La ética se preocupa por establecer normas y principios que
determinan lo que es moralmente correcto o incorrecto. Proporciona pautas para
juzgar la conducta humana.
Es universal. Los principios éticos buscan ser universales, es decir,
aplicables a todas las personas en todas las culturas. La ética se esfuerza
por encontrar valores y normas morales que trasciendan las diferencias
culturales.
Es racional. La ética se basa en la razón y el pensamiento crítico. Busca
justificar y argumentar principios éticos a través de la lógica y el análisis.
Es autónoma. La ética promueve la autonomía moral, es decir, la
capacidad de las personas de tomar decisiones éticas por sí mismas y ser
responsables de sus acciones.
Es crítica. La ética se dedica a plantear preguntas críticas sobre lo que es
correcto o incorrecto, analizando dilemas y situaciones éticas para buscar
respuestas basadas en principios morales.
Es heterogénea. Existen diferentes corrientes éticas, como el
utilitarismo, el kantianismo o la ética aristotélica, que ofrecen enfoques
variados para abordar problemas éticos.
Es interdisciplinaria. La ética se relaciona con otras disciplinas, como
la filosofía política, la psicología y la sociología, ya que influye en cómo
las personas interactúan en la sociedad.
CLASIFICACION DE LA ETICA
La ética se clasifica según su campo de estudio, según cómo piensa a la acción moral y
según la época en que se desarrolla cada teoría.
La clasificación más habitual, sin embargo, es según su campo de estudio. Así, la ética
se divide en metaética, ética normativa, ética descriptiva y ética aplicada.
Metaética
La metaética estudia el origen, el significado y las características de los principios éticos
y los juicios morales. Se la utiliza para construir un lenguaje teórico que responda a los
problemas éticos en relación a la lengua y al conocimiento.
Algunos de los problemas frecuentes de la metaética son el problema del ser, el deber
ser y la existencia o no del libre albedrío, entre otros. El realismo moral es un ejemplo
de corriente metaética.
Ética normativa
La ética normativa estudia los criterios normativos de la moral. Trabaja con
conceptos que determinan cuándo una conducta es ética y qué está bien y mal. Los
códigos civiles de cada país y la deontología son ejemplos de éticas normativas.
Ética descriptiva
La ética descriptiva estudia la práctica de las creencias y comportamientos morales
de las personas. Busca describir las características de la ética y la moral tal como se las
desarrolla en la vida cotidiana.
Aunque su estudio se acerca a las ideas del bien y del mal, la ética descriptiva no busca
determinar qué es lo moralmente correcto, sino la descripción de cómo se toma una
decisión ética y cómo se desarrolla un sistema de valores. La ética kantiana es un
ejemplo de ética descriptiva.
Ética aplicada
La ética aplicada, también llamada ética práctica, es la aplicación de la ética a los
problemas del mundo real. La ética práctica intenta responder a la pregunta de cómo
deben actuar las personas en situaciones específicas. estudia cómo se aplican los
principios de la ética en situaciones específicas como el ámbito laboral o la medicina,
y así se divide según el área donde se la aplique.
ÉTICA APLICADA:
En la actualidad, la ética aplicada es la rama de la ética que más desarrollo tiene.
Muchas de las áreas en las que se desarrolla la ética tienen autonomía científica. Esto
significa que son consideradas una rama de la ética aplicada con independencia de las
demás, ya que por sí solas cuentan con desarrollos propios. Algunas de estas ramas son
la ética profesional, la ética personal y la ética religiosa.
Ética profesional. Se vincula con el ejercicio de un oficio determinado. Se
interesa por los límites del ejercicio de la profesión de manera honrada y
responsable, así como por los códigos deontológicos que rigen los colectivos
profesionales.
Ética personal. La ética personal es la manera que tiene un individuo para
manejarse en la sociedad y en los diversos ámbitos de interacción personal. Se
trata de un enfoque respecto a los valores con los que una persona elige vivir su
vida, muchos de los cuales están determinados por su tradición moral, religiosa,
profesional y cultural, pero también por elecciones vitales que el individuo
tendrá que hacer por su cuenta.
Ética religiosa. Las distintas religiones influyen en la moral y los códigos éticos
que rigen a las distintas comunidades que las practican. La ética religiosa estudia
estos códigos para entender cómo influyen en el comportamiento y en las escalas
de valores de una sociedad.