EL PENTATEUCO
La palabra pentateuco viene del griego πέντε
(pénte) “cinco”, y τεύχος (téukhos) “rollo”, y
se refiere a los primeros libros de la Biblia:
Génesis, Éxodo, Levítico, Números, y
Deuteronomio. Como el nombre sugiere, estos
escritos —como muchos de los textos de la
antigüedad— se almacenaban enrollados en
estuches cilíndricos.
En la tradición judía, los libros del pentateuco
forman la Torá —también llamada “la Ley”—
la cual está contenida en el Tanak (un acrónimo
de Torá, Nevi’im y Ketuvim), que incluye
además los libros de los profetas y los escritos.
El Tanak completo forma lo que en la tradición
cristiana conocemos como Antiguo Testamento,
aunque en un orden distinto.
Aunque algunos eruditos lo cuestionan,
Jesús mismo afirmó que los libros del
Pentateuco fueron escritos por Moisés (Lc.
24:44). La posible excepción es Deuteronomio
34, aunque algunos creen que incluso esta
sección fue escrita por Moisés de manera
profética.
Este es un breve resumen de lo que
encontramos en cada uno de los libros que
componen el Pentateuco:[1]
GENESIS
Las primeras páginas de la Biblia comienzan con el
Libro del Génesis, que en griego significa
orígenes; en él se narra la creación del Universo.
Génesis es la traducción de la palabra hebrea
"Bereshit" que significa "en el principio" y que es la
palabra con la que empieza el Libro más leído del
mundo. Este libro narra, como dice su nombre, los
orígenes o principios del mundo, y el comienzo de un
Pueblo: El Pueblo de Israel. En él, aparecen personajes
muy importantes en la historia de este Pueblo, como
son Abrahán, Isaac y Jacob, que forman el grupo que
llamamos Los Patriarcas.
El Génesis se puede dividir en dos partes claramente
diferenciadas:
1. Desde la creación hasta Abraham:
La Creación
Historia de Adá y Eva
Noé y el diluvio
2. La historia de los Patriarcas:
Abraham
Isaac
Jacob
José
EXODO
El Libro del Éxodo, es la historia de la salida y
liberación del Pueblo de Israel de su esclavitud en
Egipto, su marcha por el desierto y la Alianza de Dios
con su Pueblo en el monte Sinaí. El personaje más
importante de esta historia es Moisés, nombre que
según la tradición significa "salvado de las aguas".
Moisés será el mediador entre Dios y su Pueblo que
seguirá fielmente el plan de salvación y liberación del
Señor.
El Éxodo se puede dividir en cuatro partes:
1. Lucha por la libertad y preparación de la salida.
2. Salida de los israelitas de Egipto guiados
por Moisés.
3. La Alianza del Sinaí.
4 - Construcción del tabernáculo, símbolo de la
morada de Dios en medio del pueblo.
LEVITICO
El Libro del Levítico está dedicado principalmente, al
culto que los israelitas debían dar a Dios y a las
personas que estaban dedicadas en exclusiva a ese
culto, que eran los descendientes de la tribu o la
familia de Leví, llamados Levitas, de donde deriva el
título de este libro. Todas estas leyes fueron dadas por
Dios a Moisés para que el Pueblo de Israel le diera
culto como Dios deseaba.
En este libro podemos distinguir cuatro partes:
1. Leyes en torno a los sacrificios.
2. Consagración de los sacerdotes.
3. Leyes y reglas de pureza real.
4. La ley de santidad.
El título hebreo de este libro es "En el desierto", y
define bastante mejor que el de Números, el
contenido del mismo. Al traducirlo al griego se le puso
el nombre de Números porque en él se expone el
censo que Dios mandó hacer a Moisés de todos los
israelitas y de sus tribus o familias. Las historias que
nos cuenta este libro pertenecen a parte de la
estancia de los israelitas en el desierto, experiencia
fundamental de este pueblo en su relación con Dios.
En este libro se distinguen las siguientes partes:
1. En el Sinaí hasta la partida.
2. Viaje a través del desierto.
3. En los Llanos de Moab.
DEUTERONOMIO
El libro del Deuteronomio narra las palabras
que Moisés dirigió a su pueblo cuando llegaron a los
Llanos de Moab, a las puertas de la Tierra Prometida,
y apunto de pasar el río Jordán. Presintiendo cercanos
los días de su muerte, Moisés quiso dar al Pueblo, sus
últimas instrucciones.
En este libro hay cinco grandes temas: Dios, el
Pueblo, la Tierra, la Ley, y el Santuario.
El Señor es el Dios de Israel y este es su Pueblo, su
propiedad, al que Dios ha dado una Tierra, "tierra
que mana leche y miel". Para poder vivir en la tierra
de Canaán el Pueblo necesita una Ley y un único lugar
donde dar culto a su Dios.