Notación y Edición Musical
Notación y Edición Musical
La notación musical se refiere a la escritura de la música en todas las épocas hasta la actualidad, mientras que la
paleografía se centra más en las grafías y particularidades de los documentos para poder descifrarlos.
La historia de la edición crítica comienza en el siglo XIX para ediciones de música antigua. Se comienza a editar obras
canónicas. Se crean las Series Monumentales y las Colecciones Nacionales, que son antologías de obras de diferentes
autores. Guido Adler fue uno de los primeros autores que comienza a ver la importancia de la elección y comparación
de obras. Tras la Segunda Guerra Mundial comienza una nueva fase debido a las migraciones a Estados Unidos y el
desarrollo de la fotografía. Se empezaron a hacer estudios comparados de todas las fuentes posibles por medio de
comités internacionales. También se empezaron aa hacer ediciones interpretativas para solistas, muy útiles para el
intérprete.
Metodología y criterios de edición: El trabajo con las fuentes: principios de edición crítica
El codex o libro es el principal soporte de la música litúrgica pero antes pasa por los estadios intermedios de
rotulus y de libellus.
Rótulus: desde la segunda mitad del siglo X se empieza a notar el Exsultet y a veces también la Benedictio fontis
en un largo rulo iluminado o con miniaturas que representaba en el reverso escenas del misterio pascual y escenas
del Antiguo Testamento. A medida que cantaba el diácono dejaba caer delante de su pupitre el rotulo para que los
fieles admiraran las miniaturas.
Libellus: Designa un libro o un manual o un capítulo de un libro. Normalmente no se usa como diminutivo por lo
que a veces se dice libellulus. Con Gregorio de Tours en el siglo VI se usa por primera vez el término aplicado a
un libro de plegarias de uso del sacerdote, lo que en Roma más tarde se llamó sacramentario.
o El libellus tiene sólo un cuaderno o a lo máximo dos o tres cuateniones, en origen estos cuadernos eran
independientes, no estaba encuadernado y litúrgicamente tenía por objeto no el conjunto de las funciones
de un ministro o el conjunto del año litúrgico, sino una fiesta determinada o una acción litúrgica (Agenda)
determinada.
Códice: libro manuscrito compuesto por un conjunto de hojas de un material flexible unidas entre sí por el margen
interno y generalmente protegido por unas cubiertas. Es el soporte más extendido de los libros de canto. No
sabemos con exactitud el momento en que se empieza a utilizar el códice de material blando, aunque debió ser
antes de nuestra era. En el s. IV ya se ha operado la transformación esencial: el uso del codex a expensas del
volumen - de volvere (rollos). Para la preparación del pergamino destinado al libro litúrgico y a la Biblia no
escatimaban en la calidad, salvo a veces para los troparios-prosarios en el siglo XI o para los procesionales
expuestos a la intemperie durante las Rogativas. Los monasterios fabricaban su pergamino, mientras los capítulos
de las catedrales -en ciudades- se suministraban del exterior. Al comienzo de la escritura de la notación musical
en los manuscritos (siglo IX, X) hay una especie de titubeo: falta de espacio suficiente para los neumas; el notador
se ve obligado a escribir las notas de los melismas o bien en el margen, o bien en una segunda posición entre las
líneas, etc. En el origen de la tradición del canto gregoriano, los pergaminos de los grandes scriptoria carolingios
tenían varios formatos para los libros litúrgicos: cuadrado, rectangular, apaisado y, en el siglo XI-XII, el formato
ancho o álbum.
o El formato cuadrado (Altura = Anchura) o formato antiguo se reserva preferentemente a los evangelios
y a veces a los sacramentarios. Se impuso también a los graduales sin notación que preceden a algunos
sacramentarios gregorianos.
o El formato rectangular (Altura > Anchura) es el que más extendido está durante los siglos X y XI, es
decir la época de la notación neumática sin líneas. En los antifonarios copiados y notados entre los siglos
XII y XV el formato del libro aumenta, mientras que el número de pentagramas o pautadas disminuye.
o El formato oblongo (Altura = doble de la Anchura) se emplea en dos tipos de libros de canto: primero
en el cantatorium y, más tarde, en el siglo XI, en el tropario-prosario. Según el Ordo I de la misa romana,
le cantor debía subir al ambón con el cantatorium en la mano, insignia, distintivo de su dignidad.
o El formato ancho o álbum (Anchura = doble de la Altura), el que conviene más a libros como el
procesional, que se necesita trasladar en las procesiones y por eso tiene un tamaño reducido. También se
usa este formato en los cancioneros y los libros de polifonía a partir del s. XVI. El codex, de formato
rectangular corriente, es el soporte habitual del libro de canto más extendido y más antiguo: el antifonario.
Los Ordines: se conocen unos 50. Se indica cómo se celebra la Eucaristía, el orden. Los ordines romani (ritos de
Roma) son numerosos y de diversas épocas desde el s. VII.
El Leccionario (lectionarium): primero eran Biblias marcadas, luego se hacen selecciones de lecturas.
El antifonario contiene el texto musical de las partes cantadas. Data del s. IV o V. Más adelante se dividen en
Antifonario de la misa y Antifonario a secas, para el del oficio.
o El Antifonario de la Misa (antiphonarius missae). Contiene los textos que se cantan en la misa. En Roma
al principio se distinguía entre varios tipos, según los cantos que contuvieran (cantatorium: GR,
responsoriale: R/ del OF y antiphonarium (Ant. del IN y CO). Posteriormente se reunen todos en un
mismo libro. Los más antiguos e importantes están recogidos por R.J. Hesbert en su Antiphonale
Missarum Sextuplex (Bruselas, 1935): Monza (siglo IX); Rheinau (siglo IX); Mont-Blandin (siglos VIII-
IX); Compiègne (siglo IX); Corbie (siglo IX); Senlis (siglo IX). De los antifonarios con notación hay
que distinguir los paleo-romanos (que son los más tardíos) de los neo-romano, que nos han llegado en
mss. más antiguos y numerosos. Con notación destacan Saint-Gall 339, ss. X-XI; Laon (cód. 329), ss.
X-XI; Monza (Bibl. Capit. c.12, 75), s. X; Montpellier (Bibl. Medicina, H. 159), s. XI; o El Antifonario
del Oficio (antiphonarius officcium). Con todos los cantos del oficio en orden del año litúrgico. Se
diferencian los de uso catedralicio y monástico en el número de piezas que tienen los nocturnos, las horas
menores y las vísperas (vid. esquema de piezas del oficio).
El Cantatorium. Libro del solista, contiene el GR, el AL y a veces los V/ del OF.
El Gradual (graduale). Es una denominación más reciente del Antiphonarium missae. El nombre se debe a la
importancia del GR. En algunos más antiguos faltan las piezas de solista que están en el Cantatorium. El último
añadido son las piezas del ordinario de la misa.
El himnario (liber hymnorum). Los himnos en Roma no se aceptaron hasta el s. XII, pero sí en las demás iglesias
y en la regla benedictina, donde los usan desde S. Ambrosio. Los más antiguos contienen otras piezas (salmos y
cánticos). Desde el s. X existen himnarios con o sin notación.
El procesional (processionale). Cada iglesia, región u orden religiosa selecciona sus cantos procesionales que
fueron reunidos hacia finales del s. XI o comienzos del XII, en un pequeño libro para uso del cantor.
El pontifical (pontificale) libro que contiene las fórmulas y las ceremonias de las funciones reservadas al obispo
(confirmación, ordenaciones, consagración de la iglesia, etc.).
B. LIBROS LITÚRGICOS COMPUESTOS
El gradual sin notación que precede al sacramentario (de algunos del VIII y IX)
Índice del gradual que precede al sacramentario o integrado en éste.
El sacramentario con incorporación de los cantos de la misa. En lugar del incipit de los cantos en el margen de
las oraciones, se incorpora en el sacramentario el texto de estos cantos -más adelante con notación- colocando las
piezas en el lugar donde deben cantarse.
El leccionario con incorporación de los cantos de la misa.
Los libelli de tropos y secuencias. Al principio de la composición de los tropos, prosulas, secuencias (mediados
del s. IX), se añadían en el antifonario o en gradual o incluso en alguna página en blanco en cualquier manuscrito.
Al convertirse en una producción tan rica, se recogieron, ordenaron y recopiaron todas estas piezas en los
troparios-prosarios (hacia el s. XI). La etapa intermedia entre dispersión y colección está representada por el
libellus.
El tropario-prosario. Los antiguos libelli de tropos han desaparecido, pero su contenido repartido en los troparios-
prosarios podría reconstruirse gracias a los índices de los elementos que figuran en Corpus Troporum. Los tropos
para una misma fiesta es diferente de una iglesia a otra, si bien se perpetúa, a veces idéntico, en misas de un
mismo centro.
Tropario-prosario-procesional. En este libro se reunían piezas muy variadas: el Exultet del diácono, las Ant. del
benedictus y del Magnificat para los domingos después de Pentecostés, las ant. de la procesión de las Rogativas
y las de las fiestas y domingos del año, etc. Especialmente en la zona de notación aquitana desde el siglo XI,
cuando estos cantos, sacados del gradual, se reagrupan y se mantienen en el troparioprosario.
Misal notado o gradual fusionado con los otros libros de la misa. Distribuye dónde se cantan las piezas y fusiona
los libros “oficiales”: sacramentario, leccionario y gradual.
Breviario-misal notado. En grandes catedrales y monasterios ricos usan muchos libros: para la celebración de las
misas en los distintos altares, libros notados para los dos lados del coro y libros de lectura para oficios nocturnos
y diurnos. En pequeños prioratos, utilizaban por economía libros compuestos como el breviario-misal, que fusiona
en un gran volumen media docena de libros litúrgicos. Provienen sobre todo de Italia y según el formato debían
utilizarse en el atril, para todos los oficios y la misa cantada.
El Totum (colección de todos los libros litúrgicos de una orden religiosa)
Colecciones hechas para casos excepcionales o locales. Destinados a la celebración de las fiestas de un patrón de
la diócesis o del fundador de un monasterio. La extensión de la polifonía litúrgica a las fiestas importantes
ocasionó la creación de una colección especial de piezas agrupadas en un libro litúrgico que lo es también de
música.
o Libros especiales con los oficios de la fiesta del 1 de enero: Office des Fous (Oficio de la Circuncisión:
Sens, Bibl. mun. 7)
o El Liber sancti Jacobi (o Calixtino) de Santiago de Compostela. o Libri motetorum, cancioneros y libros
de polifonía.
o El Magnus liber organi del coro de Notre-Dame de París. Un autor anónimo de Bury Saint-Edmund a
fines del s. XIII testimonia que él vió en el coro de la catedral de París el “Magnus liber organi”. Este
libro ha desaparecido. Conocemos su contenido a través de misas con una selección de piezas suyas, no
una copia fiel.
o Colección de misas polifónicas del siglo XIV.
o Otros libros litúrgicos: Sin notación musical pero conviene conocer o Salterio : Psalterium non feriatum,
Psalterium feriatum o Homiliario: homiliarium, homiliarius liber doctorum
o Legendario o Pasionarios: vida, martirio, traslaciones y milagros de los santos.
o Calendario: conjunto de fiestas de una iglesia particular o diócesis
o Martirologio
Graduale Sacrosanctae Romanae Ecclesiae (Desclée, 1908): hay varias ediciones, corregidas y aumentadas (la
última en 1961).
Liber usualis Misae et Oficii pro dominicis et festis (Desclée, 1929), con varias ediciones, ojo al dar una referencia
del LU -como de cualquier libro-, pues las paginaciones varian en cada edición.
Graduale Romanum (Solesmes, 1974) con el propio y ordinario de la misa; la notación está tomada de la edición
de 1908, pero la ordenación de las piezas sigue el orden posterior a la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II.
Graduale Triplex (Solesmes 1979), sigue la ordenación litúrgica posterior al Vaticano II, pues es el mismo del
anterior pero incluye los neumas de Laon y San Galo, es pues una edición “crítica” con tres versiones del mismo
canto: dos del siglo IX-X y una moderna en notación cuadrada..
Graduel neumé (Solesmes 1966) versión personal de Cardine del Gradual de 1908 con los neumas de SG (orden
preconcilio Vaticano).
Graduale Simplex (Typis Polyglotis Vaticanis editio typica altera 1975), el propio y ordinario, es una versión
simplificada del Graduale Romanum con finalidad pastoral. En él aparecen los textos completos de los salmos.
Offertorale Triplex cum Versiculis (Solesmes 1985). Reedición fotomecánica de la de estudio de Karl Ott
(Offertoriale, Tournai 1935) con los neumas de L y SG escritos por R. Fischer, y reeditado en 1978 con
introducción de Fischer: Offertoires Neumés.
Antiphonale Romanum, tomus alter, (Solesmes 1983). Bajo este título que pretende reeditar completamente la
liturgia del oficio está publicado hasta el momento el Liber Hymnarius cum Invitatoriis et aliquibus Responsoriis,
en el que aparecen las nuevas escrituras neumáticas según las indicaciones transmitidas por las notaciones de SG
y L y los estudios semiológicos. Ediciones de uso monástico:
Processionale Monasticum (Solesmes 1893) reimpreso en 1983.
Liber Responsorialis pro festis I. Classis (Solesmes, 1895).
Variae Preces (Solesmes, 1901).
Antiphonale Monasticum (Tournai, 1934): repertorio completo de las Horas para las comunidades benedictinas
(excepto Maitines).
Ordo Hebdomadae Sanctae iuxta ritum monasticum (Desclée, 1957)
Psalterium Monasticum (Solesmes 1981)
C: Gradual de Compiègne (segunda mitad del s. IX) K: Gradual de Corbie (después del 853)
NOTACIÓN BENEVENTANA
BV34 I- BV 34: Benevento, Biblioteca Capitolare ms. VI-34 Gradual, prosario y tropario de Santa Sofía,
benevento, s. XI-XII.
NOTACIÓN BOLOÑESA
A Ra 123: Roma, Biblioteca Angelica, Ms. 123 Gradual, procesional, antifonas y tropario-prosario de Bolonia
pimera mitad del s. XI.
M F-MO H159: Montpellier, Bibliohèque de l’École de médicine H159 Tonario de la misa de San Benigno de
Dijon, s. XI.
La codicología estudia los códices, su descripción e historia. Como los códices son el soporte habitual de la música
que se estudia en esta asignatura, veremos algunas nociones básicas de esta ciencia. Para interpretar una fuente musical
antigua hay que conocer los códigos en los que está escrita la obra, tanto el texto (la paleografía textual y el idioma
correspondiente) como la música (paleografía musical). Sólo este último punto, la lectura de la música, es el que se
estudia en la asignatura.
Copistas y material.
1. Instrumentos gráficos: Estilo, juneo, caña, pluma. Cuchillas.
2. Tintas: Vegetales, minerales o mixtas. Por ejemplo: El púrpura, obtenido de las glándulas de unos moluscos,
o el carmín, obtenido de las cochinillas. Suelen ser útiles a la hora de contextualizar.
3. Posición del copista: De pie, sentado, a mano alzada, cursiva.
Los códices se organizaban en primer lugar en bifolios, es decir, un solo trozo de piel doblado a la mitad del que se
obtenían dos folios. De cada animal se podían conseguir uno o dos bifolios. Según cuánto se doble el bifolio: Bifolio,
folio, cuartilla, octavilla (tamaños). Luego, los bifolios se agrupaban en cuadernillos, cosiéndose unos con otros. El
número estándar de bifolios en un cuadernillo era de entre cuatro y cinco en la Edad Media y primer Renacimiento.
Han de coincidir las partes de carne y las de pelo por motivos estéticos (tienen diferente color). Una vez se han
encuadernado, se perforan para indicar dónde van a ir las líneas. El rayado se hace distinto en cada lugar. Se crean
márgenes también. La caja es la medida de lo escrito y es muy importante. Las signaturas y reclams son marcas que
se hacían para establecer un orden y se pueden decorar.
3. LA CATALOGACIÓN DE M ANUSCRITOS
El RISM (Répertoire International de Sources Musicales) es el organismo oficial que se ocupa de catalogar las fuentes
musicales según normas estandarizadas: Normas Internacionales para la catalogación de fuentes musicales históricas
(Serie A/ II. Manuscritos musicales 1600-1850) (España: RISM, 1996). Sin embargo, los manuscritos anteriores a
1600 no se incluyen y sus particularidades hacen que no se puedan aplicar a ellos estas normas y sea mucho más fiable
y lógico seguir normas de catalogación de fuentes históricas usadas con sentido común y detalle. Se pueden seguir las
normas de los manuales de codicología mejoradas p. ej. con las normas de la Deutsche Forschunggemeinschaft (DFG,
es la Sociedad Alemana de Investigación) para la catalogación de manuscritos medievales, que tampoco son
específicas para música pero son muy buenas y completas. Es decir, que cada uno sigue sus normas y en este campo
no hay nada unificado todavía, pero hay que ser minucioso, coherente y describir muy bien.
Los tres puntos básicos de toda catalogación son: 1. Encabezamiento: signatura (según normas internacionales); autor
y título o tema del manuscrito (si hubiera); antigua signatura (si la hubiera); material; número de hojas; formato (alto
x ancho en mm.); procedencia, origen y datación.
Descripción interna. Intenta dar una visión completa y exacta del contenido manuscrito. Los elementos principales
son:
Consignación del autor y título: si hay varias obras de un mismo autor su nombre en primer lugar y luego la lista
de las obras, señalando su extensión en folios (primero y último). Los autores de obras apócrifas van precedidos
de un asterisco. Se usará como título el que se usa habitualmente. Si el del manuscrito es diverso se transcribirá
completo. Las restituciones de cualquier naturaleza se incluyen entre paréntesis angulares (< >).
Si las obras son de varios autores se distinguirán tantos apartados como autores precedidos de una cifra y los
títulos de las obras tendrán un exponente numérico o alfabético.
Transcripción del incipit y explicit (hasta finales del XVI).
Examen del texto. Siempre que sea posible se caracterizará esquemáticamente el contenido y su traditio citando
en el mismo orden del original los argumentos, introducciones, prólogos, dedicatorias, índices... En la
transcripción se adoptará un criterio de total fidelidad al texto original del escriba (ortografía y signos de
puntuación), pero desarrollando las abreviaturas, entre paréntesis las que sean dudosas. Lo más importante en el
examen del texto es la colación: confrontación del texto con el de una edición, la más reciente o mejor, señalando
lagunas, divergencias y variantes.
Bibliografía.
o a) relativa al códice (toda).
o b) relativa al texto (la esencial)
Observaciones complementarias. Ruiz señala además que el que se dedique a este tipo de investigación debe
reunir una serie de cualidades personales: gran experiencia en el manejo de códices; enorme paciencia; espíritu
observador; capacidad de análisis y de síntesis; gusto por el orden y meticulosidad; solidísima formación en:
lenguas clásicas, filología, paleografía, codicología, crítica textual, historia y otras disciplinas afines.
En el caso que nos ocupa, además hay que conocer la notación musical de toda época, formas y estilos musicales
e historia de la música y liturgia, pues la mayor parte de manuscritos son de uso litúrgico.
b) Escrituras sintéticas (diversos sistemas mnemotécnicos): Signos rúnicos anglosajones, tironianas de la escritura
latina.
c) Teoría de los acentos: Coussemaker, Pothier y Mocquereau a finales del siglo XIX, Eugène Cardine en el XX.
Referencia a los signos diacríticos (aquellos de la escritura que no son letras).
d) Quironomía: Aquellos gestos que realizaba con la mano el maestro cantor. No se puede saber qué es anterior y qué
posterior.
4. EVOLUCIÓN DE LA TRADI CIÓN ESCRITA
770-800: Composición y fijación del canto gregoriano (Oralidad). Testimonios de Notker y Juan Diácono.
830-900: Transmisión del nuevo repertorio en el Imperio Franco (oralidad, primeros testimonios de neumas).
Aparición de los primeros manuscritos con neumas.
La primera notación conocida es la neumática. No existen tratados teóricos sobre ella y conservamos muy pocas
referencias, por lo que su funcionamento lo tenemos que deducir de las fuentes. Existen notaciones neumáticas
distintas según el ámbito geográfico. Los seis manuscritos más antiguos se conservan en un libro moderno y datan
aproximadamente del 775. Mont Blaudin es uno de estos, pero antes de la recopilación debió haber un largo proceso
de tradición oral hasta que se escriben los textos. Se crearon escuelas de canto en las que el repertorio se memorizaba,
y se cree que había una serie de fórmulas que se adaptaban a los textos según una serie de normas. Existen textos del
siglo VIII que hacen referencia a música escrita pero no se referían necesariamente a la notación.
Los neumas son signs gráficos que señalan una serie de parámetros del canto. El origen del término puede estár en
(del griego) neuma, que significa signo o en mneuma, que significa espíritu.
NOTACIONES DE ACENTOS
Formadas por los acentos gramaticales, el grave y el agudo. Se eligen según su naturaleza o analogías. Relación con
la quironomía. Encontramos esta clase de neumas en Suiza (San Galo), Inglaterra, Normandía, Italia y España
(Visigótica). El trazado de los neumas puede variar por estar agrupados de diferentes maneras, adición de letras y
adición de episemas.
NOTACIONES DE PUNTOS
Indican alturas de las notas pero no ritmo. Las encontramos en Aquitania (Sur de Francia), y en el Norte de España.
Sus contenidos son un poco diferentes porque probablemente sean más antiguos. Los centros principales de
producción fueron San Marcial de Limoges, Moissac, y la Catedral de Albi. Conservamos unos cuatrocientos
manuscritos, de entre los que destacan el Gradual de Albi y el Gradual Saint-Yireix. La mayor parte de los neumas
son puntos y están colocados de manera diastemática. Una línea a punzón indica la altura, que normalmente suele ser
do o fa (tono de recitado). Temporalmente esta pauta evoluciona, empezando por la pauta a punta seca, la pauta a
plomo gris y la pauta a línea roja. Se utilizan virga, clivis, pes y punctum.
De la notación aquitana se pasó poco a poco al tetragrama. Entre finales del S.X y principios del S.XI se empezaron
a indicar los semitonos mediante líneas de distintos colores y letras para las claves. Guido D'arezzo concilió y difundió
los intentos realizados en diversas partes cuando expuso su sistema de notación. Guido añadió dos y hasta tres líneas
de color negro de manera que había una línea para cada nota. En la segunda mitad del S.XI se generaliza en Europa
el tetragrama (4 líneas) y las claves. Paralelamente al tetragrama se impone la notación cuadrada ya que las líneas
influyeron en la forma de los neumas (cuadrados porque se escribía con pluma de ganso).
NOTACIONES MIXTAS
Combinan los dos sistemas anteriores. Destaca la notación de Laón, coetánea a la de S.Galo (S.IX-X). Es adiastemática
y servía al cantor para recordar una melodía ya conocida. Es una notación que insiste en la expresión como en S.Galo,
pero encontramos algunas diferencias respecto a este monasterio.
TIPOS DE NEUMAS
La virga y punctum representan cada uno una sola nota. Muchos otros estilos de notación hacen que sólo se limitan
uso de la virga. A veces, el punctum se elaboró en forma alargada, llamada la 'Planum punctum' en literatura antigua
y la "tractulus 'en los escritos recientes.
El significado de la mayoría de los neumas simples y compuestos es más o menos claro, pero muchos de los neumas
especiales son difíciles de interpretar; los manuscritos varían en la medida en que se utilizan estos signos. El oriscus
raramente aparece sola más de una sílaba, sino más bien como parte de un grupo de signos, o combinado en los signos
especiales: virga estratos (virga + oriscus; también conocido como gutturalis o franculus); pes stratus (pes + oriscus),
pes quassus (oriscus + virga), salicus (punctum + oriscus + virga), maior pressus y menor (virga + oriscus + punctum
y oriscus + punctum respectivamente, el punctum final es una nota inferior). Aunque en muchos contextos, el oriscus
parece significar la repetición de la nota anterior, también se ha sugerido que el neume puede representar una nota no
diatónica, o alguna peculiaridad agógico o articulatorio. El signo quilisma suele aparecer entre dos notas de una tercera
mayor o menor distancia, pero también ha sido interpretado como una indicación de una peculiaridad de la entrega,
por ejemplo, un glissando cromática, un giro o un matiz rítmico. Mientras que la última nota del trígono es
relativamente baja, la relación de los dos primeros es claro; pueden representar el mismo terreno de juego, una subida
semitono o un intervalo no diatónica. Algunas fuentes utilizan strophici, lo que puede significar un tipo especial de
articulación.
Los neumas 'licuescentes' están vinculados a las consonantes y diptongos líquidos en un cambio sílaba; parecen
implicar una forma de media vocalización de la nota en cuestión, pasando de una sílaba a la siguiente. Dos notas en
orden ascendente, en el que el segundo es licuescente, se indican con el epiphonus, y dos notas en orden descendente
con liquescence por el cephalicus.
En ciertas fuentes antiguas se colocan de manera adyacente a los neumas una serie de letras para clarificar la
interpretación
.
2. CLASIFICACIÓN GEOGRÁFICA DE LAS NOTACIONES NEUMÁTICAS
a) Aquitana (Puntos)
c) Laon (Mixtos)
Se toman los ritmos latinos y griegos (métrica de la prosodia griega del siglo VI a.C.). Por ello a la hora de transcribir
hay que conocer los modos rítmicos, ya que en caso de duda, son lo único que nos puede dar una pista. De hecho si
nos equivocamos de modo, no vamos a obtener el mismo número de compases que si estamos transcribiendo en el
modo correcto.
Organum: composición polifónica sobre una obra gregoriana, siglos IX-XIII. Puede ser de diferentes tipos:
-Paralelo (IX-XI) Cantar en voces paralelas.
-Convergente (1000, Guido). Empieza y termina igual, pero se abre en el centro.
- Libre (1000-1100), Winchester, Chartres. Melodía nueva, inventada.
- Melismático (XII), St Martial. La voz gregoriana haciendo la nota pedal sobre la que hay melismas y adornos.
-Triplum, quadruplum (XII). Notre dame
La aparición sucesiva de los distintos tipos de composición, no implica que se dejaran de hacer las técnicas anteriores.
PRIMERAS POLIFONÍAS
Práctica de ornamentación habitual desde siglo IX aplicada al repertorio litúrgico del oficio y posteriormente de la
misa. Interpretada por el coro en principio, cuando se complica pasa a laschola. Técnica improvisada. No se escribe
hasta ca. 1000. Las fuentes que conservamos están pensadas para ser leídas, son fuentes parciales, no para ser cantadas.
Estilo de composición:
Hay una nota pedal sobre que se adorna. Entonces salen algunas disonancias que se resuelven siempre en consonancia.
Otro estilo es el de nota contra nota. Se usa casi siempre en las piezas nuevas, que son silábicas, con más textos, y
sencillas.
Para componerlo lo hacían de diferentes procedimientos: stimmtausch (repetir en una voz lo que acaba de hacer otra
pero de forma que primero una hace una parte A mientras la otra hace la B y la primera voz después hace B y la
segunda A.), imitaciones, inversiones, progresiones, retrogradaciones, etc.
Lectura de las piezas: la melodía es muy fácil de resolver, hay líneas y…
El repertorio esta escrito en notación neumática de tipo aquitano, se emplean dos voces por una línea gruesa, empleo
de letras como claves, líneas a punta seca, si hay partes monódicas
En S.Marcial se aplican caracteres definitorios de la notación aquitana, principalmente el trazado por puntos
superpuestos .Los copistas más tardíos de este repertorio ofrecen una grafía más próxima formalmente al repertorio
de Notre Dame.
CODEX CALIXTINUS
Tiene diferentes capítulos. Lo importante es el apéndice y la antología litúrgica (piezas litúrgicas de Santiago). Es
monódico pero con la música en su sitio. Son piezas gregorianas en su mayoría pero con un texto adaptado a Santiago
de Compostela. Se le atribuye al Papa Calixto. La diferencia con el de san Martial es que la notación no es aquitana.
En el códice Calixtino se usa una grafía idéntica a la neumática gregoriana francesa. La existencia de pauta excluye
el problema de la interválica. Parece que en estos dos casos se trataría de una polifonía de ritmo libre, los intentos por
aplicar ritmo modal han fracasado. Los problemas rítmicos vienen en el estilo nota sostenida no en el de nota contra
nota. Algunas características visibles emergen en la notación aquitana de la polifonía, como puede observarse en el
Codex Calixtinus, copiado en el centro de Francia hacia 1170. Una de ellas es la predilección por una mayor
consonancia en los finales neuma-contra-neuma o nota-contra-nota; otra es el uso de patrones melismáticos. Es posible
que haya una conexión con la polifonía de París, aunque ningún testigo teórico apoya una asociación de ese tipo. Una
de las piezas en el Codex Calixtino se atribuye a Magister Albertus Parisiensis, que ha sido identificado como un
cantor de Notre Dame. Esta adscripción de todas maneras, no es segura.
TEMA 6. LA NOTACIÓN MUSICAL EN EL SIGLO XIII: NOTACIÓN MODAL.
En algún momento entre la composición de la primera parte de la Discantus Positio Vulgaris y el tratado atribuído a
Johannes de Garlandia, los diversos ritmos de la polifonía parisina se resumieron en una serie de patrones repetitivos.
Estos patrones, llamados modos, forman los principales ritmos ligados.
Una de las principales aportaciones de
la escuela de Notre Dame es la
invención del sistema de notación
modal. Esta innovación es resultado de
las necesidades de los compositores
para señalar como se encajaban las
voces. Se reemplaza el flujo uniforme
de la polifonía anterior con patrones
recurrentes de notas largas y cortas
conocidos como "modos rítmicos". El
magister Leonin es quien introduce la
notación modal en el S.X pero no es
hasta el S.XIII donde se desarrolla y
aparecen las descripciones teóricas del
sistema. Aparecen seis patrones rítmicos (en otros teóricos pueden ser más o menos) que equivalen a los pies o metros
cuantitativos de la poesía clásica basado en largas y breves. Se lleva el procedimiento poético al campo musical. En
la composición los pies musicales eran utilizados en secuencias de 2,3 o 4 o más ordine.
Se usa un acuerdo arbitrarlo, que entre ellos circula como ley. El hecho que va a definir las notas es la combinación
de los neumas en su sucesión. El sistema de la métrica modal es ternario de forma que la longa perfecta es ternaria y
la longa imperfecta es binaria. Parten de la notación cuadrada y utilizan las ligaduras (que hasta ahora no tenían un
sentido mensural) agrupándolas de distintas formas para identificar los modos. Los compositores se alejaron de la
monotonía rítmica cambiando de un modo a otro mediante:
NOTACIÓN PREFRANCONIANA
Durante el siglo XIII hay varios tipos de notaciones. Durante tres tercios del siglo la notación es modal. Lo que va a
diferenciar la notación modal de la franconiana será la aparición de la SEMIBREVE. Abarca la época anterior a
Franco de Colonia, desde la escuela de Notre Dame hasta 1270. En este momento se ponen en evidencia las
limitaciones de la notación musical para esta música.
Montpellier: Todas las piezas están en ternario menos una, que está en compás binario. La disposición de las voces va
a ser la siguiente: el duplum y el triplum se colocan a ambos lados de la página, el tenor se coloca debajo. El orden
del repertorio es cronológico: Motetes (latinos, franceses, mixtos). Los últimos fascículos están en notación
franconiana.
Longa breve breve: sería binario, pero esto sería incorrecto. Se traduce como 3+1+2
Las ligaduras se resuelven dando a la ligadura el valor que le corresponde dentro del cuodo.
Propiedad opuesta: La plica vertical ascendente al principio de la ligadura indica que las dos primeras notas son
semibreves.
Propiedad oblicua.
Tratados:
- Magister Lambertus.
El desarrollo de la notación hacia 1270 se centró casi exclusivamente en reflejar la riqueza rítmica, buscando una
notación precisa para los valores de las notas más cortas que la Longa y la Brevis. El siglo XIII vio la adopción gradual
de las distinciones entre longa y breve, tanto en forma de notas simples como en forma de ligaduras. El desarrollo de
la notacion durante el periodo de 1260 a 1500 aproximadamente se centra casi exclusivamente en el ámbito del ritmo
y en concreto, en lograr una notación precisa para los valores mas cortos, con la adopción gradual de las nuevas
distinciones gráficas. Las ligaduras comenzaron a fijarse independientemente de su contexto modal. Estos y otros
cambios fundamentals se pueden ver tanto en las fuentes como en los tratados teóricos anteriores a Franco de Colonia,
atribuidos a Johannes de Garlandia (ca. 1240) y a Magister Lambertus (anteriores a 1279).
Entre 1270-80 Franco de Colonia sistematizó la notación mensural en su obra Ars Cantus Mensurabilis (El arte del
canto medido).
El Sistema franconiano requería que las formas de las notas fueran capaces de indicar los modos rítmicos en vez de
ser determinadas por ellos. Bajo este sistema, cada una de los tres valores principales tenia dos posibilidades de ser.
La longa podia ser perfecta o imperfecta, había también duplex longas, cuyo valor doblaba el de la longa, que Franco
explicó como un medio para evitar notas repetidas. La breve podia ser recta o altera, la semibreve podia ser mayor o
menor.
La longa perfecta valía tres breves, frente a la imperfecta, que valía dos breves. La breve imperfecta se usaba en
combinación con una breve precedente o posterior, no podia aparecer por sí misma. Si había una longa ante otra la
primera era siempre perfecta.
La breve altera valía dos breves rectas. Surgió como la segunda verve en el contexto breve-breve-longa. Aunque
idéntica en duración a la longa perfecta, no se podia escribir como tal debido a la norma anterior (longa ante longa).
Cuando había una longa seguida de dos breves es perfecta, a menos que vaya precedida de una breve.
LBLB = 2–1–2–1
L'BLB = 3–1–2–1
LBBL = 3–1–2–3
BLBBL = 1–2–1–2–3
LB'BL = 2–1–1–2
LBBBL = 3–1–1–1–3
LB'BBL = 2–1–1–2–3
LBBBBL = 2–1–1–1–1–3
L'BBBBL = 3–1–1–1–1–2
La breve recta debería contener no más de tres semibreves y no menos de dos. Si son tres, deberían ser todas iguales
y menores, si son dos, deben ser menor-mayor. Franco no consideró la opción para dos semibreves iguales. Tampoco
hay consideraciones acerca de la breve imperfecta a causa de una semibreve, o de la existencia de una semibreve sola.
La relación entre breve y semibreve no es análoga a la la relacion longa-breve, por lo que no se aplica el principio de
alteración.
BSSSS = 3–1–2–1–2
SSS'SS = 1–1–1–1–2
Franco de Colonia definió las plicas ascendentes y descendentes para la larga y la breve. El uso de las plicas continuó
durante el siglo XIV, pero quedan obsoletes antes de 1400, momento en el cual las formas de plica supervivientes ya
no tienen el mismo significado. Franco se hizo cargo de las formas existentes de ligadura con sus connotaciones de
propiedad y perfección en función de presencia o ausencia de plicas. Proporcionó evaluaciones que fueron
mayormente compatibles con el sistema anterior, pero que podrían servir independientemente de sus significados
modales. La primera nota de una ligadura con propiedad era breve, la última nota con perfección era una longa. Abrió
la puerta a formas de ligadura hasta ahora no utilizadas, como por ejemplo una ligadura ascendente a la izquierda de
la primera nota que se describió como cum oposita propiedade, es decir, equivalía a dos semibreves. Todas las notas
que no uesen la primera y la última eran breves. En la práctica, las plicas hacia abajo eran ocasionalmente utilizadas
para crear una longa a mitad de ligadura; la plica ascendente podía significar otra cosa que dos semibreves, y la longa,
o la duplex longa o máxima podría ser utilizada para crear este valor en cualquier parte de la ligadura. Estas son
modificaciones tardías del sistema franconiano. Las notas de ligadura estaban sujetas a las mismas reglas de
imperfección y alteración como notas individuales, pero en la práctica la agrupación en ligaduras tendió a favorecer
ciertos grupos.
Franco no hizo previsiones acerca de la division binaria de la longa, porque en general se acordó que algunas
composiciones prefranconianas asi lo requieren. Esta division se hizo común en la generación siguiente. Tras Franco
de Colonia la breve sería subdividida aún más veces, siendo remplazable por más de tres semibreves.
Jacobo de Lieja alegó que Petrus de Cruce había utilizado hasta siete semibreves en el espacio de una breve. No
especifican los valores de las semibreves. Pero Petrus parece haber ganado la aprobación de Jacobo de Lieja para
permanecer dentro de la tradición franconiana y distinguir las semibreves de forma adecuada sin recurrir a las plicas..
Las primeras formulaciones teóricas de la notación francesa del siglo XIV fueron las de Philippe de Vitry y
Johannes de Muris, que datan de los primeros años de la década de 1320. Su punto de partida son las
enseñanzas de Franco de Colonia.
Se añade la posibilidad de subdividir la breve en dos semibreves (antes solo se podía dividir en tres), y
más tarde se dividirían las semibreves en notas más cortas: la minima.
Los primeros vestigios que tenemos de esta práctica musical son algunos de los motetes de
aproximadamente 1317, procedentes de una copia del Roman de Fauvel, y los trece manuscritos que
recogen la obra de Guillaume de Mauchaut, que él mismo recopiló (casi toda su producción es profana
y consiste en motetes, virelay, ballades, y rondeaux, y están íntegramente escritos en francés).
En su tratado Ars nova, Vitry añade además las siguientes novedades:
o Medidas (prolaciones) binarias y ternarias, con todas las subdivisiones posibles, que son:
o Modus: relación entre la longa y la breve.
o Tempus: relación entre la breve y la semibreve.
o Prolatio: relación entre la semibreve y la mínima.
o Gran cantidad de síncopas.
Muchos teóricos propusieron durante el siglo XIV diferentes formas de indicar el compás, sin embargo
ninguna fue de uso generalizado. Vitry propone el circulo para el tiempo perfecto, el semicírculo para
el imperfecto y el punto en el centro para designar la prolación mayor.
Se extiende el uso de diferentes símbolos para los silencios.
Los puntillos se utilizaron para marcar grupos de notas de acuerdo al tempus, también para indicar
perfección.
Vitry prescribió notas rojas para varios propósitos: Si bien las notas negras eran perfectas, las rojas
indicaban modo o tempo imperfectos. Ambos roles podían intercambiarse, e incluso las notas rojas
podían indicar la transposición de la nota a una octava distinta.
Con el creciente uso de notas más cortas, la breve se convirtió en un valor más largo. La música del S.XIV se
mueve sobre todo en breves, semibreves y mínimas. La breve se convirtió en la unidad de compás.
En Italia el sistema era diferente ya que se siguieron usando los puntos de división para destacar los
grupos de semibreves que equivalen a una breve. Finalmente se adoptó la notación francesa.
Signos de repetición
Signos de pausa
Signos de error
Modus: medida de la longa (perf/imperf): solo en algunas piezas, se sabe por los silencios de L de 2 o 3 espacios
IMPERFECCIÓN
3. Una B es imperfecta si es seguida o precedida por una S, si se presentan ambos casos la imperfectio a p. p. tiene
siempre preferencia.
5. Un silencio de B no puede ser jamás imperfeccionado; en cambio un silencio de S si puede imperfeccionar a una B.
ALTERACIÓN
7. Una figura solamente puede ser alterada cuando la siguiente pertenece a la especie inmediatamente superior.
En ¾ puede aparecer a la vez el punctus additionis (prolatio imperfecta) y el divisionis (tempus perfecto, pero el
additionis debe llevar cerca una nota más breve del mismo valor que el puntillo
• Mismas reglas que lo anterior cambiando los valores de L, B y S por los de B, S y M, excepto 8. Una
ligadura binaria c. o. p. entre dos B requiere siempre alteración, porque las mínimas no se escriben en
ligaduras.
• Las reglas de alteración e imperfección se aplican sin modificaciones en el tempus y la prolatio, pero la
combinación de dos medidas perfectas da lugar a peculiaridades, especialmente la imperfectio ad partes
(de una B por una M)
A) Color temporis
B) Color prolationis
Minor color: una S y una M ennegrecidas (deriva de un grupo de 3M ennegrecidas o es la mitad de b) color prolationis
(3 S ennegrecidas). El resultado es un ritmo puntillado
• Color temporis o de Breves (coloración de courante o hemiolia temporis) que proporciona un cambio de acento:
TACTUS
• Unidad de tiempo fija e inmutable que es un pulso constante y relativamente lento
• El resto de figuras son múltiplos o divisiones del tactus, si están integer valor p. ej. En 3/2:
– B= 3 tactus
– S= tactus
– M= 1/2 tactus
• genus superparticulare: fracciones cuyo numerador es una unidad mayor que el denominador (sesquialtera 3/2,
sesquitertia 4/5, sesquiquarta 5/4)
• genus superpartiens el numerador supera al denominador en dos, tres o más unidades (pero menos del doble).
Proportio superbipartiente tertias 5/3, proportio supertripartiente quintas: 8/5
• genus multiplex superparticulare el denominador primero se multiplica y luego se aumenta en uno: proportio
tripla sesquitertia 10/3