UEGP N° 194 “SAN FRANCISCO DE ASÍS” Anexo – LOS FRENTONES
Espacio: PSICOLOGÍA
Curso: 5° año División “U”
INTELIGENCIA EMOCIONAL
De acuerdo con Daniel Goleman, la inteligencia emocional tiene 5 componentes
principales:
Autoconocimiento: El autoconocimiento es la habilidad de comprender el estado interno y
reconocer los propios recursos, emociones, fortalezas y valor personal. Este concepto
también hace referencia a estar abierto a nuevas experiencias y confiar en uno mismo.
Motivación: Es decir, pasión por cumplir los objetivos propuestos, independientemente de
las recompensas externas. Esta habilidad también indica un elevado nivel de compromiso,
voluntad al logro, optimismo y tendencia a tomar la iniciativa.
Gestión de las emociones: También conocida como autorregulación, se trata de saber
gestionar las emociones (no solo identificarlas). De esta forma, es posible expresarlas con
un estilo de comunicación asertivo, atendiendo a las circunstancias.
La autorregulación está asociada con el autocontrol, la integridad, la capacidad de
adaptación, el potencial de innovación, el pensamiento flexible, la diplomacia, la integridad,
la responsabilidad y la autoreflexión.
Empatía: Esta habilidad de competencia social se refiere a la consciencia de las
emociones y necesidades de terceros, y cómo respondemos ante ellas.
Asimismo, supone percibir el funcionamiento de las dinámicas de poder y cómo aprovechar
la oportunidad que representa poder interactuar con diferentes individuos.
Habilidades sociales: Este aspecto abarca el conjunto de habilidades utilizadas para
construir relaciones asertivas y significativas. Entre ellas destacan: el espíritu de equipo, la
solidaridad, la comunicación, la persuasión, la capacidad de negociación y el liderazgo.
Los niveles de la inteligencia emocional
La mayoría de los investigadores coinciden en señalar la existencia de cuatro niveles en el
funcionamiento de la inteligencia emocional:
La percepción de las emociones
La utilización las emociones (para resolver un problema)
La comprensión de las emociones (sus causas)
Gestión de las emociones
Principales características de las personas con alto grado de inteligencia emocional
Ahora que conoces qué es la inteligencia emocional, sus componentes y niveles, te
estarás preguntando cuáles son las características predominantes de una persona que ha
desarrollado esta capacidad.
1. Conocen sus emociones
Estas personas analizan sus sentimientos y los expresan de manera asertiva, sin
reprimirse.
2. Están motivadas a conquistar los desafíos
Las personas con alto grado de inteligencia emocional tienen objetivos claros y saben
diferenciar las metas alcanzables de aquellas que no son factibles. Están abiertas a
nuevas experiencias y conexiones.
3. Saben extraer aprendizajes de todas las experiencias
Más allá de lo bueno y lo malo, saben aprovechar todas las experiencias para extraer un
aprendizaje, incluso cuando las cosas no salen de acuerdo con el plan.
Las situaciones negativas no representan algo personal.
4. Practican la empatía
La empatía les permite desarrollar relaciones significativas con otros y entender sus
motivaciones.
5. Gestionan sus emociones con eficacia
Cultivan el autocontrol. Cuando acontece algo inesperado, asumen la responsabilidad de
sus errores y saben perdonarse.
Además, reflexionan sobre el tema y cómo pueden mejorar en el futuro (autosuperación).
Importancia inteligencia emocional
Las diferentes aplicaciones de la inteligencia emocional en la vida personal y profesional,
la convierten en un poderoso recurso para la evolución y el éxito del individuo.
Gracias a la inteligencia emocional es posible superar los errores, colocar límites sanos,
trabajar con eficiencia en ambientes colaborativos, desarrollar la escucha activa, aceptar la
crítica constructiva y evitar los prejuicios.
Igualmente, la inteligencia emocional favorece a:
La autoestima
La confianza personal
La empatía
El autocontrol
La motivación al logro
El sentido de la responsabilidad
El mantenimiento de metas claras
La toma de decisiones asertivas
Otros beneficios incluyen evitar las comparaciones, ganar una mayor autocomprensión,
reconocer la individualidad de cada persona, promover el equilibrio interno y valorar los
logros propios y ajenos.
En el contexto empresarial, esta capacidad es esencial para el éxito de los equipos de
trabajo, en especial aquellos orientados al sector de atención al cliente.
La inteligencia emocional puede ayudar a los profesionales a gestionar con acierto las
situaciones más estresantes, e incluso a hacer frente enfermedades como el
temido burnout laboral. También promueve liderazgos positivos y más eficientes.
¿Cómo cultivar la inteligencia emocional?
Existen diferentes acciones y estrategias para desarrollar la inteligencia emocional, entre
ellas vale la pena destacar:
Practica la escucha activa
Es importante prestar atención tanto a lo que sucede en lo externo, como a lo que
acontece en el interior (emociones, diálogo interno).
Escucha a quienes interactúan contigo más allá de las palabras, observa el lenguaje
corporal y las expresiones faciales para obtener más información sobre su estado.
No olvides aplicar esta técnica para evaluar tus propias reacciones.
Conecta con tu interlocutor a otro nivel
Este punto trata de utilizar la empatía, colocarte en el lugar del otro para profundizar en sus
motivaciones e intenciones (sin juzgar), analizar cómo es influenciado por las emociones y
ganar una mejor comprensión la situación (además de una nueva perspectiva).
Toma los eventos de contraste como un desafío
Cuando las cosas no salgan de acuerdo con lo previsto, extrae el aprendizaje y avanza.
Reflexiona sobre lo sucedido (sin culpabilizarte) y considera cómo puedes hacer un mejor
abordaje en la siguiente ocasión. :
ACTIVIDADES:
¿Comenta qué estrategias aplicas para desarrollar tu capacidad en la inteligencia
emocional?