Proyecto Integrador
Proyecto Integrador
“UNIANDES”
FACULTAD DE CIENCIAS MEDICAS
“CARRERA DE MEDICINA”
Tema: Pielonefritis
Integrantes:
Emily Janine Calero Guevara
Francisco Gabriel Morejón Vallejo
Xavier Andres Morales Velez
Israel Iván Guevara Granda
Melissa Victoria Carvajal Quizhpe
Ónix Ariel Nasimba Franco
Juliana Pamela Zurita Chávez
Patricio Rafael López Coella
Víctor Luis Mora Betancourt
Yury Patricio Román Lucas
FECHA: 06-08-2024
1
CONTENIDO
CASO CLINICO PIELONEFRITIS: ...................................................................................................... 2
1. Historia de la enfermedad. ...................................................................................................... 14
2. Desarrollo embriológico de los órganos o sistemas ................................................................ 17
3. Histología de los órganos o sistemas comprometidos ............................................................. 22
4. Anatomía y fisiología de los órganos comprometidos ............................................................ 28
5. Bioquímica de los procesos metabólicos involucrados en el proceso de la enfermedad ........ 42
6. Biología molecular de las interacciones celulares implicadas en el proceso de enfermedad
principal....................................................................................................................................... 45
7. Aspectos relevantes de la comunicación para la salud pero orientados a la prevención de la
enfermedad .................................................................................................................................. 50
8. Fisiopatología de la enfermedad en cuestión .......................................................................... 53
9. Aspectos destacados de la microbiología de la enfermedad. .................................................. 58
10. Farmacología básica de los posibles tratamientos involucrados en la atención de este
problema de salud. ...................................................................................................................... 59
11. En farmacología clínica la atención debe estar dirigida a indicaciones de un tratamiento
contraindicaciones de un tratamiento dosificación y efectos adversos de los posibles
tratamientos. ................................................................................................................................ 66
12. Signos y síntomas de la enfermedad que son parte de sus manifestaciones clínicas, es decir
la semiología de la enfermedad. .................................................................................................. 70
13. Historia natural de la enfermedad, esto significa que hay que describir qué es lo que pasa
con la enfermedad cuando no se recibe algún tipo de tratamiento. ............................................. 74
14. Herramientas diagnósticas para la enfermedad: .................................................................... 75
Referencias .................................................................................................................................. 76
2. Antecedentes Personales
• Quirúrgicos: No refiere.
• Alérgicos: No refiere
4. Hábitos
• Tóxicos:
Cigarrillos: No refiere.
Alcohol: No refiere.
• Fisiológicos:
Situación Socioeconómica:
5. Motivo de Consulta
6. Enfermedad Actual:
3
La paciente de 26 años, sin antecedentes patológicos personales a excepción de dieta
estricta reciente, labora como coordinadora de proyectos en el Tena sin medidas de
protección desde hace 3 años. 22 días laborando 8 días de descanso, refirió un viaje
reciente al oriente el 3 de enero con retorno el 24 de enero. Cuadro clínico de inicio de
los síntomas el día domingo 21 de enero caracterizado por dolor abdominal intenso tipo
cólico en abdomen bajo con irradiación hacia región lumbar de moderada a gran
intensidad, posterior presento alza térmica no cuantificada, escalofríos, mialgias,
artralgias y cefalea, hace 3 días presenta nauseas que llegan al vomito y deposiciones
diarreicas que hasta ahora persisten además de alza térmica de 40 grados sin mejoría
clínica, con persistencia de cuadro diarreico y dolor abdominal, presenta una prueba de
plasmodium falciparum positivo luego descartada como negativa, se indica tratamiento
sintomático por el cual se decide ingreso a medicina interna para observación y manejo.
Tratamiento con Ciprofloxacina, Omeprazol IV, Paracetamol IV, Metamizol 1GR IV y
Metoclopramida 10MG IV.
7. Examen físico
4
• Tensión Arterial (TA): 107/60 mmHg
• Pulso (P): 80 L/m
• Frecuencia Respiratoria (FR): 20 R/m
• Saturación de Oxígeno (SpO2): 98%
8. Lista de problemas
5
generalmente se presenta en un lado del cuerpo y puede irradiar hacia el abdomen
o la ingle.
Algoritmo diagnóstico
Categoría Subcategoría Especificador
1. Tiempo de evolución A. Agudo Menor a 4 semanas
B. Subagudo 4 a 12 semanas
C. Crónico Superior a 12 semanas
2. Localización del A. Cervical
dolor B. Torácico
C. Lumbar
D. Sacro
3. Severidad A. Escala visual análoga (0 a 10)
B. Características del dolor: i) intermitente, ii) punzante, iii)
eléctrico, iv) constante
C. Interferencia en las actividades cotidianas
4. Horario del dolor A. Matutino
B. Vespertino
C. Constante
D. Intermitente
5. Factores agravantes A. Relación con la deambulación y el descanso
o atenuantes del dolor B. Cambios de posición (decúbito, sedente a bipedestación)
C. Cambios con la inclinación y la declinación
D. Movimientos de flexión y extensión de la espalda
6. Irradiación A. Relación con un dermatoma
7. Déficit A. Motor i. Paresia
B. Sensorial i. Parestesia
ii. Disestesia (cosquilleo)
iii. Adormecimiento de la zona o
extremidad
i. Urgencia
6
C. Incontinencia ii. Incremento en la frecuencia
urinaria o fecal
8. Factores de riesgo A. Edad
B. Nivel educativo
C. Factores i. Ansiedad
psicosociales ii. Depresión
iii. Comportamiento relacionado con
el dolor (modificaciones de estilos de
vida)
D. Ocupación
E. Índice de masa
corporal
9. Antecedentes A. Enfermedad oncológica
B. Infección reciente o actual
C. Osteoporosis e historia de otras fracturas
D. Trastornos endocrinos
E. Cirugía espinal previa
10. Clasificación del A. Dolor mecánico
dolor B. Dolor inflamatorio
7
• Patologías Agudas Para Considerar:
Pielonefritis Aguda:
Gastroenteritis Aguda
• Pancreatitis Aguda:
Exámenes:
Hematología:
9
Parámetro Valor Referencia Normal
Leucocitos (WBC) 11.91 4.0 - 10.0 x 10^9/L
Ferritina 266.31 20 - 500 ng/mL
Hemoglobina (HGB) 10.1 12.0 - 15.5 g/dL
Hematocrito (HCT) 29.2 37.0 - 47.0%
Volumen Corpuscular Medio (MCV) 88.7 80.0 - 100.0 fL
Concentración Media Hemoglobina (MCH) 30.6 27.0 - 32.0 pg
Concentración Corpuscular Media (MCHC) 34.6 32.0 - 36.0 g/dL
Volumen Medio Plaquetario (MPV) 9.4 7.4 - 10.4 fL
Monocitos 0.49 0.2 - 0.8 x 10^9/L
Eosinófilos 0.08 0.0 - 0.5 x 10^9/L
Linfocitos 1.84 1.0 - 4.0 x 10^9/L
Neutrófilos 1.96 2.0 - 7.0 x 10^9/L
Basófilos 0.01 0.0 - 0.2 x 10^9/L
Plaquetas 373 150 - 450 x 10^9/L
Bilirrubina Total 0.34 0.1 - 1.2 mg/dL
AST (SGOT) 18.5 10 - 40 U/L
ALT (SGPT) 19.8 7 - 56 U/L
GGT 98.1 9 - 48 U/L
Amilasa 38.51 28 - 100 U/L
Lipasa 27.5 23 - 300 U/L
Recuento de Glóbulos Rojos 3.29 4.0 - 5.5 x 10^12/L
Monocitos % 11.2 2.0 - 10.0%
Eosinófilos % 1.9 0.0 - 5.0%
Linfocitos % 42.1 20.0 - 45.0%
Neutrófilos % 44.6 40.0 - 75.0%
Basófilos % 0.2 0.0 - 2.0%
TP 15.8 11.0 - 14.0 s
INR 1.19 0.8 - 1.2
Orina:
10
Hifas de hongos Negativo Negativo
Cristales No especificado -
Cuerpos cetónicos 2+ Negativo
Sangre ++ Negativo
Leucocitos 18-24 por campo 0 - 5 por campo
Flora bacteriana Aumentada Normal
Grasas ++ Negativo
Parásitos Negativo Negativo
Restos alimenticios ++ -
PMN 0% -
Química Sanguínea:
Microbiología:
Parámetro Valor
Dengue NS1 Negativo
PCR Elevado
Plasmodium falciparum Negativo
Dengue IgG Negativo
11
BHCG Negativo
Eco Abdominal No presenta patología
Endoscopia Gastrointestinal:
Segmento Hallazgos
Esófago - Luz y morfología conservada.
- Mucosa del tercio superior, medio e inferior de aspecto normal.
- Unión gastroesofágica (UGE) a 36 cm de ADS, coincide con
impronta hiatal.
Estómago Antro: Mucosa rosada, lisa y normal. Píloro central y permeable.
Cuerpo: Mucosa normal en caras y curvaturas, pliegues
distienden correctamente a la insuflación.
Fundus: Mucosa normal, lago gástrico bilioso que se aspira.
Cardias: Competente, arropa correctamente el equipo.
Duodeno D1 y D2 de aspecto normal.
Informe Reflujo biliar leve.
Diagnóstico
• Leucocitos elevados en orina (18-24 por campo, referencia: 0-5 por campo):
Sugiere una respuesta inflamatoria significativa en el tracto urinario.
• Nitritos positivos: Indica la presencia de bacterias gramnegativas, comúnmente
asociadas con infecciones del tracto urinario como Escherichia coli.
• Hematíes en orina (15-20 por campo, referencia: negativo): La hematuria
puede ser secundaria a la inflamación o irritación de la mucosa del tracto
urinario.
• Flora bacteriana aumentada y aspecto turbio de la orina: Estos hallazgos
son compatibles con infección bacteriana.
• Cuerpos cetónicos 2+ y proteínas en orina (trazas): Aunque no son
específicos de pielonefritis, podrían reflejar el estado inflamatorio general o
daño renal leve.
• Resultados hematológicos:
• Examen de Imágenes:
12
o Ecografía particular normal
• Examen Plasmodium Falciparum:
o Resultado negativo a Plasmodium falciparum
1. Pielonefritis Aguda
2. Gastritis Aguda
• Descripción: Inflamación del revestimiento del estómago que puede ser causada
por diversos factores, incluidos infecciones virales o bacterianas, uso de
medicamentos irritantes como el metamizol, o dieta inadecuada.
• CIE-10: K29.0
• Justificación:
o Clínica: La paciente presenta síntomas como dolor abdominal, náuseas,
vómitos persistentes, y una endoscopia que muestra reflujo biliar leve.
Estos síntomas son consistentes con gastritis aguda.
o Examen de laboratorio: La presencia de leucocitos elevados y otros
marcadores inflamatorios pueden estar relacionados con una respuesta
inflamatoria en el tracto gastrointestinal.
o Factores de riesgo: La dieta estricta seguida por la paciente puede haber
contribuido a deficiencias nutricionales, lo que a su vez podría haber
predispuesto al desarrollo de gastritis. Además, el uso de metamizol
puede haber exacerbado la inflamación gástrica.
3. Anemia Normocítica
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o Posible etiología: Anemia secundaria a infección/inflamación (anemia
de enfermedad crónica) o pérdida hemática (hematuria).
1. HISTORIA DE LA ENFERMEDAD.
En Alemania, Lohlein (1917), señalo, antes que nadie, la invasión infecciosa del
intersticio del parénquima renal, que llamo “Esclerosis renal progresiva”. Pero fue
Oberling, (1923) en Francia, quien estudio especialmente este tipo de inflamación
14
ascendente de los infectados urinarios, en el 20% de los casos de “nefritis” que llegaban
a la sala de disección. Llamo a la entidad “Nefritis crónica de origen ascendente”.
La Patología precedió a la Clínica. El concepto cayo en el olvido hasta Fahr y Stammler
(1930) quien describió la “Pyelonephritische Scrumniere” correlacionado entonces
Pielonefritis y riñón contraído. Esta etapa si alcanzo la clínica de los urólogos. Otra vez
cayo en desuso. Bajo el estimulo del magnifico trabajo de Long cope (1933), Soma Weiss
y Frederic Parker (1936) estudiaron exhaustivamente el tema discriminando del
conglomerado de Nefritis e Hipertensión, los casos de sustrato inflamatorio intersticial de
las lesiones renales; su extensión al parénquima glandular y el compromiso vascular
isquemiante.
15
35 casos semejantes de la Pielonefritis unilateral hipertensiva. Maytland en Inglaterra
(1952) da cuenta de 205 operados con 45% de éxitos.
Saphir y Taylor (1952), empeñados en encontrar el denominador común de la
Hipertensión Maligna, dice uno de sus comentaristas, seleccionaron 52 casos de este
síndrome, de los cuales 43 presentaban signos patológicos indiscutibles de Pielonefritis
difusa crónica. En este proceso de narración histórica no damos opinión; relatamos
hechos.
En lo que respecta al terreno y al periodo intercalar, anótese que, en los últimos años, se
asiste a la demostración de síndromes importantes por su excepcional o característica
personalidad; como las formas de Pielonefritis en la toxemia gravídica (19%); las
Pielonefritis diabéticas con necrosis papilar que señalo Edmonson (1946); los casos de
Bell (1951) y Jiménez Días (1950) de Pielonefritis en riñones con lesiones medulares, en
fin, los cuadros a predominios de determinadas asociaciones de perturbación funcional,
Pseudodiabetes insípida de los niños, a la que se acerca, precisamente, la Pielonefritis
lenta, poliúrica, anemizante y uremigena del adulto, los cuadros de vaga sintomatología
que pasan sin diagnostico (Jiménez Días, Birchall, etc.), a menos que el pensamiento
medico busque sistemáticamente la Pielonefritis y el examen demuestre objetivamente su
existencia.
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Sin duda alguna, dentro del acervo considerable de hechos registrados, todavía en
discusión, en lo que se refiere a su interpretación causal, estos procedimientos nuevos han
de permitir un más exacto enjuiciamiento del problema para llegar a una definitiva
conclusión. El Edificio de la Pielonefritis está todavía en construcción y no habría derecho
para establecer, categóricamente, una doctrina.
Los sistemas que se encuentran comprometidos son: sistema urinario, riñones, uréteres,
vejiga.
Sistema urogenital:
• Riñones
• Uréteres
• Vejiga
• Uretra
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A cada lado de la aorta dorsal aparece una elevación longitudinal de mesodermo, la cresta
urogenital. La parte de la cresta que da lugar al sistema urinario del cordón nefrogénico.
Pronefros:
Los pronefros degeneran pronto, aunque la mayoría persisten y son utilizados por el
siguiente conjunto de riñones.
Mesonefros:
Órganos excretores grandes y alargados que aparecen al final de la cuarta semana; estos
funcionan como riñones provisionales durante cuatro semanas hasta que los riñones
permanentes se desarrollen y adquieran su función.
El mesonefros va a degenerar al final de la semana 12, sin embargo los túbulos del
mesonefros se convertirán en conductos deferentes de los testículos. Los conductos
mesonefricos tienen varios derivados en el varón adulto.
Metanefros:
• Yema uretral
• Blastema meta nefrogénico
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La yema uretral es un divertículo que surge del conducto mesonefricos cerca de su entrada
en la cloaca.
El blastema meta nefrogénico deriva de la parte caudal del cordón nefrogénico. A medida
que la yema uretral aumenta de longitud, se introduce en el blastema.
Los riñones fetales están subdivididos en lóbulos; la lobulación desaparece al final del
primer año de vida extrauterina a medida que las nefronas aumentan de tamaño.
El crecimiento de tamaño de los riñones después del nacimiento se debe a que los túbulos
contorneados proximales se alargan y el tejido intersticial se incrementa. A pesar de que
la filtración glomerular se inicia alrededor de la novena semana, la maduración funcional
de los riñones y el aumento de las tasas de filtración se producen después del nacimiento.
Los riñones permanentes primitivos se sitúan próximos entre sí a la pelvis, delante. del
sacro; a medida que crecen el abdomen y la pelvis, los riñones se recolocan gradualmente
en el abdomen y se separan.
Este ascenso se debe, al crecimiento del cuerpo del embrión por debajo de los riñones. En
un principio, el hilio de cada riñón por donde entran y salen vasos sanguíneos, el uréter y
nervios tienen una orientación ventral.
Hacia la novena semana los hilios tienen una orientación antero medial; finalmente, los
riñones se localizan en el retroperitoneo, pared abdominal posterior. En este momento los
riñones están en contacto con las glándulas suprarrenales.
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Cambios en la vascularización de los riñones.
La vascularización procede de los vasos que tienen más cerca; inicialmente las arterias
renales son las ramas de las arterias iliacas comunes; los riñones reciben su
vascularización a partir del extremo distal de la aorta abdominal. Cuando se localizan en
un nivel superior, reciben nuevas ramas procedentes de la aorta.
La posición de los riñones se vuelve fija una vez que entran en contacto con las glándulas
suprarrenales durante la novena semana. Los riñones reciben la mayoría de sus ramas
arteriales craneales a partir de la aorta abdominal; estas se convierten en arterias renales
permanentes. La arteria renal derecha es mas larga y ocupa una posición a menudo mas
alta que la arteria izquierda.
Desarrollo de la vejiga.
Se desarrolla a partir de la parte vesical del seno urogenital. Todo el epitelio de la vejiga
tiene su origen en el endodermo de la parte vesical del seno urogenital.
A medida que la vejiga aumenta de tamaño, las partes distales de los conductos
mesonefricos se incorporan a su pared dorsal. Estos conductos contribuyen a la formación
del tejido conjuntivo del trígono de la vejiga.
A medida que los conductos mesonefricos se absorben, los uréteres se abren por separado
en la vejiga. Debido, en parte, a la atracción que ejercen los riñones en su proceso de
ascenso, los orificios de los uréteres se desplazan en dirección supero lateral y se abren
en dirección oblicua a través de la base de la vejiga.
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Uretra: Epitelio de la mayor parte de la uretra masculina y todo el de la femenina
proceden del endodermo del seno urogenital. En los fetos de sexo masculino, la parte
distal de la uretra localizada en el glande del pene procede de un cordón solido de células
ectodérmicas que crecen internamente desde la punta del glande y se une al resto de la
uretra esponjosa.
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Las anomalías congénitas del riñón y del tracto urinario (CAKUT) pueden predisponer
a infecciones como la pielonefritis. Estas anomalías incluyen duplicaciones ureterales,
ectopia renal y displasia renal. Las CAKUT son el resultado de alteraciones en las señales
moleculares y celulares durante la embriogénesis renal (SpringerLink). Mecanismos
Moleculares y Celulares El desarrollo renal depende de una serie de interacciones
epitelio-mesenquimatosas. El brote ureteral y el blastema metanéfrico intercambian
señales que regulan la proliferación celular, la diferenciación y la morfogénesis. Genes
como PAX2, WT1 y GDNF son cruciales en estos procesos. Mutaciones o desregulación
en estos genes pueden resultar en malformaciones que incrementan el riesgo de
pielonefritis (Embryology Online)
Implicaciones Clínicas
La comprensión de los procesos embriológicos subyacentes al desarrollo renal es
fundamental para el diagnóstico y tratamiento de las infecciones del tracto urinario. La
identificación temprana de anomalías congénitas mediante ecografías prenatales puede
permitir intervenciones tempranas y una mejor gestión de las infecciones urinarias
recurrentes, previniendo complicaciones a largo plazo como la insuficiencia renal
(SpringerLink).
La pielonefritis, una infección que afecta los riñones y el tracto urinario superior, produce
cambios característicos a nivel histológico. A continuación, describiremos los órganos
involucrados.
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RIÑONES: los riñones desempeñan un papel importante en la homeostasis corporal
mediante la conservación de líquidos y electrolitos, así como la eliminación de desechos
metabólicos.
Los riñones son órganos muy irrigados, reciben entre el 25% del gasto cardiaco. La
función renal tanto excretora como homeostática comienza cuando la sangre llega al
aparato de filtración en el glomérulo. Inicialmente, el plasma se separa de las células y
las proteínas grandes obteniendo un filtrado ultra glomerular de la sangre, la orina
primaria, que las células del riñón modifican mediante reabsorción selectiva y secreción
especifica.
23
• Hidroxilación de 25-hidroxiolecalciferol, precursor esteroide producido en el
hígado, hacia su forma hormonalmente activa 1,25-dihidroxivitamina D3; este
paso es regulado por el paso de la hormona paratiroidea, la cual estimula la
actividad de la enzima 1ª-hidroxilasa y aumenta la producción de la hormona
activa.
URETERES: Cada uréter conduce la orina desde la pelvis renal hacia la vejiga, mide
alrededor de 24-34cm de longitud. La parte distal del uréter ingresa en la vejiga y sigue
un trayecto oblicuo a través de la pared vesical. El urotelio reviste la superficie luminal
de la pared del uréter; el resto se encuentra compuesto por musculo liso y tejido
conjuntivo. El musculo liso se encuentra dispuesto en tres capas: una longitudinal interna,
circular media y una longitudinal externa.
Sin embargo, la capa longitudinal externa está presente sólo en el extremo distal del uréter
y a menudo el uréter está incluido en el tejido adiposo retroperitoneal. El tejido adiposo,
vasos sanguíneos y nervios van a formar la adventicia del uréter. A medida que la vejiga
se distiende por la acumulación de orina, los orificios de los uréteres se comprimen, lo
que reducirá la posibilidad de flujo de orina hacia los uréteres.
La contracción del músculo liso de la pared de la vejiga también comprime los orificios
de desembocadura de los uréteres en la vejiga. Esto contribuye a prevenir la diseminación
de infecciones desde la vejiga y la uretra: sitios frecuentes de infección crónica hacia los
riñones.
En la porción terminal de los uréteres se encuentra una capa gruesa externa de músculo
longitudinal, además de las dos que ya se mencionaron, en particular en el segmento
ureteral que atraviesa la pared de la vejiga. La mayoría de las descripciones de la
musculatura vesical van a indicar que esta capa longitudinal continúa dentro de la pared
de la vejiga hasta formar un componente principal de ella. Sin embargo, el músculo liso
de la vejiga no se divide en capas tan claramente definidas.
24
Dado que el trígono proviene de los conductos mesonefricos embrionarios, carece de
muscular de la mucosa y submucosa. Debido a que la mayor parte de la pared de la vejiga
se origina en la cloaca, su pared posee capas comparables con las que se encuentran en el
túbulo digestivo.
• Las fibras sensitivas desde la vejiga hasta la porción sacra de la médula espinal
son las fibras aferentes del nervio pudendo que envía el reflejo miccional.
25
El control voluntario de la micción va a ser proporcionado por fibras nerviosas
somáticas del nervio pudendo, que inervan el músculo esquelético del esfínter
uretral externo. Las terminales de la acción somática con uniones
neuromusculares liberan acetilcolina, que estimula la contracción del músculo
estriado del esfínter externo por la activación de receptores nicotínicos
colinérgicos. Este esfínter rodea la uretra membranosa a medida que pasa a
través del espacio perineal profundo. Las fibras nerviosas del nervio pudendo
mantienen una contracción tónica constante de las fibras del músculo
esquelético del esfínter externo. Durante la micción, estas fibras son inhibidas,
lo que provoca la relajación del esfínter externo y la expulsión de la orina.
URETRA: Tubo fibromuscular que transporta orina hasta la vejiga del exterior a través
del orificio externo de la uretra. Su tamaño, estructura y función va a ser diferentes en
hombres y mujeres.
VARON: Funciona como segmento terminal tanto de la vía urinaria como la espermática.
Mide cerca de 20cm de largo y cuenta con tres porciones bien definidas:
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MUJER: La uretra es corta y mide entre 3-5 cm de longitud desde la vejiga hasta el
vestíbulo de la vagina, donde termina justo debajo del clítoris. Se describe de manera
tradicional con pliegues longitudinales.
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renal y puede conducir a una insuficiencia renal crónica si no se maneja
adecuadamente. (Ross, M. H., & Pawlina, W, 2020) El estudio histológico de los
riñones en casos de pielonefritis es crucial para comprender la extensión y la gravedad
de la enfermedad. Además, permite a los médicos establecer un diagnóstico preciso y
elaborar un plan de tratamiento adecuado, orientado a minimizar el daño renal y
preservar la función renal a largo plazo.
LOS RIÑONES
El parénquima renal es el tejido funcional del riñón y se encuentra compuesto por las
nefronas, estas son las que purifican la sangre, son un componente del riñon que produce
la orina. Consiste en:
URETERES
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concentración de una capa del musculo liso es la que está encargada de impulsar la orina
hacia la vejiga de forma muscular. La capa externa de tejido conectivo que une los
uréteres con las estructuras circundantes se llama adventicia.
VEJIGA
La vejiga mucosa se encuentra cubierta por un urotelio, que se asemeja a los uréteres. El
detrusor vesical, es el responsable de la micción, este se encuentra formado por una capa
de musculo liso. Su capa externa de tejido conectivo se la conoce como adventicia.
URETRA
Tracto urinario en general, células endoteliales, estas son las que recubren los vasos
sanguíneos y vasos linfáticos.
Células nerviosas, estas son las que regulan la función de los órganos urinarios. Células
inmunes, estas son las encargadas de proteger al sistema urinario de las infecciones.
Función del tejido epitelio, proteger a los órganos, absorber las sustancias y secretar
moco. Tejido conectivo, es el que proporciona soporte estructural y une a los tejidos.
Musculo liso, permite que los órganos se contraigan y relajen. Musculo, capa de musculo
liso que rodea la uretra.
Las células del musculo liso, son los que forman la capa muscular de los órganos
urinarios. Tejido nervioso, es el que transmite impulsos nerviosos y regula sus funciones.
Anatomía del Riñón: Los riñones son órganos bilaterales con forma de frijol ubicados
en el retroperitoneo en los cuadrantes abdominales superior derecho y superior izquierdo.
Su forma característica ayuda a su orientación, ya que su borde cóncavo siempre se
orienta hacia la línea media del cuerpo.
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Los riñones están localizados entre los procesos transversos de T12 a L3, con el riñón
izquierdo ubicado ligeramente (2 cm aproximadamente) más arriba que el derecho. Esto
se debe a que el hígado y el estómago desequilibran la simetría del abdomen: mientras el
hígado empuja al riñón derecho hacia abajo, el estómago empuja al riñón izquierdo hacia
arriba. Los polos superiores de ambos riñones se ubican a nivel de T12 mientras que los
polos inferiores están a nivel de L3. Los polos superiores están más cercanos a la línea
media que los polos inferiores. El hilio del riñón usualmente se proyecta a nivel de L2,
por lo tanto, el uréter comienza aproximadamente a este nivel vertebral y se dirige
inferiormente.
Cada riñón posee dos caras, dos bordes y dos polos. La cara anterior se orienta hacia la
pared abdominal anterior, mientras que la cara posterior se aplica contra la pared posterior
del abdomen. Estas caras están separadas entre sí por los bordes del riñón: un borde
cóncavo medial y un borde convexo lateral.
Los riñones están inervados por el plexo renal. Este plexo recibe aportes desde:
Los nervios sensitivos desde el riñón viajan a la médula espinal a nivel de T10-T11, razón
por la cual el dolor en las regiones laterales (flancos) del abdomen siempre levanta
sospechas de que algo puede andar mal con el riñón correspondiente.
Los riñones son órganos muy importantes en lo que respecta a la homeostasis corporal.
Participa en procesos vitales como la regulación de la osmolaridad y pH de la sangre, la
regulación del volumen total de la sangre en el cuerpo (volemia) y de la presión arterial,
producción de hormonas y filtración de sustancias externas.
Nefrona
Los corpúsculos renales se ubican en la corteza renal, mientras que sus sistemas tubulares
se extienden dentro de la médula. Dependiendo de su distribución y morfología, existen
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dos tipos principales de nefronas en el riñón; cortical y yuxtamedular. Las nefronas
corticales tienen sus corpúsculos cercanos a la cápsula renal. Sus túbulos son muy cortos
y se extienden solamente en la médula superior. Los corpúsculos de las nefronas
yuxtamedulares se localizan cerca del borde cortico medular. Sus sistemas tubulares son
mucho más largos, extendiéndose profundamente en la médula.
Cada nefrona está rodeada por una red de capilares. Ramas de las arterias renales
interlobulillares entran a la nefrona como arteriola aferente, forman un aglomerado
capilar (glomérulo) que sale de la nefrona como arteriola eferente. La red capilar entonces
continúa para rodear las nefronas del sistema tubular renal como capilares peritubulares,
formando las arteriolas rectas alrededor del asa de Henle.
¿Sabías que estos capilares peritubulares secretan eritropoyetina (EPO)? Una hormona
que regula la producción de glóbulos rojos.
Corpúsculo Renal
La cápsula glomerular rodea al glomérulo. Esta consta de dos capas (hojas parietal y
visceral), que limitan una cavidad llamada espacio capsular glomerular (de Bowman/
espacio urinario). La hoja visceral está formada por células especiales denominadas
podocitos. Los podocitos cubren las paredes de los capilares glomerulares, se interdigitan
entre sí y forman ranuras estrechas entre sus proyecciones. La hoja parietal está formada
por epitelio escamoso simple y se continúa con los túbulos de las nefronas. Las arteriolas
aferentes y eferentes entran al corpúsculo renal por el polo vascular, mientras que el lugar
donde la cápsula glomerular se estrecha y continúa como el segmento proximal grueso de
la nefrona es denominado polo urinario.
Fisiología
Filtración Glomerular
31
(ultrafiltrado). Esto es posible debido a una barrera de filtración especial que depura
selectivamente agua y solutos de la sangre pasando a través de los capilares glomerulares.
El ultrafiltrado glomerular es recolectado en el espacio glomerular y pasa hacia los
túbulos renales.
El aparato de filtración del riñón está formado por tres capas de tejido; el endotelio de los
capilares glomerulares, la membrana basal glomerular (MBG) y los podocitos (hoja
visceral de la cápsula renal). Los capilares glomerulares están compuestos por endotelio
fenestrado, donde estas fenestraciones funcionan como poros. La MBG es más compleja
que otras membranas basales epiteliales. Consta de tres capas; una gruesa lámina densa
central y dos capas más delgadas (lámina rara interna y lámina rara externa).
Los podocitos cubren las paredes de los capilares glomerulares. Sus proyecciones
presentan forma de dedos (pedicelos) que se interdigitan, con estrechas ranuras de
filtración (diafragma de la ranura de filtración) formado entre las proyecciones. Juntas,
estas tres capas funcionan como un filtro selectivo, permitiendo que solo moléculas por
debajo de una cierta medida, y una cierta carga, puedan pasar desde la sangre y entrar en
el sistema tubular renal. Por ejemplo, se evita que las células sanguíneas, las plaquetas,
algunas proteínas y algunos aniones abandonen los capilares glomerulares, mientras que
el agua y los solutos pasan a través de estos. La sangre restante no filtrada es extraída del
glomérulo por la arteriola eferente, y regresa al sistema venoso.
Túbulo Proximal
32
El túbulo proximal es la primera parte del sistema tubular. Consiste en segmentos
contorneados y rectos. El túbulo contorneado proximal se localiza dentro de la corteza
renal y es contínuo con el espacio capsular.
El túbulo recto proximal (o rama descendente gruesa del asa de Henle) se extiende
inferiormente hacia la médula. Ambas partes están compuestas por epitelio cúbico simple,
rico en mitocondrias y microvellosidades (borde dispuesto en forma de cepillo). Esta
morfología está adaptada a la función de absorción y secreción del túbulo proximal. Más
de la mitad del agua y las moléculas filtradas previamente retornan a la sangre
(reabsorción) por los túbulos proximales.
Asa de Henle
Ambas ramas están compuestas por epitelio escamoso simple. Las células tienen pocas
organelas, poca o ninguna microvellosidad y capacidad de secreción baja. Las dos ramas
trabajan en paralelo, con los capilares de arteriolas rectas, para ajustar los niveles de sal
(sodio, cloro, potasio) y agua del filtrado. Para ser más específicos, la rama descendente
es altamente permeable al agua y menos permeable a solutos, mientras que la rama
ascendente es todo lo contrario. Algunos autores consideran al asa de Henle como
sinónimo del asa de la nefrona, mientras que otros incluyen el túbulo recto proximal y el
túbulo distal en este término.
Túbulo Distal
El túbulo distal también consta de segmentos rectos y contorneados. El túbulo recto distal
(rama ascendente gruesa del asa de Henle) se continúa desde la rama ascendente delgada
del asa de Henle al nivel entre la médula interna y externa. El túbulo contorneado distal
se proyecta en la corteza. Ambas partes del túbulo distal están compuestas por epitelio
cúbico simple, morfológicamente similar al túbulo proximal.
La diferencia principal entre ellos es que el epitelio del túbulo distal tiene menos
microvellosidades bien desarrolladas. La reabsorción y secreción ocurren aquí, aunque
33
en menor grado que en el túbulo proximal. Al presentar muchas mitocondrias los túbulos
rectos distales pueden reabsorber cualquier sustancia útil (electrolitos), y excretar los
residuos restantes mediante transporte activo. Es de particular interés la absorción de
sodio, bajo la regulación de la aldosterona.
Sistema Colector
El sistema colector del riñón está formado por una serie de tubos que transportan la orina
desde la nefrona hacia los cálices menores. Varios tubos contorneados distales de
nefronas adyacentes drenan en un conducto colector por medio de tubulos
conectores/colectores. Los conductos colectores entonces viajan a través de la médula del
riñón, convergiendo en el vértice de cada pirámide renal. Aquí, varios conductos se
fusionan para formar un solo conducto papilar grande (de Bellini), que se abre dentro del
cáliz menor a través del área cribosa.
En estos conductos se distinguen dos tipos adicionales de células. Las células principales,
que son de tinción pálida y juegan un papel en el transporte de iones. También, las células
intercaladas con tinción más oscura que se encuentran dispersas entre las células
principales y son responsables del equilibrio ácido-base. Los conductos colectores son el
lugar de última oportunidad para la reabsorción de agua y electrolitos del ultrafiltrado, lo
que concentra aún más la orina, particularmente bajo la influencia de la hormona
antidiurética (ADH). No se produce más reabsorción más allá de los conductos colectores
medulares.
34
Aparato Yuxtaglomerular
Ubicado en el polo vascular de la nefrona hay una colección de células llamada aparato
yuxtaglomerular. Está formado por 3 tipos de células; mácula densa, células granulares
yuxtaglomerulares y células mesangiales extra glomerulares (también conocidas como
células del lacis o de Polkissen).
La mácula densa se localiza en la pared del túbulo distal, en el punto donde el túbulo entra
en contacto con el glomérulo. Aquí, el epitelio cúbico regular del túbulo distal se agrupa
y adquiere forma columnar. Las células granulares yuxtaglomerulares son células de
músculo liso modificadas que se encuentran rodeando la arteriola aferente y algunas veces
la eferente. El tercer tipo de célula del aparato yuxtaglomerular son las células
mesangiales extra glomerulares. Estas se ubican en el espacio triangular entre las
arteriolas aferentes y eferentes.
35
La uretra masculina pasa a través del pene, de ahí que sea notablemente más larga que la
femenina. Se compone de cuatro partes, según las regiones perineales que atraviesa:
uretra intramural (preprostática), prostática, intermedia (membranosa) y esponjosa
(peneana). En las mujeres, la uretra no cuenta con esta clasificación.
Uretra Masculina
Por ende, en los hombres, la uretra es parte tanto del sistema urinario como del sistema
reproductor. Mientras la uretra corre a lo largo del pene en los hombres, en las mujeres,
es muy corta y no forma parte del sistema reproductor.
Cuando el pene está en su estado flácido (no erecto), la uretra presenta una doble
curvatura y es divisible en 4 partes, que son
Uretra Preprostática
La porción inicial que pasa a través de la musculatura vesical (“cuello de la vejiga”), justo
por debajo del orificio uretral interno, es conocida como uretra preprostática o porción
intramural de la uretra. Teóricamente mide 0,5-1,5 cm de longitud, pero varía
dependiendo de si la vejiga se encuentra llena o vacía.
36
Uretra prostática
La uretra prostática es la porción de la uretra que pasa a través de la próstata. Tiene 3-4
cm de longitud y se extiende desde la base de la vejiga, justo debajo de la uretra
preprostática, hasta la porción membranosa de la uretra.
La uretra prostática está rodeada por el esfínter uretral interno cerca de su porción media.
Su función es cerrar el paso a la vejiga durante la eyaculación con el objetivo de prevenir
reflujo de semen a la vejiga.
La porción posterior de la uretra tiene una elevación llamada cresta uretral. Los senos
prostáticos se abren a cada lado de la cresta, haciendo que el fluido prostático desemboque
en la luz uretral. Los conductos eyaculadores también se abren en la uretra prostática,
transportando así el esperma desde los testículos y el fluido seminal desde las vesículas
seminales a la uretra. Por lo tanto el tracto urinario y el reproductivo convergen en este
punto. Este es un sitio común de obstrucción de la orina en pacientes con hipertrofia
prostática benigna.
Uretra Membranosa
37
Las venas de la uretra, como las venas dorsales del pene y las venas pudendas, drenan en
el plexo venoso prostático.
Los vasos linfáticos de la uretra drenan principalmente en los ganglios linfáticos ilíacos
internos y algunos drenan en los ganglios linfáticos ilíacos externos.
La uretra es inervada por el plexo prostático. El plexo prostático incluye nervios derivados
de la unión entre fibras del sistema simpático y parasimpático, así como de fibras
viscerales aferentes. Nos referimos a estos nervios como “nervios mixtos” porque
contienen fibras aferentes y eferentes.
Uretra Femenina
La uretra femenina está rodeada de glándulas parauretrales, que son análogas a la próstata
en los hombres. Éstas se abren a cada lado del orificio uretral externo. La regulación del
flujo urinario de la uretra depende del esfínter uretral externo, encontrado en el espacio
perineal profundo. El esfínter uretral externo es un complejo de fibras musculares
compuesto de capas de músculo liso que rodean a la uretra, así como un par de
componentes adicionales: el músculo compresor de la uretra y el esfínter uretrovaginal.
El riñón es un órgano complejo cuya estructura está formada por el córtex, la médula y la
pelvis renal. El córtex renal contiene los corpúsculos renales y los túbulos contorneados,
mientras que la médula renal está constituida por las pirámides renales. La pelvis renal
recoge la orina que llega de los cálices menores y mayores (Kumar et al., 2017). 2.2
38
Función del Riñón Los riñones tienen funciones vitales como la filtración de sangre, la
eliminación de desechos, la regulación del equilibrio de líquidos y electrolitos, y la
producción de hormonas como la eritropoyetina. Estos procesos son esenciales para
mantener la homeostasis del organismo (Cameron et al., 2018).
El daño tubular puede reducir la capacidad del riñón para reabsorber agua, lo que resulta
en poliuria (aumento en la producción de orina) y puede conducir a la deshidratación si
no se maneja adecuadamente. La pérdida de la función tubular también puede alterar el
equilibrio ácido-base del cuerpo, ya que los túbulos renales son responsables de la
reabsorción de bicarbonato y la secreción de ácido. Estos desequilibrios pueden contribuir
a una acidosis metabólica, un estado en el cual el pH sanguíneo disminuye, afectando
negativamente múltiples sistemas corporales.
39
3. Morfofuncion III (Victor Mora 3A)
Cada riñón está cubierto por tres capas de tejido. La capa más profunda o cápsula renal,
es una lámina lisa y transparente de tejido conectivo denso irregular, que se continúa con
la capa externa del uréter. Esta lámina sirve como barrera contra los traumatismos y ayuda
a mantener la forma del órgano. La capa intermedia o cápsula adiposa, es una masa de
tejido adiposo que rodea la cápsula renal. También protege al riñón de los traumatismos
y lo sostiene con firmeza en su sitio, dentro de la cavidad abdominal. La capa superficial
o fascia renal es otra capa delgada de tejido conectivo denso irregular que fija el riñón a
las estructuras que lo rodean y a la pared abdominal. En la superficie anterior de los
riñones, la fascia renal es profunda con respecto al peritoneo (16).
Un corte frontal del riñón revela dos regiones distintas: la corteza renal, superficial y de
color rojo claro, y la médula renal, más profunda y de color pardo rojizo. La médula renal
está compuesta por entre 8 y 18 pirámides renales con forma cónica, cuya base se orienta
hacia la corteza renal y el vértice, llamado papila renal, hacia el hilio (16).
La corteza renal, una área de textura lisa que se extiende desde la cápsula hasta las bases
de las pirámides renales y los espacios entre ellas, se divide en una zona cortical externa
y una zona yuxtamedular interna. Las porciones de la corteza que se extienden entre las
pirámides renales se denominan columnas renales. Un lóbulo renal consta de una
pirámide renal, la región suprayacente de la corteza y la mitad de cada columna renal
adyacente (16).
40
mayor. El filtrado se convierte en orina al ingresar a los cálices porque ya no experimenta
más reabsorción. Desde los cálices mayores, la orina drena en la pelvis renal y luego, a
través del uréter, hacia la vejiga (16).
El hilio conduce a una cavidad dentro del riñón llamada seno renal, que contiene parte de
la pelvis, los cálices y ramas de los vasos sanguíneos y nervios renales. El tejido adiposo
estabiliza la posición de estas estructuras en el seno renal (16).
Para producir orina, las nefronas y los túbulos colectores desarrollan tres procesos
básicos: filtración glomerular, reabsorción tubular y secreción tubular (16).
La pielonefritis aguda (PNA), proceso infeccioso que afecta el parénquima renal, produce
daño permanente en el 20-40% de los pacientes (17-18). El daño renal puede tener
consecuencias graves, como insuficiencia renal crónica, hipertensión arterial y
complicaciones del embarazo. Por tal razón, es fundamental identificar el grupo de
pacientes con riesgo de desarrollar daño renal. Su fisiopatología no está aún totalmente
aclarada, por lo que su prevención es difícil. Los factores implicados en el desarrollo de
41
daño renal son: el reflujo vesicoureteral (RVU), la obstrucción de la vía urinaria, la edad
(existe mayor riesgo en los menores de 2 años), el número de episodios de PNA, la
demora terapéutica, la virulencia bacteriana y la susceptibilidad individual (19-20).
3. Papel del Óxido Nítrico. El óxido nítrico (NO) es una molécula clave en la respuesta
inmune. Se produce a partir de la L-arginina por la acción de la óxido nítrico sintasa
(NOS). En la pielonefritis, el NO tiene un doble papel: ayuda en la destrucción de
bacterias patógenas, pero su sobreproducción puede llevar a un daño renal adicional
debido al estrés oxidativo (SpringerLink).
42
4. Biomarcadores Bioquímicos. Los biomarcadores son cruciales para el diagnóstico y
monitoreo de la pielonefritis. Proteínas como la proteína C-reactiva (PCR) y la
procalcitonina (PCT) se elevan significativamente durante las infecciones bacterianas y
son utilizadas para evaluar la gravedad de la infección. Además, metabolitos específicos
en la orina, como el ácido hipúrico y la creatinina, pueden indicar daño renal (Embryology
Online) (SpringerLink)
Este reclutamiento es vital para la eliminación de bacterias, pero también puede causar
daño colateral al tejido renal debido a la liberación de enzimas proteolíticas y especies
reactivas de oxígeno (ROS) por parte de los neutrófilos. Este daño tisular, si bien es parte
de la respuesta defensiva, también contribuye a la patogénesis de la pielonefritis,
exacerbando la inflamación y la disfunción renal.
43
opsonizan las bacterias, facilitando su fagocitosis por parte de los macrófagos y
neutrófilos.
Sin embargo, la activación excesiva del complemento puede llevar a un daño adicional
en el tejido renal, contribuyendo a la progresión de la enfermedad y, en casos crónicos, a
la fibrosis renal. La comprensión de estas interacciones moleculares y celulares es
fundamental para el desarrollo de terapias dirigidas que puedan mitigar el daño tisular sin
comprometer la eficacia de la respuesta inmune.
44
acumulación de líquido y células inflamatorias ayuda a aislar el agente dañino y
facilita la reparación del tejido (12).
45
antagonizar la respuesta inmune del huésped y causar daño tisular. Estos factores incluyen
adhesinas, toxinas y sistemas excretores que promueven la invasión y supervivencia
bacteriana en el tejido renal.
Identificación de Patógenos
Las técnicas de biología molecular, como la PCR (reacción en cadena de la polimerasa),
permiten la identificación precisa de las bacterias causantes de la pielonefritis. La
Escherichia coli (E. coli) es el patógeno más comúnmente asociado con esta infección
(Nature) (Nature). Los estudios genómicos y proteómicos ayudan a identificar los genes
y proteínas específicos que confieren a estas bacterias la capacidad de infectar el tracto
urinario superior.
Factores de Virulencia
Los patógenos, como E. coli uropatógena (UPEC), tienen diversos factores de virulencia
que les permiten adherirse, invadir y colonizar el tracto urinario y los riñones. Estos
factores incluyen adhesinas, toxinas, y sistemas de secreción tipo III y IV, que juegan
roles cruciales en la infección (Nature). Las adhesinas permiten que las bacterias se
adhieran a las células del tracto urinario, mientras que las toxinas y sistemas de secreción
dañan las células del hospedador y evaden la respuesta inmune.
Resistencia a Antibióticos
La biología molecular también se utiliza para estudiar los mecanismos de resistencia a
antibióticos en los patógenos causantes de pielonefritis. La identificación de genes de
resistencia, como los que codifican las beta-lactamasas, permite entender mejor cómo las
bacterias desarrollan y propagan la resistencia a los tratamientos antibióticos (Nature).
46
Las respuestas inmunes del huésped a la infección renal también son objeto de estudio en
biología molecular. Las células del sistema inmune producen diversas citoquinas y
quimiocinas en respuesta a la infección, que median la inflamación y el reclutamiento de
otras células inmunes al sitio de infección
Neutrófilos: Los neutrófilos son los primeros en responder. Migran desde el torrente
sanguíneo al sitio de la infección en respuesta a señales quimiotácticas. Una vez dentro
del tejido renal, los neutrófilos engullen bacterias y liberan partículas que contienen
enzimas líticas (proteasas) y especies reactivas de oxígeno (ROS). Estas ROS son
poderosas moléculas antibacterianas que matan las bacterias dañando sus membranas
celulares, proteínas y ADN.
47
La activación de las células epiteliales renales y la infiltración de neutrófilos y
macrófagos conducen a una liberación masiva de citocinas y quimiocinas
proinflamatorias.
Citoquinas proinflamatorias: estas moléculas tienen una variedad de efectos, como
inducir fiebre (al activar el centro termorregulador en el hipotálamo), promover la
vasodilatación y aumentar la permeabilidad vascular, lo que permite que más células
inmunes lleguen al sitio de la infección, quimiocinas: las quimiocinas como la IL-8 actúan
como señales quimiotácticas para dirigir los neutrófilos y otros glóbulos blancos a las
áreas de infección. Estas moléculas también causan daño tisular al perpetuar la
inflamación.
Apoptosis y necrosis
El estrés oxidativo, junto con las señales inflamatorias crónicas, conduce a la muerte
celular mediante apoptosis (muerte celular programada) y necrosis (muerte celular
patológica). Apoptosis: Es una vía de muerte celular controlada que elimina de forma
ordenada las células dañadas o infectadas. Las células apoptóticas no liberan su contenido
al espacio extracelular, lo que limita una mayor inflamación. Necrosis: en infecciones
graves, el daño tisular puede superar los mecanismos de control apoptótico que conducen
a la necrosis. La necrosis es una forma desordenada de muerte celular que libera
contenidos intracelulares al espacio extracelular, lo que exacerba la inflamación y
conduce a la formación de abscesos renales.
48
proceso puede provocar fibrosis renal, en la que el tejido renal funcional es reemplazado
por tejido cicatricial, lo que perjudica la función renal a largo plazo.
49
• SALL1: Participa en la morfogénesis del riñón. Mutaciones en SALL1 causan el
síndrome de Townes-Brocks, caracterizado por anomalías renales y anorrectales.
• HNF1B: Factor de transcripción esencial para la diferenciación del epitelio renal.
Variantes en HNF1B se han vinculado a displasia renal y quistes
50
es la presencia de sangre en la orina (hematuria), que se presenta normalmente como una
orina color oscuro (2).
2. Comunicación en Salud.
Comunicación de la Salud en el Contexto de la Pielonefritis La comunicación de la salud
juega un papel esencial en la prevención, diagnóstico y tratamiento de la pielonefritis. Las
estrategias efectivas de comunicación pueden mejorar la comprensión de los síntomas, la
adherencia al tratamiento y la prevención de complicaciones (García et al., 2021).
Prevención y Educación Una comunicación clara y accesible sobre la pielonefritis puede
ayudar a prevenir la enfermedad. La educación sobre la importancia de la higiene
personal, la hidratación adecuada y la atención a los primeros síntomas puede reducir la
incidencia de infecciones urinarias y, por ende, de pielonefritis (Rodríguez & Morales,
2019).
51
La comunicación efectiva entre el paciente y el profesional de salud es crucial para un
diagnóstico rápido y preciso de la pielonefritis. El uso de lenguaje claro y la explicación
de los procedimientos de diagnóstico y opciones de tratamiento pueden mejorar la
experiencia del paciente y su adherencia a las recomendaciones médicas (Martínez et al.,
2022).
52
La utilización de materiales educativos visuales, sesiones de educación en grupo, y el uso
de tecnologías móviles para recordatorios y seguimiento son algunas de las estrategias
que pueden emplearse para reforzar el mensaje y asegurarse de que los pacientes
comprendan y valoren la importancia de estas prácticas. Además, la importancia de tratar
las infecciones urinarias en sus etapas iniciales no puede subestimarse. Los pacientes
deben ser informados sobre los síntomas iniciales de una infección urinaria, como ardor
al orinar, urgencia urinaria y dolor en la parte baja del abdomen, y deben ser alentados a
buscar atención médica inmediatamente para prevenir la progresión a una pielonefritis.
Según (Glanz, K., Rimer, B. K., & Viswanath, K. , 2015) el empoderamiento del paciente
a través de la educación y el apoyo social es clave para fomentar un comportamiento
proactivo en el manejo de su salud.
53
Infecciones Recurrentes: La pielonefritis crónica se desarrolla a partir de infecciones
urinarias repetidas, a menudo complicadas por obstrucción del tracto urinario o reflujo
vesicoureteral. Estas infecciones causan una inflamación continua que afecta el riñón
durante largos períodos (13).
Obstrucción y Reflujo: La obstrucción en el tracto urinario o el reflujo vesicoureteral
facilita la acumulación de orina y promueve el crecimiento bacteriano, exacerbando la
inflamación crónica y el daño renal recurrente (13).
Fibrosis y Cicatrización: La inflamación crónica da lugar a la destrucción del tejido renal,
seguido de la formación de tejido cicatricial. La fibrosis intersticial y la cicatrización
reducen significativamente la función renal con el tiempo (13).
Anatomía Patológica:
Aspectos Macroscópicos:
El riñón afectado muestra una superficie irregular con áreas de cicatrización y retracción.
La corteza renal puede estar adelgazada, y el parénquima puede tener un aspecto nodular.
Pérdida de Corteza y Dilatación de Calices: La corteza renal puede estar notablemente
reducida, y los cálices y la pelvis renal pueden estar dilatados debido a la inflamación
crónica y la obstrucción (13).
Aspectos Microscópicos:
Fibrosis Intersticial: Se observa fibrosis intersticial, donde el tejido inflamatorio es
reemplazado por tejido fibroso, afectando la función renal (13).
Inflamación Crónica: La inflamación crónica se manifiesta por la presencia de linfocitos,
células plasmáticas y, en etapas avanzadas, macrófagos en el intersticio renal (13).
Atrofia Tubular: Hay atrofia significativa de los túbulos renales, con pérdida de la
arquitectura tubular normal (13).
Destrucción de Papilas Renales: La fibrosis y la formación de cicatrices pueden llevar a
la destrucción de las papilas renales (13).
-Pielonefritis Aguda
La pielonefritis aguda es una inflamación rápida y severa del riñón, generalmente causada
por una infección que asciende desde el tracto urinario inferior. Se caracteriza por
síntomas agudos y puede causar daños significativos si no se trata (13).
Patogenia:
Inflamación Aguda: La infección desencadena una respuesta inflamatoria aguda en el
riñón, con una infiltración predominante de neutrófilos que causan daño al tejido renal.
54
Edema: La inflamación aumenta la permeabilidad de los vasos sanguíneos, resultando en
acumulación de líquido en el tejido intersticial y causando hinchazón (edema).
Daño Tubular: La inflamación y la infiltración de neutrófilos pueden llevar a la necrosis
de las células tubulares, afectando la capacidad del riñón para filtrar la sangre de manera
adecuada.
Abscesos: En casos graves, la infección puede formar abscesos dentro del riñón, que son
acumulaciones localizadas de pus.
Anatomía Patológica:
Aspectos Macroscópicos:
Hinchazón del Riñón: El riñón afectado está agrandado y puede mostrar áreas de
enrojecimiento. La superficie puede ser irregular debido a la inflamación y la formación
de abscesos (13).
Aspectos Microscópicos:
Infiltración de Neutrófilos: Se observa una acumulación prominente de neutrófilos en el
intersticio y en los túbulos renales (13).
Edema Intersticial: Evidencia de edema en el tejido intersticial indica acumulación de
líquido (13).
Necrosis Tubular: Los túbulos renales muestran necrosis y alteraciones en su estructura
debido al daño inflamatorio (13).
-Pielonefritis Bacteriana
La pielonefritis bacteriana es una infección aguda del riñón provocada por bacterias, que
resulta en inflamación y daño al tejido renal (13).
Patogenia:
Inflamación Aguda: La infección bacteriana provoca una respuesta inflamatoria aguda en
el riñón, con infiltración de neutrófilos y aumento de la permeabilidad vascular que lleva
a edema (13).
Daño Tubular: El daño inflamatorio puede causar necrosis de las células tubulares,
afectando la capacidad del riñón para realizar su función (13).
Abscesos Renales: En casos severos, pueden formarse abscesos dentro del riñón,
rodeados por tejido inflamatorio (13).
Anatomía Patológica:
Aspectos Macroscópicos:
Hinchazón y Manchas Hemorrágicas: El riñón puede estar agrandado y edematoso, con
manchas hemorrágicas visibles en su superficie en casos graves (13).
55
Aspectos Microscópicos:
Infiltración de Neutrófilos: Se observa una infiltración predominante de neutrófilos en el
intersticio y dentro de los túbulos (13).
Edema Intersticial: Acumulación de líquido en el tejido intersticial (13).
Necrosis Tubular: Daño en la estructura de los túbulos renales debido a la inflamación
(13).
-Pielonefritis Xantogranulomatosa
Definición:
La pielonefritis xantogranulomatosa es una forma rara y severa de pielonefritis,
caracterizada por una inflamación crónica y la presencia de macrófagos espumosos en el
tejido renal (13).
Patogenia:
Inflamación Crónica: La condición se caracteriza por una inflamación crónica intensa que
lleva a la acumulación de células inmunitarias en el riñón (13).
Formación de Xantoma: Se producen macrófagos espumosos, células inmunitarias
cargadas de lípidos, que forman granulomas y le dan al tejido renal un aspecto amarillo
(13).
Anatomía Patológica:
Aspectos Macroscópicos:
Aspecto Amarillento: El riñón puede presentar áreas amarillentas debido a la
acumulación de macrófagos espumosos. La superficie puede ser irregular por la
inflamación crónica (13).
Aspectos Microscópicos:
Macrófagos Espumosos: La infiltración de macrófagos espumosos es evidente, con
acumulación de lípidos en el tejido renal (13).
Granulomas: Formación de granulomas con células inflamatorias y tejido fibroso
alrededor (13).
-Pielonefritis Enfisematosa:
Patología:
La pielonefritis enfisematosa es una forma aguda de infección renal que se distingue por
la acumulación de gas en los tejidos del riñón, causado por bacterias productoras de gas
(13).
Inflamación Aguda:
56
Proceso Inflamatorio: Esta condición provoca una inflamación aguda en el riñón, con una
notable infiltración de neutrófilos y otras células del sistema inmunológico. La
inflamación intensa contribuye al daño general del tejido renal (13).
Formación de Gas:
Acumulación de Gas: Lo que caracteriza a esta enfermedad es la presencia de gas en el
tejido renal. Este gas es producido por bacterias que fermentan carbohidratos, creando
burbujas de gas que se acumulan en el intersticio renal y pueden ser visibles (13).
Necrosis Tisular: Destrucción del Tejido, la presencia de gas y la respuesta inflamatoria
severa provocan necrosis en el tejido renal. La presión del gas puede dañar gravemente
el tejido renal, afectando significativamente su función (13).
Anatomía Patológica:
Aspectos Macroscópicos:
El riñón afectado puede aparecer hinchado y tener áreas pálidas o descoloridas. Su
superficie puede mostrar irregularidades y burbujas visibles debido al gas acumulado,
dándole un aspecto distintivo (13).
Aspectos Microscópicos:
Gas en el Tejido: Al examinar el riñón bajo el microscopio, se observan burbujas de gas
en el intersticio renal y en los túbulos. Estas burbujas son una característica clave de esta
condición (13).
Necrosis: El tejido renal presenta necrosis severa, con áreas de destrucción celular y daños
en la estructura tubular (13).
La pielonefritis es una respuesta del sistema inmunitario a una infección bacteriana en los
riñones. La respuesta inflamatoria incluye la activación de células inmunitarias como
macrófagos y neutrófilos, que intentan eliminar las bacterias. Sin embargo, la respuesta
inflamatoria excesiva puede dañar el tejido renal. La inmunidad innata juega un papel
crucial en la defensa contra la infección inicial, mientras que la inmunidad adaptativa,
incluida la producción de anticuerpos y la activación de linfocitos T, es esencial para la
resolución de la infección y la prevención de recurrencias (10).
57
9. ASPECTOS DESTACADOS DE LA MICROBIOLOGÍA DE LA ENFERMEDAD.
Escherichia coli (E. coli): Esta es la bacteria más comúnmente implicada en casos de
pielonefritis. E. coli es responsable de alrededor del 70-90% de las infecciones urinarias
complicadas y no complicadas. Las cepas uropatógenas de E. coli tienen factores de
virulencia que les permiten adherirse al urotelio y evadir la respuesta inmune del
huésped (5). Es un bacilo gram negativo, anaerobio facultativo de la familia
Enterobacteriaceae, esta bacteria coloniza el intestino del hombre pocas horas después
del nacimiento y se le considera un microorganismo de flora normal, pero hay cepas que
pueden ser patógenas y causar daño produciendo diferentes cuadros clínicos, entre ellos
diarrea (6).
Enterococcus spp.: Estos patógenos son una causa menos común pero importante de
pielonefritis, especialmente en pacientes hospitalizados o aquellos con comorbilidades
significativas. Enterococcus faecalis es la especie más frecuentemente involucrada (5).
58
Enterococcus son bacterias grampositivas que habitan en el interior del tracto
gastrointestinal de una variedad de organismos, incluyendo al hombre. Pueden
encontrarse también en el tracto genitourinario y en la saliva. Han sido identificados
como patógenos oportunistas para los humanos, pudiendo causar diferentes
enfermedades dentro de las que se encuentran las endocarditis, bacteriemias
enterocóccicas, infecciones del tracto urinario, neonatales, del sistema nervioso central
(aunque son raras), intrabdominal y pélvica (9).
59
o Metabolismo: Se metaboliza en el hígado, principalmente por
conjugación.
o Excreción: Se elimina principalmente por vía renal, tanto como
fármaco inalterado como metabolitos (1).
o
• Espectro
o Activo contra una amplia gama de bacterias gramnegativas y
algunas grampositivas, incluyendo E. coli, un patógeno común en
infecciones urinarias (1).
• RAMS
o Náuseas, diarrea y reacciones alérgicas son las reacciones adversas
más frecuentes. También puede causar tendinitis y ruptura del tendón
(1).
• Resistencia
o La resistencia a ciprofloxacino ha aumentado, especialmente en
cepas de E. coli y Klebsiella, debido a mutaciones en los genes que
codifican las topoisomerasas (1).
o
Nitrofurantoína
• Estructura
o Nitrofurantoína es un antibiótico con la fórmula C5H5N5O5 (1).
• Farmacocinética
o Liberación: Se libera en el tracto gastrointestinal.
o Absorción: Tiene una buena absorción oral, aunque su
biodisponibilidad puede verse afectada por la presencia de alimentos.
o Distribución: Se concentra en la orina, donde ejerce su efecto
antimicrobiano.
o Metabolismo: Se metaboliza en el hígado.
o Excreción: Se elimina principalmente por vía renal (1).
• Espectro
o Eficaz contra bacterias grampositivas y gramnegativas,
especialmente E. coli (1).
• RAMS
60
o Náuseas, vómitos y, en raras ocasiones, toxicidad pulmonar o
hepática (1).
• Resistencia
o La resistencia es poco común, pero puede ocurrir en cepas de E.
coli (1).
Amoxicilina
• Estructura
o Amoxicilina es una penicilina semisintética con la fórmula
C16H19N3O5S (1).
• Farmacocinética
o Liberación: Se libera rápidamente tras la administración oral.
o Absorción: Tiene una alta biodisponibilidad (aproximadamente
95%).
o Distribución: Se distribuye bien en tejidos y fluidos, incluyendo la
orina.
o Metabolismo: Se metaboliza mínimamente en el hígado.
o Excreción: Se elimina principalmente por vía renal (1).
• Espectro
o Eficaz contra muchas bacterias grampositivas y algunas
gramnegativas, incluyendo E. coli (1).
• RAMS
o Erupciones cutáneas, diarrea y reacciones alérgicas (1).
• Resistencia
o La resistencia ha aumentado, especialmente en cepas productoras
de beta-lactamasa (1).
Meropenem
• Estructura
o El meropenem es un antibiótico β-lactámico, específicamente un
carbapenémico. Su estructura incluye un anillo β-lactámico y un anillo
de tiazolidina, con la fórmula química C17H24N2O5S (1).
• Farmacocinética
o Liberación: Se administra por vía intravenosa, permitiendo una
rápida liberación en el torrente sanguíneo.
61
o Absorción: Al ser intravenoso, no requiere absorción
gastrointestinal, asegurando disponibilidad inmediata en el sistema
circulatorio.
o Distribución: Se distribuye ampliamente en tejidos y fluidos
corporales, incluyendo el líquido cefalorraquídeo.
o Metabolismo: Se metaboliza mínimamente en el hígado, generando
un metabolito inactivo.
o Excreción: Aproximadamente el 70-75% de la dosis se excreta sin
cambios por vía renal. La vida media de eliminación es de
aproximadamente 1 hora en individuos con función renal normal (1).
• Espectro
o El meropenem tiene un amplio espectro de actividad, siendo eficaz
contra:
o Bacterias Grampositivas: Staphylococcus aureus (incluyendo
cepas resistentes a meticilina), Streptococcus pneumoniae.
o Bacterias Gram-negativas: Escherichia coli, Klebsiella
pneumoniae, Pseudomonas aeruginosa (1).
Reacciones Adversas (RAMS)
Las reacciones adversas más comunes incluyen:
• Gastrointestinales: Náuseas, vómitos, diarrea.
• Neurológicas: Convulsiones (raro), especialmente en pacientes con antecedentes
de epilepsia o función renal comprometida.
• Reacciones alérgicas: Erupciones cutáneas, anafilaxis (en casos raros).
• Hematológicas: Leucopenia y trombocitopenia (poco comunes).
• Alteraciones hepáticas: Elevaciones en las transaminasas (raras) (1).
Resistencia
La resistencia al meropenem puede surgir por:
Producción de carbapenemasas: Algunas cepas de Enterobacteriaceae producen
enzimas que inactivan los carbapenémicos.
Alteraciones en la permeabilidad de la membrana: Cambios en la estructura de la
membrana celular pueden limitar la entrada del antibiótico (2).
62
2. Farmacología II (Pamela Zurita 5A)
El tratamiento de la pielonefritis ya sea aguda o crónica, generalmente se basa en el uso
de antibióticos, suele durar entre 7 y 14 días, pero puede extenderse si la infección es más
grave o crónica. Las opciones incluyen fluoroquinolonas, cefalosporinas de tercera
generación, aminoglucósidos, y en algunos casos, carbapenémicos. La elección del
antibiótico depende de la gravedad de la infección, la resistencia bacteriana local y las
características del paciente (4). Es crucial iniciar el tratamiento empírico y luego ajustarlo
según los resultados del cultivo y las pruebas de sensibilidad. El tratamiento empírico
inicial puede incluir ciprofloxacino o levofloxacino, seguidos de una evaluación basada
en los resultados del cultivo.
La "Guía de Sanford" proporciona opciones de primera y segunda línea para el
tratamiento de la pielonefritis (5).
63
La intervención farmacológica adecuada es necesaria para controlar la infección
bacteriana y prevenir complicaciones graves como la sepsis o la insuficiencia renal en la
pielonefritis, una infección del tracto urinario superior que afecta los riñones. La piedra
angular del tratamiento son los antibióticos, y su elección depende de la gravedad de la
infección, los patógenos y la susceptibilidad del paciente (1). Las características
farmacológicas de algunos antibióticos comunes se enumeran a continuación:
Composición Molecular: Los derivados sintéticos del ácido quinolónico que han sufrido
modificaciones químicas que mejoran la actividad antimicrobiana y la penetración
celular. Las cefalosporinas de tercera generación, como Ceftriaxona y Cefotaxima, son
antibióticos betalactámicos que evitan que las bacterias desarrollen paredes celulares.
64
Mecanismo de acción: Se unen permanentemente a la subunidad 30S del ribosoma
bacteriano, lo que impide la síntesis de proteínas y provoca errores en la lectura del ARN
mensajero, lo que provoca la muerte celular.
La farmacocinética implica:
Absorción: Los medicamentos no se absorben por vía oral; deben administrarse
intravenosa o intramuscularmente. Después de la inyección, las concentraciones
plasmáticas alcanzan su punto máximo entre 30 y 90 minutos.
Distribución: Debido a su polaridad, se limita a fluidos extracelulares; altas
concentraciones en orina y riñón. baja penetración en los tejidos grasos y el sistema
nervioso central.
Excreción: Eliminación casi completa por filtración glomerular; los pacientes con tienen
una vida media más larga (6).
Composición molecular: Esta estructura está compuesta por dos o más anillos de
aminociclitol unidos por enlaces glucosídicos a azúcares amino, lo que le da fuertes
propiedades antibacterianas contra organismos gramnegativos.
La farmacocinética implica:
Absorción: Debido a la baja absorción oral, se requiere administración parenteral
(intramuscular o intravenosa).
Distribución: Se puede encontrar en muchos líquidos corporales y tejidos, incluido el
líquido cefalorraquídeo. Esto se aplica especialmente a las cefalosporinas de tercera
generación, como la ceftriaxona.
65
El metabolismo: El hígado metaboliza algunas cefalosporinas parcialmente, pero la
mayoría se elimina sin alteraciones.
Los riñones eliminan la mayor parte de la orina. La eliminación de ceftriaxona por la bilis
permite su uso en pacientes con insuficiencia renal.
La pielonefritis es una infección que cursa con fiebre dentro de sus manifestaciones
clínicas, es decir además de tratar con antibiótico que de forma empírica debería ser una
cefalosporina de tercera generación de elección como la ceftriaxona 1-2 gramos IV cada
12-24 horas por aproximadamente 7 días o como segunda elección cefotaxima 1-2 gramos
cada 4-12 horas, siempre que se realice la hospitalización (5).
1. Amoxicilina-Clavulánico
66
• Indicaciones: Primera línea en pacientes sin complicaciones ni antecedentes de
uropatía.
• Dosis:
o Adultos: 875 mg/125 mg, cada 12 horas, por 10-14 días (vía oral o
intravenosa).
o Niños: 20-40 mg/kg/día de amoxicilina, dividido en 2 dosis, por 10-14
días.
• Eficacia: Buena sensibilidad en pacientes con pielonefritis no complicada, con
una eficacia del 87% (https://www.elsevier.es/es-revista-radiologia-119-pdf-
S1695403319302929).
2. Cefotaxima
3. Ceftriaxona
4. Gentamicina
67
• Nota: Se requiere monitorización de los niveles séricos para evitar toxicidad.
5. Amikacina
6. Ciprofloxacino
7. Ceftazidima
68
Consideraciones en el Tratamiento
Pronóstico
Distintos estudios han investigado sobre la relación entre el consumo de arándanos y las
infecciones de vías urinarias, los metaanálisis más actualizados han concluido que
reducen en 26% el riesgo de las infecciones de vías urinarias principalmente en mujeres
adultas, pero no hay un factor protector en mujeres adultas mayores o con comorbilidades
asociadas (7).
El factor protector se basa en que los distintos tipos de arándanos como el: Vaccinium
macrocarpon, Vaccinium microcarpum, Vaccinium oxycoccus y Vaccinium erythrocar
poseen compuestos como los: polifenólicos y proantocianidinas tipo A que interfieren
con la adhesión de bacterias a las células epiteliales del tracto urinario, y atenúan así el
uro patógeno (refiriéndose en gran medida a la E. coli) reservorio en el tracto
gastrointestinal y suprime la cascada inflamatoria, es decir son actúan directamente contra
la colonización bacteriana, y como antinflamatoria (7).
Aunque la mortalidad asociada a las Pielonefritis es baja, 7,3 casos por cada 1.000
hospitalizados esta mortalidad es alta en los pacientes comórbidos diabéticos, las
gestantes y en los pacientes ancianos y/o encamados, en los que además constituye la
causa más frecuente de shock séptico (1).
70
distributivos, el shock séptico es como tal la consecuencia de una disfunción
multiorgánica secundario a una infección diseminada que lleva una disminución marcada
de la resistencia vascular periférica y descenso consecuente de la Presión arterial media
por debajo de su valor medio que es de 65mmHg y su consecuencia es el fallecimiento
del afectado. El shock cardiogénico como consecuencia de la pielonefritis puede darse en
aquellos casos en que se genera una arritmia (shock cardiogénico de tipo mecánico) la
cual es la causante de la disfunción sistémica del organismo del paciente (3).
2.Semiología y Semiotecnia I
La pielonefritis es una infección del riñón que puede ser aguda o crónica. Se caracteriza
por la inflamación del parénquima renal y de la pelvis renal (14).
Causas
Infecciones bacterianas: La pielonefritis aguda suele ser causada por bacterias,
principalmente Escherichia coli, pero también pueden estar involucradas Proteus,
Klebsiella, Enterococcus, entre otras.
Reflujo vesicoureteral: El retorno del contenido urinario desde la vejiga hacia el uréter y
el riñón puede introducir bacterias y causar infección.
Síntomas
Síntomas sistémicos: Fiebre alta, escalofríos, y malestar general.
Síntomas locales: Dolor en la región lumbar o flanco, disuria (dolor al orinar), frecuencia
urinaria aumentada y urgencia urinaria.
Síntomas generales: Náuseas y vómitos pueden acompañar a la pielonefritis aguda.
Examen físico
• Inspección:
o Se examina la cara del paciente, lo que puede revelar un signo de malestar o dolor
agudo (15).
71
o La piel puede estar sudorosa y pálida, lo que indica una respuesta sistémica a la
infección (15).
o Temblores musculares, picazón en la piel, fiebre, hipertermia o escalofríos (15).
o El decúbito lateral o la flexión del tronco podrían ayudar a aliviar el dolor lumbar
(15).
o La taquipnea es un aumento de la frecuencia respiratoria que puede provocar dolor
e infección en casos graves (15).
• Palpación:
o Una palpación profunda del área del riñón en el área lumbar durante la prueba de
percusión del puño de los ángulos costovertebrales puede provocar un dolor
significativo. Este es un factor importante en la pielonefritis (15).
• Percusión:
o La prueba del ángulo costovertebral, también conocida como signo de Giordano,
es un factor crucial. Si la zona lumbar duele mucho por un puño y los riñones
también duelen, entonces es positivo. La pielonefritis es una sensibilidad del riñón
(15).
• Auscultación:
o Normalmente, la auscultación no proporciona hallazgos relevantes en la
pielonefritis, ya que esta infección afecta principalmente a los riñones, que no
producen sonidos detectables en la auscultación (15).
o Sin embargo, en casos graves, se puede auscultar el abdomen en busca de signos
de peritonitis o íleo paralítico (15).
Diagnóstico
Historia clínica y examen físico: Evaluar los síntomas clínicos y realizar un examen físico
que incluya la palpación de la región lumbar.
• Análisis de orina: Presencia de leucocitos, bacterias y nitritos en la orina.
• Cultivo de orina: Confirmar la presencia de bacterias específicas.
• Imágenes: Ultrasonido renal o tomografía computarizada pueden ayudar a
identificar obstrucciones o complicaciones.
Prevención
72
Hidratación adecuada: Mantener una buena ingesta de líquidos para promover el flujo
urinario.
Tratamiento de condiciones subyacentes: Manejo de factores de riesgo como la
hipertrofia prostática o los cálculos renales (14).
73
13. HISTORIA NATURAL DE LA ENFERMEDAD, ESTO SIGNIFICA QUE HAY QUE
DESCRIBIR QUÉ ES LO QUE PASA CON LA ENFERMEDAD CUANDO NO SE RECIBE
Que puede ser asociada con una hipotensión sistémica y síntomas de shock (obstructivo)
(4). En el Hospital Luis Vernaza en el área de neonatología a través de un estudio
retrospectivo (2021-2022) se encontró que de una población de 120 recién nacidos con
hipertensión pulmonar el 53% sus gestantes padecían en mayor o menor medida
infecciones de vías urinarias entre ellas la principal la pielonefritis (4).
74
Dentro de los casos donde existe bacteriemia y sepsis secundaria a una pielonefritis, se
manifiestan distintas afecciones cardiacas alarmantes evidenciables en métodos de
diagnóstico como el electrocardiograma, signos de alarma que indican la necesidad de
actuar de manera urgente empiezan con una fibrilación auricular la cual es representada
en el EKG como la ausencia de la ondas p y la irregularidad de distancia entre ondas R,
otra afección electrocardiográfica de mayor gravedad son las extrasístoles ventriculares
que son un preludio a la arritmia más grave estas extrasístoles se representan como una
pausa compensatoria completa, latido prematuro con onda p ausente y onda t con
polaridad contraria al QRS, en un grado más de complicación se presenta la taquicardia
ventricular que es la presencia de más de 3 extrasístoles ventriculares seguidas, la
arritmia de mayor gravedad es la fibrilación ventricular que indica la necesidad urgente
de una desfibrilación y cuidado multidisciplinario del paciente afectado (3).
75
El diagnóstico de la pielonefritis se confirma mediante pruebas de laboratorio. El análisis
de orina suele mostrar piuria, bacteriuria y a veces hematuria. Los cultivos de orina son
esenciales para identificar el microorganismo causante y determinar su sensibilidad a los
antibióticos (8). Además, en casos severos, puede ser necesario realizar hemocultivos
para detectar bacteriemia. Otros estudios de laboratorio pueden incluir un conteo
sanguíneo completo, niveles de creatinina y pruebas de función hepática para evaluar el
estado general del paciente y detectar complicaciones.
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