Concepciones curriculares
Las concepciones curriculares son diferentes enfoques o perspectivas sobre cómo
entender y diseñar el currículo educativo. Cada concepción presenta una manera
particular de ver el currículo, sus componentes y su función en la educación. La
concepción curricular es la que articula el proceso de desarrollo curricular de
manera coherente, tomando posición en torno a una serie de elementos
significativos del mismo. Es así como la concepción curricular asumirá un punto de
vista sobre el conocimiento: sobre su origen, veracidad, autoridad, naturaleza, etc.
Humanista: esta concepción debe proveer a cada individuo de experiencias que
lo satisfagan personalmente. Es un proceso liberador que permite conocer las
necesidades de cada estudiante y facilitar su crecimiento personal por medio de la
enseñanza y aprendizaje. Los contenidos y materias se deben dar de manera
creativa, imaginativa, estimulante y amena. Este currículo centra su interés en la
actividad que realiza el alumno durante el proceso de enseñanza aprendizaje. En
esta concepción el maestro actúa como orientador. Debe tener estrategias
didácticas específicas de conocimientos relacionadas con la psicología social,
evolutiva, educativa, entre otros. Al estudiante se le considera un ser humano
ubicado en un contexto social, biológico, político y cultural. Está atento de lo que
ocurre a su alrededor y puede fijar posiciones al respecto. Debe emplear sus
potencialidades psicológicas, biológicas, intelectuales, sociales, entre otros para
resolver problemas. En cuanto a la evaluación, la misma es diagnostica de
conocimientos, intereses y necesidades previas del estudiante. El crecimiento
personal es más importante que medir el producto: mayor importancia al proceso
que al resultado.
Sociológica: también conocida como funcionalista. Considera el currículo como
un reflejo de la sociedad y sus valores. Esta corriente entiende los estudios como
una manera de preparar a los alumnos para el mundo laboral. Tiene una visión de
la enseñanza como ese proceso que debe encargarse de preparar a los niños y
niñas para poder cumplir un papel que la sociedad requiere de ellos. Esta visión es
partidaria de impartir disciplina, además de considerar que lo apropiado es
transmitir los conocimientos prácticos y teóricos que van a necesitar los más
jóvenes para convertirse en buenos trabajadores en el futuro. Hace más énfasis
en las necesidades sociales de los grupos que en las necesidades de los
individuos. La educación debe abordarse como un programa social viable. La
educación se concibe como el medio que ayuda a la construcción de una sociedad
donde la calidad de vida sea mucho mejor. El maestro Debe de tener la
preparación idónea que refleje su rol de promotor de cambios sociales. Mientras
que el alumno Debe conocer sus instituciones socio-culturales y ver que la
educación es el vehículo que le brinda la posibilidad de destacar su utilidad en el
presente o en el futuro.
Sistemática
La concepción curricular sistémica considera el currículo como un sistema
interconectado y orgánico, donde todos los elementos (objetivos, contenidos,
estrategias, evaluación, contexto) se relacionan e influyen mutuamente. Este
enfoque busca comprender el currículo como un todo complejo, en lugar de una
suma de partes separadas, para lograr un aprendizaje más significativo y
contextualizado.
1. Cada elemento del currículo afecta a los demás. Por ejemplo, la selección
de contenidos influye en la elección de estrategias de enseñanza y en la
evaluación.
2. El currículo no es estático, sino que se adapta al contexto social, cultural e
individual de los estudiantes.
3. El currículo tiene como objetivo principal guiar el proceso de enseñanza-
aprendizaje para alcanzar metas educativas.
Tecnológica: En esta concepción lo importante del proceso de enseñanza-
aprendizaje radica en el cómo llevarlo a cabo- en esta concepción el docente es
quien elabora y evalúa los materiales de instrucción. La presencia del no se hace
estrictamente necesaria dado que es sustituido por los materiales empleados. Sin
embargo deben fijarse reuniones en las cuales el estudiante comparte con el
docente sus dudas, avances, limitaciones y dificultades.
Por otro lado, Donis, Morales Y Urquhart (1991) plantea que el estudiante debe
desarrollar al menos tres tipos de habilidades: una para procesar la información,
para resolver problemas de procesamiento y para regular ese procesamiento. Se
debe capacitar al estudiante para seleccionar la fuente de información más
adecuada, localizar la información, desarrollar su capacidad aprender, leer,
escribir, escuchar. En la evaluación se deben de emplear variados recursos de
aprendizaje. La evaluación es la indicadora de la calidad de los materiales de
instrucción. En la mayoría de los casos el existo o fracaso de los estudiantes no
depende directamente de ellos, sino más bien de la estructuración, adecuación y
pertinencia de dichos materiales instruccionales.
Socio reconstructivo: Esta alternativa manifiesta un vigoroso énfasis en el papel
de la educación y del contenido curricular dentro de un proceso social más amplio,
poniendo de relieve las necesidades sociales por sobre las necesidades
individuales. Concibe las metas globales de la educación en términos de una
experiencia total de las nuevas generaciones y de las adultas en la comunidad
general, en lugar de insistir en los procesos directos y próximos que ellos implican
en los sujetos. De esta manera se ubican en un primer plano tanto la reforma
social en aplicación como la responsabilidad por el fututo de la sociedad misma en
desarrollo.
El reconstruccionismo social presenta un enfoque social de instrucción, en el cual
la educación y el currículum se consideran en términos de su relación con las
metas sociales y del desarrollo actual, en donde los valores sociales así como las
posiciones políticas se dan como categorías conocidas: por consiguiente, se
requiere a la escuela que asuma el rol de ser “puente” entre “lo que es” (lo real) y
“lo que debería ser” lo ideal. De esta manera, ella se constituye, como centro
instruccional, en la “llave maestra” de la formación humana por intermedio de la
cual la sociedad puede cambiarse a sí misma y proyectarse dinámicamente.
Dentro de este planteamiento general, pueden observarse dos expresiones bien
definidas: a) Una, centrada en el presente y, en consecuencia, adaptativa, b) La
otra, centrada en el fututo y por consiguiente reformista. Ambos lineamientos
utilizan, como supuesto, un modelo psicológico-lógico, de corte psicosocial, que
concibe, como interrelacionador, el desarrollo individual y las características del
entorno social, estableciéndose entre ambos un estrecho nexo individuo-sociedad.