Universidad Politécnica
de Chimalhuacán
Licenciatura en Terapia Física
Biomecánica de la extremidad superior
Ejercicios de Codman
Docente:
LTF. Horacio León
Alumno:
Martínez Osorio María Alicia
Grupo:
4LTF1
Lugar y Fecha
Chimalhuacán Edo. de México/ 17- nov. -2020
El hombro se compone de articulaciones, las cuales se mueven de manera
sincrónica y se valen una de la otra para asegurar la movilidad completa, libre y sin
dolor. En cada una de las siete articulaciones de la cintura escapular, es importante
colocar la mano en posición funcional adecuada.
La articulación glenohumeral es el sitio de mayor movimiento de la cintura
escapular, comprende la cavidad glenoidea de la escápula y la cabeza del húmero.
Para impedir la movilización en el tratamiento temprano de la limitación del
movimiento del hombro, se deben instituir ejercicios activos de movimiento amplio,
debido a que el movimiento de abducción elevación hace impacto sobre la bolsa
inflamada, así como con el tendón entre el troquiter del húmero y el acromion, esta
maniobra debe evitarse.
Un ejercicio anti-gravitatorio con el cual se minimiza el impacto y se evita la
abducción al lograr el movimiento de la articulación glenohumeral se denomina
ejercicio de Codman o ejercicio pendular. Este ejercicio agrega tracción a la
articulación glenohumeral, estira la cápsula, evita la abducción activa y minimiza el
retraimiento por elevación de la escápula. Los ejercicios de Codman se hacen de
manera pasiva con el brazo colgante, ninguna actividad muscular del hombro es
forzada, el brazo se mueve de modo pasivo debido al movimiento ondulatorio del
cuerpo.
Finalidad en la cual se indica:
• Mantener la articulación con el mayor grado de movilidad posible al reducir
el espasmo muscular, evitar la rigidez capsular que frecuentemente
acompaña a la inmovilización prolongada.
• De coaptación y relajación muscular para la disminución del dolor.
• Estiramiento gradual y mantenido de la articulación del hombro con
estabilización de la escápula, evitar movimientos de compensación y
prevenir deterioro funcional.
• Disminuir la tensión y la ansiedad.
Se contraindican en:
• Procesos o infecciosos agudos.
• Fracturas en su período de consolidación.
• Articulaciones muy dolorosas.
• Anquilosis establecida
Posición del paciente:
De pie, con el tronco flexionado por las
caderas unos 90 grados, o en decúbito
prono sobre la mesa, con el hombro
afecto sobre el borde. El brazo pende
suelto hacia abajo en una posición entre
60 y 90 grados de flexión o abducción en
el plano de la escápula.
Técnica:
Se inicia un movimiento pendular o de balanceo con el brazo haciendo que el
paciente mueva el tronco ligeramente hacia delante y atrás. Puede haber
movimientos de flexión, extensión, y abducción horizontal, aducción y
circunducción. Se aumenta el arco de movimiento según la tolerancia. Esta técnica
no debe provocar dolor.
Precauciones:
Algunos pacientes pueden marearse al ponerse de pie después de haber estado
inclinados hacia delante; de ser así, haremos que se sienten y descansen.
Si los pacientes no mantienen el equilibrio al flexionar el tronco, haremos que se
apoyen en un objeto sólido o que se tumben boca abajo en una mesa.
Si el paciente experimenta dolor de espalda por flexionar el tronco hacia delante, se
empleará la posición en decúbito prono.
Añadir un peso a la mano o emplear una muñequera lastrada genera una fuerza de
tracción mayor sobre la articulación glenohumeral. Esto sólo debe hacerse cuando
lo indicado sean maniobras de estiramiento articular al final de los estadios
subagudo y crónico; y en ese caso, sólo si el terapeuta estabiliza la escápula o se
rodea el tórax y la escápula con un cinturón, para que la fuerza de estiramiento se
dirija hacia la articulación y no sobre los tejidos blandos de la región
escapulotorácica.
Cuando aumente el dolor o se reduzca la movilidad, la técnica puede ser una opción
inadecuada.
• Amplitud del movimiento.
a. Se inicia la movilidad activa hasta topar con el punto de dolor, lo cual
incluye todos los movimientos de la escápula y el hombro.
b. Se emplean técnicas de movilidad auto asistida, como la rueda de
hombro, las poleas por encima de la cabeza, o los ejercicios con
bastón.
c. Cuando el paciente tolere los estiramientos, llevará la extremidad
hasta el límite de la amplitud y la mantendrá 10 a 15 segundos o más
si lo tolera, relajándose y repitiéndolo.
Precauciones:
Si aumenta el dolor y se reduce el movimiento, la actividad tal vez sea demasiado
intensa o la mecánica del paciente, errónea. Se someterá la técnica a revisión y se
modificará si se aprecian errores en la mecánica articular.
• Control de los espasmos musculares y estabilización del manguito de los
rotadores.
Los espasmos musculares pueden introducir un defecto en la mecánica del
deltoides y el manguito de los rotadores cuando el paciente inicia el movimiento de
abducción. La cabeza del húmero tal vez se mantenga en una posición craneal
dentro de la articulación, lo cual dificulta y/o causa dolor al mover el hombro en
abducción, dado que la tuberosidad mayor del húmero comprime el arco cora-
coacromial. En este caso, es necesario recolocar la cabeza del húmero con un
deslizamiento caudal antes de seguir adelante con cualquier otro tipo de ejercicio
de hombro.
a. Unas movilizaciones oscilantes (rítmicas) suaves ayudarán a reducir
los espasmos musculares (grado I o II).
b. Los deslizamientos caudales sostenidos ayudarán a recolocar la
cabeza del húmero en la cavidad glenoidea.
c. Los ejercicios en cadena cinética cerrada con cierta protección
durante la carga, como apoyar las manos en una pared o una mesa,
estimulan la co-contracción del manguito de los rotadores y los
músculos estabilizadores de la escápula. Si se tolera, un suave
balanceo hacia delante y atrás y de un lado a otro exige a los músculos
que inicien el control del movimiento. Como los ejercicios en carga
provocan compresión articular, se avanzará según la tolerancia de la
articulación.
d. El entrenamiento de los rotadores externos del hombro ayudará a
deprimir la cabeza del húmero
mientras se mueve el brazo en
abducción. Esto debe hacerse
cuando el paciente tiende a
elevar hombro mientras lo
mueve en abducción, con lo cual
eleva en vez de deprimir la
cabeza del húmero.
Se enseña al paciente ejercicios
de rotación externa activos que
luego se tornan resistidos. Se
enseña a provocar la
depresión voluntaria del
húmero. Se hace que el
paciente intente empujar el
brazo en sentido caudal; se
opone ligera resistencia en el
codo para generar
retroalimentación
propioceptiva (también habrá
algo de depresión escapular).
Se darán órdenes verbales al paciente siempre que se aprecie
deslizamiento caudal del húmero.
Se avanzará haciendo que el paciente trate de generar abducción
activa al tiempo que mantiene el deslizamiento caudal.
• Ejercicios de auto estiramiento
A medida que la reacción articular se vuelve predecible y el paciente empieza a
tolerar los estiramientos, puede aprender auto estiramientos empleando técnicas
en las que el cuerpo se mueva en relación con el brazo estabilizado.
• Técnicas de auto movilización para un programa en casa.
a. Deslizamiento caudal. El paciente se sienta sobre una superficie
firme y se agarra al borde por debajo. A continuación, inclina el
tronco alejándolo del brazo estabilizado.
b. Deslizamiento anterior. El paciente se sienta y coloca ambos
brazos detrás de él, fijando las manos sobre una superficie sólida.
A continuación, inclina y desplaza el peso del cuerpo entre los
brazos.
c. Deslizamiento posterior. El paciente se tumba en decúbito prono,
apoyándose en ambos codos. El peso del cuerpo se desplaza
hacia delante entre los brazos.
d. Determinar cualquier mecánica errónea o mala postura en la
cintura escapular. Se estiran los componentes tirantes y se
fortalecen los componentes débiles; a continuación, se entrenan
los músculos para que operen dentro de los patrones normales de
movimiento. Si el paciente vuelve a las actividades funcionales
normales antes de que se restablezca la mecánica normal, el
problema podría perpetuarse. Con frecuencia, los problemas se
relacionan con fallos en el mecanismo formado por el deltoides y el
manguito de los rotadores habiendo desequilibrios en la fuerza y
flexibilidad de los músculos. Si la restricción articular ha sido muy
duradera, la persona suele compensarla con un exceso de
movilidad escapular y desarrolla patrones erróneos de movimiento
escapular. Se necesitarán ejercicios de control y estabilización
escapulares.
e. Una vez restablecida una mecánica correcta, el paciente puede
actuar con movilizaciones activas de todos los movimientos del
hombro a diario y volver a las actividades funcionales siempre que
se toleren.
Bibliografía
Carolyn Kisner, L. A. (2005). Ejercicio Terapéutico (Fundamentos y Técnicas). Barcelona: Editorial
Paidotribo.
Guerra, J. L. (2018). Manual de fisioterapia. Mexico: El Manual Moderno S.A. de C.V.