Republica Bolivariana de Venezuela
Universidad Bolivariana de Venezuela
Eje Geopolítico Regional Guerrillero Maisanta
Programa de formación de grado en psicología
Terapia Cognitiva:
Terapia Emotivo - racional
Terapia cognoscitiva de Beck
Participantes:
CarrascoGlendysCI: 15071123
CastañedaMayerlinCI: 28231547
D´santisYanacelisCI:15868031
Lovera María CI: 30923141
MírelesCarmenCI: 13354307
Psicologíasección2
Licdo. Alejandro Martínez.
Introducción:
La psicología cognitiva es una rama de la psicología que se ocupa de los procesos a
través de los cuales el individuo obtiene conocimiento del mundo y toma conciencia de su
entorno, así como de sus resultados.
Los modelos cognitivos ponen especial atención a las cogniciones, entendiendo por
éstas en un sentido amplio a las ideas, los constructos personales, las creencias, las
imágenes, las atribuciones de sentido o significado, las expectativas... y por eso estudia los
procesos básicos tales como la memoria, la atención, la formación de conceptos, el
procesamiento de la información, la resolución de conflictos, entre otros.
Es importante establecer una diferencia entre psicología cognitiva y psicoterapia
cognitiva, porque a pesar de que ambas están relacionadas, los autores más destacados de la
psicología cognitiva hicieron sus principales desarrollos lejos de los centros
psicoterapéuticos. En cambio, la psicoterapia cognitiva diseñó métodos específicos
(tratamientos) a partir de algunos desarrollos de la psicología cognitiva (ciencia cognitiva),
pues los investigadores clínicos pronto vieron la utilidad de estos principios al ser aplicados
a distintas personas con distintas problemáticas para mejorar su calidad de vida, solucionar
problemas humanos y tratar trastornos mentales.
Los pioneros en usar las bases de la ciencia cognitiva de forma sistemática para el
tratamiento de los trastornos psicológicos fueron los psicólogos Albert Ellis y Aaron Beck.
El primero llamó a su modelo de aplicación terapéutica “Terapia Racional Emotiva
Conductual” (TREC) y el segundo llamó a su método de terapia “Terapia Cognitiva”.
Es importante destacar que existen diferentes modelos de terapia cognitiva, y éstos son
dos de las más conocidas debido a su gran utilidad práctica. Las terapia cognitivas no son
“técnicas”, sino ciencia aplicada, por lo que suelen constar de un método más o menos
definido para lograr unos objetivos según su enfoque teórico de partida. Es así como en la
siguiente investigación nos enfocaremos en la terapia cognitiva y las técnicas de Ellis y
Aarón Beck.
Terapia Cognitiva:
La terapia cognitiva es un enfoque psicoterapéutico directivo y activo que se centra en la
identificación y modificación de patrones de pensamiento disfuncionales que subyacen a
las dificultades emocionales y conductuales. Según Aaron T. Beck (1976), la terapia
cognitiva se basa en el principio de la forma en que las personas interpretan los eventos y
experiencias influye significativamente en sus sentimientos y acciones. En esencia, no son
los eventos en sí mismos los que generan las emociones negativas, sino la interpretación
que se hace de ellos. Por lo tanto, el objetivo principal de la terapia cognitiva es ayudar a
los individuos a tomar conciencia de sus pensamientos automáticos negativos, examinar su
validez y aprender a reemplazarlos por pensamientos más realistas y adaptativos.
Judith S. Beck (2011) destaca que la terapia cognitiva es un proceso de colaboración
entre el terapeuta y el paciente, donde se trabaja conjuntamente para identificar las
creencias centrales o esquemas disfuncionales que predisponen a la persona a interpretar las
situaciones de manera negativa. Estos esquemas, a menudo desarrollados en la infancia, son
patrones profundos y arraigados de pensamiento sobre uno mismo, los demás y el mundo.
La terapia cognitiva busca desvelar estos esquemas, analizar su origen y promover su
reestructuración a través de diversas técnicas cognitivas y conductuales, permitiendo así un
cambio emocional y conductual más saludable y duradero (Burns, 1989).
Proceso de terapia Cognitiva:
En la terapia cognitiva, el terapeuta trabaja en colaboración con el paciente para:
1. Identificar situaciones problemáticas: Se exploran las dificultades actuales y pasadas, así
como el estilo de vida y los apoyos sociales del paciente.
2. Prestar atención a los pensamientos, emociones y conductas: Se analiza cómo piensa,
siente y actúa el paciente en relación con esas situaciones. A menudo se utilizan
"autorregistros" para documentar estos aspectos en el momento en que ocurren.
3. Identificar pensamientos negativos o inexactos (distorsiones cognitivas): El terapeuta
ayuda al paciente a reconocer patrones de pensamiento automático, irracional o poco
realista que contribuyen a sus problemas emocionales y de conducta.
4. Reformar pensamientos negativos o inexactos (reestructuración cognitiva): Se
cuestionan estos pensamientos, examinando las evidencias a favor y en contra, buscando
interpretaciones alternativas más realistas y desarrollando un diálogo interno más
constructivo.
5. Desarrollar habilidades de afrontamiento: Se aprenden y practican nuevas estrategias
para manejar situaciones difíciles y modificar conductas. Esto puede incluir técnicas de
relajación, habilidades sociales, resolución de problemas y exposición gradual a situaciones
temidas.
La terapia cognitiva es activa y directiva. El terapeuta guía el proceso, hace preguntas,
ofrece ejemplos y explica conceptos. Se centra en el "aquí y ahora", aunque también puede
explorar el pasado para entender el origen de ciertos patrones. Las sesiones suelen ser
estructuradas y se pueden asignar tareas para realizar fuera de la consulta.
Fundamentos teóricos de la terapia cognitiva:
- El papel central de las cogniciones: Este es el principio angular de la terapia
cognitiva. Se postula que la actividad cognitiva (pensamientos, creencias,
interpretaciones, atribuciones) es el determinante primario de las respuestas
emocionales y conductuales. No son los eventos en sí mismos los que generan
directamente nuestras emociones, sino la manera en que los interpretamos y les
damos significado. Por ejemplo, recibir una crítica puede generar tristeza o enojo
dependiendo de cómo se interprete: como una oportunidad para mejorar o como una
prueba de ser incompetente.
- La influencia de los esquemas: Los esquemas son patrones cognitivos profundos y
organizados que representan la comprensión fundamental que una persona tiene sobre
sí misma, los demás y el mundo. Se desarrollan a partir de las experiencias tempranas
y actúan como filtros a través de los cuales se procesa la información nueva. Los
esquemas pueden ser adaptativos o desadaptativos. Los esquemas desadaptativos
tienden a generar interpretaciones sesgadas de la realidad, perpetuando patrones de
pensamiento negativos y contribuyendo a la vulnerabilidad psicológica. Por ejemplo,
un esquema de "soy defectuoso" puede llevar a interpretar incluso cumplidos como
condescendencia.
- Los pensamientos automáticos: Estos son los pensamientos que surgen de manera
rápida e involuntaria en respuesta a una situación. A menudo, las personas no son
plenamente conscientes de estos pensamientos, a pesar de su poderosa influencia en las
emociones. Los pensamientos automáticos suelen ser negativos, distorsionados y reflejan
los esquemas subyacentes. Identificar estos pensamientos es un paso crucial en la terapia
cognitiva, ya que permite hacer consciente la conexión entre la situación, el pensamiento y
la emoción resultante. Un ejemplo sería pensar "Voy a fallar" inmediatamente antes de una
presentación importante, generando ansiedad.
- Las distorsiones cognitivas: Son errores sistemáticos en el procesamiento de la
información que llevan a interpretaciones irracionales y negativas de los eventos. Aarón
Beck identificó varias distorsiones comunes, como el pensamiento de "todo o nada" (ver las
cosas en términos absolutos, sin puntos intermedios), la sobregeneralización (llegar a
conclusiones generales a partir de un solo evento).
El filtro mental (enfocarse selectivamente en los aspectos negativos ignorando los
positivos), la descalificación de lo positivo (rechazar las experiencias positivas insistiendo
en que "no cuentan"), la lectura de la mente (asumir saber lo que otros están pensando sin
evidencia), la falacia del control (sentirse totalmente responsable o completamente
víctima), la falacia de la justicia (obsesionarse con la idea de que la vida debe ser justa), el
razonamiento emocional (creer que algo es verdad porque se siente así), la obligación (tener
reglas rígidas sobre cómo uno mismo y los demás "deberían" ser), el etiquetado (asignarse
o asignar a otros etiquetas globales y negativas), la personalización (asumir la
responsabilidad de eventos negativos cuando no es así) y la magnificación y minimización
(exagerar lo negativo y minimizar lo positivo).
- La importancia de la colaboración activa: La terapia cognitiva se caracteriza por una
relación de colaboración entre el terapeuta y el paciente. El terapeuta actúa como un guía
que ayuda al paciente a identificar sus patrones de pensamiento, a examinarlos de manera
objetiva y a desarrollar alternativas más saludables. El paciente es un participante activo en
el proceso, explorando sus pensamientos y experimentando con nuevas formas de pensar y
actuar.
- El empirismo colaborativo: Este concepto subraya la idea de que los pensamientos y las
creencias se tratan como hipótesis que pueden ser examinadas y evaluadas a través de la
evidencia. El terapeuta y el paciente trabajan juntos para recopilar información y analizar si
los pensamientos son realmente precisos y útiles. Se fomenta la experimentación
conductual para probar nuevas formas de pensar y actuar en la vida real.
- El aprendizaje: La terapia cognitiva es también un proceso de aprendizaje. Los pacientes
aprenden a identificar sus patrones de pensamiento disfuncionales, a comprender su
impacto en sus emociones y comportamientos, y a desarrollar nuevas formas de pensar y
afrontar los desafíos. A través de la psicoeducación, la práctica de técnicas cognitivas y
conductuales, y la retroalimentación del terapeuta, los pacientes adquieren habilidades para
gestionar sus dificultades de manera más efectiva a largo plazo.
Resultados de la aplicación de la terapia Cognitiva:
La terapia cognitiva ha demostrado ser eficaz para una amplia gama de problemas de salud
mental, incluyendo:
* Depresión
* Ansiedad (trastorno de ansiedad generalizada, trastorno de pánico, fobias, fobia social)
* Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
* Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
* Trastornos de la alimentación (bulimia)
* Problemas de ira
* Dolor crónico
* Fatiga crónica
* Problemas de relación
* Estrés
Los resultados suelen ser visibles en un tiempo relativamente corto en comparación con
otras terapias. Los pacientes aprenden herramientas y estrategias que pueden seguir
utilizando de forma autónoma para mantener las mejoras a largo plazo y prevenir recaídas.
La terapia cognitiva se centra en soluciones prácticas para los problemas actuales, lo que la
hace útil y aplicable a la vida cotidiana.
TERC: (Terapia Emotivo Racional).
La terapia racional emotiva conductual es un enfoque terapéutico altamente eficaz,
creado por Albert Ellis, que se basa en el análisis cognitivo, la exploración de pensamientos
disfuncionales y el entendimiento de la interconexión entre pensamientos, emociones y
comportamientos.
Albert Ellis nos propone entonces un modelo de individuo libre: “independiente,
autosuficiente” y encerrado sobre sí mismo, que no tendría ninguna necesidad de reconocer
al Otro ni de hacerse, a su vez, reconocer por él. Se trataría de un individuo para quien el
deseo no sería el deseo del Otro.
La terapia racional-emotiva-conductual (TREC), parte de la idea que las perturbaciones
emocionales están provocadas frecuentemente no por las situaciones ambientales en sí
mismas, sino por la interpretación que el paciente hace de las mismas.
Funcionamiento de la TREC
La TREC funciona a través de varios pasos y técnicas que se centran en el modelo ABC:
1. Modelo ABCA (Activador): Un evento o situación que desencadena una respuesta
emocional.
B (Creencias): Las creencias o pensamientos que tenemos sobre el evento activador.
C (Consecuencias): Las emociones y comportamientos resultantes de nuestras creencias.
2. Identificación de Creencias Irracionales Los terapeutas ayudan a los pacientes a
identificar creencias irracionales que pueden incluir:"Debo ser amado por todos.""Debo
tener éxito en todo lo que hago.""El mundo debe ser justo."
3. Desafío de Creencias Una vez identificadas, se desafían estas creencias a través de
preguntas y razonamientos lógicos. Por ejemplo: ¿Es realmente cierto? ¿Qué evidencia
tengo para sostener esta creencia? ¿Es útil pensar de esta manera?
4. Reestructuración Cognitiva Los pacientes aprenden a reemplazar las creencias
irracionales por creencias más racionales y adaptativas.
Esto implica: Reformulación de pensamientos: Cambiar "Soy un fracaso" por "Cometí
un error, pero eso no define mi valor."Fomento del auto aceptación: Aceptar que todos
cometen errores y que esto es parte del aprendizaje
.5. Práctica y Aplicación Los terapeutas pueden asignar tareas o ejercicios para que los
pacientes practiquen sus nuevas creencias en situaciones reales. Esto ayuda a consolidar el
aprendizaje y a aplicar la terapia en la vida diaria. Ejemplo de Aplicación Situación: Ana
tiene miedo de hablar en público.
Caso Práctico:
1. Activador (A): Se le pide a Ana que presente un proyecto en una reunión.
2. Creencias (B): Irracional: "Si cometo un error, todos pensarán que soy
incompetente."Racional: "Es normal cometer errores, y la mayoría de las personas son
comprensivas."
3. Consecuencias (C): Emocional (irracional): Ana siente ansiedad extrema. Emocional
(racional): Ana siente nervios, pero también anticipación positiva.
Proceso de la TREC Identificación: Ana identifica su creencia irracional sobre hablar en
público. Desafío: Se pregunta: "¿Es cierto que todos pensarán que soy incompetente si
cometo un error?" Reestructuración: Ana adopta una creencia más racional: "Si cometo un
error, puedo aprender de ello y mejorar."
Beneficios de la TREC Mejora de la Autoestima: Al desafiar creencias negativas, las
personas pueden desarrollar una imagen más positiva de sí mismas.
Reducción de la Ansiedad y Depresión: La modificación de pensamientos
disfuncionales puede llevar a una disminución de síntomas emocionales.
Mayor Resiliencia: Los individuos aprenden a enfrentar situaciones difíciles con una
mentalidad más adaptativa.
La Terapia Emotivo Racional es una herramienta eficaz para ayudar a las personas a
comprender y cambiar sus patrones de pensamiento. A través de la identificación y
modificación de creencias irracionales, los individuos pueden mejorar su bienestar
emocional y su capacidad para enfrentar desafíos en la vida cotidiana.
Terapia cognitiva de Beck
Desarrollada por Aaron Beck, esta terapia se enfoca en la identificación y modificación
de pensamientos automáticos negativos que afectan la salud mental. Pensamientos
automáticos: Ideas que surgen de manera instantánea y que suelen ser negativas y
distorsionadas.
La idea principal de la Terapia Cognitiva es que las personas sufren por la interpretación
que realizan de los sucesos y no por éstos en sí mismos. Por tanto, Aaron Beck, interesado
por el tratamiento de la depresión, desarrolló un modelo para el tratamiento de esta
patología que posteriormente extendió a otros trastornos.
El modelo de Beck, y también el de Ellis, son una parte importante de las estrategias que
se emplean dentro de la terapia cognitivo-conductual pues, a través de la reestructuración
cognitiva, un individuo es capaz de modificar el modo de interpretación y valoración
subjetiva de los hechos y de las situaciones que vive, y de esta manera se estimula a éste
para que altere los esquemas de pensamiento desordenados y se vea a sí mismo y al mundo
de forma más realista y adaptativa.
Este tipo de terapias cognitivas (o cognitivo-conductuales) reciben el nombre de
“terapias relacionales o de reestructuración cognitiva”, pero también existen otro tipo de
terapias cognitivas como son: las terapias de entrenamiento de habilidades para afrontar y
manejar situaciones o las terapias de resolución de problemas.
El modelo propuesto por Beck afirma que ante una situación, los individuos no
responden automáticamente, sino que antes de emitir una respuesta emocional o conductual
perciben, clasifican, interpretan, evalúan y asignan significado al estímulo en función de
sus supuestos previos o esquemas cognitivos (también llamados creencias nucleares).
Dentro del modelo de Aaron Beck encotramos los esquemas como patrones cognitivos
estables que constituyen la base de la regularidad de las interpretaciones de la realidad. Las
personas utilizan sus esquemas para localizar, codificar, diferenciar y atribuir
significaciones a los datos del mundo”. En otras palabras, los esquemas son construcciones
mentales subjetivas, más o menos estables, que actúan como filtros a la hora de percibir el
mundo por parte del individuo, estos provienen en gran medida de experiencias previas de
aprendizaje (en general, tempranas) y pueden permanecer latentes hasta ser activadas por
un evento significativo que interactúa con ellos.
La tríada cognitiva en las personas con depresión
Cuando una persona se enfrenta a una determinada situación, el esquema es la base para
transformar los datos en cogniciones. Puesto que los esquemas que se activan en una
determinada situación van a determinar el cómo responde esa persona, en las personas que
padecen un trastorno depresivo se activarán esquemas inadecuados.
Por tanto, el primer síntoma depresivo es la activación de esquemas cognitivos
relacionados con la visión de uno mismo, el mundo y el futuro. Las personas con esquemas
negativos o tendencia a cometer errores de procesamiento serán más proclives a padecer
trastornos depresivos.
La tríada cognitiva se refiere a tres esquemas característicos que inducen al individuo
depresivo a percibirse a sí mismo, al mundo y al futuro desde un punto de vista negativo.
De estos tres patrones cognitivos se derivan el resto de síntomas depresivos que sufre.
El esquema característico que sufren las personas deprimidas, y que Beck denomina la
triada depresiva, consiste en una visión negativa de:
Sí mismo: las personas que padecen depresión suelen considerarse deficientes e
inútiles. Atribuyen los errores que cometen a un defecto físico, mental o moral suyo,
y piensan que los demás les rechazarán.
Del mundo: Se sienten como derrotados socialmente y no están a la altura de las
exigencias, ni tienen la capacidad de superar los obstáculos.
Del futuro: La persona que padece depresión piensa que esta situación no se puede
modificar, por lo que seguirá así siempre.
Distorsiones cognitivas
Los esquemas negativos activados en los individuos depresivos les llevan a cometer una
serie de errores en el procesamiento de la información que facilitan los sesgos y permiten al
depresivo mantener la validez de sus creencias. Beck enumeró una serie de distorsiones
cognitivas, son las siguientes:
Abstracción selectiva: se trata de prestar atención a un solo aspecto o detalle de la
situación. Los aspectos positivos se suelen ignorar, dando más importancia a los
aspectos negativos.
Pensamiento dicotómico: los acontecimientos se valoran de forma extrema:
bueno/malo, blanco/negro, todo/nada, etc.
Inferencia arbitraria: consiste en sacar conclusiones de una situación que no están
apoyadas por los hechos, incluso cuando la evidencia es contraria a la conclusión.
Sobregeneralización: consiste en extraer sin base suficiente una conclusión general
de un hecho particular.
Magnificación y Minimización: tendencia exagerar lo negativos de una situación,
un suceso o un cualidad propia y a minimizar lo positivo.
Personalización: hace referencia a la costumbre de relacionar los hechos del
entorno con uno mismo, mostrándose susceptible.
Visión catastrófica: adelantar acontecimientos y, de entre las distintas opciones,
pensar que siempre va a ocurrir lo peor.
Deberías: consiste en mantener reglas rígidas y exigentes sobre cómo deben
suceder las cosas.
Etiquetas globales: consiste en poner etiquetas globales a nosotros mismos o a los
demás sin tener en cuenta otros matices.
Culpabilidad: consiste en atribuirse a uno mismo o a los demás toda
responsabilidad de los acontecimientos, ignorando otros factores que contribuyen a
los mismos.
Pensamientos automáticos
Por tanto, al activarse estos esquemas característicos de las personas depresivas , los
productos cognitivos serán desadaptativos y negativos.
Los pensamientos automáticos son los diálogos internos, pensamientos o imágenes que
aparecen ante una situación determinada, y los pacientes suelen considerarlos afirmaciones
verdaderas no distorsionadas. Éstos muestran una serie de características y son las
siguientes:
Son mensajes o proposiciones específicas referidas a una situación concreta
Siempre serán creído, independientemente de que sean irracionales o no
Son aprendidos
Entran de forma espontánea en la conciencia, dramatizando y exagerando lo
negativo de la situación
No son fáciles de detectar ni controlar, pues aparecen en el flujo de los diálogos
internos.
Principales técnicas de la Terapia Cognitiva de Beck:
- Identificación de pensamientos automáticos: Se busca identificar los pensamientos
que surgen automáticamente en respuesta a situaciones específicas, ya que estos
pensamientos suelen ser la base de las emociones y comportamientos.
- Debate socrático:
El terapeuta guía al paciente para cuestionar la validez y utilidad de sus pensamientos
automáticos a través de preguntas y la búsqueda de evidencia.
- Reestructuración cognitiva:
Se busca reemplazar pensamientos desadaptativos por pensamientos más racionales y
útiles, utilizando técnicas como la reescritura de pensamientos o la comparación de la
situación con evidencia contraria.
- Técnica de las columnas:
Se utiliza un formato estructurado para registrar situaciones, pensamientos automáticos,
emociones y pensamientos alternativos, lo que ayuda a identificar patrones de pensamiento
y a desarrollar respuestas más adaptativas.
- Escenarios de ensayo:
Se utilizan situaciones de prueba para que el paciente pueda practicar nuevas formas de
pensar y comportarse en la vida real.
- Identificación de esquemas cognitivos:
Se busca identificar patrones de pensamiento subyacentes y más profundos que influyen en
la percepción y el procesamiento de la información.
- Trabajo con creencias nucleares:
Se explora la influencia de las creencias más profundas y básicas en la vida del paciente.
Conclusión
Las terapias cognitivas, ya sea la Terapia Emotivo-Racional o la Terapia Cognitiva de
Beck, son enfoques efectivos para tratar diversas condiciones psicológicas. Ambas se
centran en la relación entre pensamientos, emociones y comportamientos, ofreciendo
herramientas prácticas para mejorar la salud mental.
El modelo de Aaron Beck se centra, básicamente, en pensamientos automáticos y en las
distorsiones cognitivas, y la Terapia Racional Emotiva Conductual de Albert Ellis, está
centrada principalmente en las creencias irracionales. Entre ambas existen similitudes, pero
también diferencias, por ejemplo: la Terapia Cognitiva de Beck se basa en el empirismo
colaborativo; en cambio, Ellis utiliza como principal herramienta terapéutica el diálogo o
debate socrático.
En resumen, la terapia cognitiva de Beck es una terapia breve, estructurada y centrada en
el presente, que busca ayudar a los pacientes a identificar y modificar pensamientos,
emociones y comportamientos disfuncionales para mejorar su bienestar mental.
En cuanto a la terapia racional emotiva conductual es un enfoque terapéutico altamente
eficaz, creado por Albert Ellis, que se basa en el análisis cognitivo, la exploración de
pensamientos disfuncionales y el entendimiento de la interconexión entre pensamientos,
emociones y comportamientos.
Albert Ellis nos propone entonces un modelo de individuo libre: “independiente,
autosuficiente” y encerrado sobre sí mismo, que no tendría ninguna necesidad de reconocer
al Otro ni de hacerse, a su vez, reconocer por él. Se trataría de un individuo para quien el
deseo no sería el deseo del Otro.
La terapia cognitiva de Beck incluye técnicas como:
- Reestructuración cognitiva: Identificar y cuestionar pensamientos automáticos y
distorsiones cognitivas para reemplazarlos por pensamientos más realistas y
adaptativos.
- Experimentación conductual: Llevar a cabo experimentos para poner a prueba la
validez de los pensamientos y creencias.
- Identificación de esquemas: Explorar los esquemas cognitivos (patrones de
pensamiento subyacentes) que influyen en la interpretación de la realidad.
Terapia Racional Emotiva Conductual (TREC) de Albert Ellis:
- Creencias irracionales:
Ellis identificó las creencias irracionales como la causa principal de las dificultades
emocionales.
- Modelo ABC: Ellis desarrolló el modelo ABC para entender la relación entre los
eventos (A), las creencias (B) y las consecuencias emocionales y conductuales (C).
Técnicas:
La TREC incluye técnicas como:
- Debate: Un proceso de debate con el cliente para cuestionar y modificar las creencias
irracionales.
- Identificación de creencias irracionales: Ayudar al paciente a identificar sus creencias
irracionales.
- Reemplazo de creencias: Ayudar al paciente a reemplazar las creencias irracionales
con creencias más racionales y saludables.
Finalmente tanto Beck como Ellis reconocieron la importancia de los pensamientos y
creencias en la salud mental y desarrollaron técnicas terapéuticas para ayudar a los
pacientes a identificar, cuestionar y cambiar patrones de pensamiento y comportamiento
disfuncionales. La TREC enfatiza la importancia de las creencias irracionales, mientras que
la terapia cognitiva de Beck se centra en los pensamientos automáticos y las distorsiones
Referencias:
Beck, A. T. (1976). Cognitive therapy and the emotional disorders. International
Universities Press.
Beck, J. S. (2011). Cognitive behavior therapy: Basics and beyond (2nd ed.). Guilford
Press.
Burns, D. D. (1989). Feeling good: The new mood therapy. Avon Books.
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