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Situaciones Problemáticas

El documento describe varias situaciones en las que los estudiantes enfrentan conflictos y falta de colaboración en diferentes contextos escolares, como el recreo, el aula y actividades grupales. En cada caso, la falta de comunicación y el comportamiento inapropiado generan frustración y malestar entre los compañeros. Estas experiencias resaltan la importancia de la empatía y el trabajo en equipo para crear un ambiente escolar positivo.

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El documento describe varias situaciones en las que los estudiantes enfrentan conflictos y falta de colaboración en diferentes contextos escolares, como el recreo, el aula y actividades grupales. En cada caso, la falta de comunicación y el comportamiento inapropiado generan frustración y malestar entre los compañeros. Estas experiencias resaltan la importancia de la empatía y el trabajo en equipo para crear un ambiente escolar positivo.

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LA PELEA POR EL PATIO

Un día, durante el recreo, los estudiantes de quinto y los de sexto deciden


usar el mismo espacio del patio para jugar. Un grupo quiere jugar a “pared
pared” y otro quiere saltar a la soga. Ambos comienzan a discutir porque no
llegan a un acuerdo sobre quién tiene derecho a usar el espacio. La discusión
se torna más fuerte, y algunos niños empiezan a gritarse. Esto llama la
atención de otros compañeros que, en lugar de ayudar a resolver el problema,
se unen al conflicto tomando partido por uno de los grupos.

Al final del recreo, nadie pudo jugar ni disfrutar, y algunos niños quedaron
molestos y tristes.
Un aula con demasiados sonidos

En la clase de Ciencias, la seño propone una actividad grupal para investigar


sobre los animales autóctonos de la provincia de Córdoba. Cada grupo
comienza a trabajar, pero poco a poco el volumen en el aula se eleva. Algunos
estudiantes hablan muy fuerte, otros se levantan de sus asientos sin avisar, y
hay quienes empiezan a jugar en lugar de trabajar.

La maestra intenta llamar la atención varias veces, pero el ruido no


disminuye. Un grupo se queja de que no puede concentrarse, y otros
estudiantes dicen que se sienten molestos porque no logran avanzar en su
tarea. Al final de la clase, pocos pudieron terminar su trabajo y algunos se
sienten frustrados porque no entendieron bien la consigna debido al alboroto.
Un desafío en equipo
En la clase de Educación Física, el profesor organiza un juego por equipos.
Cada equipo debe colaborar para completar un circuito de obstáculos. Uno de
los equipos tiene un estudiante que no es muy rápido corriendo, y algunos
compañeros comienzan a burlarse de él, diciendo que por su culpa van a
perder.

El estudiante, al sentirse incómodo, decide dejar de participar y se sienta a un


costado. El resto del equipo, en lugar de animarlo, sigue culpándolo por no
ayudar. Al final, ese equipo no logra completar el desafío porque no trabajaron
juntos. Algunos se sienten frustrados y otros tristes porque no se sintieron
apoyados.
Un dibujo diferente
En la clase de Artes Visuales, la seño pide a los estudiantes que dibujen su lugar
favorito. Cada uno comienza a trabajar, y al terminar, los dibujos se exponen en el
pizarrón para que todos los vean.

Algunos estudiantes notan que un compañero dibujó un lugar diferente al resto. Mientras
la mayoría dibujó parques o playas, este niño dibujó su habitación con su colección de
libros y juguetes. Algunos se ríen y dicen: "¡Qué aburrido! ¿Cómo va a ser tu cuarto tu
lugar favorito?". El compañero, al escuchar esto, se siente incómodo y guarda silencio.

Otros niños, al notar su reacción, empiezan a pensar si realmente está mal tener gustos
distintos, pero no saben cómo actuar.
Un recreo ruidoso en el pasillo
Durante un recreo, algunos estudiantes deciden quedarse adentro para jugar.
Empiezan a correr por los pasillos, persiguiéndose y riéndose a carcajadas. En
su entusiasmo, empujan sin querer a una compañera de primer ciclo que iba
hacia el baño y casi cae al suelo. Además, sus gritos hacen que quienes están
trabajando en ese momento no logren escuchar lo que dice su maestra.

Cuando termina el recreo, la directora llama la atención al grupo y explica que


jugar en los pasillos pone en peligro a otros y dificulta que las clases sigan
funcionando. Algunos estudiantes entienden lo que pasó, pero otros dicen:
"¡Es solo un juego! No es tan grave."

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