Ostry-Apelarex-Afip
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I.-OBJETO.
Que siguiendo expresas instrucciones de mi mandante, vengo por el
presente a interponer recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia de
la Nación, conforme lo habilita el artículo 14 de la Ley N° 48, contra la sentencia
de la Excma. Cámara Contencioso Administrativo Federal -Sala IV-, de fecha
10/11/2022, en cuanto resolvió: “ Hacer lugar a los agravios de la actora, revocar
la resolución apelada y declarar condonada de pleno derecho la sanción discutida
en los presentes autos, con costas de ambas instancias por su orden (art. 68
segunda parte del CPCCN)“.-
A su turno el Tribunal Fiscal de la Nación – Tribunal Inferior –
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había resuelto Confirmar la resolución apelada, con costas, salvo en lo que hace a
la reducción de la multa que se establece por su orden
Se precisa que el pronunciamiento motivo de impugnación fue
notificado electrónicamente a mi mandante el día 10/11/2022, por lo que esta
presentación se realiza dentro del plazo previsto por el artículo 257 del
C.P.C.C.N., teniendo en cuenta el dictado de las Acordadas Nros. 4, 6 y 27
dictadas por la Excma. Corte Suprema de Justicia de la Nación. -
Los argumentos por los cuales, mi parte estima que resulta
procedente el presente recurso que se interpone reconocen un doble basamento: el
primer fundamento reside en la interpretación de normas federales, contrario al
criterio formulado por el Fisco y violatorio de las mismas, como lo son las leyes
de procedimiento tributario (11683 – t.o. vigente - (arts. 5, 11, 13 y 16 ss. y ccs.)
y Ley 27541 y Ley 27562 (arts. 8º, 12º ss. y ccs y normativa reglamentaria). -
Es precisamente esa interpretación adversa a la postura de mi
mandante, respecto de las leyes de carácter federal antes citadas, que se produce el
agravio federal suficiente y habilitante del remedio federal incoado. Tanto más
cuando dicha interpretación contraría el texto expreso de las leyes citadas,
concluyendo el Tribunal apelado en una solución al caso que se aparta
abiertamente de lo dispuesto por dicha normativa legal.
El segundo basamento reside en la arbitrariedad de la sentencia
en tanto el Superior ha prescindido tanto de las normas legales vigentes como así
también de las constancias del expediente, dado que el pronunciamiento indicado
a partir de una incorrecta interpretación de la norma aplicable, realiza un
antojadizo análisis de los hechos y sus conclusiones no conducen a una
interpretación razonable del derecho aplicable al caso (C.S.J.N. [Link]
“Rodríguez Carlos Alberto vs. Autolatina Argentina S.A.” 8 de junio de 1993 -
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Fallos: 316:1282, entre otros).
Por las razones que se expondrán, solicito que esa Excelentísima
Corte Suprema de Justicia de la Nación REVOQUE el decisorio apelado en
cuanto es materia de agravios en el presente libelo y se expida sobre la correcta
interpretación que debe dispensarse a las normas federales en cuestión,
descalificándolo además como una sentencia arbitraria; ello con expresa
imposición de costas a la contraria en todas las instancias.
a) REQUISITOS COMUNES.
En estos autos ha mediado intervención anterior de un Tribunal de
Justicia. La existencia de juicio es evidente, como también lo es que la cuestión
debatida es de naturaleza justiciable y que la decisión recurrida causa a mi parte
gravamen irreparable; extremos éstos que persisten a la fecha, reuniendo así los
requisitos comunes exigidos para la procedencia del remedio federal intentado
(conf. IMAZ y REY, El recurso extraordinario, pág. 17 y ss., Edición de la
Revista de Jurisprudencia Argentina, Buenos Aires, 1943).
b) REQUISITOS PROPIOS.
b. 1) Sentencia proveniente del Superior Tribunal de la causa y
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definitiva (Art. 3º, inc. a), del Reglamento aprobado mediante Acordada
CSJN Nº 4/2007).
El Recurso Extraordinario deducido cumple con lo establecido por
el artículo 6º de la Ley Nº 4055 en cuanto prescribe que: “La Corte Suprema
conocerá, por último, en grado de apelación, de las sentencias definitivas
pronunciadas por las Cámaras Federales de Apelación (...), en los casos
previstos por el artículo 14 de la ley número 48...”.
De tal forma, cabe señalar que de acuerdo a lo establecido en el
C.P.C.C.N., en la Ley N° 11.683 y en el Dto. Ley 1285/58, la Excma. Cámara
actuante -Sala IV- es el superior que debía entender en esta oportunidad, y ante
quien se interpone el presente remedio procesal. Asimismo, y en referencia
también a lo previsto por el art. 14 de la Ley Nº 48 y art. 6º de la Ley Nº 4055, en
cuanto circunscriben la admisibilidad del recurso extraordinario federal a las
sentencias definitivas pronunciadas por los tribunales superiores de la causa, cabe
señalar que a través de una larga serie jurisprudencial, la Corte Suprema -en el
marco procesal del recurso extraordinario- ha definido el concepto de “sentencias
definitivas” y establecido que son aquellas que dirimen o ponen fin al pleito;
haciendo imposible su continuación; versan sobre cuestiones previas que privan al
interesado de otros medios legales para obtener la tutela de sus derechos; causan
gravamen de imposible, insuficiente o tardía reparación ulterior, etc.
Tal como no escapa a V.E., en el caso de autos la sentencia de
apelada, de fecha 10/11/2022 es definitiva, ya que pone fin al litigio, impidiendo
todo ulterior debate. Es decir, no existe otra oportunidad procesal idónea que
permita replantear la cuestión y amparar el derecho de que se trata, causando de
esta forma un gravamen irreparable, que se origina -conforme se explicitará- en
tanto la resolución impugnada se aparta expresamente de precisas normas legales
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y de las circunstancias fácticas probadas de la causa.
b. 2) Introducción y mantenimiento de la cuestión federal.
Circunstancias relevantes del caso (Art. 3º, inc. b), del Reglamento aprobado
mediante Acordada CSJN Nº 4/2007).
Dadas las particulares características del expediente de tràmite – el
cual ha tramitado desde su inicio a través de la plataforma Trámites a Distancia-;
la consignación de foliatura en los términos de la Acordada 4/2007, resulta de
imposible cumplimiento, en los términos estrictos que allí se refieren. -
No obstante, ello y a fin de especificar los actos procesales en los
cuales fuera planteada la Cuestión Federal; se procede a transcribir los IF con los
cuales se referencia a dichos actos procesales y a través de los cuales se asocia con
la incorporación de los mismos al expediente. -
Así, mi mandante ha dejado expresamente establecida la cuestión
federal desde la primera oportunidad dentro del curso del proceso, esto es al
contestar la demanda incoada presentada el 3/09/2019 y asociada el mismo día
mediante IF – 2019 -79666638-APN-DNTEID#JGM; al formular la contestación
de agravios presentado en fecha 22/02/2022, mediante IF – 2022 – 17137279-
APN –DTD –JGM y se plantea aquí al ser notificado de la resolución objeto del
presente remedio federal. No obstante ello, si bien es cierto que conforme
reiterada jurisprudencia del más alto Tribunal, para que proceda el remedio
extraordinario es preciso que la “cuestión federal” haya sido oportunamente
introducida en la instancia ordinaria de las actuaciones, no menos cierto que
cuando el ingreso a los estrados del Tribunal Cimero se produce como
consecuencia de una sentencia arbitraria que, a más de definitiva e imprevisible,
es dictada por el superior tribunal de la causa, la introducción de dicha “cuestión
federal” debe producirse en el mismo escrito en el cual el agraviado deduce el
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recurso extraordinario.
Y así lo tiene entendido nuestra Corte Suprema de Justicia cuando
sentenció que el planteamiento oportuno del caso federal no tiene que exigirse al
litigante cuando la cuestión nace con la sentencia que se recurre por carecer del
debido fundamento (Fallos: 237:292), y que procede el recurso extraordinario
fundado en la tacha de arbitrariedad de la sentencia, pese a que los litigantes no
hubiesen hecho reserva del caso federal en las instancias previas, si la tacha de
arbitrariedad no era razonablemente previsible en aquel momento.
Ahora bien, en orden a reseñar el caso y comentar las
circunstancias particulares que animan el mismo, a fin de lograr que el presente
recurso sea autosuficiente; se procede al detalle de los antecedentes que dieron
origen a las presentes actuaciones y que resultan en la apelación de la Resolución
N° 33/19 DV DEOA de fecha 21/05/2019 dictada por la División
Determinaciones de Oficio A del Depto. Técnico Grandes Contribuyentes
Nacionales de la Dirección General Impositiva (AFIP – DGI), en virtud de la cual
se aplicó a la responsable OSTRY SILVIA BEATRIZ, una multa que asciende a
la suma de $ 6.697.300,11 equivalente a 3 veces el impuesto a las Ganancias
evadido, por el período fiscal 2010, de conformidad con lo dispuesto por los arts.
46 y 47 inc. A) y C) de la Ley N° 11.683 (t.o en 1998 y sus modificaciones).
En tal sentido, las presentes actuaciones tienen su origen en la
fiscalización iniciada a la contribuyente del asunto, donde se observó que la
contribuyente computó un quebranto de fuente extranjera del período fiscal 2008,
originado en la firma Glad Valley Investmente Limited radicada en el exterior,
con el fin de absorber los resultados consolidados obtenidos en los períodos
fiscales 2009 y 2010 por esa misma fuente, los cuales declaraba como renta de
segunda categoría de fuente extranjera.
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El ajuste consistió en atribuír a cada período fiscal las rentas
gravadas correspondientes a la segunda categoría de fuente extranjera
provenientes de la empresa mencionada y anular la compensación del quebranto
de la misma fuente originado en el período 2008 que la recurrente computara
contra las utilidades netas de fuente extranjera en los ejercicios 2009 y 2010.
La determinación de oficio fue confirmada por el Tribunal
Fiscal y por la Excma. Cámara.
Mediante sentencia de fecha 22/02/2018 el juez penal resolvió
sobreseer a la recurrente por art. 336 del CPP extinción de la acción penal por
prescripción.
Finalmente, no existiendo ya impedimento legal alguno, se
dictó la resolución de multa apelada en los autos del asunto.
Con fecha 19 de abril de 2021, notificada a este Organismo el
20 de abril de 2021, la Sala “B” del Tribunal Fiscal de la Nación resolvió “
Confirmar la resolución apelada, con costas, salvo en lo que hace a la reducción
de multa que se establece por su orden.”
En primer lugar resulta pertinente apreciar las consideraciones
tenidas en cuenta por el Judicante: “Ahora bien, como puede observarse de la
lectura del art. 8° los contribuyentes ‘podrán acogerse (…) al régimen de
regularización y de condonación de intereses, multas y demás sanciones que se
establecen en el presente capítulo…’, luego se excluye a determinados sujetos de
esos beneficios, sin hacer distinción de los otorgados en el art. 12 –establecidos en
ese mismo Capítulo-. En otras palabras, si el sujeto es excluido del régimen no
puede gozar de los beneficios que éste otorga ya sea acceso al régimen de
regularización (art. 11) o las condonaciones previstas en tal art. 12.”
Precisando al respecto: “En el caso concreto, si bien se
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encuentran cumplidos los requisitos del art. 12…conforme surge del informe
producido por la representación fiscal el contribuyente no tiene certificado
Mipyme –éste lo confirma en su presentación-. Asimismo, el recurrente ha negado
haber repatriado bienes del exterior, requisito éste inexcusable para no quedar
excluido como sujeto habilitado para usufructuar el régimen bajo análisis. En
consecuencia y teniendo en cuenta las constancias de autos, no corresponde
otorgar el beneficio de condonación solicitado.”
El mencionado resolutorio fue apelado por la actora
Con fecha 10 de noviembre de 2022, la Sala IV resolvió: Hacer
lugar a los agravios de la actora, revocar la resolución apelada y declarar
condonada de pleno derecho la sanción discutida en los presentes autos, con
costas en ambas instancias por su orden (art. 68 segunda parte del CPCCN).
Entienden los Magistrados en la resolución que aquí se analiza:
“…Que esta Sala se ha pronunciado en la causa 6488/2021 Telcom Ventures de
Arg SA c/DGI s/Rec. Directo de Organismo Externo en cuya oportunidad dijo:”
que un análisis integral del plexo legislativo involucrado permite considerar que
la condición de repatriación a la que refiere el art. 8° de la ley 27.541 se
encuentra establecida únicamente para aquellos sujetos que pretendan acogerse
al régimen de moratoria y gozar de los beneficios previstos para las obligaciones
tributarias regularizadas en los términos allí dispuestos, pero no para la
condonación de las multas correspondientes a obligaciones sustanciales
canceladas con anterioridad a la entrada en vigencia de dicha ley, supuesto
contemplado en el cuarto párrafo del art. 12 de la referida norma”.
Analizando la normativa aplicable sostienen:” …En efecto, el art.
8° supra transcripto resulta claro en cuanto exige la repatriación de al menos el
30% del producido de la realización de los activos extranjeros ‘dentro de los
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sesenta (60) días desde la adhesión al presente régimen, en los términos y
condiciones que determine la reglamentación.’ En esa misma línea, el art. 8°,
punto 2°, de la RG 4816 establece (…) Seguidamente, el punto 3° del mismo
artículo reza: ‘El incumplimiento de la repatriación del producido de la
realización de los activos financieros en el plazo fijado en el artículo 8° de la Ley
N° 27.541 y sus modificaciones, en los términos y condiciones previstos en esta
resolución general, determinará el rechazo de la adhesión al régimen de
regularización’. En ese mismo orden de ideas, se inscribe el art. 59 de la RG
4816…”.--
Para agregar: “En este escenario, no resulta ocioso señalar que, de
acuerdo a la nota aclaratoria 38.1 de la RG 4816, ‘La adhesión se refiere a la
manifestación de la voluntad a través del reconocimiento de la deuda mediante el
plan de facilidades de pago, pago al contado o compensación’; definición que no
condice con el significado de la locución ‘de pleno derecho’ incorporada por el
legislador en el art. 12, cuarto párrafo, de la ley 27.541 -y su modificatoria- y
utilizada por el Máximo Tribunal para calificar los efectos de aquellas normas
que no requieren ‘petición de parte’ (conf. Fallos: 277:347; 281:297; 295:729 y
815; 321:3160 y 330:4544)”.
“En este mismo sentido, y si bien con relación a la condonación de
pleno derecho receptada en el art. 56 de la ley 27260, la Corte Suprema de
Justicia de la Nación distinguió el supuesto regido por los artículos 52 y 53
referidos a la ‘regularización de obligaciones vencidas’ de la ‘condonación de
multas formales, materiales y de intereses resarcitorios’ correspondiente a
obligaciones ya canceladas prevista en el art. 56 de la ley 27.260. En ese
entendimiento, consideró desacertado sujetar la procedencia de la condonación
de pleno derecho receptada en el art. 56 de la ley 27.260 al cumplimiento de
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requisitos previstos para el acogimiento de la moratoria (es ese caso, el
desistimiento y renuncia de toda acción y derecho, incluso el de repetición). De
este modo, el Alto Tribunal confirmó la sentencia dictada por esta Sala in re
15951/2017 ‘Bunge Argentina SA c/ DGA s/ recurso directo de organismo
externo’, sent. del 11/04/17 (conf. Fallos: 343:702) …”.
Para agregar: “Por lo demás, en nada modifica lo expuesto la
circunstancia de que el art. 28 de la RG 4816 supedite el registro automático de
la condonación en el sistema informático del organismo recaudador al
cumplimiento de ‘los distintos requisitos dispuestos en la presente norma.’ Ello es
así, por cuanto: (i) a diferencia de la redacción del art. 25 de la RG 4667 supra
transcripto, el art. 28 de la RG 4816 no establece requisitos ‘para hacer efectivo
el beneficio de condonación’ sino para efectuar un registro automático de la
misma; y (ii) la disposición mencionada en último lugar refiere a la condonación
de pleno derecho de multas e intereses y respecto a estos últimos, el art. 9°, último
párrafo de la RG 4816, prescribe:” De tratarse de obligaciones tributarias
canceladas con anterioridad a la vigencia de la ley 27562 que se encuentren en
curso de discusión en sede administrativa, contencioso-administrativa o judicial
por vía de repetición, el beneficio de condonación de los intereses en los términos
previstos en el quinto párrafo del art. 12 de la ley 27541 y sus modif. resultará
procedente siempre que el interesado desista de la acción y del derecho y renuncie
a la promoción de cualquier procedimiento respecto de la obligación cancelada,
en cuyo caso deberá presentar el formulario de declaración jurada N.º 408
(Nuevo Modelo) mediante el servicio con clave fiscal denominado presentaciones
digitales implementado por resolución General N.º 4503 y su complementaria,
seleccionado el trámite “Presentación F 408-Allanamiento o desistimiento”. “Es
dable advertir que el legislador podría haber incorporado la limitación prevista
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en el art. 8° de la ley 27.541 y su modificatoria en el art. 16 de esa norma que
excluye ‘de las disposiciones de esta ley’ a quienes se hallen en alguna de las
situaciones allí enumeradas, o bien replicarla en el art. 12 para que proceda la
condonación de las multas y demás sanciones, pero no lo hizo. Frente a ello, no
cabe presumir la inconsecuencia o falta de previsión del legislador (arg. Fallos:
315:1922; 321:2021 y 2453; 322:2189; 329:4007, entre otros), sin que quepa
atribuir a las normas un alcance que implique la tacha de inconsecuencia en el
órgano del cual emanan (Fallos: 310:1689 y dictamen de la Procuradora Fiscal
al que remite la Corte Suprema en Fallos: 343:702) …”. -
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espíritu de normas federales y cercenando principios y derechos inalienables de
mi representada de raigambre constitucional, como el de legalidad, propiedad.
Todo ello, con el consiguiente perjuicio que se causaría -de quedar firme dicho
pronunciamiento-, a la comunidad toda, en franca violación al principio
constitucional de igualdad en las Cargas Públicas. Resultando pues absolutamente
necesaria la intervención de ese Máximo Tribunal a fin de que
definitivamente fije las pautas de interpretación en la materia, referidas al
sentido, interpretación y alcance de las citadas normas federales involucradas.
Los aspectos concretos que ocasionan un gravamen irreparable a
los derechos constitucionales que amparan la defensa en juicio y el patrimonio del
Fisco (arts. 17 y 18 de la Constitución Nacional), son cuestiones federales ya
planteadas desde el inicio del proceso, referidas a otorgar a las disposiciones
federales comprometidas (11683 – t.o. vigente - (arts. 5, 11, 13 y 16 ss. y ccs.)
y Ley 27541 y Ley 27562 (arts. 8º, 12º ss. y ccs y normativa reglamentaria), un
alcance impropio respecto de su contenido, habiéndose expedido la Alzada
revocando lo decidido por el Tribunal Fiscal, es decir, en sentido contrario a la
correcta interpretación de dichas normas de carácter federal. -
Es así, que se solicita la intervención de esa Corte Suprema, a los
fines de establecer la recta interpretación de las normas federales en juego a la luz
de los principios generales del derecho que rigen en la materia, de modo de
obtener un pronunciamiento que respete aquella antigua doctrina sentada por V.E.
según la cual “la exégesis de las leyes debe hacerse siempre evitando darles un
sentido que ponga en pugna sus disposiciones, destruyendo las unas por las otras,
y adoptando como verdadero el que las concilie y deje a todas con valor, a la vez
que debe darse pleno efecto a la intención del legislador, computando la totalidad
de sus preceptos de manera que armonicen con el ordenamiento jurídico restante
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y con los principios y garantías de la Constitución Nacional” (fallos 296:372;
297:142; 300:180).
Por otra parte, advierto que la Corte, al establecer la inteligencia de
normas de tal naturaleza, en los términos del art. 14, inc. 3), de la ley 48, no se
encuentra limitada por las posiciones del tribunal inferior y del recurrente, sino
que le incumbe realizar una declaratoria sobre el punto disputado, según la
interpretación que rectamente le otorga (Fallos: 322: 1616, entre otros). (Del
dictamen de la Procuración General, al que remitió la Corte Suprema, Fallos 327:
5002).
Amén de la cuestión federal simple invocada, queda clara la
arbitrariedad evidenciada en la valoración de los hechos y la aplicación del
derecho respectivo. Ello, por el efecto negativo que tiene la decisión adoptada en
la recaudación de las rentas públicas, de la cual depende la seguridad, igualdad y
el bienestar de todos los habitantes.-
Ahora bien. Entrando en el análisis de la cuestión, procederemos a
evaluar los argumentos expuestos por la Cámara del Fuero a la hora de resolver en
consecuencia, motivando así la interposición del Recurso Extraordinario aquí
planteado. -
Entienden los Magistrados: “…Que esta Sala se ha pronunciado en
la causa 6488/21 Telcom Ventures de Arg SA c/DGI s/Rec Directo de Organismo
Externo en cuya oportunidad dijo que un análisis integral del plexo legislativo
involucrado permite considerar que la condición de repatriación a la que refiere
el art. 8° de la ley 27.541 se encuentra establecida únicamente para aquellos
sujetos que pretendan acogerse al régimen de moratoria y gozar de los
beneficios previstos para las obligaciones tributarias regularizadas en los
términos allí dispuestos, pero no para la condonación de las multas
13
correspondientes a obligaciones sustanciales canceladas con anterioridad a la
entrada en vigencia de dicha ley, supuesto contemplado en el cuarto párrafo del
art. 12 de la referida norma”. (lo resaltado es propio). -
” …En efecto, el art. 8° supra transcripto resulta claro en cuanto
exige la repatriación de al menos el 30% del producido de la realización de los
activos extranjeros ‘dentro de los sesenta (60) días desde la adhesión al presente
régimen, en los términos y condiciones que determine la reglamentación.’ En esa
misma línea, el art. 8°, punto 2°, de la RG 4816 establece (…) punto 3° del mismo
artículo reza: ‘El incumplimiento de la repatriación del producido de la
realización de los activos financieros en el plazo fijado en el artículo 8° de la Ley
N° 27.541 y sus modificaciones, en los términos y condiciones previstos en esta
resolución general, determinará el rechazo de la adhesión al régimen de
regularización’. En ese mismo orden de ideas, se inscribe el art. 59 de la RG
4816…”. -
Para agregar: “En este escenario, no resulta ocioso señalar que, de
acuerdo a la nota aclaratoria 38.1 de la RG 4816, ‘La adhesión se refiere a la
manifestación de la voluntad a través del reconocimiento de la deuda mediante el
plan de facilidades de pago, pago al contado o compensación’; definición que no
condice con el significado de la locución ‘de pleno derecho’ incorporada por el
legislador en el art. 12, cuarto párrafo, de la ley 27.541 -y su modificatoria- y
utilizada por el Máximo Tribunal para calificar los efectos de aquellas normas
que no requieren ‘petición de parte’ (conf. Fallos: 277:347; 281:297; 295:729 y
815; 321:3160 y 330:4544). A ello cabe añadir que en oportunidad de analizar
los arts. 52 y 53 de la ley 27.260 referidos los sujetos autorizados a acogerse a la
moratoria allí dispuesta y a las condiciones aplicables a tales efectos, la Corte
Suprema de Justicia de la Nación –por remisión al dictamen de la Procuradora
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Fiscal - distinguió el supuesto regido por dichos artículos destinado a la
‘regularización de obligaciones vencidas’ de la ‘condonación de multas formales,
materiales y de intereses resarcitorios’ correspondiente a obligaciones ya
canceladas prevista en el art. 56 de la ley 27.260. En ese entendimiento,
consideró desacertado sujetar la procedencia de la condonación de pleno derecho
receptada en el art. 56 de la ley 27.260 al cumplimiento de requisitos previstos
para el acogimiento de la moratoria (es ese caso, el desistimiento y renuncia de
toda acción y derecho, incluso el de repetición). De este modo, el Alto Tribunal
confirmó la sentencia dictada por esta Sala in re 15951/2017 ‘Bunge Argentina
SA c/ DGA s/ recurso directo de organismo externo’, sent. del 11/04/17 (conf.
Fallos: 343:702) …”.
Que: “Por lo demás, en nada modifica lo expuesto la circunstancia
de que el art. 28 de la RG 4816 supedite el registro automático de la condonación
en el sistema informático del organismo recaudador al cumplimiento de ‘los
distintos requisitos dispuestos en la presente norma.’ Ello es así, por cuanto: (i) a
diferencia de la redacción del art. 25 de la RG 4667 supra transcripto, el art. 28
de la RG 4816 no establece requisitos ‘para hacer efectivo el beneficio de
condonación’ sino para efectuar un registro automático de la misma; y (ii) la
disposición mencionada en último lugar refiere a la condonación de pleno
derecho de multas e intereses y respecto a estos últimos, el art. 9°, último párrafo
de la RG 4816, prescribe (…) Por lo tanto, la letra del art. 28 de la RG 4816 no
es determinante para tener por válida la interpretación ensayada por el Fisco
Nacional puesto que la referencia al cumplimiento de los requisitos para
‘registrar’ la condonación no implica que sea exigible la repatriación; máxime
cuando la RG 4687: (i) establece condiciones específicas para el supuesto de
condonación de pleno derecho de intereses vinculados a obligaciones sustanciales
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canceladas con anterioridad a la entrada en vigencia de la ley 27.541 y su
modificatoria (conf. art. 9º, último párrafo), y (ii) reglamenta los requisitos
aplicables a la condonación de multas como la aquí involucrada en los arts. 25,
inciso a, y 27; todo lo cual conduce a desestimar el agravio impetrado…”.-
“Es dable advertir que el legislador podría haber incorporado la
limitación prevista en el art. 8° de la ley 27.541 y su modificatoria en el art. 16 de
esa norma que excluye ‘de las disposiciones de esta ley’ a quienes se hallen en
alguna de las situaciones allí enumeradas, o bien replicarla en el art. 12 para que
proceda la condonación de las multas y demás sanciones, pero no lo hizo. Frente
a ello, no cabe presumir la inconsecuencia o falta de previsión del legislador
(arg. Fallos: 315:1922; 321:2021 y 2453; 322:2189; 329:4007, entre otros), sin
que quepa atribuir a las normas un alcance que implique la tacha de
inconsecuencia en el órgano del cual emanan (Fallos: 310:1689 y dictamen de la
Procuradora Fiscal al que remite la Corte Suprema en Fallos: 343:702) …”. -
Para demostrar la pertinencia de la vía recursiva intentada; cabe
proceder al análisis específico de las normas que los Sentenciantes citan como
sostén o fundamento de sus conclusiones: arts. 8º, 12 – cuarto párrafo – de la Ley
27541; arts. 25, 27 y 28 RG. 4816, nota aclaratoria 38.1 de la RG 4816 y fallos:
343:702 – "Bunge Argentina SA c/ DGA s/ recurso directo de organismo externo"
y de qué forma estas normas son referenciadas para concluir en consecuencia. –
En primer término los Magistrados sostienen: “…la condición de
repatriación a la que refiere el art. 8° de la ley 27.541 se encuentra establecida
únicamente para aquellos sujetos que pretendan acogerse al régimen de
moratoria y gozar de los beneficios previstos para las obligaciones tributarias
regularizadas en los términos allí dispuestos, pero no para la condonación de
las multas correspondientes a obligaciones sustanciales canceladas con
16
anterioridad a la entrada en vigencia de dicha ley, supuesto contemplado en el
cuarto párrafo del art. 12 de la referida norma”..- (lo resaltado es propio).-
En función a lo expuesto y como primera medida, debemos tener
presente que el análisis de las normas no puede efectuarse sesgadamente, sino en
un marco abarcativo, integrador y contemplativo de todos aquéllos conceptos que
se relacionen y refieran al punto de análisis, en definitiva, el que constituye objeto
de debate en autos. -
En ese contexto, tanto el art. 8º de la Ley 27541- TÍTULO IV
“Obligaciones Tributarias”, CAPÍTULO 1 “Regularización de obligaciones
tributarias, de la seguridad social y aduanera” de la Ley 27541- y su
modificatoria Ley 27562 – también artículo 8º- , refiere no solo a la
regularización de deudas sino además a la “condonación de intereses, multas y
demás sanciones que se establecen en el presente capítulo.“; estipulando la
posibilidad de acogerse a los beneficios de un régimen de regulación, sindicando
en el mismo articulado quienes NO pueden acceder a dichos beneficios: “…Se
excluyen de lo dispuesto en el párrafo anterior….a los siguientes sujetos:
Personas humanas o jurídicas que, no revistiendo la condición de: i) MiPymes, ii)
entidades sin fines de lucro y organizaciones comunitarias inscriptas como
fundaciones, asociaciones civiles, simples asociaciones y entidades con
reconocimiento municipal y que, con domicilio propio y de sus directivos fijado en
territorio nacional, no persigan fines de lucro en forma directa o indirecta y
desarrollen programas de promoción y protección de derechos o actividades de
ayuda social directa, y iii) personas humanas y sucesiones indivisas que sean
consideradas pequeños contribuyentes en los términos que determine la
Administración Federal de Ingresos Públicos, posean activos financieros situados
en el exterior, excepto que se verifique la repatriación de al menos el treinta por
17
ciento (30%) del producido de su realización, directa o indirecta, dentro de los
sesenta (60) días desde la adhesión al presente régimen, en los términos y
condiciones que determine la reglamentación….”.- (lo resaltado es propio).-
En ese sentido, art. 12 cuarto párrafo del mismo cuerpo legal,
agrega: “…Las multas y demás sanciones correspondientes a obligaciones
sustanciales devengadas al 31 de julio de 2020 quedarán condonadas de pleno
derecho, siempre que no se encontraren firmes a la fecha de entrada en vigencia
de la presente ley modificatoria y la obligación principal hubiera sido cancelada
a dicha fecha…”. -
Entonces, en principio queda claro que la condición para acceder a
los beneficios dispuestos por la Ley 27541 son, revestir condición MiPyme – u
otro tipo de entidad civil sin fines de lucro – y en caso de persona jurídica,
verificarse la repatriación de bienes que se encuentren en el extranjero, en un
porcentaje del 30%. -
A modo de ejemplo sobre la valoración de circunstancias como las
aquí analizadas; resulta pertinente apreciar las consideraciones tenidas en cuenta
en autos por Tribunal Fiscal de la Nación, Sala “B”, en la cual se resolvió
confirmar la sanción de multa aplicada, con base –en lo que más interesa- en la
consideración que: “Ahora bien, como puede observarse de la lectura del art. 8°
los contribuyentes ‘podrán acogerse (…) al régimen de regularización y de
condonación de intereses, multas y demás sanciones que se establecen en el
presente capítulo…’, luego se excluye a determinados sujetos de esos beneficios,
sin hacer distinción de los otorgados en el art. 12 –establecidos en ese mismo
Capítulo-. En otras palabras, si el sujeto es excluido del régimen no puede gozar
de los beneficios que éste otorga ya sea acceso al régimen de regularización (art.
11) o las condonaciones previstas en tal art. 12.” (SIC.)
18
Precisando al respecto: “En el caso concreto, si bien se encuentran
cumplidos los requisitos del art. 12…conforme surge del informe producido por la
representación fiscal el contribuyente no tiene certificado Mipyme –éste lo
confirma en su presentación-. Asimismo, el recurrente ha negado haber
repatriado bienes del exterior, requisito éste inexcusable para no quedar
excluido como sujeto habilitado para usufructuar el régimen bajo análisis. En
consecuencia y teniendo en cuenta las constancias de autos, no corresponde
otorgar el beneficio de condonación solicitado.” (lo resaltado es propio). -
También resulta pertinente exponer las apreciaciones tenidas en
cuenta en el fallo dictado por la misma Sala “B” del Tribunal Fiscal de la Nación,
Expte. EX-2020-57588556- -APN-SGAI#TFN -, caratulado: “FUNES DE RIOJA
DANIEL CARLOS LUCIO S/APELACION”, sentencia del 09/06/2021: “…la
representación fiscal informó que el actor no reviste la condición de Mi Pyme,
habiendo declarado al 31/12/2019 la tenencia de diversos activos financieros en
el exterior y que no se ha verificado la presentación de la Declaración
Informativa del artículo 59 de la RG 4816 y tampoco hay constancias en estos
actuados de que se haya informado el cumplimiento del requisito de
repatriación de activos. Ello así, expresó que no se verifican los requisitos para
la procedencia de la condonación de sanciones en el presente caso…Atento lo
informado por el Fisco Nacional, la vocalía instructora dispuso continuar con
la tramitación de los presentes actuados según su estado, notificando de ello a
las partes.” (lo resaltado es propio); concluyendo en el reencuadre de la sanción
aplicada. -
Así ha quedado expuesto que - conforme el texto del artículo 8°
modificado por la Ley N° 27.562 -, aquellos contribuyentes y responsables que no
integraran las categorías reseñadas –i) “MiPymes”, ii) “entidades sin fines de
19
lucro y organizaciones comunitarias” (en las condiciones y alcances allí fijados) y
iii) “personas humanas y sucesiones indivisas que sean consideradas
pequeños contribuyentes”- y poseyeran activos financieros en el exterior, solo
podrían acogerse al régimen de la ley, en la medida en que se verifique la
repatriación del producido de dichos activos en los términos y condiciones
fijadas por la reglamentación.
De allí que, al establecer los tipos de sujeto incluidos, la previsión
del art. 4° de la RG N° 4816 incluyera, en el inc. e), de modo residual, a los
restantes contribuyentes no comprendidos en las mentadas categorías (y a los
condicionales). Dicho de otro modo, los contribuyentes comprendidos en las tres
categorías antes transcriptas, son los únicos que, aun poseyendo activos
financieros en el exterior, no se encontrarían obligados a realizar la repatriación en
los términos expuestos; mientras que, todos los demás contribuyentes, en la
medida en que registren activos financieros en el exterior -o se verifique esa
condición respecto de sus socios/accionistas con al menos 30% de participación-,
sólo podrían acogerse al régimen de regularización y de condonación, de
verificarse la repatriación allí definida [ver contrapunto en el debate de la
Honorable Cámara de Diputados entre el Dip. informante Sr. Heller y el Dip.
Pastori, pgs. 57 a 59, 6ta. Reunión, 5ta. Sesión Ordinaria (especial remota), del
31/7/20, versión taquigráfica].
En síntesis, para aquellos contribuyentes y responsables no
comprendidos en las tres categorías enunciadas en el art. 8° de la Ley N°
27.541 (texto vigente según Ley 27.562), el acogimiento al régimen de
regularización y de condonación dispuestos en el cuarto y quinto párrafo del
artículo 12 quedó sujeto -en lo pertinente- a una de las siguientes condiciones:
1) No poseer activos financieros en el exterior, ni tampoco -en su caso- sus
20
socios o accionistas con los alcances que surgen de dicho artículo 8; o bien, 2)
Realizar la repatriación de activos en los términos fijados por la norma.
En este orden, cabe señalar que para acceder a la condonación
dispuesta por el citado art. 12, cuarto y quinto párrafo, de la Ley N° 27.541 y
modif., los sujetos que hubieran cancelado el capital con anterioridad a la
vigencia de la Ley N° 27.562, debían concretar -de corresponder- la
repatriación de acuerdo a lo previsto por el art. 8° pues, de lo contrario, el
responsable se encontraría excluido del régimen. Ello, a partir de considerar
que tal previsión de condonación de sanciones e intereses no resulta
autónoma ni descontextualizada, sino que aparece como parte integrante del
régimen “de condonación de intereses, multas y demás sanciones” que
conjuntamente al de regularización establece el art. 8° de la Ley.
En este contexto, a partir de los arts. 8° y 16 de la ley queda
definido el universo de responsables a los que está dirigido el régimen de la Ley
N° 27.541 y modif. (RG N° 4816) -que para, ciertos responsables, su inclusión
queda condicionada de corresponder a la repatriación- como también las
exclusiones que dentro de ese universo se verifican.
En ese marco, en lo que interesa, el art. 12°, cuarto párrafo, de la
ley en cuestión, conforme la reforma introducida por la Ley N° 27.562,
establece que la condonación de multas de pleno derecho –dadas determinadas
circunstancias ya referenciadas-; resulta enmarcada en el régimen general en
trato, pues a la vez que le asigna efectos liberatorios de sanciones e intereses a
la cancelación de la deuda a través de los mecanismos de regularización previstos
en la ley, también lo hace para los supuestos de cancelación total previa a la
vigencia, pero siempre respecto del mismo universo de sujetos comprendidos
por el régimen.
21
A mayor abundamiento, cabe destacar que, en cuanto a los sujetos
alcanzados por la condonación en los supuestos de cancelación previa, el artículo
no ha efectuado excepción alguna, como sí lo hiciera al incluir a las obligaciones
relativas al Régimen Nacional de Obras Sociales. En consecuencia, frente a la
falta de previsión expresa, no cabe presumir que para el punto hubiera ampliado el
universo de contribuyentes comprendidos más allá del art. 8° de la ley, cuando sí
lo hizo de manera expresa en términos de obligaciones alcanzadas, destacándose
que no cabe suponer la inconsecuencia o imprevisión (entre muchos otros, Fallos
321:2453), de lo que se infiere que, en este caso, su intención no ha sido ampliar
el universo de sujetos alcanzados por el mismo.
Al respecto, resulta relevante señalar que en el proyecto de ley
enviado por el Poder Ejecutivo Nacional (ver mensaje del PEN en “Orden del Día
N° 76”, Sesiones Ordinarias 2020, Cámara de Diputados de la Nación), no se
establecía un universo diferenciado de contribuyentes para el acogimiento; y en
ese sentido si en el transcurso de su tratamiento legislativo el universo de
contribuyentes pasibles de acogimiento fue limitado, excluyendo algunos (art. 8°),
no parecería entonces que pueda atribuirse a dicho texto redactado para un único
universo un alcance diferenciador.
Lo expuesto, a fin de superar la falta de razonabilidad que
hubiera significado privilegiar al que aún debía sobre quien ya había pagado,
privando a este último en función de ese cumplimiento anterior de la
posibilidad de acceder al mismo beneficio que aquél otro. En efecto, puede
apreciarse que la cancelación previa a la vigencia de la ley no resulta una
situación ajena, indiferente o neutral para el régimen de la Ley N° 27.541,
teniendo en cuenta, por ejemplo, la consideración expresa que de ello se
había hecho en materia de condonación de intereses y sanciones no firmes en
22
el art. 12 (párrafos 4to. y 5to.). En el sentido propiciado, se entiende que del
artículo 12 de la Ley N° 27.541 modificado por la Ley N° 27.562, respecto de
los supuestos de cancelación previa, no surge de su texto que se concediera a
los sujetos respectivos un beneficio adicional consistente en la abstención de
la exigencia de repatriar en caso de corresponder.
Ahora bien, conforme fuera expuesto, del juego de los arts. 8 y 12
de la ley 27.541 (y su modif.), la condonación de sanciones e intereses requiere el
cumplimiento del requisito de repatriación de activos financieros en el exterior –
de corresponder-, respecto de aquellos contribuyentes y responsables detallados
en el 3° párrafo del art. 8, que hubieran cancelado sus obligaciones tributarias con
anterioridad a la entrada en vigencia de dicha ley.
De este modo, existiendo el mentado requisito referenciado, debe
advertirse que no se observa previsión normativa para concretarla sin adherir al
régimen de regularización dado que, en particular, los plazos dispuestos parten del
momento del perfeccionamiento de la adhesión a dicho régimen por parte del
sujeto, lo que no acontecería en el supuesto bajo análisis.
Dicho esto, la falta de previsión referida no podría privar a los
contribuyentes de los beneficios acordados por la ley -condonación de
sanciones e intereses-, como tampoco del deber de cumplir las condiciones
fijadas al efecto -repatriación-, ya que la norma tiene como fin poner en pie
de igualdad a quienes, en forma previa a la entrada en vigencia del régimen,
cancelaron la totalidad de la deuda, con aquéllos a quienes se otorgó una
nueva oportunidad para hacerlo, con plazos adicionales y quitas.
Entonces, en principio queda claro que los requisitos para acceder a
los beneficios dispuestos por la Ley 27541 son revestir las condiciones específicas
que la norma prevé para su cumplimiento, independientemente de que ese “goce
23
de derechos exentivos”, provenga de un acto de voluntad del contribuyente – a
través de la adhesión – o de la declaración de puro derecho. -
Ahora bien, para sostener el argumento de que este último requisito
no sería exigible a la recurrente, los Magistrados se valen de la interpretación
forzada y antojadiza de otros términos normativos, pretendiendo darles un sentido
que entra en pugna con la propia intención del legislador al dictar la Ley 27541 y
su modificatoria, Ley 27562.
En tal sentido, no puede perderse de vista que se trata de una ‘‘LEY
DE SOLIDARIDAD SOCIAL Y REACTIVACIÓN PRODUCTIVA EN EL
MARCO DE LA EMERGENCIA PÚBLICA “
Precisamente, el artículo 1° de la Ley 27541 declara la emergencia
en estos términos: “Declárase la emergencia pública en materia económica,
financiera, fiscal, administrativa, previsional, tarifaria, energética, sanitaria y
social, y deléjense en el Poder Ejecutivo nacional, las facultades comprendidas
en la presente ley en los términos del artículo 76 de la Constitución Nacional, con
arreglo a las bases de delegación establecidas en el artículo 2°, hasta el 31 de
diciembre de 2020. “
A su vez, el artículo 2° dispone: “Establécense las siguientes bases
de delegación: “…c) Promover la reactivación productiva, poniendo el acento en
la generación de incentivos focalizados y en la implementación de planes de
regularización de deudas tributarias, aduaneras y de los recursos de la seguridad
social para las micro, pequeñas y medianas empresas;
d) Crear condiciones para alcanzar la sostenibilidad fiscal;” (lo
resaltado es propio).
Por su parte, aquello que se pensó originariamente para dar alivio
en el contexto de la emergencia a las MiPyMes, la Ley 27562 lo extendió al resto
24
de contribuyentes, a condición -como se viene señalando-, de que éstos últimos
sujetos, de poseer activos financieros en el exterior, repatríen al menos un 30%
del producido de su realización.
En otros términos, el requisito de repatriación es una condición
que deben cumplir los sujetos mencionados en el inc. e) del art. 4 de la Resolución
General AFIP 4816, para poder beneficiarse con el régimen. Ello comprende a la
condonación de intereses y de multa que dicho régimen establece, ya sea
derivados de la regularización de deudas por su inclusión en un plan de pagos (art.
11) o bien por haber cancelado con anterioridad la obligación principal (art. 12).
En esa línea el artículo 28 de la RG 4816 señala: “El beneficio de
condonación de intereses y multas correspondientes a obligaciones de capital
canceladas con anterioridad a la fecha de entrada en vigencia de la Ley N°
27.562, en los términos del artículo 12 de la Ley N° 27.541 y sus modificaciones,
se registrará -una vez cumplidos los distintos requisitos dispuestos en la
presente norma- en forma automática en el sistema “Cuentas Tributarias” así
como en el servicio con Clave Fiscal “CCMA - Cuenta Corriente de
Monotributistas y Autónomos”, según corresponda....“.- (La negrita es propia)
Esto es, la CONDONACIÓN –como beneficio dispuesto por la
norma que la propia contribuyente invoca en su favor– se establece como tal si
bien sujeto al cumplimiento de los requisitos y condiciones que el mismo
cuerpo normativo –principal y reglamentarios– establecen; esos
condicionamientos son los que prevé el Capítulo I, tanto para el artículo 11 – a
cuyas referencias me remito – como para el artículo 12. La única distinción que
efectúa este último artículo remite en forma exclusiva a de qué manera se
produce la citada liberación –de ‘‘pleno derecho “o a pedido de parte, con
motivo de la presentación de un plan de pago-, pero ello no implica en modo
25
alguno que exista una diferencia en cuanto a las condiciones que deben
reunir los sujetos para ambos casos y así efectivizarse el BENEFICIO
LEGAL. -
En otras palabras, el artículo 12 de la Ley 27541 y su
modificatoria no puede leerse en forma aislada del contexto normativo en el
cual se encuentra inserta la norma.
Por imperio del artículo 8° vigente, según Ley 27562, los
“Demás contribuyentes “a que refiere el inc. e) del art. 4 de la RG 4816, no
comprende a la totalidad del universo de sujetos pasivos sin más, sino que
condiciona la posibilidad de que éstos puedan verse beneficiados por el
Régimen a que –valga la reiteración- de poseer activos financieros en el
exterior se verifique la repatriación de al menos el 30% del producido de
aquellos.
Concluir lo contrario, implicaría admitir una imprevisión del
legislador –que según los Magistrados en otro punto de la resolución entienden no
puede así considerarse– por cuanto colocaría en un plano de desigualdad a los
contribuyentes según el tiempo o estado de situación vinculado al cumplimiento
de la infracción; algo que claramente no puede sostenerse como argumento válido
ni mucho menos concluirse, buscando en la combinación de normas o palabras
extraídas fuera de contexto, tamaña violación a principios de raigambre
constitucional.-
Esto no sólo en lo que refiere a las condiciones puntuales que se
exigen para tener por condonada la multa en particular; sino además a las
condiciones generales que dispone el régimen normativo para que un
contribuyente goce de los beneficios en cuestión. -
En cuanto a la referencia en la sentencia del fallo Bunge Argentina
26
– fallos 343:702 – corresponde indicar que los hechos allí analizados y la
discusión que se plantea no coinciden ni siquiera liminarmente con la cuestión
sometida a análisis en el presente. -
Así, de la lectura del Dictamen de la Procuración – a cuyos
términos se remite el Alto Tribunal – surge que el objeto de debate refiere a ‘‘Dijo
[la demandada] que la citada ley establece premio únicamente para el buen
contribuyente una especie (quien pagó y renunció a la repetición) y no para quien
pagó y posteriormente intenta su repetición. Entenderlo de otra manera, añadió,
resulta contrario al principio de razonabilidad, ya que en nada se beneficia la
comunidad al condonar los intereses de una deuda que se encuentra en debate.
‘‘Por ello solicitó que, mediante un estudio que no se circunscriba
sólo a la letra de la ley sino que· abarque los principios que orbitan la ley 27.260,
se reconozca que dicho régimen tuvo en mira condonar los intereses resarcitorios
únicamente a aquellos contribuyentes que cancelaron sus obligaciones antes de la
fecha allí fijada o bien a aquellos otros que procedieron a regularizar sus deudas
en discusión a cambio de un beneficio que se traduce en un pago potencialmente
menor corno consecuencia de la dispensa concedida...“.-
De la mera lectura a lo transcripto que constituía objeto de debate
en dichas actuaciones, surge claramente que el mismo refería a cuestiones
materiales y formales sustancialmente disímiles a lo que aquí se analiza. -
Pero bien vale agregar que la cita efectuada por los Magistrados en
realidad constituye una expresión extraída del contexto de análisis de la
Procuradora –el cual se encuentra relacionado al requisito del allanamiento y no
reclamo posterior de lo sometido al régimen de regularización.
Al respecto, dice la funcionaria en su Dictamen: “...es claro para
mí que el requisito de ‘capital cancelado‘ previsto en el art. 56, quinto párrafo,
27
de la Ley 27.260 se encuentra satisfecho con el ‘pago de lo debido‘ estipulado en
el art. 787, inc. a), del Código Aduanero, sin que corresponda exigirle al
contribuyente -como lo pretende la demandada con fundamento en el art. 733 del
CCyC- una manifestación de voluntad dirigida a admitir que se encuentra
obligado al cumplimiento de la prestación.
‘‘Este último requisito no surge ni del art. 56, quinto párrafo, de la
ley 27.260 ni del art. 787, inc. a), del Código Aduanero y tampoco se compadece
con la mecánica general del procedimiento tributario y aduanero, en la cual,
frente al pago indebido, el contribuyente conserva las acciones para proceder a
su posterior repetición (cfr. art. 81, ley 11. 683 y art. 1. 068 de la ley 22.415) ... “
A lo que agrega: “...en lo atinente ahora al requisito de ‘desistir y
renunciar a toda acción y derecho, incluso el de repetición‘, adelanto que, en mi
razonamiento, dicha exigencia se encuentra establecida únicamente para gozar
de los beneficios previstos para las obligaciones que se regularizan dentro de las
modalidades previstas en el título II de la ley 27.260, pero no para la
condonación de los intereses resarcitorios de obligaciones ya canceladas con
anterioridad a la entrada en vigencia de dicha ley...‘‘Por tal motivo, pienso que
asiste razón a la Cámara...“
El caso citado no replica en la cuestión sometida a debate en estas
actuaciones, por cuanto la Cámara pasa por alto una diferencia sustancial entre el
régimen instaurado por la Ley 27260, en el que se enmarca aquel precedente, del
propio de la Ley 27541 y su modificatoria.
Nos referimos puntualmente a la circunstancia – ya referenciada-
que la Ley 27260, del mismo modo en que venía ocurriendo con anteriores
regímenes de moratoria; no ponía límites en cuanto al sujeto tributario que podía
acogerse a sus beneficios (su alcance era general)., como sí lo hizo claramente la
28
Ley 27541 que en su versión original circunscribió el régimen para las MiPyMEs
y entidades sin fines de lucro, universo que se vio ampliado con la Ley 27652 para
el resto de personas humanas y jurídicas a condición de verificarse la repatriación
de activos financieros del exterior, en los términos de las normas legales y
reglamentarias aplicables.
En otras palabras, el antecedente de que se vale la Cámara no
refiere a las condiciones que deben reunir los sujetos para gozar de los beneficios
del régimen actual, las cuales son determinantes para su concesión, esto es,
constituir una MIPyME o repatriar capitales. -
Esta última exigencia, en el régimen establecido por la Ley 27541 y
su modificatoria, es condición sine qua non para la evaluación de la procedencia
del beneficio. Es por eso que se halla al inicio del Capítulo dedicado al Régimen
de regularización de obligaciones y de condonación de intereses, multas y demás
sanciones y alcanza –por técnica legislativa– a todos los supuestos de
condonación –valga la reiteración- comprendidos en dicho capítulo. -
En cuanto a la RG 4867, la misma reglamenta los requisitos que las
MIPyME deben cumplir para tornar procedente el acogimiento al régimen. Por
ello, mal pueden interpretarse sus términos para evaluar el caso de un
contribuyente que pretende ese beneficio y no reúne las condiciones llamémosle
‘‘personales “que deben verificarse a los fines pretendidos. -
En definitiva, lo que se observa de la sentencia bajo análisis, es un
estudio sesgado de la normativa aplicable, lo que redunda en una arbitraria
resolución conclusiva respecto de los hechos sometidos a debate. -
La Ley es clara en su enunciado y también son claros los hechos
evidenciados y al respecto, cabe recordar que la primera fuente de interpretación
de una ley (o su reglamentación) es su letra, sin que sea admisible una inteligencia
29
que equivalga a prescindir del texto legal, y cuando ella no exige esfuerzo en su
hermenéutica debe ser aplicada directamente, con prescindencia de
consideraciones que excedan las circunstancias del caso expresamente
contempladas (Fallos: 327:5614; 339:434, entre otros).
En efecto, la inconsecuencia o falta de previsión del legislador no
se suponen (Fallos: 306:721; 307:518; 319:2249; 326:704), por lo cual las leyes
deben interpretarse conforme el sentido propio de las palabras, computando que
los términos utilizados no son superfluos, sino que han sido empleados como
algún propósito, sea de ampliar, limitar o corregir los conceptos (Fallos: 200:165;
304:1795; 315:125; entre otros).
Asimismo, tiene dicho la Corte Suprema de Justicia que la primera
regla de interpretación de las leyes es dar pleno efecto a la intención del
Legislador (Fallos: 302:973) y que la primera fuente para determinar tal voluntad
es la letra de la ley (Fallos: 299:167), cuyas palabras deben ser comprendidas en
el sentido más obvio del entendimiento común (Fallos: 306:796, consid. 11 y sus
citas) sin que quepa a los jueces sustituir a aquél, sino aplicar la norma tal como
éste la concibió (Fallos: 300:700).
En el mismo orden, el Máximo Tribunal ha sostenido que, para
determinar la validez de una interpretación, debe tenerse en cuenta que la primera
fuente de exégesis de la ley es su letra (Fallos: 304:1820; 314:1849), a la que no
se le debe dar un sentido que ponga en pugna sus disposiciones, sino el que las
concilie y conduzca a una integral armonización de sus preceptos (Fallos:
313:1149; 327:769).
Nótese, que de aceptarse la interpretación efectuada por la
Alzada en el caso, se estaría confirmando la asignación de beneficios
exentivos respecto de contribuyentes que no cumplen con las circunstancias
30
que la propia norma por ellos invocada y reconocida como válida exige.-
Como podrá observarse, resulta evidente que la Excma. Cámara no
ha hecho un análisis integrador de la normativa aquí analizada, lo que desacredita
en el aspecto comentado el decisorio dictado, contra cuyos fundamentos mi parte
se agravia, por tratarse de un análisis parcial de la misma y ajeno a la literalidad
de su letra o su espíritu, y, por tanto, insuficiente para resolver la cuestión.
Sobre el particular, cabe recordar que en cualquier sistema de
hermenéutica legal que se adopte no debe prescindirse de las palabras de la ley,
hay que recurrir a ellas para encontrar la solución al caso concreto. Así lo ha
reconocido la C.S.J.N. al señalar que no hay peor técnica interpretativa que la que
implica patente alteración de la inequívoca acepción de las palabras de la ley, las
cuales, mientras el texto lo consienta, han de ser tomadas “en el sentido más obvio
al entendimiento común”.
En este orden, el contenido y alcance de los beneficios que otorga
la Ley 27541 y su modificatoria Ley 27562, es competencia del Congreso
Nacional, cuyas palabras deben ser comprendidas en el sentido más obvio del
entendimiento común (Fallos: 306:796, consid. 11 y sus citas) sin que quepa a los
jueces sustituir a aquél, sino aplicar la norma tal como éste la concibió (Fallos:
300:700). -
En otros términos, admitir la validez de la interpretación propiciada
por la Excma. Cámara, revocando lo decidido por el Tribunal Fiscal de la Nación,
con prescindencia de las disposiciones que la norma taxativamente establece, se
contrapone con aquella elemental pauta hermenéutica que manda al intérprete a
armonizar los institutos del texto normativo, cuidando que las disposiciones de los
mismos no entren en pugna destruyéndose unos con otros, adoptando como
verdadero el que las concilie y deje a todos con valor y efecto (cfr. Fallos:
31
301:993, entre otros), que no es otra que negar virtualidad a la pretensión de
exteriorizar el crédito fiscal impugnado.
Es posición doctrinaria que la sentencia declara lo cierto, pero no
crea derecho. En ese sentido, la sentencia injusta implanta derecho, no lo actúa,
porque al dictarse en el marco de parámetros que no resultan adecuados ya desde
el punto de vista jurídico como del fáctico (por arbitraria valoración de hechos y
pruebas), modifica la norma, la desnaturaliza y termina por implícitamente
derogarla al menos para el caso particular.
La sentencia injusta es la sentencia que no se haya conforme con el
Derecho sustancial objetivo, la que no actúa el Derecho (Quintero de Prieto,
Beatriz. Teoría General del proceso. Ed. Temis. Bogotá, 2000, Página 501). -
Existe. así una cuestión federal simple, en los términos del artículo
14, inciso 3), de la Ley Nº 48, por cuanto se debate la interpretación y la
aplicación efectuada por la Excma. Cámara, de normas federales, habiendo
resultado su interpretación, contraria al derecho que, fundándose en ellas, invocó
el Fisco Nacional (Fallos: 204:560; 205:461; 205:475; 213:511; 235:24; 286:93,
entre otros).
“…El recurso extraordinario de apelación es procedente si se
discuten disposiciones de la ley 11.683, sobre procedimiento para la aplicación y
percepción de impuestos, y la sentencia es contraria o desconoce derechos
emanados de la misma…” (C.S.J.N. 1951-03-26 Revista Jurídica Argentina LA
LEY 63-517).
Asimismo, al respecto, no es ocioso recordar que, en su tarea de
establecer la correcta interpretación de las normas de carácter federal, la Excma.
Corte no se encuentra limitada por las posiciones del tribunal apelado y del
recurrente, sino que le incumbe realizar una declaración sobre el punto en disputa
32
(art.16, ley 48), según la inteligencia que rectamente les otorgue (arg. Fallos:
307:1457; 320:1915, entre otros).
En cuanto a la arbitrariedad como supuesto habilitante ante la
Excma. Corte, dicho Tribunal tiene dicho que aunque las cuestiones de hecho y
prueba resultan – en principio – ajenas a la materia extraordinaria - ello no resulta
óbice para abrir el recurso, cuando se ha omitido dar un tratamiento adecuado a la
controversia de acuerdo a los términos en que fue planteada, el derecho aplicable,
y la prueba rendida, habiendo establecido, además, que, si los argumentos
expuestos por la Cámara han franqueado el límite de razonabilidad al que está
subordinada la valoración de la prueba, el pronunciamiento no constituye un acto
judicial válido (doctrina de Fallos: 311:1656, 2547; 317:768, entre otros),
situación que, a mi modo de ver, se configura en el sub lite.
En el mismo sentido “...Que la jurisprudencia de esta Corte ha
reconocido, sin embargo, ser procedente el recurso no obstante tratarse de
aplicación de normas procesales o de derecho común y de cuestiones de hecho,
cuando la sentencia recurrida era arbitraria y carente de todo fundamento
jurídico. Con ello no ha hecho excepción a los principios enunciados en el
considerando anterior sino, por el contrario, aplicación estricta de ellos, puesto
que un pronunciamiento arbitrario y carente de todo fundamento jurídico, no es
una sentencia judicial, y es obvio que el primer requisito del amparo judicial de
los derechos es que sea eso, precisamente, amparo judicial, es decir, fundado en
la ley de la prueba de los hechos formalmente producida. Pero arbitrariedad solo
la hay cuando se resuelve contra o con prescindencia de lo expresamente
dispuesto por la ley respecto al caso, se prescinde de pruebas fehacientes,
regularmente traídas al juicio o se hace remisión a las que no constan en él. El
error en la interpretación de la primera o en la estimación de las segundas, sea
33
cual fuere su gravedad, no hace arbitraria a una sentencia en el sentido propio y
estricto de la expresión —que es el que debe presidir el discernimiento de la
procedencia del recurso extraordinario en estos casos—, porque la existencia de
él es por sí sola demostrativa de que el pronunciamiento no se ha desentendido de
la ley y de la prueba, sino que se ha hecho según una interpretación equivocada
—es decir. tomando por verdadera la que no lo es—, de la primera y una
apreciación también equivocada de la segunda, es decir, que no es un mero acto
de arbitrariedad o capricho del juzgador (Fallos 205:648) ...” “Carlozzi,
Domingo c/ Tornese Ballesteros Miguel y otros s/ cobro hipotecario” - fallo de
fecha 14 de febrero de 1947.
Por ello es claro que la posición expuesta por estos Magistrados y
que esta parte aquí transcribe y hace propia, exhibe la necesidad de establecer un
criterio válido para la determinación de los parámetros que harán viable o no el
beneficio pretendido y en ese sentido, la posición adoptada por la Cámara en
estas actuaciones, se rige en forma exclusiva por consideraciones que son
ajenas a la normativa aplicable y que no puede ser desconocida o
desvirtuada, sobre la base de conclusiones que además no tienen sostén ni
desde lo fáctico, ni desde lo probatorio.-
Todo lo cual convierte el resolutorio de autos en una sentencia
– se reitera - injusta y revisable por el Alto Tribunal. -
Por ello, más allá del debate que representa la valoración realizada
por la Cámara a la actuación del Fisco en este punto – que comprende el concepto
de arbitrariedad de sentencia - existe aquí una cuestión federal simple, en los
términos del artículo 14, inciso 3), de la Ley Nº 48, por cuanto se debate la
interpretación y la aplicación efectuada por la Excma. Cámara, de normas
federales (11683 – t.o. vigente - (arts. 5, 11, 13 y 16 ss. y ccs.) y Ley 27541 y
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Ley 27562 (arts. 8º, 12º ss. y ccs y normativa reglamentaria), habiendo
resultado su interpretación, contraria al derecho que, fundándose en ellas, invocó
el Fisco Nacional (Fallos: 204:560; 205:461; 205:475; 213:511; 235:24; 286:93,
entre otros).
“…El recurso extraordinario de apelación es procedente si se
discuten disposiciones de la ley 11.683, sobre procedimiento para la aplicación y
percepción de impuestos, y la sentencia es contraria o desconoce derechos
emanados de la misma…” (C.S.J.N. 1951-03-26 Revista Jurídica Argentina LA
LEY 63-517).
En suma, la cuestión federal viene dada en autos por la
arbitrariedad de la sentencia de la Sala IV de la Excma. Cámara Nacional de
Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal cuestionada, en tanto
soslayó argumentos relevantes para la solución del caso, circunstancia que lleva a
sostener que la sentencia carece de fundamento suficiente para ser considerada
como un acto jurisdiccional válido y merece ser descalificada en los términos de
la doctrina de la arbitrariedad. -
La cuestión articulada no es una simple discrepancia con la
solución adoptada por la Excma. Cámara, sino que objetivamente se constata que
la sentencia ha sido dictada apartándose de lo dispuesto por las leyes
aplicables al caso, lo que lleva a inferir que no es una derivación razonada del
derecho vigente en relación a las circunstancias de la causa.;“la arbitrariedad que
puede sustentar el recurso extraordinario requiere necesariamente la
demostración del desacierto total de la sentencia en recurso, ya sea por la
prescindencia en ella de la ley aplicable o de los hechos probados, o por la
invocación de prueba inexistente en la causa” (Fallos: 217:986).
b. 5) Art. 3, inc. e) del Reglamento aprobado mediante
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Acordada CSJN Nº 4/2007). 1. Relación directa.
La admisibilidad del recurso extraordinario se halla condicionada a
que la cuestión federal invocada guarde una relación directa e inmediata con lo
resuelto en la causa, de conformidad a lo dispuesto en el art. 15 de la ley 48,
recaudo que también se cumple en autos, pues la decisión adoptada por la Cámara
y la que pedimos se adopte en su reemplazo, dependen de la interpretación de las
normas federales mencionadas (Fallos 147:96; 188:394; etc.). Desde esa óptica,
no cabe duda alguna que la interpretación que la Excma. Corte haga de las normas
involucradas, es decisiva a fin de revocar o confirmar la decisión objeto del
presente recurso extraordinario.
La importancia de las cuestiones federales invocadas y la
trascendencia de la materia sujeta a la resolución del Alto Tribunal demuestran
guardar una relación directa e inmediata con lo resuelto por la Sala IV
apartándose de la correcta interpretación de las normas legales aplicables a
los hechos efectivamente verificados resultan suficientes, sustanciales y
trascendentes en los términos de los arts. 280 y 285 del C.P.C.C.N.
2. Resolución contraria.
La jurisprudencia y doctrina exigen que la cuestión federal
expresada haya sido resuelta en forma contraria al derecho federal invocado
(Fallos: 180:83 y 246; 191:93). Si bien este requisito no ha sido exigido
tradicionalmente en el caso de las cuestiones federales simples, no cabe duda
alguna que su cumplimiento se encuentra debidamente acreditado en estos autos,
en tanto la resolución objeto de recurso ha sido contraria a lo dispuesto por las
leyes federales.
Esto además de revestir arbitrariedad en la valoración de los hechos
y pruebas del proceso – que constituye per se una cuestión federal – implica una
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errónea interpretación y aplicación de las Leyes invocadas, que en contraposición
al criterio de la Cámara se ha efectuado en forma contundente; se verifica cuestión
federal simple en los términos del art. 14 de la Ley 48, lo que amplía el límite de
conocimiento de ese Alto Tribunal también a estos agravios y en función a dichos
fundamentos.
Asimismo ese Alto Tribunal ha sostenido que “…la doctrina de la
arbitrariedad tiende a resguardar la garantía de defensa en juicio y del debido
proceso, exigiendo que las sentencias de los jueces sean fundadas y constituyan
derivación razonada del derecho vigente con relación a las circunstancias
probadas de la causa, por lo que resultan descalificables como actos judiciales
válidos las que omiten pronunciarse sobre las cuestiones oportunamente
propuestas y conducentes para la decisión del caso o lo hacen mediante breves
afirmaciones genéricas sin referencia a los temas legales suscitados en la causa y
correctamente expuestos en los agravios…” (Fallos 310:2384, voto del Dr.
Augusto César Belluscio).
De lo expuesto en los precedentes apartados resulta evidente que
existe una relación directa entre la interpretación efectuada por la Sala IV de la
Cámara en su pronunciamiento y las cuestiones puestas de manifiesto por esta
parte, resultando así que el fallo objetado deviene contrario al derecho invocado
por mi mandante con fundamento en la normativa federal en cuestión, a través de
una interpretación de la misma que no se compadece con el recto sentido que cabe
acordar conforme a las consideraciones más arriba expuestas; por lo cual el
pronunciamiento aquí recurrido, debe ser revocado, con costas.
III.-PETITORIO.
Por todo lo expuesto, a V.E. solicito:
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1°) Me tenga por presentado, por parte y por constituidos los domicilios -procesal
y electrónicos- indicados.
2°) Se vincule a mi perfil de usuario las presentes actuaciones a fin de
cumplimentar lo dispuesto por la Acordada N° 3/2015.
3°) Se tenga por interpuesto en legal tiempo y forma el recurso extraordinario
contra la sentencia de la Sala IV de la Excma. Cámara Nacional de Apelaciones en
lo Contencioso Administrativo Federal, en tanto se cumplen con todos y cada uno
de los recaudos previstos en el artículo 14 de la Ley N° 48 y de la Acordada N°
4/07.
4°) Oportunamente, previo traslado de ley y sustanciado el recurso, se revoque la
sentencia recurrida. Todo ello con expresa imposición de costas a la actora en
todas las instancias.
Proveer de conformidad
SERÁ JUSTICIA