FETICHISMO (1927) – SIGMUND FREUD
Freud ya había realizado ciertas teorizaciones sobre fetichismo. Inicialmente, en los Tres ensayos
de teoría sexual, solo ponía de manifiesto que el fetiche tendría sus raíces en impresiones
sexuales de la primera infancia. En publicaciones posteriores de ese libro realizó al respecto
una nota al pie de página donde expresaba qué representaba el objeto fetiche tal.
Sus observaciones surgieron ante pacientes que presentaban un objeto-fetiche. Sin embargo,
estos pacientes no recurrían a análisis por esta condición. Rara vez lo sienten como un síntoma
que provoque padecimiento. Las más de las veces están muy contentos con él y hasta lavan la
facilidad que les brinden su vida amorosa.
Uno de estos casos es el de un joven que tenía por fetiche cierto brillo en la nariz. Este
señor había tenido como lengua materna el inglés y solo posteriormente había
adquirido el idioma alemán que manejaba habitualmente y con el que se comunicaba
con Freud llega a la conclusión: ese fetiche que provenía de su primera infancia no
debía leerse en alemán, sino en inglés: el brillo (glanz) en la nariz era en verdad una
mirada en la nariz (glance); en consecuencia, el fetiche era la nariz, a la que por lo
demás él prestaba a voluntad esa particular luz brillante que otros no podían percibir.
El fetiche es un sustituto del pene. Pero no es el sustituto de uno cualquiera sino
de un pene determinado, que ha tenido gran significatividad en la primera infancia.
Normalmente debiera ser resignado, pero justamente el fetiche está destinado a
preservarlo de su sepultamiento.
El fetiche es el sustituto del falo de la mujer de la madre, en que el varoncito
ha creído y al que no quiere renunciar.
☺ El varón rehusó darse por enterado del hecho de la percepción (el saber que la
mujer no posee pene). “No, eso no puede ser cierto” puesto que si la mujer está
castrada su propia posesión de pene corre peligro y en contra de ello se revuelve
la porción de narcisismo con que la naturaleza ha dotado justamente a ese
órgano.
Esta decisión que permite que una corriente reconozca la castración de la madre,
mientras que otra la desmiente reemplazando el falo materno por un objeto sustituto
es el mecanismo: desmentida.
☺ Desmentida: designación para el destino de la representación (defensa contra
los reclamos de la realidad externa). La percepción permanece, pero se
emprendió una acción muy enérgica para sostener su desmentida En lo
psíquico la mujer sigue teniendo un pene, pero este pene no es el mismo que
antes. Otro lo ha reemplazado, fue designado un sustituto que hereda el interés
del que habría gozado el primero, un interés aumentado porque el horror a la
castración se ha erigido un monumento recordatorio con la creación de este
sustituto.
El fetiche perdura como el signo de triunfo sobre la amenaza de castración y de
la protección contra ella. Le ahorra al fetichista el devenir homosexual en tanto
presta a la mujer un carácter con el cual le es soportable como objeto sexual.
¿Cuáles son los objetos que devienen fetiches? La elección del fetiche se basa en
una detención que se fija en las últimas impresiones previas al
reconocimiento de la castración materna. Se escogieron aquellos órganos-objetos
que también en otros casos subrogan al pene en calidad de símbolos. Entonces el pie o
el zapato deben su preferencia como fetiches a la circunstancia de que la curiosidad del
varoncito fisgoneo los genitales femeninos desde abajo, desde las piernas. Por ejemplo:
pieles, terciopelo = pelo púbico. Bragas: esconden los genitales.
LA ESCISIÓN DEL YO EN EL PROCESO DEFENSIVO (1940 [1938])
El yo joven de la persona se comportará en el pasado de una singular manera en
determinadas situaciones de aprieto. La condición de ello acontece bajo la injerencia
de un trauma psíquico.
El yo del niño se encuentra al servicio de una poderosa exigencia pulsional que está
habituado a satisfacer, y es de pronto aterrorizado por una vivencia que le enseña que
proseguir con esa satisfacción le traería por resultado un peligro real-objetivo difícil
de soportar. Entonces debe decidirse:
☺ Reconocer el peligro real, inclinarse ante él y renunciar a la satisfacción pulsional,
o;
☺ Desmentir la realidad objetiva, instilarse (introducir progresivamente) la creencia
de que no hay razón alguna para tener miedo, a fin de perseverar en la
satisfacción.
Es un conflicto entre la exigencia de la pulsión y el veto de la realidad
objetiva. Pero, el niño responde al conflicto con 2 reacciones contrapuestas:
1) Rechaza la realidad objetiva con ayuda de ciertos mecanismos, y no se deja
prohibir nada.
2) Reconoce el peligro de la realidad objetiva, asume la angustia ante él como
un síntoma de padecer y luego busca defenderse de él.
La pulsión tiene permitido retener la satisfacción, a la realidad objetiva se le ha
tributado el debido respeto. Pero, el resultado se alcanzó a expensas de una
desgarradura en el yo que nunca se reparará. Las 2 reacciones contrapuestas
frente al conflicto subsistirán como núcleo de una escisión del yo.
Exposición de historial clínico: Un varoncito entre los 3 y 4 años tuvo conocimiento de
los genitales femeninos por seducción de una niña mayor que él. Rotas esas relaciones,
prolongó la incitación sexual recibida en un onanismo manual, pero fue sorprendido por
la enérgica niñera y amenazado con la castración, cuyo cumplimiento se atribuyó al
padre Están dadas las condiciones para un efecto de terror enorme. La amenaza de
castración causa mucha impresión; no le es fácil representarse como posible una
separación de esa parte del cuerpo tan apreciada por él. Si ha visto los genitales
femeninos, pudo convencerse de semejante posibilidad, pero en aquel tiempo no
extrajo esa conclusión porque la repugnancia a ello era demasiado grande. Al contrario,
lo que pudo moverlo a desasosiego fue apaciguado con el subterfugio: lo que ahí falta
ha de venir luego, eso ya le crecerá más tarde.
Al observar los genitales de la hermanita, la amenaza despierta el recuerdo de la
percepción que se tuvo por inofensiva y encuentra la temida corroboración. El niño
cree comprender ahora por qué los genitales de la niñita no mostraban pene alguno, y
confirma que su propio genital puede correr la misma suerte. Cree entonces en la
realidad objetiva del peligro de castración.
Consecuencia considerada normal del terror de castración: el muchacho ceda a
la amenaza con una obediencia total o al menos parcial -no llevándose mano a
genitales-, sea enseguida que renuncie en todo o en parte a satisfacer la pulsión. Sin
embargo, se creó un sustituto del pene echado de menos en la mujer, un fetiche. Con
ello había desmentido la realidad objetiva, pero había salvado su propio pene.
Este acto del paciente se impone como un extrañamiento respecto de la realidad,
como un proceso reservado a la psicosis. Pero, no ha contradicho simplemente su
percepción, ni ha alucinado un pene donde no se veía ninguno, sino que ha emprendido
un desplazamiento {descentramiento} de valor, ha trasferido el significado del
pene a otra parte del cuerpo, para lo cual vino en su auxilio el mecanismo de la
regresión. Ese desplazamiento sólo afectó al cuerpo de la mujer; en su pene nada se
modificó.
Este tratamiento de la realidad objetiva decide sobre el comportamiento práctico
del varoncito, Sigue cultivando su masturbación como si ello no pudiera traer ningún
peligro a su pene, pero al mismo tiempo desarrolla un síntoma que prueba que ha
reconocido aquel peligro.
DICCIONARIO DE LAPANCHE: designa un fenómeno cuya intervención observó especialmente
en el fetichismo y en las psicosis: la coexistencia, dentro del yo, de dos actitudes psíquicas
respecto a la realidad exterior en cuanto ésta contraría una exigencia pulsional: una de ellas
tiene en cuenta la realidad, la otra reniega la realidad en juego y la substituye por una
producción del deseo. Estas dos actitudes coexisten sin influirse recíprocamente.
LOGICA DEL SIGNIFICANTE – JACQUES-ALLAIN MILLER
1) Logica del significante
La lógica del significante como sintagma es un pleonasmo, una redundancia,
porque solo hay lógica del STE, toda lógica implica una desvalorización del significado.
La logica interesa al PSA. La desvalorizacion del SDO implica toda una logica antigua
atada a la gramatica, a la lengua hablada.
La diferencia entre lógica y lingüística es que la lógica no pretende tomar en
cuenta los efectos del significado; se ocupa del significante puro, del significante en
tanto que no quiere decir nada. Esta es una definición de base de la obra de Lacan. Fue
el primer modo en que intentó hacer comprender que el deseo inconsciente es
inmortal, cuando dio el ejemplo de los mensajes que giran en la máquina cibernética y
que no tienen en si mismo el principio de su detención.
Por no tomar en cuenta los efectos de SDO, la lógica vuelve mucho más puro el efecto
de sujeto, que al mismo tiempo desconoce, reprime, sutura. La lógica del STE es un
estudio del efecto de sujeto en PSA.
Compara la lógica matemática con el psicoanálisis, afirmando que ambos comparten
un problema central: las paradojas. La paradoja es el primer resultado del esfuerzo
moderno de la lógica matemática por pensar al significante por sí solo, sin efecto; un
primer resultado del esfuerzo por darla al campo del STE una coherencia total, esfuerzo
que tropieza con 2 desgarraduras. En el orden del SDO estamos destinados a un saber
disperso. En el campo del STE la totalización siempre fracasa. No se puede
construir un sistema cerrado y coherente del lenguaje porque siempre hay un STE que
queda por fuera.
Hay algo que no es enseñable: el icc estrcuturado como un lenguaje le da su
lugar a lo imposible de decir, es desde allí donde lo imposible de decir puede
recibir su estructura.
Para Lacan la lógica matemática es la ciencia de lo real, porque mas allá de las
articulaciones lógicas permite captar que quiere decir lo imposible. Lo imposible tiene
como referencia siempre una articulación significante y el único indicio de lo real es
precisamente lo imposible.
2) “Nada es todo”
Punto de partida: Saussure, aísla ese significante paradójico que es el significante que
no significa nada. Hay allí una paradoja, pues su nombre mismo parece entrañar que
sostenga y ayude a significar. En PSA, la invitación a la asociación libre sólo se sostiene
en el hecho de confiar en que “el significante no significa nada”, se confia en él para
que signifique cualquier cosa.
Lacan localizó en la experiencia analítica el operador que permite que el STE que no
significa nada se ponga a significar cualquier cosa Es el sujeto supuesto al saber,
que no sabe nada, pero basta con que opere en analisis para que algo signifique algo.
El STE crea por sus permutaciones el SDO.
Pero todo conlleva en sí mismo una pérdida. Hay una oposición estructural entre
el STE y el todo. Freud se percató de ello a su modo al situar a la represión
originaria; la cual nunca podía ser levantada y que imanta la constelación de las
represiones secundarias que el análisis libera. El ombligo del sueño. Hace que pueda
continuarse indefinidamente desembocando en ramificaciones complejas.
Esta función de la represión primaria puede ser enfocada a partir de los
razonamientos más elementales que toman en serio el significante de Saussure.
☺ El significante es en sí mismo un elemento diferencial principio diacrítico del
significante: El significante sólo se plantea oponiéndose a 1 o 2 significantes
diferentes (solo así adquiere valor y consistencia propia). La única existencia de
ese significante es esa oposición en sí misma.
STE: Es un elemento no sustancial, no puede ser descripto por sus propiedades
intrínsecas, sino tan sólo por diferencia. Es un elemento no sustancial sino diferencial.
Saussure: la lengua no es sustancial, por ende hablar es un propulsarse en un campo
de diferencias. Desde este punto de vista, el lenguaje no es un sistema cerrado ni
autosuficiente, sino un campo de diferencias en el que siempre falta algo.
Esto produjo en el estructuralismo una pasión por el sistema: los elementos sólo
pueden aprehenderse en su situación mutua el estructuralismo se presenta como un
“todismo”. Lo propio de Lacan es haber mostrado la oposición esencial que hay
entre la estructura y el todo. El no-todo es un principio que está presente desde el
inicio de su enseñanza.
☺ Partimos del campo del STE y admitimos radicalmente que el único principio de la
diferencia de sus elementos constitutivos, es el de es “diferente de”. Es un
predicado binario, ya que para que pueda funcionar en nuestra lógica se
necesita un término anterior y posterior, x es diferente de y.
☺ La experiencia con la asociación libre, con el significante, determinó el surgimiento
de objetos imposibles, nuevos, absurdos respecto a los criterios de la existencia.
Hizo surgir, por ejemplo, un sujeto que se identifica y no a una única cosa sino a
veces a muchas. Para que un sujeto pueda identificarse hay que admitir que dicho
sujeto tiene una falla en su principio de identidad.
No se puede definir un todo en el campo del STE, excepto a condición de que
un significante no esté en él. Siempre falta un subconjunto definido en relacion al
conjunto inicial. ≠: simbolo permite definir otro simbolo. Permite hacer funcionar la
teoria elemental de los conjuntos.
“Nada es todo": para todo conjunto hay al menos un elemento
que no forma parte de él. Derrocamiento del ideal del todo
absoluto.
3) La división del sujeto
En la cadena significante, la concatenación significante conlleva siempre
la implicación de un significante en más. Al segundo siguiente se habrá
dicho lo que había que decir, sin embargo, el límite del decir habrá
retrocedido igualmente. Así, es una tontería considerar que lo
primariamente reprimido sería tal significante particular que no podría ser dicho o un
inefable que escaparía estructuralmente al orden del lenguaje. Pero, no existe nada
que no pueda ser dicho, pero cualquier cosa que se diga y mientras se hable, el otro
significante como tal sigue intacto. Cualquiera sea el conjunto de STES que delimiten
siempre faltará uno.
Si el inconsciente escapa, ello no se debe a que sea de naturaleza diferente a lo que el
paciente llega a decir mediante la asociación libre. El sujeto no pueda ser representado
por un único significante.
Escritura elemental de la cadena significante: S₁ - S₂, donde el STE representa un
sujeto para otro STE (define al STE por el STE mismo). Pero, siempre hay un desfase
entre el sujeto y el significante, lo que explica la división del sujeto. Algo que no
se puede expresar.
¿Qué agrega la definición de significante de Lacan a la de Saussure? No basta
con imaginarse que un significante sólo vale para otro significante y que de este modo
se forma una cadena que se transforma en collar. Los dos significantes no pueden ser
pensados por si solos, no son equivalentes, no son isótopos, no pueden ser colocados
en el mismo lugar, porque hay una relación de exclusión entre el todo y el significante
en más, no hay un lugar total para reunirlos.
Lacan, al radicalizar el principio diacrítico, es palpable que hay una anisotopía
significante, que no hay un lugar total de todos los STES. Diferente de los
estructuralistas que comprendian que todos los STES son isótopos (palabras o
expresiones que se agrupan en torno a una misma idea o tema).
Por eso Lacan utiliza a la vez la sigla A para nombrar el lugar en el que se podría creer
están todos los STES, y la sigla A para marcar que ese lugar total no existe o incluso
que ese lugar total conlleva una falta.
Esta logica de los significantes conlleva que no existe en el lenguaje, en todo lo que
puede decirse en todas las lenguas, un significante simple que podria por sí solo
representar al sujeto. Lo que se debe también al hecho de que no existe el todo de los
STES.
El deseo inconsciente era inmortal, en la medida en que se encuentra enganchado
a esta cadena significante no hay ninguna razón por la cual deba detenerse. La barrera
que nos separa del STE para el que decimos lo que decimos está a la vez en todos
lados y en ningún lado. Este principio es la división constitutiva del sujeto. El sujeto
está dividido entre el STE que lo representa y el otro STE.
El sujeto del que se trata en la lógica del significante es un sujeto diferente de sí
mismo: un sujeto que cumple esa función de un elemento no idéntico a sí mismo. Es
esto lo que nos permite tener la ilusión del saber total que es, en el fondo, el
sacrificio del sujeto que habita dicha ilusión.
El psicoanálisis no se practica en solitario, requiere
de un significante en más, que el analista introduce
en la cadena significante del analizante. Cada
interpretación analítica es una pseudo "palabra
última", ilusión transitoria que da la sensación de
cierre, pero que en realidad solo reorganiza el juego
de los significantes. Por eso, Lacan llegó a decir que
el psicoanálisis es una impostura, siempre falta algo.