Comisión Nacional de los Derechos Humanos (México)
Según el artículo 102 B de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es de carácter federal y
posee autonomía de gestión y presupuestaria, así como personalidad jurídica y patrimonio propios.[3] La
institución, está acreditada ante las Naciones Unidas con el estatus «A» por el Comité Internacional de
Coordinación de las Instituciones Nacionales para la Promoción y Protección de los Derechos Humanos. Desde el 16
de noviembre de 2019, es presidida por Rosario Piedra Ibarra.[4][5]
Historia
Antecedentes
El antecedente más antiguo de la CNDH, es la institución creada en 1847; con el nombre de Procuraduría de
Pobres, cuya ley fue promovida por Ponciano Arriaga, en el estado de San Luis Potosí, México. Dicha procuraduría
también ha influido en la constitución y principios de muchas de las defensorías del pueblo alrededor del mundo,
siendo tal vez la de mayor impacto aparte del modelo escandinavo de ombudsman; esta última, constituirá
también un modelo e inspiración para la creación de la Comisión.[6]
Otros antecedentes de la CNDH mexicana lo constituyen la Procuraduría Federal del Consumidor creada en
1985, la Dirección para la Defensa de los Derechos Humanos del Estado de Nuevo León (1979), la Procuraduría de
Vecino de la ciudad de Colima (1983), la Defensoría de los Derechos Universitarios, establecida el 29 de mayo de
1985 en la Universidad Nacional Autónoma de México para cumplir funciones similares a una defensoría del pueblo
dentro de dicha institución educativa,[6] la Procuraduría para la Defensa del Indígena del Estado de Oaxaca creada
en 1986, la Procuraduría Social de la Montaña del Estado de Guerrero de 1988, la Defensoría de los Derechos de los
Vecinos del municipio de Querétaro (diciembre del mismo año), y la Procuraduría Social del entonces
Departamento del Distrito Federal establecida el 25 de enero de 1989.[7]
El antecedente más directo data del 13 de febrero de 1989, cuando se conformó la Dirección General de
Derechos Humanos dentro de la Secretaría de Gobernación de la federación.
La CNDH como tal, fue creada a través de la reforma constitucional del 28 de enero de 1992 (artículo 102.°
apartado B), la cual le dio el carácter de «agencia descentralizada» con personería jurídica propia. Otra reforma
constitucional, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 13 de septiembre de 1999, le concedió su actual
autonomía presupuestaria y de gestión, desvinculándola definitivamente del poder ejecutivo.
La reforma constitucional en materia de DD. HH.
El 10 de junio de 2011 se realizó quizás la más importante modificación de la Constitución Política de México
en cuanto a derechos humanos, incorporándose al texto explícitamente temas como la discriminación sexual y el
gozo de los DD. HH. por parte de los extranjeros, así como el "respeto a los derechos humanos" como fin de la
educación, la constitucionalización del derecho a solicitar asilo, la "protección y promoción de los derechos
humanos" como principio normativo de la política exterior, y otros. Además se modificaron artículos
constitucionales referentes a la CNDH y a los organismos similares en la república, disponiéndose:[8]
La obligación a los servidores públicos de responder a las recomendaciones de las comisiones de DD. HH.
El mandato de establecer y garantizar la autonomía de los organismos públicos de derechos humanos locales
en las constituciones estatales.
Que la "elección del titular de la presidencia de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, así como de
los integrantes del Consejo Consultivo, y de los titulares de los organismos de protección de los derechos humanos"
se hará mediante consulta pública transparente.
La facultad de investigación de delitos contra los DD. HH. por violaciones graves.
La otorgación de competencia en asuntos de violaciones de derechos humanos en el ámbito laboral.
Funciones
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece que los organismos de protección de los
derechos humanos de las personas, tanto de la unión como de cada Estado, «conocerán de quejas en contra de
actos y omisiones de naturaleza administrativa provenientes de cualquier autoridad o servidor público, con
excepción de los del Poder Judicial de la Federación y de los de materia electoral, que violen estos derechos» (art.
102).