KANT (1724-1804)
1. CONOCIMIENTO
El punto de partida de Kant y su objetivo es averiguar si la metafísica puede llegar a ser una
ciencia, ya que es la más antigua de todas y, sin embargo, la que menos ha avanzado, ya que
no nos aporta un conocimiento certero.
Para ello Kant lleva a cabo un análisis del conocimiento y de cómo podemos conocer. Hay dos
corrientes predominantes:
- Los empiristas, que defienden que el conocimiento proviene de la experiencia pero lo
reducen a probable.
- Los racionalistas, que al prescindir de la experiencia llegaban a errores que no les
permitían avanzar.
Por lo tanto, Kant quiere ver cómo se puede fundamentar el conocimiento verdadero, y por
ello examina los tipos de juicios que existen, ya que cualquier tipo de conocimiento se emite
en forma de juicio.
Tipos de juicios:
-Juicios analíticos: son aquellos en los que el predicado está contenido en el sujeto, y por eso,
no amplían información, no nos dan conocimiento nuevo. Son siempre verdaderos, universales
y necesarios y se rigen por el principio de no contradicción, y al no depender de la experiencia,
son a priori. Ejemplo: “El triángulo tiene tres ángulos”.
-Juicios sintéticos: son aquellos en los que el predicado no está contenido en el sujeto, y por
eso sí amplían información, pero no son a priori, por lo que no nos dan leyes universales y
necesarias, son a posteriori, por lo tanto dependen de la experiencia. Este tipo de juicios son
probables. Ejemplo: “el fuego derrite la cera”.
Kant, introduce un tipo nuevo de juicio:
-Juicios sintéticos a priori: al ser a priori nos proporcionan un conocimiento universal y
necesario y al ser sintéticos, amplían mi conocimiento. Este tipo de juicio es el que permite las
leyes científicas. Ejemplo: “7+5=12”. Es un juicio universal y necesario porque no depende de
la experiencia del sujeto, pero amplía información porque 12 no siempre es 7+5 (también
puede ser 10+2).
A partir de aquí surgen dos cuestiones importantes: ¿son posibles los juicios sintéticos a priori
en la metafísica? ¿Cómo podemos saber algo a priori acerca de la realidad?
Si la universalidad y la necesidad de nuestros conocimientos no proceden de la experiencia,
tenemos que concluir que procede de nosotros, es decir, que los objetos se adecuan al sujeto
que los conoce. Es decir, para Kant, el conocimiento comienza en la experiencia, pero esta
experiencia se adapta a unos esquemas vacíos que posee el sujeto que proporcionan el
carácter universal al conocimiento. No son ideas innatas porque no tienen contenido, de modo
que son como unos moldes apriorísticos (a priori) del sujeto. Conocer exige una actividad por
parte del sujeto, y el objeto conocido es la realidad estructurada por los esquemas a priori.
Esto es lo que se conoce como “Revolución copernicana” de Kant. El entendimiento no es una
facultad pasiva que se limita a recoger información, sino que desempeña un papel activo a la
hora de configurar la realidad. Kant defiende que el proceso del conocimiento hay que
centrarlo en el sujeto y no en el objeto. Es el objeto el que se amolda a las categorías puras a
priori que son universales y nos permiten interpretar la experiencia.
De este modo, Kant defiende una colaboración entre las teorías racionalistas y empiristas para
llegar al conocimiento: por la sensibilidad recibimos los objetos; por el entendimiento, los
pensamos.
Tanto en la sensibilidad como en el entendimiento existen unos “moldes” a los que se someten
los datos recibidos por la sensibilidad y los conceptos formados por el entendimiento. Ambos
(sensibilidad y entendimiento) configuran la realidad. No conocemos las cosas en sí (noúmeno)
sino que sólo podemos conocer fenómenos.
En este punto debemos diferenciar entre noúmeno y fenómeno.
- Noúmeno es “la cosa en sí”, es decir, la realidad tal y como es y que para nosotros no
es accesible.
- Fenómeno es la cosa como se nos aparece y es conocida como objeto de la
experiencia.
Pero, ¿cuáles son estas estructuras previas que imponemos a la realidad en cuanto sujeto
cognoscitivo? Kant las estudiará a través de la Estética Transcendental y la Analítica
Transcendental.
1.1.LA SENSIBILIDAD (ESTÉTICA TRANSCENDENTAL)
La estética transcendental estudia las estructuras de la sensibilidad, es decir, el modo en el que
el hombre recibe las sensaciones. La sensación es la impresión que las cosas producen en
nosotros. El resultado de la intuición sensible es el fenómeno.
La sensibilidad tiene las formas a priori de “espacio” y “tiempo”, y es lo que permite que
ordenemos las impresiones que recibimos del objeto. Kant distingue entre una materia y una
forma en el fenómeno; la materia es la sensación que el objeto produce en nosotros y la forma
proviene del sujeto, es lo que permite que la sensación sea ordenada.
Los seres humanos captamos fenómenos y no cosas en sí, es decir, el espacio y el tiempo son
propios de la subjetividad humana, no cualidades objetivas de las cosas.
Las matemáticas tratan de las determinaciones del espacio y el tiempo. La geometría analiza
las propiedades del espacio, mientras que la aritmética las del tiempo. De este modo, los
juicios de las matemáticas son universales y necesarios, ya que todos los fenómenos se nos
dan en un espacio y un tiempo. Por esto son posibles los juicios sintéticos a priori en las
matemáticas (necesarios, universales y aumentan mi conocimiento), de ahí que podemos decir
que el conocimiento matemático es conocimiento científico.
1.2.EL ENTENDIMIENTO (ANALÍTICA TRANSCENDENTAL).
La sensibilidad suministra las intuiciones del conocimiento, mientras que el entendimiento es
la facultad que nos permite pensar la realidad. Conocemos el fenómeno cuando lo pensamos
mediante conceptos.
Las intuiciones sensibles si no fueran pensadas a través de un concepto, serían lo mismo que
un torrente inconexo y caótico de sensaciones. Los conceptos, sin intuiciones sensibles,
estarían vacíos de contenidos.
El entendimiento es la facultad de pensar, de crear, por medio de las categorías, una unidad a
partir de la multiplicidad que viene dada en el espacio y el tiempo. Es decir:
1) Primero la sensibilidad nos aporta intuiciones sensibles,
2) luego el entendimiento piensa esas intuiciones agrupándolas bajo conceptos.
3) Por último, los diferentes modos en que el intelecto unifica y sintetiza son los
conceptos puros o categorías.
La conjunción de los elementos sensibles y conceptuales es lo que produce el conocimiento.
Hay dos tipos de conceptos:
1) Conceptos empíricos: son el resultado de generalizaciones que realizamos a partir de la
experiencia (ejemplo: mesa), agrupando todos aquellos objetos en los que encontramos
semejanzas.
2) Conceptos puros: son a priori. Son estructuras que aplicamos a la realidad a la hora de
formular juicios. Son unas categorías que actúan como “moldes” para poder formar los
conceptos empíricos.
Gracias a las categorías existe el conocimiento científico en la física, ejemplo “todo cambio
tiene una causa”. Es un juicio sintético a priori.
1.3.LA RAZÓN (DIALÉCTICA TRANSCENDENTAL).
La razón para Kant se define como el intelecto que va más allá de la experiencia posible. Es una
facultad que quiere buscar los fundamentos últimos de la realidad, aunque esté incapacitado
para ello. Cuando la razón intenta ir más allá de la experiencia, cae en errores. La dialéctica es
la crítica de esos errores.
Tanto las matemáticas como la física pueden formular juicios sintéticos a priori y por ello
proporcionan un conocimiento universal y necesario (científico). Pero la metafísica consiste en
el uso de conceptos puros o categorías del entendimiento para transcender la experiencia.
Esto hace que la razón reconozca sus propios límites, pero a su vez esto es útil porque le da
más seguridad. Los conceptos puros de la razón son:
1) Alma: unificamos todos los fenómenos del psiquismo (los fenómenos de mi conciencia, a un
“yo”). Pero no podemos hablar de alma como si fuera una sustancia, porque el “yo pienso” es
una actividad, por tanto no se le pueden aplicar las categorías.
2) Mundo: unificamos todos los fenómenos de la experiencia bajo la idea de una totalidad, de
manera ilegítima.
3) Dios: no procede de la experiencia, por lo tanto no podemos aplicarle las categorías para
crear un concepto empírico, por lo tanto es un concepto vacío.
Teniendo todo lo anterior en cuenta, Kant concluye que la metafísica no es posible como
ciencia, ya que las ideas que estudia carecen de contenido empírico. Son ideas
transcendentales. Sin embargo, la razón tiene una tendencia natural hacia estas ideas aunque
no puedan darnos un conocimiento objetivo.
SENSIBILIDAD ENTENDIMIENTO RAZÓN
Formas a priori de Categorías del entendimiento Ideas de la razón pura
la sensibilidad
DE CANTIDAD
Unidad
Pluralidad
ESPACIO Totalidad
DIOS
DE CUALIDAD
NOÚMENO FENÓMENO Realidad
TIEMPO Negación ALMA
Limitación
DE RELACIÓN
Sustancia y accidentes MUNDO
Causa y efecto
Acción recíprocra
DE MODALIDAD
Posibilidad e imposibilidad
Existencia e inexistencia
Necesidad y contingencia
CAOS DE SENSACIONES
1.4.ÉTICA
La gran preocupación de Kant era la moral, y la teoría del conocimiento que propone está
enfocada a tratar las cuestiones morales. Empieza distinguiendo dos usos de la razón:
- El uso teórico, que se enfoca al conocimiento.
- Un uso práctico que estudia en la “Crítica de la razón práctica”.
La libertad es la condición necesaria para que pueda darse un acto moral. El hombre se puede
considerar a sí mismo desde dos puntos de vista: como perteneciente a la naturaleza donde se
encuentra sometido a leyes naturales como todos los seres; o puede considerarse en cuanto
sujeto de conocimiento que está sometido a las leyes de la razón. Por tanto, el ser humano es
el único ser que es libre y a su vez está determinado. Esto nos lleva a preguntarnos: ¿cómo
debemos actuar?
Un elemento importante a la hora de actuar es la buena voluntad, que es aquella que obra por
deber. Kant distingue en este punto entre dos tipos de acciones diferentes:
1) Por deber: son aquellas que hacemos porque es nuestro deber y por tanto, dejando fuera
intereses.
2) Conforme al deber: actuar por intereses particulares y que nuestra acción coincida con
alguna ley moral.
Sólo en las acciones por deber podemos hablar de acciones morales, ya que están libres de
motivación. Cuando actuamos por deber estamos actuando también independientemente de
las consecuencias que conlleven nuestros actos.
Kant lleva a cabo un análisis de los principios prácticos que rigen la ética:
1. Máximas: son principios prácticos que se aplican a casos particulares y que son
subjetivas (Véngate de quien te haga daño), es una máxima porque es sólo para el que
realiza la acción bajo un circunstancia muy concreta.
2. Imperativos: son válidos para todos los seres racionales, porque expresan una
necesidad objetiva de una acción, cómo debe hacerse algo desde un punto de vista
racional. Lo imperativos pueden ser de dos clases:
a. Hipotéticos: cuando sirven exclusivamente para alcanzar determinados
objetivos. Sólo son válidos para el que quiere alcanzar ese objetivo (si quiero
aprobar tengo que estudiar).
b. Categóricos: son válidos incondicionalmente, al margen de los efectos que
puedan lograr, desde un punto de vista racional. Solo estos son leyes morales.
Kant basa su ética en el imperativo categórico (imperativo: le da un carácter de orden;
categórico: universal y necesario). Y nos da tres formulaciones del mismo:
a) Obra solo según la máxima tal que puedas querer al mismo tiempo que se
convierta en una ley universal.
b) Obra de forma autónoma, conforme a tu voluntad, sin estar condicionado.
c) Obra de tal manera que uses a la humanidad, tanto en tu persona como en la
persona de cualquier otro, siempre como un fin y nunca solamente como un
medio.
Ninguna de estas formulaciones nos dice qué tenemos que hacer o cómo tenemos que
comportarnos. Se trata de principios universales y necesarios que promueven la autonomía
moral del individuo y por tanto, la libertad. Se trata de normas a priori, independientes de la
experiencia.
De esta manera, Kant lleva a cabo una clasificación de las éticas en dos grupos:
ÉTICAS MATERIALES ÉTICAS FORMALES
Son a posteriori Son a priori
Nos dan un contenido y un fin Nos da una forma
Son heterónomas (vienen de fuera) Son autónomas
Concretas y subjetivas Universales y necesarias
De esta manera, critica todas las éticas planteadas hasta el momento ya que según su visión
reducen la libertad del individuo. También y de una manera transversal, critica a los códigos
religiosos, ya que nos dicen cómo debemos comportarnos para alcanzar un fin impuesto por el
propio código.
Una norma moral tiene que servir para todos los hombres en todas las circunstancias y ha de
ser necesaria, evidente. Ha de contener sólo la forma de la moralidad.
El hecho de que la conducta realmente moral exija renunciar a la consecución de la felicidad a
la hora de tomar decisiones no quiere decir que el hombre que ha actuado correctamente no
pueda esperar la recompensa de la felicidad. La búsqueda de la felicidad no puede condicionar
nuestras decisiones; debemos actuar por deber, nos haga o no felices, pero es razonable
pensar que el hombre virtuoso pueda esperar ser feliz. De este modo, las ideas puras sí tienen
sentido en la ética (aunque no en el conocimiento):
1. Libertad: es la confianza que tiene el hombre en poder llegar a superar obstáculos
(como intereses) que se oponen al cumplimiento de la ley moral, para alcanzar la
felicidad.
2. Alma inmortal: se justifica ya que si el hombre virtuoso no ha podido alcanzar su fin en
esta vida pueda alcanzarlo en la siguiente.
3. Dios: debe existir un Dios que garantice que el hombre moral, digno de felicidad, tenga
la seguridad de que va a conseguir ser feliz.