Su gloria me rodea
Propósito:
Recordar que estamos cubiertos por la sangre de Cristo, no hay nada tan fuerte que pueda derribar la
protección de nuestro Dios si andamos conforme a lo que el establece.
Versículo central:
“El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende” (Sal. 34:7)
Introducción:
Cada día de nuestras vidas somos probados en cuanto a lo que hacemos o dejamos de hacer, siempre nos
visitará el temor, el desánimo, la falta de ganas de esforzamos para salir de la situación en donde nos
encontramos, es como si cada tanto nos metemos adentro del pozo de donde Dios un día ya nos saco. La
pregunta no es ¿Por qué vuelvo a caer en ese pozo?, la pregunta debiera ser que lección no aprendí mientras
caía en el pozo que Dios me permite volver a estar allí?
Si hay algo que nosotros muchas veces no logramos distinguir es la mano de Dios obrando a nuestro favor,
por lo tanto nos enfocamos en ver más grande la dificultad, vemos más grande la prueba o el proceso que
todo lo que Dios va obrando a nuestro favor. Olvidamos que desde el momento en que decidimos darle lugar a
Dios en nuestras vidas, cayo sobre nosotros y a nuestro alrededor una especie de manto de protección que
repele mucho más de aquello que podemos percibir.
Vamos al libro de Zacarías 8:14-23
1) Pensamientos de bien (VS 14-15)
14 »Pues el Señor de los Ejércitos Celestiales dice: estaba decidido a castigarlos cuando sus
antepasados me hicieron enojar y no cambié de parecer, dice el Señor de los Ejércitos Celestiales. 15
Sin embargo, ahora estoy decidido a bendecir a Jerusalén y al pueblo de Judá, así que no tengan
miedo. NTV
¿Por qué entonces muchas veces a nosotros se nos hace difícil pensar bien?
No hablamos verdad
No juzgamos según la verdad
No nos conducimos para alcanzar la paz
Pensemos cosas buenas y no amemos el falso juramento (dar por sentado cosas que no sabemos
realmente)
2) Ayuno que trae libertad (Vs 18-19) Vino a mí la palabra del Señor Todopoderoso, y me declaró:
«Así dice el Señor Todopoderoso: “Para Judá, los ayunos de los meses cuarto, quinto, séptimo
y décimo serán motivo de gozo y de alegría, y de animadas festividades. Amen, pues, la verdad
y la paz”.
Isaías 58:5-7 ¿Acaso el ayuno que he escogido es solo un día para que el hombre se mortifique?
¿Y solo para que incline la cabeza como un junco, haga duelo y se cubra de ceniza?
¿A eso llaman ustedes día de ayuno y el día aceptable al Señor?
»El ayuno que he escogido, ¿no es más bien romper las cadenas de injusticia y desatar las correas del
yugo, poner en libertad a los oprimidos y romper toda atadura? ¿No es acaso el ayuno compartir tu
pan con el hambriento y dar refugio a los pobres sin techo, vestir al desnudo y no dejar de lado a tus
semejantes?
Ayunar no es solo 1 día dedicarte a no comer, es el parte carnal pero en la parte espiritual implica:
Romper cadenas de injusticia
Soltar las correas del yugo (lo que te tiene con la mira al suelo)
Libertar a los oprimidos
Romper ataduras
Dar al necesitado
Esto devendrá en nosotros que la luz del Señor brille mucho mas, como dice en Isaias 5:8 »Los que
ayunan así brillarán como la luz de la aurora, y sus heridas sanarán muy pronto.
Delante de ellos irá la justicia y detrás de ellos, la protección de Dios.., Mientras su luz
brille en nosotros significa que su gloria nos esta rodeando y estamos siendo santificados en el y su gloria nos
seguirá, nos proteger, ¿Cuántos quieren que la gloria de Dios los rodee y proteja? Entonces empieza a romper
los yugos, a soltar lo que te ata, a permitirle a Dios romper las cadenas de injusticia e tus pensamientos para
que su luz empiece a brotar desde adentro hacia afuera. No sigas pensando en eso que no puedes cambiar
como un impedimiento, comienza a vivir en fé, creyendo que para Dios no hay nada imposible, que el tiene
poder para darte la fortaleza que tu necesitas para salir adelante, el esta acampando a tu alrededor, esta
rodeándote, sus ángeles están allí ahora mismo batallando por ti, tu no puedes verlos pero ahora mismo están
luchando por tu fortaleza, están intercediendo por ti solo falta que tu lo creas y recibas esa victoria ya ganada
para ti.
3) La gloria te rodea (Vs 20-22 ) »Así dice el Señor Todopoderoso: »“Todavía vendrán pueblos y
habitantes de muchas ciudades que irán de una ciudad a otra diciendo a los que allí vivan:
‘¡Vayamos al Señor para buscar su bendición! ¡Busquemos al Señor Todopoderoso!¡Yo
también voy a buscarlo!’ Y muchos pueblos y potentes naciones vendrán a Jerusalén en busca
del Señor Todopoderoso y de su bendición”. NVI
Cuando su gloria te rodea y tu empiezas a manifestar exteriormente la luz del Señor entonces muchos te
observan y empiezan a buscar eso que tu tienes, otros te ven y te siguen a ti por lo que tu reflejas y
transmites, peor debes aprender a soltar el yugo de opresión, tiene que dejar al Señor que pudra el yugo que
te esclaviza para que su gloria, su luz abunde en ti. Muchos dirán voy a buscar también mi bendición, no
importa las voces que te dicen no hay salida, no hay cambio, no hay salvación, aquí hay una palabra de Dios
que dice, SI HAY SALVACION, si Dios pudo salvarte a ti, como no va poder salvar a otros? Saca de tu
corazón el yugo de incredulidad y créele a el, no apresures el tiempo, llegará cuando Dios lo decida, el es
soberano y sabe todo.
Conclusión:
Salmos 3:3-4 Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; Mi gloria, y el que levanta mi cabeza. Con
mi voz clamé a Jehová, Y él me respondió desde su monte santo. Selah
Tenemos una protección fija, una guardia permanente. Nada puede resistir a Su poder protector.
El aunque estés cayendo hoy viene a levantar tu cabeza para que puedas abrir tus labios y clamar y cuando tu
logres clamar a el, vas a encontrar la respuesta. Por mucho tiempo cuando empezamos a salir con Fabián, al
no haber sido criados en familias donde la charla sea algo cotidiano, no sabíamos comunicarnos entre
nosotros en los momentos de problemas, nos enojábamos y si no se iba el me iba yo, evitábamos las
conversaciones probablemente porque dejábamos que el orgullo nos gane y dábamos el portazo, y eso se
transformo en algo tan común entre nosotros que cada vez que discutíamos terminábamos enojados sin
decirnos nada y por supuesto eso genero en mi interior mucha angustia acumulada que se transformaba de
repente en ira y pensamientos de autoflagelo, hasta que un día luego de conocer al Señor tome la decisión de
cortar con esa maldición que traía de familia, dije en oración ya no voy a ser la familia que vi, donde la
comunicación no existía, dije voy a cortar con esa maldición en mi vida para poder marcar la diferencia, llevo
tiempo aprender a como hablar, a como decirnos las cosas, llevo mas tiempo que el pueda hacer lo mismo
porque la que tomo esa decisión en un momento fui yo, porque Dios a mi me revelo esto y yo no soy Dios para
hacer que el vea y entienda lo que Dios a mi me revelo, para mi fue bien claro, se corta la maldición, pero yo
debía pedir sabiduría a Dios para que el lo vea y entienda también, así que si tu eres el que recibió la palabra,
el entendimiento y logras captar el mensaje de Dios no creas que tu pareja, tu hijo, tu mama, también debe
entenderlo cada quien tenemos nuestro proceso pero no por eso te estanques en no obedecer lo que Dios te
dice, tiene que levantar tu cabeza y clamar a Dios sea como sea tu situación alrededor.
Piensa en esto: ¿Qué es lo que amenaza tu paz? ¿Qué te hace sentir incomodo o inseguro? Acaso tus
debilidades por momentos parecen más fuertes que lo que podes resistir, animo
Aunque muchas veces estemos con la cabeza cabizbaja por las circunstancias quiero que te aferres a esto:
SU GLORIA TE RODEA, el esta rodeándote en este preciso momento, el te rodea por delante y por detrás, el
no te abandona, nunca te dejo, aunque no lo entiendas el está contigo y preparo un batallón de ángeles para
que peleen por ti, el espíritu santo mismo esta intercediendo por ti en este momento. El esta levantando tu
cabeza hoy, rompiendo cadenas y yugos que te atan y te hacen poner la cabeza mirando el suelo, mirando
con desesperanza pero hoy tiene que decirle a tu ser:
¡Cálmate, alma mía! El Señor me rodea con su protección. Descanso confiadamente.