todos los miembros del servicio de la Policía son responsables de mantener la disciplina, ya que
esta no solo se mantiene por medio del ejercicio de los derechos, sino también cumpliendo con los
deberes y exigiendo a otros a mantenerla. Los medios idóneos para guiar la disciplina en la Policía
son los preventivos y los correctivos. Los medios preventivos están dirigidos a orientar la conducta
de los subordinados, a través de los mandos jerarquizados mediante los llamados de atención
verbal y trabajos escritos, sin que ello constituya antecedente disciplinario. Por otra parte, los
medios correctivos, implican la apertura de un proceso formal disciplinario al funcionario.
la acción disciplinaria se llevará a cabo con respeto a la dignidad humana, al debido proceso y a los
derechos fundamentales de los investigados, en tanto que esta ley separa a quienes instruyen el
proceso disciplinario, de quienes juzgan al procesado, permitiendo mayores garantías, ya que
quien emite la sentencia disciplinaria va a fallar con mayor imparcialidad.
Conclusión
La Ley 2196 de 2022, desde la perspectiva de la profesionalización del servicio, busca una
transformación integral de los procedimientos y sanciones que deben aplicarse a los miembros de
la Policía Nacional, donde se implementan medidas más rigurosas con el fin de sancionar las
conductas tipificadas como faltas gravísimas y graves, un ejemplo de ello es, que para las faltas
graves realizadas con culpa grave, se dará la suspensión e inhabilidad especial de uno (1) a seis (6)
meses, falta que se sancionaba en la Ley 1015 de 2006 mediante multa entre diez (10) y ciento
ochenta (180) días. Por otro lado, se concluye que la Ley 2196 de 2022 establece el Código
Disciplinario de la Policía, que tiene por objeto modificar los procedimientos y sanciones de los
agentes policiales cuando violen los derechos humanos; es decir, brinda un reconocimiento a la
dignidad humana.