REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA.
UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL
DE LOS LLANOS OCCIDENTALES
EZEQUEL ZAMORA
UNELLEZ
SUB-PROYECTO:
Derecho Romano II.
FACILITADOR:
Abg.(Dr) Jean Carlos Escalona
III Modulo
El contrato en el Derecho Romano
Santa Bárbara, Junio 2025.
CONTRACTUS IURIS ROMANUM.
Para que exista un contrato, debe existir
primero una convencimiento entre las partes
que acuerdan celebrar un contrato; cuyo
término deriva del
Latín “conventio” que significa convenir o venir juntos, dónde acuerdan asumir
respecto a un objeto determinado, es decir, que estas personas formalizan una
convención determinada a producir un efecto jurídico, teniendo el propósito de:
crear, modificar o extinguir un derecho. Es en las convenciones entre las partes
donde se crear un derecho que nace el contrato.
El CONTRATUS
CONCEPTO
El vocablo contrato proviene de latín “contractus” que significa contraer, estrechar,
unir y pactar. El derecho romano no formulo en abstracto la teoría del contrato como
lo conocemos en el derecho actual, el utilizo los contratos particulares y distinguió a
demás las convenciones y los pactos. Para el derecho romano solo los contratos
celebrados de acuerdo a las formalidades legales estaban provistos de acción, ya
que para obligarse válidamente era necesario la “stipulatio”, la sola voluntad de las
partes era insuficiente para ello. El contrato es pues una convención provista de
nombre, causa y acción, constituida de acuerdo a las solemnidades del Derecho
Civil romano.
En el derecho romano, un contrato era un acuerdo entre dos o más personas
para crear, modificar, o extinguir obligaciones. La fuente principal de este noción de
contrato es Gayo, quien en sus Institutiones dice que todas las obligaciones
proceden de un delito o de un contrato, y luego señala cuatro clases de “contratos”,
según sea su modo de perfeccionamiento: contratos reales, verbales, literales y
consensuales. La clasificación fue posteriormente asumida por Justiniano en sus
Institutiones, quien la completó señalando otras dos fuentes generales de las
obligaciones los “cuasidelitos” (a los que Gayo también se refería en otra obra suya,
las Res Cottidianae) y los cuasicontratos
Los romanos establecieron distintas categorías para distinguir los contratos,
quedando tipificado y mantiendose poco alterado hasta nuestros días: Contratus
Verdi - Contratos Litters - Contractus Re (el Mutuum o préstamo de consumo, el
comodato o préstamo de uso, el depósito, el pignus o contrato de prenda) contractus
consensum entre tras clasificaciones que han sugerido a partir de las mismas
doctrinas jurídicas y por los jurisconsultos u autores contemporáneos especialistas
en materia de Derecho Civil –Obligaciones.
A. Elementos - Esenciales
Las Partes: el contrato como tal es un acto jurídico bilateral que requiere dos
o más personas para su existencia y celebración.
Consentimiento: Las voluntades deben ser reciprocas, coincidentes y
simultaneas porque es en este momento que existe el consentimiento y se
forma el contrato. Tanto la oferta como la aceptación puede hacerse en forma
expresa o tácita y puede realizarse entre presentes o entre ausentes.
Capacidad: para que exista el acuerdo de voluntades debe haber un
presupuesto necesario, que quienes emitan esas voluntades sean
capaces jurídicamente de obligarse, con capacidad de hecho y de derecho,
ya nosotros estudiamos los casos de Incapacidad referidos al infante,
pupilo, prodigo, mujeres, curados y enfermos mentales.
Objeto: los contratos como actos jurídicos tienen por objeto aquello que se
conoce como objeto jurídico o que pueda tener protección jurídica. El objeto
puede ser una cosa, un hecho o una abstención.
Causa: existe un principio general, no hay obligación sin causa, los romanos
dan a la palabra causa diferentes interpretaciones: como fuente de las
obligaciones civiles, como formalidad que perfecciona una convención y para
expresar el motivo jurídico del consentimiento que se obliga
B. Elementos – Validez
aspecto relacionado con la capacidad de las Partes, y a los Vicios del
Consentimiento; este es entendido como el acuerdo de dos o varias personas donde
se produce un efecto jurídico determinado No hay acuerdo cuando una de las partes
ha cometido un error tal que en realidad no está deacuerdo con la obligación que
han querido contraer. Los romanos consideraban que el error común era exclusivo
del consentimiento en las circunstancias siguientes: a) Cuando las partes se
equivocaban sobre la naturaleza del contrato. b) Cuando las partes no entienden
sobre el objeto mismo del contrato, siendo esto principios valederos, sea el contrato
de buena fe o contrato de derecho estricto
C. Elementos – Naturales
Son aquellos otros que, aunque acompañando normalmente a un contrato y
contribuyendo en consecuencia a caracterizarlo, pueden ser excluidos por los
contrayentes mediante una cláusula expresa El contrato de compraventa no deja de
ser tal por el hecho de que el vendedor no quede obligado a garantizar al comprador
contra la evicción o los vicios redhibitorios de la cosa vendida
D. Elementos Accidentales: son aquellos que dependen única y
exclusivamente de la voluntad de los otorgantes, quienes pueden incluirlos para
modificar los efectos naturales del contrato. Se les llama también modalidades y,
aunque pueden ser muy variados, los más frecuentes son la condición, el plazo o
término y el cargo o modus
TIPOS DE CONTRATUS ROMANUM
contractus verbis - contractus literales - contractus RE - contractus consensum:
1. LOS CONTRATOS VEBIS
Los contratos verbales, o contratos verbis,
fueron aquellos que se perfeccionaban con el
pronunciamiento de palabras; no estamos
hablando de cualquier palabra, sino de palabras
solemnes que fueron establecidas previamente
por la ley. Así lo indica Hurtado (2001) al definir
a los contratos verbales como aquellos que se
perfeccionaban mediante el pronunciamiento de
palabras solemnes, establecidas por el
ordenamiento jurídico, y que por lo tanto
formaban parte de los contratos formales. Entre
las características más importantes de este tipo
de contratos podemos mencionar:
La estipulación (Sponsio - Stipulatio)
Era una formalidad de contratos entre ciudadanos romanos y Peregrinos. Hablar de
la estipulación significaba más que un contrato que se trataba de un verdadero
procedimiento, mediante el cual se le daba la fuerza obligatoria al contrato nacido de
manifestación de voluntad, a través de la pregunta con su respuesta afirmativa, es
decir, debía darse la correlación entre la pregunta y la respuesta.
La estipulación fue un contrato de gran importancia en Roma, porque fue utilizado
ampliamente, tanto por los ciudadanos romanos como por los extranjeros. Las tres
condiciones necesarias para la estipulación, según Hurtado (2001), eran las
siguientes: la formulación de una pregunta (sponsio) seguida de una respuesta
(Sponsae), ambas realizadas de manera oral, la existencia de unidad en el acto y la
correspondencia entre la pregunta y la respuesta.
La promesa de dote (dictio dotis)
Era un contrato verbal por medio del cual la mujer sui iuris, o su pater familia,
constituía una dote para su marido al momento de celebrarse el matrimonio. Esta
promesa se hacía para colaborar con las finanzas familiares.
Por su parte, Bernad (2009) nos indica que la forma en que se realizaba la promesa
de dote era muy simple: era una declaración verbal unilateral, realizada por el
constituyente de la dote, para designar unos bienes como integrantes de aquella.
Por su parte, el marido a cuyo favor se constituía la dote no tenía que interrogar ni
aceptar expresamente la misma; con su sola presencia bastaba.
Fue un contrato verbal por medio del cual el liberto se comprometía con su antiguo
amo a seguir prestándole algunos servicios. Esto era una manera de agradecer la
liberación. Es importante destacar que esta promesa obligaba al liberto en el ámbito
religioso, pero no en el ámbito legal.
Juramento del liberto (ius iurandum liberti)
Fue un contrato verbal por medio del cual el liberto se comprometía con su antiguo
amo a seguir prestándole algunos servicios. Esto era una manera de agradecer la
liberación. Es importante destacar que esta promesa obligaba al liberto en el ámbito
religioso, pero no en el ámbito legal. Los contratos literales, o contratos escritos de
carácter formal, consisten, según Bernad (2009), en una forma especial escrita que,
al añadirse al acuerdo de voluntades de las partes contratantes, origina una
obligación civil, independientemente de la causa que lo produzca.
2. LOS CONTRATOS LITERALES:
Entre los romanos era aquel que requería el elemento de la escritura, no solo AD
PROBATIONEM, es decir, como medio de prueba, sino AD SOLEMNITATEM, esto
es, como formalidad esencial para su existencia jurídica. Estos contratos tienen su
origen en una remota práctica antigua de contabilidad que realizaba el pater familia
para llevar el control financiero, un libro llamado CODEX o TABULAE indica que en
dicho libro se dejaba anotado todo lo que se recibía y lo que se entregaba, con quien
se había realizado el negocio.
El pater familia era quien se hacía cargo de los negocios de la familia, por lo que
llevaba la contabilidad, siendo uno de los libros más importantes el Codex accepti et
expensi.
3. CONTRACTUS RE
Otro tipo de contrato son los contratos “RE” y los contratos consensúales, poseen
otro carácter al cual se le aplicaba una operación especial a un género de negocios
determinados.
Los contratos “RE” o “REALES”, no son perfectos, sino, cuando el acuerdo de las
partes va seguido a la tradición de ciertas cosas entregadas por el que se hace
acreedores al que se obliga. Los contratos “RE” o “REALES” se clasifican en dos (2)
grupos, que uno es “El Mutuum”, derivado del “Nexun”, que es un contrato
“Unilateral y de “Derecho” estrictito, sancionado por la condictio”. Los otros tres (3)
son contratos “Sinalagmáticos Imperfectos y de buena fe, sancionadas por acciones
especiales”.
Estos se clasifican en cuatro (4), que son los siguientes:
El Mutuum o Préstamo De Consumo.
El Comodato o Préstamo De Uso.
El Depósito.
El Pignus o Contrato De Prenda.
• El mutuum o Préstamo de consumo, es un contrato por el cual una parte
trasfiere a otra la propiedad de cierta cantidad de cosas que son apreciables en
peso, numero, o medida con la obligación de restituir al cabo de determinado tiempo
la misma cantidad de cosa, especie y calidad. Haciendo mención que el préstamo de
dinero que antes tenía una importancia particular era realizado mediante algunas
solemnidades del “Nexun”; luego de un tiempo se hizo la obligación del préstamo
mediante la simple entrega de las especies la cual de esta nacía una obligación o
estipulación. El carácter de préstamo fue modificado a medida de la simplificación de
las formas.
• Comodatum: deriva de commodare (prestar). El comodato se llama
también préstamo de uso. Es un contrato real, bilateral imperfecto, gratuito, en el
que una persona llamada comodante entrega a otra llamada comodatario una cosa
inconsumible, para que la use y la devuelva dentro del término acordado. El
“comodato” tiene por efecto engendrar en el momento en que se forma, una
obligación a cargo del comodatario; la de devolver la cosa prestada y se puede
producir también una obligación incidentalmente a cargo del comodante
• Depositum: El contrato de depósito es un contrato real bilateral imperfecto
(dominio) y de buena fe por el cual una persona llamada deponente entrega a otra
llamada depositario una cosa mueble con el fin de que la guarde y la custodie. De
ahí que los romanos decían «depondré, commedare, sarvadorum, custudindum,
dare»(el depósito se da para encomendar, guardar y custodiar.
• Pignus: Los romanos la denominaron con el nombre de pignus a un derecho
real (prenda) sobre cosa ajena en calidad de garantía es decir era una transmisión
que se hacía de una cosa mueble al acreedor de una obligación y dicho acreedor
tenía la facultad de conservar la cosa hasta que fuera satisfecha la obligación.
Consiste en la entrega en garantía de una cosa del deudor que es, a la vez,
pignorante, al acreedor -que pasa a ser acreedor pignoraticio para que la retenga
hasta que se extinga la obligación, propia o ajena, que se garantiza. En cuanto al
préstamo en garantía, supone la existencia de una obligación para el acreedor
pignoraticio: la de restituir la prenda en caso que el deudor o pignorante extinga la
obligación. Sin embargo, el hecho de quedar la prenda en poder del acreedor
pignoraticio hace nacer en favor de éste varios derechos sobre la cosa, entre ellos,
un derecho de persecución, por lo que hablamos de un derecho real de garantía Hoy
se le conoce como la hipoteca; en el cual el acreedor tenía derecho de hipotecar
bienes inmuebles de su deudor para garantizar el cumplimiento de una obligación.
4. CONTRACTUS CONSENSUM:
• Emptio - Venditio: En el derecho romano, la compraventa o emptio venditio
era un contrato consensual en virtud del cual el vendedor se obligaba a transmitir al
comprador el goce pacífico de la cosa a cambio de una cantidad convenida de
dinero, denominada precio. Asimismo utilizan las palabras emptor y venditor para
indicar respectivamente al comprador y vendedor. La compraventa es un contrato
consensual, de buena fe, por el que una de las partes llamada vendedor se obliga a
proporcionar a la otra la posesión pacífica y duradera de una cosa (merx) a cambio
de una cantidad de dinero (pretium). El carácter eminentemente real de la
compraventa en sus orígenes fue dando paso a una concepción consensual del
negocio jurídico, generadora de obligaciones entre las partes. Según Gayo
(Emperador), las recíprocas obligaciones entre vendedor y comprador surgen
apenas existe acuerdo sobre la cosa y el precio, aunque el vendedor no haya
entregado la cosa ni el vendedor el precio
• Locatio- Coductio:
Locare (de donde locatio) significa colocar, poner a disposición de, y conducere (de
donde conductio) quiere decir conducir, llevar consigo. De ahí que en el ámbito
técnico-jurídico locatio-conductio sea el término empleado en las fuentes romanas
para referirse al contrato de arrendamiento; y locator y conductor sean los vocablos
utilizados para indicar respectivamente al arrendador y arrendatario: literalmente el
locator pone a disposición del conductor una cosa y éste la lleva consigo. Por otra
parte, conviene advertir que las palabras castellanas arrendamiento, arrendador y
arrendatario derivan de "rendir" (antiguamente "render"), que supone una alteración
del latino reddere (devolver ó entregar).
La locatio-conductio es un contrato consensual y de buena fe, en el que uno de los
contratantes (locator) se obliga frente a otro (conductor):
. Bien a poner a su disposición una cosa para que la use y disfrute.
. Bien a prestarle determinados servicios.
. Bien a entregarle una cosa para que sobre ella realice una determinada actividad,
una obra en definitiva.
• Societas:
Era cuando dos o más personas, llamadas socios, se obligan a poner en común sus
bienes o trabajo para el logro de un fin lícito y de interés común. En este contrato ya
se contemplaba el reparto de las utilidades, toda vez que las ganancias de los socios
eran repartidas en partes iguales y las pérdidas se aportaban en la misma
proporcionalidad. (Reyes, Libia 2012)
Los socios tenían los siguientes derechos:
a) Dirigir los asuntos sociales, pero se podría designar a un representante para
administrar la sociedad.
b) Participar en las ganancias.
Esta figura jurídica no tuvo mucho desarrollo, toda vez que los paterfamilias eran los
que administraban los bienes patrimoniales. La sociedad se disolvía por
consentimiento de las partes, por la muerte, por convenio, por renuncia, y cuando
alguno de los socios demandaba su disolución.
• Mandatum:
El término mandato (mandatum) deriva de mandare, de manum dare, que significa
literalmente confiar una cosa a otro, y más ampliamente dar un encargo o una orden
a otro. Manum dare alude a la fidelidad amistosa que entraña el "dar la mano", en el
sentido figurado de transmitir el propio poder como prolongación de su personalidad
jurídica; manum dare, de donde deriva el nombre de nuestro mandato, no significa
otra cosa que entregar nuestra confianza a otro, ya que según la leyenda, la diosa
Fides habitaba en el cuenco de la mano.
La figura jurídica del contrato de mandato en la antigüedad y actualidad supone que
el mandatario actué con total responsabilidad, diligencia y Buena Fe; por tanto tiene
como características distintivas las siguientes:
a) Es un contrato consensual: porque se perfecciona por acuerdo de voluntades.
b) Sinalagmático imperfecto: porque a pesar que nacen como unilaterales, durante
su ejecución se generan nuevas obligaciones para aquella de las partes que
originariamente no contrajo obligación alguna. Sin embargo, este hecho no lo
transforma en bilateral.
c) De buena fe muy acusada, en que una de las partes (mandatario) promete
realizar gratuitamente un encargo que le había sido encomendado por la otra parte
(mandante).
El mandato se extingue por:
Por incumplimiento del encargo.
Revocación (revocatio) por parte del mandante (Gayo 3, 159), aunque éste
se obliga en base a la buena fe a indemnizar al mandatario y a reconocer lo
actuado hasta ese momento
Renuncia del mandatario (renunciatio), siempre que lo haga por justa causa,
en tiempo oportuno y sin perjudicar al mandante
Dado su carácter personalísimo, el mandato se extingue por la muerte del
mandante o del mandatario
CONTRATOS INNOMINADOS Y CUASI CONTRATOS.
¿QUÉ SON LOS CONTRATOS INNOMINADOS?
Tradicionalmente de denominan por los interpretes contrato innominados a aquellos
para cuya perfección se exige que una de las partes hubiese entregado una cosa a
la otra o en general realizado a su favor una prestación de diferente índole quedando
el otro contratante obligado a llevar a cabo en cambio una prestación convenida.
Los contratos innominados salvo el precario se diferencian de los 4 contratos
reales típicos (Depósito, comodato, mutuo y prenda) en que en los innominados la
contraprestación de la otra parte ( deudor ) no consiste propiamente en la devolución
de la misma cosa recibida sino que es siempre de naturaleza distinta a la de la
prestación previa del acreedor.
El termino innominado no significa que todos estos contratos carezcan de
denominación especial, así la permuta por ejemplo que es uno de ellos tiene
siempre esta denominación propia.
Tipos De Contratos Innominados
La permuta: La permuta es el trueque de una cosa por otra el contrato queda
configurado desde que las partes se han prometido transferirse recíprocamente
la propiedad de dos cosas.
El aestimatum: Contratos por el cual un comerciante aceptaba mercancías, con
la obligación de devolverlas, después de algún tiempo, en caso de haberlas
vendido, o entregar un precio, previamente convenido, si había podido
venderlas.
El precarium.: Era un préstamo de uso, concedido a petición especial del
beneficiado, y cuyo objeto debía restituirse al propietario en cuanto lo reclamara.
Nació, sobre todo de las relaciones entre patronos y clientes, daba gran poder a
los primeros. Un solo acto de los segundos que no conviniera a los patronos, y el
precario quedaba revocado.
El rasgo esencial del precario era el poder absoluto, por parte del propietario,
de reclamar el objeto al precario accipiens, aun en el momento más inoportuno. Ni
siquiera la facultad de un término, concebido por el precario dans, limitaba
Transactio: Era un contrato por el cual las partes haciendo concesiones
reciprocas, evitaban un futuro litigio o terminaban un litigio pendiente.
Era esencial a la transacción que existiera un derecho incierto. De otro modo,
se trataría de una donación o de una ratificación. También era esencial que hubiera
concesiones reciprocas, ya que también sería una donación, una concesión
unilateral, sin contraprestación
Los contratos innominados se agrupaban bajo 4 esquemas fundamentales:
- doy para que des (DO UT DES): consiste en la entrega de una cosa ( datio) dirigida
a obtener la datio de otra cosa.
- doy para que hagas (DO UT FACIAS): cuando la obligación resultante es un facere
y la causa que lo motiva la entrega de una cosa.
- hago para que des (FACIO UT DES) : si por el contrario la obligación es de dar y la
prestación que adelantó el acreedor fue un hacer.
- hago para que hagas (FACIO UT FACIAS): si ambas prestaciones (la ya cumplida
que sirve de causa) y la debida (constituye el objeto de la obligación) son de hacer.
CUASICONTRATOS
Si en la época clásica se consideraron como fuentes de las obligaciones, el contrato
y el delito. En la época postclásica se añadieron las varias figuras de causas y a
partir de la época justinianea se establece una cuatripartición, de tal forma que las
obligaciones nacen del contrato, del cuasicontrato, del delito y del cuasidelito.
Como cuasicontratos se perfilaron una serie de relaciones jurídicas o de
obligaciones que aun siendo licitas falta en ellas el acuerdo o convención de las
partes produciendo no obstante, efectos comparables al de las obligaciones
contractuales. Como figuras especificas del cuasicontrato las instituciones de
Justiniano recogen:
- La negotiorum gestio.
- La tutela.
- La communio incidens.
- El legatum.
- El indebi solutio.
El contrato según el ordenamiento Jurídico Venezolano
Según el artículo 1133 del Código Civil Venezolano define la noción de contrato.
Establece que el contrato es una convención entre dos o más personas con el fin de
constituir, reglar, transmitir, modificar o extinguir entre ellas un vínculo jurídico:
El artículo 1134 del Código Civil Venezolano establece que las convenciones o
contratos legalmente formados tienen fuerza de ley para los que las han hecho. Esto
significa que los contratos son obligatorios y no pueden ser revocados
unilateralmente, a menos que haya consentimiento mutuo o causas legalmente
establecidas
Ø VERBIS Ø LITERIS
No son contratos consensus, ya que deben ser Aquel que se perfecciona por la escritura
pronunciadas unas palabras sacramentales. Son (Documento escrito, establecido por la ley).
atenidos al cumplimiento de una formalidad Nomina transcriptia.
oral. Shyngrapha.
Estipulatio. Chirographa.
Ius iurandum protectio.
Dictio dotis.
Ø RE – COSA Ø CONSENSUS
Aquellos que se perfeccionan por la entrega de Son solo el acuerdo de las partes, sin ningún
la cosa. tipo de formalidad. Es la manifestación
Mutuo (préstamo de consumo). espontánea de la voluntad, con el solo
Comodato (préstamo de uso).
consentimiento nace a la vida jurídica. (No
Deposito Y Prenda.
confundir con el verbis).
Compraventa.
Arrendamiento.
Sociedad.
Mandato.
BIBLIOGRAFÍA
Martínez Gil Minelvis (2020) ESTUDIO DE LOS DIVERSOS CONTRATOS
ROMANOS UCAB,caracs
Reyes Mendoza Libia (2012) Derecho romano II. Red Tercer Milenium.
Mexico