El Uso de la Fuerza
Dra. Agustina N. Vazquez
FUERZA
Se refiere exclusivamente a la FUERZA ARMADA que utiliza un Estado
contra otro Estado, NO a la llamada “agresión económica” ni a la
presión política, que pueden caer bajo otros rubros, como el de la
intervención
El uso de la fuerza hasta la Sociedad de
Naciones
• La guerra, se consideraba como una facultad inherente a la
soberanía: no estaba prohibida
• En el siglo XVI se había intentado una distinción entre guerras
justas e injustas
• Guerras justas: se acudía a ellas por necesidad, esto es, por la
carencia de otro medio para obtener justicia, eran conducidas de
manera también justa y estaban precedidas de una declaración por
el soberano.
El uso de la fuerza hasta la Sociedad de
Naciones
• Según Grocio, la guerra no era legítima a menos que respondiera a
una causa justa, como por ejemplo la respuesta a un agravio o el
intento de hacer prevalecer un derecho injustamente negado
• En el siglo XVIIIse abandonó esa posición y se admitió un jus ad
bellum (derecho a la guerra) ilimitado, esto es, simplemente el
derecho soberano de cada Estado de recurrir a la guerra por
cualquier razón que fuera.
El uso de la fuerza hasta la Sociedad de
Naciones
• Todo uso de la fuerza era lícito.
• Ciertas limitaciones se impusieron a la conducción de la guerra a
través del llamado jus in bello (derecho en guerra
Límites en la Sociedad de Naciones
• El derecho de los Estados a acudir a la guerra era en último
extremo para arreglar sus diferencias internacionales, se lo
considera un recurso excepcional.
• La noción de la guerra, como un duelo privado enteramente en el
ámbito de la voluntad de los beligerantes, es desterrada.
• Se podía recurrir a la guerra luego de tres meses de laudo arbitral o
sentencia de la CPJI e Informe del Consejo sobre esa controversia.
Límites en la Sociedad de Naciones
• Si se producía antes de los tres meses era “considerado como
habiendo cometido un acto de guerra contra todos los demás
miembros de la Sociedad” y el Consejo recomendaba “a los
Gobiernos interesados los efectivos militares, navales o aéreos con
los cuales los miembros de la Sociedad contribuirán
respectivamente a las fuerzas armadas destinadas a hacer respetar
los compromisos de la Sociedad”
El pacto Kellogg-Briand
• En 1928 se celebró el Tratado general de renuncia a la
guerra, originalmente entre el Secretario de Estado de
los Estados Unidos, señor Kellogg y el Canciller francés,
señor Briand, pero al que fue accediendo
posteriormente la casi totalidad de los países entonces
independientes
• El artículo 1 de este tratado condenaba “el recurso a la
guerra para resolver las controversias internacionales” y
consignaba la renuncia por las Partes a la guerra “como
un instrumento de política nacional en sus relaciones
recíprocas”
El Pacto antibélico de Saavedra Lamas
En 1932, el Gobierno argentino a través de su Canciller,
Saavedra Lamas, propuso al de Brasil la conclusión de un pacto
antibélico. Fue suscrito por la Argentina, Brasil, Chile, México,
Paraguay y Uruguay y adhirieron luego, a invitación de la
Séptima Conferencia Interamericana (Montevideo, 1933),
Bolivia, Costa Rica, Honduras, Cuba, la República Dominicana,
Nicaragua, El Salvador, Estados Unidos, Venezuela, Perú,
Colombia, Haití, Guatemala y Panamá. Accedieron también
potencias extracontinentales, como Italia, Bulgaria, Noruega,
Rumania, España, Checoslovaquia, Finlandia, Grecia, Portugal,
Turquía y Yugoslavia.
El Pacto antibélico de Saavedra Lamas
• En su artículo 1, el Pacto condenaba las guerras de
agresión y propugnaba el arreglo pacífico de las
controversias internacionales de cualquier clase que
fueran.
• En el artículo 2 declaraba que entre las partes
contratantes las cuestiones territoriales no debían ser
solucionadas por la violencia y que no se reconocerían los
arreglos territoriales obtenidos violentamente ni la validez
de la ocupación o adquisición de territorios por la fuerza
de las armas. Incluía también un procedimiento de
conciliación
La Carta de la ONU
• El artículo 2.4 de la Carta de las Naciones Unidas:
“Los miembros de la Organización, en sus relaciones
internacionales, se abstendrán de recurrir a la
amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad
territorial o la independencia política de cualquier
Estado, o en cualquier otra forma incompatible con
los Propósitos de las Naciones Unidas”.
La Carta de la ONU
Se refiere al uso de la fuerza, no ya a la guerra
Incluye, además, a la amenaza de la fuerza dentro de la
prohibición.
Extiende la prohibición al uso o amenaza de la fuerza “en
cualquier otra forma incompatible con los Propósitos de las
Naciones Unidas”.
La Carta de la ONU
• El uso de la fuerza en casi todos los casos producidos en los
últimos 50 años fueron calificados por los Estados protagonistas
como formas de legítima defensa, esto es, sin poner en tela de
juicio el universal alcance del artículo 2.4, se ampararon en la
excepción
La Resolución AGNU 2625 (XXIX) de 1970
• Una guerra de agresión constituye un crimen contra la paz que,
con arreglo al derecho internacional, entraña responsabilidad.
• Los Estados tienen el deber de abstenerse de recurrir al uso o amenaza
de la fuerza para violar las fronteras internacionales de otro Estado,
incluyendo las líneas internacionales de demarcación, tales como las
líneas de armisticio, que se establezcan por un acuerdo internacional del
que sea parte o esté obligado a respetar por otras razones, o de
conformidad con ese acuerdo. De la misma manera, deben abstenerse de
emplearla para la solución de controversias internacionales, incluyendo
las territoriales y los problemas relativos a las fronteras de los Estados
La Resolución AGNU 2625 (XXIX) de 1970
• Los Estados tienen el deber de abstenerse de actos de represalia
que impliquen el uso de la fuerza
• Los Estados tienen el deber de abstenerse de cualquier medida de
fuerza que prive de su derecho a la libre determinación, a la
libertad y a la independencia de los pueblos a los que se alude en la
formulación del principio de la igualdad de derechos y de la libre
determinación
La Resolución AGNU 2625 (XXIX) de 1970
Los Estados tienen el deber de abstenerse de organizar o
fomentar la organización de fuerzas irregulares o de bandas
armadas, incluidos los mercenarios, para hacer incursiones en
el territorio de otro Estado
Los Estados tienen el deber de abstenerse de
organizar, instigar, ayudar o participar en actos de guerra civil o
en actos de terrorismo en otro Estado o de consentir en
actividades organizadas dentro de su territorio encaminadas
a la comisión de dichos actos
La Legítima Defensa
• El concepto de legítima defensa como se entiende en la
Carta, es contra un ataque armado de cierta magnitud y
tiene por finalidad frustrar el objetivo del ataque.
• sólo tiene por objetivo repeler un ataque y debe
terminar allí donde ese objetivo se ha logrado
• Es Excepcional.
• El castigo del atacante no puede constituir, en manera
alguna, un elemento de la defensa.
Artículo 51
“Ninguna disposición de esta Carta menoscabará el derecho inmanente
de legítima defensa, individual o colectiva, en caso de ataque armado
contra un Miembro de las Naciones Unidas hasta tanto el Consejo de
Seguridad haya tomado las medidas necesarias para restablecer la paz y
seguridad internacionales. Las medidas tomadas por los miembros en
ejercicio del derecho de legítima defensa serán comunicadas
inmediatamente al Consejo de Seguridad y no afectarán en manera
alguna la autoridad y responsabilidad del Consejo conforme a la presente
Carta para ejercer en cualquier momento la acción que estime necesaria
con el fin de mantener o restablecer la paz y seguridad internacionales”
Condiciones
• Debe haberse producido un ataque armado
• El Consejo de Seguridad no debe haber adoptado todavía
las medidas necesarias para mantener o restablecer la paz y
seguridad internacionales
Contramedidas
El Consejo de Seguridad se reserva el manejo del asunto:
normalmente dicta recomendaciones o resoluciones que,
si son obedecidas, conducen al restablecimiento de la paz
y seguridad internacionales, como por ejemplo ordenar
un cese del fuego y el retiro de las fuerzas a sus posiciones
anteriores, pero si éstas no son acatadas puede dictar
otras medidas necesarias para aquellos fines, por ejemplo
autorizar el uso de la fuerza a una coalición de Estados
voluntarios.
Contramedidas: Operaciones bajo el CS.
• El Consejo de Seguridad asume la responsabilidad de la operación
• El Estado que actúa en reacción defensiva debe comunicarle las
medidas adoptadas
Condiciones de legítima defensa
➔ Que la reacción fuera respuesta a una necesidad de defensa
propia apremiante,
➔ Que la amenaza no pudiera evitarse por otros medios
(necesidad), y
➔ Que la fuerza utilizada fuera proporcional al peligro.
La legítima defensa
La acción defensiva debe ser proporcional al ataque,
máxime tratándose de la aplicación transfronteriza de la
fuerza.
Esta proporcionalidad está en estrecha relación con el
objetivo de la defensa del territorio: la respuesta debe ser
proporcional al objetivo de protegerlo del ataque.
No debe, convertirse a dicha acción defensiva
transfronteriza en una acción agresiva u ofensiva.
Legítima defensa colectiva
• La legítima defensa colectiva ocurre cuando un
Estado es víctima de un ataque armado y otros
acuden en su ayuda
• No hay muchos antecedentes de práctica
internacional
El uso de la fuerza fuera de la legítima defensa
Legítima defensa preventiva
• Han existido casos de uso de la fuerza emprendido por Estados
en lo que se ha dado en llamar “legítima defensa preventiva”
ante la alegada inminencia de un ataque armado por otro
Estado
Legítima defensa prevenvia
• Esta concepción choca contra un obstáculo insalvable dentro de la
definición misma de la legítima defensa en el artículo 51 de la
Carta, que la concibe: “en caso de ataque armado”. No mediando
tal ataque, no cabría la posibilidad de defensa legítima.
Represalias armadas
La historia registra una serie de ataques que fueron hechos en nombre de la
legítima defensa, pero que en realidad parecen ser más bien represalias
armadas, y que obtuvieron condenas del CS.
Israel atacó, en 1968, el aeropuerto de Beirut, en respuesta a un ataque
terrorista contra un avión israelí en el aeropuerto de Atenas. Se alegó
complicidad del Líbano porque éste había permitido la instalación de los
cuarteles generales y de bases de organizaciones terroristas árabes en su
territorio.
El Consejo de Seguridad condenó la acción israelí en la Resolución 262
Represalias armadas
• La Asamblea General, el Consejo de Seguridad y la Corte
Internacional de Justicia se han pronunciado en contra de la
legalidad de las represalias armadas en todos los casos.
• Aunque conceptualmente se distinguen las represalias armadas
de la legítima defensa, están aquéllas y ésta íntimamente ligadas y
hasta parecen tener zonas de tangencia
Represalias armadas
• La represalia debe ser un episodio que se ubique completamente
en el pasado con respecto a la reacción y que no cree por su
continuidad una persistente situación de ilegalidad, todo lo
contrario de la inmediatez entre ataque y defensa y la continuidad
que exige -en principio- la legítima defensa.
Intervención humanitaria
La legalidad de la intervención humanitaria es sumamente
dudosa
La Resolución AGNU 2625 excluye el derecho de intervención y
no hace excepción alguna a favor de la intervención
humanitaria, y por su parte, la Resolución AGNU 3314 que
define la agresión dice terminantemente en su artículo 5.1 que
“ninguna consideración, cualquiera sea su índole, política,
económica, militar o de otro carácter, podrá servir de
justificación de una agresión”
Intervención humanitaria
• Los acontecimientos que tuvieron lugar con ocasión de la crisis
de la antigua Yugoslavia, en particular la intervención armada de
la OTAN en relación con los episodios de violación masiva de los
derechos humanos en Kosovo, ha vuelto a poner sobre el tapete
la cuestión de la legalidad de la intervención humanitaria
Intervención humanitaria
La Resolución 1199 (1998) del CS se limitó, en este aspecto, a
declarar que el deterioro de la situación en Kosovo “constituía
una amenaza a la paz y a la seguridad en la región” y
finalmente que si las medidas que se pedían a la República
Federal de Yugoslavia en esa misma resolución y en la 1160
(1998) no eran adoptadas, el Consejo examinaría “la
posibilidad de adoptar medidas nuevas y adicionales para
mantener o restablecer la paz en la región”
Derecho Internacional Humanitario
La legalidad del
Ad bellum
uso de la fuerza
Ius
La legalidad de la
In bello conducción de
hostilidades
No
Combatientes
combatientes
Objetivos
Bienes civiles
militares
Armas
permitidas Armas no
permitidas
La regulación convencional del Derecho
Humanitario
Los cuatro instrumentos de Ginebra se aplican a cualquier conflicto
armado entre sus miembros, haya sido o no reconocido por alguno de
ellos el estado de guerra y, en especial, aun a aquellos conflictos que no
sean de carácter internacional.
Primera y Segunda Convenciones de Ginebra de
1949
• La primera convención se ocupa de la protección a las víctimas de la
guerra terrestre, del tratamiento a los heridos y enfermos.
• Su artículo 12 establece que ciertas personas protegidas, entre ellas
soldados heridos, serán tratadas en forma respetuosa y protegidas.
• Esta protección se extiende a los establecimientos y a los móviles que tienen
carácter médico, así como al personal médico que se dedica al cuidado y
socorro de las personas protegidas.
• Se extiende también al personal de las sociedades nacionales de la Cruz
Roja,
• La segunda convención tiene un contenido similar a la anterior, sólo que se
aplica a heridos, enfermos y náufragos de las fuerzas armadas en el mar.
La tercera Convención de Ginebra de 1949
• Este instrumento se dedica a proteger a los prisioneros de guerra, de
la que se hace responsable a las potencias en cuyo poder se
encuentran, con independencia de las personas o instituciones bajo
cuya directa supervisión o mando aquellos prisioneros se encuentren.
• También el artículo 12 proclama la obligación de los Estados de velar
por el buen tratamiento material y el respeto a su dignidad
La Cuarta convención
• La Convención cuarta se ocupa de las personas civiles que, en tiempo
de guerra, se encuentren bajo la ocupación militar del enemigo, o bien
dentro de su territorio.
Protocolo I de 1977
• Le da carácter internacional a tales conflictos, en contra de las tesis de
los países colonialistas en sentido de que las cuestiones entre
metrópolis y colonias eran una cuestión interna de esos Estados y por
ende no sujetas a la intervención de las Naciones Unidas ni de
potencia extranjera alguna.
• Se estableció el carácter de combatientes a las personas que llevaban
armas abiertamente, ya sea en el combate mismo como durante el
tiempo en que se produce el despliegue militar previo al combate.
Protocolo II de 1977
• Cubre este protocolo lo relativo a los conflictos armados que no sean
internacionales, que se operen entre las fuerzas armadas de un
Estado miembro y fuerzas en oposición, ya sean éstas fuerzas
armadas o grupos armados bajo un mando responsable.
Control territorial
clave Respeto al DIH
Estructura
jerárquica
organizada
SIGLAS:
CG: Convenios de Ginebra
PA: Protocolo Adicional
CANI: Conflicto Armado No
Internacional
CAI: Conflicto Armado
Internacional
Núcleo duro: Contenido
básico de los Derechos
Humanos que continúa
aplicándose incluso
durante las hostilidades.