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Módulo Quinto 2023

El documento presenta una serie de textos literarios que exploran la vida urbana y las experiencias de los vagabundos en Buenos Aires, destacando la riqueza de historias y personajes que habitan sus calles. A través de la prosa de Roberto Arlt, se reflexiona sobre la transformación de la ciudad y la nostalgia por tiempos pasados, donde la vida comunitaria y la conexión humana eran más significativas. Se menciona la importancia de la observación y el aprendizaje en la calle como una forma de entender la realidad social y cultural.

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Temas abordados

  • Relaciones sociales,
  • Literatura y emociones,
  • Literatura argentina,
  • Crónicas urbanas,
  • Desarrollo urbano,
  • Literatura y crítica social,
  • Memoria colectiva,
  • Narrativa urbana,
  • Espacios de sociabilidad,
  • Cambio social
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Módulo Quinto 2023

El documento presenta una serie de textos literarios que exploran la vida urbana y las experiencias de los vagabundos en Buenos Aires, destacando la riqueza de historias y personajes que habitan sus calles. A través de la prosa de Roberto Arlt, se reflexiona sobre la transformación de la ciudad y la nostalgia por tiempos pasados, donde la vida comunitaria y la conexión humana eran más significativas. Se menciona la importancia de la observación y el aprendizaje en la calle como una forma de entender la realidad social y cultural.

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  • Memoria colectiva,
  • Narrativa urbana,
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  • Cambio social

Módulo de

textos
Literatura
5° año
2023
Sampayo, Romina. Literatura V: Voces realistas, fantásticas y de ciencia ficción. Mandioca.
Serie llaves.

Sampayo, Romina y otros. Literatura V: Los territorios realistas, fantásticos y de ciencia ficción.
Mandioca.

Avendaño, Fernando y otros. Literatura V: Las cosmovisiones realista y fantástica. Ciencia


ficción y visión del mundo. Santillana, serie Saberes clave.

Profesora Irma Rodríguez


Aguafuertes porteñas
Roberto Arlt

El periodista escribe dia a día en la redacción. Pinta con sus trazos paisajes de un bosque de cemento
y sigue los pasos de sus habitantes. La calle habla a través de sus palabras. Los lectores devoran
esas publicaciones, le piden más y le envían correos que él responde en sus siguientes textos.

Comienzo por declarar que creo que tran su pequeño secreto ... el secreto que los mueve a
para vagabundear se necesitan excepcionales condi- través de la vida como fantoches.
ciones de soñador. Ya lo dijo el ilustre Macedonio Fer- A veces lo inesperado es un hombre que piensa ma-
nández*: "No toda es vigilia la de los ojos abiertos". tarse y que lo más gentilmente posible ofrece su sui-
Digo esto porque hay vagos, y vagos. Entendámo- cidio como un espectáculo admirable y en el cual el
nos. Entre el "crosta"* de botines destartalados, pe- precio de la entrada es el terror y el compromiso en la
lambre mugrientos a y enjundia con más grasa que un comisaría seccii:mal. Otras veces lo inesperado es una
carro de matarife, y el vagabundo bien vestido, soña- señora dándose de cachetadas con su vecina, mientras
dor y escéptico, hay más distancia que entre la Luna y un coro de mocosos se prende de las polleras de las fu-
la Tierra. Salvo que ese vagabundo se llame Máximo rias y el zapatero de la mitad de cuadra asoma la ca-
Gorki*, o Jack London*, o Richepin*. beza a la puerta de su covacha para no perder el plato.
Ante todo, para vagar hay que estar por completo Los extraordinarios encuentros de la calle. Las co-
despojado de prejuicios y luego ser un poquitín escép- sas que se ven. Las palabras que se escuchan. Las
tico*, escéptico como esos perros que tienen la mirada tragedias que se llegan a conocer. Y de pronto, la
de hambre y que cuando los llaman menean la cola, calle, la calle lisa y que parecía destinada a ser una
pero en vez de acercarse, se alejan, poniendo entre a rteria de tráfico con veredas para los hombres y cal-
su cuerpo y la humanidad, una respetable distancia. zada para las bestias y los carros, se convierte en un
Claro está que nuestra ciudad no es de las más apro- escaparate, mejor dicho, en un escenario grotesco y
piadas para el atorrantismo sentimental, pero ¡qué se espantoso donde, como en los cartones de Goya*, los
le va a hacer! Para un ciego, de esos ciegos que tienen endemoniados, los ahorcados, los embrujados, los en-
las orejas y los ojos bien abiertos inútilmente, nada loquecidos, danzan su zarabanda* infernal.
hay para ver en Buenos Aires, pero, en cambio, ¡qué Porque, en realidad, ¿qué fue Goya, sino un pintor
grandes, qué llenas de novedades están las calles de de las calles de España? Goya, como pintor de tres
la ciudad para un soñador irónico y un poco despierto! aristócratas zampatortas*, no interesa. Pero Goya,
¡Cuántos dramas escondidos en las siniestras casas de como animador de la canalla de Moncloa, de las bru-
departamentos! ¡Cuántas historias crueles en los sem- jas de Sierra Divieso, de los bigardos* monstruosos,
blantes de ciertas mujeres que pasan! ¡Cuánta canalla- es un genio. Y un gdnio que da miedo.
da en otras caras! Porque hay semblantes que son como Y todo eso lo vio vagabundeando por las calles.
el mapa del infierno humano. Ojos que parecen pozos. La ciudad desaparece. Parece mentira, pero la
Miradas que hacen pensar en las lluvias de fuego bíbli- ciudad desaparece para convertirse en un emporio
co. Tontos que son un poema de imbecilidad. infernal. Las tiendas, los letreros luminosos, las ca-
Granujas que merecerían una estatua por buscavi- sas quintas, todas esas apariencias bonitas y rega-
das. Asaltantes que meditan sus trapacerías detrás ladoras de los sentidos, se desvanecen para dejar
del cristal turbio, siempre turbio, de una lechería. flotando en el aire agriado las nervaduras del dolor
El profeta, ante este espectáculo, se indigna. El so- universal. Y del espectador se ahuyenta el afán de
ciólogo construye indigestas teorías. El papanatas viajar. Más aún: he llegado a la conclusión de que
no ve nada y el vagabundo se regocija. Entendámo- aquel que no encuentra todo el universo encerrado
nos. Se regocija ante la diversidad de tipos humanos. en las calles de su ciudad, no encontrará una calle
Sobre cada uno se puede construir un mundo. Los original en ninguna de las ciudades del mundo. Y no
que llevan escritos en la frente lo que piensan, como las encontrará, porque el ciego en Buenos Aires es
aquellos que son más cerrados que adoquines, mues- ciego en Madrid o Calcuta ...

• 80 • [LITERATURA V]
Molinos de viento en Flores
Hoy, callejeando por Flores, entre dos chalets de
estilo colonial, tras de una tapia*, en un terreno pro-
fundo, erizado de cinacinas*, he visto un molino de
viento desmochado*. Uno de esos molinos de viento
antiguos, de recia armazón de hierro oxidada pro-
fundamente. Algunas paletas torcidas colgaban del
engranaje negro, allá arriba, como la cabeza de un
lVe a Recuerdo perfectamente que los manuales escola- decapitado negro; y me quedé pensando tristemente
res pintan a los señores o caballeritos que callejean en qué bonito debía de haber sido todo eso hace algu-
ma- como futuros perdularios, pero yo he aprendido que la nos años, cuando el agua de uso se recogía del pozo.
sui- escuela más útil para el entendimiento es la escuela ¡Cuántos han pasado desde entonces!
al el de la calle, escuela agria, que deja en el paladar un Flores, el Flores de las quintas, de las enormes
~n la placer agridulce y que enseña todo aquello que los li- quintas solariegas*, va desapareciendo día tras día.
una bros no dicen jamás. Porque, desgraciadamente, los Los únicos aljibes que se ven son de "camouflage"*, y
1tras libros los escriben los poetas o los tontos. se les advierte en el patio de chalecitos que ocupan el
s fu- Sin embargo, aún pasará mucho tiempo antes de que espacio de un pañuelo. Así vive la gente hoy día.
l ca- la gente se dé cuenta de la utilidad de darse unos baños ¡Qué lindo, qué espacioso que era Flores antes ! Por
ato. de multitud y de callejeo. Pero el día que lo aprendan se- todas partes se erguían los molinos de viento. Las ca-
; co- rán más sabios, y más perfectos y más indulgentes, sobre sas no eran casas, sino casonas. Aún quedan algunas
Las todo. Sí, indulgentes. Porque más de una vez he pensa- por la calle Beltrán o por Bacacay o por Ramón Falcón.
J, la do que la magnífica indulgencia que ha hecho eterno a Pocas, muy pocas, pero todavía quedan. En las fincas
una Jesús, derivaba de su continua vida en la calle. Y de su había cocheras y en los patios, enormes patios cubier-
cal- comunión con los hombres buenos y malos, y con las mu- tos de glicina, chirriaba la cadena del balde al bajar
11 un jeres honestas y también con las que no lo eran. al pozo. Las rejas eran de hierro macizo, y los postes
coy de quebracho. Me acuerdo del último Naón, un moci-
·,los to compadre y muy bueno, que siempre iba a caballo.
1 en- ¿Qué se ha hecho del hombre y del caballo? ¿Y de la
quinta? Sí; de la quinta me acuerdo perfectamente.
- ~~
ntor Macedonio Fernández. (1874-1952). Escritor y filóso- Era enorme, llena de paraísos, y por un costado to-
fo argentino. Escribió, entre otros, el ensayo No toda
tres caba a la c'a lle Avellaneda y por el otro a Méndez de
oya,
es vigilia la de los ojos abiertos.
crosta. Individuo de baja condición, harapiento.
1/ Andes. Actualmente allí son todas casas de departa-
bru- Máximo Gorki. (1868-1936). Escritor ruso. Escribió, entre mentos, o "casitas ideales para novios".
sos, otras, la novela La madre. ¿Y la manzana sJituada entre Yerba!, Bacacay, Bogo-
Jack London. (1876-1916). Escritor estadounidense. Su obra
tá y Beltrán?
de mayor renombre es Colmillo blanco.
Jean Richepin. (1851-1930). Poeta, novelista y dramaturgo Aquello era un bosque de eucaliptos. Como ciertos
J la francés. parajes de Ramos Mejía; aunque también Ramos Me-
orio escéptico. Incrédulo. jía se está infectando de modernismo.
Francisco de Goya y Lucientes. (1746-1828). Pintor español.
ca- La tierra entonces no valía nada. Y si valía, el dinero
Uno de sus grabados más populares es El sueño de la razón
~ga­ produce monstruos. carecía de importancia. La gente disponía para sus ca-
ejar zarabanda. Baile muy popular en Europa entre los siglos XVl ballos del espacio que hoy compra una compañía para
olor Yxvn. fabricar un barrio de casas baratas. La prueba está en
Zampatortas. Persona que demuestra torpeza.
t de Rivadavia entre Caballito y Donato Álvarez. Aún se
bigardo. Fuerte y robusto.
que tapia. Pared construida con tierra que sirve de límite o cerca. ven enormes restos de quintas. Casas que están como
ado cinacina. Árbol espinoso. implorando en su bella vejez que no las tiren abajo.
alle desmochado. Con la parte superior rota o cortada. En Rivadavia y Donato Álvarez, a unos veinte me-
solariega. Vinculada con la antigüedad y nobleza.
r no camouflage. Camuflaje. Ocultar algo dándole el aspecto d e
tros antes de llegar a esta última, existe aún un ceibo
; es otra cosa. gigantesco. Contra su tronco se apoyan las puertas y
••··•········· ·•·········• ••·•·····•··•• ··•·················· contramarcos de un corralón de materiales usados. En

(CAPÍTULO 051 Las aguafuertes y el tango] · 81 •


la misma esquina, y enfrente, puede verse un grupo La gente vivía otra vida más interesante que la ac-
de casas antiquísimas en adobe , que cortan irregu- tual. Quiero decir con ello que eran menos egoístas,
larmente la vereda. Frente a estas hay edificios de menos cínicos, menos implacables. Justo o equivo-
tres pisos, y desde uno de esos caserones salen los gri- cado, se tenía de la vida y de sus desdoblamientos
tos joviales de varios lecheros que juegan a la pelota un criterio más ilusorio, más romántico. Se creía en
en una cancha. el amor. Las muchachas lloraban cantando "La loca
En aquellos tiempos todo el mundo se conocía. Las del Bequeló" . La tuberculosis era una enfermedad
librerías. ¡Es de reírse! En todas las vidrieras se veían espantosa y casi desconocida. Recuerdo que cuando
los cuadernillos de versos del gaucho Hormiga Ne- yo tenía siete años, en mi casa solía hablarse de una
gra* y de los hermanos Barrientos. Las tres librerías t uberculosa que vivía a siete cuadras de allí, con el
importantes de esa época eran las de los hermanos mismo misterio y la misma compasión con que hoy
Pellerano, "La Linterna", y la de don Ángel Pariente. se comentaría un extraordinario caso de enfermedad
El resto eran boliches ignominiosos, mezcla de jugue- interplanetaria.
tería, salón de lustrado, zapatería, tienda y qué sé yo Se creía en la existencia del amor. Las muchachas
cuántas cosas más. usaban magníficas trenzas, y ni por sueño se hubie-
El primer cinematógrafo se llamaba "El Palacio de ran pintado los labios. Y todo tenía entonces un sabor
la Alegría". Allí me enamoré por vez primera, a los más agreste, y más noble, más inocente. Se creía que
1 nueve años de edad, y como un loco, de Lidia Borelli. los suicidas iban al infierno.
En el terreno de las caballerizas de Basualdo, se ins- Quedan pocas casas antiguas por Rivadavia, en
taló entonces el primer circo que fue a Flores. Flores. Entre Lautaro y Membrillar se pueden contar
El único café concurrido era "Las Violetas", de don cinco edificios. Pintados de rojo, de celeste o amari-
Jorge Dufau. Félix Visillac y Julio Díaz Usandivaras llo. En Lautaro se distinguía, hasta hace un año, un
eran los genios de la parroquia , para entonces. La mirador de vidrios multicolores completamente rotos.
gente era ta n sencilla que se creía que los socialistas* Al lado estaba un molino rojo, un sentimental molino
se comían crudos a los niños, y ser poeta - "pueta" se rojo tapizado de hiedra. Un pino dejaba mecer su cú-
decía- era como ser hoy gran chambelá n* de Alfonso pula en los aires los días de viento.
XIII o algo por el estilo. Ya no están más ni el molino ni el mirador ni el pino.
Las calles tenían otros nombres, Ramón Falcón se Todo se lo llevó el tiempo. En el lugar de la altura esa,
llamaba entonces Unión. Donato Álvarez, Bella Vista. se distingue la puerta del cuchitril de una sirvienta.
A diez cuadras de Rivadavia comenzaba la pampa. El edificio tiene tres pisos de altura.
¡También la gente está como para romanticismo!
Allí, la vara de tierra cuesta cien pesos. Antes costa-
ba cinco y se vivía más feliz. Pero nos queda el orgullo
de haber progresado, eso sí, pero la felicidad no exis-
te. Se la llevó el diablo.

adobe Masa de barro moldeada como un ladrillo


y secada al sol.
.Ionmga Negra. Se refiere a un famoso personaje
gauchesco, un héroe popular perseguido por la ley
que inspiró una novela de Eduardo Gutiérrez.
..ocialista. Quien adhiere al socialismo, sistema social y
económico caracterizado por la planificación y organización
colectiva o estatal de los medios de producción y distribu-
ción de bienes.
cna..nbt.lán Noble que acompañaba y servía al rey en su
habitación.
"L:t ~oca del Bequeló" Milonga del poeta Ramón de Santiago.
cuchnril Pequeño recinto.
····· ······••••••••••··•··· ·•• ••• •··•·••·••····•· ·········• ·•
la ac- El que siempre da la razón que lo peor puede esperarse de él. Tiempo perdido. La
'ístas, enredadera, a cambio de injurias*, le devolverá flores,
¡uivo- Hay un tipo de hombre que no tiene color definido, perfume, caricias. Usted lo despreció y él se detendrá
entos siempre le da a usted la razón, siempre sonríe, siem- un día asombrado ante usted, exclamando:
lía en pre está dispuesto a condolerse* con su dolor y a son- -¿Quién es su sastre? ¡Qué magnífico traje le ha cor-
1 loca reír con su alegría, y ni por broma contradice a n adie, tado! Sinvergüenza , no hay derecho a ser tan elegante.
1edad ni tampoco habla mal de sus prójimos, y todos son Usted dice un mal chiste; el hombre se ríe, lo "lo-
tando buenos para él, y, aunque se le diga en la propia cara: mea" * y después de ser casi víctima de una conges-
e una "¡Usted es un hipócrita!" es imposible hacerle aban- tión por exceso de risa, dice:
:on el donar su estudiada posición de ecuanimidad*. -¡Qué gracioso es usted!.. . ¡Qué bárbaro! ...
e hoy Incluso cuando habla parece llenarse de satisfac- Y nuevamente vuelve a ser víctima de un ataque de
1edad ción, y da palmaditas en las espaldas de los que escu- risa, que le sube desde el vientre hasta la nuca.
chan como si quisiera hacerse perdonar la alegría con Está bien con todos. Algunos lo desprecian, otros lo
:tchas que los agasaja. compadecen, rarísimos lo estiman, y a la mayoría le
mbie- Esta efigie de hombre me produce una sensación de es indiferente. Él, más que nadie, tiene perfecto cono-
sabor monstruo gelatinoso, enorme, con más profundidades cimiento de la repulsión interna que suscita, y avanza
a que que el mismo mar. con más precauciones que una araña sobre la red que
No por lo que dice, sino por lo que oculta. extrae de su estómago.
a, en Obsérvelo. Está bien con todos. Puede usted comunicarle un
ontar Siempre busca algo con que halagar la vanidad de secreto, en la seguridad que él lo embuchará más ce-
mari- sus prójimos. Es especialista en descubrir debilida- losamente que una caja de hierro.
lO, un des, no para vituperarlas o corregirlas, sino para elo- Puede usted hacerle una barrabasada*. Antes de
rotos. giarlas y echarles aceite como a la q ue tenga tiempo de disculparse, él le
tolino ensalada. "Imperceptiblemente sus dirá:
:u cú- Es usted haragán. Pues el t ipo le gajos van prendiendo. -Comprendo. Olvidemos. Somos hom-
dirá: Enroscándose a las bres. Todos fallamos. ¡Ja, ja! ¡Qué rico
pino. - ¡Qué macanudo "fiacún"* es us- defensas fijas. No es tipo!
1 esa, ted! Lo envidio, Jefe .. . necesari o verle a él, para Imperceptiblemente sus gajos van
lenta. En cambio, usted tiene la preten- comprender dónde prendiendo. Enroscándose a las defen -
sión de ser buen mozo. El fulano lo se encuentra ". sas fijas. No es necesario ·verle a él para
ismo! encuentra, y, parándolo, le pone las comprender dónde se encuentra. Más
:osta- dos manos en las coyunturas de los brazos, lo mira aceitoso q ue una biela*, se corre de un pu nt o a otro
g ullo dulcemente y exclama: con tal eficacia de elasticidad, que allí donde haya al-
exis- - ¡Qué elegante está ust ed hoy! ¡Qué bien! ¿Dónde g uien a q uien fest ejar o adular, allí tropezaréis con su
compró esa magnífica corbata? Hombre dichoso. sonrisa amplia, ojos encandilados y sonrientes, y ma-
Usted camina preocupado de encontrarse enfermo. nos b eatíficamente cruzadas sobre el pecho.
Mi monst ruo localiza su obsesión y exclama, casi in- No le sorprenderán en ninguna contradicción; sal-
- 1..-1 dignado: vo las contradi~ciones inteligentes en que él mismo
¡, -¿Enfermo usted? No chacotee*. ¡Qué va a estar incurre para da~le razón a su adversario y dejarlo más
enfermo! Enfermo estoy yo. satisfecho de su poder intelectual.
al y E ipso tacto desembucha tal colección de enferme-
~ión dades, que usted casi lo mira con terror ... y contento
ibu-
de hallarse doliente de u na sola enfermedad.
1 su Se me dirá : "Son características de individuo enfer- .....•................•................•.....................
mo, débil". condolerse. Entristecerse con el dolor ajeno.
ago. Más que hombre mi individuo es una enredadera, ecuanimidad. Imparcialidad. _ I_J
lenta, inexorable, avanzadora. Puede cortarle todos fiacún. Del sustantivo lunfardo fiaca. Aquella (j,
persona que no tiene demasiada energía.
los retoños que q uiera, puede ofender a esta enreda- chacotear..Burlarse de alguien, subestimarlo.
dera, del mejor modo que le dé la gana. Es inútil. El injurias. Agravios, daños a otra persona.
monst ruo no reaccionará. lomear. Palmear la espalda.
barrabasada. Hecho que origina un perjuicio o daño.
Crece con lentit ud aterradora. Clava las raíces y cre- biela. Pieza de una máquina que transforma el
ce. Inútil que el medio le sea adverso, que nadie quie- movimiento rectilíneo en movimiento de rotación.
ra ayudarlo, que lo desprecien, que le den a entender ••••••···············•·•·•••·· ···•••·· ·•••······•········•··•

(CAPÍTULO 05 1Las aguafu ertes y el tanJol· 83 •


Otros se quejan. Hablan mal de la gente, del desti- De Pueyrredón a Callao ocurre un milagro. La calle
no, de los jefes, de los amigos. Él, de la única persona se transfigura. Se manifiesta con toda su personali-
de quien habla mal es de sí mismo. Los demás, para dad. La pone de relieve.
los demás, exuda no sé de qué zona de su cuerpo tal En ese tramo triunfa el comercio de paños y tejidos.
extensión de aceite, que en cuanto alguien encrespa Son turcos o israelitas. Parece un trozo del ghetto*. Es
una palabra él ahoga la tempestad del vaso de agua la apoteosis de Israel, de Israel con toda su actividad
con un barril de grasa.( ... ) exótica. Allí se encuentra el teatro judío. El café judío.
"La procesión va por dentro". Exteriormente sonríe El restaurante judío. La sinagoga.( ... )
como un ídolo chino, eternamente. La verdadera calle Corrientes comienza para noso-
¿Qué es lo que desenvuelve dentro de él? ¿Qué tor- tros en Callao y termina en Esmeralda. Es el cogollo*
mentas? No me lo imagino ... puede estar usted seguro porteño, el corazón de la urbe. La verdadera calle. La
que en la soledad, en ese semblante que siempre son- calle en la que sueñan los porteños que se encuentran
ríe, debe dibujarse una tal fealdad taciturna, que al en provincias. La calle que arranca un suspiro en los
mismo diablo se le pondrá la piel fría y mirará con pre- desterrados de la ciudad. La calle que se quiere, que se
vención a su esperpento* sobre la tierra: el hipócrita. quiere de verdad. La calle que es linda de recorrer de
punta a punta porque es calle de vagancia, de atorran-
tismo, de olvido, de alegría, de placer. La calle que con
El espíritu de la calle Corrientes su nombre hace lindo el comienzo de ese tango:
no cambiará con el ensanche Corrientes ... tres, cuatro, ocho*.
Y es inútil que traten de reformarla. Que traten de
El espíritu de la calle Corrientes no cambiará con adecentada*. Calle porteña de todo corazón, está im-
el ensanche. Es inútil, no es con un ensanche que se pregnada tan profundamente de ese espíritu "nues-
cambia o se puede cambiar el espíritu de una calle. A tro", que aunque le poden las casas hasta los cimientos
menos que la gente crea que las calles no tienen espí- y le echen creolina* hasta la napa de agua, la calle se-
ritu, personalidad, idiosincrasia. Y para demostrarlo, guirá siendo la misma ... la recta donde es bonita la va-
vamos a recurrir a la calle Corrientes. gancia y donde hasta el más inofensivo infeliz se da
La calle Corrientes tiene una serie de aspectos a los aires de perdonavidas y de calavera* jubilado.
más opuestos y que no se justifica en una calle. Y este pedazo es lindo, porque parece decirle al res-
Así, desde Río de Janeiro a Medrana, crece su to de la ciudad, seria y grave:
primer aspecto. Es la calle de las queserías, los de- -Se me importa,un pepino de la seriedad. Aquí la
pósitos de cafeína y las fábricas de molinos. Es cu- vida es otra.
riosísimo. En un trecho de diez cuadras se cuentan Y lo cierto es que allí la vida es otra. Es otra específi-
numerosas fábricas de aparatos de viento. ¿Qué es lo camente. La gente cambia de pelaje mental en cuanto
que ha conducido a los industriales a instalarse allí? pasa de una calle muerta, a esta donde todo chilla su
¡Vaya a saberlo! Después vienen las fundiciones de insolencia, desde el lustrabotas que os ofrece un "quin-
bronce, también en abundancia alarmante. to" hasta la manicura que en la puerta de una barbería
De Medrana a Pueyrredón la calle ya pierde perso- conversa con un cómico, con uno de esos cómicos cu-
nalidad. Se disuelve, están en los innumerables co- yas fláccidas mejillas tienen un reflejo azulado y que se
mercios que la ornamentan con sus entoldados. Se creen genios en desgracia, sin ser desgraciados por ello.
convierte en una calle vulgar, sin características. Es el Linda y brava la calle.
triunfo de la pobretería, del comercio al por menor, cui- Entre edificios viejos que la estrechan, se exhiben
dado por la esposa, la abuela o la suegra, mientras el las fachadas de los edificios de departamentos nuevos.
hombre trota calles buscándose la vida. Edificios que dejaron de ser nuevos en cuanto fueron

• 84 • 1LIT'!;RATURA V]
alle puestos en alquiler, porque los invadieron bataclanas* Corrientes .. _tres, cuatro, ocho...
tali- y ex actrices y autores, y gente que nada tienen que segundo piso ascensor...
ver con los autores y que sin embargo son amigos de Esta es el alma de la calle Corrientes. Y no la cambia-
ios. los autores, y cómicos, cómicos de todas las cataduras, rán ni los ediles* ni los constructores. Para eso tenruían
. Es y cómicas, y damas que nada tienen que hacer con Tal- que borrar de todos los recuerdos, la nostalgia de:
jad ma ni con la comedia, ni con la tragedia, como no sea la Corrientes ... tres, cuatro, ocho...
dío. tragedia que pasan a la hora del plato de lentejas. segundo piso ascensor.. .
y qué decir de sus "orquestas típicas", orquestas
Arlt, Roberto. Aguafuertes porteñas, Buenos Aires, Losada, 2002.
)SO- de malandrines que hacen ruidos endiablados en los
tilO* "fuelles", y de sus restaurantes, con congrios* al hie-
. La lo y pulpos vivos en las vitrinas y lebratos* para en-
:ran loquecer a los hambrientos, y sus cafés, cafés donde esperpento. Persona o cosa notable por su fealdad o {
los siempre los pesquisas detienen a alguien, "alguien" ridiculez. _ ~

9 se que según el mozo, es "persona muy bien de familia". ghetto. Barrio en que habita una comunidad. El j /
concepto denota marginación.
~de Calle de la galantería organizada, de los desocu- cogollo. Brote.
~an­ pados con plata, de los soñadores, de los que tienen "Corrientes ... tres, cuatro, ocho". Se trata de un frag-
con una "condicional" y se cuidan como la madre cuida al mento del tango A media luz, de 1924.
adecentar. Volver decente.
niño, este pedazo de la calle Corrientes es el cogollo creolina. Sustancia empleada para la desinfección y limpieza.
de la ciudad. El alma de ella. Es inútil que la decoren perdonavidas y calavera. Persona que presume de lo que
1 de mueblerías y tiendas. Es inútil que la seriedad trate no es, hombre disipado e irresponsable.
im- de imponerse a su alegría profunda y multicolor. bataclana. Artista femenina del teatro que exhibe su cuerpo.
Ies- congrio. Tipo de pescado.
Es inútil. Por cada edificio que tiran abajo, por cada lebrato. Cría de la liebre.
ltOS flamante rascacielo que levantan, hay una garganta edil. Miembro político electo en una zona.
se- femenina que canta en voz baja:
va-
~ da

res-

tí la 1. Respondé las siguientes piegunt as. 4. Seleccioná tres frpgmentos que describan La calle co-
rrientes y expli.cá qué aspectos se resaltan en cada uno.
cífi- a. ¿Qué t i po de placer se puede__obtener al vagabundear
mto por Las calles de La ciud ad, según Rob erto Arlt? 5. Las aguafuertes .entremezclan La opinión con elregistm_
l su b. ¿Cuáles son los cam b ios en el barrio de Flores que de La realidad urbana~ En estas citas, identificá qué voca-
Jin- registra el aguafuerte "Molin_os deJ!iento en Elores"? blos transmiten una opinión y explicá qué piensa el autor.
ería c. ¿Por qué, segú n el escr i1o r, .[Link]í ri tu de La ca lle
cu- Corrientes no iba a ca mbiar co n el ens_cmc he? • "La gente vivía otr<L'[Link] más interesante que la
9 se actua~ro decir con ello que eran menos egoístas,
:!llO. 2. Anotá tres rasgos.típkos_deJapersona que "siempre menos cíoicos,menos im placables".
da la razón" según el aguafuerte_c_orresp.ondiente._Pro- • "Más que brunbre..[Link] duo es una enredadera,
ben poné un ejemplo concreto [Link] de estos rasgos. Lenta, inexorable, avanzadora".
JOS.
!ron 3. Arlt escribió sus aguafuertes a través del recorrido del 6~ElegLun título [Link]í la clase de persona: "El que se
espacio urbano. Buscá cuatro calles y__d_os lugares de La olvida la carpeta", "El que mira lnstagram/ Twitter todo el
[Link] qu_e__s_e.mencionen [Link] textos. tiempo" ~[Link]..deja todo para último momento".

[CAPÍTULO 05 1Las aguafuertes y el targoJ· 85 •


ciudad n
partida} ~

Con la silla en la vereda ...


Sobre el
autor... Las aguafuertes
A partir de la modernización de las ciudades hacia fines del siglo XIX, surge
en los diarios de Europa y América un tipo de género que cruza la literatura
• Su nombre completo e ra Ro-
y el periodismo, y que rec ibirá varios nombres con el paso del t iem po: el
berto Emilio Godofredo Arlt. Hijo
de inmigrantes pobres llegados a artículo de costumbres, el aguafuerte, la crónica. Si bien podrían plantearse
la Argentina para probar mayor diferencias sutiles entre las tres denominaciones, estos géneros comparten
suerte, el padre prusiano y lama- la característica central de registrar los cambios de un paisaje urbano que se
dre austrohúnga ra, Arlt se crio en mod ifica, la aparición o desaparición de personajes, lugares y zonas, los usos
el barrio de Flores, en donde situa- y cost umbres de los habitantes de estas grandes selvas de cemento.
Hacia 1928, Roberto Arlt comienza a colaborar en el diario El Mundo con sus fa-
V)
.. rá gran parte de las vivencias ele
Silvio Astier, el protagonista de su mosas aguafuertes porteñas. Con los años, sumarán alrededor de 1500 y no solo
~ primera novela El juguete rabio- serán escritas en Buenos Aires, sino que Arlt viajará a otros países como Brasil y
·-
<( so (1926). Tuvo múltiples oficios España para seguir informando [Link] el día a día en las grandes metrópolis.
V) antes de dedicarse al periodismo Las aguafuertes son textos breves, de diferentes temáticas urbanas. Además,
o y a la literatura: fue asistente de presentan un lenguaje escrito en tono sencillo y coloquial, propio de su época,
S::
Q} biblioteca, mecanico, pintor, sol- la década de 1920. Arlt era un periodista de sudor y tinta, y participó, junto a

-
:S
al
dador y manejó una fábrica de
ladrillos. Lentamente fue ingre-
sando en el campo lite rario porte-
ño hasta llegar a formar parte de
otros autores como Horacio Quiroga o Roberto Payró, de la profesionalización
del escritor: el trabajo de escritura en diarios y revistas a cambio de dinero.

la redacción del diario El Mundo, Temas de las aguafuertes porteñas


donde publicaría sus aguafuertes.
Escribió novelas, como Los sie- • El paisaje de Buenos Aires: el cron ista recorre la ciudad y la describe con
te l ocos (1929) y Los lanzallam as
sagacidad, precisión y poesía. Cualquier detalle citad ino se vuelve sign ifica-
(1931), recopilaciones de cuentos,
tivo a los ojos de Arlt. Por ejemp lo: "Grúas abandonadas en la Isla Maciel";
como El jorabadito (1933) y El cria-
"Casas si n terminar"; "Amor en el Parque Rivadavia".
dor de gorilas (1951), y obras de
teatro, como Trescientos millones
(1932) y Saverio el cruel (1950).
• los habitantes de la ciudad: Arlt re construye tipos sociales de la ciuda d
porteña para narrar de modo socarrón sus personalidad es y acciones. Por
ejemplo: "El turco que juega y sueña"; "La mujer que juega a la quiniela"; "El
• Entre 1930 y 1940, Arlt partici-
hombre de la camiseta calada".
pó de las clásicas discusiones de
la época: el vinculo de la literatura
con la revolución y la izquierda,
• los usos y costumbres: con ojo preciso, el periodista interpreta y opina
los enfrentamientos en Buenos Ai- sobre los ritos cotidianos urbanos. Por eje mplo: "¡Atenti, nena, que el tiempo
res entre los grupos literarios de pasa!"; "Silla en la vereda"; "Persianas metálicas y chapas de doctor".
Boedo y Florida, y hasta e l debate
sobre el idioma de los argentinos • Las reflexiones de un periodista: en estas aguafuertes, Arlt se detiene
frente a la presión de las acade- en aspectos d iversos para dar sus razones y compartir sus pensam ientos.
mias y Jos intelectuales espaííoles. Por ejemplo: "So bre la simpatía human a"; "La inutilidad de los libros"; "Yo no
tengo la culpa".

otras obras
Artículos Escenas Memorias de
Mariano José norteamericanas un vigilante
de Larra José Martí Fray Mocho Ro
entre la literatura
y el periodismo
1836 1883 1897 1
penod1 cronista

La ciudad y sus habitantes


En el libro Una modernidad periférica. Buenos Aires 1920 y 1930, la crítica
Sobre, el
cultural argenti na Beatriz Sarlo señala que du rante las primeras décadas del
siglo xx la ciudad de Buenos Aires ca mbia de forma acelerada. Roberto Arlt,
genero ...
surge como paseante, se hunde en esa escena urbana espectacular y toma nota de
·a tura las modificaciones de una metrópolis que se moderniza y crece.
• La palabra aguafuerte proviene
JO: el En la década de 1930, el alumbrado eléctrico ya ha reemplazado al querosene
de la plástica y consiste en una
earse y al gas, y el tranvía como medio de transporte se ha ramificado y expandido técnica de grabado. Se utiliza de
arten por las calles de la urbe porteña. Además, se autoriza el sistema de colectivos, base una plancha de aleacion me-
ue se lo que permite una mayor conexión y un desplazamiento más sencillo por el tálica y se la recubre de barniz
usos mapa de la ciudad. Las publicidades de productos comienzan a vestir las calles protector. Luego, el grabadista
céntricas con sus colores y propuestas, y los medios de comunicación escritos dibuja con un punzón de punta
Js fa- viven un aumento importante en variedad de propuestas y también en cantidad cónica llegando hasta el metal,
> solo de ejemplares impresos. Diarios como El Mundo o Crítica qu ieren diferenciarse pero sin perforarlo. El resultado se
·asil y de los "diarios de señores" como La Nación y llegan a las nuevas capas med ias, sumerge en agua y ácido rutrico.
.. particularmente con stituidas por inmigrantes. A través de un proceso químico
~más, Ese será el otro factor central en la modernización de la ciudad: la inmigración. posterior, la plancha queda lista
poca, Tal como lo señala Beatriz Sarlo, Buenos Ai res duplica su población en un cuarto para ser entintada y usada como
1to a de siglo y todavía en 1936, alrededor de un 40% son hombres y mujeres de otros sello. De manera similar, el agua-
1ción países que han llegado a la Argentina en busca de nuevas oportunidades. Si a fuerte arltiana también busca ser
o. ellos les sumamos los hijos e hijas de inmigrantes, estos alcanzaban, por aquella un sello pero, en este caso, de la
época, el 75% sobre el total de los ciudadanos porteños. Estos hijos serán los realidad urbana de Buenos Aires.
beneficiados por la alfabetización y la escolaridad, podrán comenzar estudios y
también convertirse en ávidos lectores de diarios, revistas y libros. Roberto Arlt, • Una de las últimas recopilacio-
hijo de inmigrantes, lector avezado que se transforma en escritor prolífico, será nes de la obra de Arlt se titula El
·con un claro ejemplo de este movimiento demográfico. facineroso: una selección de cro-
fica- nicas policiales, amarillistas, de
:iel"; su paso por los diarios El Mundo y
Críti ca entre 1927 y 1928. En estos
textos, el aguafuerte deja lugar a
Jdad la crónica, y los datos de crimi-
nales, crirnenes e investigaciones
Por 1. lndicá qué temá[Link]án_pre- o~ Par.a hacerla, s eleccioná. dos ci-
tienen un rol central. No obs-
';"El sentes en las siguientes._aguafuer- tas del textu en Las q [Link]..[Link]-
tante, las crónicas siguen
tesleídas: "El placer. de vagabun- cie elcambio socia l y tecno lógic.o._
recordando el tono de
dear" y"Elque siempre dalarazón".
Roberto Arlt con sus
Ji na 3. Praponé. un copete para .el agua- conspiraciones, sus
npo o. Justificá con citas del texto_ fuerte "Molinos de viento en Flores" hombres y muje-
q ue retame..[Link] y anticipe elCOD=.- res derrotados , y
2. Relacioná "El espíritu deJa calle tenido del texto en forma adecuada. el camino por la
ene Corrientes no cambiará [Link] el en- cuerda floja entre
ltOS. sanche." con e l apartado sobre la 4. ¿Quásignifica que las aguafu.e.t:= la ley y el crimen.
>no [Link]ón de la ciudad. tes mezclan literatura y periodismo7

Aguafuertes
cariocas
Roberto Arlt
Maca neos
Sara Gallardo
Rebeldes,
soñadores
y fugitivos
Osvaldo Soriano
--
·-
El violento oficio
de escribir
Rodolfo Walsh

1930 1967 1988 1995


lunfardo diálogo callejero
nt
Basta de "macaneos", yo escribo como en la "yeca"...

Aguafuertes y lenguaje
Roberto Arlt escribe sus aguafuertes porteñas como un periodista que sale
Atelier de imágenes
a la calle para mirar a la gente, pero también para escuchar cómo esa gente
habla. En sus aguafuertes, el autor incluye vocablos y expresiones propias del
habla coloquial, es decir, de la conversación info rmal, oral, cotidiana.
Tras las primeras entregas, el director de El Mundo, Carlos Muzzio Sáenz Peña,
le pide que no use palabras informales, propias del lunfardo, porque el diario
va dirigido a las familias y estas podrían ofenderse. Arlt se disculpa frente a sus
lectores y, sin embargo, insiste en el uso de coloquialismos en la redacción de
sus artículos de costumbres. Por lo general, algunos de esos términos los marca
con com illas, so bre todo cuando se trata de vocablos demasiado informales.
Así, por ejemplo, escribe frases como las que aparecen a continuación:

• "V junto a una puerta, una silla. Silla donde reposa la vieja, silla donde re-
posa el 'jovie"' ("Silla en la vereda"). Aquí, utiliza la palabra vieja pa ra referir a
una señora de edad y, luego, el término al revés jovie para referir al señor.

• "- ¿Guiere mercería barata, señora?..." ("El turco que juega y sueña"). Aquí,
reprodu ce e im ita el habla de un inmigrante (en este caso, de un turco ).

Arlt utiliza el diálogo callejero e informal como recurso clave en sus aguafuer-
tes. En esta línea, dedica un grupo de aguafuertes a reflexionar sobre el lenguaje
y la calle. Por ejemplo, en "El origen de algu nas palabras de nuestro léxico po-
pular'', cuenta por qué los porteños usan la palabra fiaca y su derivado fiacún.
Explica cuándo se emplea, de dónde proviene y por qué no debería confundirse
con la frase "ti rarse a muerto". En el aguafuerte "Divertido origen de la palabra
'squenun··. Arlt se detiene en "nuestro am plio y pintoresco idioma porteño" para
informar a sus lectores acerca del origen y uso de la palabra. En los dos casos,
se trata de vocablos provenientes del italiano o de un dialecto italiano que han
sido asimilados por los ciudadanos de Buenos Aires para enriquecer su idioma
coloquial, una influencia decisiva de las oleadas inmigratorias de la época.
Si n emba rgo, al igual que Muzzio Sáenz ¡Peña, no todos los escritores e in-
telectuales de la época estuvieron de acuerdo con el uso del lunfardo o del
habla coloquial. Para algunos acadé micos, como José María Monner Sans, el
lenguaje de la calle era reprobable y merecía ser depurado de la cultura ar-
gentina. En respuesta a esto, Arlt discutió con Monner Sa ns y reiv ind icó las
palabras del pueblo en su famosa aguafuerte "El idioma de los argentinos":

(... ) absurdo (... ) es pretender enchalecar en una gramática canóni-


ca las ideas siempre cambiantes y nuevas de los pueblos. Cuando un
malandrin que le va a dar una puñalada en el pecho a un consocio le ¡q
dice: "te voy a dar un puntazo en la persiana", es mucho más elocuente
que si dijera: "voy a ubicar mi daga en su esternón". (.. .)

(... )Si le hiciéramos caso a la gramática, tendrían que haberla respeta-
2.
do nuestros tatarabuelos, y( ... ) llegaríamos a la conclusión que, de haber
respetado al idioma aquellos antepasados, nosotros, hombres de la radio
y la ametralladora, hablaríamos todavía el idioma de las cavernas.

• 88 • [LITERATURA V]
hablo polémica lingüística
reualori~acion arltiana
----------~----- ----------

Arlt en la literatura argentina Un motivo,


otras expresiones
La crítica literaria Sylvia Saítta explica en su biografía sobre Roberto Arlt, El
escritor en el bosque de los ladrillos, que las aguafuertes porteñas fueron la
........
puerta principal por la que Arlt logró construir un público lector para su obra.
ue sale Los mismos lectores que esperaban sus aguafuertes en ca da ejemplar del
1 gente diario El Mundo, luego podían leer sus cuentos y novelas o asistir a la presen-
•ias del tación de sus obras teatrales, ya que encontrarían estas un tono similar, un
escritor atento a los movim ientos de una ciudad acelerada y violenta.
z Peña, sin embargo, la entrada de Arlt al campo literario no fue sencilla. Por ejem-
. diario plo, su prim era novela El juguete rabioso logró ver la luz de los kioscos y li-
e a sus brerías recién en 1926, después de unos años de ser rechazada o ninguneada
:ión de por escritores y editores de la época. Roberto Arlt, hijo de inmigrantes, debió En la película Historias cruzadas
marca demostrar que, si no tenía ni dinero ni linaje para sostener su puesto en (2011), del director Tate Taylor,
1
males. la literatura argentina, al menos tenía prepotencia de t rabajo, como él solía una periodista llamada Eugenia
"Skeeter" Phelan, recién recibida
decir, y una imaginación desbordante. Efectivamente, El juguete rabioso se
de la universidad, vuelve a su casa
transform ó en la primera novela urbana de la literatura argentina, es ·decir,
1 en Misisipi con aspiraciones de es-
de re- un relato que daba cuenta de la modernización citadina y de los problemas
critora. La historia se desarrolla en
ferir a de la inmigración en la lucha por la vida. Su posterior novela, Los siete locos
1963, en Estados Unidos, en medio
10r. (1929), y su cont inuación, Los lanzallamas (1931), tendrían una aceptación di-
del marcado desprecio y maltrato
ferente, puesto que Arlt ya se habría vuelto un periodista de renombre en las
hacia los afroamericanos. Skeeter
. Aquí, redacciones porteñas. registra las historias, Jos sueños
Tras el fa lleci miento de Arlt en 1942, la discusión en torno de su obra se y las experiencias de un grupo de
reavivó. ¿Escribía mal? ¿Podía compararse con escritores refinados y metafí- sirvientas y niñeras negras, la base
afuer- sicos como Jorge Luis Borges? Sus producciones literarias ¿tenían un sentido para esclibir un informe periodis-
lguaje político? Durante varios años, los bandos a favo r y en contra de la escritura de tico que podría lanzarla a la fama.
:o po- Arlt se mantendrían inconciliables. Recién hacia f ines de 1980 y en los años
iacún. noventa, distintos críticos literarios como Ricardo Piglia, Beatriz Sarlo y Jorge
1dirse B. Rivera supera rán las divisi ones para leer la obra arltiana como un ejemplo
1labra clave de la literatu ra argenti na del siglo xx. En estas re lecturas, la imaginación
'para técnica, el registro preciso y dinámico de la ciudad y la capacidad de captar lo
:a sos, nuevo son las aristas descubiertas en los textos de Roberto Arlt y cond ucen a
e han su revalorización actual.
liorna

e in-
o del
1s, el
a ar- ---- r

ó las 1. .En las siguientes frases tomadas de.. Las...aguafuertes ! 3 • .Buscá información sobre la_p.oté[Link] [Link] grupos
i
Leídas, identificá_qué palabras pertenecen a un registro_ [Link]..de Boedo...y..[Link] los años veinte.
-.[Link].cá[Link]é..[Link] [Link]~ 1
a. [Link], redactá un b.r:.[Link].. párrafo dnnde._señale.s e.n
• ·~taro está que..[Link] no es .de..las más_ -j qu.é...grupCLS.e incluiríaJa [Link] ArLLy [Link] q.u.é.. Ofrecé.
apropiadas [Link] atorrantismo_sentimenta~ pero _ argum
¡:::::,
e.n1o.s..só li d.o..s_par.a [Link].n er...tu [Link] ra_
¡qué.se. le va [Link]!".
• "-¡Qué macanudo 'fiacún' es uste.d! LQ_e.nvidio, Jefe..." 4--A La [Link].a de Las_.[Link] arltianas, escribí el
[Link] un [Link] qué...[Link] cambiaron
2. Justificá la siguiente afirmación: "Roberto Arlt es- en tu barrio en Los últimos cinco añ~ Proponé..un tono
!
cribe..sus aguafuertes con lenguaje coloquial porque !_nos.tálgico..y algunas. [Link]. coloquiales. [Link].
[Link] argentinos". ] marcá [Link] expresiones.

[CAPÍTULO 051 Las aguafuertes y el tango]• 89 •


Letras de tangos
Dos que se quejan: un hombre y un bandoneón. La música recorre cuerpos que bailan abrazados
y el olor al puerto de la ciudad se junta con el fresco de la noche. Las palabras que acompañan el
sonido son íntimas y tristes, porteñas y personales. Es noche de tango, el pasado de las calles y de
los hombres habla a través del punteo de una guitarra, del soplido de un bandoneón.

La cumparsita (1915-1916) Melodía de arrabal* (1932)


Música: Gerardo Matos Rodríguez, Pascual Contursi Música: Carlos Gardel
y Enrique Maroni Letra: Alfredo Le Pera y Mario Battistella
Glosa "Por qué canto así": Celedonio Flores (1929),
modificada por el cantor Julio Sosa Barrio plateado por la luna,
rumores de milonga*
Pido permiso, señores, que este tango ... es toda su fortuna.
este tango habla por mí Hay un fueye* que rezonga
Y mi voz entre sus sones dirá ... en la cortada mistonga*,
dirá por qué canto así. mientras que una pebeta,
linda como una flor,
Porque cuando pibe me acunaba en tangos espera coquet a
la canción materna pa' llamar al sueño, bajo la quieta
y escuché el rezongo* de los bandoneones luz de un farol.
bajo el emparrado* de mi patio viejo.
Porque vi el desfile de las inclemencias• Barrio... barrio ...
con mis pobres ojos llorosos y abiertos, que tenés el alma inquieta
y en la triste pieza de mis buenos viejos de un gorrión sentimental.
cantó la pobreza su canción de invierno ... Penas ... ruego ...
¡en todo el barrio malevo*
Y yo me hice en tangos, melodía de arrabal!
me fui modelando en barro, en miseria, Barrio... barrio ...
en las amarguras que da la pobreza, perdoná si al evocarte
en llantos de madre, se me pianta* un lagrimón,
en la rebeldía del que es fuerte que al rod ar en tu empedrao*
y tiene que cruzar los brazos es un beso prolongao
cuando el hambre viene ... que te da mi corazón.
Y yo me hice en tangos,
porque el tango es macho, porque el tango es fuerte, Cuna de taitas* y cantores,
tiene olor a vida, de broncas y entreveros*,
tiene gusto a muerte ... de todos mis amores.
En tus muros con mi acero*
Porque quise mucho, porque me engañaron, yo grabé nombres que quiero.
y pasé la vida masticando sueños ... Rosa, "la milonguita",
Porque soy un árbol que nunca dio frutos, era rubia Margot*,
porque soy un perro que no tiene dueño ... en la primer cita ,
Porque tengo odios que nunca los digo, la paica* Rita
porque cuando quiero me desangro en besos ... me dio su amor.
Porque quise mucho y no me han querido ...
¡Por eso yo canto tan triste! ¡Por eso!

• 90 • [LIT ERATURA V)
pUcherito de gallina (1951) Bandoneón arrabalero (1928)
Música: Roberto Medina Música: Bachicha
Letra: Roberto Medina Letra: Pascual Contursi

con veinte abriles* me vine para el centro, Bandoneón a rrabalero


mi debut fue en Corrientes y Maipú; viejo fueye desinflado,
2) del brazo de hombres jugados y con vento*, te encontré como un pebete
allí quise, quemar mi juventud... que la madre abandonó,
Allí aprendí lo que es ser un calavera, en la puerta de un convento,
me enseñaron, que nunca hay que fallar. sin revoque en las paredes,
Me hice una vida mistonga y sensiblera a la luz de un farolito
y entre otras cosas, me da ba por cantar. que de noche te alumbró.

Cabaret ... "Tropezón*"..., Bandoneón


era la eterna rutina. porque ves que estoy triste y cantar ya no puedo,
Pucherito de gallina, con viejo vino carlón*. vos sabés
Cabaret ... metejón*... que yo llevo en el alma
un amor en cada esquina; marcao un dolor.
unos esperan la mina
pa' tomar el chocolat e; Te llevé para mi pieza
otros facturas con mate te acuné en mi pecho frío ...
o el raje para el convoy*. Yo también abandonado
me encontraba en el bulín*...
Canté en el viejo varieté* del Parque Goal, Has querido consolarme
y en los dancings* del viejo Leandro Alem; con tu voz enronquecida
donde llegaban "chicas mal de casas bien", y tus notas doloridas
con esas otras "chicas bien de casas mal" ... aumentó mi berretín*.
Con veinte abriles me vine para el centro;
mi debut fue en Corrientes y Maipú.
Hoy han pasado los años y no encuentro
calor de hogar, familia y juventud .

. •·•··••••••·••••••••····••·······••··••••••·······••••······••····•••••······•••········••••••···•······•·•·•·····•••·•·•·
-~~
Queja.
rt~zongo . piantar. En lunfardo, abandonar, irse, vino carlón. Vino tosco, de
emparrado. Techo formado por parras. caer. consumo humilde.
Inclemencia. Falta de compasión e empedrao. Empedrado. metejón. Enamoramiento. J,-
indulgencia. taita. Hombre valiente y audaz. convoy. Conjunto de trenes.
arrabal. Barrio marginal, alejado del entreveros. Conflictos. Es una adaptación lunfarda de la
centro. acero. Cuchillo o arma blanca. palabra cowboy.
milonga. Género musical similar al Margot. Nombre femenino en francés varieté. Género teatral popular que se
tango, pero acompañado solo por que daba cuenta del carácter afrancesa- caracteriza por presentar varios núme-
guitarra. do de algunas porteñas. ros diferentes, en general humorísticos,
fueye. Se refiere metonímicamente al paica. Muchacha. con música, baile y canto.
bandoneón. abriles. Se emplea como referencia a la dancings. Bailes, boliches.
cortada rnistonga. Calle cortada de cantidad de años. bulin. Departamento de soltero.
carácter humilde o pobre. vento. Dinero. berretín. Capricho.
malevo. Maleante, pendenciero. tropezón. Nombre de un bar o café.
· ························································································································~···

[CAPÍTULO 05 1Las aguafuertes Y el ta oj • 91 •


;
Cafetín de Buenos Aires (1948) Garúa* (1943)
Música: Mariano Mores Música: Aníbal Troilo
Letra: Enrique Santos Discépolo Letra: Enrique Cadícamo

De chiquilín te miraba de afuera ¡Qué noche llena de hastío* y de frío!


como a esas cosas que nunca se alcanzan ... El viento trae un extraño lamento. 1
La ñata* contra el vidrio, ¡Parece un pozo de sombras la noche
en un azul de frío, y yo en la sombra camino muy lento!
que solo fue después viviendo Mientras tanto la garúa
igual al mío ... se acentúa
Como una escuela de todas las cosas, con sus púas
ya de muchacho me diste entre asombros: en mi corazón .. .
el cigarrillo, En esta noche tan fría y tan mía
la fe en mis sueños pensando siempre en lo mismo me abismo
y una esperanza de amor. y aunque quiera arrancarla,
desecharla
Cómo olvidarte en esta queja, y olvidarla
cafetín de Buenos Aires, la recuerdo más.
si sos lo único en la vida
que se pareció a mi vieja ... ¡Garúa!
En tu mezcla milagrosa Solo y triste por la acera
de sabihondos* y suicidas, va este corazón transido*
yo aprendí filosofía ... dados .. . timba*... con tristeza de tapera*.
y la poesía cruel Sintiendo tu hielo,
de no pensar más en mí. porque aquella, con su olvido,
hoy le h a abierto una gotera.
Me diste en oro un puñado de amigos, ¡Perdido!
que son los mismos que alientan mis horas: Como un duende que en la sombra
(José, el de la quimera*... más la busca y más la nombra ...
Marcial, que aún cree y espera ... Garúa .. . tristeza ...
y el flaco Abel que se nos fue ¡Hasta el cielo se ha puesto a llorar!
pero aún me guía ... ).
Sobre tus mesas que nunca preguntan ¡Qué noche llena de hastío y de frío!
lloré una tarde el primer desengaño, No se ve a nadie cruzar por la esquina.
nací a las penas, Sobre la calle, la hilera de focos
bebí mis años lustra el asfalto con luz mortecina*.
y me entregué sin luchar. Y yo voy, como un descarte,
siempre solo,
siempre aparte,
recordándote.
Las gotas caen en el charco de mi alma
hasta los huesos calados y helados
y humillando este tormento
todavía pasa el viento
empujándome.
1
sur (1948)
Música: Aníbal Troilo San Juan y Boedo antiguo, cielo perdido,
Letra: Homero Manzi Pompeya y al llegar al terraplén*,
tus veinte años temblando de cariño
san Juan y Boedo antigua, y todo el cielo, bajo el beso que entonces te robé.
Pompeya y más allá la inundación. Nostalgias de las cosas que han pasado,
Tu melena de novia en el recuerdo arena que la vida se llevó
y tu nombre florando en el adiós. pesadumbre de barrios que han cambiado
La esquina del herrero, barro y pampa, y amargura del sueño que murió.
tu casa, tu vereda y el zanjón,
y un perfume de yuyos y de alfalfa
Letras tomadas del sitio web [Link].
que me llena de nuevo el corazón. [Link] Acceso: 22 de junio de 2016.

Sur,
paredón y después ...
Sur,
ñata. Nariz.
una luz de almacén ... sabihondo. Que tiene mucho conocimiento. _ I_.J
Ya nunca me verás como me vieras, timba. Juego por dinero. ¡,
recostado en la vidriera quimera. Sueño inalcanzable.
y esperándote. garúa. Lluvia breve, escueta.
hastío. Cansancio.
Ya nunca alumbraré con las estrellas transido. Transitado.
nuestra marcha sin querellas* tapera. Casa venida a menos.
por las noches de Pompeya ... mortecina. Vinculada con la muerte.
Las calles y las lunas suburbanas, querellas. Discusiones.
terraplén. Macizo de tierra que sirve para hacer una defen-
y mi amor y tu ventana sa, un camino.
todo ha muerto, ya lo sé ...

1. [Link]é las s iguientes_ preguntas. 4. lndentific.á, en los tangos leídos, las s iguientes figu-
r<is_poé[Link]._
o. ¿Por qué el yo poético de La cu mparsita co mpara su
[Link] n un tango? L• Dos metáforas. • .lina anáfora
b. ¿Qué [Link] extrañan_e_n_MeLodía de arrabill?_ _J_ • Dos [Link]. • Uo hip_érbaton.
c. ¿Cómo se describe al b_andoneón en la letra deBan- ;l:::·•

.cion.eón arrabalero? 5.._Rastreilos lugares_y las calles_mencionadas en los...


tangos. Luego, resolvé las consignas.
2. Elegí uno de los tangos leídos [Link] cada
unQde los siguLentes temas. b. Ubi cá en qu é barrios se localiza cada historia. Podés
utilizar i nternet o una guía urbana.
el amor y el abandono • el viaje al centro i t. Escribí un breve párrafo bajo el título "Una geografía
• la [Link] el pasado 1 del tango".

3. Describí cómo te imaginás al yo poético que canta los 6. Sintetizá los argumentos de Los s iguientes tangos:
tangos Cafetín de Buenos Aires y Sur. Cofetín dltlJuenos Aires~ Garúa y Pucherito de gallina..

(CAPÍTULO 051 Las aguafuertes y el t anqoJ • 93 •


Puntode } r1o cosmopol
encuentro J L po ul
Y yo me hice en tangos...

Sobre el
autor... Tango: expresión urbana
El tan go nace en los barrios más alej ados del centro de la ciudad porteña,
en esos lugares marginales donde se mezcla n cult uras, idio mas y costumbres.
• Desde Pascual Contursi, el pri-
En sus letras, el café y la calle, la esquina y el bulín son lugares cent rales de
mer letrista de tango canción, los
sociabilidad donde los hombres conversan unos con otros: lamentan amores
poetas de esta música porteña se
han ctistinguido por su sensibili- perdidos, se quejan de la traición y del mundo indiferente, brindan por valo-
dad para poner en versos historias res olvidados... Barrios como San Telmo o La Boca ha n quedado asociados a
de la ciudad y de sus habitantes. este pensamiento triste que se baila.
En general, son hijos de la inmi- Sus tema s resultan universales y hasta clásicos. El amor, la mu erte, la amis-
gración de fines del siglo xrx y han tad, el paso del tiempo, la relación con la madre, la pérdida de valores son
vivido el barrio y el suburbio como algunos de los tópicos que cubre la poéti ca ta nguera. Adem ás, como señala
origen y hogar. Contursi fue dra- el crítico Jaime Rest, pueden rastrearse en las letras de tango recursos propios
maturgo, músico y letrista de tan- de la poesía, que van desde la m·etáfora y el encabalgamiento a la anáfora y
go. Muchas de sus letras fueron las imágenes sensoriales. Habría que sumarles a est os recursos el t ra bajo
grabadas por Carlos Gardel. involuntario con tópicos como el tempus fu git (el t ie mpo que se va), el carpe
00 diem (disfrutá el día) y el ubi sunt (a dón de se f ue ron).
00
00 • Durante los años treinta, con
r-4 Discepolo, el tango se vuelve áci-
::>; do y desesperanzado, como en Origen del tango
o
u Cambalache o Yira yira. El tango
__,
lurúardo y porteño de Discépolo Los historiadores del tango han planteado dos posibles orígenes. La primera
::;)
o el intimista de Cachcarno co- hipótesis indica que este ritmo, y su cultu ra asociada, habría surgido hacia 1880

·--
-'= bran otros matices en la versión
u en los cafetines y los prostíbulos de los ba rrios de Barracas, Sa n Telmo y La Boca
tanguera for export del brasileño en los márgenes de Buenos Aires. En claro con tacto con el puerto, estos lugares
Alfredo Le Pera, quien compuso mal vistos por gran parte de la sociedad de la época fue ro n el contexto ideal para
( /)
S... canciones t an p opulares como letras de contenido y título procaz (los llamados "tangos prost ibularios") acom-
Volver, Mi Buenos Aires querido y
::1
.J,.J El día que me quieras. Más tarde,
pañadas por una guitarra.
La segunda hipótesis, en cambio, se niega a aceptar un origen " indecente" para
e: hacia Jos años cuarenta, Homero
el tango y lo sitúa más bien en las academias de baile de la ciudad que incorpo-
o Manzi recuperará la sensibilidad
raron ritmos andaluces (la zarzuela y la tonadilla) a mediados del siglo XIX. Esta
u poética para evocar los barrios p er-
ctidos, pero también para convocar
influencia del tango andaluz, sumada a ritmos af ricanos de los negros, habría
dado lugar al surgimiento del tango como género musical y como cultura porteña.
y
p
--J al alma del tango y del amor como
o en su celebérrima letra Malena.
::1
u
(/) otros obras...
o
c.. • Flor de ta11go (1919),
de Pascual Contursi
1. ¿Por qué podría decirse que el tango es porteño pero a la vez cosmopolita?
Respondé la pregunta considerando lo leído en las explicaciones.
• Los mareados (1922),
de Enrique Cadicarno 2. Elegí una de las hipótesis del origen del tango y proponé dos argumentos
• Chorra (1928 ), de Enrique
para sostenerla. Para ello, podés buscar más información en otras fuentes o
Santos Discépolo
utilizar los [Link] leídos.
• Mil onga sentimen tal (1931 ),
de Homero Manzi 5
3. Buscá el significado de los siguientes términos del lunfardo: catrera, otario,
• Por una cabeza (1935), y
yugar, canfinflero, bufoso, ortiba. Lueio, escribí una oración adecuada con
de Alfredo Le Pera
cada término.

• 94 • [LITERATURA V]
caLLe
/U

El lunfardo
se trata de un vocabulario originado en la Argentina a mediados del siglo
XIX, cuyos términos provi enen del ambiente carcelario, las masas inmigratorias
y las expresiones populares. En su artícu lo "Para una estilística del arraba l",
~ña, Jaime Rest brindó una definición breve y acertada de estos términos: "El lunfar-
Los ano veJul on un detdda ele or<•
res. do es una jerga cerrada y de sedimentación políglota". Se considera una jerga
pata el tango Comu mu !Ca y cull Utél.
; de porq ue es hablada por personas que comparten un grupo social o urbano; es
ahanzatla, aban clona los suburbws po1 te
~res cerrada porque presenta una cantidad de elementos finita y acotada; y es de nos pata batlar ·p en lo e tfr> y lo tE>atros
llo- sedimentación políglota porque sus términos no provienen solo del español del e nt1o. lnclu ·o, hac¡a fuL~ d(lla deca
•s a rioplatense, sino que una gran mayoría son préstamos del italiano, del francés, cla, E>l UU:\YOI expon utu d 1 ti'lll\JO, C'arlo
del inglés y del portugués. Gnrdel, v1a¡ara d PLIIIS paJa lleva1 los son1
lis- Los vocablos que componen el lunfa rdo se suelen clasificar en tres tipos: dos del baudoneo11 v el vwiln y su voz de
>on provenientes del ámbito delictivo (lunfardo, bufoso, campanear, cana, arre- ZOTZ<tl CIIOIIO al ot10 lado cfeJ¡uapa
ala bato, chorro, boleta, boga), de origen inmigratorio (pibe, morfar, bondi, nono,
taburo, dequera, mina, corno, birra) y creados "al vesre" (choborra, bolonqui,
ios
·a Y arafue, gomía, torca, teto). Otros hechos
ajo Por su vínculo con el bajo fond o y con el lenguaje de los delincuentes (des- ArtJSL!CO. Poht1cos
rpe de la prostitución hasta la cárcel, pasando por el j uego), el lunfa rdo ha sido
considerado una "mala lengua". No obstante, el tango logró que lentamente se
lo aceptara como un vocabulario creativo, expresivo y popular.

1920
Tango e inmigración
!!ra
:so Tanto el discutido origen como el vocabulario de las letras y las influencias Se promulga la ley seca
lCa musicales muestran el carácter cosmopo lita del tango. En este sentido, el tango en Estados Unidos,
·es nace gracias a la influencia en la cultu ra porteña de grandes contingentes de in- vigente hasta 1933.
lra migrantes que aportan sus costumbres y ritmos para conformar una novedosa
m- cultura musical. Vocablos en italiano, ritmos africanos, vestimenta afrancesada,
pasos andaluces: el entorno tan guero y sus gestos se presentan como un mundo Publican el primer
tra heterogéneo donde se mezclan, no sin ri spideces, distintas nacionalidades y número de la revista
Martín Fierro.
•O- culturas. En los últimos años, el triunfo del tango en Japón parece demostrar
;ta que no es posible pensar esta música sin considerar su carácter inmigratorio Nace el surrealismo como
ría y tran snacional. De Buenos Aires al mundo, el tango es expresión de la ciudad vanguardia plástica con la
publicación del manifiesto
ía. pero también cifra de tópicos y sentimientos humanos universales. de André Breton.

Arlt publica
El juguete rabioso.

a? 4. Reescribí este fragmento para que se entiendan los términos en lunfardo.


El presidente argentino
Hipólito Yrigoyen asume
u Cuando estés en la vereda y te fiche un bacanazo su segundo mandato.
)S vos hacete la chitrula y no te les deschavés, (Tango Carlos Gardel canta
o que no manyen que estás lista al primer tiro de lazo ¡Atenti, pebeta!, tangos en París.
y que por un par de leones bien planchados te perdés n Celedonio Flores) ·

O, 5. Compará los tangos Cafetín de Buenos Aires, de Enrique Santos Discépolo, 1930
on Y Pucherito de gallina, de Roberto Medina, a partir del tópico tempus fugit.
Seleccioná versos de ambas letras como fundamento.

(CAPÍTULO 05 1Las aguafuertes y el t, 1go] • 95 •


La ciudad entre el aguafuerte
y el tango
Roberto Arlt y los letristas del tango lograron captar un sentimiento y un paisaje
de época: la Buenos Aires de principios de siglo xx. En el primer texto, el crítico
literario Ricardo Piglia lee el tango como un género literario, y encuentra un
conjunto de dos o tres ideas básicas de toda letra tanguera. En el segundo texto,
la periodista Silvina Friera celebra la entrada de la obra de Arlt y, particularmente,
de sus aguafuertes en el dominio público.

El tango y la tradición
de la traición
Ricardo Piglia

(... ) Fieles a la forma. Como en to- El aleph de Jos pobres. En un senti-


dos los géneros populares, desde el do, Cambalache, de Discépolo, es una
wéstern al cuento folklórico, el tango versión popular de "El Aleph". En el
reitera dos o tres fórmulas básicas. El cuento de Borges el hombre traiciona-
esquema central es nítido: el hombre do, que ha perdido a la mujer, percibe
que perdió a la mujer rníra el mundo la esencia del mundo concentrada en
con cinísmo y desencanto. La traición una visión alucinada. La enumeración
de la mujer es la condición para que caótica y la percepción instantánea del
el héroe del tango adquiera esa turbia significado del universo enlazan estos Voces en actiuidad
lucidez que le perrníte filosofar sobre
el pasado, el barrio, la pureza perdida,
dos textos. emparentados. además, por
su corrosivo cinismo. Como muchas
}Reflexión
el sentido de la vida. La desdicha, ha- de las mejores novelas argentinas, "El
bría que decir, es el fundamento de la Aleph" tiene ese matiz tanguero: Los 1. Sintetizá cuál es, según Piglia, la
filosofía popular. siete locos, Rayuela, Adán Bueno- trama básica de todos los tangos.
Tradiciones y traiciones. El hombre sayres, Museo de la novela de la Eter- Ejemplificá con uno de los tangos
engañado, escéptico, amargado, mo- na cuentan, igual que "El Aleph", la estudiados en esta unidad.
ralista sin fe. apostrofa al mundo. Los pérdida de una mujer (se llame Elsa,
héroes de Discépolo están en esa tra- la Maga, Solveig, la Eterna o Beatriz 2. Respondé: ¿qué quiere decir el
dición: traicionados, hacen de la trai- Viterbo) y la correlativa visión desen- autor con esta frase: "El hombre en-
ción en todos sus sentidos una clave gañada del mundo. El héroe herido en gañado, escéptico, amargado, mora-
para descifrar la sociedad. Traición a el corazón y hundido en la tristeza de la lista sin fe, apostrofa al mundo"?
los valores. al pasado, traición a la pu- pérdida puede, por fin, rnírar la realidad
reza, al barrio, traición a los orígenes, tal cual es y percibir sus secretos. (...) 3. Escuchá Cambalache, de Enrique
a las jerarquías. Cambalache sintetiza Santos Discépolo, y confirmá una de
Piglia, Ricardo. "El tango y la tradición de
bien esa visión del mundo sostenida la traición", en La Argentina en pedazos, las características mencionadas por
en la pérdida y en el engaño. Buenos Aires, Ediciones de la Urraca, Piglia a través de una cita de la letra.
1993, pp. 78-79.

Páginal12
Aguafuertes para celebrar
Ya cumplidos los setenta años de la muerte del auto1, ahora
cualquiera puede publicar o compa1L1r sus textos sin pagar
derechos. Y como para certificar que 2013 será arltiano, por
primera vez serán compiladas sus aguafuertes cariocas.

Silvina Friera

En el mar revuelto de la memoria, la afinidad de los recuerdos funda un nuevo orden alfabétiCO con los ape-
llidos de los escritores que vue lven bajo la confortable oleada del dominio público. Tarde o temprano, el tiempo
ofrece la chance de recon stitui r los pu en tes que el olvido, la omisión o el ninguneo intentaron borrar o quebrar.
La mirada del fléineur -la de mi les de lectores que como topógrafos se entregan a la dicha de tra nsitar y desci-
frar cientos ele páginas como si estuviera n en sus casas- tiene motivos para celebrar el inicio de la temporada.
(. .. ) Después de transcurridos setenta años de la muerte de Roberto Arlt (1942), todas sus obras podrán ser re-
producidas sin que medie restricción o derecho de autor alguno. Este será un año arltiano en el que se augura
un gran batacazo: la publicación por primera vez de cuarenta crónicas cariocas, nunca antes reunidas en un
libro, que el autor de Los siete locos escribió a principios de la década del30 del siglo pasado en Río de )aneiro.
La trama se repite. El tiempo de la espera concluye. Aunque los nombres camb ien. Los Reyes Magos dejan por
J, anticipado sus regalitos en los zapatos de los lectores. (. ..) Todos los primeros de enero varias obras empiezan a
formar parte de este "shock póstumo" de tiem po ilimitado que permite que una constelación textu al esté d isponi-
ble sin pagar derechos. La propiedad intelectual en Argentina -como en los países miembros de la Unión Europea,
Brasil, Israel y Rusia, entre otros- tiene vigencia por setenta años a partir del primero de enero del año siguiente
a la muerte del autor, según dispone el artículo quinto de la ley 11.723. (. ..) En 2008, la obra de Horacio Qu iroga, uno
de los mayores cuentistas del Río de la Plata, entró en esta suerte de paraíso en la tierra para editores y lectores.
Las bondades del dominio público, enhorabuena, pueden ser capitalizadas por lectores y usuarios que quieran
subir y compartir, nuevas tecnologías med iante, Los siete locos, El juguete rabioso, Los lanzallamas o El amor
brujo, por cita r algunos títulos de Arlt que ya están callejeando
n Voces en actiuidad

1
por el amplio espacio virtual, circulando de pantalla en pan -
talla, a tan solo un clic de distancia para descargar. Los devo- :1 } Reflexión
tos del libro impreso, aquellos que observan los e-books aún
con ciertas prevenciones, tendrán su revancha en papel. Entre
4. Respondé las siguientes preguntas.
las novedades editoriales del año, no podía faltar un autén-
1
tico Arlt inédito: cua renta crónicas nunca antes reunid as en
o. ¿Qué es el dominio público? ¿A qu é se
un libro, fechadas entre el 2 de abril y el 29 de mayo de 1930. opone?
Ad ri ana Hidalgo publicará Aguafuertes cariacos, compilado y b. ¿Por qué puede ser motivo de alegría que
prologado por Gustavo Pacheco. Después del impacto que tu - la obra de Arlt entre en dominio públi co?
vieron las Aguafuertes porteñas que publicaba cotidianamente
en El Mundo, Carlos Muzzio Sáenz Peña, el director del d iario, 5. Proponé un título alternativo para el
le ofreció al escritor la oportunidad de viajar por América del artículo. Explicá tu elección.
Sur para escribir notas de viaje. En abril de 1930 llegó a Río de
Janeiro, donde permaneció durante dos meses. Las crónicas 6. Realizá un remix literario de algún título
que escribió desde esa ciudad nunca fuero n publi cadas antes, deArlt.
con excepción de tres textos: "¿Para qué?", "Pobre brasilerita" y
r "Espérenme, que llegaré en aeroplano".(. ..) o. Determ iná de qué género será la obra.
b. Modificá levemente el título arltiano.
Friera, Silvina. "Aguafuertes para celebrar", en Página/12,
c. Di bujá una tapa de libro alusiva.
Buenos Aires, 10 de enero de 2013. Disponible en: [Link]
Acceso: 15 de junio de 2016.

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