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Tema 19 Replanteos

El documento detalla las partes y funciones de la estructura de edificios, centrándose en la cimentación, elementos verticales y forjados. Se describen los tipos de cimentación (superficial y profunda) y sus características, así como los procesos constructivos para estructuras porticadas y de muros de carga. Además, se abordan las cargas que soportan estas estructuras y la resistencia mecánica de los muros de carga ante diferentes tipos de esfuerzos.
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Tema 19 Replanteos

El documento detalla las partes y funciones de la estructura de edificios, centrándose en la cimentación, elementos verticales y forjados. Se describen los tipos de cimentación (superficial y profunda) y sus características, así como los procesos constructivos para estructuras porticadas y de muros de carga. Además, se abordan las cargas que soportan estas estructuras y la resistencia mecánica de los muros de carga ante diferentes tipos de esfuerzos.
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OFICIALES DE ARSENALES DE LA

ARMADA 2022 


Tema 19. Replanteos de diferentes elementos.


REPLANTEOS: CIMIENTOS, ESTRUCTURA, MUROS Y CERRAMIENTOS. TRAZADOS
Partes de la estructura y su función
La estructura de los edificios tiene las siguientes partes:
1. Cimentación. Es la parte del edificio que transmite las cargas al terreno. Es un
elemento muy importante de la estructura, pues cualquier fallo en la cimentación puede
ocasionar problemas muy graves.
2. Elementos verticales. Es la parte de la estructura cuya misión es transmitir a la
cimentación las cargas que soporta el resto de la estructura y el peso de ésta. Estos
elementos, que pueden ser muros o pilares, se apoyan sobre la cimentación.
3. Forjados. Su misión es transmitir las cargas que soporta la estructura a los elementos
verticales de la misma. Son elementos horizontales, que se apoyan sobre los elementos
verticales mencionados anteriormente.

Partes de la estructura
Cimentación
Los esfuerzos que soporta la estructura de un edificio, a través de los elementos
portantes, se transmiten hasta ser absorbidos por el terreno. La misión de los cimientos
es la de repartir homogéneamente las cargas de una edificación al terreno, evitando
asientos diferenciales y protegiendo de la humedad del suelo al resto de la construcción.
El tipo de cimentación a utilizar en cada caso dependerá del tipo de terreno, de las cargas
y del tipo de edificación.

1
Replanteo de las excavaciones para la cimentación y zanjas de saneamiento

Existen dos tipos de cimentación, dependiendo de sus dimensiones en planta y de su


profundidad:
• Superficial
• Profunda

Cimentación superficial

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Este tipo de cimentación es el más frecuente, adecuado para terrenos estables bajo las
cargas del edificio.
Dentro de las cimentaciones superficiales, encontramos tres tipos principales:
• Zapatas aisladas. La cimentación con zapatas aisladas no se puede utilizar en
estructuras con muros de carga, pero sí en estructuras porticadas con
cerramiento de fábrica. Si es necesario cimentar con zapatas aisladas, se
establecerán entre éstos vigas de unión dimensionadas para resistir a flexión la
carga de los muros.

Zapata rígida de una cimentación superficial aislada

• Zapatas corridas. En la construcción de edificios con muros de carga la


cimentación más usual es la zapata corrida de hormigón armado, cuyas
dimensiones y armaduras, se dimensionarán en función de las solicitaciones en
el muro, las características, y el tipo de suelo. Deberán enlazarse las
cimentaciones de los distintos muros de la manera más eficaz posible.

Zapata flexible de base rectangular en una cimentación superficial

La base de la zapata corrida de un muro será siempre horizontal y estará situada en un


solo plano cuando sea posible. En caso contrario se distribuirá en banqueos con
uniformidad.

3
Banqueo de zapata corrida

• Losa de cimentación. La losa de cimentación se utiliza cuando la capacidad


portante del terreno es muy baja y son previsibles por ello asientos diferenciales.
Estos asientos darían lugar a la aparición de fisuras.

Cimentación profunda
Estas soluciones son menos frecuentes por ser más costosas. Estas cimentaciones
transmiten las cargas de la estructura al terreno con mayor capacidad de soporte
situado bajo el terreno más superficial. Se utiliza únicamente cuando resulta más barato
que retirar el terreno de poca capacidad portante y sustituirlo por otro más resistente.

Sección de un terreno en el que emplearíamos cimentación profunda

Dentro de las cimentaciones profundas se incluyen:


• Pilotes.

4
• Pozos de cimentación.
Los costes de las distintas tipologías de cimentación de menor a mayor, son los
siguientes:
Zapata aislada, zapata corrida, losa de cimentación, pilotes y pozos de cimentación.

Formación de pilotes hincados por percusión sin extracción de tierras

Pilotes con cuchara bivalva

5
Construcción de pilotes con barrera helicoidal

Elementos verticales
Hay dos tipos de elementos estructurales verticales, los pilares y los muros de carga,
dando lugar a dos tipos de estructuras: porticadas y de muros de carga.
Como veremos a continuación estos dos tipos de construcciones son totalmente
diferentes. En ambos casos podremos emplear el bloque Termoarcilla para construir los
muros.
Estructura porticada
Lo característico de estas estructuras es que en ellas están separadas las funciones
estructural y de cerramiento. La función estructural (soporte de las cargas gravitatorias)
la realizan los pilares (elementos verticales), la función de cerramiento (aislamiento e
impermeabilidad) la realizan los muros de fábrica.
Los pilares soportan los forjados y transmiten las cargas a la cimentación, formando el
conjunto la estructura del edificio.
Proceso constructivo (Estructuras de hormigón armado)
La forma de construir estas estructuras es la siguiente:
Se ejecuta la cimentación del edificio, sobre ella se levantan los pilares de planta baja.
Una vez levantados los pilares, se construyen las vigas (elementos horizontales) que
apoyan en los distintos pilares. Estas vigas son las que soportan el forjado de la primera
planta. Para levantar más alturas se repetirá la secuencia: sobre el forjado se apoyan de
nuevo los pilares de la siguiente planta, normalmente en continuidad con los de la
anterior, y se repite el proceso.

6
Para conectar los pilares con el resto de la estructura, habrá que dejar las esperas
necesarias que permitirán trabajar como un único elemento a los pilares de las distintas
plantas.

Proceso constructivo de estructuras reticulares

Es importante destacar que la ejecución de cada planta requiere que los elementos
resistentes de las plantas inferiores hayan alcanzado resistencias suficientes para
soportar la siguiente. Cuando no son suficientes, habrá que apear adecuadamente.
En este tipo de estructuras, las luces entre pilares pueden ser grandes, consiguiéndose
amplios espacios diáfanos.
En estructuras metálicas con perfiles de acero laminado, habitualmente se construyen
primero los pilares y vigas y posteriormente los forjados.

Cerramiento en estructuras porticadas


Una vez explicado el proceso constructivo, puede verse que los muros de fábrica no
tienen ninguna función estructural. Por ello no es necesario un cálculo mecánico de los
mismos.
En este tipo de estructuras, los muros construidos con bloque Termoarcilla, tienen la
función de separar habitaciones, y realizar el cerramiento del edificio.
Los muros Termoarcilla se construyen cuando ya existe el forjado.
Por tanto, en una estructura porticada, si derrumbamos un muro de la fachada, no se
vendría abajo el edificio.
Estos muros, soportan como cargas verticales, únicamente su peso propio.
Los muros situados en la fachada, denominados de cerramiento, están sometidos
además de a su propio peso, a las cargas horizontales de viento.
Por este motivo, el espesor de los muros de cerramiento puede ser menor que el de los
muros de carga, teniendo en cuenta que soportan menos cargas verticales.
La limitación en cuanto a espesor en este tipo de muros, se debe a condicionantes de
aislamiento acústico y térmico (en el caso de muros exteriores).

7
Transmisión de las cargas
Como hemos visto, tenemos dos tipos de cargas:
• Horizontales (viento, empuje de tierras, sismo, etc). Fundamentalmente de
viento, en zonas no sísmicas.
• Verticales (pesos propios, cargas de los forjados).

Cargas de viento
En una estructura porticada, la acción del viento se transmite en primer lugar a los muros
que componen el cerramiento, en los que el viento incide perpendicularmente.
Asimismo, las cargas de viento se transmiten a los forjados, que a su vez las transmiten
a los pilares.

En este tipo de estructuras los muros interiores no colaboran para soportar las acciones
de viento. Por este motivo, no es preciso contar con muros de fábrica en las dos
direcciones.

Cargas verticales debidas a los forjados y al peso de las plantas superiores


En una estructura porticada son los pilares los que soportan estas cargas.

Estructura de muros de carga

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En este tipo de estructuras, los elementos verticales que soportan el forjado son los
muros de fábrica, en este caso de Termoarcilla.
Este sistema estructural cuenta con dos tipos de elementos verticales:
• muros de carga. Sobre ellos apoya directamente el forjado.
• muros de arriostramiento. Son perpendiculares a los muros de carga y son
necesarios para soportar las acciones horizontales.
Proceso constructivo
La construcción de estas estructuras debe realizarse levantando simultáneamente los
muros de carga y los muros de arriostramiento (perpendiculares a los muros de carga).
Sobre los muros de carga se apoya el forjado. Sobre el forjado se apoyan los muros de
la planta superior, y se repite el proceso.
Los muros de arriostramiento, para que cumplan su función adecuadamente han de
realizarse al mismo tiempo que los muros de carga, trabando perfectamente ambos.

En este tipo de estructuras, los muros separan habitaciones, realizan el cerramiento del
edificio, y además tienen función estructural.
Por tanto, en una estructura de muros de carga, si derrumbamos uno de los muros,
podría venirse abajo el edificio.
En este tipo de construcciones, las luces del forjado no deben ser mayores de 8 metros.
Estos muros, soportan como cargas verticales su peso propio, y las cargas de las plantas
superiores (muros y forjados).
Los muros situados en la fachada, están sometidos además a las cargas horizontales de
viento.
El espesor de estos muros suele ser mayor que el de los muros de estructuras porticadas,
teniendo en cuenta que soportan cargas verticales mucho más importantes.
La limitación en cuanto a espesor en este tipo de muros, se debe además de a
condicionantes de aislamiento acústico y térmico (en el caso de muros exteriores), a

9
condicionantes de tipo mecánico. Por ello, es necesario realizar un cálculo de los
mismos, para obtener el espesor necesario en función de las cargas.
Es importante esperar, en la fase de construcción, a que los muros de carga hayan
alcanzado resistencia suficiente, antes de cargarlos con el peso del forjado.

Transmisión de las cargas


Como hemos visto, tenemos dos tipos de cargas:
• Horizontales (viento, empuje de tierras, sismo, etc).
• Verticales (pesos propios, cargas de los forjados).

Cargas de viento
En una estructura de muros de carga, la acción del viento se transmite en primer lugar
a los muros que componen el cerramiento, en los que el viento incide
perpendicularmente.
Asimismo, las cargas de viento se transmiten a los muros paralelos a la dirección del
viento.

Deformaciones de la estructura de muros de carga por el viento

10
Transmisión de las cargas de viento

Por este motivo, en estructuras con muros de carga, nos interesa disponer de muros en
las dos direcciones, para soportar la acción del viento, que puede darse en las dos
direcciones.

Cargas verticales debidas a los forjados y al peso de las plantas superiores


En una estructura de muros de carga son éstos los que soportan dichas cargas.
En caso de que no haya coincidencia vertical de los muros, habrá que reforzar
adecuadamente la zona del forjado donde apoyan, dimensionando éste para soportar
las cargas que transmiten los muros.

Diversos aspectos sobre el muro de carga


Resistencia mecánica de un muro de carga
Vamos a hablar de conceptos estructurales, abordando el tema aplicado al caso de
comportamiento resistente de un muro de fábrica.

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Resistencia a Compresión. Un muro tiene una elevada resistencia a compresión, si es
capaz de soportar cargas verticales fuertes. Las cargas verticales son: el peso propio de
muro, las cargas que transmiten los forjados, etc.

Ejemplo de cargas verticales

Bajo cargas verticales excesivas, los morteros resultan aplastados, someten a tracciones
locales a las piezas en dirección horizontal, y producen su fisuración vertical.
Por lo tanto, un muro próximo al colapso por una compresión excesiva presenta una
serie de grietas verticales que dividen progresivamente el muro hasta convertirlo en una
sucesión de pequeñas columnas. La forma de evitar el colapso de un muro sería
aumentar el espesor del mismo, o utilizar piezas y mortero de mayor resistencia.

Resistencia a Tracción. Se produce cuando sobre un muro se aplican cargas que tienden
a separar las piezas del mismo.

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Resistencia al Corte. Un muro tiene elevada resistencia al corte, si es capaz de soportar
cargas horizontales en su propio plano. Ejemplo: cargas de viento aplicadas sobre un
muro paralelo a la dirección del viento.
Al mismo tiempo se produce una flexión en el muro, por el desplazamiento que se
produce entre las caras del muro.
Puede producirse el deslizamiento de una parte del muro a lo largo de un tendel, por un
esfuerzo excesivo de corte (por ejemplo, a lo largo de una barrera antihumedad situada
en un tendel, si no existe un rozamiento suficiente entre ésta y la fábrica).

Deslizamiento por cortante

Resistencia a Flexión. Un muro tiene elevada resistencia a flexión, si es capaz de


soportar cargas que tienden a doblar el muro. Al producirse flexión en un muro,
aparecen zonas comprimidas y zonas traccionadas.
Estas cargas pueden estar aplicadas en distintos planos. Vamos a ver los casos más
frecuentes:
• Cargas horizontales perpendiculares a su plano. Ejemplo: cargas de viento
aplicadas sobre un muro perpendicular a la dirección del viento.

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Flexión en el plano perpendicular al muro

Ante acciones horizontales perpendiculares a su plano, el muro puede volcar o sufrir una
rotura por flexión. En este último caso suelen aparecer grietas o fisuras en los tendeles.
• Cargas horizontales en el plano del muro. Ejemplo: muro perteneciente a una
estructura de muros de carga, paralelo a la dirección del viento.

Aplastamiento local

Flexión en el plano del muro debida a cargas horizontales

Ante acciones horizontales en su plano, el muro puede sufrir un aplastamiento local (con
la aparición de fisuras horizontales) o incluso pandear (produciéndose fisuras verticales
en una de las caras).

• Cargas verticales aplicadas de forma excéntrica en el muro. Se produce en los


muros de carga exteriores.

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Flexión en el plano del muro debida a cargas verticales

Un muro excesivamente esbelto y cargado verticalmente puede pandear. Debido a la


deformación que se produce, aparecen grietas horizontales en una de sus caras.
• Cargas verticales en el plano del muro. Se produce este tipo de flexión cuando
hay deformación del forjado sobre el que apoyan estos muros.

Flexión en el muro debida al asiento de la cimentación

Flexión en el muro debida a deformaciones del forjado

Se pueden producir asientos diferenciales puntuales de algún pilar que arrastre al muro
en su movimiento o lo empuje en una dirección perpendicular a su plano.
También puede haber asientos en los extremos de las cimentaciones corridas o en sus
puntos medios, que en cualquier caso afectarían al muro apoyado sobre ellas.
Las estructuras con muros de carga están proyectadas para soportar esfuerzos
de compresión. Por este motivo debemos minimizar los esfuerzos de tracción y
de flexión, ya que las fábricas tienen poca resistencia frente a este tipo de acciones.

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Disposiciones específicas de los muros de carga
Vamos a señalar una serie de consideraciones de carácter general sobre el
comportamiento mecánico de los muros de carga:
• Los muros de carga, no deben ser cargados hasta que la fábrica haya alcanzado
la resistencia suficiente.
• Las juntas de la fábrica apenas tienen capacidad para resistir tracciones; el
mortero, aunque adherido a las piezas, tiene principalmente la misión de servir
de asiento y transmitir cargas verticales. El muro es un elemento constructivo
concebido para resistir cargas verticales (peso de los forjados y de las plantas).
• Deben evitarse los muros esbeltos (muy altos y de poco espesor), ya que pueden
acarrear problemas de estabilidad por pandeo.
• Las cargas verticales que soportan los muros han de repartirse uniformemente a
lo largo del mismo. Deben evitarse las cargas puntuales. En caso de que esto no
sea posible, pueden utilizarse armaduras de tendel o zunchos de reparto, según
la cuantía de la carga, para distribuir estas cargas concentradas.
• La distancia entre muros de arriostramiento deberá ser como máximo de unos 8
metros, igual que para el resto de fábricas.
• La transmisión de las cargas verticales debe realizarse adecuadamente entre
hiladas, por lo que el mortero de la junta horizontal debe penetrar en las
perforaciones de los bloques.
• Las estructuras de muros de carga deben comprobarse mediante cálculo.

Espesores de los muros


Al proyectar una estructura con muros de carga, debemos asegurar que todos los muros
tendrán suficiente resistencia ante las cargas que deben soportar.
Para ello analizaremos fundamentalmente:
• cargas a que se verá sometido el muro de carga (peso propio, cargas del forjado
y cargas horizontales).
• arriostramientos necesarios para soportar las cargas horizontales, normalmente
debidas al viento.
Además, estará debidamente justificado en el proyecto el espesor de los muros, en
cuanto a exigencias de aislamiento térmico y acústico.
En muchos casos, los parámetros que van a determinar un espesor mínimo de muro van
a ser los térmicos y acústicos, y no los mecánicos, sobre todo en edificios de poca altura.

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Debe tenerse en cuenta que un mayor espesor de muro mejora considerablemente el
confort del espacio habitado en invierno, y sobre todo en verano.
En este sentido, deberá adecuarse el espesor de los muros a las luces de los forjados y,
como se ha insistido, deberán emplearse forjados suficientemente rígidos.
El espesor de los muros Termoarcilla de una sola hoja exteriores será como mínimo de
24 cm, tanto en estructuras de muros de carga como en estructuras porticadas. En zonas
con climatología adversa se recomiendan espesores en muros exteriores de una sola
hoja de 29 cm.
En este sentido se aprecia que la limitación del espesor en muros exteriores de una sola
hoja, no solo se debe a condicionantes de tipo mecánico o estructural, sino también a
aquellos otros que aseguren un aislamiento y confort en la vivienda adecuados.
El espesor de los muros interiores de carga se calculará siguiendo restricciones
mecánicas o de tipo acústico.

Cargas soportadas por muros de carga


Los muros de carga deben soportar cargas verticales y horizontales.
Dentro de estas, las principales son verticales: peso de los elementos que apoyan sobre
el muro (forjado y pisos superiores) y peso propio del muro.
Las cargas horizontales a que se puede ver sometido un muro de carga pueden ser:
viento, empuje de tierras en muros de sótano, sismo, etc.
Para poder dimensionar adecuadamente el muro de carga (definir su espesor), deben
conocerse sus dimensiones y arriostramientos, pero también deben determinarse
cuales serán las cargas que soportará.

Arriostramiento
El arriostramiento de un muro tiene la función de dar una mayor estabilidad al mismo,
frente a los empujes horizontales. Ello se consigue disponiendo muros perpendiculares
al primero que ayudan a soportar los empujes laterales producidos por el viento o las
tierras.
La ejecución de los muros de arriostramiento debe realizarse al tiempo que se ejecutan
los muros de carga, para conseguir un perfecto trabado entre ellos. Cuando no sea
posible la ejecución al tiempo, deberán disponerse armaduras en el tendel que permitan
el trabado necesario para un buen arriostramiento.
Una buena disposición de los muros de arriostramiento es fundamental para conseguir
que la estructura de muros de carga trabaje adecuadamente.

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Forjados
La función del forjado, es la de soportar las cargas de uso de un edificio.
Los forjados son elementos sometidos a cargas verticales y a acciones horizontales de
viento o sísmicas. Para su correcto funcionamiento deben contemplarse las siguientes
condiciones:
• La rigidez del forjado debe ser adecuada.
• La flecha debe estar limitada para evitar la fisuración de los elementos de fábrica
que apoyan en el forjado.

Tipos constructivos de forjados


Hay varios tipos de forjados:
• unidireccionales.
• reticulares.
• losas prefabricadas.
El uso de un tipo u otro de forjado dependerá de los condicionantes específicos de cada
obra.
Los distintos tipos de forjados apoyarán sobre los muros de carga o sobre las vigas
planas, dependiendo del tipo de estructura de que se trate.
Forjados unidireccionales
Son los forjados más comunes.

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Elementos
Los forjados unidireccionales más comunes, se componen de:
• Viguetas. Las viguetas suelen ser prefabricadas de hormigón pretensado.
• Bovedillas. Las bovedillas pueden ser cerámicas, de hormigón, de porexpan o de
arcilla expandida.

19
Bovedillas cerámicas

• Zuncho de atado. El zuncho es una viga de hormigón realizada en la coronación


del muro, con armaduras longitudinales (redondos) y armadura transversal
(cercos).
El zuncho de atado garantiza:
la unión entre sí de las viguetas del forjado.
la unión del muro o viga plana con el forjado.
la transmisión uniforme de las cargas del forjado al muro o viga de apoyo.

• Capa de compresión. La rigidez de este tipo de forjados se consigue mediante la


incorporación de una losa armada de hormigón que une todos los nervios del
forjado.
La capa de compresión está compuesta por un mallazo (armadura electrosoldada con
varillas de acero en dos direcciones perpendiculares, en forma de malla) que se coloca
sobre las bovedillas y que posteriormente se hormigona. Esta capa consigue el reparto
uniforme de las cargas.

Mallazos de acero con barras sencillas y dobles

Ejecución
La puesta en obra de un forjado comprende las siguientes operaciones:
1. Nivelación y enrasado, en caso de apoyar sobre muros de carga.

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2. Colocación de viguetas.
3. Apuntalamiento, generalmente cada 2,5 metros, haciendo coincidir el puntal con el
refuerzo transversal.
4. Colocación de bovedillas, encofrados y armaduras de zunchos, malla de reparto y
negativos.
5. hormigonado: humedecimiento de las bovedillas y encofrados, preparación,
transporte y vertido del hormigón en el sentido de las viguetas, vibrado y alisado del
hormigón, teniendo en cuenta la aportación de agua en verano u la protección contra la
lluvia y el viento en invierno.
6. desencofrado y desapuntalamiento: los puntales no deben aflojarse antes de los siete
días posteriores al hormigonado, ni suprimirse antes de los 21 días. Luego se
retiran puntales, sopandas y durmientes.

Sistema de encofrado recuperable a base de planchada, quedando todo el techo liso

Forjados reticulares
Esta solución se utiliza menos en estructuras con muros de carga.

21
Elementos
Este tipo de forjado se caracteriza por tener armaduras dispuestas en dos direcciones
perpendiculares (los unidireccionales solo en una dirección). El encofrado en forma de
bañera invertida, define una cuadricula, dentro de la cual se sitúan las armaduras
longitudinales y transversales. Se obtiene así un forjado con nervios en dos direcciones.
Es necesario un apeo provisional del encofrado que da forma al forjado.
Ejecución
1. Se coloca el encofrado formado por elementos con forma de bañera invertida. Este
ha de apearse de forma adecuada para poder eliminar el encofrado sin retirar
completamente el apuntalamiento. Así se puede aprovechar el encofrado en otra
colocación, sin esperar al fraguado completo del hormigón.
2. Colocación de armaduras, siguiendo la cuadrícula definida por el encofrado.
3. Hormigonado de la losa.
4. Deseconfrado, en algunos casos se retiran los puntales al tiempo.
5. Retirada de puntales: los puntales no deben aflojarse antes de los siete días
posteriores al hormigonado, ni suprimirse antes de los 21 días. Luego se retiran
puntales, sopandas y durmientes.

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Forjados de losas prefabricadas
Al tratarse de una solución prefabricada, su ejecución es muy rápida, consiguiéndose
grandes rendimientos. El inconveniente es la necesidad de una grúa de gran tamaño que
permita mover y situar en su posición los elementos prefabricados.
Dentro de este tipo de forjados, la losa prefabricada puede ser:
• De hormigón: Alveoplaca.

Pavimento construido a base de losas prefabricadas de hormigón armado

• De cerámica: Placa cerámica pretensada.

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Elementos
Este tipo de forjado tiene como elementos:
- zuncho perimetral armado.
- placas prefabricadas.
- capa de compresión, en algunos casos. Este tipo de forjados tiene una gran rigidez, por
lo que no será imprescindible en todos los casos la ejecución de esta capa.

Ejecución
1. Nivelación y enrasado, en caso de apoyar sobre muros de carga.
2. Colocación las placas prefabricadas.
3. Realización de zuncho perimetral.
4. Hormigonado de juntas entre placas.
5. Capa de compresión, si procede.

Forjados de cubierta

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Dentro de los forjados del edificio hay que diferenciar el de cubierta, que es el que define
el cerramiento superior del edificio.
En los forjados de cubierta existen problemas específicos debidos a movimientos de tipo
térmico, por lo que se considerarán los siguientes aspectos:
• Debe tenerse en cuenta que debido al coeficiente de dilatación del hormigón
armado, se pueden producir movimientos de varios milímetros entre invierno y
verano, por lo que debe aislarse suficientemente dicho forjado de cubierta para
evitar las consiguientes deformaciones cíclicas producidas.
• Es conveniente evitar en cubiertas planas el empleo de colores oscuros para
reducir el calentamiento por radiación de los elementos de cubierta.
• También debe favorecerse el empleo de cubiertas ventiladas o frías.
La superposición de las deformaciones que provienen simultáneamente de dos
direcciones del forjado puede hacer que aparezcan con mayor intensidad fisuras en las
esquinas del edificio. El problema se agrava en los forjados de última planta.
Los forjados de cubierta pueden ser:
• Planos. Cuando la cubierta es plana, las cargas que debe soportar son menores
en general que las del resto del edificio, pero está más expuesto a otras acciones
(lluvia, hielo), que deberán tenerse en cuenta.

Forjados de cubierta planos

• Inclinados. Las cubiertas inclinadas tienen una complicación añadida, ya que


pueden producir esfuerzos horizontales importantes, que el muro de fábrica no
puede absorber. En este caso es imprescindible incorporar elementos
estructurales capaces de soportar dichos esfuerzos.

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Forjados de cubierta planos

Otros elementos no estructurales


En las edificaciones encontramos otros elementos de apariencia similar a los muros de
carga, pero que difieren de estos en los materiales utilizados en su construcción y en la
función de los mismos.
Tabiquería
Son los muros que se construyen para separar habitaciones dentro de una misma
vivienda. No tienen función estructural, por eso se levantan posteriormente al forjado.
No soportan la carga del forjado, y por lo tanto pueden derribarse en cualquier
momento. No es necesario que se levanten al mismo tiempo que los muros de carga,
pues no están unidos a ellos. Son muros de poco espesor.

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Este tipo de muros se realiza con ladrillo hueco, dado que para este uso ofrece claras
ventajas con respecto al ladrillo macizo o perforado:
- Menor coste.
- Menor peso propio

Pero tiene como inconvenientes:


- Menor resistencia a compresión.

Tabicón
Es una pared formada por ladrillo hueco doble, de 8 cm de espesor, destinada a cerrar
espacios de gran longitud (locales comerciales) y dependencias húmedas de las

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viviendas (cocina, aseo, baño, lavadero, etc), para mejorar la colocación de las
instalaciones, evitar humedades y soportar los elementos colgados o empotrados.

Tabique
Es el elemento clásico de compartición en la distribución interior de cualquier tipo de
edificación; normalmente se elaboran con ladrillo hueco de 5 cm de espesor.

Muros de fachada
Son los correspondientes al cerramiento de los edificios con el exterior.
Hasta la aparición del bloque Termoarcilla en el mercado, los muros de la fachada se
construían con dos hojas. Es lo que se denomina muro multicapa, compuesto por un
muro u hoja exterior, un muro (hoja) interior, y una separación entre ambos, donde
puede colocarse un material aislante.
Estas dos hojas de muro pueden ser resistentes o no, dependiendo del tipo de estructura
que soporte la vivienda: estructura porticada o estructura de muros de carga.
Si la estructura es de muros de carga, los muros de fachada serán resistentes, pues
soportan el forjado y las cargas de viento.
Existen varias tipologías de muros de fachada o cerramiento:
- Muro de una sola hoja de Termoarcilla (resistente). Estructura de muros de carga.
- Muro de una sola hoja de Termoarcilla (no resistente). Estructura porticada.
- Muro de dos hojas (no resistentes). Estructura porticada.
- Muro de dos hojas (solo una resistente). Estructura de muros de carga.
- Muro de dos hojas (las dos resistentes). Estructura de muros de carga.
Si tenemos dos hojas de muro paralelas en una estructura de muros de carga, para que
podamos considerar que son las dos resistentes, debemos conectar estas dos hojas
mediante armadura de tendel (al menos una cada tres hiladas) o mediante llaves de
conexión en una cuantía muy elevada.
De cualquier forma, al tener dos paños de muro paralelos, sean o no resistentes,
debemos colocar llaves de conexión entre ambos, para unirlos, aunque en este caso el
número de llaves a emplear es mucho menor que en el caso de muros resistentes.
En los muros multicapa, queda una cámara de aire entre los dos muros que puede
utilizarse para la colocación de un aislante térmico, como puede ser el porexpan, la lana
de roca, espuma de poliuretano, etc.
Con muros de una sola hoja de Termoarcilla se puede conseguir un aislamiento térmico
similar al de muros multicapa, debido a la geometría y el espesor de los bloques.

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La fachada ventilada
La fachada ventilada es un elemento constructivo que consta de dos hojas, una exterior
y otra interior, que contienen entre ambas una cámara de aire ventilada a la que se
encomienda la estanqueidad y la protección de la radiación solar directa.
Las dos hojas se convierten en el caso de la fachada ventilada en dos elementos
constructivos con misiones y relaciones con el edificio absolutamente diferentes.

Sección de fachada ventilada

La hoja interior
La hoja interior forma parte del conjunto solidario del edificio pudiendo ser portante o
de cerramiento. Ésta deberá garantizar el aislamiento térmico, supondrá el cierre del
espacio interior y constituirá el soporte de la hoja exterior.
La hoja exterior
La hoja exterior debe entenderse como una envolvente global del edificio, tendida sobre
éste como un elemento absolutamente independiente. Su función es la de conformar la
cámara de aire y definir la imagen exterior del edificio.
La hoja exterior puede estar formada por cualquier material que resista la intemperie.
Los materiales que se pueden emplear son diversos: ladrillo cara vista, ladrillo con
revestimiento continuo, aplacado de piedra, paneles metálicos, paneles de alta
densidad, etc.

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Ambas capas deben ser lo más independientes posible, aunque lógicamente, la exterior
debe anclarse mediante llaves a la interior, o a elementos de la estructura, para ser
estable.

Colocación de llaves entre las dos hojas para dar mayor estabilidad

En cualquier caso, un objetivo importante de la puesta en obra será garantizar el libre


movimiento de esa hoja exterior. Su alta exposición a los agentes atmosféricos y a la
radiación solar, su delgadez y la forma de ser soportada, exigen una alta libertad de
movimientos diferenciales de cada pieza y del conjunto respecto al soporte.
La hoja exterior puede tener espesores variables según el material empleado para
resolverla, con la única limitación que establece su propia estabilidad y la unión de las
piezas. El caso más habitual será el de un muro de medio pie de ladrillo con o sin revoco
exterior o el de un chapado de piedra. En todo caso, el sistema de sujeción debe ser el
adecuado para anclar el material elegido.

La cámara de aire
La cámara evacua el agua que pueda penetrar a través de la hoja exterior, de manera
que en ningún caso pueda llegar hasta la hoja interior. Así garantiza la estanqueidad y
que la hoja interior esté siempre seca. Para ello es preciso que los alambres que forman
las lañas de unión y que son el único contacto entre las dos hojas, tengan un pliegue
central que actúe de goterón o una pequeña inclinación hacia el plano de fachada.
Además, el calor que acumula la cámara se evacua por convección, de manera que el
elemento interior queda perfectamente protegido de los aportes solares directos.
El proceso constructivo
En el caso de fachada ventilada, el cerramiento se construye de dentro hacia afuera, lo
que permite poder realizar simultáneamente la obra interior (acabados, pavimentación,
tabiquería, yesos...) y la cara exterior del mismo.
1. Hoja interior

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Primero se realiza la hoja interior de la fachada con bloques Termoarcilla. Con objeto de
asegurar la estanqueidad y permitir un aislamiento térmico y acústico adecuado, es
conveniente enfoscar la superficie del muro de Termoarcilla que da a la cámara, o al
menos rejuntar exteriormente las juntas verticales.
A la vez se van colocando las llaves o lañas de fijación de la hoja exterior. Las llaves de
fijación de la hoja exterior deben quedar en todo caso a la vista.
Si es necesario se añaden materiales aislantes en las zonas en las que puedan aparecer
puentes térmicos.
Al levantar la hoja interior es conveniente situar simultáneamente los precercos de los
huecos. Así se garantiza el correcto replanteo de la fachada y se facilita la estanqueidad
en este punto.
2. Hoja exterior
Por último se ejecuta la hoja exterior (evitando la caída de mortero al interior de la
cámara si se trata de una hoja de ladrillo), dejando los huecos necesarios para garantizar
la ventilación de la misma.
Se debe tener en cuenta la alta exposición de la hoja exterior, la cual puede llegar a sufrir
saltos térmicos de entre 50ºC y 80ºC, según su color. Por esto, dicha hoja no debe
presentar ninguna conexión rígida con el edificio y se construirá con las juntas necesarias
para asegurar su deformación libre. Cada edificio y cada situación concreta requerirá un
estudio preciso de las juntas, aunque se recomienda que la distancia entre las mismas
no sobrepase nunca los 15 metros. El espesor de estas juntas estará comprendido entre
10 y 20 mm.
La altura máxima de la hoja exterior se verá limitada por su propia estabilidad.
La hoja debe apoyarse de alguna manera en los cantos de los forjados de cada una, dos
o tres plantas. Cada tramo de la hoja exterior debe ser independiente del inferior y del
superior. Existirá una junta horizontal que impedirá cualquier deformación del apoyo
que pueda ponerlo en contacto con la hoja inferior. Por este motivo es recomendable
ejecutar primero la hoja exterior de la planta más alta del edificio e ir descendiendo
hasta la planta más baja. Existe la posibilidad de construir la hoja exterior continua en
toda la altura del edificio, utilizando llaves que deslizan sobre unas guías solidarias con
la estructura, siendo necesario en este caso reforzar la fachada con armaduras en los
tendeles.
2.1. Las llaves y otras uniones
La estabilidad de la hoja exterior se consigue utilizando llaves que la anclan a la hoja
interior portante o a los elementos de la estructura. El sistema de fijación sólo permitirá
el movimiento de la hoja exterior en su propio plano, evitando el acercamiento o
separación a la hoja interior.

31
La disposición y capacidad mecánica de los elementos de unión dependen de diversos
factores: el diseño de la propia llave, el material, su colocación, la exposición del edificio,
la profundidad de la cámara, etc. Se deberá exigir a los fabricantes de estos productos
las indicaciones técnicas necesarias para su correcta puesta en obra. La posición de las
llaves y su cuantía dependerá directamente de su función, debiendo quedar éstas
correctamente especificadas en el proyecto.

Tipos de llaves

La distancia entre llaves no debe superar los 40 cm en vertical y 90 en horizontal, siendo


conveniente su disposición alternada. Se recomienda una cuantía de 35 a 50 mm2/m2
para cámaras de menos de 10 cm.

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Pueden distinguirse además dos tipos de fijaciones: las que se distribuyen por toda la
hoja interior y las que se fijan exclusivamente en las testas de los forjados. En este último
caso el cálculo debe garantizar la resistencia de la hoja exterior a las acciones
horizontales.
Cuando la hoja exterior se extiende a lo alto de varias plantas, el peso propio de las
plantas superiores compensa las tracciones que las acciones horizontales pueden
provocar en las plantas inferiores. Sólo en la última planta, la seguridad de esa cobertura
queda un poco reducida y es conveniente aumentar el número de llaves.

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La imposibilidad de un posterior mantenimiento de la protección de estos anclajes y su
exposición a la humedad hacen imprescindible que sean de acero inoxidable.

2.2. El soporte de la hoja exterior en una construcción de altura.


La mayor dificultad en el diseño de una fachada ventilada de hoja exterior pesada, la
plantea el soporte de la misma cuando la altura del edificio excede los límites razonables
para una lámina tan esbelta. Para edificios de más de tres plantas de altura es habitual
el recurso al apoyo en cada forjado, o en cada dos o tres forjados.
Para minimizar el puente térmico que supone el apoyo de la hoja exterior en el forjado,
se puede utilizar alguno de los siguientes sistemas:
• Con elementos metálicos de soporte, anclando al canto del forjado los apoyos
para la hoja exterior. Estos apoyos serán especialmente diseñados para sustentar
los ladrillos, las chapas de piedra o las diversas placas que se puedan emplear.
Lo más habitual es el uso de angulares con un ala fija en el borde del forjado y la
otra volando para recibir la carga de la hoja exterior. El angular debe ser de acero
inoxidable, la fijación sencilla y sólida y además debe resolver las imprecisiones
constructivas del forjado. El perfil metálico del apoyo no debe llegar hasta el
exterior de la hoja, sino quedarse a unos 2 cm para permitir el sellado elástico
de la junta.

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Entre el perfil y el material que conforma la hoja exterior de la fachada se dispondrá un
material aislante para evitar el puente térmico en el canto del forjado. También es muy
aconsejable disponer un babero que conduzca las aguas hacia el exterior a la altura de
cada apoyo, protegiendo así los tornillos de fijación y el perfil (en muros de ladrillo, la
evacuación se suele hacer por los huecos de las llagas, dejando libres uno de cada tres
ladrillos en la hilada de apoyo).
• Modificar el canto del forjado con un pequeño vuelo que permite el apoyo
completo de la hoja exterior.
• Utilizar piezas cerámicas especiales, gruesas y con alta resistencia mecánica,
colocadas en voladizo sobre el canto del forjado y ancladas al mismo mediante
fijaciones de acero inoxidable.

La formación de huecos
1. Situación de la carpintería en la fachada

Sección de fachada ventilada con detalle de carpintería

Los huecos de la fachada pueden situarse en tres posiciones diferentes, siempre que se
garantice debidamente la estanqueidad:
• A haces interiores, siendo la carpintería solidaria con la hoja interior y estando
envuelta por un marco que asegura la evacuación del agua hacia el exterior sin
que pueda introducirse en la cámara. Es lo más adecuado en el caso de emplear
una carpintería de hojas abatibles, para que sea practicable desde el interior sin
problemas. Se consigue además un efecto de fuerte sombra en los huecos.

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• A haces exteriores. La carpintería se encuentra más expuesta a los agentes
atmosféricos y existe dificultad para garantizar la estanqueidad de la parte
superior. Aumenta considerablemente el efecto invernadero, pero se consigue
una imagen tersa y plana de la fachada.
• A haces intermedios, con la carpintería a la altura de la cámara de aire. Es la
posición que más ventajas ofrece de las tres y la más acorde con el proceso
constructivo general de la fachada ventilada. Se introduce el precerco en la
cámara de aire, asegurando la unión rígida con la hoja interior. Se facilita el cierre
estanco de la cámara gracias al sellado con la hoja exterior. Existen precercos
específicos para resolver esta situación.
El único inconveniente es la limitación en la apertura de las hojas de la carpintería, por
lo que hay que recurrir a soluciones de hojas correderas, oscilobatientes o diseñar una
carpintería combinando paneles fijos y móviles de manera que los practicables nunca
tengan las bisagras en el borde de un hueco para que la hoja pueda abrirse más de 45º.
2. Los dinteles y las cajas de persiana
Lo habitual es utilizar un dintel para cada una de las hojas que componen el cerramiento,
aunque el dintel interior puede desaparecer si la caja de persiana ocupa todo el espacio
existente entre la parte superior de la carpintería y el forjado. Para la hoja exterior se
pueden utilizar piezas cerámicas armadas o perfiles metálicos ocultos.
Existen también soluciones de dintel único que en una sola pieza resuelven la sujeción
de las hojas interior y exterior y que se colocan en la cámara de aire.
3. Recomendaciones para garantizar la estanqueidad
Para evitar que la humedad de la hoja exterior pueda penetrar al interior de la cámara
o a la hoja interior de la fachada, se pueden observar las siguientes recomendaciones
generales:
• Mantener la cámara limpia, teniendo especial cuidado de que no caiga mortero
en el interior durante la ejecución.
• Colocar las llaves o lañas que unen los muros inclinadas hacia el exterior, o con
un doblez intermedio u otro tipo de goterón en el centro que impida que las
gotas de agua lleguen a la hoja interior.
• Utilizar baberos de materiales impermeables en los dinteles y sobre las cajas de
persianas. Igualmente en los apoyos o sujeciones intermedios de la hoja exterior
sobre los forjados.
• Prever en la hoja exterior huecos a través de los cuales se evacuará el agua
desplazada por los baberos y por los que se ventilará la cámara (en hojas
exteriores hechas con ladrillo se suelen dejar algunas llagas sin rellenar en la
primera hilada sobre todos los apoyos y sobre los dinteles). No debe olvidarse

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dejar huecos de ventilación en el caso de que la cámara se vea interrumpida en
altura por vuelos del forjado.
• Diseñar cuidadosamente el alféizar y el telar de los huecos para conducir el agua
desde la carpintería hasta el plano exterior de la fachada.
• Proteger la hoja interior con baberos en todo el perímetro de los huecos.

Puntos clave en la construcción de fachadas ventiladas

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TRAZADOS DE ALINEACIONES
Para realizar el replanteo de la geometría de un proyecto, requiere conocer en primer
lugar los métodos expeditos que existen para esta finalidad, que con la utilización
de un tipo de instrumental muy simple y operando de una manera sencilla, poder
lograr un replanteo aceptable dentro de las precisiones que se obtienen con la
aplicación de estos métodos.
En los elementos de obra que no requieren una precisión excesiva está su aplicación
más inmediata. Resultan relativamente fáciles de comprender por un encargado de obra
que tenga ciertas nociones de geometría métrica, por lo tanto, podemos delegar en
estas personas estas tareas que resultan repetitivas y nos acaparan una gran cantidad
de tiempo.
Tal vez, su aplicación resulte más costosa de tiempo que realizando un replanteo de
forma analítica, pero no se debe olvidar que más de una vez, a la hora de replantear nos
ha ocurrido tener algún dato sin calcular previamente desde el gabinete y con la
aplicación de estos métodos expeditos nos saca del paso o simplemente porque las
circunstancias de la obra en ese momento así requiere utilizarlos.
El principal inconveniente estriba en su utilización inadecuada por personal poco
cualificado de la obra, que en algunos casos si dudamos de la preparación del encargado
o del auxiliar que esté a nuestro cargo, siempre es preferible no delegar.
La principal ventaja, aunque aparentemente entre en contradicción con lo expuesto
anteriormente, es poder delegar estas tareas a otro personal, pero eso sí, que tengamos
la confianza suficiente en la preparación y responsabilidad en estas personas y siempre
dejando la comprobación del resultado a nuestro cargo. La responsabilidad última la
tiene el ingeniero topógrafo.
FORMAS DE REPLANTEAR ALINEACIONES RECTAS Y CURVAS.
Una alineación recta queda definida en el terreno, al menos por los dos puntos extremos
de la misma, aunque es recomendable replantear por lo menos tres, así tenemos
comprobación de la alineación replanteada.
En algunos casos, al estar muy alejados entre sí los puntos extremos, resulta
conveniente dejar marcados en el terreno varios puntos intermedios de esta alineación.
Hay que pensar que el encargado de la obra materializará la alineación en el terreno por
medio de una lienza, que irá atando a los clavos que previamente hemos
replanteado, por lo tanto, debemos facilitarle esta labor y evitar en la medida de lo
posible los siguientes factores: falta de tensión de la lienza y llegue al pandeo, se mueva
con el viento, las hierbas más a ltas interrumpan la alineación recta o que el propio
desnivel del terreno dificulten esta operación o cuanto menos que no se realice de
manera adecuada.

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Una alineación curva queda definida en el terreno, por los puntos que determinan las
tangentes de entrada y salida de la curva y por varios puntos intermedios. El nº de
puntos intermedios estará en función del radio de la curva y serán necesarios tantos
puntos replantear hasta que consigamos que la diferencia entre el valor de la cuerda y
el arco entre dos puntos consecutivos sea mínima o insignificante respecto a la precisión
que exigimos. Como valor orientativo de separación entre puntos, suele ser 1/10 del
radio de la curva.
El materializar una alineación en campo se realiza con diferente material de
señalización, según el que interese y dependiendo también del tipo de terreno,
utilizando las estacas, varillas de hierro de ferralla, clavos acerados, pintura, jalones o
incluso con cañones láser de puntería de luz visible dependiendo para qué casos.
El empleo sobre todo es en edificación, en obras de urbanización y en las obras de
fábrica.
- Trazados de alineaciones rectas:
Para conseguir precisión en la alineación debe ser un replanteo de los llamados internos,
situando la Estación en la propia alineación. Se replantean puntos con una secuencia fija
o variable. No replantear por polares.
- Con Estación Total
- Con lienza
- Con láser
- Con jalones
- Trazados de alineaciones curvas:
La precisión de estas alineaciones no dependerá de si el replanteo es interno o externo,
es decir, si situamos la Estación dentro de la alineación o fuera de ella, porque el método
de replanteo que adoptaremos será el de polares y generalmente desde bases externas.
El Número de puntos necesarios para definir una alineación curva ya se ha comentado
en el apartado anterior.
- Trazados de alineaciones perpendiculares:
Hay varios métodos más o menos precisos dependiendo del instrumental que se utilice.
Existen Obras o parte de ellas que requerirán la utilización de un instrumental de
precisión y en cambio en otras Obras con uno expedito, cubriremos sobradamente
nuestro cometido.
El decidir el instrumental y la metodología más adecuada que requiere la Obra o parte
de ella , es decisión a tomar en cada situación por el Ingeniero Técnico en Topografía.

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A continuación, vamos a tratar de explicar con el diferente material que hoy en día
disponemos, cómo replantearíamos una alineación perpendicular a otra dada.
Trazado de una perpendicular a una alineación por un punto de la misma:
1. Con escuadra de prismas o de agrimensor: Sabemos que una escuadra de prismas de
tipo general, está formada por tres prismas superpuestos, uno superior, uno en el centro
y otro inferior.
El prisma del centro nos muestra de frente la alineación principal en la dirección que
estamos situados, que podría estar esta materializada por dos jalones.
El prisma superior nos muestra el terreno situado perpendicular a la alineación principal
por el punto donde nos encontramos y hacia el lado derecho.
El prisma inferior nos muestra el terreno situado perpendicular a la alineación principal
por el punto donde nos encontramos y hacia el lado izquierdo.
Por lo tanto, conociendo la función de este instrumento podemos trazar alineaciones
perpendiculares a una dada de una manera rápida y sencilla pero con poca precisión.
Su utilidad más común en Obras, es para definir aproximadamente la alineación
perpendicular sobre el terreno, del perfil transversal que pasa por un P.K. cualquiera del
Eje de la Obra.
Las ventajas de aplicación del método son el fácil manejo del instrumento, de
dimensiones reducidas, resultados inmediatos y prácticos en algunas Obras.
Inconvenientes: Poca precisión.
2. Con cinta métrica: Para levantar una perpendicular a una alineación dada, por un
punto “P” de la misma, se marcan sobre dicha alineación dos puntos A y B
equidistantes de “P” y a ambos lados. El punto C perteneciente a la alineación
perpendicular se encontrará a la misma distancia de A y B.
Sólo aplicable a distancias cortas, en terrenos despejados de vegetación y obstáculos y
con poco desnivel.

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3. Método egipcio: Para el replanteo de perpendiculares, que no requieran mucha
precisión y con la condición de que el lado a replantear tenga una longitud de unos pocos
metros, se puede construir en campo un triángulo que guarde las
proporcionalidades de uno rectángulo. A este método se le conoce como el método
egipcio.

La forma de operar con cinta es la siguiente:


Sobre la alineación dada, se mide con cinta una distancia de 4m y se marcan los
extremos. Desde cada extremo marcado y con una cinta en cada punto, se marcan las
distancias 3m y 5m, donde intersectan ambas distancias se encuentra el punto
buscado, que unido a uno de los extremos, forman el cateto perpendicular a la
alineación dada.
Con Taquímetro: Se trata de medir con un instrumento que lleve incorporado un
goniómetro, un ángulo de 100g centesimales. Para ello, situamos el instrumento sobre
la alineación, anotamos la lectura horizontal y le sumamos o restamos 100g, según
midamos hacia la derecha o izquierda de la alineación, girando horizontalmente el
anteojo hasta que la encontremos.
Con el fin de lograr la mayor precisión posible, es conveniente hacer varias
repeticiones de la medida angular e ir marcándolas sobre una camilla, de esta forma
adoptaremos la medida promedio de todas ellas como la definitiva.

Trazado de una perpendicular a una alineación por un punto exterior:


1. Con cinta: Desde el punto “P”, exterior a la C

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alineación dada, medimos una distancia cualquiera con la única condición que sea
aparentemente superior a la perpendicular y marcamos sobre la alineación los dos
puntos de corte que resultan.

Medimos la distancia entre ambos puntos de corte y marcamos el punto medio, que
unido al punto “P” nos determina la alineación perpendicular que buscamos.
Requiere su utilización para trazados poco precisos y en terrenos llanos y despejados.
2. Con Taquímetro: Hay dos metodologías a utilizar:
I) Este primero es una variante del método anterior.
Una vez marcados los dos puntos de corte sobre la alineación, estacionamos el
Taquímetro en “P”, tomamos lectura angular horizontal a los dos puntos y calculamos
el ángulo que resulta.
Marcando con el Taquímetro la mitad del valor del ángulo, tendríamos la dirección de la
perpendicular buscada, que a su vez es coincidente con la altura del triángulo isósceles
que se forma.

II) Conocido un ángulo de un triángulo rectángulo, el otro tendrá un valor


de 100- . La forma de operar consistiría en obtener estacionando sobre
la propia alineación y después estacionando A en “P”, marcaríamos 100- .

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Trazado de paralelas a una alineación por un punto exterior a ella.
1. Mediante perpendiculares de igual longitud:
Desde el punto P exterior a la alineación, se toma una longitud de cinta que intersecte
con la alineación de referencia, determinando los dos únicos posibles puntos de corte
con esta. Se marcan los puntos y se determina el punto central del segmento
obtenido. Trazando una alineación desde este punto central hasta el punto P inicial,
estaremos determinando la recta perpendicular a la alineación de referencia. A
continuación trasladamos a lo largo de la recta perpendicular la distancia a la que
queremos situar nuestra alineación. Si repetimos el proceso con otro punto exterior a la
alineación principal, y lo más distante posible, podremos replantear en el terreno la
alineación paralela buscada.

2. Con taquímetro
Si la paralela pasa por el punto de estación.

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Se debe comprobar con otro punto
3. Mediante diagonales
Se traza una oblicua cualquiera desde el punto P, por donde debe pasar la paralela, hasta
la alineación de referencia. Por otro punto cualquiera de la alineación de referencia se
traza otra oblicua que pase por el punto central de la primera. Prolongando esta la
misma distancia obtenida hasta la intersección de la primera oblicua. Así obtendremos
la alineación paralela buscada sin más que unir el punto inicial con el final obtenido.

Problema: Como prolongo la alineación BM


Si Nos piden una paralela a 3 metros: Cálculo por coordenadas
ENTRADA EN UNA ALINEACIÓN RECTA POR TRES MÉTODOS DISTINTOS:
1.-Por cálculo del desvió
2.- Salvando un obstáculo que se interpone en la alineación
3.- A partir de una base
1.- Entrada en una Alineación Recta por cálculo del desvío:
Para proceder al cerramiento de una parcela, se
necesita el estaquillado en campo de la alineación que la delimita.
La parcela se encuentra ubicada entre dos solares y su fachada principal queda limitada
por la alineación definida por el paramento exterior del muro de cerramiento. Estos
puntos que definen la alineación (A y B) son visibles entre sí, pero no estacionables.
Explicación general y teórica del método:
Nos encontramos en campo con el aparato estacionado en el punto P' (figura 2), punto
próximo (a estima) a la alineación A-B. Por motivos diversos, consideramos que los
puntos A y B no son accesibles pero si visibles desde P'.
Disponemos en campo de un taquímetro, plano de la zona donde identificamos los
puntos A, B y el punto P' de estación, así como un escalímetro.
1.- Visamos desde P' a los puntos A y B, obteniendo el ángulo y por diferencia a 200 g.
el ángulo (expresado en segundos).

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2.- Las distancias AP' y BP', las medimos gráficamente sobre el plano de la zona utilizando
el escalímetro. La precisión de éstas distancias dependerá de la escala del plano y del
grado de definición con que se ha identificado la posición de los puntos A, B y P' sobre
el plano.
3.- Según la figura, al encontrarse el punto P' muy cerca de la alineación, consideramos
el arco Am igual a la cuerda x y el arco BN igual a la cuerda y, por lo tanto se cumple que:

Según los triángulos semejantes que se forman, podemos enunciar:

Por lo tanto

Sustituyendo los valores de "x", "y" en función de a, b, (s), r(s) tenemos:


Ejecución:
Utilizando estacas, situar en los extremos de la zona de prácticas, dos puntos A y B que
determinan la alineación recta (figura 2).
Para localizar visualmente desde P' (punto de estación) los puntos A y B, dos
ayudantes señalarán con un jalón la posición de estos puntos. El punto P' se situará
aproximadamente en el punto medio de la alineación y cercano a ésta.

Figura 2
Estacionando el instrumento en el punto P', se tomarán los datos necesarios para
la determinación del desvío (distancia P'-P). En el caso particular de ésta práctica, para
la medida de las distancias a los puntos A y B desde P', utilizad el distanciómetro.

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El replanteo del punto P se efectuará a partir del cálculo del desvío obtenido, situándolo
en la dirección perpendicular a la alineación.
Comprobaciones:
Una vez replanteado el punto P, se estacionará en él y se comprobará que se encuentra
dentro de la alineación, visando a uno de los puntos y observando al otro punto extremo
mediante el "campaneo" del instrumento.
Si el punto P replanteado, no se encuentra dentro de la alineación, ocupará la posición
P'', por lo tanto al visar al punto A y campanear, la dirección no pasará por el punto B.
Con la ayuda de un flexómetro medir la distancia existente entre B y B' (figura 3).
La pequeña desviación existente, se corregirá, si es posible, moviendo el instrumento
sobre la meseta del trípode y por tanteo controlado.
Figura 1

2.- SALVADO DE UN OBSTÁCULO QUE SE INTERPONE EN UNA ALINEACIÓN RECTA.


SISTEMA DE QUIEBRO,
A partir del punto P replanteado en el apartado anterior, se pretende situar un punto P3
perteneciente a la misma alineación, pero suponiendo que entre ambos puntos se
encuentra un obstáculo (caseta, arbolado, etc. ) que impide la visibilidad entre ellos.
Explicación del método:
Para efectuar el traslado de una alineación se puede efectuar por varios métodos, por
ejemplo, mediante un retranqueo (paralelo) de la alineación a una distancia
determinada o mediante un sistema de quiebro, que consiste en la construcción de un
triángulo de dimensiones suficientes, hasta lograr salvar el obstáculo que se interpone
en la alineación.
El sistema del retranqueo es mejor en cuanto a precisiones se refiere que el del quiebro,
de todos modos hay que huir de estos sistemas e intentar un trazado más preciso
buscando lugares altos donde veamos los extremos.

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Ejecución:
Para obtener los datos de replanteo correspondientes a los puntos P4 y P3 (figura 3), se
resolverá el triángulo P-P4-P3, teniendo en cuenta que la longitud del lado P-P3 se ha
fijado en 20 m (suficiente para sobrepasar el obstáculo), y que los ángulos y se
miden en campo arbitrariamente. Si el obstáculo fuera real, los valores de los ángulos
y estarían condicionados por las dimensiones de dicho obstáculo.
Comprobaciones:
Estacionando en el punto P3 replanteado, comprobar que se encuentra dicho
punto en la alineación A-B así como la distancia P3-P.
3.- ENTRADA EN UNA ALINEACIÓN RECTA A PARTIR DE UNA BASE.
Explicación del método:
Partiendo del primer caso expuesto, pero suponiendo la inaccesibilidad de los puntos A
y B que definen la alineación, se procederá a la entrada en la alineación utilizando para
ello una base auxiliar.
El método consiste en la construcción en campo de una base auxiliar, constituida por los
vértices P1 y P2, desde cuya posición sean visibles los dos extremos de la alineación A-B
(fig. 4).
Se dan coordenadas arbitrarias al punto P1 y se determinan las del punto P2 radiándolo.
Se observa angularmente desde P1 y P2 a los puntos extremos de la alineación A y B.
Se resuelven los triángulos P1-P2-B y P1-P2-A que tienen como lado en común la base
auxiliar construida y como consecuencia se calculan las coordenadas de los puntos A y
B.
Por intersección de las rectas A-B y P1-P2, se obtienen las coordenadas del punto I, cuya
posición es la intersección de la base auxiliar con la alineación.
Ejecución:

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La base auxiliar estará constituida por los puntos P1 y P2 desde los cuales sean visibles
los dos extremos de la alineación a replantear (figura 4).

Figura 4
Desde la base P1-P2, se tomarán los datos necesarios para resolver los triángulos P1-P2-
A y P1- P2-B y realizar el cálculo de las coordenadas relativas de los puntos A, B.
Conocidas las coordenadas de estos puntos, se obtendrán las ecuaciones de las rectas
A-B y P1- P2 y por intersección, se calcularán las coordenadas del punto I y sus datos de
replanteo.
Se replanteará el punto I desde el vértice de replanteo P1.
Comprobaciones:
La posición del punto P1 replanteado se comprobará visando a un extremo de la
alineación y campaneando al otro extremo. En caso de no encontrarse el punto I en
alineación con A y B, se corregirá su posición por tanteo controlado.

TRAZADOS DE PARALELAS Y PERPENDICULARES


Parelalas

Son rectas paralelas aquellas que están separadas por una misma distancia hasta el
infinito, es decir, no se tocan nunca.
La recta r es paralela a la recta s. Las dos rectas son paralelas entre sí.

Perpendiculares

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Se trata de dos rectas que se cortan en un punto, es decir, tienen un punto en común.
En este punto que se cortan forman un ángulo recto (ángulo de 90º). También se dice
que dos rectas son perpendiculares cuando en el punto en que se cortan, dividen al
espacio en 4 partes iguales, formándo 4 ángulos de 90º.
La recta r es perpendicular a la recta s. De la misma forma, la recta s es perpendicular a
la recta r (carácter recíproco de la perpendicularidad). Entre las dos rectas se forma un
ángulo de 90º.

Para indicar que dos rectas son perpendiculares entre sí, se pone un arco o un ángulo
recto pequeño, con un punto dentro.
Características de la escuadra y el cartabón
Las escuadras son dos reglas, o mejor, dos plantillas con unas características especiales.
La principal es que en ambos casos forman un triángulo rectángulo, es decir, uno de los
ángulos es recto, esto es, de 90º. Esto hace que los lados que forman el ángulo recto,
sean perpendiculares entre sí.

Juego de escuadras
• Está compuesto por una escuadra y un cartabón.
• En ambos casos son reglas que forman un triángulo rectángulo, es decir, uno de
los ángulos es recto.

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• La escuadra está formada por en triángulo isósceles. Uno de los ángulos es 90º
(ángulo recto) y los otros dos son de 45º. Según esto, dos lados de la escuadra
son iguales y el tercero es distinto.
• El cartabón tiene un ángulo de 90º (ángulo recto) otro ángulo de 60º y el tercero
de 30º. Los tres lados son distintos.
1.3.4. Manejo de la escuadra y el cartabón
Es muy importante saber utilizar correctamente la escuadra y el cartabón. Son dos
reglas que por sus características harán posible que el dibujo sea más exacto y lo pueda
finalizar más rápido.

En el caso de que quisiéramos construir paralelas, deberíamos utilizar el cartabón como


apoyo. El cartabón quedará fijado en un sitio y no se moverá.
La escuadra, apoyada por uno de sus tramos cortos (cateto a o cateto b) sobre el
cartabón, se deslizará sobre el tramo largo del cartabón (hipotenusa), que en el dibujo
anterior hemos llamado: lado c. El tramo largo de la escuadra se utilizará para trazar las
paralelas.
Para construir perpendiculares a la rectas anteriormente trazadas, habrá que girar la
escuadra y volverla a apoyar sobre el cartabón. Nuevamente apoyamos el tramo corte
de la escuadra (cateto) y utilizamos el tramo largo (hipotenusa) para trazar las líneas
perpendiculares.
Para mayor detalle, a continuación se podéis encontrar un videotutorial donde se
explica cómo se trazan rectas paralelas y perpendiculares mediante la utilización de la
escuadra y el cartabón.

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INTERPRETACIÓN DE PLANOS: ESCALAS Y COTAS. APARATOS Y HERRAMIENTAS
MANUALES DE MEDIDA (este epígrafe ya lo nombramos en el tema 1)

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