UNIVERSIDAD NACIONAL DEL SANTA
FACULTAD DE CIENCIAS
ESCUELA PROFESIONAL
DE ENFERMERÍA
ASIGNATURA
Adulto II
DOCENTE
Dra. Luz Falla Juarez
TAREA:
Identificación de reflejos patológicos
ALUMNO
MONTORO PAIVA, Luis Sebastián
(0202221029)
CICLO - IV
NUEVO CHIMBOTE – PERÚ
2024
INTRODUCCIÓN
El reflejo se define como la respuesta motriz o secretora, independiente de la voluntad,
desencadenada por la aplicación de un estímulo adecuado, pudiendo ser o no consciente.
El término reflejo se debe a Jean Astruc, quien lo comparó con el haz luminoso que al
impactar sobre un espejo se refleja en él y se proyecta en otra dirección.
Existen numerosas clasificaciones, y en el presente artículo haremos uso de aquella que
los divide según sea la respuesta fisiológica o patológica.
Sherrington, un neurofisiólogo inglés, afirmó hace más de 100años que el reflejo es la
unidad más simple de integración neuronal2,3. A su vez, postuló una clasificación
fisiológica de los reflejos, a los cuales dividió en exteroceptivos e interoceptivos, y a
estos últimos, a su vez, en visceroceptivos y propioceptivos.
Los reflejos exteroceptivos son aquellos originados posteriormente a un estímulo
realizado sobre la superficie externa del cuerpo; corresponden a este grupo los reflejos
osteotendinosos y cutáneos.
Dentro de los reflejos interoceptivos se encuentran los visceroceptivos y los
propioceptivos. Los reflejos visceroceptivos, originados en los diferentes órganos del
cuerpo, resultan en efectos secretorios y motores sobre el músculo liso visceral. Los
reflejos propioceptivos, en cambio, se originan en estímulos internos provenientes de
músculos, tendones, huesos, articulaciones y el aparato vestibular; comprenden el grupo
de reflejos encargados del mantenimiento de la postura, del equilibrio y de la marcha 1.
Los reflejos patológicos son aquellos que se producen de manera secundaria a una
lesión en el sistema nervioso. Pueden ser superficiales o profundos y constituyen signos
de notable valor diagnóstico, por lo cual es fundamental el conocimiento, la búsqueda y
la interpretación de los mismos.
IMPORTANCIA DE LA EXPLORACIÓN NEUROLÓGICA PARA UN
MÉDICO GENERAL
El examen neurológico o exploración neurológica (EN) es sin lugar a duda la
herramienta diagnóstica más importante en las neurociencias clínicas (neurología,
neurocirugía, neuropediatría, etc.). A pesar de los impresionantes avances que existen
en los métodos de diagnóstico paraclínico en neurociencias, no existe ningún método
que supere la cantidad de información que puede obtenerse a través de un adecuado
examen clínico neurológico. De manera que no existe un estudio o escala que pueda
substituir o soslayar el examen neurológico de un paciente. Los propósitos que persigue
la exploración neurológica son los siguientes:
1. Establecer si existe o no, una lesión o una alteración funcional en el sistema
nervioso, tanto central como periférico.
2. Señalar cuál es la topografía de esta lesión o alteración funcional, es decir, en
qué parte del sistema nervioso se encuentra la alteración (tallo cerebral, corteza
cerebral, nervio periférico, etc.).
3. Apoyar para conocer cuál es la naturaleza o etiología de la lesión (hemorragia,
infarto, absceso, tumor, etc.). Aquí es prudente señalar que el examen
neurológico, como cualquier técnica exploratoria en medicina, siempre debe
estar precedido y guiado por un exhaustivo interrogatorio y semiología de los
síntomas neurológicos.
La importancia del examen neurológico para el médico general radica en la elevada
frecuencia de trastornos neurológicos, como la cefalea, epilepsia, enfermedad vascular
cerebral, etc., en la consulta médica general. Adicionalmente, por su gravedad algunos
de estos trastornos pueden poner en peligro la vida del paciente o comprometer la
función y generar altas tasas de discapacidad (Paul et al., 2016).
Significado Clínico de los Reflejos Patológicos
Los reflejos patológicos son aquellos que no se encuentran en individuos sanos y
pueden indicar la presencia de una enfermedad neurológica. Por ejemplo, el signo de
Babinski, que es la extensión del dedo gordo del pie en respuesta a la estimulación de la
planta del pie, es normal en bebés pero patológico en adultos. La presencia de reflejos
patológicos como el clonus, que es una serie de contracciones musculares involuntarias,
y otros reflejos anormales, requieren una evaluación neurológica detallada para
determinar la presencia y la gravedad de las lesiones en el sistema nervioso central o
periférico.
Reflejos Normales
- Reflejos profundos o de estiramiento muscular: La estructura de los reflejos
de estiramiento, comparte características similares con otra tipología de reflejos;
sin embargo, presenta ciertos elementos diferenciadores. En este caso la
terminación nerviosa periférica que responde al grado de estiramiento del
músculo, denominado huso neuromuscular, que hace las veces de receptor. El
impulso originado es transmitido por la neurona aferente, quien a su vez hace
contacto directo con la neurona eferente, siguiendo una línea monosináptica. Su
utilidad en la práctica clínica radica en su valor predictivo para determinar los
niveles de integridad motora correspondientes a las estructuras centrales del
sistema nervioso, así como su capacidad para evidenciar la liberación de los
centros de control superior. Otro punto, que lo ubica como un factor
determinante dentro de la evaluación, es su asociación como elemento base del
tono muscular que a su vez está mediado por la excitabilidad de las neuronas
motoras alfa y gamma desde distintos niveles.
- Reflejos superficiales o cutáneos: Son reflejos multisegmentarios y
postsinápticos. Su integridad está determinada por la vía piramidal
1. Reflejos abdominales superficiales: su evaluación se realiza en posición
supina. Con la ayuda de un objeto de punta roma, se frota la piel desde el
abdomen en dirección a la línea media, provocando contracción de los
músculos abdominales. En condiciones normales, el ombligo se mueve
ligeramente hacia el lado del estímulo. Se exploran tres niveles: superior
(T7), medio (T10), e inferior (T12). Estos tres reflejos permiten determinar
el nivel de una lesión medular. La respuesta puede verse disminuida en
sujetos obesos, mujeres multíparas o en personas mayores sin que sea un
indicador de patología.
2. Reflejo cremastérico (L1,2): Con el sujeto en posición bípeda, se debe
estimular la piel de la región interna del muslo, en sentido ascendente cerca
del escroto. Se observa una elevación leve del testículo ipsilateralmente.
3. Respuesta plantar: En posición decúbito supino, se sostiene el tobillo y se
estimula el borde lateral de la planta del pie hasta la base de los
metatarsianos. En condiciones típicas se observa una ligera flexión de los
dedos. En caso de lesión de la vía piramidal se presenta extensión del hallux
y dedos en abanico (signo de Babinski)
Reflejos patológicos
Son aquellos que se presentan como resultado de un daño del sistema nervioso, pueden
ser superficiales o profundos y como parte de la valoración neurológica se asumen
como signos que orientan el diagnóstico, basado en principios neurofisiológicos dentro
de los cuales se asume el reflejo como la unidad más simple de la integridad neuronal.
Su evaluación e interpretación permiten determinar alteraciones neurológicas desde el
punto de vista estructural y funcional, constituyéndose en una valiosa herramienta
diagnóstica complementaria dentro de la evaluación global.
A continuación, se enumeran y se describen una serie de reflejos patológicos,
organizados en base a su localización anatómica (Gordo et al., 2018).
- CABEZA:
o Reflejo de hociqueo: se percute en la parte medial de los labios, la
respuesta incluye la contracción del orbicular de los labios. El sujeto
hace un gesto similar a “dar un beso”. Se presenta generalmente en
lesiones que comprometen el lóbulo frontal, en demencias y en la
enfermedad de Parkinson.
o Reflejo de succión: con la ayuda de un baja lenguas o con la yema de los
dedos se estimula la mucosa labial, generando una reacción de succión
debido a la contracción del orbicular de los labios. Puede presentarse una
variación con movimientos de la lengua y la faringe. Se encuentra en
lesiones del lóbulo frontal y demencias.
o Reflejo glabelar inagotable: se obtiene a través de la percusión suave con
el índice o el martillo de reflejos en la región del entrecejo. En sujetos
con integridad neurológica se presenta cierre de los ojos en las primeras
percusiones para luego extinguirse. Se considera positivo al presentar
parpadeos persistentes después de nueve golpes. Esta respuesta es usual
en el Alzheimer, la enfermedad de Parkinson y otras demencias.
- MIEMBROS SUPERIORES
o Signos de Hoffmann y Trömner Estos reflejos son considerados
patológicos en asociación con otras alteraciones sugestivas de afectación
piramidal por encima de C5. La obtención de una respuesta positiva no
se traduce necesariamente en una condición patológica. En el caso de las
dos pruebas, se obtiene una respuesta en flexión del dedo índice o del
dedo pulgar al sostener el dedo medio del paciente con una mano y con
la otra, ya sea que se presione la falange distal del dedo medio que se
libera bruscamente (signo de Hoffman) o que se percuta la cara palmar
de la falange distal del dedo sostenido (signo de Trömner) (Gomez &
Toro, 2020)
o Reflejo aductor del pulgar de Marie- Foix: al frotar la región hipotenar o
el borde ulnar de la palma de la mano, se produce aducción y flexión del
pulgar. Es frecuente en casos de lesión de la vía cortico espinal .
o Signo de Chaddock de la mano: si al percutir el antebrazo en el borde
ulnar, cerca de la muñeca se desencadena flexión de la muñeca con
extensión de los dedos significa que la respuesta es positiva y aparece en
lesiones de la vía piramidal.
- MIEMBROS INFERIORES
o Signo de Babinski: al estimular el arco plantar lateral en dirección
ascendente, el resultado obtenido será la dorsiflexión del hallux y un
movimiento de (abducción y flexión) que simula la apertura de un
abanico en el resto de los dedos. Si la respuesta es positiva indica lesión
de la vía piramidal (Gomez & Toro, 2020).
o Signo de Oppenheim: cuando se comprime la cresta tibial entre el pulgar
y el índice de forma descendente, se obtiene la extensión del primer dedo
del pie. Su presencia se asocia a lesión de la vía piramidal.
o Signo de Schäffer: se obtiene la misma respuesta de extensión del hallux
comprimiendo el tendón de aquiles en el tercio medio.
o Signo de Gordon: presionando de forma firme y sostenida el vientre
muscular de los músculos de la pantorrilla, se da como resultado la
extensión de los dedos del pie estimulado. Es indicador de lesiones del
tracto piramidal.
o Reflejo del talón de Wiengrow: en caso de lesiones avanzadas del tracto
piramidal, la respuesta positiva al golpear la base del talón produce
flexión plantar con apertura en abanico de los dedos.
- ABDOMEN
o Signo de Beevor: Cuando se asume la posición de sedente desde
decúbito supino, el ombligo se desplaza anteriormente en dirección
rostral, como consecuencia de la parálisis de las fibras de la porción
inferior del recto del abdomen. Es característico de las lesiones
medulares a nivel de T10, puede encontrarse también en la esclerosis
lateral amiotrófica y en la distrofia muscular facio escapulohumeral
(Gomez & Toro, 2020)
CONCLUSIONES
- El examen físico neurológico completo, en conjunto con la anamnesis, son las
piedras angulares de la práctica clínica neurológica; permiten determinar la
presencia, la localización y la extensión de las alteraciones neurológicas, e
identificarlas desde el punto de vista anatómico y/o funcional. Es frecuente
encontrar en un gran número de pacientes la presencia de los reflejos
mencionados previamente; son signos claves que ocupan un lugar de relevancia
en el proceso diagnóstico neurológico cuando son interpretados correctamente,
sobre todo en la enfermedad temprana, cuando pueden ser la única anormalidad
presente, o en pacientes con alteraciones del lenguaje o del nivel de consciencia,
en los cuales no es posible establecer una anamnesis fidedigna. A su vez, ayudan
a determinar la localización anatómica del proceso patológico subyacente, un
paso esencial en el proceso de diagnóstico neurológico, o de las posibles
enfermedades subyacentes causantes de la misma. Su conocimiento, su
búsqueda y su interpretación son de gran utilidad para arribar a un diagnóstico
adecuado de muchas enfermedades neurológicas y para interpretar los exámenes
complementarios realizados, convirtiéndolos en una herramienta de relevancia
en la práctica clínica neurológica diaria.
BIBLIOGRAFÍA
Gómez, P. T. P., & Toro, L. J. Á. (2020) EVALUACIÓN DE LA INTEGRIDAD
REFLEJA. EDITORAS CIENTÍFICAS, 113.
[Link]
Gordo, R., Marcolin, G., Fuentes, V., Lucero, N., Lucero, C., & Carlos Federico
Buonanotte. (2018). Reflejos patológicos. Neurología Argentina, 10(3), 147–154.
[Link]
Paul, C.-M., Barajas-Martínez, K. G., Paul, C.-M., & Barajas-Martínez, K. G. (2016).
Exploración neurológica básica para el médico general. Revista de La Facultad
de Medicina (México), 59(5), 42–56. [Link]
script=sci_arttext&pid=S0026-17422016000500042