Facultad
Administración De Empresas
Sustentador
Jesus E. Nivar Lara
Matricula
SC-2024-04629
Tema
Las emociones
Materia
Psicología general
Facilitador
Sandra Lara Medina
Introducción:
Las emociones son respuestas psicofisiológicas que surgen como reacción a
estímulos internos o externos, influyendo en nuestros pensamientos,
comportamientos y relaciones. Estas respuestas pueden ser breves e intensas,
como la alegría al recibir una buena noticia o el miedo ante una situación de
peligro. Las emociones forman parte fundamental de la experiencia humana y
cumplen funciones esenciales para la supervivencia, como alertar sobre
amenazas o facilitar la conexión social.
Desde el punto de vista psicológico, las emociones permiten comprender el
mundo que nos rodea y adaptarnos a él. Además, juegan un papel clave en la
toma de decisiones, la memoria y la motivación. Aunque cada persona
experimenta las emociones de forma distinta, existen emociones básicas
universales —como la tristeza, el enojo, la sorpresa o el asco— que se
manifiestan en todas las culturas. Comprender y gestionar adecuadamente
nuestras emociones es esencial para alcanzar un bienestar emocional y
desarrollar relaciones personales saludables.
Expresiones Emocionales:
Define el término (Emoción):
La palabra emoción proviene del latín emotio, que significa “movimiento” o
“impulso”. Las emociones son respuestas psicofisiológicas complejas que
surgen como reacción a estímulos significativos del entorno. Estas respuestas
pueden ser internas (como un pensamiento o recuerdo) o externas (como una
situación o persona). Las emociones tienen un componente subjetivo (lo que
sentimos), fisiológico (reacciones corporales como aceleración del pulso) y
conductual (cómo actuamos frente a ellas).
Las emociones son universales y forman parte de nuestra naturaleza humana.
Son esenciales para la supervivencia, ya que nos ayudan a tomar decisiones
rápidas y adaptarnos a las situaciones. Además, cumplen una función social al
facilitar la comunicación interpersonal, ya que muchas veces expresamos
emociones mediante gestos, posturas o el tono de voz.
2. Clasificación de las emociones
Las emociones pueden clasificarse desde diferentes perspectivas. Una de las
más aceptadas es la que distingue entre emociones primarias y emociones
secundarias:
Emociones primarias o básicas: Son innatas, universales y comunes a todos
los seres humanos, independientemente de la cultura. Estas emociones son:
alegría, tristeza, miedo, ira, sorpresa y asco. Se experimentan desde edades
muy tempranas y tienen una base biológica.
Emociones secundarias o complejas: Aparecen a medida que se desarrolla la
personalidad y el aprendizaje social. Son combinaciones de emociones básicas
y están influenciadas por la cultura, el entorno y las experiencias individuales.
Ejemplos de estas emociones son: culpa, vergüenza, orgullo, celos, envidia,
gratitud y esperanza.
También se pueden clasificar según su valencia:
Emociones positivas:
Como la alegría, el amor o la gratitud, que contribuyen al bienestar
psicológico.
Emociones negativas:
Como el miedo, la tristeza o la ira, que pueden generar malestar, pero también
tienen una función adaptativa importante.
3. Tipos de emociones
Entre los distintos tipos de emociones que experimentamos en la vida
cotidiana, se pueden destacar las siguientes:
Alegría: Sensación placentera que aparece ante situaciones favorables o
agradables. Motiva a repetir comportamientos que generan bienestar.
Tristeza: Estado emocional que surge ante la pérdida, la decepción o la
frustración. Puede llevar al aislamiento, pero también permite procesar el
duelo.
Miedo: Reacción frente a una amenaza real o imaginaria. Es una emoción de
supervivencia, ya que activa respuestas de lucha o huida.
Ira: Aparece cuando se percibe una injusticia o una amenaza. Puede ser
destructiva si no se controla, pero también impulsa la defensa de derechos.
Sorpresa: Se manifiesta ante lo inesperado, positiva o negativamente. Es
breve y da paso a otra emoción dependiendo del contexto.
Asco: Surge ante lo repulsivo o dañino, y tiene una función protectora al
alejarnos de lo que puede ser perjudicial.
Amor: Emoción compleja que puede incluir cariño, pasión, compromiso y
afecto. Se desarrolla en relaciones interpersonales.
Vergüenza: Emoción moral que aparece cuando creemos que hemos hecho
algo que va contra las normas sociales o personales.
4. Define algunos de ellos:
Alegría: Es una emoción positiva que se caracteriza por el entusiasmo, el
optimismo y una sensación general de bienestar. A menudo se expresa con
una sonrisa, risas o un comportamiento activo y social.
Tristeza: Emoción negativa que refleja una pérdida o daño. Puede
acompañarse de llanto, retraimiento social, falta de energía o pensamientos
negativos. Aunque incómoda, es necesaria para la introspección.
Miedo: Esta emoción prepara al organismo para enfrentar el peligro. Provoca
reacciones físicas como el aumento del ritmo cardíaco, dilatación de pupilas y
tensión muscular. También puede generar ansiedad si se prolonga.
Ira: Emoción intensa que surge ante una frustración o amenaza. A menudo se
manifiesta con tensión física, expresión facial de enojo y comportamientos
agresivos. Canalizada de forma adecuada, puede usarse para defenderse o
hacer valer derechos.
Sorpresa: Es una emoción momentánea provocada por un suceso inesperado.
Puede ir acompañada de expresiones como levantar las cejas, abrir los ojos y
la boca. Dependiendo de lo que sigue, puede transformarse en alegría, miedo o
tristeza.
5. Teorías de las emociones:
Las emociones han sido objeto de estudio de numerosas teorías psicológicas
que buscan explicar su origen, funcionamiento y expresión. Entre las
principales, se encuentran:
1. Teoría de James-Lange:
La afirmación que propones está basada en la teoría de James-Lange de las
emociones, desarrollada a finales del siglo XIX por el psicólogo William James
y el fisiólogo Carl Lange. Según esta teoría, la experiencia emocional no es la
causa de las respuestas fisiológicas, sino su consecuencia. Es decir, cuando
una persona se enfrenta a un estímulo emocional (como ver un animal
peligroso), su cuerpo reacciona primero con cambios fisiológicos —como el
aumento del ritmo cardíaco, sudoración o tensión muscular— y luego, al
percibir estos cambios, la persona identifica la emoción correspondiente (en
este caso, miedo). Por lo tanto, según esta perspectiva, no temblamos
porque tenemos miedo, sino que sentimos miedo porque estamos
temblando.
Este enfoque fue revolucionario porque invertía el orden causal
tradicionalmente aceptado entre emoción y respuesta corporal. Sin embargo,
la teoría ha recibido críticas, especialmente porque no todas las emociones se
asocian con patrones fisiológicos únicos o claramente diferenciables. A pesar
de ello, la teoría de James-Lange sentó las bases para el estudio científico de
las emociones y fue el punto de partida para desarrollos posteriores, como la
teoría de Cannon-Bard o las teorías cognitivas de la emoción. Hoy en día,
muchos psicólogos reconocen que tanto los factores fisiológicos como los
cognitivos juegan un papel importante en la experiencia emocional, lo que da
lugar a modelos más integradores.
Ejemplo:
“Estoy temblando, por lo tanto, tengo miedo.”
2. Teoría de Cannon-Bard:
La teoría de Cannon-Bard, propuesta por Walter Cannon y Philip Bard en la
década de 1920, surge como una crítica directa a la teoría de James-Lange.
Según Cannon y Bard, los cambios fisiológicos y la experiencia emocional no
ocurren en secuencia, sino de forma simultánea y paralela. Es decir, cuando
una persona se enfrenta a un estímulo emocional, el cerebro
(específicamente el tálamo, según sus estudios) envía señales al cuerpo para
producir reacciones fisiológicas y, al mismo tiempo, al cerebro para generar
la experiencia consciente de la emoción.
Por ejemplo, si ves un oso en el bosque, tu corazón comienza a latir más
rápido al mismo tiempo que sientes miedo. En esta teoría, no es necesario
interpretar las respuestas corporales para saber qué emoción estás sintiendo,
ya que ambas respuestas son provocadas de manera directa e independiente
por el cerebro.
Esta teoría resolvía algunas limitaciones del modelo de James-Lange, como la
observación de que diferentes emociones pueden generar respuestas
corporales similares, y que esas respuestas pueden ser muy lentas para
explicar emociones instantáneas. La teoría de Cannon-Bard fue fundamental
para reforzar la idea de que el cerebro, y no sólo el cuerpo, juega un papel
central en el origen de las emociones.
Ejemplo: “Siento miedo y mi corazón late rápido al mismo tiempo.”
3. Teoría bifactorial o de Schachter-Singer:
La teoría bifactorial de Schachter-Singer, también conocida como la teoría
de la emoción de los dos factores, fue propuesta en 1962 por los psicólogos
Stanley Schachter y Jerome Singer. Esta teoría combina elementos
fisiológicos y cognitivos para explicar cómo experimentamos las emociones.
Según esta perspectiva, la emoción surge de dos componentes esenciales:
una activación fisiológica general (como palpitaciones, sudoración, tensión
muscular) y una interpretación cognitiva del contexto que rodea esa
activación.
Por ejemplo, si estás caminando solo por una calle oscura y escuchas pasos
detrás de ti, tu cuerpo puede reaccionar con aumento del ritmo cardíaco.
Según esta teoría, no experimentarás una emoción específica hasta que
interpretes cognitivamente lo que está ocurriendo. Si concluyes que alguien te
sigue con malas intenciones, sentirás miedo; pero si te das cuenta de que es un
amigo que te alcanzó, sentirás alivio o alegría. En otras palabras, la misma
activación fisiológica puede dar lugar a distintas emociones según cómo se
interprete la situación.
Esta teoría fue innovadora porque reconocía que las emociones no dependen
solo del cuerpo ni solo de la mente, sino de la interacción entre ambos.
También introdujo el papel fundamental del contexto y de los procesos
cognitivos en la construcción emocional. Gracias a ella, se abrió el camino
para investigaciones más amplias sobre cómo las percepciones, creencias y
juicios influyen en lo que sentimos.
Ejemplo:
Si mi corazón late rápido en una montaña rusa, lo interpreto como emoción; si
estoy en un callejón oscuro, lo interpreto como miedo.
4. Teoría cognitiva de Lazarus (evaluación emocional):
La teoría cognitiva de la evaluación emocional, propuesta por Richard
Lazarus, sostiene que la emoción surge a partir de una evaluación mental
previa del estímulo. Es decir, antes de que sintamos cualquier emoción o
reacción fisiológica, primero interpretamos cognitivamente la situación.
Esta evaluación determina qué emoción experimentaremos. Según Lazarus,
no es el estímulo en sí el que provoca la emoción, sino cómo lo percibimos y
valoramos personalmente.
Por ejemplo, si recibes una crítica en el trabajo, tu reacción emocional
dependerá de cómo interpretes esa crítica: si la percibes como una amenaza a
tu autoestima, podrías sentirte triste o frustrado; si la ves como una
oportunidad para mejorar, podrías sentir motivación o gratitud. En este
sentido, las emociones no son automáticas ni universales, sino que están
influenciadas por nuestras creencias, experiencias pasadas y la importancia
que le damos al evento.
Esta teoría es especialmente valiosa porque destaca el papel activo de la mente
en la generación de emociones y da cuenta de por qué diferentes personas
pueden reaccionar de formas muy distintas ante la misma situación. Además,
Lazarus introdujo el concepto de evaluación primaria (¿es relevante para mí?)
y evaluación secundaria (¿puedo afrontarlo?), subrayando que las emociones
son procesos complejos que dependen de nuestra percepción y juicio personal
sobre los eventos.
Ejemplo:
“Evalúo que la situación es amenazante, por eso siento ansiedad.”
5. Teoría evolutiva de Darwin:
La teoría evolutiva de las emociones propuesta por Charles Darwin en su
obra La expresión de las emociones en el hombre y los animales (1872),
plantea que las emociones son universales y forman parte del proceso
evolutivo de los seres vivos. Según Darwin, las emociones no son aleatorias ni
culturales, sino que tienen funciones adaptativas, es decir, han evolucionado
porque aumentan las probabilidades de supervivencia y reproducción de los
individuos.
Cada emoción cumple una función específica que prepara al organismo para
responder de forma eficaz ante ciertos desafíos del entorno. Por ejemplo, el
miedo provoca una activación del sistema nervioso que permite huir o
defenderse ante una amenaza; la ira puede movilizar energía para enfrentar un
peligro; y la alegría fortalece vínculos sociales que son clave para la
cooperación y el bienestar grupal. Además, Darwin observó que muchas
expresiones emocionales —como sonreír o fruncir el ceño— son similares en
todas las culturas y también se encuentran en otros animales, lo que refuerza la
idea de su origen biológico y adaptativo.
Esta teoría fue pionera al vincular las emociones con la biología y la
evolución, y sentó las bases para investigaciones posteriores en psicología
evolutiva y neurociencia. La idea de Darwin de que las emociones son
innatas y compartidas por todos los humanos ha sido confirmada por
estudios modernos, como los de Paul Ekman, quien identificó expresiones
faciales universales asociadas a emociones básicas como la tristeza, el miedo,
la alegría, la sorpresa, la ira y el asco
Ejemplo:
El miedo activa el cuerpo para escapar; la ira prepara para luchar.
Conclusión:
Las emociones son un componente esencial de la experiencia humana, ya que
influyen en cómo percibimos, interpretamos y respondemos al mundo que nos
rodea. No solo forman parte de nuestra biología, sino que también reflejan
nuestra historia personal y social. A través de las emociones, podemos
adaptarnos al entorno, tomar decisiones rápidas y establecer vínculos
significativos con los demás. Comprender su origen, función y tipos permite
desarrollar habilidades emocionales como la empatía, la autorregulación y la
comunicación efectiva.
Además, las distintas teorías sobre las emociones han enriquecido nuestro
entendimiento de su complejidad, mostrando que no son simplemente
reacciones automáticas, sino procesos que integran cuerpo, mente y contexto.
Reconocer y gestionar nuestras emociones, tanto las positivas como las
negativas, es clave para alcanzar el bienestar personal y una convivencia
armónica. En definitiva, las emociones no solo nos mueven, sino que también
nos definen como seres humanos.
Bibliografias:
https://concepto.de/emocion/
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nos_pequenos_(Taintor_y_LaMarr)/15%3A_Desarrollo_Emocional/15.02%3A_Teor
%C3%ADas_de_la_emoci%C3%B3n
https://lamenteesmaravillosa.com/las-principales-teorias-de-la-emocion/