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Clases Sociales PDF

La organización social en la época colonial se caracterizó por una jerarquía estricta entre españoles, criollos, indígenas, mestizos y esclavos, donde los españoles detentaban el poder absoluto y los indígenas eran sometidos a trabajos forzados. La economía se centró en la minería, mientras que el mestizaje dio lugar a una compleja estructura social que incluía diversas castas, cada una con sus propias características y limitaciones. A lo largo del tiempo, las tensiones sociales entre los diferentes grupos étnicos llevaron a luchas por el poder y la igualdad, en un contexto donde la discriminación y el racismo estaban profundamente arraigados en la sociedad colonial.
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La organización social en la época colonial se caracterizó por una jerarquía estricta entre españoles, criollos, indígenas, mestizos y esclavos, donde los españoles detentaban el poder absoluto y los indígenas eran sometidos a trabajos forzados. La economía se centró en la minería, mientras que el mestizaje dio lugar a una compleja estructura social que incluía diversas castas, cada una con sus propias características y limitaciones. A lo largo del tiempo, las tensiones sociales entre los diferentes grupos étnicos llevaron a luchas por el poder y la igualdad, en un contexto donde la discriminación y el racismo estaban profundamente arraigados en la sociedad colonial.
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Organización Social en la Época de la Colonia

La Organización Social en la Colonia fue muy determinante ya que todo fue


relacionado de acuerdo al poder que demandaba cada clase social. Por lo cual se
dividían en españoles, criollos, indígenas, mestizos y esclavos. En donde los
españoles ejercieron su poder ante todos, gozándose de las pertenencias de los
indígenas, sometiéndolos a trabajos duros en beneficio de sus amos. Surgiendo
también los criollos que eran hijos de españoles nacidos en América, en la cual se
beneficiaban de privilegios y derechos, pero no tenían el poder absoluto hacia los
indígenas, tierras y economía, ya que la herencia ante estos no era tanto
“herencias raciales” sino “herencia de poder y de conquista” siendo multilaterales,
ya que ellos dominaban a los indígenas y a la misma vez ellos eran dominados,
pero no explotados ante los españoles. Luego surgieron los mestizos que eran
hijos de españoles con criollos, que fue el resultado de violaciones y raptos de las
indígenas, ya que como todo además de apropiarse del oro, de las joyas y de las
tierras también se apoderaron de las mujeres. Los esclavos negros que fueron
traídos del África para sustituir y trabajar en estas tierras. Y por último los mulatos
que eran hijos de negros y blancos.

Debido al avance intelectual, social y económico que poseían los españoles


los hizo acreedores de una mejor formación y que les acredito varias ventajas al
conquistar nuestro país. Toda esta organización produjo un retraso hacia nuestro
país en todos los ámbitos ya que los indígenas no podían gozar de derechos ni de
ninguna ley que apelara por ellos.

Durante la colonia, la economía se caracterizó por la obtención de las


riquezas que los indígenas poseían en templos, sepulturas, adornos personales,
etc. Por el auge del oro, la economía de la época se dirigió exclusivamente hacia
la minería, dejando en un segundo plano a la agricultura. Las minas se
consideraban, inicialmente, como privilegios de los españoles y, para controlar su
explotación, se crearon los cargos de veedor de minas y fundiciones, y de
escribano mayor de minas.

Como en el resto de América, los estratos sociales estuvieron claramente


diferenciados.

La sociedad de la Colonia estaba estratificada en grupos contrapuestos y en


categorías o jerarquías étnicas muy diferentes entre sí. Eran los blancos, los
indios, negros y los pardos.

Si nos remontamos al siglo XVI vemos que la población estuvo estructurada en


base a los indios, que constituían la población autóctona americana; los blancos
españoles, que habían llegado como conquistadores y colonizadores; y, un poco
más tarde, los negros traídos del África.
Sistema de casta en la Nueva España:

Debido a la unión indiscriminada de los blancos españoles con las indias, por la
escasez de mujeres blancas (ya que ellas vinieron en los primeros viajes de
exploración), se produce un acelerado mestizajes, el cual da origen a una serie de
mezclas, entre las cuales sobresalen las siguientes:

Los españoles o peninsulares: Aquellos europeos que por nacer en España y


viajar a la Nueva España en busca de cuantiosas fortunas, se les concedía todo el
poder, tanto económico como político. Vulgarmente eran llamados gachupines.

Los indígenas: Principal grupo al iniciar la conquista y durante la colonia.


Los mestizos: Descendientes de españoles e indios.
Los negros: Personas de color traídas del continente africano en calidad de
esclavos y que realizaban las labores más agobiantes.
Los criollos: Hijos de españoles nacidos en Nueva España.
Castizo: Hijo de español y mestizo.
Mulato: Hijo de español y negro.
Lobo (Zambo): Hijo de negro e indio.
Morisco: Hijo de español y mulato.
Albino: Hijo de español y morisco
Tornatrás: Hijo de español y albino
Tente en el aire: Hijo de indio y lobo tornatrás.
Chino: Hijo de morisco y español.
Salta atrás: Hijo de chino e indio.
Lobo tornatrás: Hijo de indio y cambuja.
Coyote: Hijo de indio y mestizo.
No te entiendo: Hijo de tente en el aire y mulato.

Cuarterón: de la unión de blanco y mulata.

Quinterón: de la unión de blanco y cuarterona


En el transcurrir de los años se optó por denominar a todos los grupos resultantes
del mestizaje como “pardos”. La legislación española denominaba pardos a los
que tuvieron sangre negra en cualquier grado.

Las características de cada grupo eran las siguientes:

BLANCOS PENINSULARES

Formaban la burocracia colonial, es decir desempeñaban los cargos públicos y


disfrutaban de un sueldo. No eran grandes propietarios y generalmente tenían
grandes limitaciones.}

BLANCOS CRIOLLOS

Eran los hijos y demás descendientes de los blancos peninsulares y de los


primeros conquistadores, formaban la clase dirigente de la economía colonial y
aspiraban a obtener el poder político. Ejercían cargos de poca importancia dentro
de la burocracia colonial.

PARDOS
Eran el resultado de las mezclas étnicas; tenían componente negro en mayor o
menor proporción. Constituían el grupo más numeroso pues abarcaban distintas
mezclas.

NEGROS LIBRES Y MANUMISOS

- Los negros libres: eran los que no estaban sujetos al régimen de esclavitud.
Trabajaban como peones y como pequeños arrendatarios en haciendas y hatos e
igualmente en obras de artesanía.

- Los manumisos: eran aquellos que, luego de haber sido esclavos, lograban su
libertad, es decir, eran manumitidos.

NEGROS ESCLAVOS

Eran los negros traídos de Africa o de las Islas del Caribe, que eran vendidos
como esclavos a los dueños de haciendas o a otros particulares. Pertenecían a un
amo, tanto ellos como su fuerza de trabajo,
NEGROS CIMARRONES

Algunos negros sometidos al régimen de esclavitud huían de sus amos, por lo cual
se les llamaba “cimarrones”. Se iban a las montañas, donde formaban cumbés y
rochelas, que eran aldeas sin ningún control de las autoridades españolas.

INDIOS TRIBUTARIOS

Eran los que debían pagar tributos. También se les denominaba “indios de policía”
(es decir, sometidos a las autoridades), pues formaban una clase social sometida
a la servidumbre.

INDIOS NO TRIBUTARIOS

No estaban obligados a pagar tributo. Generalmente pertenecían a comunidades


que habían aceptado pacíficamente de dominación española. Podían considerarse
indios libres en cuanto no tenían la obligación de prestar servicio, aunque en
términos culturales y jurídicos pertenecían a una clase igualmente explotada.

POBLACIÓN INDIGENA MARGINAL

Era aquella que permanecía refugiada en las selvas, montañas y llanos, y


mantenía la estructura de su comunidad primitiva, sin estar sometida a los nuevos
patrones impuestos por los españoles.

3.- EL PROCESO DE MESTIZAJE Y SU IMPORTANCIA

a.- Características de la Sociedad Colonial

En los primeros tiempos de la conquista y la colonización se pudieron diferenciar


los grupos étnicos-sociales que la integraban; blancos criollos, indios y negros.
Esta situación dura poco; comienza un acelerado mestizaje con el grupo indio
primero, y con el negro luego. Las características de la sociedad del siglo XVI eran
completamente distintas y muy heterogéneo.

Durante mucho tiempo las leyes españolas dieron preponderancia a los blancos.
Ellos eran los dueños de tierras, de esclavos y otros bienes. Se debía ser blanco
ara aspirar a ciertos cargos de administración colonial. Por lo tanto, los blancos
gozaban de privilegios sociales, económicos y políticos.
Los llamados grupos “de color” carecían de derechos. Esos grupos comprendían
los pardos, indios y negros.

b.- Luchas sociales

Hay antagonismo de los blancos criollos contra los peninsulares y de los pardos
contra los blancos criollos.

Los blancos criollos aspiraban al poder político de que gozaban los blancos
peninsulares. A su vez, los pardos aspiraban a las condiciones de bonanza que
tenían los criollos, quienes se habían ido enriqueciendo en base a la explotación
de la mano de obra de los pardos y los esclavos. Los criollos tenían ya cierto
poder económico, pero aspiraban al poder político que mantenían los
peninsulares. Esta legítima aspiración de los blancos criollos le daba carácter un
tanto revolucionario a su lucha contra el régimen colonial.

La confrontación entre criollos y pardos obedecía al interés de los blancos criollos


por mantener la misma situación vigente hasta entonces, pues ellos querían
conservar todos sus privilegios y se oponían a cualquier aspiración por parte de
los pardos.
Los pardos, por su parte, tenían prohibido contraer matrimonio con blancos, optar
a ciertos cargos públicos e, incluso, no podían asistir a los centros de enseñanza
de los blancos. Había para ellos gran discriminación en todo sentido, a tal extremo
de que había iglesias a los que sólo podían asistir los blancos criollos. A estos se
les llamaba MANTUANOS pues sólo sus mujeres podían usar mantos de seda y
ellos usar mantos o capas; esto estaba prohibido a los pardos.
Los negros esclavos se integran igualmente al cuadro antagónico al luchar contra
sus amos blancos sean criollos o peninsulares. La situación en que vivían de
acuerdo con la ley los lleva en esa lucha.

Mientras en América transcurría la época de la colonia, en Europa ya se


encontraba en vía de desarrollo el sistema capitalista. Sin embargo, España
continuó con el feudalismo y quedó rezagada. España encontró en América el
lugar propicio para seguir con su sistema feudal, con instituciones para su propio
beneficio como la encomienda, la mita y el resguardo:

 La encomienda: esta institución consistió en entregar un grupo de


indígenas al encomendero, persona encargada de protegerlos y
catequizarlos, y éste, a la vez, los utilizaba como mano de obra en sus
propias tierras. Esta institución se convirtió en algo cruel que dejo muchos
muertos, por eso fue abolida en el siglo XVII.
 La mita: se constituyó en una modalidad de trabajo no-gratuita pero sí
obligatoria para los aborígenes que, además de estar obligados a realizar
trabajos forzados en climas malsanos, eran separados de sus familiares,
haciendo cada vez más difícil la preservación de su raza. Por el gran
número de vidas que consumió esta institución infame, se la considera la
más atroz de todas.

El resguardo: se convirtió en la forma más eficaz de protección al nativo.


Consistía en la agrupación de un número de familias en un lugar del cual no se les
podía alejar. Ellos mismos se gobernaban y respondían por su rendimiento
económico. De esta forma el trabajo indígena se hizo más productivo y humano
La organización social de la Nueva España estaba basada en el origen de los
individuos; estos valían por su cuna social y étnica antes que por los valores
propios; bajo este contexto la férrea organización social impedía la movilización
ascendente de los grupos sociales; por el contrario, favorecía la discriminación y
segregación de los indios, negros y castas a través de la aplicación de la justicia
basada en conceptos que promovían el racismo.
En la parte alta de la jerarquía social se encontraban los españoles peninsulares;
los españoles recién llegados a la Nueva España tenían acceso a las posiciones
de jerarquía más altas por el solo hecho de haber nacido en España y poseer
cierto estatus social; esta situación era desagradable a los hijos de españoles
nacidos en América, conocidos como criollos. Los puestos en los cabildos fueron
un refugio para los criollos, ávidos de prestigio. Los cargos políticos más altos, se
reservaban a los peninsulares.
En la parte baja de la estructura social se ubicaban los indígenas, quienes fueron
maltratados brutalmente y afectados por las nuevas enfermedades traídas por los
españoles, provocando la disminución de población en poco tiempo; cronistas de
la época mencionan que en algunas ocasiones estos buscaban la muerte por
voluntad propia en vez de seguir viviendo en esas condiciones.
Debido al desplome demográfico de los indígenas y a su poca disponibilidad hacia
el trabajo en esas condiciones, los españoles se vieron en la necesidad de
reemplazar esta fuerza de trabajo con esclavos traídos de África. El mestizo
nacido de unión ilegitima, en muchas ocasiones eran rechazados por los
indígenas y se convertían en marginados. Los negros, los mestizos y las castas
eran llamados “gente menuda”. No tenían cabida ni dentro de la república de
indios ni en la de españoles y la población les temía, pues era frecuente que
alteraran el orden.
Con estos desarraigos andaban también algunos españoles pobres. Las castas
tenían una posición social incomoda, ya que como individuos eran despreciados
tanto por los españoles y criollos, como por los propios indígenas, pues los
consideraban como bastardos. Con el paso de los años los mestizos comenzaron
a posicionarse en diversos empleos y oficios libres, situación que les otorgo un
espacio en la estratificada y racista estructura social de la Nueva España.
Durante el virreinato el comercio exterior represento una buena fuente de
ingresos, aunque los beneficiarios directos eran solo unos cuantos comerciantes
que monopolizaron la actividad agrupados en el llamado consulado. A mediados
del siglo XVI en las manufacturas comenzaron la elaboración de textiles, en
especial de paños de lana. Estos talleres empleaban a personas condenadas a
servicios forzosos y a trabajadores asalariados a quienes pretendían retener a
través de deudas que estos contraían.
Los metales preciosos fueron un gran atractivo para la conquista y la minería fue
el motivo para extender el territorio y colonizar el norte del país. Las minas de
Zacatecas, descubiertas en el año de 1546, llamaron la atención de los
aventureros en busca de fortunas. Zacatecas se pobló rápidamente: en 1548
contaba con cincuenta beneficios mineros y era una de las ciudades más
importantes del virreinato.
Los españoles impusieron el idioma castellano y la educación conforme a los
sistemas europeos de la época. Para la segunda mitad del siglo XVII apenas al
siguiente siglo de la conquista, personajes como Sor Juana Inés de la Cruz, Juan
de Alarcón, Carlos de Sigüenza y Góngora mostraban su ingenio en las letras,
dramaturgia y poesía.
El escenario de la cultura y las artes en la Nueva España fue siempre un reflejo
fidedigno de los logros y conquistas, pero también de los problemas y trabas de la
rígida estructura social de la colonia. Uno de los destacados defensores de la
cultura indígena fue el jesuita Francisco Javier Clavijero, nacido en el Puerto de
Veracruz, de padre español y madre criolla, desde muy pequeño tuvo un contacto
cercano con las culturas indígenas de nuestro país.
La introducción en 1539 de la primera imprenta en América, y en 1553 la apertura
de la real y pontificia Universidad de México, permitió la difusión de textos, ideas y
obras clásicas, así como elevar el nivel cultural y hacerla equiparable a cualquier
capital europea. Las disciplinas humanísticas también se contagiaron del espíritu
ilustrado.
La influencia de pensadores políticos como John Locke, el barón de Montesquieu
y Jean-Jacques Rousseau creó una nueva mentalidad que condenaba el
despotismo del sistema colonial. En la Nueva España, el siglo XVIII terminaba con
deseos de cambio y rencor por las desigualdades sociales.
México iba adquiriendo una identidad propia y diferente a España. Esos
elementos, aunados a la filosofía ilustrada, llevaron a la lucha por conseguir la
independencia.
PRINCIPIOS QUE RIGEN A LOS GRUPOS SOCIALES

Sobre los estratos del mundo prehispánico, la Conquista abrió paso a la


colonización, y ésta trajo consigo instituciones y formas de vida diferentes.
Gradualmente, se produjo uno de los elementos más singulares de nuestra
historia: el mestizaje, fenómeno que resultó de la amalgama físico cultural
española, indígena y negra. Durante la Colonia, aunque había órganos locales en
América que resolvían los problemas de la vida cotidiana, las leyes -propiamente
cédulas reales- emanaron de la Corona y eran dictadas a través del Consejo Real
y Supremo de las Indias y tendieron siempre a favorecer los intereses de España
sobre los de sus dominios.
A poco de consumada la conquista de México-Tenochtitlan, el territorio adquirió un
nombre geográfico: la Nueva España, denominación que sería luego aplicada
políticamente al reino o gobierno en el centro de nuestro país y también al
virreinato, con una jurisdicción mayor que abarcó a otras.
En esa época, que conocemos como la del Renacimiento en Europa, dominaba el
mercantilismo. La búsqueda de metales preciosos y más mercados había
impulsado las primeras expediciones españolas desde las Antillas, luego dieron
razón de ser al establecimiento de peninsulares en islas y tierra firme. La religión
era un factor importante, y la Corona justificaría su empresa con la misión de
convertir al catolicismo a los indios o naturales.
La presencia de la Corona fue continua; para regularla, los reyes estipulaban con
los particulares condiciones específicas que constituyeron reglas, las
capitulaciones, emitiendo normas o instrucciones de conducta pata el jefe de la
expedición, regulación que además de la legislación general castellana los ligaba
jurídicamente, obligándoles a proceder de acuerdo con el derecho estipulado o
dictado y a responder ante la justicia real.
Tras el periodo de los descubrimientos y de la Conquista, o simultáneamente a
ésta, las expediciones se orientaron a poblar. La colonización se inició con el
establecimiento de villas o ciudades, y a la par se constituyó un aparato de
sujeción y gobierno. En las capitulaciones quedaron las primeras normas: al jefe
de la expedición correspondía fundar ciudades en determinado tiempo y se le
facultaba para repartir tierras y solares. Al respecto habría una legislación general
hasta 1573.
El Consejo Real y Supremo de Indias estaba integrado por ministros, funcionarios
y empleados subalternos; había sido creado en 1519 como sección especial del
Consejo de Castilla, y desde 1524 fue independiente y tuvo el mismo nivel
jerárquico que otros Consejos de la Corona. Sus funciones eran legislativas,
administrativas, judiciales y militares, aunque las extendía también al área cultural
como lo demuestran las relaciones geográficas e históricas que fueron redactadas
bajo su orden.
Se caracteriza por los hechos militares más importantes, por el proceso de
evangelización y el establecimiento de las primeras instituciones en la Nueva
España. La historia de este primer siglo colonial se asocia inicialmente con la
presencia de Hernán Cortés, así como la de aquellos aventureros y misioneros no
menos audaces -los conquistadores de armas y almas- que se sumaron a la
empresa por intereses materiales o espirituales particulares.
La Corona se reservó el dominio de las tierras
descubiertas y un quinto de los beneficios de la plata y
otros metales; además, otorgó ciertos derechos a los
conquistadores y en especial a quienes encabezaban
las expediciones, concediéndoles títulos de nobleza,
encomiendas y, de manera excepcional, señoríos.
La organización política primitiva de la Colonia fue "
semifeudal ", las instituciones eran prolongación de
las de la Conquista. La organización era como una
pirámide con rangos y rasgos señoriales: en su base
estaban los caciques e indios principales; sobre ellos
los encomenderos o señores secundarios y por
encima de todos Hernán Cortés, el señor principal.
Las leyes emanaron de la corona y eran dictadas por
el Real y Supremo Consejo de Indias, organismo que
asesoraba al rey en el gobierno de los territorios
americanos.
Al principio, la Nueva España tuvo como autoridades a los gobernadores reales y
tenientes; de 1529 a 1535 (año en que llegó el primer virrey, Antonio de Mendoza )
gobernó la Audiencia y a partir de 1536, el principal cargo político sería ocupado
por los virreyes. A nivel local, en las comunidades indígenas fue instituido el
corregimiento, y quien representaba a la autoridad real, el corregidor, era
nombrado por el propio rey.

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