NORMA Oficial Mexicana NOM-007-SSA2-2016, Para la atención de la mujer
durante el embarazo, parto y puerperio, y de la persona recién nacida.
La Norma Oficial Mexicana NOM-007-SSA2-2016, publicada el 7 de abril de 2016, establece los
criterios mínimos para la atención médica a la mujer durante el embarazo, parto y puerperio
normal, y a la persona recién nacida. Es de observancia obligatoria en todo el territorio nacional
para el personal de salud en establecimientos de los sectores público, social y privado que brinden
esta atención.
Antecedentes y Justificación: Esta norma actualiza la NOM-007-SSA2-1993, incorporando avances
científicos y mejores prácticas médicas. Su objetivo es contribuir a reducir la morbi-mortalidad
materna y perinatal a nivel nacional, mejorar la salud materno-infantil como un objetivo básico
para la reproducción biológica y social, el bienestar familiar y la reducción de desigualdades y
pobreza. Se alinea con estrategias nacionales e internacionales como los Objetivos de Desarrollo
del Milenio (hasta 2015) y la nueva Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, la Niñez y la
Adolescencia 2016-2030, así como con el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 y el Programa
Sectorial de Salud 2013-2018 y el Programa Nacional para la Igualdad de Oportunidades y No
Discriminación contra las Mujeres 2013-2018 (PROIGUALDAD).
Se busca incrementar esfuerzos para fortalecer los servicios de salud, mejorando su regulación,
organización, cobertura y calidad para satisfacer las necesidades de salud materno-infantil y
reducir contrastes sociales. Se incorporan aspectos enfocados en la prevención de
morbimortalidad mediante intervenciones desde antes del embarazo, durante el mismo, parto y
puerperio.
Participación en la Elaboración: En la elaboración de la Norma participaron numerosas
instituciones y organizaciones de diversos sectores de salud y de la sociedad civil, incluyendo la
Secretaría de Salud (diversas subsecretarías y direcciones), Secretaría de la Defensa Nacional,
Secretaría de Marina, Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS, incluyendo IMSS-Oportunidades
y UMAE), Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE),
institutos nacionales (Mujeres, Perinatología, Pediatría), hospitales públicos importantes,
Secretaría de Salud del Gobierno del Distrito Federal, federaciones y colegios de especialistas
médicos, y organizaciones de la sociedad civil.
Disposiciones Generales:
La atención médica debe ser con enfoque preventivo, educativo, de orientación y
consejería.
Se debe fomentar la consulta preconcepcional para identificar riesgos y orientar sobre la
salud.
En las consultas preconcepcional y prenatal, se debe incluir valoración por estomatología.
La atención debe ser integral, considerando los derechos reproductivos, fomentando la
corresponsabilidad en el cuidado de la salud (mujer, pareja, comunidad, personal de
salud) y promoviendo un periodo intergenésico mínimo de 2 años.
Se debe brindar información sobre cuidados del recién nacido, lactancia, tamiz
metabólico, vacunación, etc., desde la visita preconcepcional.
Los establecimientos que no cuenten con atención de urgencias obstétricas deben auxiliar
a las embarazadas en esta situación y, una vez estabilizadas, referirlas a un
establecimiento con mayor capacidad resolutiva.
Los establecimientos que brindan atención de urgencias obstétricas deben contar con
espacios, personal especializado, equipo, insumos y medicamentos necesarios, así como
servicio de transfusión sanguínea o banco de sangre 24/7.
Se debe promover la asistencia de la pareja o familiar a las consultas para
corresponsabilizarse del control y vigilancia del embarazo.
La atención debe proporcionarse con calidad y respeto a los derechos humanos, dignidad
y cultura de la mujer.
Las instituciones de salud deben capacitar al personal (enfermeras obstetras, parteras
técnicas y tradicionales) para identificar complicaciones y facilitar la referencia oportuna.
Los partos de bajo riesgo pueden ser atendidos por personal capacitado.
Se debe contar con la capacidad para detectar, registrar, asignar y manejar
oportunamente el riesgo reproductivo, obstétrico y perinatal.
Los establecimientos deben garantizar servicios de salud oportunos, con calidad y
seguridad durante el embarazo, parto, puerperio y urgencias obstétricas.
Atención del Embarazo (Consulta Prenatal):
En la primera consulta prenatal se debe elaborar una historia clínica completa, identificar
antecedentes (heredo familiares, personales, obstétricos).
Se debe diagnosticar el embarazo por métodos clínicos, de laboratorio o ultrasonografía,
evitando estudios radiográficos ionizantes y medicamentos hormonales con este fin.
Se debe calcular la edad gestacional y fecha probable de parto (métodos de Wahl y
Naegele, conteo de días, ultrasonido).
Se debe buscar intencionadamente factores de riesgo, incluyendo los de Diabetes
Gestacional (DG).
Se debe identificar e informar sobre el alto riesgo de las adicciones (tabaco, alcohol,
drogas) y la automedicación. Se debe vigilar estrechamente la prescripción de
medicamentos.
Se deben identificar datos de depresión u otro trastorno de salud mental.
En mujeres embarazadas, especialmente adolescentes menores de 15 años, se debe
realizar la búsqueda intencionada de violencia sexual, familiar o de género y proceder
conforme a las disposiciones aplicables.
La exploración física completa debe incluir signos vitales, peso, talla, estado nutricional
(Apéndice C), examen bucodental, mamario, auscultación cardiaca materna, medición del
fondo uterino (Apéndice A), frecuencia cardiaca fetal y citología cérvico-vaginal si aplica.
Se deben prescribir medidas generales higiénico-dietéticas.
Aplicar la vacuna de toxoide antitetánico.
Prescribir 0.4 mg de ácido fólico y micronutrientes desde el periodo preconcepcional
(mínimo 3 meses antes) y durante todo el embarazo para prevenir defectos del tubo
neural.
Solicitar exámenes de laboratorio:
o Biometría hemática completa.
o Grupo sanguíneo y factor Rh (con Coombs indirecto si es Rh negativo).
o Glucosa en ayuno y a la hora (poscarga de 50g).
o Creatinina, Ácido úrico.
o Examen general de orina con prueba rápida y urocultivo si es positivo.
o Prueba de laboratorio para detectar sífilis y VIH (ofrecida sistemáticamente, con
consentimiento informado, preferentemente antes de las 12 semanas). Las
mujeres positivas deben ser enviadas a segundo nivel o establecimientos
especializados.
Se pueden solicitar exámenes de gabinete pertinentes, incluyendo ultrasonido
obstétrico.
Se debe promover un mínimo de cinco consultas prenatales para embarazos de bajo
riesgo, con un calendario sugerido. La atención prenatal permite detectar riesgos fetales y
maternos, aplicando tamiz prenatal oportuno.
Se recomienda realizar un ultrasonido obstétrico en cada trimestre (11-13.6 semanas, 18-
22 semanas, 29-30+ semanas) por personal capacitado para evaluar el bienestar materno
y fetal.
Toda mujer embarazada con 41 semanas o más debe ser trasladada al segundo nivel de
atención.
Los prestadores de salud deben brindar información clara, veraz y basada en evidencia
sobre factores de riesgo, estilos de vida saludable, nutrición, lactancia, planificación
familiar, y signos y síntomas de urgencia obstétrica.
Se debe promover el autocuidado y la preparación para el nacimiento.
Consultas Subsecuentes:
Permitir a la embarazada exponer sus dudas y síntomas.
Realizar interrogatorio dirigido buscando datos de alarma.
Identificar signos y síntomas de urgencia obstétrica (hipertensión, pérdida de conciencia,
convulsiones, hemorragia, dolor abdominal, fiebre, etc.).
Realizar medición y registro de signos vitales, peso, fondo uterino, movimientos fetales y
frecuencia cardiaca fetal, y ultrasonido si aplica.
Interpretar resultados de laboratorio y gabinete; en caso de anormalidad, referir
inmediatamente a especialista o servicio de urgencia.
Realizar la prueba de detección para DG entre las semanas 24 y 28 (o antes si hay alto
riesgo). Las mujeres diagnosticadas con DG deben ser referidas a 2º o 3º nivel, y se les
debe realizar una Curva de Tolerancia a la Glucosa (CTG) postparto (Apéndice K).
Promover la lactancia materna exclusiva, excepto en casos justificados (ej. madre VIH
positiva, donde se recomiendan sucedáneos).
Proveer información completa y oferta sistemática de métodos anticonceptivos,
estableciendo mecanismos para la anticoncepción post-evento obstétrico,
preferentemente en el postparto inmediato.
Vacunar a la embarazada según la NOM correspondiente.
Proporcionar información sobre signos y síntomas de alarma y elaborar un plan de
seguridad para el parto o urgencia obstétrica (identificando el establecimiento de
atención, transporte, acompañante).
Trasladar oportunamente a pacientes en situación de urgencia obstétrica a
establecimientos con capacidad resolutiva adecuada. El personal de salud debe conocer y
informar la ubicación de estos centros. La atención debe ser integral con oportunidad y
calidad.
Proporcionar a la gestante un carnet perinatal o guía básica con datos de identificación,
antecedentes, factores de riesgo y evolución del embarazo.
Promover la vigilancia nutricional, prevención/detección de factores de riesgo obstétrico
(anemia, preeclampsia, hemorragias, infecciones, restricción del crecimiento intrauterino),
y aplicar medidas de atención oportuna.
Prevención del Peso Bajo al Nacimiento:
Seguir criterios para la prevención, detección oportuna y manejo de amenaza de parto
pretérmino, restricción del crecimiento intrauterino (RCIU) y peso bajo al nacimiento.
La detección oportuna debe realizarse 3 meses antes y durante la gestación.
Incluir orientación para el autocuidado, identificación de signos de alarma y búsqueda de
atención oportuna.
Para detectar RCIU, seguir el incremento de peso materno, altura del fondo uterino
(Apéndice A) y realizar ultrasonido. En caso de sospecha, confirmar, clasificar y dar
seguimiento en 2º o 3º nivel.
En establecimientos que manejan partos pretérmino, establecer la estrategia madre
canguro y propiciar la alimentación con leche materna.
Atención del Parto:
Aplicar normas y procedimientos que favorezcan la seguridad emocional y bienestar de la
mujer.
Promover la conducción no medicalizada y el parto fisiológico en mujeres primigestas sin
contraindicación médica.
Abrir expediente clínico e integrar el partograma al ingreso para atención obstétrica
(Apéndice B).
Ninguna persona discriminará o ejercerá violencia hacia la mujer en trabajo de parto.
La valoración de inicio del trabajo de parto verdadero incluye interrogatorio, signos
vitales, exploración abdominal y tacto vaginal.
Se puede permitir la ingesta de líquidos y la deambulación/reposo en la posición más
cómoda para la paciente, siempre que no haya contraindicación y el espacio lo permita.
La prescripción de analgésicos, sedantes y anestesia se realizará según criterio médico,
basado en evidencia y con consentimiento informado.
La inducción/conducción del parto y la ruptura artificial de membranas se realizan según
criterio médico, con evidencia y consentimiento informado.
Los procedimientos invasivos requieren consentimiento informado por escrito.
La tricotomía vulvo perineal y el enema evacuante no son obligatorios de rutina. Reducir
el número de tactos vaginales. La episiotomía se recomienda de manera selectiva.
Se debe monitorear contracciones uterinas y frecuencia cardiaca fetal.
El registro del progreso del trabajo de parto se hace mediante tacto vaginal. Los signos
vitales se registran cada dos horas.
No debe realizarse la maniobra de Kristeller.
Promover el parto respetuoso con pertinencia cultural en establecimientos de segundo
nivel, adecuando espacios, procedimientos, implementos y permitiendo la elección de
posición, si es clínicamente seguro.
El pinzamiento y corte del cordón umbilical se debe realizar de 30 a 60 segundos después
del nacimiento (pinzamiento tardío), manteniendo al recién nacido por debajo de la
placenta, excepto en casos específicos como madre Rh negativo no isoinmunizada o
sufrimiento fetal agudo, donde debe ser inmediato.
Se recomienda la aplicación de oxitocina post nacimiento del hombro anterior para el
manejo activo del tercer periodo del parto. Revisar integridad de placenta y canal de
parto.
La revisión manual o instrumental de la cavidad uterina no debe realizarse de manera
rutinaria. Sólo bajo sospecha de retención de restos, con información previa, antisepsia y
analgesia.
En puérperas Rho (D) negativas, pinzar el cordón del lado del recién nacido y evitar la
revisión de la cavidad uterina si es posible.
Registrar en el expediente clínico el resultado del parto (tipo, fecha, hora, condiciones del
recién nacido - Apgar, Silverman Anderson, antropometría, etc.). Anotar anomalías
congénitas.
En caso de cesárea, registrar detalladamente los diagnósticos que la motivaron y el
personal responsable. Informar a la mujer de la decisión, fundamentos, riesgos y
beneficios.
Valorar condiciones para la aplicación de método anticonceptivo postparto inmediato
con consejería y consentimiento informado.
Atención del Puerperio:
Realizar vigilancia del puerperio inmediato (primeras 24 horas), incluyendo revisión de
episiotomía, signos vitales, sangrado, tono uterino, micción.
Promover el inicio de la lactancia materna exclusiva a libre demanda dentro de los
primeros 30 minutos de vida.
Favorecer la deambulación, alimentación e hidratación.
Informar a la paciente y pareja sobre signos y síntomas de alarma (maternos y del recién
nacido).
El egreso puede ser a partir de las 24 horas posparto si no hay complicaciones.
A madres Rho (D) negativas con recién nacido Rho positivo, se les aplicará globulina
inmune anti Rho dentro de las primeras 72 horas.
Promover mínimo 2 controles médicos para la vigilancia del puerperio fisiológico.
En el internamiento y antes del alta, orientar sobre cuidados del recién nacido, técnica de
lactancia, nutrición materna y cambios emocionales.
Para el puerperio mediato y tardío, proporcionar 2 consultas (inicial en los primeros 15
días, segunda al final del puerperio). Vigilar involución uterina, loquios, signos vitales.
Atención a la Persona Recién Nacida:
La atención implica asistencia al nacimiento y consultas de revisión (entre 3-5 días, y a los
28 días).
Los establecimientos deben tener procedimientos reglamentados que incluyan:
Reanimación neonatal, manejo del cordón umbilical, Valoración de Apgar (al minuto y 5
minutos) (Apéndice F), Valoración de Silverman Anderson (dificultad respiratoria)
(Apéndice G), Prevención de cuadros hemorrágicos con vitamina K, Prevención de
oftalmopatía purulenta con antibiótico local.
Realizar exámenes físico y antropométrico completos.
Valorar la edad gestacional o madurez (Capurro o Ballard modificado) (Apéndices H, I).
Vacunación según la NOM correspondiente.
Alojamiento conjunto.
Alimentación exclusiva al seno materno y/o leche humana.
Realizar la toma de muestra para el tamiz metabólico neonatal a partir de las 72 horas de
vida (idealmente entre 72 horas y 5 días). Detectar padecimientos metabólicos como
hipotiroidismo congénito, galactosemia, fenilcetonuria, hiperplasia de glándulas
suprarrenales.
En recién nacidos de madre Rh negativa, investigar grupo ABO, factor Rho(D), variante
débil Du y prueba de Coombs directa, biometría hemática y bilirrubinas.
Eliminar prácticas de rutina como aspiración de secreciones con sonda, lavado gástrico,
ayuno prolongado, administración de soluciones glucosadas por vía oral, agua, fórmula
láctea sin indicación, uso de biberón, y separación madre-hijo. Evitar ayuno por más de 4
horas sin indicación médica.
En alojamiento conjunto, vigilar signos vitales del recién nacido. Evitar el decúbito ventral
(boca abajo) para reducir riesgo de muerte súbita.
Vigilar estrechamente por al menos 24 horas a recién nacidos que recibieron reanimación
o son pretérmino/postérmino.
Evitar la circuncisión como práctica rutinaria.
Promoción de la Salud Materna y Perinatal:
Desarrollar acciones de educación para la salud orientadas al autocuidado y
responsabilidad compartida.
Promover la participación de autoridades comunitarias, municipales y sociedad civil para
disminuir factores de riesgo.
Proporcionar información completa sobre diversos temas, incluyendo calidad alimentaria,
uso de medicamentos en embarazo/lactancia, ventajas de lactancia materna, cuidados y
signos de alarma en embarazo/puerperio/recién nacido, signos de inicio de parto,
vigilancia nutricional infantil, prevención/control de enfermedades diarreicas, esquemas
de vacunación, planificación familiar, detección de defectos al nacimiento, prevención de
retraso mental por errores metabólicos, cambios físicos/emocionales, y la importancia de
la participación familiar.
Promover la presencia de facilitadoras interculturales (traductoras indígenas) en
contextos requeridos para apoyar en la traducción de procedimientos y asegurar la
comprensión de las gestantes. Realizar estas acciones con pertinencia cultural.
Registro e Información:
Registrar las atenciones obstétricas y a recién nacidos en formatos específicos.
Utilizar el Certificado de Nacimiento para certificar nacidos vivos.
Expedir Certificados de Nacimiento, Defunción y Muerte Fetal conforme a la NOM y
disposiciones aplicables.
Vigilancia Epidemiológica:
La vigilancia de la mortalidad materna se realiza a través del SINAVE.
Los casos probables y confirmados de muerte materna deben ser objeto de estudio
epidemiológico.
Se requiere el registro nominal de casos nuevos, probables y confirmados.
La vigilancia se realiza conforme a la NOM de vigilancia epidemiológica.
Apéndices Normativos: La norma incluye varios apéndices que proporcionan criterios y métodos
específicos:
Apéndice A: Altura del Fondo Uterino según Edad Gestacional.
Apéndice B: Partograma (Formato).
Apéndice C: Evaluación del Estado de Nutrición (IMC, ganancia de peso).
Apéndice D: Categorías de Medicamentos según Riesgo Fetal y Agentes Teratogénicos.
Apéndice E: Crecimiento y Desarrollo Intrauterinos (gráficas de peso al nacer y
clasificación).
Apéndice F: Valoración de Apgar.
Apéndice G: Valoración Silverman Anderson.
Apéndice H: Método de Capurro para evaluar Edad Gestacional.
Apéndice I: Método de Ballard Modificado para Valoración Físico-Neurológica.
Apéndice K: Valores Normales de la Curva de Tolerancia a la Glucosa (75g) en el Embarazo.