NORMA Oficial Mexicana NOM-022-SSA3-2012, Que instituye las condiciones
para la administración de la terapia de infusión en los Estados Unidos
Mexicanos.
La Norma Oficial Mexicana NOM-022-SSA3-2012 fue expedida por la Secretaría de Salud
de los Estados Unidos Mexicanos. Fue publicada en el Diario Oficial de la Federación el
Martes 18 de septiembre de 2012.
El objetivo de esta norma es establecer los criterios para la instalación,
mantenimiento, vigilancia y retiro de vías de acceso venoso periférico y central, así
como los requisitos que debe cumplir el personal de salud que participa en la administración
de la terapia de infusión intravenosa con fines profilácticos, diagnósticos y terapéuticos.
Esto busca disminuir las complicaciones y costos asociados a esta práctica.
El campo de aplicación de esta norma y sus disposiciones es obligatorio para los
establecimientos para la atención médica y personal de salud del Sistema Nacional
de Salud que realicen la terapia de infusión intravenosa.
La norma define la terapia de infusión intravenosa como un procedimiento que consiste
en la inserción de un catéter en la luz de una vena para infundir líquidos,
medicamentos, sangre o sus componentes al cuerpo humano. Este procedimiento es
un apoyo importante en el proceso asistencial de los pacientes, pero ofrece serios riesgos
como complicaciones infecciosas, extravasación, infiltración y oclusión, que pueden
incrementar la estancia hospitalaria y asociarse a morbilidad y riesgo de muerte.
La norma fue elaborada con el propósito de establecer las condiciones necesarias y
suficientes para una práctica clínica homogénea que coadyuve a lograr una atención
segura y libre de riesgos. Instituye los criterios mínimos para la instalación, el
mantenimiento y el retiro de los accesos venosos periféricos y centrales.
Se retoman iniciativas previas en México para mejorar la seguridad de la atención, como la
incorporación del indicador de "Vigilancia y Control de Venoclisis Instaladas" en el Sistema
INDICAS por la CPE en 2002, y la emisión de "Recomendaciones Específicas para
Enfermería sobre el Proceso de Terapia Intravenosa" por la CONAMED y CPE en 2004.
Sobre el personal de salud que aplica la terapia de infusión intravenosa:
• Preferentemente debe ser personal profesional de salud.
• Si no se cuenta con personal profesional, pueden aplicar la terapia los técnicos
del área de la salud.
• El personal debe tener conocimientos de anatomía y fisiología del sistema vascular
y de la piel, uso de materiales y tecnologías, técnicas de abordaje (periférico y
central), manejo de equipos, control de infecciones (higiene de manos, precauciones
estándar, antisépticos), fundamentos de farmacología y bioética.
• Debe tener habilidades para evaluar el sitio de punción y el tipo de terapia,
seleccionar materiales, insertar el catéter, mantener la vía y retirarla, y manejar el
sistema métrico decimal para dosificación.
• Debe tener la capacidad actitudinal para interactuar con el paciente, su familia y
el equipo de salud.
Características técnicas y procedimientos clave:
• Los insumos deben estar sellados, estériles, desechables, libres de pirógenos, y
con fecha de caducidad, lote y datos del fabricante verificados.
• Los insumos básicos incluyen solución a infundir, catéter y equipo de
administración, además de otros accesorios como equipos de volumen medido,
conectores libres de agujas y/o llave de paso, y apósito semipermeable estéril.
• Los contenedores para soluciones que contengan ciertos medicamentos (como
nitroglicerina, insulina, diazepam, etc.) deberán ser libres de PVC, manufacturados
con EVA o de vidrio.
• Antes de iniciar la administración, el contenedor de la solución debe etiquetarse
con datos del paciente, número de cama, fecha, nombre de la solución, hora de
inicio y término, frecuencia y nombre de quien la instaló.
• Se recomienda el uso de conectores libres de agujas para evitar desconexiones
innecesarias y disminuir el riesgo de infecciones y punciones accidentales en el
personal. Pueden sustituirse por llaves de paso si no se cuenta con ellos. Las llaves
de paso deben mantenerse cerradas y selladas cuando no se usen.
• Los equipos de infusión deberán ser cambiados cada 24 horas si se infunde
solución hipertónica (dextrosa 10%, 50%, NPT) y cada 72 horas en soluciones
hipotónicas e isotónicas. Se cambian inmediatamente si hay contaminación o
precipitación.
• El set básico de terapia de infusión e insumos no necesita cambiarse al
cambiar el catéter, a menos que tengan retorno sanguíneo, estén contaminados,
dañados o hayan cumplido 72 horas de instalados.
• No se deben desconectar las vías de infusión innecesariamente. Cuando sea
necesario, debe usarse técnica aséptica.
• No se deben reutilizar el set básico y los insumos.
• El set básico y los insumos deben rotularse con fecha, hora y nombre de quien lo
instala.
• Si se sospecha contaminación o infección sistémica asociada a un catéter central o
periférico, se retira inmediatamente. En caso de infección localizada en sitio de
inserción de catéter central sin datos sistémicos, se puede considerar cultivo del
sitio y curación cada 24 horas; si no remite o aparecen datos sistémicos, se retira
de forma inmediata.
• El catéter periférico debe seleccionarse con la menor capacidad y longitud más
corta. En catéter periférico corto, usar uno por cada punción, minimizando intentos.
• Evitar manipulación innecesaria del catéter.
• Las muestras de laboratorio no se deben tomar del catéter de infusión
habitualmente, pero la institución puede tener un protocolo para casos necesarios.
• El retiro del catéter central requiere prescripción médica.
• Debe comprobarse la integridad del catéter al retirarlo (central o periférico).
• No usar tijeras para retirar materiales de fijación, excepto suturas que sujetan el
catéter venoso a la piel.
• Enviar a cultivo la punta del catéter si se sospecha infección.
• Tras retirar un catéter central, cubrir el sitio con apósito estéril oclusivo y
monitorizar hasta su epitelización.
• La preparación de la piel antes de la punción debe usar antisépticos
recomendados (alcohol 70%, yodopovidona 0.5-10%, gluconato de clorhexidina
2%). En recién nacidos, el alcohol 70% es de elección; el uso de gluconato de
clorhexidina 0.5% y soluciones iodadas, debe valorarse médicamente y ser
removidas completamente con solución salina tras secarse.
• No rasurar el sitio de inserción; si es necesario, recortar el vello.
• La venopunción debe efectuarse con técnica aséptica.
• Para la instalación de catéter venoso central se debe usar técnica de barrera
máxima. Para catéter periférico, usar cubre-boca y guantes.
• La fijación del catéter debe usar materiales estériles en contacto con el sitio. El
sitio debe cubrirse con gasa o apósito estéril transparente. Los materiales deben
ser hipoalergénicos y semipermeables, evitando el uso de tela adhesiva. La
fijación no debe interferir el flujo. Las férulas en forma de avión no deben obstruir la
visibilidad del sitio de punción y se debe valorar el estado neuro circulatorio.
• El personal de salud debe lavarse las manos o usar higiene con solución a base
de alcohol antes y después del manejo del catéter y vías de infusión.
• Debe contar con la prescripción médica por escrito con datos específicos.
• Debe valorar al paciente antes de la administración, considerando antecedentes,
edad, diagnóstico, estado clínico, movilidad, alergias y estado emocional.
• El sitio de punción debe elegirse en un área distal (principalmente miembro
torácico no dominante). Las punciones subsecuentes deben ser cercanas al sitio
inicial. Las venas de extremidades inferiores en adultos requieren prescripción
médica.
• Usar bombas de infusión en soluciones de alto riesgo o que requieran precisión.
Las soluciones de alto riesgo son aquellas con mayor posibilidad de complicaciones
o iatrogenias por osmolaridad, pH o efecto terapéutico.
• Administrar a través de un catéter venoso central soluciones con dextrosa al 10%
y 50%, proteínas, NPT, soluciones y medicamentos con pH menor a 5 o mayor a 9,
y osmolaridad mayor a 600mOsm/l. La vía para NPT debe ser exclusiva y su
manipulación con técnica estéril.
• El personal debe monitorizar la administración y evaluar el sitio de inserción al
menos una vez por turno.
• La limpieza del sitio de inserción del catéter venoso central se realizará cada 7
días con apósito transparente, o cada 48 horas con gasa y adhesivo. El cambio se
hará inmediatamente si el apósito está húmedo, sucio o despegado. La gasa bajo
apósito transparente obliga al cambio cada 48 horas.
• La limpieza del sitio de inserción en catéteres periféricos se realizará solo si el
apósito está húmedo, sucio o despegado.
• El catéter periférico corto debe ser removido sistemáticamente cada 72 horas y
de inmediato si hay sospecha de contaminación, complicación o al descontinuar la
terapia. Si la tasa de flebitis infecciosa en la institución es >2.5 por 1000 días catéter,
el cambio debe ser cada 48 horas.
• No se recomienda el cambio sistemático del catéter periférico en niños,
ancianos y pacientes con limitación de accesos venosos; en ellos, se dejan
hasta finalizar el tratamiento a menos que se presente una complicación.
Políticas y procedimientos:
• Se debe informar al paciente y familiar sobre el procedimiento, riesgos, cuidados
y su participación.
• La instalación de catéteres venosos centrales requiere Carta de Consentimiento
Informado en el expediente clínico.
• La instalación debe registrarse en el expediente clínico con fecha, hora, tipo y
calibre del catéter, sitio de punción, intentos, incidentes y nombre de quien instaló.
• La institución debe incluir en sus políticas la identificación de medicamentos de
alto riesgo y medidas de seguridad para su administración.
• Todos los incidentes deben registrarse en el expediente, así como las medidas
implementadas.
• El personal debe contar con fuentes de información farmacéutica y de terapia
de infusión actualizada y validada.
• Al retiro del catéter, registrar en el expediente fecha, hora, motivo del retiro,
integridad del catéter, condiciones del sitio, si se tomó cultivo y nombre de quien
retiró.
• Se debe procurar contar con programas de capacitación y educación continua
para disminuir riesgos.
• Llevar control de instalación, manejo y resultados de terapia con catéteres,
retroalimentar al personal y establecer programas de mejora para disminuir eventos
adversos.
• El CODECIN debe monitorizar la tasa de flebitis y complicaciones infecciosas
(bacteriemias primarias, infección en sitio, túnel, puerto, infección relacionada a
catéter central). Informar resultados y establecer medidas de prevención y
corrección.
La norma es parcialmente concordante con lineamientos y recomendaciones del CDC
(Centers for Disease Control and Prevention) y los estándares de la INS (Infusión Nurses
Society) de Estados Unidos, especialmente en control de infecciones nosocomiales, uso de
barrera máxima y seguridad del paciente. También retoma puntos de la Norma Oficial
Mexicana, NOM-045-SSA2-2005, Para la vigilancia epidemiológica, prevención y control
de las infecciones nosocomiales.
La vigilancia de la aplicación de esta norma corresponde a la Secretaría de Salud y a los
Gobiernos de las Entidades Federativas. Entró en vigor 60 días después de su publicación.
NORMA Oficial Mexicana NOM-041-SSA2-2011, Para la prevención,
diagnóstico, tratamiento, control y vigilancia epidemiológica del cáncer de
mama.
La Norma Oficial Mexicana NOM-041-SSA2-2011 fue publicada en el Diario Oficial de la
Federación el 9 de junio de 2011. Su objetivo principal es establecer los lineamientos
para la promoción de la salud, prevención, diagnóstico, tratamiento, control y
vigilancia epidemiológica del cáncer de mama. Esta norma es de observancia
obligatoria para todo el personal de salud, tanto profesional como auxiliar, de los
sectores público, social y privado que formen parte del Sistema Nacional de Salud y
brinden atención médica relacionada con el cáncer de mama.
La modificación de la norma anterior (NOM-041-SSA2-2002, publicada en 2003) se
realizó para incorporar investigaciones recientes y valiosa información sobre
detección, diagnóstico, tratamiento y control de calidad. También busca promover
conductas saludables, organizar la detección, mejorar los procesos de diagnóstico y
asegurar un tratamiento oportuno y adecuado.
El contexto para esta norma incluye cambios demográficos y epidemiológicos en México,
como el incremento en la esperanza de vida y el crecimiento de la población
femenina de 40 años y más, lo cual anticipa mayores necesidades de atención para el
cáncer de mama. En 2009, el cáncer de mama causó 4,964 decesos en México,
representando el 2% del total de defunciones en mujeres, con casi 14 mujeres muriendo
cada día por esta causa. La tasa de mortalidad aumenta con la edad, siendo un factor de
riesgo importante. La tendencia de incidencia y mortalidad es ascendente, impulsada por
el envejecimiento poblacional, cambios reproductivos, mayor prevalencia de factores de
riesgo y problemas de acceso oportuno a la detección, diagnóstico temprano y
tratamiento. La norma busca ser el instrumento que oriente el desarrollo del programa de
cáncer de mama para alcanzar la mayor cobertura en mujeres en riesgo y garantizar
tratamientos que aseguren su recuperación, contribuyendo a la disminución de la
morbilidad y mortalidad y a la equidad en la atención.
Las instituciones que participaron en la elaboración de la Norma incluyen diversas
entidades de la Secretaría de Salud, la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales
de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, Secretaría de la Defensa Nacional, Secretaría
de Marina, IMSS, ISSSTE, Pemex, academias médicas y la UNAM.
Aspectos Clave:
• Prevención: Incluye la promoción de estilos de vida saludables a través de
comunicación educativa, el fomento de una dieta rica en frutas y verduras, baja en
grasas animales, y la realización de 30 a 60 minutos de actividad física diaria.
Amamantar se considera un factor protector. La norma identifica factores de
riesgo como biológicos (sexo femenino, edad avanzada, historia familiar/personal
de cáncer, hiperplasia atípica, vida menstrual prolongada, alta densidad mamaria,
genes BRCA1/BRCA2), iatrogénicos/ambientales (exposición a radiaciones),
relacionados con historia reproductiva (multigesta, primer embarazo después de
los 30, terapia hormonal prolongada), y de estilos de vida (mala alimentación,
obesidad, sedentarismo, consumo de alcohol/tabaco).
• Promoción de la Detección: Se debe orientar a las mujeres sobre el
autocuidado y la importancia de la detección temprana. La detección se basa en
tres intervenciones:
o Autoexploración: Recomendada a partir de los 20 años para que la mujer
se familiarice con sus mamas e identifique cambios anormales. El personal
de salud debe enseñar la técnica.
o Examen Clínico: Anualmente a partir de los 25 años, realizado por
personal de salud capacitado en condiciones que respeten la privacidad.
Se deben identificar factores de riesgo y signos clínicos sospechosos
(nódulo sólido irregular, cambios cutáneos, secreción, ganglios
aumentados).
o Mastografía: Método de detección que ha demostrado reducir la
mortalidad. Se recomienda la mastografía de tamizaje en mujeres
aparentemente sanas de 40 a 69 años cada dos años. No se
recomienda en menores de 40 años. En mayores de 70, solo para
seguimiento o indicación médica. Los servicios de mastografía deben
cumplir requisitos técnicos y contar con personal calificado (técnicos,
radiólogos, físicos médicos). Se debe informar a las mujeres sobre el
estudio, sus resultados (usando la clasificación BIRADS) y la necesidad de
seguimiento en caso de resultados anormales.
• Diagnóstico: Ante la sospecha por examen clínico o mastografía, se requiere una
evaluación diagnóstica en un servicio especializado. Esto incluye valoración
clínica, estudios de imagen (mastografía diagnóstica, ultrasonido, resonancia
magnética) y biopsia para estudio histopatológico. Se prefieren procedimientos
de invasión mínima (aguja de corte) para obtener tejido. El reporte histopatológico
debe ser detallado (tipo, grado, invasión, marcadores). El diagnóstico final
requiere la correlación de hallazgos clínicos, de imagen e histopatológicos a
través de sesiones multidisciplinarias con radiólogos, patólogos y cirujanos
oncólogos.
• Tratamiento: Las decisiones terapéuticas se basan en la etapa clínica, reporte
histopatológico, condiciones de la paciente, estado hormonal y respetando
su decisión informada. Los métodos incluyen cirugía, radioterapia, quimioterapia,
hormonoterapia y tratamientos biológicos. Se utiliza la clasificación TNM para la
etapificación. El tratamiento debe ser realizado por personal médico calificado
en oncología. La rehabilitación es parte integral de la atención. Se debe ofrecer
apoyo psicológico y social. Los cuidados paliativos deben brindarse a
pacientes en etapa terminal para mejorar su calidad de vida y controlar síntomas.
• Control y Gestión de Calidad: Debe ser permanente en todas las instituciones.
Implica manuales de procedimientos, programas de mantenimiento de equipos,
registro de variables, notificación de acciones de detección y diagnóstico, análisis
de indicadores de desempeño, y comparación con estándares nacionales e
internacionales. Se incluyen procedimientos específicos para la calidad de la
imagen mamográfica, cualificación del personal y tiempos de respuesta para
resultados y referencias.
• Monitoreo y Evaluación: Todos los aspectos de la detección y atención deben
ser monitoreados y evaluados mediante auditorías internas y externas. Busca
identificar el grado de satisfacción de requisitos de certificación y la capacidad de
los establecimientos para asegurar la confiabilidad de los servicios. Se utilizan
indicadores de desempeño.
• Vigilancia Epidemiológica: Se aplica a casos probables y confirmados de cáncer
de mama. Es crucial para determinar la magnitud del problema y apoyar el
monitoreo y evaluación. Se requiere un sistema de información unificado para
registrar casos nuevos y caracterizarlos en tiempo, lugar y persona. Se vigila la
morbilidad (incidencia, estadios, tipos histológicos) y la mortalidad (causas,
supervivencia a cinco años).
• Cáncer de Mama Hereditario: En los pocos casos sospechosos (5-10%), se
requiere seguimiento estricto. Se deben crear servicios de asesoramiento
genético. Los criterios para enviarlo incluyen historia personal o familiar de cáncer
a edad temprana, múltiples familiares afectados, afectación bilateral o en otros
órganos (ovario, colon, páncreas, próstata), varón afectado, mutaciones genéticas
conocidas o ancestros judíos Ashkenazi. El seguimiento para portadoras de
mutaciones BRCA1/BRCA2 incluye autoexamen, examen clínico semestral y
estudio de imagen anual según la edad. Se deben balancear los riesgos de
sobrediagnóstico y ofrecer diversas opciones de seguimiento o prevención.
• Cáncer de Mama en el Hombre: Es poco frecuente en México (menos de 100
casos/año, 0.7% del total). Los factores de riesgo incluyen hepatopatías, síndrome
de Klinefelter, administración de estrógenos y radiación ionizante. El diagnóstico
se basa en historia clínica, mastografía, ultrasonido, biopsia e histopatología. La
mayoría son carcinomas ductales. Se realiza diagnóstico diferencial con
ginecomastia, lipomas, etc.
La norma subraya la importancia de la capacitación continua del personal de salud en
prevención, control, detección, diagnóstico, tratamiento y seguimiento del cáncer
mamario.
La vigilancia de la aplicación de esta Norma corresponde a la Secretaría de Salud y a los
gobiernos de las entidades federativas. Entró en vigor al día siguiente de su publicación
en el Diario Oficial de la Federación.
NORMA Oficial Mexicana NOM-007-SSA2-2016, Para la atención de la mujer
durante el embarazo, parto y puerperio, y de la persona recién nacida.
La Norma Oficial Mexicana NOM-007-SSA2-2016, publicada el 7 de abril de 2016,
establece los criterios mínimos para la atención médica a la mujer durante el
embarazo, parto y puerperio normal, y a la persona recién nacida. Es de
observancia obligatoria en todo el territorio nacional para el personal de salud en
establecimientos de los sectores público, social y privado que brinden esta atención.
Antecedentes y Justificación: Esta norma actualiza la NOM-007-SSA2-1993,
incorporando avances científicos y mejores prácticas médicas. Su objetivo es
contribuir a reducir la morbi-mortalidad materna y perinatal a nivel nacional, mejorar la
salud materno-infantil como un objetivo básico para la reproducción biológica y
social, el bienestar familiar y la reducción de desigualdades y pobreza. Se alinea con
estrategias nacionales e internacionales como los Objetivos de Desarrollo del Milenio
(hasta 2015) y la nueva Estrategia Mundial para la Salud de la Mujer, la Niñez y la
Adolescencia 2016-2030, así como con el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 y el
Programa Sectorial de Salud 2013-2018 y el Programa Nacional para la Igualdad de
Oportunidades y No Discriminación contra las Mujeres 2013-2018 (PROIGUALDAD).
Se busca incrementar esfuerzos para fortalecer los servicios de salud, mejorando su
regulación, organización, cobertura y calidad para satisfacer las necesidades de salud
materno-infantil y reducir contrastes sociales. Se incorporan aspectos enfocados en la
prevención de morbimortalidad mediante intervenciones desde antes del embarazo,
durante el mismo, parto y puerperio.
Participación en la Elaboración: En la elaboración de la Norma participaron numerosas
instituciones y organizaciones de diversos sectores de salud y de la sociedad civil,
incluyendo la Secretaría de Salud (diversas subsecretarías y direcciones), Secretaría de
la Defensa Nacional, Secretaría de Marina, Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS,
incluyendo IMSS-Oportunidades y UMAE), Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de
los Trabajadores del Estado (ISSSTE), institutos nacionales (Mujeres, Perinatología,
Pediatría), hospitales públicos importantes, Secretaría de Salud del Gobierno del Distrito
Federal, federaciones y colegios de especialistas médicos, y organizaciones de la
sociedad civil.
Disposiciones Generales:
• La atención médica debe ser con enfoque preventivo, educativo, de orientación
y consejería.
• Se debe fomentar la consulta preconcepcional para identificar riesgos y orientar
sobre la salud.
• En las consultas preconcepcional y prenatal, se debe incluir valoración por
estomatología.
• La atención debe ser integral, considerando los derechos reproductivos,
fomentando la corresponsabilidad en el cuidado de la salud (mujer, pareja,
comunidad, personal de salud) y promoviendo un periodo intergenésico mínimo de
2 años.
• Se debe brindar información sobre cuidados del recién nacido, lactancia,
tamiz metabólico, vacunación, etc., desde la visita preconcepcional.
• Los establecimientos que no cuenten con atención de urgencias obstétricas deben
auxiliar a las embarazadas en esta situación y, una vez estabilizadas, referirlas a
un establecimiento con mayor capacidad resolutiva.
• Los establecimientos que brindan atención de urgencias obstétricas deben
contar con espacios, personal especializado, equipo, insumos y medicamentos
necesarios, así como servicio de transfusión sanguínea o banco de sangre
24/7.
• Se debe promover la asistencia de la pareja o familiar a las consultas para
corresponsabilizarse del control y vigilancia del embarazo.
• La atención debe proporcionarse con calidad y respeto a los derechos
humanos, dignidad y cultura de la mujer.
• Las instituciones de salud deben capacitar al personal (enfermeras obstetras,
parteras técnicas y tradicionales) para identificar complicaciones y facilitar la
referencia oportuna. Los partos de bajo riesgo pueden ser atendidos por personal
capacitado.
• Se debe contar con la capacidad para detectar, registrar, asignar y manejar
oportunamente el riesgo reproductivo, obstétrico y perinatal.
• Los establecimientos deben garantizar servicios de salud oportunos, con
calidad y seguridad durante el embarazo, parto, puerperio y urgencias
obstétricas.
Atención del Embarazo (Consulta Prenatal):
• En la primera consulta prenatal se debe elaborar una historia clínica completa,
identificar antecedentes (heredo familiares, personales, obstétricos).
• Se debe diagnosticar el embarazo por métodos clínicos, de laboratorio o
ultrasonografía, evitando estudios radiográficos ionizantes y medicamentos
hormonales con este fin.
• Se debe calcular la edad gestacional y fecha probable de parto (métodos de
Wahl y Naegele, conteo de días, ultrasonido).
• Se debe buscar intencionadamente factores de riesgo, incluyendo los de
Diabetes Gestacional (DG).
• Se debe identificar e informar sobre el alto riesgo de las adicciones (tabaco,
alcohol, drogas) y la automedicación. Se debe vigilar estrechamente la
prescripción de medicamentos.
• Se deben identificar datos de depresión u otro trastorno de salud mental.
• En mujeres embarazadas, especialmente adolescentes menores de 15 años, se
debe realizar la búsqueda intencionada de violencia sexual, familiar o de
género y proceder conforme a las disposiciones aplicables.
• La exploración física completa debe incluir signos vitales, peso, talla, estado
nutricional (Apéndice C), examen bucodental, mamario, auscultación cardiaca
materna, medición del fondo uterino (Apéndice A), frecuencia cardiaca fetal y
citología cérvico-vaginal si aplica.
• Se deben prescribir medidas generales higiénico-dietéticas.
• Aplicar la vacuna de toxoide antitetánico.
• Prescribir 0.4 mg de ácido fólico y micronutrientes desde el periodo
preconcepcional (mínimo 3 meses antes) y durante todo el embarazo para
prevenir defectos del tubo neural.
• Solicitar exámenes de laboratorio:
o Biometría hemática completa.
o Grupo sanguíneo y factor Rh (con Coombs indirecto si es Rh negativo).
o Glucosa en ayuno y a la hora (poscarga de 50g).
o Creatinina, Ácido úrico.
o Examen general de orina con prueba rápida y urocultivo si es positivo.
o Prueba de laboratorio para detectar sífilis y VIH (ofrecida
sistemáticamente, con consentimiento informado, preferentemente antes
de las 12 semanas). Las mujeres positivas deben ser enviadas a segundo
nivel o establecimientos especializados.
• Se pueden solicitar exámenes de gabinete pertinentes, incluyendo ultrasonido
obstétrico.
• Se debe promover un mínimo de cinco consultas prenatales para embarazos
de bajo riesgo, con un calendario sugerido. La atención prenatal permite detectar
riesgos fetales y maternos, aplicando tamiz prenatal oportuno.
• Se recomienda realizar un ultrasonido obstétrico en cada trimestre (11-13.6
semanas, 18-22 semanas, 29-30+ semanas) por personal capacitado para evaluar
el bienestar materno y fetal.
• Toda mujer embarazada con 41 semanas o más debe ser trasladada al
segundo nivel de atención.
• Los prestadores de salud deben brindar información clara, veraz y basada en
evidencia sobre factores de riesgo, estilos de vida saludable, nutrición, lactancia,
planificación familiar, y signos y síntomas de urgencia obstétrica.
• Se debe promover el autocuidado y la preparación para el nacimiento.
Consultas Subsecuentes:
• Permitir a la embarazada exponer sus dudas y síntomas.
• Realizar interrogatorio dirigido buscando datos de alarma.
• Identificar signos y síntomas de urgencia obstétrica (hipertensión, pérdida de
conciencia, convulsiones, hemorragia, dolor abdominal, fiebre, etc.).
• Realizar medición y registro de signos vitales, peso, fondo uterino,
movimientos fetales y frecuencia cardiaca fetal, y ultrasonido si aplica.
• Interpretar resultados de laboratorio y gabinete; en caso de anormalidad,
referir inmediatamente a especialista o servicio de urgencia.
• Realizar la prueba de detección para DG entre las semanas 24 y 28 (o antes si
hay alto riesgo). Las mujeres diagnosticadas con DG deben ser referidas a 2º o 3º
nivel, y se les debe realizar una Curva de Tolerancia a la Glucosa (CTG) postparto
(Apéndice K).
• Promover la lactancia materna exclusiva, excepto en casos justificados (ej.
madre VIH positiva, donde se recomiendan sucedáneos).
• Proveer información completa y oferta sistemática de métodos
anticonceptivos, estableciendo mecanismos para la anticoncepción post-evento
obstétrico, preferentemente en el postparto inmediato.
• Vacunar a la embarazada según la NOM correspondiente.
• Proporcionar información sobre signos y síntomas de alarma y elaborar un plan
de seguridad para el parto o urgencia obstétrica (identificando el establecimiento
de atención, transporte, acompañante).
• Trasladar oportunamente a pacientes en situación de urgencia obstétrica a
establecimientos con capacidad resolutiva adecuada. El personal de salud debe
conocer y informar la ubicación de estos centros. La atención debe ser integral con
oportunidad y calidad.
• Proporcionar a la gestante un carnet perinatal o guía básica con datos de
identificación, antecedentes, factores de riesgo y evolución del embarazo.
• Promover la vigilancia nutricional, prevención/detección de factores de riesgo
obstétrico (anemia, preeclampsia, hemorragias, infecciones, restricción del
crecimiento intrauterino), y aplicar medidas de atención oportuna.
Prevención del Peso Bajo al Nacimiento:
• Seguir criterios para la prevención, detección oportuna y manejo de amenaza
de parto pretérmino, restricción del crecimiento intrauterino (RCIU) y peso
bajo al nacimiento.
• La detección oportuna debe realizarse 3 meses antes y durante la gestación.
• Incluir orientación para el autocuidado, identificación de signos de alarma y
búsqueda de atención oportuna.
• Para detectar RCIU, seguir el incremento de peso materno, altura del fondo uterino
(Apéndice A) y realizar ultrasonido. En caso de sospecha, confirmar, clasificar y
dar seguimiento en 2º o 3º nivel.
• En establecimientos que manejan partos pretérmino, establecer la estrategia
madre canguro y propiciar la alimentación con leche materna.
Atención del Parto:
• Aplicar normas y procedimientos que favorezcan la seguridad emocional y
bienestar de la mujer.
• Promover la conducción no medicalizada y el parto fisiológico en mujeres
primigestas sin contraindicación médica.
• Abrir expediente clínico e integrar el partograma al ingreso para atención
obstétrica (Apéndice B).
• Ninguna persona discriminará o ejercerá violencia hacia la mujer en trabajo de
parto.
• La valoración de inicio del trabajo de parto verdadero incluye interrogatorio, signos
vitales, exploración abdominal y tacto vaginal.
• Se puede permitir la ingesta de líquidos y la deambulación/reposo en la
posición más cómoda para la paciente, siempre que no haya contraindicación y
el espacio lo permita.
• La prescripción de analgésicos, sedantes y anestesia se realizará según criterio
médico, basado en evidencia y con consentimiento informado.
• La inducción/conducción del parto y la ruptura artificial de membranas se realizan
según criterio médico, con evidencia y consentimiento informado.
• Los procedimientos invasivos requieren consentimiento informado por escrito.
• La tricotomía vulvo perineal y el enema evacuante no son obligatorios de
rutina. Reducir el número de tactos vaginales. La episiotomía se recomienda de
manera selectiva.
• Se debe monitorear contracciones uterinas y frecuencia cardiaca fetal.
• El registro del progreso del trabajo de parto se hace mediante tacto vaginal. Los
signos vitales se registran cada dos horas.
• No debe realizarse la maniobra de Kristeller.
• Promover el parto respetuoso con pertinencia cultural en establecimientos de
segundo nivel, adecuando espacios, procedimientos, implementos y permitiendo la
elección de posición, si es clínicamente seguro.
• El pinzamiento y corte del cordón umbilical se debe realizar de 30 a 60
segundos después del nacimiento (pinzamiento tardío), manteniendo al recién
nacido por debajo de la placenta, excepto en casos específicos como madre Rh
negativo no inmunizada o sufrimiento fetal agudo, donde debe ser inmediato.
• Se recomienda la aplicación de oxitocina post nacimiento del hombro anterior
para el manejo activo del tercer periodo del parto. Revisar integridad de placenta y
canal de parto.
• La revisión manual o instrumental de la cavidad uterina no debe realizarse de
manera rutinaria. Sólo bajo sospecha de retención de restos, con información
previa, antisepsia y analgesia.
• En puérperas Rho (D) negativas, pinzar el cordón del lado del recién nacido y
evitar la revisión de la cavidad uterina si es posible.
• Registrar en el expediente clínico el resultado del parto (tipo, fecha, hora,
condiciones del recién nacido - Apgar, Silverman Anderson, antropometría, etc.).
Anotar anomalías congénitas.
• En caso de cesárea, registrar detalladamente los diagnósticos que la
motivaron y el personal responsable. Informar a la mujer de la decisión,
fundamentos, riesgos y beneficios.
• Valorar condiciones para la aplicación de método anticonceptivo postparto
inmediato con consejería y consentimiento informado.
Atención del Puerperio:
• Realizar vigilancia del puerperio inmediato (primeras 24 horas), incluyendo
revisión de episiotomía, signos vitales, sangrado, tono uterino, micción.
• Promover el inicio de la lactancia materna exclusiva a libre demanda dentro
de los primeros 30 minutos de vida.
• Favorecer la deambulación, alimentación e hidratación.
• Informar a la paciente y pareja sobre signos y síntomas de alarma (maternos y
del recién nacido).
• El egreso puede ser a partir de las 24 horas posparto si no hay complicaciones.
• A madres Rho (D) negativas con recién nacido Rho positivo, se les aplicará
globulina inmune anti Rho dentro de las primeras 72 horas.
• Promover mínimo 2 controles médicos para la vigilancia del puerperio
fisiológico.
• En el internamiento y antes del alta, orientar sobre cuidados del recién nacido,
técnica de lactancia, nutrición materna y cambios emocionales.
• Para el puerperio mediato y tardío, proporcionar 2 consultas (inicial en los
primeros 15 días, segunda al final del puerperio). Vigilar involución uterina, loquios,
signos vitales.
Atención a la Persona Recién Nacida:
• La atención implica asistencia al nacimiento y consultas de revisión (entre 3-5
días, y a los 28 días).
• Los establecimientos deben tener procedimientos reglamentados que incluyan:
Reanimación neonatal, manejo del cordón umbilical, Valoración de Apgar (al
minuto y 5 minutos) (Apéndice F), Valoración de Silverman Anderson (dificultad
respiratoria) (Apéndice G), Prevención de cuadros hemorrágicos con vitamina
K, Prevención de oftalmopatía purulenta con antibiótico local.
• Realizar exámenes físico y antropométrico completos.
• Valorar la edad gestacional o madurez (Capurro o Ballard modificado)
(Apéndices H, I).
• Vacunación según la NOM correspondiente.
• Alojamiento conjunto.
• Alimentación exclusiva al seno materno y/o leche humana.
• Realizar la toma de muestra para el tamiz metabólico neonatal a partir de las
72 horas de vida (idealmente entre 72 horas y 5 días). Detectar padecimientos
metabólicos como hipotiroidismo congénito, galactosemia, fenilcetonuria,
hiperplasia de glándulas suprarrenales.
• En recién nacidos de madre Rh negativa, investigar grupo ABO, factor Rho(D),
variante débil Du y prueba de Coombs directa, biometría hemática y bilirrubinas.
• Eliminar prácticas de rutina como aspiración de secreciones con sonda, lavado
gástrico, ayuno prolongado, administración de soluciones glucosadas por vía oral,
agua, fórmula láctea sin indicación, uso de biberón, y separación madre-hijo. Evitar
ayuno por más de 4 horas sin indicación médica.
• En alojamiento conjunto, vigilar signos vitales del recién nacido. Evitar el decúbito
ventral (boca abajo) para reducir riesgo de muerte súbita.
• Vigilar estrechamente por al menos 24 horas a recién nacidos que recibieron
reanimación o son pretérmino/postérmino.
• Evitar la circuncisión como práctica rutinaria.
Promoción de la Salud Materna y Perinatal:
• Desarrollar acciones de educación para la salud orientadas al autocuidado y
responsabilidad compartida.
• Promover la participación de autoridades comunitarias, municipales y sociedad
civil para disminuir factores de riesgo.
• Proporcionar información completa sobre diversos temas, incluyendo calidad
alimentaria, uso de medicamentos en embarazo/lactancia, ventajas de lactancia
materna, cuidados y signos de alarma en embarazo/puerperio/recién nacido,
signos de inicio de parto, vigilancia nutricional infantil, prevención/control de
enfermedades diarreicas, esquemas de vacunación, planificación familiar,
detección de defectos al nacimiento, prevención de retraso mental por errores
metabólicos, cambios físicos/emocionales, y la importancia de la participación
familiar.
• Promover la presencia de facilitadoras interculturales (traductoras indígenas)
en contextos requeridos para apoyar en la traducción de procedimientos y
asegurar la comprensión de las gestantes. Realizar estas acciones con
pertinencia cultural.
Registro e Información:
• Registrar las atenciones obstétricas y a recién nacidos en formatos específicos.
• Utilizar el Certificado de Nacimiento para certificar nacidos vivos.
• Expedir Certificados de Nacimiento, Defunción y Muerte Fetal conforme a la
NOM y disposiciones aplicables.
Vigilancia Epidemiológica:
• La vigilancia de la mortalidad materna se realiza a través del SINAVE.
• Los casos probables y confirmados de muerte materna deben ser objeto de
estudio epidemiológico.
• Se requiere el registro nominal de casos nuevos, probables y confirmados.
• La vigilancia se realiza conforme a la NOM de vigilancia epidemiológica.
Apéndices Normativos: La norma incluye varios apéndices que proporcionan criterios y
métodos específicos:
• Apéndice A: Altura del Fondo Uterino según Edad Gestacional.
• Apéndice B: Partograma (Formato).
• Apéndice C: Evaluación del Estado de Nutrición (IMC, ganancia de peso).
• Apéndice D: Categorías de Medicamentos según Riesgo Fetal y Agentes
Teratogénicos.
• Apéndice E: Crecimiento y Desarrollo Intrauterinos (gráficas de peso al nacer y
clasificación).
• Apéndice F: Valoración de Apgar.
• Apéndice G: Valoración Silverman Anderson.
• Apéndice H: Método de Capurro para evaluar Edad Gestacional.
• Apéndice I: Método de Ballard Modificado para Valoración Físico-Neurológica.
• Apéndice K: Valores Normales de la Curva de Tolerancia a la Glucosa (75g) en el
Embarazo.