0% encontró este documento útil (0 votos)
26 vistas22 páginas

Parcial Procesos Psicológicos II

El documento explora la naturaleza de las emociones, su evolución, y su impacto en la toma de decisiones y la salud. Se discuten diversas teorías sobre las emociones, como las de James-Lange, Cannon-Bard y Schachter-Singer, así como la influencia de la cultura en la expresión emocional. Además, se analizan las implicaciones de las emociones en la memoria y el comportamiento, destacando la relación entre el cerebro y las emociones.

Cargado por

oriaye2006
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
26 vistas22 páginas

Parcial Procesos Psicológicos II

El documento explora la naturaleza de las emociones, su evolución, y su impacto en la toma de decisiones y la salud. Se discuten diversas teorías sobre las emociones, como las de James-Lange, Cannon-Bard y Schachter-Singer, así como la influencia de la cultura en la expresión emocional. Además, se analizan las implicaciones de las emociones en la memoria y el comportamiento, destacando la relación entre el cerebro y las emociones.

Cargado por

oriaye2006
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Parcial procesos:

Introducción al tema emociones:


Emociones:

La emoción siempre implica cambios fisiológicos, cognitivos,


subjetivos y motores, va a depender de una valoración consciente e
inconsciente y está relacionada con los objetivos o motivaciones de
las personas.

La naturaleza de las emociones:

Las emociones son reacciones físicas que evolucionaron por


supervivencia. Ocurren en Estados de la mente que surgen cuando el
cerebro detecta reacciones físicas. Las reacciones físicas son
secundarias a las emociones, debido al impulso instintivo del cerebro.

Frente a una emoción es importante analizar la manera de actuar o


de hablar. Los impulsos inconscientes están en el núcleo de las
emociones. Las emociones son de gran importancia en las decisiones
conscientes. Son pensamientos sobre la situación en la que se
encuentra una persona. Y a su vez, tienen una interpretación social,
ocurre entre personas.

Visión tradicional vs científica:

Antiguamente las emociones se veían como algo negativo que nos


convertía en seres débiles por eso se tendía a reprimirlas, porque se
decía que éramos seres racionales no emocionales.

Antes no se estudiaba las emociones ya que no se podían poner en un


tubo de ensayo, hoy en día si y en cualquier ámbito es esencial que la
persona sepa regular sus emociones.

Función de las emociones: Las emociones ayudan a adaptarnos,


guiando nuestras respuestas frente a diferentes situaciones.

Modelos actuales:

 Modelo bidimensional: las emociones se ubican según su


nivel de placer (valencia) e intensidad (activación).

 Modelo categorial: las emociones se agrupan en categorías


básicas (como miedo, alegría, tristeza, etc.).

Ekman y sus investigaciones:


¿Las expresiones son universales o son específicas de cada cultura?
Las expresiones faciales de las emociones básicas son universales,
pero sin embargo hay reglas de manifestación diferentes en cada
cultura. Hay culturas en las que se manifiesta la expresión en privado,
siendo expresiones innatas, y hay otras en las que se manifiesta la
expresión en público, siendo expresiones dirigidas.

Actualmente se promueve la atención o la conciencia emocional para


niños y adolescentes, por ejemplo, con técnicas como la del
semáforo.

Clasificación de emociones

 Primarias: innatas, universales (enojo – alegría – temor –


desagrado – tristeza).

 Secundarias: más complejas, influenciadas por la experiencia


y la cultura (culpa, orgullo, fé, odio, patriotismo, amor).
ansiedad – vergüenza – envidia – melancolía (nostalgia) – apatía
(pereza).

Estilos de personalidad vulnerables a enfermedades


coronarias:

La emoción influye en la salud física.

Personalidad tipo A: Competitivos, dinámicos, hostiles, agresivos e


irritables, siempre con prisa, inflexibles en alerta mental y física,
tienen dificultades en la expresión emocional, alta adherencia al
trabajo. La emoción predominante es la IRA. (tienen más riesgo de
enfermedades cardíacas)

Personalidad tipo D: Distrés o estrés negativo. Se puede comportar


de dos maneras: 1) afectividad negativa de cualquier circunstancia y
situación o 2) inhibición social y emocional.

Memoria y emociones:

Para una reevaluación consciente de una situación emocional, se


requiere de la activación de las áreas involucradas en la memoria de
trabajo (cortex prefrontal), y así se disminuye la respuesta emocional
(inhibe la amigdala).

La codificación y la atención está dirigida por las emociones. Es decir,


cuando una emoción es intensa, llama más nuestra atención. Esto
hace que guardemos mejor ese recuerdo en nuestra mente.
La consolidación o el almacenamiento es facilitada por las hormonas
del estrés. Es decir, las hormonas del estrés fortalecen los recuerdos
emocionales y la amígdala, ayuda a guardar esos recuerdos.

Aunque el estrés ayuda a guardar recuerdos, si es muy alto o


prolongado, dificulta recordarlos. Esto se debe a que el hipocampo se
ve afectado negativamente por el estrés.

Emoción y toma de decisiones:

Para el doctor López Rossetti, “no somos seres racionales, sino seres
emocionales que razonan.”

Cuando hay más actividad en el núcleo accumbens se toman


decisiones de mayor riesgo. Cuando hay mayor actividad en la ínsula
anterior, hay una tendencia a evitar riesgos.

Damásio demuestra la importancia de las intuiciones o corazonadas,


él los llama marcadores somáticos y sostiene que dicen algo. Es lo
que nos dice el cuerpo frente a una situación. Son señales físicas
internas que nos guían al tomar decisiones.

Teorías sobre la emoción: James-Lange, Cannon-


Bard, Schachter-Singer (COTRUFO)
Según la teoría de James-Lange William james uno de los padres
fundadores de la neurociencia afectiva. Estaba convencido de que la
percepción de un estímulo provoca una respuesta corporal, y es esta
(y no el estímulo) la que causa la emoción. Es decir, primero
experimentamos una respuesta fisiológica (correr) y después
interpretamos esa reacción física como una emoción (miedo).

Teoría de Cannon-Bard. La teoría de James Lange fue rebatida por


Cannon, el cual, siguiendo los experimentos de Scott Sherrington,
repitió uno con gatos y logró resultados similares en los cuales si se
les cortaba el nervio vago, que conecta al cerebro con diversos
órganos internos, los animales perdían la capacidad de reconocer los
estímulos vinculados a los órganos internos, pero no por ello dejaban
de expresar emociones.

En su opinión la expresión de las emociones no dependía de la


percepción de cambios corporales. El sistema nervioso autónomo
(que controla esas reacciones físicas) es demasiado lento y poco
preciso para explicar la variedad de emociones. Las reacciones
corporales por si solas no generaban necesariamente una emoción.

Según su teoría las emociones y las respuestas fisiológicas ocurren al


mismo tiempo, no una después de la otra. Cuando enfrentamos un
estímulo emocional, el cerebro envía señales simultáneamente al
cuerpo y a la parte emocional del cerebro. Puso de manifiesto que las
emociones se siguen produciendo, aunque no se experimenten
reacciones corporales. Según ellos:

 El tálamo da el tono emocional a lo que sentimos (es decir,


hace que una sensación se sienta como emoción).
 El hipotálamo genera las respuestas físicas del cuerpo
(como sudor, respiración o ritmo cardíaco).
 La corteza cerebral puede controlar o inhibir esas
respuestas físicas.

La principal contribución de su teoría es que orientó la investigación


científica hacia la búsqueda de los mecanismos cerebrales vinculados
a la aparición y expresión de las emociones. Éste se sirvió de 2
herramientas: los estudios experimentales con animales y la
observación de las lesiones cerebrales y sus consecuencias.

Teoría de Schachter-Singer:

El experimento de Schachter y Singer mostró que las emociones no


dependen solo del cuerpo, sino también de cómo interpretamos lo
que sentimos. Inyectaron adrenalina a tres grupos: uno sabía los
efectos reales de la sustancia, otro recibió una explicación falsa y al
tercero no se le dijo nada. Un actor actuaba feliz o enojado frente a
ellos. Solo el grupo bien informado no se dejó influir, mientras que los
otros dos interpretaron su reacción física según la emoción del actor.
Esto demostró que la emoción depende de la interpretación que
hacemos de nuestras sensaciones físicas.

La teoría de Schachter Singer establece que las emociones son el


resultado de las reacciones corporales, pero también de la evaluación
cognitiva del estímulo, lo que explicaría que, si el oso que vemos se
encuentra entre barrotes, no se active ninguna respuesta emocional.
Esta teoría fue denominada por este motivo la teoría de los 2
factores, arousal y appraisal. Ya que se consideró que este último
podría tener en cuenta también las reacciones de las demás
personas, es decir, que las emociones pueden ser sustancialmente
influenciadas por el contexto social. Tuvo el mérito indiscutible de
integrar los aspectos cognitivos en el estudio de las emociones.

Esta teoría depende de dos factores:

 La interpretación cognitiva que hacemos de esa activación.


 La activación fisiológica del cuerpo.
Regiones cerebrales implicadas en el procesamiento
emocional (COTRUFO-LEDOUX)
El caso de Phineas Gage, un trabajador que sufrió un accidente en
1848 al atravesarle una barra de hierro el cráneo, cambió la
comprensión de la relación entre cerebro, personalidad y emociones.
Aunque físicamente parecía recuperado, su personalidad cambió
drásticamente: se volvió impulsivo y dejó de seguir normas sociales.
Más tarde, Hanna Damasio reconstruyó la trayectoria de la lesión y
determinó que afectó áreas del lóbulo frontal vinculadas con el
control de la conducta y la planificación, lo que explicaría sus cambios
de comportamiento.

La personalidad de un individuo, su sentido ético y moral y el de la


responsabilidad podría cambiar por completo después de una lesión
cerebral. Por ende, hay una relación entre los estados mentales y su
sustrato anatómico.

Continuando con la teoría de Cannon-Bard, desarrollada por James


Papez, propone un primer esquema de los circuitos nerviosos
centrales responsables de las emociones.

Según Papez, las señales sensoriales (las del entorno y las del interior
del cuerpo) llegan primero al tálamo, una estructura cerebral que
actúa como una estación de retransmisión. Desde allí, la información
se dirige por dos vías complementarias: la vía del pensamiento
(ascendente) y la vía del sentimiento (descendente).

 Vía descendente: vinculada a las emociones más automáticas.


 Vía ascendente: transforma las sensaciones en percepciones,
recuerdos y reflexiones conscientes.

Ambas vías trabajan en conjunto para dar lugar a la experiencia


emocional completa, donde lo biológico y lo psicológico se entrelazan.

La psicóloga americana Magda Arnold propuso el concepto


“appraisal” (evaluación), como primer paso en la elaboración de las
emociones, entre las reacciones fisiológicas y la emoción hay un
proceso de evaluación cognitiva del entorno y del contexto social en
que se producen las reacciones.

Mediante el experimento de adrenalina de Schachter y Singer


llegaron a la conclusión de que las emociones pueden ser
influenciadas por el contexto social.

Según Antonio Damásio, las emociones influyen en nuestras


decisiones a través de cambios corporales llamados marcadores
somáticos, que nos indican de forma rápida e inconsciente si algo es
bueno o malo antes de actuar. Estos marcadores se basan en
nuestras sensaciones, deseos y experiencias, y su función es
ayudarnos a sobrevivir. Sin embargo, en personas con sociopatía,
psicopatía o lesiones en el lóbulo prefrontal, estos marcadores no
funcionan bien debido a la carencia de empatía e insensibilidad a los
estímulos que por lo general nos conmueven, lo que afecta su
capacidad para tomar decisiones emocionales.

Llamamos “corazonadas” las decisiones que tomamos cuando una


sensación somática nos empuja hacia una determinada elección,
incluso en contra de lo que la lógica parecería sugerirnos. Las
emociones son sociales. (Texto de Parkinson).

Esto evidencia que el procesamiento emocional depende de


estructuras cerebrales específicas y no solo de la interpretación
racional.

McLean sostenía que el cerebro estaba formado por tres estructuras:

 Cerebro reptiliano: el más primitivo, asociado a emociones


básicas, como el miedo.
 Cerebro visceral: propio de los primeros mamíferos, permite
emociones más complejas y sociales. Incluye estructuras como
el tálamo, hipotálamo, hipocampo, corteza cingulada, corteza
prefrontal y amígdala.
 Neocorteza: la estructura más reciente, encargada de integrar
procesos emocionales y cognitivos, controlando así las
respuestas emocionales.

Los investigadores Klüver y Bucy descubrieron que al quitar los


lóbulos temporales en monos aparecían alteraciones emocionales, lo
que llevó a identificar el síndrome de Klüver-Bucy. Basado en estos
estudios, McLean propuso la teoría del cerebro triuno y definió el
sistema límbico como clave en las emociones. Dividió el cerebro en
tres partes: el cerebro reptiliano (emociones básicas), el cerebro
visceral o sistema límbico (emociones sociales y complejas) y la
neocorteza (control emocional y pensamiento). McLean sostenía que
las emociones resultan de integrar lo que sentimos internamente con
lo que percibimos del entorno, y que a diferencia de Papez, el
hipocampo es el centro principal en ese proceso.

Se explican dos casos que ayudaron a entender cómo funciona la


memoria. Claparede observó que una paciente sin memoria
consciente aún reaccionaba emocionalmente, lo que demostró que
existen dos tipos de memoria: una explícita (consciente) y otra
implícita (emocional, no consciente). Por otro lado, el caso de H.M., a
quien se le extirparon partes del lóbulo temporal para tratar su
epilepsia, mostró que perdió la capacidad de formar nuevos recuerdos
a largo plazo (amnesia anterógrada), aunque conservaba la memoria
a corto plazo y recuerdos antiguos. Estos estudios confirmaron que la
memoria a corto y largo plazo funcionan con mecanismos cerebrales
distintos y que el hipocampo es esencial para crear nuevos recuerdos.

amnesia anterógrada, que es la incapacidad de almacenar


información nueva en la MLP.

Entonces, el hipocampo se convirtió en la zona cerebral conocida


como el "depósito de nuevos recuerdos".

David Gaffan desarrolló una prueba de memoria en monos llamada


“elección diferida del estímulo contrario a la muestra”, útil para
evaluar el rol del hipocampo. Más tarde, Mortimer Mishkin observó
que los pacientes con amnesia por daño en el lóbulo temporal
siempre tenían afectado tanto el hipocampo como la amígdala. Sin
embargo, investigaciones posteriores mostraron que el daño a la
amígdala no afectaba la memoria en esta prueba. Se propuso que el
problema no era la lesión de la amígdala en sí, sino la interrupción de
las conexiones entre el neocórtex y el hipocampo, por donde circula la
información sensorial que forma los recuerdos.

Elizabeth Warrington y Larry Weiskrantz demostraron que las


personas con amnesia pueden aprender sin darse cuenta. Aunque no
recuerden una experiencia, esta puede influir en su comportamiento
después. Esto muestra que el aprendizaje puede ocurrir sin que la
persona sea consciente de ello.

Cohen y Squire plantearon que la lesión en el mecanismo de la


memoria del lóbulo temporal afecta a la capacidad para recordar
conscientemente, pero que deja intacta la capacidad para aprender
ciertas habilidades. Llamaron a estos dos procesos memoria
declarativa y memoria de procedimiento.

El conocimiento consciente de la base de la ejecución tiene lugar en


la memoria explícita, pero en la memoria implícita la ejecución está
guiada por factores inconscientes.

El hipocampo es clave para formar recuerdos porque recibe


información del neocórtex a través de una zona de transición. Esta
zona reúne la información procesada por los sentidos (vista, olfato,
oído, etc.) y la convierte en representaciones completas del entorno,
que luego el hipocampo transforma en recuerdos más complejos.
O’Keefe y Nadel plantearon que el hipocampo crea representaciones
espaciales del mundo, independientemente de los sentidos. Una
función importante de estas representaciones es crear un contexto en
el que situar los recuerdos situándolos en el espacio y en el tiempo.

Se explica que el recuerdo explícito o consciente depende del


hipocampo, y el recuerdo implícito o inconsciente está bajo el control
del núcleo amigdalino. Este último se va a encargar de provocar las
respuestas físicas ante la presencia del estímulo traumático. En
cambio, el mecanismo del hipocampo nos va a permitir recordar que
estábamos haciendo, con quién estábamos, lo desagradable que fue
la situación, etc.

Lynn Nadel, junto con Jake Jacobs, planteó que la clave de la amnesia
infantil era el período de desarrollo prolongado del hipocampo, este
tarda más tiempo que la mayoría de otras zonas en desarrollarse, por
lo que no almacenamos recuerdos explícitos de la niñez temprana
porque el mecanismo que los crea todavía no está maduro.

Nadel y Jacobs propusieron que los recuerdos inconscientes de


traumas pueden formarse antes del desarrollo del hipocampo, y hoy
se sabe que esto se debe al núcleo amigdalino, que madura antes.
Esto es clave para comprender trastornos psicológicos. Además:

La memoria es selectiva: recordamos más lo emocional y relevante,


pero no todos los detalles por igual. Los recuerdos implícitos
emocionales registran aspectos no conscientes.

McGaugh mostró que la adrenalina durante el estrés ayuda a


consolidar recuerdos emocionales.

Los recuerdos son reconstrucciones: se modifican al evocarlos,


influenciados por el estado mental actual (según Bartlett).

Los recuerdos emocionales pueden ser vagos, especialmente los


traumáticos, lo que coincide con la idea freudiana de represión.

Recordamos mejor si estamos en el mismo estado emocional en que


ocurrió el aprendizaje.

La memoria funciona por redes asociativas, donde cada elemento


debe activarse lo suficiente para emerger a la conciencia.

El aprendizaje implica consolidación de conexiones sinápticas entre


neuronas.

En 1949, Donald Hebb propuso que el aprendizaje ocurre en las


sinapsis. Sugirió que si dos neuronas (x e y) se activan juntas, su
conexión se fortalece, aumentando la probabilidad de que y se active
cuando x lo haga. Este principio se conoce como sinapsis hebbiana.

Más tarde, Bliss y Lomo demostraron que estimular ciertas vías del
cerebro podía aumentar la respuesta sináptica, un fenómeno llamado
potenciación a largo plazo (PLP), considerado clave para la formación
de recuerdos.

Características de la PLP:

 Especificidad: solo se fortalecen las sinapsis activas.


 Cooperación: se necesita una estimulación mínima para que
ocurra la potenciación.
 Asociación: si dos sinapsis se activan juntas, se refuerzan
conjuntamente.

Hoy se sabe que la PLP no solo ocurre en el hipocampo, sino en


muchas partes del cerebro, siendo fundamental para varios tipos de
aprendizaje.

La síntesis proteica es esencial para formar recuerdos a largo plazo,


ya que las proteínas producidas tras el aprendizaje permiten
estabilizar esos recuerdos. Estas proteínas están relacionadas con los
genes, que controlan sustancias químicas clave para este proceso.

Los circuitos del hipocampo, conectados ampliamente con el


neocórtex, permiten consolidar recuerdos complejos, integrando
sucesos en el espacio y el tiempo. Según Eichenbaum, esto aporta
flexibilidad a las representaciones mentales, haciéndolas útiles en
distintas situaciones.

En cambio, la función del núcleo amigdalino es adelantarse a la


necesidad de pensar en la actuación más adecuada. Sus funciones de
memoria vinculan de forma rígida estímulos con reacciones
específicas, permitiendo respuestas rápidas sin necesidad de
reflexión.

Las emociones son sociales


¿Qué son las emociones? Aunque las emociones son
principalmente reacciones individuales, también pueden entenderse
como fenómenos sociales. Muchas veces, sus causas están
influenciadas por factores culturales, institucionales o por las
relaciones con otras personas. Además, las emociones suelen tener
efectos en los demás. Por lo tanto, las emociones cumplen un rol
importante en la comunicación.
En la psicología y en el sentido común esta la idea que las emociones
son reacciones internas y personales. Esto ha generado dos
consecuencias:

1. Primero, se asume que deben analizarse desde lo psicológico o


cognitivo.
2. Por otro, al considerarse experiencias privadas, su
comunicación se ve como algo secundario que depende de la
emoción individual.

Dos cuestiones: En primer lugar, se mostrará como al tomar en


cuenta los factores interpersonales, institucionales y culturales
relacionados con la emoción, la conclusión es que el análisis socio
psicológico es un componente necesario en cualquier teoría de las
emociones. En segundo lugar, se presentará un enfoque que da
relevancia a los aspectos sociales al sostener que las emociones
podrían verse como formas de comunicación en las que se realizan
presentaciones evaluativas sobre otras personas.

Las emociones como comunicaciones: Las expresiones


emocionales tienen la intención de ser actos comunicativos dirigidos
a otra persona en lugar de ser simples reflejos directos de un estado
mental. Las personas suelen sentir las emociones en forma privada y
muchas veces las expresan de manera espontánea, pero gran parte
de sus gestos y expresiones en la vida diaria se deben a cómo se
relacionan con los demás. Las emociones en sí mismas son síndromes
de acción y disponibilidad para la acción que a menudo son dirigidos
propiamente hacia un público determinado. Dichos temas
caracterizan lo que la persona que experimenta la emoción está
comunicando acerca del objeto de la emoción y que efectos debe
tener la manifestación de la emoción es su público especifico

El público internalizado: Las emociones se adaptan según a quién


van dirigidas, aunque también pueden surgir cuando estamos solos.
Incluso en soledad, los públicos que imaginamos o llevamos dentro
influyen en lo que sentimos, lo que explica por qué a veces
mostramos algo distinto a lo que realmente sentimos.

Tristeza y angustia (Ekman):


La tristeza es un sentimiento universal. El llanto suele ser
característico de esta emoción, es una expresión universal. Pero, las
lágrimas no son exclusivas de la tristeza o el dolor

Diferencia entre tristeza y angustia:


Cuando estamos tristes, solemos sentirnos sin fuerzas, como si ya no
se pudiera hacer nada. Es una emoción más tranquila, más callada, y
puede durar mucho tiempo. Si el sentimiento de tristeza se mantiene
por mucho tiempo, lo más probable es que se convierta en angustia.

En cambio, la angustia es más intensa y agitada. Es como una queja


interna, un malestar que no se puede calmar. La persona angustiada
quiere hacer algo para recuperar lo que perdió, pero no sabe cómo, y
eso le genera más malestar.

Después de un tiempo sintiendo angustia y quejándose por lo que ha


perdido, la persona suele pasar a una etapa de tristeza más callada,
en la que se siente débil y vulnerable. Pero esa tristeza no dura para
siempre: más adelante, vuelve la angustia, como un intento de hacer
algo para recuperar lo perdido. Luego vuelve la tristeza… y así, una y
otra vez. Es como un ciclo entre angustia y tristeza que se repite.

Cuando alguien muere de forma repentina, es común que sus seres


queridos no puedan aceptar de inmediato la pérdida. A veces sienten
que esa persona sigue viva, hablan con ella o creen que puede
escucharlos. En cambio, si la muerte ocurre después de una larga
enfermedad, la familia ha tenido tiempo para prepararse, por lo que
al morir hay menos angustia y más tristeza tranquila.

También es normal sentir enojo hacia la persona que ha muerto, como


si nos hubiera abandonado. Esa rabia puede ser una forma de
defendernos del dolor o incluso ayudarnos a superarlo.

Algunos psicoterapeutas dicen que, después de una pérdida, la


tristeza y la angustia que duran mucho tiempo pueden venir de una
rabia que la persona guarda contra sí misma. Pero si esa persona
logra expresar su enojo hacia quien la lastimó o la dejó entonces esa
tristeza profunda y la angustia pueden empezar a sanar.

Hoy en día es común tomar medicación para aliviar la tristeza o la


angustia. Pero cuando una persona está muy medicada, parece que
no sufre, y eso puede ser un problema. La medicación alivia por un
tiempo, pero puede hacer que las emociones se queden guardadas y
duren más. Además, al bloquear la expresión del sufrimiento (como
en la cara o la voz), hace más difícil que otros se den cuenta y puedan
ayudar.

Las experiencias emocionales muy intensas y densas pueden


provocar que los umbrales para experimentar la emoción se vuelvan
menos sensibles. Es decir, la persona necesitara experimentar una
situación más o igual de intensa, para sentir la emoción original.
Es sumamente importante destacar que NO todo el mundo desea
recibir ayuda al atravesar una experiencia de tristeza y angustia,
ciertas personas optan por apartarse, atravesarlo de una manera más
solitaria.

Las expresiones emocionales son involuntarias, comienzan a


aparecer, aunque no queramos, las podemos eliminar, pero no
siempre por completo.

Los trastornos emocionales pueden ser episódicos o muy


prolongados. Lo que los diferencia de los rasgos emocionales
de la personalidad no es lo que duran si no de qué forma influyen
en nuestra capacidad de vivir. En un trastorno las emociones están
fuera de control y pueden interferir en nuestra capacidad de convivir,
trabajar, comer y dormir.

Cuando la tristeza es lo que domina en la depresión, hablamos de


una depresión retardada. Si predomina la angustia, entonces, se
trata de una depresión agitada.

Cuando detectamos en una persona el gozo supremo, estamos


hablando de un trastorno bipolar o en terminología antigua
maniacodepresivo. Estas personas están invadidas por la angustia y
tristeza, pero sin embargo lo único que demuestras forzadamente, la
mayoría de tiempo son sonrisas, aunque no de placer.

Las personas son distintas en cuanto a su facilidad para sentir


tristeza, como también hay personas que disfrutan de la experiencia
de la tristeza (peli triste). Por otro lado, hay personas que
experimentan un rechazo extremo de la tristeza y la angustia
(evitar compromiso).

Cuando las expresiones alcanzan cierta intensidad, la persona


espera que los demás se den cuenta como se sienten. En estos casos,
las expresiones indican una necesidad de consuelo. Si se aprecia una
expresión sutil, no es seguro que la persona desee que se sepa cómo
se siente y que intervengan. También debemos saber que la
expresión en sí misma no nos indica si somos la mejor persona para
ofrecer ese consuelo ni tampoco, si ese es el mejor momento para
hacerlo.

Además, hay que tener en cuenta el momento en el que ocurre; Si es


justo en el inicio de una conversación es probable que no sea un inicio
de tristeza sino una tristeza anticipada importada desde un
recuerdo o un episodio anterior. Si surge durante la conversación
podría tratarse de un comienzo de tristeza o bien indicar una tristeza
más intensa y controlada.
Enojo/ira (Ekman).
El enojo se refiere a numerosas experiencias relacionadas, que van
desde una leve molestia hasta la rabia intensa. El enojo viene
acompañado del miedo, por cómo puede reaccionar la otra persona.
Es una emoción muy fuerte, peligrosa e hiriente.

El odio se caracteriza por una aversión intensa y duradera hacia una


persona, despertando sentimientos de rabia, repugnancia y
desprecio, aunque no siempre esté presente de forma activa. El
resentimiento, en cambio, se vincula a agravios concretos y es
menos general que el odio. Ambos, odio y resentimiento, no son
emociones ni estados de ánimo debido a su duración, sino que se
consideran actitudes emocionales (en el caso del resentimiento) o
apegos emocionales (en el caso del odio), aunque están
estrechamente relacionados con la ira.

Estar enfadados no siempre implica sentir ira conscientemente, ya


que a menudo no estamos conectados con nuestras emociones.
Reconocer la ira implica aceptarla y observarla sin reprimirla. Aunque
incómoda, puede ser útil para identificar límites y actuar en
consecuencia. Ignorarla es más perjudicial que aceptarla, y
gestionarla de forma consciente permite responder de manera
reflexiva en lugar de repetir patrones automáticos. El psicólogo
Richard Lazarus, propone que no se puede entender la ira sin analizar
su contexto emocional y social.

La ira aparece cuando sentimos que una persona ha actuado contra


nosotros injustamente y con intención. El enojo surge si
interpretamos la acción como una amenaza personal, si percibimos
que el otro tuvo una intención negativa. La ira persiste cuando no
hay reparación emocional. Sin reconocimiento del daño o empatía de
la otra parte, la persona puede quedar atrapada en su enojo.

La ira puede ser provocada por eventos externos o internos. La


percepción personal juega un papel clave: lo que para una persona es
insignificante, para otra puede ser profundamente ofensivo,
dependiendo de su historia de vida, autoestima y regulación
emocional.

Detonantes externos:

 Intentos de daño físico o psicológico


 Ira ajena como causa de enojo
 Percepción de injusticia o Provocaciones
 Falta de reparación emocional o empatía
 Interpretación de expresiones faciales ajenas
 Falta de límites o invasión del espacio personal
 Agravios pasados no resueltos

Causas internas:

 Miedo o temor tras el enojo


 Curva de ira pronunciada / baja tolerancia emocional
 condiciones neurológicas o lesiones cerebrales
 Falta de atención emocional
 Dificultad para expresar límites

ALGUNAS SENSACIONES CORPORALES DE LA IRA:

 Aumento del ritmo cardíaco


 Tensión muscular
 Sensación de calor

ALGUNAS EXPRESIONES CORPORALES DE LA IRA:

 Ceño fruncido
 Gritos o tono de voz elevado
 Postura rígida

La ira también puede ser útil, pues nos ayuda a ver situaciones que
no toleramos y puede empujarnos a poner límites. Además, su
gestión consciente permite transformar nuestras reacciones
automáticas en respuestas más reflexivas, abriendo así posibilidades
para actuar de manera distinta

La ira aparece cuando sentimos que una persona ha actuado contra


nosotros injustamente y con intención.

Por ultimo pero no menos importante La forma de expresión del enojo


varia según el contexto y la cultura. Por ejemplo en Nueva Guinea, la
gente muestra la ira juntando y apretando los labios antes de un acto
violento.

Alteraciones mentales:

Hay tres beneficios a la hora de darnos cuenta de nuestro enojo,

1. el poder regular o reprimir reacciones


2. reevaluar el contexto y lo que vamos a hacer frente a esto
3. una técnica para manejar esta emoción, la táctica del cerrojo:
se trata de responder a nuestro propio enojo retirándose de la
interacción y volviendo a la misma cuando estemos dispuestos
a afrontarla de manera constructiva; aun así el lado positivo de
esta emoción es que nos hace dar cuenta de que existe algo
que nos atraviesa y que realmente debemos cambiar porque
nos molesta.

La ira se expresa de manera diversa según la cultura y con distintas


señales faciales.

También se describen diferentes expresiones faciales asociadas a


distintos niveles de ira con características como la posición de las
cejas, la tensión en los párpados, el adelantamiento del mentón y la
forma de la boca. Esto no nos demuestra el porqué de la emoción
pero no nos permite categorizarla.

Muchas personas no han desarrollado la atención emocional. Pueden


fingir que no sienten ira y controlar su comportamiento, pero
reprimirla puede llevar a una explosión emocional difícil de controlar.
Por eso, es importante no reprimir el enojo cuando algo nos molesta.
La atención emocional es la capacidad de reconocer y estar
consciente de lo que se siente. Cuando no se desarrolla, las personas
tienden a reprimir emociones como la ira, lo que puede llevar a
explosiones emocionales incontrolables. Por eso, es importante no
negar lo que se siente y aprender a gestionar las emociones
adecuadamente.

Las expresiones pueden llegar a durar de medio segundo a cuatro


segundos. Todos tiene que ver con la intensidad de aquella emoción.
Pero sucede en otros casos donde una expresión sea intensa y breve.
Y esto puede significar que la persona quiera reprimir su ira (cc o
incc). Si esta expresión durase uno o medio segundo, correspondería
a una ira moderada o incipiente.

Ekman menciona que evitar la utilización de la etiqueta ira, disminuye


la posibilidad que está crezca.

Miedo (Ekman)
Los detonantes del miedo son la amenaza de daño: físico o Mental.

Miedo --> Deriva de la sorpresa.

Amenaza de un dolor físico ⟶ disparador innato de miedo

La función del miedo es: prevenir el dolor ante una amenaza o algún
peligro inminente. Así el organismo se prepara para actuar rápida y
eficazmente, ya sea huyendo o luchando.

"cuando obtenemos miedo no podemos hacer casi nada, o podemos


hacerlo casi todo"

Cuando surge el miedo, ¿qué es lo que pasa?


1. la sangre afluye hacia los músculos
2. aumenta la fuerza física
3. solo vamos a estar concentrados en salir de esa situación

el miedo puede provocar alteraciones mentales como: las fobias, el


estrés postraumático, ataques de pánico o ansiedad patológica

Es característico del miedo expresiones faciales como:

- Párpados superiores elevados acompañados de parpados


inferiores tensos y el resto de la cara inexpresiva.
- Las cejas pueden que estén elevadas o juntas. A veces esa
expresión puede estar sujeta al esfuerzo de inhibirla
- Los labios se alargan hacia atrás en dirección hacia los ojos.

Asco (Ekman)
Paul Ekman define el asco como una sensación de aversión.
Puede surgir por: “el gusto de algo que se quiere escupir, pensar en
comer algo desagradable, un olor, la vista, el olfato, etc”. También
“las acciones y el aspecto de las personas o incluso sus ideas pueden
causarnos asco”. Paul Rozin: el asco implica “un sentido de
incorporación oral de algo desagradable y contaminante”.

El asco también puede estar influido por la cultura. Aparece de


forma diferenciada entre los 4 y 8 años.

¿Qué nos da asco?

- Productos Corporales (heces, vómito, mocos y sangre)


- “Asco de estar harto”: una señal de desprecio profundo en la
pareja que erosiona la conexión emocional y predice la ruptura
de esta. Surge cuando uno de los miembros se siente
moralmente superior y pierde el respeto por el otro. Actitudes
de superioridad, burla, sarcasmo o desdén.

El asco se divide en 2 tipos:

- Asco esencial: Tiene que ver con lo físico y biológico


(productos corporales)
- Asco interpersonal: 4 desencadenantes: lo raro, lo enfermizo,
lo desgraciado, lo socialmente contaminado “Lo moralmente
repugnante”

Según Miller: “En la intimidad bajamos el umbral de lo que


consideramos repulsivo” Ilustra esto con dos ejemplos:
- En el ámbito familiar, como cambiar pañales o cuidar a un
enfermo, el amor incondicional lleva a vencer el asco, ya
que el afecto pesa más que la repulsión.
- En el ámbito sexual, actos potencialmente repugnantes,
como besar con lengua, pueden volverse placenteros
gracias al amor, que transforma lo asqueroso en íntimo y
deseable.

Función del asco: alejarnos de lo contaminante.

Nussbaum: critica el valor que se le da al asco. “El asco no es una


emoción que haya que considerar como tal”. Señalara que la
respuesta razonable ante el asco es alejarse del lugar, y qué sentirse
contaminado o asqueado por alguien nunca es motivo suficiente para
comportarse violentamente contra esa persona.

Trastornos relacionados con el asco:

- TOC: necesidad de constante limpieza.


- TCA: asco hacia el propio cuerpo, comidas o sexualidad.

Asco ≠ desprecio

Asco: Sentimiento de repulsión hacia algo o alguien, caracterizado


por sensaciones físicas desagradables (náuseas, arcadas)

Desprecio: Sentimiento de superioridad o falta de respeto hacia


alguien o algo, sin necesariamente involucrar sensaciones físicas

Diferencia: Asco: Se puede sentir hacia cosas o situaciones.


Desprecio: se dirige hacia personas o sus acciones

Cómo reconocerlos: Asco: Arcadas, sensaciones en la garganta,


mayor sensibilidad en el labio superior y ventanas de la nariz.
Desprecio: Sentir desdén o superioridad hacia alguien o algo

Emociones agradables (Ekman)


Según Ekman, una emoción agradable es una reacción automática,
breve e involuntaria a un estímulo que el organismo percibe como
significativo para su bienestar.

Ekman diferencia a las emociones de:

 Estados de ánimo: son más duraderos, no siempre tienen un


detonante claro y afectan el tono general de la experiencia.
 Rasgos de personalidad: disposiciones estables (por ejemplo,
alguien tiende a ser más alegre o ansioso).
 Evaluaciones cognitivas: pensamientos sobre lo que se siente,
pero no son emociones en sí mismas.
Emociones agradables: Existen más de una docena de emociones
agradables; universales y cada una de ellas tan diferentes de las
demás. Del mismo modo existe todo un conjunto de emociones
características que normalmente no nos producen disfrute al
sentirlas. Las “emociones positivas” son esenciales para
motivarnos sobre la vida.

Las emociones tienen cuatro características fundamentales:

 Un detonante específico.
 Una función determinada.
 Una relación con alteraciones mentales.
 Sensaciones y expresiones corporales propias.

Tipos de emociones agradables:

Placeres sensoriales: Detonante: Estímulos agradables en los cinco


sentidos. Función: Favorecen la supervivencia, el bienestar y la
relajación. Alteraciones: Pueden bloquearse por discapacidades físicas
o psicológicas. Expresión: Reacciones fisiológicas (ej. sonrisa al oír
música).

Diversión: Detonante: Medio de entretenimiento. Función: Conecta


socialmente, estimula, da energía y reduce el estrés. Expresión:
Sonrisa leve hasta carcajadas

Contento: Detonante: Estado de bienestar sin necesidad de


estímulos externos. Función: Promueve adaptación, motivación y
bienestar general. Expresión: Relajación facial y corporal.

Excitación: Detonante: Novedades, desafíos o estímulos intensos.


Función: Aumenta atención, energía y prepara para la acción.
Expresión: Ritmo cardíaco acelerado, pupilas dilatadas, energía alta.
Alteración: En exceso puede formar parte de episodios de manía.

Alivio: Detonante: Fin de una situación tensa o temida. Función:


Reduce el sufrimiento y relaja cuerpo y mente. Expresión: Suspiro,
respiración profunda, cuerpo relajado.

Asombro: Detonante: Algo increíble, incomprensible o fascinante.


Función: Estimula la curiosidad, el aprendizaje y la atención.
Expresión: Piel de gallina, hormigueo en nuca y hombros.

Éxtasis (paz): Detonante: Meditación, naturaleza, arte,


espiritualidad. Función: Conecta con lo trascendente; genera paz,
alegría profunda. Expresión: Sensación intensa de plenitud, calma
profunda.
Fiero (orgullo propio): Detonante: Logro difícil tras un gran
esfuerzo personal. Función: Refuerza la autoestima y motiva logros
mayores. Expresión: Postura tensa, respiración acelerada, mirada
intensa.

Naches (orgullo de hijos a padres): Detonante: Logros


importantes de los hijos. Función: Fortalece vínculos familiares y
orgullo afectivo. Expresión: Sonrisa amplia y duradera (kvell), mirada
de orgullo.

Elevación (admiración por la bondad): Detonante: Presenciar


actos de bondad, compasión o generosidad. Función: Inspira a actuar
con virtud y fortalece valores prosociales. Expresión: Sensación cálida
en el pecho, sonrisa suave, mirada brillante.

Gratitud (agradecimiento): Detonante: Cuando alguien hace algo


bueno por nosotros o un regalo de forma altruista sin conseguir
ningún tipo de beneficio para sí mismo. Función: Refuerza vínculos,
fomenta la reciprocidad y conexión social. Expresión: Sonrisa, mirada
cálida, posible inclinación de cabeza.

Schadenfreude (alegría por el mal ajeno): Detonante: Ver sufrir


o fallar a alguien que nos cae mal. Función: Procesa envidia o
sensación de justicia al castigar al otro. Expresión: Sonrisa contenida,
mirada de superioridad o satisfacción.

Aunque se hable de 16 emociones gratificantes, muchas veces


confundimos palabras con emociones reales.

Todos podemos sentir emociones placenteras, salvo que haya alguna


discapacidad sensorial. Sin embargo, cuando hay un exceso de
emociones negativas como miedo, ira o tristeza, puede haber un
trastorno emocional. También puede ser un problema no sentir placer
en absoluto (esto se llama anhedonia), o vivir con una excitación
exagerada, como ocurre en la manía.

El neurólogo Duchenne diferenció la sonrisa genuina (de alegría


verdadera) de la sonrisa voluntaria o de cortesía. La sonrisa auténtica
activa dos músculos:

 El zygomaticus major (mueve los labios, se puede controlar)

 El orbicularis oculi (rodea los ojos, no se puede controlar


voluntariamente)

Por eso, una sonrisa real también se nota en los ojos, mientras que las
sonrisas falsas suelen estar solo en los labios, como cuando alguien
sonríe por educación o para mostrar que está escuchando.
Comportarnos emocionalmente (Texto de Ekman).
Las emociones son inevitables y forman parte esencial de la vida. Las
emociones pueden ser guía o obstáculo: en contextos donde hay
mucho en juego pueden ser nuestras mejores aliadas, ayudándonos a
decidir y actuar con autenticidad, o bien jugarnos en contra si no las
regulamos adecuadamente. No se trata de reprimirlas, sino de
aprender a regularlas para vivir mejor.

Ekman define el comportamiento emocional como un conjunto de


reacciones que involucran:

Señales emocionales: gestos, expresiones faciales, tono de voz y


posturas que delatan lo que sentimos, a menudo de forma
automática.

Acciones emocionales: conductas como gritar, llorar, marcharse o


quedarse inmóvil, muchas veces impulsadas por la emoción.

Cambios internos: reacciones fisiológicas (taquicardia, sudoración,


tensión) y sensaciones subjetivas (nudo en el estómago, opresión en
el pecho).

Todos estos componentes aparecen juntos cuando sentimos


intensamente, y son difíciles de controlar si no desarrollamos una
conciencia emocional.

Estado refractario: Ekman describe que cuando una emoción se


dispara, ingresamos en un “período refractario”. durante este
tiempo, nuestras percepciones, interpretaciones y recuerdos están
condicionados por la emoción que sentimos. Este fenómeno dificulta
el acceso a la información que podría hacernos cambiar de
perspectiva o calmar la reacción emocional.

¿Cómo regular? No se trata de eliminar emociones, sino de ganar


tiempo antes de actuar (frenar una respuesta inmediata). Respirar,
retirarse, pensar. Con práctica, se amplía el espacio entre emoción y
acción

Expresar bien, no reprimir: No se trata de reprimir emociones,


sino de aprender a expresarlas de modo constructivo. Esto implica
reconocer lo que sentimos, elegir el momento adecuado para
expresarlo, y hacerlo en un tono que no dañe a los demás ni a
nosotros mismos.

Inspirarse en el “individuo moderado” de Aristóteles: alguien que


siente emociones de manera proporcional al estímulo, en el momento
justo y de forma apropiada a las circunstancias. Alcanzar ese ideal no
es fácil, pero es una guía útil para pensar cuándo nuestras reacciones
emocionales son excesivas, insuficientes o desajustadas.

Después de que una emoción intensa pasa, es un buen momento


para reflexionar sobre lo que sentimos y cómo actuamos.
Preguntarnos qué la provocó, por qué reaccionamos así y qué
podríamos haber hecho distinto nos ayuda a aprender. Paul Ekman
recomienda llevar un diario emocional, donde anotemos tanto los
errores como los aciertos en el manejo de nuestras emociones. Este
ejercicio permite reconocer patrones, entender nuestras debilidades
emocionales y mejorar el autocontrol. La autoobservación es clave
para desarrollar conciencia emocional y regular mejor nuestras
reacciones.

También es social

Reconocer emociones en otros (caras, voz, postura) y en uno mismo


ayuda a evitar conflictos y a comunicarse con empatía. Ajustar
nuestro modo de comunicar, es decir, no solo importa lo que decimos,
sino cómo lo expresamos. Regular las emociones también incluye
controlar la forma en que las mostramos.

Cuidado con los extremos Personas muy reactivas o que nunca


expresan emociones generan tensión. Todos podemos entrenar la
regulación emocional.

Conclusión: Regular no es suprimir. Es cultivar una vida emocional


más sana, humana y consciente. Una herramienta para mejorar
relaciones, decisiones y bienestar.

Emociones secundarias o sentimientos (López


Rosetti).
La fe puede entenderse como un sentimiento o creencia que surge a
partir de sensaciones positivas. Es decir que, a partir de dichas
sensaciones se originan vivencias sostenidas como la confianza, la
convicción, la seguridad y la esperanza. Estos estados favorecen la
acción y la construcción de vínculos significativos.

La culpa surge cuando rompemos una norma social y sentimos que


dañamos a alguien o algo. Aunque genera malestar, también tiene un
lado positivo: nos impulsa a reparar lo que hicimos, motiva conductas
correctivas. Se diferencia de la vergüenza, en la culpa, se ha
producido un daño a otro o a algo, y uno asume la responsabilidad de
ese daño. La culpa está ligada a un "código interno de normas", que
Freud llamó superyó. Si ese código es muy rígido, la culpa puede
sentirse con más intensidad. Mientras no sea excesiva, cumple una
función útil para corregir errores y aprender.

La vergüenza se activa cuando el sujeto considera que su


comportamiento o desempeño no está a la altura de las expectativas
sociales. A diferencia de la culpa, esta implica una exposición
negativa frente al juicio externo. Este sentimiento cumple una función
social, favoreciendo la adaptación e integración al entorno. Desde la
teoría psicoanalítica, se vincula al yo, el cual sufre el juicio crítico del
entorno. Si es intensa y sostenida, puede tornarse incapacitante y
comprometer el bienestar psíquico y social del individuo.

El odio es una forma consciente e intensa de ira, marcada por


rechazo, disgusto y enemistad, que puede llevar a conductas
agresivas. A nivel cerebral, comparte zonas con el amor como el
putamen y la ínsula, pero a diferencia de este, en el odio se
mantiene activo el juicio racional. Es decir, quien odia sabe por qué lo
hace. Desde lo evolutivo, pudo tener una función adaptativa: proteger
al grupo de amenazas. Pero en la actualidad, puede ser peligroso y
disfuncional, sobre todo cuando se dirige injustamente a personas o
grupos distintos.

La envidia es un sentimiento negativo que según la RAE es: tristeza


o pesar por el bien ajeno; o deseo de algo que no se posee. Surge al
compararse con otros, enfocándose en lo que a uno le falta. Puede
expresarse con rechazo, difamación o venganza. A diferencia de los
celos, que implican el deseo del afecto de alguien, la envidia busca la
destrucción del mérito ajeno.

Aunque suele ser destructiva, también puede tener un lado útil: si se


reconoce, puede motivar el autoconocimiento y la superación
personal. Sin embargo, cuando se vuelve obsesiva o patológica, daña
tanto a uno mismo como a las relaciones con los demás.

También podría gustarte