Mantenimiento
Mantenimiento
PROFESOR:
ALDO JESUS CARRASCO MONDRAGÓN
ALUMNA:
MONDRAGÓN ÁLVAREZ FÁTIMA VERÓNICA
MATRICULA:
22309083
GRUPO:
IMT-901
MATERIA:
INGENIERÍA DE PROYECTOS
Conceptos básicos
Mantenimiento
Es el conjunto de actividades técnicas, administrativas y
de gestión que se realizan con el objetivo de preservar o
restaurar un bien (como una máquina, equipo o
instalación) para que pueda funcionar de forma óptima,
segura y continua.
PRINCIPIO DE LA CONSERVACIÓN
Una máquina o equipo, tiene dos atributos; por un lado, su parte física y por el otro, el Servicio que
proporciona; ambos son sujetos de atención humana, la parte física por medio de la Preservación,
y el Servicio, por medio del Mantenimiento
Según Bernard Feilden (2004, p. 3), la conservación es la acción realizada para prevenir el deterioro
y la gestión dinámica de la variación, comprendiendo todos los actos que prolongan la vida del
patrimonio cultural y natural.
El Código de Ética Canadiense define la conservación (Earl, 2003, p. 191) como todas las acciones
realizadas con el objetivo de salvaguardar para el futuro la propiedad cultural, incluyendo las
siguientes etapas: verificación (examen), documentación, conservación preventiva, preservación,
tratamiento, restauración y reconstrucción
❖ PRESERVACIÓN
El Código de Ética Canadiense afirma que la preservación son todas las acciones desarrolladas para
retardar el deterioro y/o prevenir daños a la propiedad cultural (Earl, 2003). Implica naturalmente
la gestión del ambiente y del medio circundante al objeto, de manera que se mantengan lo más
posible sus condiciones físicas estables
❖ MANTENIMIENTO
Duffuaa, S. y otros (2000). Combinación de actividades mediante las cuales un equipo o sistema se
mantiene, o se restablece, a un estado en el que puede realizar las funciones designadas.
Existen varios tipos de mantenimiento, siendo el preventivo y el predictivo los más destacados. El
mantenimiento preventivo se realiza en períodos predeterminados o de acuerdo con la necesidad
y criterio planificado, con el objetivo de reducir las fallas y la degradación de los [Link] otro
lado, el mantenimiento predictivo utiliza la estrategia de monitoreo constante para anticipar
defectos y detectar cualquier funcionamiento anómalo antes de que se produzca una parada no
programada.
Además, el mantenimiento es crucial para la seguridad en el lugar de trabajo, ya que equipos bien
mantenidos tienen menos probabilidades de fallar y, por ende, reducen el riesgo de accidentes y
lesiones. Implementar un plan de mantenimiento preventivo puede evitar fallas inesperadas del
equipo, reparaciones costosas y tiempo de inactividad no programado.
Es importante recordar que el mantenimiento no debe ser visto solo como un costo, sino como una
inversión que contribuye al éxito general, la seguridad y la sostenibilidad de las empresas.
El mantenimiento industrial es una inversión, que genera grandes beneficios entre los que te
podemos enumerar los siguientes:
• Previene y evita accidentes laborales aumentando así la seguridad para las personas que
intervienen en el proceso productivo.
• Permite contar con una documentación y seguimiento del mantenimiento necesario para
cada equipo.
• Reduce costes.
El mantenimiento regular de los equipos y las instalaciones ayuda a prevenir problemas que podrían
surgir debido al desgaste, el mal uso o la falta de mantenimiento adecuado. Cuando los equipos
están en buen estado de funcionamiento, se maximiza su vida útil y se evitan costosas
interrupciones en la producción.
El área de mantenimiento no solo garantiza el funcionamiento eficiente de los equipos, sino que
también supone un ahorro de costes significativo para una empresa. A través del mantenimiento
preventivo y la detección temprana de problemas, se evitan costosas reparaciones no planificadas
y se reducen los tiempos de inactividad.
.
❖ Principios del mantenimiento
Algunas fallas son el resultado de eventos fuera de nuestro control. Piense en rayos o
inundaciones. Para eventos como estos, más o mejor mantenimiento no hace diferencia. Las
consecuencias de eventos como estos deberían mitigarse a través del diseño.
El mantenimiento puede hacer poco sobre fallas que son el resultado de un diseño deficiente,
construcción pésima o malas decisiones de adquisición.
En otros casos, el impacto de la falla es bajo, por lo que simplemente se acepta la falla.
Entonces, los buenos programas de mantenimiento no intentan prevenir todas las fallas. Los buenos
planes y programas de mantenimiento aceptan algún nivel de fallas y están preparados para
enfrentar las fallas que aceptan (y consideran creíbles).
No tiene sentido gastar recursos de mantenimiento para reparar o reemplazar un componente cuya
confiabilidad no se haya degradado. O cuya confiabilidad no se puede mejorar con esa tarea de
mantenimiento.
En la práctica, esto significa que entre el 70% y el 90% de activos se beneficiaría con algún tipo de
monitoreo de condición. Y solo el 10% – 30% puede ser administrado de manera efectiva por
reemplazo o revisión a tiempo.
Las tareas de mantenimiento deben desarrollarse solo para modos de falla dominantes. Esas fallas
que ocurren con frecuencia y aquellas que tienen consecuencias serias, pero son menos frecuentes
o raras. Evite asignar mantenimiento a modos de falla no creíbles. Y evite analizar modos de falla no
creíbles. Se come sus escasos recursos sin retorno.
Una “parte” suele ser un componente simple, algo que tiene relativamente pocos modos de
falla. Algunos ejemplos son la correa de distribución en un automóvil, el rodamiento de un árbol de
transmisión, la guaya de una grúa, etc.
Los componentes simples a menudo proporcionan señales tempranas de posibles fallas. Por lo
tanto, a menudo podemos diseñar una tarea para detectar posibles fallas desde el principio y tomar
medidas antes de la falla. Para aquellos componentes simples que se “desgastan” habrá un fuerte
aumento en la probabilidad de falla más allá de cierta edad. Si conocemos la edad de desgaste típica
de un componente, podemos programar una tarea basada en el tiempo para reemplazarlo antes de
la falla.
Cuando se trata de elementos complejos hechos de muchos componentes “simples”, las cosas son
diferentes.
Todos esos componentes simples tienen sus propios modos de falla con su propio patrón de
falla. Debido a que los elementos complejos tienen tantos modos de falla, por lo general no
muestran una edad de desgaste. Sus fallas no tienden a ser una función de la edad, sino que ocurren
aleatoriamente. Su probabilidad de falla es generalmente constante como se representa en las
curvas E y F.
La maquinaria más moderna consta de muchos componentes y debe tratarse como elementos
complejos. Eso significa que no hay una edad clara de desgaste. Y sin una edad clara de desgaste, la
realización de revisiones basadas en el tiempo es ineficaz. Y un desperdicio de nuestros escasos
recursos.
Solo cuando podemos demostrar que un componente tiene una edad de desgaste, tiene sentido
realizar una revisión basada en el tiempo o reemplazo de componentes.
Las fallas ocultas son fallas que permanecen sin detectar durante el funcionamiento normal. Solo se
vuelven evidentes ante situaciones específicas (falla a pedido). O cuando realiza una prueba para
revelar la falla, una tarea de búsqueda de fallas.
Las fallas ocultas a menudo se asocian con equipos con funciones de protección. Algo así como una
válvula de seguridad de alta presión o un sistema contra incendio. Las funciones de protección como
estas normalmente no están activas. Solo se requiere que funcionen por excepción para proteger a
su personal de lesiones o muerte, para proteger el medio ambiente de un gran impacto o para
proteger nuestros activos contra daños mayores. Esto significa que casi siempre realizamos tareas
de detección de fallas en equipos con funciones de protección.
Una tarea de búsqueda de fallas hace -exactamente lo que su nombre implica, busca fallas o
defectos que no manifiestan un síntoma evidente durante la operación. Las tareas de búsqueda de
fallas deben ser incluidas en todo programa de Mantenimiento Centrado en Confiabilidad, puede
implicar el diseño de procedimientos de prueba controlados.
El hecho de que dos equipos sean iguales no significa que necesiten el mismo mantenimiento. De
hecho, pueden necesitar tareas de mantenimiento completamente diferentes.
El ejemplo clásico son dos bombas exactamente iguales en una configuración de servicio
standby, mismo fabricante, mismo modelo. Ambas bombas procesan exactamente el mismo fluido
en las mismas condiciones de operación. Pero la bomba A es la bomba de servicio, y la bomba B es
la de reserva. La bomba A normalmente funciona y la bomba B solo se usa cuando la bomba A falla.
Cuando se trata de modos de falla, la Bomba B tiene un importante modo de falla oculta: es posible
que no funcione a demanda. En otras palabras, cuando falla o se encuentra bajo mantenimiento la
bomba A, de repente se descubre que la bomba B no arranca. Oops.
Esa es la definición clásica de un modo de falla oculto. Y los modos de falla ocultos como este
requieren una tarea de búsqueda de fallas, es decir, usted va y prueba para ver si la Bomba B
arrancará. Pero no es necesario que haga esto para la Bomba A porque siempre está en
funcionamiento (a menos que esté apagada o falle).
Cuando encuentre fallas (defectos) relacionadas con problemas de diseño, debe eliminarlas.
El enfoque más proactivo y eficiente es garantizar que el diseño sea correcto desde el principio. Pero
todas las plantas se inician con defectos de diseño. Incluso plantas proactivas. Y es por eso por lo
que las plantas más confiables en el mundo tienen un programa efectivo de eliminación de defectos.
El equipo a menudo está diseñado para hacer más de lo que se requiere hacer en sus condiciones
de operación reales. Como mantenedores debemos ser muy cuidadosos sobre el mantenimiento de
las capacidades de diseño. En cambio, en la mayoría de los casos debemos mantener nuestro equipo
para cumplir con los requisitos operativos. El mantenimiento realizado para asegurar que la
capacidad del equipo sea mayor a la realmente necesaria es un desperdicio de recursos.
Del mismo modo, evite asignar tareas múltiples a un solo modo de falla. Es un desperdicio y hace
que sea difícil determinar qué tarea es realmente efectiva. Seguir la regla de una única tarea efectiva
por modo de falla. La mayoría de las organizaciones tienen más tareas de mantenimiento que
recursos para hacerlo.
Cuando Se realiza mucho mantenimiento que requiere al equipo fuera de línea, hacer un
mantenimiento innecesario también puede aumentar las pérdidas de producción.
Los programas de mantenimiento más efectivos son dinámicos. Están cambiando y mejorando
continuamente. Siempre haciendo un mejor uso de nuestros escasos recursos. Siempre
volviéndonos más efectivos para prevenir las fallas que son importantes para nuestro negocio.
Al mejorar su programa de mantenimiento, debe entender que no todas las mejoras tienen el
mismo efecto multiplicador:
Segundo, cambie las tareas de reacondicionamiento o reemplazo basadas en el tiempo por tareas
basadas en la condición. En lugar de reemplazar un componente cada tanta hora, use una técnica
de monitoreo de condición para evaluar cuánta vida le queda al componente. Y solo reemplace el
componente cuando realmente se requiera.
Y tercero, ampliar los intervalos de tareas. Haga esto basándose en el análisis de datos, la
experiencia del operador y del mantenedor. O simplemente en buen juicio de ingeniería. Recuerde
observar los resultados.
Cuanto más corto sea el intervalo actual, mayor será el impacto al extender ese intervalo. Por
ejemplo, ajustar una tarea diaria a semanal reduce la carga de trabajo de PM requerida para esa
tarea en más del 80%. Esta es a menudo la más simple y una de las mejoras más efectivas que puede
hacer.
Tipo de Mantenimiento Definición Ventajas Desventajas Ejemplo
❖ Mantenimiento Correctivo
Estas actuaciones pueden llegar a ser solicitadas de forma inesperada. No forman parte de un plan
de mantenimiento programado, y podría incluso pasar mucho tiempo sin que nadie tuviera que
abrir un ticket solicitando soporte.
De hecho, cuando ocurren estas incidencias, suele darse una situación crítica en la empresa: al
tratarse de intervenciones mayormente aisladas, el SAT no siempre cuenta con los suministros y los
recursos adecuados para hacer frente a la incidencia. Es fácil presuponer que, cuando hay una
máquina que no está funcionando como debiera, la situación adquiere tintes de urgencia con
facilidad.
Es en estos periodos cuando las consecuencias económicas son más severas para las empresas, dado
que la producción no puede continuar hasta que la avería no se solvente. Además, rara vez la
reparación soluciona el problema a largo plazo, ya que muchas veces adquiere tintes de «parche de
emergencia», y se deja el equipo funcionando «con lo justo».
Beneficios y desventajas del mantenimiento correctivo
Dado que el mantenimiento correctivo consiste en intervenir de forma aislada frente a una falla de
rendimiento, la empresa no tendrá que invertir recursos en planificar el mantenimiento de estos
equipos o activos, y bastará abrir un ticket de soporte para que el SAT intervenga.
Beneficio 3: sencillez
Como veremos más adelante, un mantenimiento preventivo suele ser más caro que simplemente
contratar las operaciones de corrección. Cuando los costes de parada y reparación son inferiores a
esta programación de actuaciones, a la empresa le saldrá más rentable contratar un mantenimiento
correctivo.
El éxito de una intervención correctiva depende, en gran medida, de la disponibilidad de las piezas
de recambio. Si el fallo de funcionamiento no está tipificado dentro de los más comunes, será muy
poco probable que el SAT cuente con los suministros de reemplazo en un breve espacio de tiempo,
lo que alargaría el periodo de inactividad del equipo o activo.
El ciclo de vida de los equipos que no sean supervisados periódicamente será más corto. Es
altamente probable que los fallos de funcionamiento acaben desencadenando una cascada de
acontecimientos que acorten la vida útil del equipamiento.
Puede ser que, por intentar ahorrar en costes de mantenimiento programado, se produzcan averías
cuyo coste sea superior a la inversión que se podría haber realizado contratando acciones
preventivas, o cuyo tiempo de puesta a punto se exceda de lo asumible.
¿Cuándo utilizar el mantenimiento correctivo en vez del mantenimiento preventivo?
El mantenimiento preventivo puede llegar a ser muy caro, ya que se requerirá de una supervisión
programada por parte del servicio técnico; en cambio, puede que pasen muchos ciclos de operación
de la maquinaria sin que ésta presente avería alguna, y esta ausencia de intervenciones implicaría
un ahorro en el presupuesto destinado al mantenimiento.
No obstante, no contar con un plan de mantenimiento preventivo puede ser considerada una acción
temeraria, más si cabe si el equipo sometido a mantenimiento cumple alguna función crítica dentro
de la cadena de producción.
El sentido común nos dice que el mantenimiento correctivo puede ser suficiente para atender las
posibles incidencias de equipos cuya criticidad no sea significativa dentro del proceso productivo.
Asumiendo que resulta más caro mantenerlo que arreglarlo cuando se estropee, puede que el
impacto en la cadena de producción del mal funcionamiento de determinados equipos no traiga
consigo una repercusión económica muy lesiva para la empresa.
❖ Mantenimiento Preventivo
A través del aprendizaje automático, analytics de datos operativos y monitoreo predictivo del
estado de los activos, los ingenieros pueden optimizar el mantenimiento y reducir los riesgos de
confiabilidad para las operaciones de la planta o del negocio. El software diseñado para respaldar el
mantenimiento preventivo (que a veces se denomina mantenimiento preventivo) ayuda a producir
operaciones estables, garantizar el cumplimiento de las garantías y resolver problemas que afectan
la producción antes de que sucedan.
El mantenimiento prescriptivo no solo muestra que sucederá una falla y cuándo, sino también por
qué ocurre. Este tipo de mantenimiento ayuda a analizar y determinar diferentes opciones y
posibles resultados, con el fin de mitigar cualquier riesgo a la operación
El término "mantenimiento preventivo" cubre una amplia gama de actividades prohibidas y tareas
generales. Cada componente de producción dentro de un sistema requerirá algún nivel de servicio
regular y, por lo general, ese equipo deberá al menos limpiarse y lubricarse. En otras situaciones, es
posible que se requiera un servicio más extenso, lo que implica el reacondicionamiento pesado, la
reparación o incluso el reemplazo de ciertas piezas.
En un nivel superior, el mantenimiento preventivo también implica dar mantenimiento a la planta
física que alberga los distintos sistemas de producción. Las tareas generales asociadas con este tipo
de mantenimiento preventivo incluyen asegurarse de que el sistema HVAC esté en buenas
condiciones de funcionamiento, que todos los sistemas eléctricos funcionen y cumplan con los
estándares del código, y que toda la iluminación necesaria funcione correctamente.
El mantenimiento predictivo, por otro lado, es considerablemente más preciso y, debido a esto,
requiere sustancialmente más datos. La información sobre el ciclo de vida esperado de ese modelo
de equipo se combina con datos históricos sobre el rendimiento de esa unidad en particular. Una
vez armados con esos datos adicionales, los modelos de mantenimiento predictivo pueden generar
poderosas predicciones que permiten a los operadores saber con certeza cuándo una falla el
sistema ocurrirá.
Además, debido a que las reparaciones programadas a través del mantenimiento predictivo ocurren
exactamente antes de que sean necesarias (y no de acuerdo con un cronograma general), no se
realizan reparaciones innecesarias, lo que reduce los presupuestos de mantenimiento.
Programe sistemáticamente el mantenimiento y las inspecciones para garantizar que los activos
alcancen su ciclo de vida completo y que las garantías se mantengan actualizadas.
Reduce el mantenimiento
Aumenta la productividad
Una fuerza laboral bien organizada es más productiva. IBM® Maximo mejora la programación, la
gestión de proveedores y los reportes financieros y de flujo de trabajo, todo ello sin papel.
El mantenimiento predictivo es un enfoque que pone el énfasis en escuchar lo que intentan decirle
sus activos empresariales. Las máquinas de su fábrica, su flota de camiones, su equipamiento
industrial le están hablando desde hace años. Si puede escuchar atentamente, será capaz de
comprender cuándo sus máquinas están a punto de fallar, y qué necesitan para funcionar por más
tiempo y con más fluidez.
El mantenimiento predictivo es importante porque ahorra tiempo y dinero a las empresas evitando
costosas y disruptivas fallas de equipamiento. Cuando crece la demanda de disponibilidad de un
producto, las organizaciones con programas de mantenimiento predictivo pueden producirlo sin
disrupciones. El resultado es una fidelidad continua del cliente, ingresos más altos y una mayor
ventaja competitiva.
Las soluciones inteligentes para mantenimiento predictivo prevén cuándo es necesario atender a
un activo, ayudan a aumentar la rentabilidad, y optimizan los requisitos complejos de la gestión de
activos empresariales. En pocas palabras, emplear tecnología de mantenimiento predictivo ayuda a
su negocio a ahorrar tiempo, dinero, y dolores de cabeza debidos al procedimiento.
El primer paso en este proceso es recopilar datos en tiempo real provenientes de una red de
sensores de IoT que transmiten información sobre las condiciones del equipamiento. Estos datos
deben ser almacenados y gestionados de manera tal que sea fácil acceder a ellos, procesarlos y
analizarlos. El componente "predictivo" entra en juego cuando a los datos se les aplican tecnologías
de inteligencia artificial (IA) y machine learning para contar una historia útil y accionable.
Hay cuatro etapas básicas en la arquitectura de mantenimiento predictivo y red de IoT industrial
(IIoT):
1. Recopilar datos desde sensores que pueden monitorear características de la máquina tales
como vibraciones, temperatura, humedad, presión, sonido, y más
2. Transmitir esos datos en tiempo real a través de la red hasta un sistema de negocios central
3. Aplicar sobre esos datos tecnologías inteligentes como IA y analíticas de machine learning para
revelar información estratégica útil y relevante
4. Actuar rápido a partir de esa información estratégica, ya sea con una respuesta automatizada o
mediante la intervención humana
• Gestión de activos ferroviarios: los “vacíos” se producen cuando abajo de una vía se genera
un espacio que podría provocar un retraso o incluso descarrilamiento. Una innovación
reciente llevó a crear sistemas para la cabina que monitorean una cantidad de variables a
medida que el tren se desplaza sobre los rieles. Esto generó una mejor detección de vacíos
y un aumento general de la seguridad del usuario.
• Industria del acero: la detección de anomalías se está utilizando para recopilar lecturas en
tiempo real sobre la vibración, velocidad de rotación y corriente eléctrica (amperes) del
equipamiento de laminación en frío utilizado en el procesamiento de acero. Esta aplicación
ha llevado a una mejora del 60% en la vida útil del equipamiento, y reducido en gran medida
las pérdidas debidas a downtimes y retrasos.
Teniendo al alcance de su mano tecnologías como IA y ERP integrado, las organizaciones están
mostrando los beneficios de soluciones para mantenimiento predictivo que realmente funcionan.
Estos incluyen:
• Mejor visibilidad sobre toda su operación: teniendo más visibilidad sobre los activos de
campo y otros equipamientos fuera de las instalaciones, los OEM y los prestadores de
servicios externos pueden brindar una atención mejor fundamentada y más valor.
• Equipos más empoderados: armados con ciencia de datos y analíticas en tiempo real, sus
operadores de activos, prestadores de servicios y gerentes de la cadena de suministro
pueden pasar de atender emergencias a elaborar planes y estrategas.
Cómo implementar un programa de mantenimiento predictivo en tres simples pasos
Defina objetivos y determine el alcance: comience identificando qué condiciones de monitoreo son
las correctas para cada activo. Por ejemplo, la termografía infrarroja se aprovecha mejor en los
equipamientos que pueden tener fugas de aire o de vapor, mientras que el análisis de vibración es
más adecuado para los activos giratorios, pero no para aquellos que giran lentamente (a menos de
5 r. p. m.). El análisis de aceite y de sonidos son mejores para los equipamientos de rotación lenta.
Además, asegúrese de determinar el alcance de sus esfuerzos. Por ejemplo, ¿va a monitorear activos
individuales específicos o aspira a tener una cobertura más completa?
Instale los sensores de IoT adecuados: impleméntelos en base a los tipos de análisis más apropiados
para cada activo monitoreado –y luego comience a recopilar datos–. Asegúrese de que esos
sensores estén conectados a sistemas de procesamiento de datos –como los que habitualmente
están integrados dentro de las soluciones para gestión de rendimiento de activos– a fin de reducir
costo, tiempo y errores humanos.
El TPM se basa en la idea de que todos los empleados deben participar en el mantenimiento de su
propio entorno de trabajo. Esto significa que los miembros de los equipos individuales de todos los
niveles de gestión deben participar en las inspecciones periódicas, el mantenimiento preventivo y
los sistemas de revisión de cualquier máquina o equipo utilizado en el trabajo.
También requiere la aplicación de nuevos métodos para detectar posibles problemas, como el
mantenimiento predictivo, mediante el estudio de las tendencias operativas o el análisis de los datos
de las máquinas para adoptar medidas preventivas.
Además, la metodología TPM implica mejorar la formación de los operarios para que las máquinas
funcionen con mayor eficacia y eficiencia. Por último, el TPM incluye la mejora de la comunicación
entre departamentos para garantizar un flujo de información fluido entre todos los miembros del
equipo. Como lo describen Tina Kanti Agustiady y Elizabeth A. Cudney (2018), en pocas palabras, “el
Mantenimiento Productivo Total (TPM) es un enfoque holístico del mantenimiento de equipos, que
aspira a lograr procesos de producción casi perfectos”.
Los 8 pilares en los que se debe basar cualquier programa de TPM son los siguientes:
1. Mejoras específicas
Recuerda que estos pilares están relacionados con los conceptos del Lean Manufacturing, por lo que
es común que se asocien con términos como TPM Lean y Manufacturing TPM para hacer referencia
a este tema.
Mejoras específicas
Este pilar tiene que ver con el desarrollo y la realización de mejoras en los procesos existentes,
mediante pequeños cambios dirigidos. Hace hincapié en la introducción de mejoras graduales en
los procesos existentes, con el fin de maximizar la eficacia y reducir los costes. Estas mejoras
concretas se aplican utilizando un enfoque científico como el ciclo: Planificar-Hacer-Verificar-Actuar
(PDCA, por sus siglas en inglés), que permite identificar pequeños problemas, crear soluciones para
ellos y evaluar posteriormente su eficacia antes de aplicar cualquier cambio.
El Pilar JH tiene que ver con capacitar a los operarios para supervisar sus propios equipos, mediante
comprobaciones e inspecciones diarias. Esto incluye la limpieza, así como las tareas de
mantenimiento básicas, como la lubricación de piezas o el cambio de filtros, cinturones, entre otros.
El Pilar QM busca garantizar el cumplimiento de las normas de calidad en todas las fases de
producción, mediante el uso de análisis basados en datos. Esto incluye el seguimiento de las
reclamaciones de los clientes, así como la realización de análisis de causa raíz cuando surgen
problemas, con el fin de identificar áreas de mejora.
Este pilar establece el desarrollo de estrategias basadas en análisis de datos para la compra de
nuevos equipos. Esto incluye el análisis de los patrones de uso actuales, para determinar el mejor
equipo para cada aplicación específica dentro de las necesidades de la empresa.
El Pilar E&T está relacionado con formar a los empleados en el uso adecuado de los equipos, para
reducir el desgaste con el paso del tiempo. Esto incluye impartir cursos de actualización sobre
procedimientos de seguridad, así como ofrecer oportunidades de formación adicionales a los
empleados que deseen adquirir conocimientos relacionados con sus funciones laborales.
Este pilar establece la aplicación de los mismos principios utilizados en las áreas de producción
(Mantenimiento Autónomo/Mantenimiento Planificado/Gestión de la Calidad) a las operaciones de
oficina. Esto incluye desarrollar sistemas para el seguimiento electrónico de los documentos y
archivos, en lugar de almacenarlos físicamente en archivadores u otros.
El Pilar SHE busca garantizar la seguridad de los empleados en todo momento, mediante la
aplicación de protocolos de seguridad, como el uso de equipos de protección individual adecuados.
Esto también incluye la supervisión de las condiciones ambientales en torno a la maquinaria, para
garantizar que cumplen determinadas normativas, como las normas de calidad del aire.
Los 5 principios del TPM
El Mantenimiento Productivo Total (TPM) se basa en cinco principios fundamentales que buscan
maximizar la eficiencia operativa y optimizar el uso de recursos en una organización.
Planificación
Este principio establece un sistema integral para la planificación del mantenimiento, asegurando
que todas las actividades se realicen de manera estructurada y proactiva. Esto implica programar
inspecciones, reparaciones y mantenimientos preventivos para minimizar el tiempo de inactividad
y evitar fallos inesperados.
Auto-reparación
Promueve la autonomía de los operadores en el mantenimiento de sus equipos. Los operadores son
entrenados para identificar y resolver problemas menores, lo que reduce la dependencia del
personal especializado y aumenta la capacidad de respuesta ante posibles fallos. Este enfoque
también fomenta una mayor responsabilidad y cuidado por parte de los operadores hacia las
máquinas que utilizan.
Eficiencia
Capacitación
El desarrollo continuo del personal es crucial en el TPM. Este principio enfatiza la importancia de
capacitar a los empleados no solo en técnicas de mantenimiento, sino también en la comprensión
de los principios del TPM y su aplicación práctica. La formación continua asegura que el personal
esté siempre actualizado con las mejores prácticas y tecnologías disponibles, lo que contribuye a la
mejora continua de la organización.
Ciclo de Vida
La gestión del ciclo de vida de los activos es otro pilar del TPM. Este principio abarca desde la
adquisición y el uso eficiente de los equipos hasta su eventual reemplazo. Una gestión adecuada del
ciclo de vida implica monitorear el rendimiento de los activos, planificar su mantenimiento y
eventualmente su renovación, asegurando que cada activo aporte el máximo valor a lo largo de su
vida útil.
La correcta implementación de estos principios no solo mejora la eficiencia operativa, sino que
también contribuye a un ambiente de trabajo más seguro y a una cultura de mejora continua,
llevando a la organización hacia un rendimiento operativo global superior.
Para implementar el Mantenimiento Productivo Total (TPM) hay que poner en marcha una serie de
procesos. En primer lugar, es importante asignar funciones específicas para gestionar las actividades
de mantenimiento dentro de la organización. Estas funciones pueden ir desde el establecimiento de
programas de mantenimiento preventivo, hasta la supervisión de los técnicos que llevan a cabo las
reparaciones y otras actividades.
La organización debe desarrollar una serie de estrategias destinadas a prevenir los fallos de los
equipos, antes de que se produzcan. Esto incluye actividades regulares de mantenimiento
preventivo como lubricación, limpieza, inspecciones y calibración, así como medidas más agresivas
como el mantenimiento predictivo a través de herramientas de análisis de datos, o sistemas de
monitoreo basados en la condición.
Los procedimientos de mantenimiento autónomo están diseñados para ayudar a los trabajadores
de primera línea a hacerse cargo del mantenimiento de sus equipos, permitiéndoles identificar
problemas y ocuparse de tareas básicas de mantenimiento como la lubricación y la limpieza, sin
necesidad de formación especial o autorización de la dirección.
La organización debe establecer metas relacionadas con sus objetivos de TPM (por ejemplo, el
tiempo de actividad de la máquina o el rendimiento de la producción), junto con las métricas
correspondientes que se pueden seguir a lo largo del tiempo, con el fin de medir el progreso hacia
las metas establecidas.
Por último, la organización debe proporcionar formación a todos los empleados que participan en
las iniciativas de TPM, para que todos entiendan su papel en el proceso, así como la mejor manera
de ejecutar sus tareas para lograr la máxima eficacia del programa en general. La formación puede
incluir desde operaciones básicas y técnicas de resolución de problemas, hasta tecnologías
avanzadas de detección o herramientas de análisis utilizadas con fines de mantenimiento predictivo.
Implementar el Mantenimiento Productivo Total (TPM) en una empresa puede ser un desafío
significativo, pero el uso de un software de mantenimiento como Fracttal puede facilitar
enormemente este proceso. Fracttal permite una planificación y ejecución eficientes del
mantenimiento, ofreciendo herramientas para programar tareas, gestionar activos y monitorear el
desempeño en tiempo real. Además, la plataforma facilita la capacitación continua del personal y el
mantenimiento autónomo, asegurando que todos los principios del TPM se apliquen de manera
efectiva. Con su enfoque en la digitalización y análisis de datos, Fracttal ayuda a maximizar la
eficiencia y la vida útil de los activos, contribuyendo a un rendimiento operativo global superior y a
una cultura de mejora continua en la empresa.
El caso Toyota, un ejemplo práctico de mantenimiento TPM
Como ejemplo de aplicación del Mantenimiento Productivo Total (TPM), podemos fijarnos en
Toyota Motor Corporation que adoptó este enfoque en la década de 1970 para sus fábricas
japonesas de automóviles, como el modelo Corolla, siendo uno de los pioneros y por lo que muchas
veces vemos el mantenimiento TPM definido como Toyota Product Maintenance.
Toyota empezó por tener un equipo dedicado conocido como "Control Sistemático de Calidad"
(SQC). Este se encargaba de crear listas de comprobación centralizadas para todas las tareas de la
cadena de montaje de principio a fin. Estas listas de comprobación se revisaban periódicamente en
función de los cambios en la cadena de producción, los nuevos modelos de vehículos que se
fabricaban, entre otros.
Además, los miembros del equipo de SQC realizaban comprobaciones periódicas en cada puesto de
trabajo a lo largo de todo el proceso de montaje, para garantizar el cumplimiento de las normas en
cada fase e identificar las áreas susceptibles de mejora. Por último, Toyota implementó un sistema
conocido como "Autonomía", con el que los empleados tenían control directo sobre la parada de
las máquinas cuando se producían defectos, evitando así daños o fallos adicionales durante la
producción.
La implementación del Mantenimiento Productivo Total o TPM en Toyota tuvo un gran éxito, ya que
mejoró la calidad de los productos, redujo los residuos y los costes asociados a los fallos de las
máquinas y mejoró la moral de los empleados, que adquirieron más autonomía y control sobre su
entorno de trabajo.
En este contexto, los distintos tipos de mantenimiento juegan roles complementarios y esenciales.
El mantenimiento correctivo, aunque es el más reactivo y generalmente genera mayores costos por
paros imprevistos, sigue siendo necesario en situaciones urgentes. Por otro lado, el mantenimiento
preventivo se basa en intervenciones programadas para evitar fallos, lo que mejora la planificación
y reduce las paradas no deseadas. El mantenimiento predictivo representa una evolución
tecnológica que utiliza monitoreo y análisis de datos para anticipar y prevenir fallas de manera
precisa, optimizando recursos y tiempos. Finalmente, el Mantenimiento Productivo Total (TPM)
integra a toda la organización, promoviendo una cultura de cuidado y responsabilidad sobre los
activos, lo que fomenta la mejora continua y la participación activa de todos los niveles jerárquicos.
En resumen, el mantenimiento debe ser concebido como una inversión estratégica imprescindible
para el éxito y la sustentabilidad de cualquier organización industrial. La adopción de enfoques
modernos y eficientes, junto con el compromiso y la capacitación del personal, garantiza no solo el
correcto funcionamiento de los equipos, sino también el crecimiento y la innovación dentro del
sector productivo.
Referencias bibliográficas
10. Fracttal. (s.f.). Qué es el TPM: Mantenimiento Productivo Total y cómo implementarlo.
[Link]
productivo-total-y-como-implementarlo