ENERGÍA SOLAR:
VENTAJAS:
Desde siempre, el sol es la fuente principal de energía para la Tierra. Es la energía más poderosa
y estudiada, además de ser una de las protagonistas indiscutidas de la transición energética.
Algunas de las ventajas de esta son comunes a muchas otras fuentes renovables. La más
importante es la de proteger a nuestro planeta del cambio climático: efectivamente, recoger y
aprovechar los rayos del sol permite reducir el uso de combustibles fósiles, eliminar las
emisiones de gases de efecto invernadero y llegar, progresivamente, a la autosuficiencia
energética.
1. Una fuente renovable e inagotable por definición
No vivirá eternamente, en 4000 o 5000 millones de años saldrá de su secuencia principal y se
volverá inestable. Sin embargo, mientras tanto, en las escalas temporales de nuestro interés, el sol
representa una fuente de energía inmutable y, de hecho, inagotable: día tras día, año tras año,
está y estará siempre allí, igual a sí mismo.
Además de ser una presencia fija, la energía solar que llega a la Tierra es también abundante. Si
la Tierra fuese un disco plano frente al sol, recibiría una potencia irradiada de hasta, 1377 Watts
por metro cuadrado. La presencia de la atmósfera, las perturbaciones y la forma esferoidal de la
Tierra reducen este valor en casi diez veces en latitudes medias, pero en cualquier caso sería
suficiente recoger el 6% de la energía solar para satisfacer las necesidades de energía de toda
la humanidad.
2. El sol llega a todas partes
El hecho de que cada punto de la Tierra esté iluminado por el sol, más o menos intensamente,
brinda una doble ventaja. En primer lugar, es una fuente de energía que puede aprovecharse en
cualquier lugar del planeta, incluso donde faltan infraestructuras y conexiones: en zonas aisladas,
rurales, remotas o de difícil acceso, el sol siempre es una buena alternativa.
Tiene la característica de poder aprovecharse también a escala hiperlocal, incluso por una sola
persona para su propio consumo. Basta tener en cuenta los paneles fotovoltaicos instalados en los
techos. Una vez convertidos en energía eléctrica, los rayos solares se pueden transportar de forma
bastante sencilla. Esto significa que se pueden organizar enormes producciones en grandes
plantas, quizás aprovechando aquellas áreas de la superficie terrestre donde la irradiación solar es
mayor, como en el cinturón ecuatorial.
3. Se combina muy bien con las baterías y la red eléctrica
Las plantas fotovoltaicas producen energía sobre todo en las horas centrales del día, pero gracias
a sistemas de almacenamiento más eficientes, con mayor capacidad y fiabilidad, se pueden
gestionar mejor las diferencias entre la demanda energética y la oferta natural del sol. A pesar de
las diferencias que puede haber entre un país y el otro, en general la energía solar (principalmente
si se consigue a través de tecnología fotovoltaica), se puede volcar directamente a la red eléctrica.
Esto posibilita realidades como las comunidades energéticas y permite a los ciudadanos y a las
empresas colocar en el mercado el excedente de energía producido, garantizando no solo un
ahorro, sino también una renta. Pero también brinda una ventaja social, porque esa energía puede
ser utilizada directamente por las poblaciones en áreas del mundo que, hasta ahora, no tenían
acceso a las redes eléctricas tradicionales, como en África.
4. El sol genera riqueza local y empleo
Entre los empleos verdes, la energía solar es la forma de energía que crea más empleos para
desarrolladores, constructores, instaladores y mantenedores de centrales. Aprovechar plenamente
esta oportunidad significa, de hecho, dar un nuevo impulso a la economía y representa una
posibilidad de inversión para familias, empresas y gobiernos. Según el informe “Job creation
during the global energy transition towards 100% renewable power system by 2050”, publicado
por ScienceDirect, para 2050 se crearán 22 millones de empleos a nivel mundial solamente en el
sector fotovoltaico mientras que en 2019, según estimaciones de Irena, la agencia internacional
para las energías renovables, los puestos eran 3,8 millones.
6. Escasa necesidad de mantenimiento
Aunque los paneles fotovoltaicos pierden su eficiencia con el tiempo, con una vida útil de 20 a 25
años, las intervenciones de mantenimiento que se deben efectuar después de la instalación son las
mismas que para una instalación eléctrica normal, a las que se le suman algunas limpiezas
periódicas y algo más. Por ello, el mantenimiento es bastante reducido.
7. Verdes hasta el final de su vida
Los paneles fotovoltaicos son muy prácticos no solo durante la instalación sino también a la hora
de retirarlos o sustituirlos. Desmontarlos suele ser muy sencillo y, además, los materiales que
constituyen los paneles pueden ser recuperados, reciclados y reutilizados nuevamente,
reduciendo aún más el impacto ambiental de este tipo de tecnología.
El hecho de contar con paneles con múltiples combinaciones permite tener sistemas modulares,
desde los más pequeños para uso doméstico hasta los sistemas a gran escala ya mencionados.
8. Una tecnología sólida y confiable
Es una tecnología madura, la fiabilidad, la durabilidad y el rendimiento de las instalaciones son
más que satisfactorios.
En resumen, el futuro de la energía solar se presenta prometedor. Si las soluciones actuales ya
pueden ofrecer garantías técnicas y económicas, en los próximos años nos esperan muchas
innovaciones interesantes. En primer lugar, en términos de eficiencia: la historia nos enseña que
el rendimiento de las células fotovoltaicas está creciendo conforme pasa el tiempo, y objetivos
que parecían inalcanzables hasta hace algunas décadas ahora ya están a nuestro alcance (por
ejemplo la eficiencia, que ya está por arriba del 20%). Al mismo tiempo, el precio de las células
varía inversamente y tiende a ser cada vez económico. Por lo tanto, combinando estos dos
efectos, podemos decir que la energía solar será cada vez más asequible y disponible, sin dejar de
ser muy competitiva incluso con respecto a las otras fuentes renovables.
- Es una energía limpia que reduce la huella de carbono de manera significativa, pues no
genera gases de efecto invernadero ni contamina durante su uso (tan solo la
contaminación creada al producir los paneles solares).
- Es una fuente de energía renovable y sostenible.
- A diferencia de otras renovables, la energía solar puede calentar.
- No requiere extracción constante de materiales para su funcionamiento, por lo que es
una energía muy económica cuya inversión inicial es fácil de recuperar durante los
años: un panel solar puede tener una vida útil de cuarenta años.
- La luz solar es abundante y está muy disponible, por lo que el empleo de paneles solares
es una opción viable en cualquier punto geográfico; importante sobre todo para zonas
en las que es complicado generar un sistema de cableado.
- El uso de energía solar potencia la seguridad energética al reducirse la dependencia de
suministros del exterior.
Otra ventaja de la energía solar es que disminuye la necesidad de combustibles fósiles
y ayuda a conservar los recursos naturales.
DESVENTAJAS:
- Tiene una eficiencia relativamente baja en cuanto a la energía eléctrica que puede
convertir, alrededor de un 25%; aunque según avanza su desarrollo se está logrando
aumentar su rendimiento.
- A la larga la energía solar puede salir barata, pero el coste inicial de su instalación es
elevado y no es accesible para todo el mundo.
- Es necesaria un área de instalación grande con el objetivo de producir una cantidad de
energía eléctrica adecuada para cubrir las necesidades energéticas.
- La energía solar no es constante, ya que fluctúa a lo largo del día y por la noche no está
disponible. Para evitar esta desventaja hay que recurrir al almacenamiento de energía.
Su efectividad es, además, menor durante los meses invernales.
- Otra desventaja de la energía solar es que el rendimiento de los paneles solares puede
disminuir en determinadas condiciones atmosféricas, como largos periodos de calor y
humedad o con nubes y niebla.
- La contaminación es un problema para la energía solar, por lo que en ciudades con altos
grados de contaminación atmosférica su rendimiento es mucho menor.
- Durante la producción de los paneles solares se emite gran cantidad de gases de efecto
invernadero y desechos tóxicos. Una desventaja que compensan durante su uso
reduciendo la huella de carbono.