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Guia VSCap 2

El Estado Argentino ha asumido compromisos internacionales para proteger a niños, niñas y adolescentes (NNA) de la violencia sexual, destacando la Convención de los Derechos del Niño y el Protocolo Facultativo sobre la venta de niños y la prostitución infantil. Existen leyes nacionales que garantizan derechos y protecciones a NNA, como la Ley 26.061 de Protección Integral y la Ley 27.206 que suspende la prescripción de delitos sexuales hasta que la víctima alcance la mayoría de edad. Además, se han implementado normativas para prevenir y sancionar la violencia contra las mujeres y asegurar la salud y educación sexual integral.
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El Estado Argentino ha asumido compromisos internacionales para proteger a niños, niñas y adolescentes (NNA) de la violencia sexual, destacando la Convención de los Derechos del Niño y el Protocolo Facultativo sobre la venta de niños y la prostitución infantil. Existen leyes nacionales que garantizan derechos y protecciones a NNA, como la Ley 26.061 de Protección Integral y la Ley 27.206 que suspende la prescripción de delitos sexuales hasta que la víctima alcance la mayoría de edad. Además, se han implementado normativas para prevenir y sancionar la violencia contra las mujeres y asegurar la salud y educación sexual integral.
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Capítulo 2

Marco Legal Internacional, Nacional y Provincial

El Estado Argentino ha contraído compromisos enmarcados en convenios y a-


cuerdos internacionales sobre la atención de NNA que atraviesan situaciones de
violencia sexual. Al respecto, la “Convención de los Derechos del Niño” (art.
34) -incorporada a la Constitución de la Nación Argentina a partir de la reforma
de 1994- insta a los países a impedir “la incitación o coacción para que un niño
se dedique a cualquier actividad sexual ilegal, la explotación del niño en la pros-
titución u otras prácticas sexuales ilegales y la explotación del niño en espec-

Capítulo II - 31
táculos y materiales pornográficos”. En su art. 19 expresa “los Estados Partes
adoptarán todas las medidas legislativas, administrativas, sociales y educativas
apropiadas para proteger al niño contra toda forma de perjuicio o abuso físico o
mental, incluido el abuso sexual, mientras el niño se encuentre bajo la custodia
de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga
a su cargo”.
El Protocolo Facultativo de la Convención de los Derechos del Niño rela-
tivo a la Venta de niños, la Prostitución Infantil y la Utilización de los niños
en la Pornografía adoptado en el año 2000 por la Asamblea General de las
Naciones Unidas, fue aprobado por nuestro país mediante la ley 25.763 en el
año 2003 y en su art. 1° dispone que: “Los Estados Partes prohibirán la venta
de niños, la prostitución infantil y la pornografía infantil, de conformidad con
lo dispuesto en el presente Protocolo”, y el art. 2 define a la pornografía infantil
como toda representación, por cualquier medio, de un niño dedicado a activi-
dades sexuales explícitas, reales o simuladas, o toda representación de las partes
genitales de un niño con fines primordialmente sexuales. Su art. 3°, asimismo,
establece que: “Todo Estado Parte adoptará medidas para que, como mínimo,
los actos y actividades que a continuación se enumeran queden íntegramente
comprendidos en su legislación penal, tanto si se han cometido dentro como
fuera de sus fronteras, o si se han perpetrado individual o colectivamente: (…) c)
La producción, distribución, divulgación, importación, exportación, oferta, venta
o posesión, con los fines antes señalados, de pornografía infantil, en el sentido
en que se define en el artículo 2.”
Asimismo, en la Conferencia Internacional de Lucha contra la Pornografía
Infantil en Internet (Viena, 1999), se concluyó que resulta indispensable la pe-
nalización en todo el mundo de la producción, distribución, exportación, trans-
misión, importación, posesión intencional y propaganda de esa clase de porno-
grafía.

Por su parte el Convenio de la OIT N° 182 de 1999, establece la prohibición del


trabajo infantil e incluye la utilización, el reclutamiento o la oferta de NNA para la
prostitución, la producción de pornografía o actuaciones pornográficas, así como
la necesidad de adoptar acciones para su eliminación.

En el año 2001 se celebró el Convenio sobre Ciberdelito del Consejo de Europa,


que entró en vigencia en 2004 y nuestro país lo aprobó en el año 2017 a través
de la Ley nº 27.411. En su art. 9 se ocupa del delito de pornografía infantil re-
quiriendo a los Estados partes que legislen como infracción penal las siguientes
conductas cuando fueran cometidas de manera dolosa y sin autorización: a) la
producción de pornografía infantil con vistas a su difusión por medio de un sis-
tema informático; b) la oferta o la puesta a disposición de pornografía infantil
por medio de un sistema informático; c) la difusión o transmisión de pornografía
infantil por medio de un sistema informático, d) la adquisición de pornografía in-
fantil por medio de un sistema informático para uno mismo o para otra persona;
Capítulo II - 32

e) la posesión de pornografía infantil en un sistema informático o en un medio de


almacenamiento de datos informáticos.

La Convención de Belém do Pará, “Convención Interamericana para Pre-


venir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer”, aprobada y ratifi-
cada por la Ley 24.632 en el año 1996, considera en su artículo segundo el abuso
sexual como una de las formas de la violencia contra las mujeres.

La reciente ratificación por parte de nuestro país de la Convención de los Dere-


chos de las Personas con Discapacidad, a través de la Ley 26.378, refleja el
cambio de paradigma de un modelo médico a uno social con un enfoque de la
discapacidad basada en derechos, que empodera a las personas y asegura su
participación activa en la vida política, económica, social y cultural de manera
respetuosa. Estos principios de respeto, no discriminación, accesibilidad e igual-
dad de oportunidades y trato que también toma en cuenta nuestro Código Civil
y Comercial, implican en la práctica asumir una serie de pautas en la atención de
personas con discapacidad.

La Ley nº 27.372 de Derechos y Garantías de las personas víctimas de


delitos en su artículo 6° establece: “Cuando la víctima presente situaciones de
vulnerabilidad, entre otras causas, en razón de su edad, género, preferencia u o-
rientación sexual, etnia, condición de discapacidad, o cualquier otra análoga, las
autoridades deberán dispensar atención especializada. Se presumirá situación
de especial vulnerabilidad en los siguientes casos: a) Si la víctima fuere menor de
edad o mayor de setenta (70) años, o se tratare de una persona con discapaci-
dad; b) Si existiere una relación de dependencia económica, afectiva, laboral o de
subordinación entre la víctima y el supuesto autor del delito”. Y en su artículo 8°
dispone que: “En los supuestos del inciso d) del artículo 5°, se presumirá la exis-
tencia de peligro si se tratare de víctimas de los siguientes delitos: (...)b) Delitos
contra la integridad sexual; (...) e) Delitos contra la mujer, cometidos con violencia
de género; f) Delitos de trata de personas (...)”

A nivel nacional existe normativa específica protectoria de las/os NNA. En el


año 2005 se sancionó la Ley 26.061 de Protección Integral de los derechos
de niñas, niños y adolescentes, cuyo objeto, consignado en el art. 1, “es el de
proteger integralmente los derechos de las niñas, niños y adolescentes garan-
tizándoles el ejercicio y disfrute pleno, efectivo y permanente de esos derechos,
reconocidos en el ordenamiento nacional y en los tratados internacionales de los
que la Nación sea parte”.

Asimismo, dispone que los derechos protegidos se caracterizan por su “máxima


exigibilidad” siendo de orden público, irrenunciables, interdependientes, indi-
visibles e intransigibles. En especial se destaca la prioridad que se atribuye por
mandato legal a la invocación y satisfacción de los derechos de NNA. Su principio
de sustentación de los derechos o el paradigma -como también se lo ha llamado-

Capítulo II - 33
es el interés superior de la/del niña/o definido en el art. 3 como “la máxima
satisfacción, integral y simultánea de los derechos y garantías reconocidos” en
la ley. Lo puntualiza el mismo artículo cuando se refiere a: la condición de sujeto
de derecho de toda/o niña/o y adolescente, el derecho a ser oída/o y a que su
opinión sea tenida en consideración, el pleno desarrollo personal de sus derechos
en el medio familiar48, social y cultural, su edad, grado de madurez, capacidad de
discernimiento y demás condiciones personales, reconociendo el equilibrio entre
sus derechos y garantías y las exigencias del bien común.

Esta norma se complementa con la Ley 26.485 de Protección Integral para


Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las mujeres en los ám-
bitos en los que desarrollen sus relaciones interpersonales, sancionada en
el año 2009, la cual define como violencia contra las mujeres “toda conducta,
por acción u omisión, basada en razones de género, que, de manera directa o
indirecta, tanto en el ámbito público como en el privado, basada en una relación

48
En este sentido es muy importante el dictado de medidas como la exclusión del hogar o la prohibición de acercamiento del
agresor para garantizar el derecho de la/del NNA a permanecer en el grupo familiar. Si bien garantizar la permanencia en el
grupo familiar es esencial, hay que tener en cuenta que en la problemática de la violencia sexual, para el armado de la red de
apoyo, es necesario deconstruir el ideal de familia “tipo” o nuclear e incorporar la idea de familia ampliada y comunidad, tal
como habilita el marco normativo, dado que, en la mayoría de los casos, quienes cometen estos delitos son personas significa-
tivas y pertenecen a la familia directa.
desigual de poder, afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológi-
ca, sexual, económica o patrimonial, participación política, como así también su
seguridad personal. Quedan comprendidas las perpetradas desde el Estado o por
sus agentes” (art. 4).

Otras normativas nacionales que atañen al tema son la Ley 25.673 de Creación
del Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable que ga-
rantiza a las mujeres su salud sexual y reproductiva entendida como “un estado
general de bienestar físico, mental y social, y no de mera ausencia de enferme-
dades o dolencias, en todos los aspectos relacionados con el sistema reproduc-
tivo, sus funciones y procesos” y la Ley 26.150 de Creación del Programa
Nacional de Educación Sexual Integral cuyo objetivo principal es la adopción
por parte del Estado de una política tendiente a la promoción de una educación
para una sexualidad responsable desde una perspectiva de género, incluyendo
además aspectos de la disidencia sexual. Asimismo, también se apunta a la pre-
vención de los problemas de salud -en particular de la salud sexual y (no) repro-
ductiva-, reconociendo a las/os estudiantes como sujetos de derecho.

La Ley Nacional N° 26.657 de Salud Mental sancionada en el año 2010, en el


art. 3 capítulo II brinda una definición de salud mental integral y propone la perspec-
tiva de abordaje comunitario como prioridad, en consonancia con una mirada de
Capítulo II - 34

corresponsabilidad para garantizar la restitución de derechos. También permite


pensar las competencias y articulaciones entre el primer y el segundo/tercer nivel
de atención de los efectores de salud.

Se está en proceso de institucionalizar circuitos de articulación a partir de la


definición de “tramos terapéuticos” entre centros de atención primaria de salud
y hospitales. La Provincia de Buenos Aires adhiere a los postulados de la Ley
Nacional -mediante la Ley 14580- siendo la Subsecretaría de Salud Mental, Con-
sumos Problemáticos y Violencias en el ámbito de la salud la instancia guberna-
mental específica de implementación.

La Ley Nacional Nº 26.529 de Derechos del paciente, historia clínica y con-


sentimiento informado, sancionada en noviembre de 2011, promueve la aten-
ción en salud basada en la autonomía de la voluntad y la autodeterminación
personal. Establece una serie de derechos a favor de las/os pacientes, que con-
sidera esenciales en su relación con los equipos e instituciones de salud. Ellos
son la asistencia, el trato digno y respetuoso, la intimidad, la confidencialidad, la
información sanitaria, la interconsulta médica, etc.

La Ley 27.206 de “Respeto a los Tiempos de las Víctimas” sancionada en el


2015, reflejó las voces de aquellas personas víctimas de violencia sexual en las
infancias, quienes lograron a través de la lucha colectiva la sanción de esta ley.
La misma modifica el art. 67 del Código Penal, que dispone la suspensión de la
prescripción de la acción penal en los delitos contra la integridad sexual cuando
la víctima sea NNA, y hasta que habiendo cumplido la mayoría de edad decida
formular por sí mismo/a la denuncia, o bien ratifique la realizada por sus repre-
sentantes legales con anterioridad.

La importancia de esta ley radica precisamente en garantizar que este tipo de


delitos no queden impunes, ya que las/os NNA dependen de la “representación
legal forzosa” de algún familiar o adulto/a, quien -en muchos casos- puede pre-
sumirse como el/la agresor y/o encubridor/a. Actualmente existen algunos tribu-
nales que rechazan la prescripción49.

Situaciones particulares: cuando las violencias sexuales las atravesaron


personas que actualmente son adultas/os

Desde 2015 -debido a la sanción de la Ley 27206 de “Respeto a los tiempos de


las víctimas”- y hasta la actualidad, se dispone la suspensión de la prescripción
de la acción penal en los delitos contra la integridad sexual y trata de personas
cuando la víctima sea NNA, y hasta que habiendo cumplido la mayoría de edad
decida formular por sí misma/o la denuncia, o bien ratifique la realizada por sus
representantes legales con anterioridad. A partir de la promulgación de dicha
Ley, dejan de existir plazos para denunciar o ratificar la denuncia, teniendo en

Capítulo II - 35
cuenta que sólo serán consideradas las situaciones de violencia sexual ocurridas
después de 2015, debido al principio de irretroactividad de la ley penal. Todas
aquellas situaciones ocurridas previo a la sanción de la Ley, dejan por fuera a
quienes hoy son adultas/os.

Como antecedente a esta norma encontramos que en el año 2011 se sancionó la Ley
26.705 conocida como “Ley Piazza”, en la cual se manifestaba que las personas que
atravesaran violencia sexual tenían un plazo de doce años para denunciarla, que-
dando suspendido el plazo hasta que NNA alcancen la mayoría de edad (18 años).

49
El caso más conocido que obtuvo condena en nuestro país es el caso de Justo José Ilarraz, un cura de la provincia de Entre Ríos
que cometió graves delitos contra varias/os adolescentes entre los años 1985 y 1993. Fue denunciado en el 2012 y condenado
en el año 2018. Esto implica una nueva manera de juzgar los delitos. Hay varias causas en la Corte Suprema de Justicia de la
Nación a la espera de un pronunciamiento favorable que garantice el real respeto de los derechos de las víctimas y por otro
lado hay fallos de CABA y PBA que basándose en el derecho a la verdad han realizado el juicio pero sin posibilidad de condena.
Las querellas se basan en que por las características de los hechos denunciados, se trata de una grave violación a los derechos
humanos y el Estado tiene obligación de investigarlos, aunque no se aplique una sanción penal.
A fines del año 2018 se aprobó la Ley N° 27.455 que modificó el art. 72 del CP
y transformó en delitos de acción pública a los delitos contra la integridad
sexual de cualquier persona menor de 18 años. Esta norma tiene como ob-
jetivo mejorar el estándar de protección de las niñeces y adolescencias frente a
estos delitos. Esta modificación ha traído cambios muy importantes: los delitos
de acción pública son aquellos cuya persecución puede iniciarse de oficio sin que
medie requerimiento de la parte ofendida. A diferencia de estos casos, los delitos
de instancia privada implican que la víctima (en el caso de menores de edad, en
principio, sus tutoras/es o representantes) debe instar la acción penal para que
se proceda a investigar el hecho. Específicamente, la Ley N° 27.455 introdujo una
modificación al art. 72 del CP de la Nación, que determina los delitos cuyas ac-
ciones son dependientes de instancia privada. Así, desde la sanción de la norma,
los delitos del art. 119 (abuso sexual simple, gravemente ultrajante, con acceso
carnal y sus agravantes), el art. 120 (aprovechamiento de la inmadurez sexual)
y el art. 130 (corrupción de menores) se convierten en delitos de acción pública
en los casos en que “la víctima fuere menor de 18 años de edad o haya sido de-
clarada incapaz” (conforme el art. 72 del CP). En síntesis, dicha modificación tiene
como consecuencia que ante la denuncia de cualquier persona que tome cono-
cimiento de una situación que afecte la integridad sexual de una NNA menor de
18 años, se procederá a investigar el hecho de oficio.
Capítulo II - 36

La Ley Nacional N° 27.610 de Acceso a la Interrupción voluntaria del em-


barazo dispone que toda persona con capacidad de gestar tiene derecho a de-
cidir y acceder a una interrupción del proceso gestacional hasta la semana 14
inclusive sin explicitar los motivos de su decisión (IVE). Además, tiene derecho
a decidir y acceder a la interrupción legal del embarazo (ILE) en las dos causales
contempladas en el art. 86 del Código Penal: i) si el embarazo es resultado de una
violación, y ii) cuando existe peligro para su vida y/o su salud.

En el ámbito provincial, la Ley 12.569 de Protección contra la Violencia Fa-


miliar, modificada por la ley 14.509, en su el art. 1 define a la violencia como
“toda acción, omisión, abuso, que afecte la vida, libertad, seguridad personal,
dignidad, integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, de una
persona en el ámbito del grupo familiar, aunque no configure delito”. Establece
las circunstancias en que debe realizarse la denuncia y quiénes deben hacerla: “y,
en general, quienes desde el ámbito público o privado tomen conocimiento de
situaciones de violencia familiar o tengan sospechas de que puedan existir” (art.
4). Asimismo, dispone que la/el niña o niño puede directamente poner en cono-
cimiento de los hechos al Ministerio Público. En un contexto de mayor protección
social, dispone que la denuncia debe formularse inmediatamente y, en caso de
incumplimiento de esta obligación, establece una serie de medidas a ser tomadas
por parte del tribunal o juez/a interviniente, que pueden ir desde la citación de
oficio a la causa, imposición de multas y, en caso de corresponder, remisión de los
antecedentes al fuero penal. Las mismas son extensivas respecto del tercero o
superior jerárquico que por cualquier medio obstaculice, impida o haya impedido
la denuncia (art. 4).

Específicamente, la Ley 13.298 de la Promoción y Protección Integral de los


derechos de los niños, vigente desde el año 2005, en sintonía con la Ley Na-
cional 26.061, incorpora el Sistema de Promoción y Protección Integral de los
Derechos de los Niños, que considera a éstas/os como titulares de derechos que
deben ser garantizados. El cambio profundo que establece esta ley es la creación
de un sistema que le otorga un rol protagónico a los estados municipales como
promotores de la participación activa de las organizaciones sociales locales.

El Sistema de Promoción y Protección de derechos de NNA (SPPD) de la Pro-


vincia de Buenos Aires creado por la Ley 13.298 sancionada en el año 2005, está
constituido por el conjunto de organismos administrativos, entidades y servicios
que coordinan, ejecutan y controlan las políticas públicas en materia de NNA.
Su objetivo es brindar políticas y programas de promoción y protección garanti-
zando el pleno cumplimiento de los derechos que toda/o NNA posee.
La Ley nº 15.232 de Derechos de las Víctimas sancionada en el año 2020 adhiere
a la anteriormente desarrollada Ley Nacional nº 27.372 Derechos y Garantías de
las personas víctimas de delitos.

Capítulo II - 37
Los delitos contra la integridad sexual en el Código Penal Argentino

Contemplados los instrumentos legales hasta aquí enumerados se analiza la re-


gulación específica sobre los delitos contra la integridad sexual en nuestro Có-
digo Penal.

En el año 1999 se sanciona la ley que modificó el capítulo III del CP concerniente
a los delitos contra la integridad sexual de las personas, entre los que se incluyen
la violación y el abuso sexual. Un cambio relevante es la modificación del bien
tutelado: antes eran considerados “delitos contra la honestidad”, y ahora se los
define como delitos contra la integridad sexual.

Así, el CP mediante el castigo de los delitos tipificados protege penalmente la liber-


tad sexual, es decir, el derecho que toda persona tiene de mantener relaciones
y contactos sexuales con quien lo desee y a no tenerlas con quien no lo desee.
Asimismo, la reforma introducida refleja mejor la realidad de muchas violaciones
y abusos donde no necesariamente hay fuerza física sino en las cuales existe un
clima intimidatorio, de abuso de poder o de confianza.
Tipificación de los delitos

Abuso sexual
El CP prevé una pena de reclusión para toda persona que abuse sexualmente
de una persona menor de 13 años y a quien abuse sexualmente de una persona
(cualquiera sea su edad) mediando violencia, amenaza, abuso coactivo o intimi-
datorio de una relación de dependencia, de autoridad, o de poder, o aprovechán-
dose de que la víctima por cualquier causa no haya podido consentir libremente
la acción. Cuando el abuso por su duración o circunstancias de su realización,
configura un sometimiento sexual gravemente ultrajante, la pena aumenta.
Asimismo, se agrava cuando hay acceso carnal por vía anal, vaginal u oral u otros
actos análogos realizados al introducir objetos o partes del cuerpo por alguna de
las dos primeras vías. (art. 119 del CP).

Todas las acciones de connotación sexual realizadas contra niñas y niños


menores de trece años son consideradas abusivas. Por encima de esa edad
lo serán aquellas en las que la persona no haya podido consentir libre-
mente la acción.
Capítulo II - 38

Las acciones abusivas pueden implicar contacto sexual sin penetración.


Pueden ser tocamientos en las partes íntimas (genitales, glúteos, pechos), in-
ducción a tocamientos al agresor, frotación de los genitales del agresor contra el
cuerpo de la persona agredida.

También, el CP prevé sanciones -cuando configura sometimiento sexual grave-


mente ultrajante o cuando hay acceso carnal- para la persona mayor de edad
que, valiéndose de la inmadurez sexual de la víctima menor de 16 años, abuse
sexualmente de ella (art. 120 CP).

Corrupción de menores de edad


Lo que se pretende reprimir con esta figura es esencialmente la comisión de ac-
tos destinados a generar una temprana o excesiva sexualización de NNA. Exis-
tirán muchos casos en los cuales los hechos abusivos puedan ser encuadrados
como abuso sexual y corrupción de menores. El CP establece una pena de 3 a 10
años (art. 125 CP).

Explotación sexual
El CP prevé penas para quien promueve o facilita la prostitución de una persona
cualquiera sea su edad y aun cuando haya dado su consentimiento (art. 125 bis
del CP), y a quien lo hiciera mediando engaño, amenaza, violencia, abuso de au-
toridad, entre otros (art. 126 CP). Este delito es conocido como proxenetismo
agravado. También se pena a quien explota económicamente el ejercicio de la
prostitución de otra persona, aun con el consentimiento de la misma (art. 127).
Este delito es conocido como rufianería.

Difusión de imágenes y espectáculos de explotación sexual de NNA

El CP prevé penas para quien produzca, financie, ofrece, comercie, publique, fa-
cilite, divulgue o distribuya, por cualquier medio, toda representación de una/un
menor de 18 años dedicado a actividades sexuales explícitas, a toda representa-
ción de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales, al igual que
a quien organice espectáculos en vivo de representaciones sexuales explícitas en
que participen dichas/os menores. También a quien tenga en su poder estas re-
presentaciones, y a quien las tuviese con fines de distribución y comercialización
y el que facilite el acceso a espectáculos pornográficos o suministre material por-
nográfico a menores de 14 años. La pena se agrava en todos los casos donde la
víctima fuera menor de 13 años (art. 128 CP)

Exhibiciones obscenas

Consiste en mostrar en público los órganos genitales para que sean vistos por
terceros sin voluntad de ello. La pena se agrava si las/os afectadas/os son meno-

Capítulo II - 39
res de 18 años.

También se agrava la pena cuando la víctima es una/un menor de 13 años, haya


dado su consentimiento o no (art. 129 CP).

Sustracción o retención de una persona con la intención de menoscabar su


integridad sexual

Es el secuestro de una persona por medio de la fuerza, intimidación o fraude para


cometer cualquiera de los delitos contra la integridad sexual (art. 130)

Situaciones de violencia sexual en entornos digitales


contra niñas, niños y adolescentes
-grooming, sexting, sextorsión-

El grooming o ciberacoso sexual a personas menores de edad es el delito


contra la integridad sexual que más recientemente se ha incorporado al CP.

Es definido como la acción de aquel que por medio de comunicaciones electrónicas,


telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, con-
tacta a una persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito
contra la integridad sexual de la misma (art. 131 CP). Según la Guía de actuación
ante situaciones de acoso sexual en entornos digitales hacia niñas, niños y ad-
olescentes o grooming, de la Campaña Provincial Cuidarnos en Red50, el groom-
ing es el acoso sexual realizado por adultos/as contra NNA a través de cualquier
plataforma tecnológica y/o red social, donde el acosador genera un vínculo a
través de la manipulación y el engaño con el propósito de cometer un deli-to a su
integridad sexual, obligarles a realizar o enviar videos o imágenes de contenido
sexual y/o producir otra situación que atente contra la integridad sexual.

Se enmarca como una violencia sexual al sexting o envío de contenidos eróticos


o pornográficos por medio de dispositivos con NNA. Según estableció el Obser-
vatorio de la Seguridad de la Información de España esta práctica implica: “la
difusión o publicación de contenidos (principalmente fotografías o videos) de
tipo sexual, producidos por el propio remitente, utilizando para ello el teléfono
móvil u otro dispositivo tecnológico. El contenido de carácter sexual, generado
de manera voluntaria por su autor, pasa a manos de otra u otras personas, pu-
diendo entrar en un proceso de reenvío masivo multiplicándose su difusión”. En
la Argentina, diversas legislaciones provinciales establecen mecanismos (en los
ámbitos educativos) contra el sexting entre personas menores de edad. El con-
Capítulo II - 40

flicto de la práctica surge cuando las imágenes o videos íntimos son publicados
sin la debida autorización de las/os participantes. La conducta -propia de la esfera
privada de las personas- se puede convertir en sextorsión en muchas ocasiones.

La Sextorsión consiste en la amenaza, chantaje o extorsión sexual que se le


hace a la persona, previamente filmada o fotografiada desnuda o realizando ac-
tos sexuales en la intimidad, a cambio de dinero para no publicar las imágenes
o videos. También para exigirle que entregue más fotografías de ella o de otra
persona. Otra variante es que sea obligada a mantener relaciones sexuales. El
agresor, al tener ese material, lo utiliza como un elemento de control sobre la
víctima.

El Centro de Ciberseguridad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires define a


la sextorsión como la extorsión a la/al “dueña/o” de una imagen y/o video con
contenido erótico o sexual.

En la Argentina no está tipificado, pero sí está regulada la extorsión en el art.


168 del CP, el cual prevé una pena de prisión de cinco a diez años para el indi-
viduo que con “intimidación o simulando autoridad pública o falsa orden de la

50
“Guía de actuación ante situaciones de acoso sexual en entornos digitales hacia niñas, niños y adolescentes o grooming”
Programa Cuidarnos en Red. Disponible en: http://abc.gob.ar/secretarias/sites/default/files/guia_de_actuacion_frente_a_situa-
ciones_de_acoso_sexual_en_entornos_digitales_hacia_ninas_ninos_y_adolescentes_o_grooming.pdf
misma, obligue a otro a entregar, enviar, depositar o poner a su disposición o a
la de un tercero, cosas, dinero o documentos que produzcan efectos jurídicos”.
Se establece la misma condena para la persona que utilice “los mismos medios
o con violencia, obligue a otro a suscribir o destruir documentos de obligación o
de crédito”.

Es esencial trabajar en la prevención de estas situaciones orientando a las/os


adultas/os responsables sobre la necesaria supervisión del uso de tecnologías en
NNA y el uso responsable de las mismas.

Trata de personas
En el año 2002, la Argentina ratificó el “Protocolo para Prevenir, Reprimir y San-
cionar la Trata de personas, especialmente de mujeres y niños”, que comple-
menta la “Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada
Transnacional”, también conocido como Protocolo de Palermo. Posteriormente,
en el año 2008, asumió el compromiso de combatir el delito promulgando la Ley
Nº 26.364 de Prevención y Sanción de la Trata de Personas y Asistencia a sus
Víctimas, modificada luego en el 2012 por la Ley Nº 26.842. Estos delitos se in-
corporaron en el capítulo de “Delitos contra la libertad” del CP.

Capítulo II - 41
En esta guía consideramos importante hacer mención a dos delitos vinculados
con la explotación sexual y trata: el que ofrece, capte, traslade, recibe o acoge
personas con fines de explotación, ya sea dentro del territorio nacional, como
desde o hacia otros países, aunque medie el consentimiento de la víctima (art.
145 bis CP). Las penas se agravan cuando es contra personas menores de edad,
personas con discapacidad, mediante engaño, violencia, amenaza, entre otras
(art. 145 ter CP).

El sistema de protección de niñeces y adolescencias

En las situaciones en que los derechos de NNA se encuentran afectados o vul-


nerados, la ley prevé el procedimiento para su restitución, con la intervención
del Servicio Local de Promoción y Protección de Derechos (SLPD). Estos
equipos técnicos operativos están ubicados en la base del sistema de Promoción
y Protección. Funcionan en cada Municipio adherido por Convenio, teniendo en
consideración la descentralización de las unidades gubernamentales y el mejor
acceso a los servicios por parte de las/os ciudadanas/os. Entre sus funciones cabe
destacar, el poder facilitar el acceso a las/los NNA que ven sus derechos ame-
nazados y/o vulnerados a programas y planes disponibles en su comunidad, ten-
dientes a evitar la separación de su entorno afectivo o familia ampliada.

En caso que no pudiera evitarse la separación de su entorno afectivo, el capítulo


IV de la ley regula las medidas que se pueden tomar en relación a la protec-
ción integral de NNA. Cuando se produce vulneración a sus derechos, siempre
teniendo en cuenta y no perdiendo de eje que toda/o NNA es sujeto de los mis-
mos y partícipe fundamental de los procesos en los cuales esté involucrada/o. De
este modo se diferencia del paradigma tutelar donde las/los NNA eran conside-
radas/os como objeto y no parte.

Las medidas deben ser provisionales y ser revisadas periódicamente, ya que la


ley estipula que “son limitadas en el tiempo y se mantienen mientras persistan
las causas que le dieron origen’’. En ningún caso podrán consistir en privación de
libertad de la/del NNA (art. 33).

Comprobada la amenaza o violación de derechos podrán adoptarse, conforme lo


estipula el art. 35, entre otras medidas: exclusión del hogar y restricción perime-
tral del agresor; identificación y fortalecimiento de la red comunitaria de apoyo
o de referentes que brinden protección; garantizar la asistencia y continuidad al
Capítulo II - 42

sistema educativo; acceso a las diferentes prestaciones sociales; acceso a espa-


cios artísticos y recreativos; acceso a la atención integral en salud; permanencia
temporal en una institución, con una/un referente afectiva/o comunitaria o al-
guien de familia ampliada.

La medida de abrigo tiene un carácter excepcional de protección de derechos


y fue incorporada especialmente por la Ley 14.537 la cual incorpora el art. 35 bis
el cual establece que la misma tiene por objeto brindar a la/al NNA un ámbito
alternativo al grupo de convivencia cuando en éste se encuentren amenazados
o vulnerados sus derechos, hasta tanto se evalúe la implementación de otras
medidas tendientes a preservarlos o restituirlos.

En el diseño de estrategias e intervención es fundamental siempre considerar la


corresponsabilidad y el trabajo articulado que involucra a los distintos sectores
ya sean SLPD, salud, seguridad, educación, justicia y cualquier organismo o ins-
titución gubernamental que puedan abordar las distintas situaciones que se en-
trelazan en las tramas familiares.

Importancia del Registro en el Sistema de Salud

El registro en el sistema de salud tiene dos expresiones:


- el asiento en HC, Libros de Guardia e Informes, donde se consigna lo que la/el
NNA y su entorno afectivo manifiestan, las intervenciones y articulaciones reali-
zadas por salud, que puedan, según la situación, ser de relevancia para la con-
tinuidad e integralidad del abordaje y/o actuación de otros ámbitos (Ver aparta-
dos Historia Clínica y Libro de Guardia, y Elaboración del Informe);

- y la generación de información sobre la presencia y características de esta pro-


blemática en la población.

Parte del cumplimiento de obligaciones jurídicas internacionales en materia


de Derechos Humanos asumidas por el Estado como garante de derechos es la
generación de información. La recopilación de datos sobre las violencias por ra-
zones de género dentro del sistema sanitario permite generar evidencia respecto
al modo en que se constituyen como causa de morbimortalidad. Proporciona
conocimientos necesarios sobre posibles factores de riesgo y de protección, que
permiten a las/los decisoras/es mejorar la calidad de las intervenciones y de las
políticas sanitarias. Se considera por tanto que la calidad del registro es tan
importante como otros aspectos del abordaje.

La Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM) desde el


relevamiento de varias fuentes secundarias policiales, judiciales y administrati-
vas como INDEC, Línea 144, Línea 137 y programas específicos, muestra clara-
mente el aumento en la cantidad de casos de violencia sexual contra NNA con
un crecimiento sostenido a través de los años. Aun así, se señala la existencia del

Capítulo II - 43
sub-registro de estas situaciones y el déficit en la calidad del mismo, lo cual im-
posibilita conocer la magnitud del problema quedando por tanto, invisibilizado.

El sector salud tiene la responsabilidad de generar sistemas de información y


registro para obtener información válida y confiable51. El Ministerio de Salud de
la Provincia de Buenos Aires cuenta con sistemas de registro de las situaciones
de violencia por razones de género atendidas en los establecimientos sanitarios.

El personal de salud debe favorecer la implementación de los sistemas de regis-


tro y conocer el estado de situación de las violencias sexuales contra niñeces y
adolescencias en la comunidad.

Las situaciones de violencia sexual contra NNA suelen advertirse principalmente a partir del registro judicial de los hechos que
51

han sido denunciados y por las sentencias dictadas (en el orden del 40% de los casos). Ministerio Público Fiscal. Relevamiento
de fuentes secundarias de datos sobre violencia sexual a nivel país y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. UFEM | Unidad
Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres. 2019.

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