FILOSOFIA
Miembros: Lucas Cachullani, Brumo bacaflor, Joaquín Suarez y Tadeo Sanches
4B
Preguntas que nuestro grupo propone:
¿Qué critica la harías a las ideas de tu filosofo?
¿cuál es la mejor forma de gobierno?
¿en qué autores tubo influencia tu filosofo?
Filosofos:
Jhon Locke:
Vida temprana
John Locke nació el 29 de agosto de 1632 en Wrington, en el condado de Somerset,
Inglaterra, en el seno de una modesta familia puritana de comerciantes. En los
agitados tiempos de las guerras civiles inglesas (1642-1651), el padre de John había
luchado en el ejército de los parlamentarios, quienes vencieron y abolieron la
monarquía. John fue educado en la Westminster School, en aquel entonces la mejor
escuela de Inglaterra. En 1652 se matriculó en la Universidad de Oxford. Su padre
deseaba que ingresara en la Iglesia pero John prefirió con mucho estudiar medicina
aunque mantuvo durante toda su vida el interés por los asuntos eclesiásticos, Otras
áreas de conocimiento que despertaron el interés de Locke fueron la meteorología
(llevaba un meticuloso diario meteorológico) y experimentos prácticos como el uso de
bombas de aire con el célebre científico Robert Boyle (1627-1691). Locke se convirtió
en miembro de la Royal Society de Londres en 1668.
La gran oportunidad de Locke llegó en 1667, cuando se convirtió en médico personal
y secretario de Anthony Ashley Cooper, que más tarde sería conde de Shaftesbury. La
política del conde influiría en el pensamiento de Locke, ya que Shaftesbury creía
firmemente en la restauración del catolicismo como religión principal de Inglaterra y
en que los poderes de la monarquía tenían que estar controlados por el
Parlamento. Locke residió en Londres y permaneció con el conde hasta 1683. También
pasó un tiempo en Francia entre 1675 y 1679, donde estudió las obras de filósofos
Realidad y éxito político
Locke participó activamente en la política inglesa, pero la restauración de la
monarquía en 1660 puso fin al reinado cada vez menos democrático de Oliver
Cromwell (1599-1658) y su sucesor, Richard Cromwell. Carlos II de Inglaterra (que
reinó de 1660-1685) se convirtió en el nuevo monarca y continuó así la estirpe de los
Estuardo. Locke participó en el establecimiento formal del imperio británico en
Norteamérica. El 24 de marzo de 1663, Carlos concedió las tierras de "Carolina", en
Norteamérica, a ocho nobles. La constitución de la colonia fue redactada por Locke,
aunque era de una naturaleza sorprendentemente feudal.
EL SISTEMA POLÍTICO DE LOCKE SE
BASA EN SU CONFIANZA EN LA
CAPACIDAD DE LA HUMANIDAD PARA
TRABAJAR UNIDA EN POS DE UN
OBJETIVO COMÚN.
La política anti-Estuardo de Locke y su estrecha relación con el conde de Shaftesbury,
quien fue acusado de traición y encarcelado en la torre de Londres, le obligaron a
autoexiliarse entre 1683 y 1689 en los Países Bajos. No perdió el tiempo y dedicó gran
parte de este periodo a escribir las obras que consagrarían su nombre como uno de los
filósofos más destacados del siglo XVII. Regresó a Inglaterra tras la evolución
gloriosa de 1688, en la que el protestante Guillermo de Orange (1650-1702) invadió
Inglaterra, pero luego ocupó pacíficamente el trono del católico Jacobo II de Inglaterra
(que reinó de 1685-1688). A partir de 1689, Locke se dedicó a publicar sus obras
de filosofía política, al tiempo que proseguía su carrera política formando parte de
varias comisiones.
Ensayos sobre el gobierno civil
Locke publicó Dos ensayos sobre el gobierno civil en 1689. El segundo ensayo se
convirtió en "un texto clave en el desarrollo del liberalismo moderno, [y aunque escrito
años antes] justificó la Revolución gloriosa argumentando que la legitimidad política
dependía del consentimiento de los gobernados y abogaba por el derecho a la
resistencia" (Chisick, 260). Los ensayos exponen la creencia de que los individuos son
más importantes que instituciones como la monarquía absoluta y la Iglesia. La libertad
individual debería protegerse de una autoridad colectiva despótica. En su Segundo
ensayo sobre el gobierno civil, Locke presenta la idea de una separación de poderes del
gobierno en tres partes distintas, a saber: un poder ejecutivo (como por ejemplo un
monarca que haga cumplir la ley), un poder legislativo (o sea, el parlamento cuya
mayoría fuera de origen popular y que decidiera sobre las leyes compuesto por una
cámara alta y una baja) y un poder judicial independiente (que castigaría a quienes
infringieran las leyes). Asimismo, propuso la existencia de un poder federativo que se
ocuparía de la política exterior. El filósofo francés Montesquieu (1689-1757)
desarrollaría esta idea de separación de poderes en varios órganos de gobierno en su
obra El espíritu de las leyes, publicada en 1748. La separación de Locke es un poco
menos rígida, ya que insiste en que el ejecutivo mantenga lo que él llama una
"prerrogativa", es decir, que pueda actuar como le parezca en los casos en que el
legislativo e incluso las leyes deban ser ignoradas si está en juego el bien común del
pueblo
El sistema político de Locke se basa en su confianza en la capacidad de la humanidad
para trabajar unida por un objetivo común. Sostiene que, incluso en un estado de
naturaleza, la humanidad acata la ley universal de que "nadie debe perjudicar a otro
en su vida, salud, libertad o posesiones" (citado en Popkin, 77). Se necesita un aparato
estatal o político en los casos en que estos derechos han sido vulnerados por otros
individuos o por otra sociedad. Por eso se necesitan leyes y un poder judicial que las
haga cumplir. Si ese aparato político va más allá de la función de proteger la libertad
individual y el bien común, digamos, por ejemplo, cuando un monarca despótico no
respeta las leyes o es corrupto, entonces el pueblo tiene todo el derecho a derrocar a
ese monarca, ya que este ha roto el contrato social; en efecto, el monarca ha faltado a
sus responsabilidades y ha declarado el estado de guerra contra sus propios
ciudadanos.
Criticas de la filosofía política de Locke
Los críticos de Locke han argumentado que no es posible saber si los seres humanos
tenían los derechos naturales que él describe antes de que existieran las
sociedades. En otras palabras, Locke se limita a decir que los seres humanos anteriores
a las sociedades deberían haberlos tenido, lo cual es una opinión y no un hecho. Una
segunda crítica es que Locke permite que la mayoría gobierne, pero no ofrece ninguna
protección a la minoría. Esta falta de protección hará que cierta parte de la ciudadanía
no esté mejor en una democracia de lo que estaría bajo un déspota.
Otra crítica es: ¿qué hacer cuando ciertos derechos de "propiedad" entran en
conflicto con el bien común? Por ejemplo, algunos podrían argumentar que proteger el
derecho de un individuo a poseer un arma peligrosa no contribuye a proteger el bien
de las personas que viven a su alrededor. Una posible solución al problema es
considerar que algunos derechos no son absolutos, sino que dependen de
circunstancias particulares. Por ejemplo, una sociedad puede decidir que un individuo
diagnosticado como demente no puede poseer un arma peligrosa. Sin embargo,
graduar los derechos de esta manera solo crea más preguntas sobre dónde debe
trazarse la línea, y el resultado práctico es que la libertad de un individuo claramente
no es absoluta cuando vive en una sociedad
Influencias en autores
Algunos autores y filósofos basaron uchas de sus ideas y accionar en las ideas de jhon
Locke. Algunos de estos son:
Jean-Jacques Rousseau: Aunque Rousseau desarrolló ideas propias, especialmente
sobre la voluntad general y la democracia directa, fue influenciado por las nociones de
Locke sobre el contrato social, la libertad y los derechos naturales del individuo.
Thomas Jefferson: Uno de los padres fundadores de Estados Unidos, Jefferson se
inspiró profundamente en Locke al redactar la declaración de independencia de 1776,
especialmente en su énfasis en los derechos naturales como la vida, la libertad y la
búsqueda de la felicidad (inspirados en "vida, libertad y propiedad" de Locke).
Max Scheler
Infancia y juventud
Max Scheler nació el 22 de agosto de 1874 en Múnich, Alemania, en el seno de una familia de
ascendencia judía por parte de su padre, aunque fue bautizado como protestante. Desde
temprana edad mostró una notable capacidad intelectual y un gran interés por las
humanidades.
Estudió en varias universidades alemanas, incluyendo Múnich, Berlín y Jena, donde se formó
en filosofía, psicología y medicina. Fue alumno del filósofo Rudolf Eucken (Premio Nobel de
Literatura 1908), quien influenció su pensamiento inicial con un idealismo ético-religioso. Sin
embargo, Scheler pronto se alejaría de Eucken y del idealismo para abrirse hacia nuevas
corrientes filosóficas.
Primera etapa intelectual y acercamiento a la fenomenología
Durante este período, Scheler empezó a desarrollar un pensamiento propio en el marco del
neokantismo y la psicología. Trabajó como profesor en Jena y más tarde en Múnich. En 1902,
se convirtió al catolicismo, influido por su interés por la espiritualidad y la ética cristiana.
Hacia 1905, Scheler entra en contacto con Edmund Husserl, fundador de la fenomenología.
Aunque nunca fue discípulo formal, adoptó y transformó el método fenomenológico,
llevándolo hacia el estudio de la ética, los valores y la vida emocional.
Madurez filosófica y desarrollo de la ética material de los valores
Este es el período más fecundo de Scheler como pensador. Se apartó de la ética formal
kantiana y propuso una ética material de los valores, desarrollando su sistema en la
monumental obra "El formalismo en la ética y la ética material de los valores" (1913-1916).
Según Scheler, los valores no son construcciones racionales ni meramente subjetivos, sino
objetivos y jerárquicos, y pueden ser intuídos emocionalmente. Su famosa jerarquía de valores
incluye:
1. Valores sensibles (placer/dolor)
2. Valores vitales (salud, vigor, vida)
3. Valores espirituales (justicia, belleza, verdad)
4. Valores religiosos (lo santo)
Este modelo tenía implicaciones tanto éticas como sociales y religiosas. Scheler criticaba la
ética de deber de Kant por su rigidez y proponía una ética centrada en la intuición del valor y la
intención del amor.
Durante la Primera Guerra Mundial, Scheler fue muy activo en el ámbito político-cultural,
publicando ensayos nacionalistas y luego pacifistas. También trabajó como profesor en la
Universidad de Colonia y en otras instituciones.
4. Filosofía de la religión y sociología del conocimiento (1920–1927)
En los años posteriores, Scheler se alejó progresivamente del catolicismo institucional, aunque
conservó una visión espiritualista del mundo. En esta etapa profundiza en la filosofía de la
religión, la sociología del saber y el análisis de la cultura moderna.
Criticó la racionalización excesiva del mundo moderno (influenciado en parte por Max Weber)
y advirtió sobre el vacío de valores en la cultura europea, anticipando aspectos del nihilismo
contemporáneo.
En su obra "Las formas del saber y la sociedad" (1926), Scheler explora cómo el conocimiento
está condicionado por factores sociales y existenciales, contribuyendo así a los fundamentos
de la sociología del conocimiento.
Últimos años y antropología filosófica
En sus últimos años, Scheler se enfocó en la antropología filosófica, buscando comprender la
esencia del ser humano. Esta reflexión culmina en su obra inacabada "El puesto del hombre en
el cosmos" (1928), donde define al hombre como un espíritu encarnado: un ser que trasciende
sus impulsos biológicos y puede dirigir libremente su conducta.
Frente al naturalismo y el mecanicismo, Scheler defiende que el ser humano no es reducible a
lo biológico ni a lo racional, sino que es un ser dotado de libertad, valores y apertura al mundo.
Murió inesperadamente el 19 de mayo de 1928 en Fráncfort del Meno, a los 53 años, dejando
muchas de sus obras inconclusas pero marcadas por una profunda originalidad.
Aportes y legado filosófico
Ética: Fue uno de los fundadores de la ética axiológica (centrada en los valores), que influyó en
pensadores como Dietrich von Hildebrand y Karol Wojtyła (luego Papa Juan Pablo II).
Fenomenología: Extendió la fenomenología al terreno de los afectos y valores, en contraste
con la orientación más lógica de Husserl.
Filosofía de la religión: Buscó reconciliar la experiencia religiosa con el pensamiento moderno
sin caer en el dogmatismo.
Antropología filosófica: Fue precursor de una visión integral del ser humano, influyendo en
autores como Helmuth Plessner y Arnold Gehlen.
Crítica de la modernidad: Analizó con lucidez la crisis de valores del mundo moderno,
anticipando muchas preocupaciones existencialistas y postmoderna
Jacques Derrida
bibliografia
Jacques Derrida nació el 15 de julio de 1930 en El-Biar, un suburbio de Argel, en
Argelia, cuando este país aún era colonia francesa. Pertenecía a una familia judía
sefardí de clase media. Su nombre completo era Jackie Élie Derrida, aunque
posteriormente lo francizó a Jacques. Fue el tercero de cinco hermanos. La condición
de judío en una colonia francesa marcó profundamente su infancia y adolescencia,
especialmente durante el régimen de Vichy, cuando fue expulsado del liceo debido a
las leyes antisemitas impuestas en 1942. Esta experiencia de exclusión tuvo un impacto
profundo en su sensibilidad política y filosófica.
En 1949, se trasladó a París para continuar sus estudios superiores. Aunque
inicialmente tuvo dificultades académicas y fue rechazado en su primer intento de
ingresar a la École Normale Supérieure (ENS), logró finalmente entrar en 1952, donde
estudió filosofía bajo la influencia de pensadores como Louis Althusser y Maurice
Merleau-Ponty. Durante este periodo se vinculó con otros grandes intelectuales
franceses y comenzó a desarrollar su estilo particular de pensamiento.
Después de graduarse, Derrida realizó su servicio militar en Argelia entre 1957 y 1959,
en plena guerra de independencia. Esto también contribuyó a su pensamiento político
posterior, especialmente en torno a la colonialidad, la violencia y la exclusión.
A lo largo de su carrera, Derrida vivió entre Francia y Estados Unidos, enseñando en
instituciones prestigiosas como la École des Hautes Études en Sciences Sociales
(EHESS) en París, la Universidad de California en Irvine, y otras universidades de
renombre.
Murió el 8 de octubre de 2004 en París, víctima de un cáncer de páncreas. Fue
enterrado en el cementerio de Ris-Orangis, cerca de París. Dejó tras de sí un legado
inmenso que sigue influyendo en múltiples disciplinas.
Educación y rol como educador
Jacques Derrida tuvo una formación clásica en filosofía en la École Normale Supérieure
(ENS), uno de los centros intelectuales más importantes de Francia. Allí se formó entre
1952 y 1956 y entró en contacto con las obras de Husserl, Heidegger, Hegel, Nietzsche,
y Freud, que serían fundamentales en su pensamiento. Su tesis de licenciatura fue
sobre Edmund Husserl, el fundador de la fenomenología.
Tras graduarse, comenzó su carrera como profesor y teórico, primero como asistente y
luego como docente en diversas instituciones. Durante décadas, impartió seminarios
en la EHESS de París, y fue especialmente influyente en el ambiente intelectual
estadounidense, donde enseñó regularmente en la Universidad Johns Hopkins, Yale y
la Universidad de California en Irvine.
Como educador, Derrida era exigente pero también profundamente provocador. Su
estilo de enseñanza desafiaba los modos tradicionales: usaba el análisis textual para
llevar a sus estudiantes a cuestionar las estructuras fundamentales del pensamiento
filosófico, literario y político. Su enfoque era interdisciplinario, y formó a varias
generaciones de pensadores influyentes. Fue también fundador del Collège
International de Philosophie en París, que promovía el cruce entre diferentes campos
del saber.
Derrida y la filosofía de la animalidad
Uno de los aspectos menos conocidos, pero profundamente influyentes del
pensamiento de Derrida, fue su reflexión sobre la animalidad. Su interés por este tema
se hizo más evidente en sus últimos años, especialmente en su libro El animal que
luego estoy si(gui)endo (publicado póstumamente en 2006).
Derrida cuestionaba la tradicional oposición filosófica entre "el hombre" y "el animal",
que a su juicio había sido sostenida durante siglos por grandes pensadores como
Descartes, Kant, Heidegger y Lacan. Según Derrida, esta oposición se basaba en una
jerarquía injustificada que negaba la diversidad, sensibilidad y singularidad de los
animales.
En lugar de hablar de "el animal" como una categoría unificada, Derrida prefería
referirse a "los animales", reconociendo la multiplicidad de especies, modos de vida,
lenguajes y formas de sufrimiento. También introdujo el término
carnofalogocentrismo, para señalar cómo el pensamiento occidental había
naturalizado el consumo de carne y la violencia hacia los animales al mismo tiempo
que afirmaba la superioridad del logos (la razón o el lenguaje humano).
Su obra en este campo abrió el camino a la filosofía posthumanista, a los estudios de
animalidad y a la ética contemporánea sobre los derechos animales, siendo una gran
influencia para autores como Cary Wolfe y Donna Haraway.
Obras y escritos relevantes
La producción de Derrida es muy amplia y a menudo compleja. Algunas de sus obras
más importantes incluyen:
"De la gramatología" (1967): Obra fundamental en la que Derrida introduce el
concepto de deconstrucción, y critica la metafísica de la presencia en la tradición
filosófica occidental.
"La escritura y la diferencia" (1967): Colección de ensayos en los que analiza textos
filosóficos y literarios, proponiendo una nueva manera de leer y comprender la
diferencia.
"La voz y el fenómeno" (1967): Estudio sobre Husserl donde Derrida desmonta la
primacía de la voz como garante de la presencia del sentido.
"Posiciones" (1972): Diálogos en los que Derrida explica y aclara su método de
deconstrucción.
"Espectros de Marx" (1993): Obra en la que reflexiona sobre el legado del marxismo
tras la caída del Muro de Berlín. Introduce el concepto de hauntología.
"Políticas de la amistad" (1994): Meditación sobre la política, el poder y la amistad en
la historia de la filosofía.
"El animal que luego estoy siguiendo" (2006): Explora la mirada del animal y la relación
entre humanos y no humanos.
Además de estos libros, escribió cientos de artículos, conferencias y entrevistas que
fueron recogidos en múltiples volúmenes. Su estilo, a menudo denso y desafiante,
obligaba a los lectores a enfrentarse con los límites del lenguaje y el pensamiento.
Influencias e influenciados
Derrida fue influenciado por una amplia gama de pensadores. Entre sus influencias
más destacadas se encuentran:
Martin Heidegger: Especialmente en lo que respecta a la crítica de la metafísica y la
ontología.
Edmund Husserl: Por su fenomenología, aunque Derrida terminaría deconstruyendo
muchos de sus supuestos.
Sigmund Freud: Por su trabajo sobre el inconsciente, el deseo y la memoria.
Friedrich Nietzsche: Por la crítica al logocentrismo y la idea de que no hay verdades
absolutas.
Jean-Jacques Rousseau y Hegel: Que aparecen frecuentemente como interlocutores
críticos en sus textos.
En cuanto a los pensadores a quienes él influyó, la lista es larga e interdisciplinaria.
Entre los más notables están:
Judith Butler: En teoría de género y performatividad.
Gayatri Chakravorty Spivak: En estudios postcoloniales.
Homi Bhabha: En el campo de los estudios culturales.
Paul de Man y J. Hillis Miller: En la crítica literaria deconstructiva.
Giorgio Agamben y Jean-Luc Nancy: En filosofía política y ética contemporánea.
También influyó en disciplinas como la arquitectura, el derecho, la teología, los
estudios animales y los estudios visuales.
Su impacto fue tan amplio que, aunque muchas veces criticado, incluso sus detractores
debieron enfrentarse con sus ideas para proponer otras alternativas. La
deconstrucción se volvió una herramienta esencial para analizar textos, discursos y
estructuras de poder, convirtiendo a Derrida en una figura clave del pensamiento del
siglo XX.
Martin Heidegger
Bibliogarfia
Martin Heidegger nació el 26 de septiembre de 1889 en Meßkirch, Baden, Imperio
Alemán. Falleció el 26 de mayo de 1976 en Friburgo de Brisgovia, Alemania Occidental.
Familia
Su padre, Friedrich Heidegger, era tonelero y sacristán de la iglesia católica de
Meßkirch. Su madre, Johanna Kempf, era ama de casa y profundamente religiosa.
Martin era el mayor de tres hijos. Se casó con Elfriede Petri en 1917 y tuvieron dos
hijos: Jörg Heidegger y Hermann Heidegger, quien se dedicó a la edición de los escritos
de su padre.
Formación y estudios
Heidegger cursó estudios en su ciudad natal y luego en un internado jesuita en
Constanza con el objetivo inicial de convertirse en sacerdote católico. En 1909 ingresó
al seminario católico de Friburgo de Brisgovia y posteriormente abandonó su camino
eclesiástico para dedicarse a la filosofía, matemáticas y ciencias naturales en la
Universidad de Friburgo. Obtuvo su doctorado en filosofía en 1913 con una tesis sobre
Duns Escoto y se habilitó en 1916 con una tesis sobre la categoría y la significación en
Duns Escoto.
Carrera académica
Heidegger fue asistente del célebre filósofo Edmund Husserl, fundador de la
fenomenología, en la Universidad de Friburgo. En 1923 fue nombrado profesor
asociado en la Universidad de Marburgo, donde ejerció gran influencia sobre alumnos
como Hans-Georg Gadamer y Hannah Arendt. En 1927 publicó "Ser y tiempo",
considerada una de las obras filosóficas más importantes del siglo XX. En 1928 sucedió
a Husserl en la cátedra de filosofía de Friburgo.
Afiliación al nazismo
En 1933, Heidegger fue nombrado rector de la Universidad de Friburgo y se afilió al
Partido Nazi (NSDAP). Durante su rectorado, apoyó algunos aspectos del régimen
nacionalsocialista, aunque sus simpatías y participación activa en el partido han sido
objeto de intenso debate y controversia filosófica. Dimitió del rectorado en 1934, pero
nunca repudió públicamente su vinculación con el nazismo.
Últimos años
Después de la Segunda Guerra Mundial, Heidegger fue sancionado con la prohibición
de enseñar durante varios años por las autoridades de desnazificación aliadas. Sin
embargo, fue rehabilitado parcialmente en los años 50 y volvió a dar clases y
conferencias. Continuó escribiendo obras filosóficas hasta su muerte en 1976.
Pensamiento filosófico
Heidegger fue uno de los filósofos más influyentes del siglo XX y se lo asocia con la
fenomenología existencial, el existencialismo y con una crítica radical a la tradición
metafísica occidental. Conceptos centrales en su pensamiento incluyen el "Dasein"
(ser-ahí), el "ser para la muerte" y la "temporalidad y autenticidad". Su pensamiento
ha influido profundamente a filósofos como Sartre, Merleau-Ponty, Derrida, Foucault,
Gadamer y Arendt.
Obras destacadas
Algunas de las obras más destacadas de Heidegger incluyen:
1. "Ser y tiempo" (1927)
2. "Introducción a la metafísica" (1935)
3. "Carta sobre el humanismo" (1947)
4. "La pregunta por la técnica" (1954)
5. "Contribuciones a la filosofía" (1936–1938, publicado póstumamente)
IX. Legado y controversias
El pensamiento de Heidegger sigue siendo objeto de interpretación y discusión en
filosofía contemporánea. Su vinculación con el nazismo ha generado fuertes
controversias y debates sobre la relación entre su filosofía y su compromiso político. A
pesar de ello, su obra sigue siendo fundamental para la comprensión de la filosofía del
siglo XX y su influencia en la actualidad. El legado de Heidegger es complejo y
multifacético, y su influencia se extiende más allá de la filosofía, abarcando campos
como la literatura, la arquitectura y la teoría crítica. Su pensamiento sobre la existencia
humana, la tecnología y la relación entre el ser humano y el mundo sigue siendo
relevante y objeto de estudio y reflexión en la actualidad.