0% encontró este documento útil (0 votos)
16 vistas6 páginas

1a Proyecto La Biblioteca

El documento detalla la importancia de incorporar una biblioteca en el aula para fomentar las prácticas de lectura y escritura en los niños, destacando que estas habilidades se adquieren a través de la práctica diaria. Se propone un proyecto que incluye actividades como la organización de un rincón de lectura, el préstamo de libros y la elaboración de un reglamento para su uso, con el objetivo de formar lectores críticos y autónomos. Además, se sugieren estrategias didácticas para la intervención docente que faciliten el aprendizaje y la apreciación de la literatura.

Cargado por

leticiamenacho38
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
16 vistas6 páginas

1a Proyecto La Biblioteca

El documento detalla la importancia de incorporar una biblioteca en el aula para fomentar las prácticas de lectura y escritura en los niños, destacando que estas habilidades se adquieren a través de la práctica diaria. Se propone un proyecto que incluye actividades como la organización de un rincón de lectura, el préstamo de libros y la elaboración de un reglamento para su uso, con el objetivo de formar lectores críticos y autónomos. Además, se sugieren estrategias didácticas para la intervención docente que faciliten el aprendizaje y la apreciación de la literatura.

Cargado por

leticiamenacho38
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

E.

P Nº 76 “ALICIA MOREAU DE JUSTO”

DOCENTES A CARGO: MENACHO LETICIA MARIANA

CURSO: 1RO A

PERIODO: ABRIL- MAYO Y JUNIO (2HS POR SEMANA)

¿POR QUÉ LA BIBLIOTECA EN EL AULA?


La gran responsabilidad social de la escuela es incorporar a los niños a las prácticas de la
lectura y de la escritura; como todas las prácticas, las de la lectura y escritura se adquieren:
ejerciéndolas.
La biblioteca de aula, así como otras actividades cotidianas, facilitan el trabajo diario porque
permiten que todos los días exista en el aula un momento o una clase completa donde se lea y se
escriba.
Aún antes de hacerlo en el sentido convencional, mientras leen y escriben a través del
maestro u otros mediadores o leen y escriben de formas no convencionales, los niños actúan
como lectores y escritores: se apropian del lenguaje que se escribe, anticipan las fórmulas de
inicio y cierre de los cuentos o las posibles intervenciones de cierto personaje según los rasgos
que el narrador esbozó de él.
Para concretar el propósito de formar a todos los niños, como practicantes de las culturas
escritas, en la escuela es imprescindible tener como referencia el sentido social que las
prácticas de lectura y escritura tienen fuera de ella, sosteniendo los propósitos que llevan a los
lectores y escritores expertos a leer y a escribir. Aún cuando las prácticas sociales
necesariamente se transformen en prácticas escolares, gran parte de su sentido social puede ser
comunicado a los niños cuando se les propone a diario desempeñarse como lectores.

Es por eso que, en el aula, los niños necesitan constituir una


comunidad de lectores que recurren a los libros de la
biblioteca con el propósito de revivir las aventuras de un
personaje, adentrarse en nuevas aventuras, volver a encontrar
una forma particular de descubrir nuevos
modos de resolver ciertos problemas, por conocer
las formas de vida de otros pueblos o de otras épocas, por
descubrir nuevos autores.

Del mismo modo, la biblioteca del aula ofrece un contexto


apropiado para:

● Que los niños escriban -por sí mismos, con ayuda del maestro
o a través de él- con el propósito de registrar su nombre en la ficha de préstamos si piden un libro
para llevar a casa, para anunciar en la cartelera la incorporación de un nuevo título, para
recomendar a otros compañeros la lectura de cierto cuento, para hacer la ficha del animal que se
está estudiando, etc.

~1~
En los primeros años se organiza y se instala la biblioteca en algún lugar del aula y se mantiene
activa y disponible.

PROYECTO: LA BIBLIOTECA

Fundamentación:

Para que los niños/as puedan apropiarse progresivamente de las prácticas del lenguaje
vinculadas con la literatura es preciso que la escuela les ofrezca múltiples y variadas
oportunidades de participar en situaciones de lectura y escritura y en intercambios orales, de
manera sostenida y articulada a lo largo no solo de primer año, sino de los tres años del ciclo.
Desde su ingreso mismo a la escuela, se debe trabajar para lograr que lean una diversidad de
obras literarias de calidad, brindándoles oportunidades para construir criterios de selección, para
enriquecer sus interpretaciones y profundizar la construcción de sentidos. Un lector de literatura
elige cuándo, cómo y qué leer; recomienda y solicita sugerencias; decide seguir leyendo o
abandonar el texto; aprecia no solo lo que la historia cuenta sino también cómo está contada;
prefiere ciertos autores y ciertos géneros; circula entre los textos encontrando sentidos
compartidos; construye la propia interpretación jugando el juego de personajes y sucesos ficticios.
Un lector de literatura se forma leyendo obras literarias. Leer mucho, de todas las formas posibles,
en todos los momentos que se pueda, solos o con otros… Al hacerlo, se abren cada vez mayores
posibilidades de reflexión y de construcción de sentidos, se aprende a reconocer autores,
géneros, temas, personajes prototípicos y versiones transgresoras de los prototipos. Al ampliar el
acceso a diversidad de materiales, se hace posible elegir, preferir una obra o una versión, unos
autores entre otros. Al elegir con otros, que pueden o no compartir los gustos, se empiezan a
formular las razones que llevan a selecciónar las obras, las ediciones, los géneros y los autores y,
también, a compartir las historias, a apreciar la musicalidad de una frase o el juego que entabla el
autor con el lector para sorprenderlo en el final. El contacto con diversidad de materiales de
lectura brinda oportunidades para ejercer prácticas similares a las que desarrolla cualquier lector:
explorar y elegir lo que se va a leer, hojear, saltear páginas, mirar sólo las ilustraciones, cambiar
de libro, releer, observar y describir imágenes, escuchar y dar recomendaciones. Para muchos
niños/as de primer año, estas situaciones de exploración son novedosas y significan una
oportunidad especial que acontece en el ámbito escolar. Es por esto que resulta imprescindible
organizar los materiales de la biblioteca del aula y mantenerla en funcionamiento. Para los más
pequeños, armar agendas de lectura, copiar los títulos, dictarlos al docente, leer qué toca cada
día, buscar el libro asignado, registrar en las fichas de préstamo, son excelentes oportunidades
para que aprendan a leer y a escribir solos.
~2~
Actividades previstas:

• Se destinará un rincón del salón con un bolsillero y la mayor cantidad y variedad posible de
materiales de lectura al alcance de los niños/as.
• Como la experiencia de lectura de los niños/as desde el jardín se supone ha sido diversa, la
escuela se ocupará de hacer conocer la mayor variedad de obras de calidad. La selección de
materiales tendrá en cuenta no solo la valoración de las obras, los intereses de los niños y los
que la escuela ayuda a construir, sino también los propósitos formativos que se persiguen:
acceder a la mayor diversidad posible para formar un lector con gustos propios, dispuesto a
explorar nuevas obras y transformar sus preferencias a medida que lee y comenta con los otros.
• Cada vez que se usan, los libros se desordenarán. Esto brindará oportunidad para volver a
Ordenarlos entre todos, buscando y variando criterios para poder volver a encontrarlos fácilmente.
Cada vez se sabrá más sobre qué es, cómo se llama, qué tiene, qué dice cada uno.
• Mientras se lee, se registrarán los títulos que se han leído o se desean leer, lo que permitirá
llevar memoria de las lecturas durante cierto período y trabajar sobre la escritura.
• Las agendas de lectura se producirán en un soporte visible para todos y/o en los cuadernos de
clases, en agendas propiamente dichas o en libretas destinada para tal fin.
▪ Los libros se prestarán, y el préstamo se registrará en fichas organizadas por título de la obra y
autor. (Registrar el préstamo y devolución de los materiales de lectura permite dejar constancia de
la circulación y destino de los mismos. De manera rotativa, el docente o un alumno pueden asumir
el rol de bibliotecario para asentar el préstamo y devolución de los materiales seleccionados.).
. Elaboración del reglamento de la biblioteca: La circulación de los libros de la biblioteca demanda
la necesidad de elaborar el reglamento para su uso. Se trata de documentar un acuerdo del grupo
que sirve de “marco legal” al especificar las normas de cumplimiento obligatorio en el cuidado y
circulación de los libros. Para ello, el docente planifica situaciones específicas que dan sentido a
la tarea y orienta a los niños en el proceso de la producción escrita del reglamento (planificación –
textualización -revisión-edición del texto).
• La docente hará agendas y préstamos con frecuencia, dedicando a ello el tiempo necesario: no
solo se trata de prestar el libro o registrar la lectura, sino de usar el contexto para brindar
oportunidades de aprender a leer y a escribir por sí mismo.

SITUACIONES DIDÁCTICAS EN EL CONTEXTO DEL FUNCIONAMIENTO DE LA


BIBLIOTECA DEL AULA:

• Exploración y elección de obras; intercambio con pares y adultos: De manera


complementaria con las sesiones de lectura, se desarrollarán sesiones donde los alumnos se
acercan a los textos disponibles para elegir qué leer o mirar, solos o con otros, bien para decidir
qué llevar a sus casas en calidad de préstamo, para reencontrarse con obras que ya han
escuchado leer o para elegir cuáles se leerán luego.

• Sesiones de lectura: De manera sistemática, se implementarán sesiones de lectura en voz alta


incluyendo momentos posteriores de intercambio sobre lo leído. La lectura y el comentario de
obras de distintos autores y géneros permiten ampliar los gustos y las preferencias de los más
pequeños y es una situación irreemplazable para enseñar a leer. Los espacios de intercambio

~3~
posterior a la lectura hacen posible profundizar en la comprensión del texto y avanzar individual
y cooperativamente en la apropiación de sentidos compartidos.

Contenidos:

• Seguir la lectura de quien lee en voz alta.


• Seleccionar las obras que se desea leer o escuchar leer.
• Adecuar la modalidad de lectura a las características de la obra y de la situación en que se lee.
• Expresar los efectos que las obras producen en el lector.

• Releer para encontrar pistas que permitan decidir entre interpretaciones diferentes o
comprender mejor pasajes o detalles inadvertidos en las primeras lecturas.
• Releer para reflexionar acerca de cómo se logran diferentes efectos por medio del lenguaje.
• Releer para reconocer las distintas voces que aparecen en el relato.
• Reconocer, progresivamente, lo que las obras tienen en común.

Bibliografía:
• Leer y escribir en la alfabetización inicial. Una propuesta a partir de la biblioteca del aula.
• Diseño curricular de la Educación Primaria.

Consideraciones didácticas para la intervención docente.

• Manifestará las motivaciones de la elección de los textos.

• Presentará cada obra mostrando interés, resaltando detalles o el contexto de producción.

• Leerá en voz alta el texto completo o con las detenciones planificadas en lugares precisos, sin
perder el sentido de lo que se intenta comunicar. El especial cuidado en este momento es
crucial porque su lectura ayuda a interpretar lo que se va leyendo. En el caso de obras
extensas, preverá dónde interrumpir, tanto para dejar latente el interés de los niños/as como
para respetar la estructura de la obra y retomar oportunamente la lectura.

• Comunicará el texto y al mismo tiempo dará a conocer las emociones que le produce en una
puesta en acto de las prácticas propias del lector experto: leerá algunos pasajes con voz más
suave, lentificará para dar suspenso, acelerará el ritmo cuando quiera transmitir excitación… es
decir, no solo leerá, sino que también representará lo leído.

• Releer para encontrar pistas que permitan decidir entre interpretaciones diferentes o
comprender mejor pasajes o detalles inadvertidos en las primeras lecturas.
• Releer para reflexionar acerca de cómo se logran diferentes efectos por medio del lenguaje.
• Releer para reconocer las distintas voces que aparecen en el relato.
• Reconocer, progresivamente, lo que las obras tienen en común.

~4~
Consideraciones didácticas para la intervención docente.

• Manifestará las motivaciones de la elección de los textos.

• Presentará cada obra mostrando interés, resaltando detalles o el contexto de producción.

• Leerá en voz alta el texto completo o con las detenciones planificadas en lugares precisos, sin
perder el sentido de lo que se intenta comunicar. El especial cuidado en este momento es
crucial porque su lectura ayuda a interpretar lo que se va leyendo. En el caso de obras
extensas, preverá dónde interrumpir, tanto para dejar latente el interés de los niños/as como
para respetar la estructura de la obra y retomar oportunamente la lectura.

• Comunicará el texto y al mismo tiempo dará a conocer las emociones que le produce en una
puesta en acto de las prácticas propias del lector experto: leerá algunos pasajes con voz más
suave, lentificará para dar suspenso, acelerará el ritmo cuando quiera transmitir excitación… es
decir, no solo leerá, sino que también representará lo leído.

• Leerá el texto tal cual se presenta en la versión elegida, sin transformar ni modificar expresiones
o palabras porque prejuzgue que no serán comprendidas. Considerar que la literatura abre a
otros mundos implica abordar el texto literario en toda su complejidad referencial y en la variedad
lingüística en que se ha producido. Los obstáculos que el texto pueda presentar se irán
superando al avanzar en la lectura, al plantearse el intercambio entre los lectores o al retomarse
la lectura de algún fragmento si es necesario.

• A veces, informará cómo se abordan algunos portadores en el momento de realizar la lectura.


Por ejemplo, al leer un cuento incluido en una antología, usará el índice para localizar la página
exacta o recurrirá a un señalador para suspender la lectura de una novela; en todos los casos,
dará a los niños/as participación en estas prácticas.

• Podrá contextualizar la época de producción de una obra o la nacionalidad del autor basándose
a veces en los datos que proporcionan las solapas y contratapas o recurriendo a reseñas o
comentarios que aparecen en catálogos, revistas o suplementos literarios. De este modo, no
solo compartirá información sobre las obras, sino que pondrá en conocimiento de los niños/as el
origen de esa información. Estos datos contextuales cobran sentido cuando se ponen en
relación con la interpretación de la obra.

• Después de la lectura promoverá un momento de silencio en el que cada uno podrá seguir
evocando lo que la historia escuchada le generó o abrirá un espacio de intercambio en el que
los niños/as puedan expresar sus emociones o comunicar el efecto que el cuento o el poema
les produjo. Los comentarios posteriores ayudan a que se continúe desentrañando el sentido.
El/la docente releerá fragmentos del texto tantas veces como sea necesario: para volver a
compartir la belleza del lenguaje o para confirmar, poner en duda o refutar las interpretaciones
de algunos niños/as con lo que el texto dice.

• Expresará su propia interpretación y la justificará remitiendo a ciertas pistas en el texto que no


han sido consideradas por los niños/as y que son relevantes para entender la historia o el modo
como se cuenta.

• En los momentos de relectura de algunos pasajes, la docente incorporará una copia del texto
para el seguimiento de la lectura por parte de los niños/as.

~5~
• Sostendrá y profundizará el intercambio volviendo al texto y discutiendo sobre lo leído con todo
el grupo. Durante el intercambio, el docente: releerá en voz alta ciertos fragmentos; intervendrá
para que los alumnos adviertan algún aspecto –volviendo al texto, reparando en la imagen o en
la relación entre ambos; apelará a conocimientos extratextuales para ponerlos en relación;
buscará, a lo largo del texto, indicios que permitan coordinar elementos que no se vinculan
explícita o linealmente; propondrá algunos aspectos particulares de ese texto para analizarlos
específicamente con los niños; brindará información directa que ellos no poseen.

• Planteará a los alumnos/as un problema para que lo discutan en pequeños grupos y pondrá
luego en común las respuestas de todos y el modo de resolverlo.

• Ayudará a sistematizar estrategias para resolver los problemas de lectura y las conclusiones
que se van construyendo sobre cómo escribe determinado autor, cómo son las brujas de los
cuentos, cómo se comportan los animales en las fábulas, como es el lobo, que animales
aparecen en los cuentos… Las sistematizaciones recuperan saberes construidos en todos los
momentos precedentes y pueden plasmarse en tomas de notas colectivas que se incrementan,
acumulan y transforman durante el transcurso de las clases. Cuando se preparan lecturas en
voz alta, el/la docente:

• Intervendrá para vincular el sentido del texto con la manera de oralizarlo: los estados de ánimo
de los personajes requieren un modo de leer; los poemas conllevan cierta entonación o ajustes
en la velocidad de lectura de un verso o de un estribillo.

~6~

También podría gustarte