República Bolivariana de Venezuela
Universidad Nacional Experimental
“Simón Rodríguez”
Licenciatura en Administración
Administración Mención Recursos Humanos
Ley Orgánica del Trabajo, Trabajadores y Trabajadoras
Informe
Facilitadora: Participante:
Lila Carolina Gassette María Ascanio CI:30.668.964
Georgelis Carrasquel CI:30.325.506
Andrea Aparicio: CI:30.325.776
Darelys Zambrano CI:18.470.872
Alondra García CI:24.237.736
San Juan de los Morros, octubre de 2024.
Introducción
La Ley Orgánica del Trabajo, Trabajadores y Trabajadoras de Venezuela establece un
marco normativo fundamental para la protección de los derechos laborales, destacando la
importancia de la estabilidad en el empleo como un principio esencial. En particular, los
artículos 85 y 86 de esta ley garantizan a los trabajadores el derecho a permanecer en sus
puestos de trabajo, prohibiendo despidos arbitrarios y asegurando que cualquier terminación
de la relación laboral esté debidamente justificada. Esta protección legal no solo refuerza los
derechos individuales de los trabajadores, sino que también busca crear un entorno laboral más
justo y equitativo, donde las decisiones de despido sean tomadas con responsabilidad y
transparencia.
Además, la ley contempla mecanismos que permiten a los trabajadores despedidos sin
causa justificada solicitar su reincorporación, lo que fomenta un sistema de justicia laboral más
accesible. La estabilidad laboral se convierte así en un pilar para la seguridad económica de los
trabajadores y sus familias, contribuyendo al bienestar general de la sociedad. En este contexto,
otros artículos de la ley, como los que abordan la inamovilidad laboral, el derecho a un salario
digno y la irrenunciabilidad de este, refuerzan aún más el compromiso del Estado con la
protección de los derechos laborales. Este análisis se propone explorar las implicaciones de
estos artículos, así como las limitaciones y desafíos que pueden surgir en su aplicación,
destacando la relevancia de la estabilidad laboral en la construcción de un entorno de trabajo
más justo y humano.
El artículo 85 establece el derecho de los trabajadores a permanecer en sus puestos de
trabajo, enfatizando que la estabilidad laboral es un derecho garantizado por la ley y la
Constitución. Se reconoce la estabilidad como un derecho, lo que implica que los trabajadores
no pueden ser despedidos arbitrariamente. La ley busca limitar despidos no justificados, lo que
protege a los trabajadores de decisiones unilaterales por parte de los empleadores. Se establece
que los despidos que no cumplan con las causas justificadas son nulos, lo que refuerza la
protección legal de los trabajadores.
El artículo 86 habla de la garantía de estabilidad, complementa el anterior al detallar el
derecho a la permanencia en el empleo y las acciones que puede tomar un trabajador en caso
de despido injustificado. Se reitera que los trabajadores tienen derecho a permanecer en su
empleo a menos que existan causas justificadas para la terminación de la relación laboral. Se
establece el derecho del trabajador despedido sin justificación a solicitar su reincorporación, lo
que proporciona un mecanismo de defensa ante despidos arbitrarios.
Estos artículos refuerzan la idea de que el trabajador tiene derechos fundamentales que
deben ser respetados, contribuyendo a un entorno laboral más justo. Los empleadores deben
tener una justificación válida para cualquier despido, lo que los obliga a documentar y justificar
sus decisiones.
La posibilidad de solicitar reincorporación proporciona a los trabajadores un recurso
legal para enfrentar despidos injustificados, fomentando un sistema de justicia laboral más
equitativo. La garantía de estabilidad laboral puede contribuir a la seguridad económica de los
trabajadores y sus familias, lo que a su vez puede tener un impacto positivo en la economía en
general.
El artículo 87 establece un marco claro sobre quiénes están protegidos por la ley en
términos de estabilidad laboral. La inclusión de diferentes tipos de contratos muestra una
comprensión matizada de las diversas relaciones laborales. Sin embargo, la exclusión de los
trabajadores de dirección podría generar debates sobre la equidad y la necesidad de protección
en todos los niveles laborales. Este análisis resalta tanto las garantías ofrecidas a los
trabajadores como las limitaciones impuestas a ciertos grupos dentro del ámbito laboral.
El artículo 94 establece la inamovilidad laboral, prohibiendo el despido, traslado o
desmejora de los trabajadores protegidos sin una causa justificada previamente calificada por
un inspector del trabajo. Esta disposición busca garantizar la estabilidad laboral y proteger a
los trabajadores de despidos arbitrarios, alineándose con principios constitucionales.
Además, el artículo permite al Ejecutivo Nacional ampliar esta protección como medida
adicional para salvaguardar los derechos laborales en contextos sociales complejos. El
procedimiento para hacer valer esta inamovilidad es gratuito y accesible, promoviendo una
justicia laboral expedita.
El artículo 98 habla del derecho al salario, establece que todo venezolano tiene derecho
a un salario digno que cubra sus necesidades, tanto material como para su recreación y debe
ser pagado el día correspondiente.
Así mismo el artículo 103 habla de la irrenunciabilidad del salario, viendo el salario
como un derecho obligatorio que no puede cederse, solo a sus hijos o cónyuge, y puede
autorizarse para que el patrono descuente de su salario cuotas a que ellos estén afiliados
cumpliendo con los estatutos de la ley.
El artículo 104 define el concepto de salario, incluyendo no solo la remuneración directa
por el trabajo realizado, sino también cualquier beneficio o ventaja que el trabajador reciba por
su labor. Esto abarca subsidios y facilidades otorgadas por el empleador para mejorar la calidad
de vida del trabajador y su familia.
El Artículo 109 establece que los salarios y demás créditos laborales tienen privilegio
sobre otros créditos en caso de liquidación de bienes del empleador. Esto significa que, en
situaciones de insolvencia, los pagos a los trabajadores tienen prioridad sobre otros tipos de
deudas.
El artículo 111 establece que el trabajador tiene derecho a percibir un salario digno y
justo. Además, menciona que el salario no podrá ser inferior al salario mínimo nacional y que
debe ser pagado en moneda de curso legal. También se aborda la importancia del salario en la
satisfacción de las necesidades del trabajador y su familia.
Finalmente, el artículo 141 establece la prohibición de despidos injustificados. Se
señala que el empleador debe contar con una causa justificada para terminar la relación laboral,
y en caso de despido sin causa, se establecen las correspondientes indemnizaciones que deben
ser pagadas al trabajador afectado.
Estos artículos reflejan el compromiso de la ley venezolana con la protección de los
derechos laborales y la promoción de condiciones justas en el trabajo.
Conclusión
La Ley Orgánica del Trabajo, Trabajadores y Trabajadoras de Venezuela, establece un
marco robusto para la protección de la estabilidad laboral, resaltando el derecho de los
trabajadores a permanecer en sus empleos y a no ser despedidos sin una causa justificada. Esta
legislación no solo protege los derechos individuales de los trabajadores, sino que también
promueve un ambiente laboral más justo y equitativo, donde las decisiones de despido deben
estar fundamentadas y documentadas.
La posibilidad de solicitar reincorporación tras un despido injustificado es un
mecanismo crucial que empodera a los trabajadores, asegurando que tengan acceso a recursos
legales para defender sus derechos. Además, la inclusión de conceptos como la inamovilidad
laboral y el derecho a un salario digno refuerza aún más la protección de los trabajadores,
garantizando que sus necesidades básicas sean atendidas y priorizadas en situaciones de
insolvencia del empleador.
Sin embargo, es fundamental reconocer que, a pesar de estas garantías, existen desafíos
en la implementación efectiva de estas disposiciones. La exclusión de ciertos grupos, como los
trabajadores de dirección, puede generar desigualdades y debates sobre la equidad en la
protección laboral. En conclusión, la ley representa un avance significativo en la defensa de los
derechos laborales en Venezuela, pero su éxito dependerá de la voluntad política y la capacidad
institucional para hacer cumplir estas normativas, asegurando así un entorno laboral donde se
respeten y valoren los derechos de todos los trabajadores.