EL 1.
Noción Preliminar
ENRIQUECIMIENTO
SIN CAUSA EN EL El concepto de enriquecimiento sin causa es mencionado
DERECHO ACTUAL. frecuentemente en Argentina y España, pero suele utilizarse
(LAS como límite de la reparación en responsabilidad civil.
POSIBILIDADES Y A pesar de su uso cotidiano en la jurisprudencia, no ha sido
LOS LÍMITES DE UN abordado con profundidad como una figura jurídica
INSTITUTO autónoma en fallos judiciales.
CONTROVERSIAL) Se busca precisar los caracteres, presupuestos, funciones y
limitaciones del enriquecimiento sin causa para garantizar su
correcta aplicación.
Marcelo J. López
Mesa 2. Antecedentes Históricos y Derecho Comparado
Derecho Romano:
o En el derecho clásico romano, se reconocieron
obligaciones pretorianas para devolver bienes o
dinero obtenidos sin causa, a través de diferentes
acciones denominadas "condictiones".
o No se creó un principio general del enriquecimiento
sin causa ni una acción única para todos los casos.
o Se admitieron varios tipos de "condictiones", como
la condictio indebiti (reclamación por pago erróneo)
o la condictio ob turpem causam (por motivo
deshonroso).
o También existía la actio in rem verso, que permitía
demandar al pater por enriquecimiento de negocios
realizados por el filius.
Edad Media:
o El tratamiento jurídico del enriquecimiento sin
causa se endureció, como se refleja en las Siete
Partidas de Alfonso el Sabio.
Derecho Francés:
o El Código Civil francés no incluye un artículo que
regule directamente el enriquecimiento sin causa,
pero la jurisprudencia lo desarrolló, especialmente
con el caso del "affaire du marchand d’engrais".
Derecho Comparado Moderno:
o Código Civil Alemán (BGB): Recepta la condictio
sine causa como un principio general en su artículo
812.
o Código Suizo: Regula el enriquecimiento sin causa
en su artículo 62.
o Código Civil Italiano: Contempla el
enriquecimiento sin causa en su artículo 2041,
aunque con carácter subsidiario.
o Código Civil Brasileño (2002): Introduce el
principio del enriquecimiento sin causa en su
artículo 884.
3. El Enriquecimiento Sin Causa en el Derecho
Argentino
Código Civil de Vélez Sarsfield:
o El principio del enriquecimiento sin causa no fue
sistematizado ni consagrado como un principio
general en el Código Civil argentino.
o Sin embargo, diversas normas del código
contemplan aplicaciones puntuales, como el artículo
784 (repetición de pagos indebidos) o el artículo
2597 (mezcla o confusión de cosas ajenas).
o Vélez Sarsfield adoptó un enfoque casuístico,
limitando la figura a casos específicos.
Críticas:
o Alfredo Colmo criticó la dispersión de las normas
sobre enriquecimiento sin causa, señalando la falta
de un sistema coherente.
o El código argentino no sufrió modificaciones
relevantes en este aspecto con la reforma de 1968.
4. Concepto y Alcance de la Herramienta
El enriquecimiento sin causa se produce cuando una persona
se enriquece sin justificación a costa de otra, lo que genera
una acción de restitución a favor del empobrecido.
Este instituto está estrechamente relacionado con la equidad
y se le considera una aplicación del principio que veda el
enriquecimiento injusto.
5. Naturaleza y Fundamento de la Institución
Algunos autores consideran el enriquecimiento sin causa una
fuente autónoma de obligaciones, mientras que otros
sostienen que es una figura subsidiaria.
La doctrina y jurisprudencia argentina suelen interpretar que
no es una fuente autónoma, sino que su uso está supeditado a
la inexistencia de otras acciones aplicables.
6. Caracteres de la Acción de Enriquecimiento Sin Causa
Ámbito de Aplicación:
o El principio de enriquecimiento sin causa puede
aplicarse en diversos campos del derecho:
concubinato, locación de obra, pago indebido,
ocupación indebida, entre otros.
Finalidad: Restablecer el equilibrio patrimonial alterado,
restituyendo el valor que salió del patrimonio del
empobrecido.
7. Presupuestos para la Aplicación del Enriquecimiento Sin
Causa
1. Enriquecimiento de una persona:
o El concepto de enriquecimiento incluye cualquier
ventaja o beneficio económico. No incluye moral ,
según diaz picaso porque no alcanza el supuesto de
acción.
2. Empobrecimiento correlativo de otro:
o No solo es la disminución , sino la falta de
incremento patrimonial. Debe ser probado por quien
lo alega.
3. Relación de causalidad entre enriquecimiento y
empobrecimiento:
o Debe existir una conexión directa entre ambos.
o Caundo el enriquecimeinto es mediato sería el
INJUSTO. En Francia se ha admitido algunos casos
de un tercero, la acción va contra el tercero y en su
defecti contra el beneficiario.
4. Falta de causa lícita:
o El enriquecimiento debe carecer de justificación
legal, como la ley o un contrato.
o Si hubiera una justificación es improcedente, salvo
que sea en exceso o haya un abuso en el ejercicio
del derecho
o La ausencia de causa implica que no hay un motivo
licito o ilícito.
5. Ausencia de interés personal en el empobrecido:
o No debe haber un interés lucrativo o personal en el
empobrecido que justifique la pérdida.
o Ejem. X hace un dique, pero también hay beneficio
para los otros vecinos, no se peude demandar esto
6. No actuación con dolo o culpa del empobrecido:
o La conducta culposa o dolosa del empobrecido le
impide ejercitar la acción.
o Cuando x cuida niños, a pesar de lo que dice la corte
de entregar al padre, no puede pedir los gatsos.
o “nuestra jurisprudenica (francesa) ha declarado que
la acción debe desetimarsecuando el perjuicio
provien del obrar culposo del empobrecido”
7. Subsidiariedad:
o La acción sólo es procedente si no existen otras
herramientas jurídicas aplicables.
o O cuadno le es negada una acción
Subsidiariedad: Carácter Subsidiario de la Acción
El principio de subsidiariedad es uno de los pilares
fundamentales para la aplicación de la acción por
enriquecimiento sin causa. Este principio establece que
dicha acción solo puede ejercerse cuando el empobrecido no
tiene a su disposición ningún otro medio jurídico para
reclamar la restitución o compensación del empobrecimiento
sufrido. En otras palabras, la acción de enriquecimiento sin
causa es subsidiaria, es decir, no es una acción principal o
preferente, sino que se recurre a ella solo en ausencia de
otras herramientas legales disponibles.
1. Exclusión por Existencia de Otras Acciones
El principio de subsidiariedad implica que la acción por
enriquecimiento sin causa no es procedente si el
empobrecido puede ejercitar otras acciones específicas que
el ordenamiento jurídico le reconoce, como acciones
derivadas de contratos, cuasicontratos, hechos ilícitos,
cuasidelitos, o gestiones de negocios. Por ejemplo, si un
contrato regula una situación de empobrecimiento y el
afectado puede reclamar bajo las disposiciones del contrato,
no podrá optar por la acción de enriquecimiento sin causa.
Ejemplo clásico: Si una persona tiene derecho a reclamar
por cumplimiento de un contrato, no podrá invocar la acción
de enriquecimiento sin causa para buscar una solución más
conveniente si no ha ejercido la acción contractual. El
empobrecido no tiene la opción de elegir entre la acción
contractual y la de enriquecimiento sin causa: la
subsidiariedad establece que la acción específica prevalece.
2. No es Alternativa para Acciones Perdidas
Un aspecto crucial de la subsidiariedad es que no permite
revivir o sustituir acciones que se han perdido debido a la
inacción, negligencia o prescripción. Si una persona deja
caducar una acción específica, por ejemplo, por
prescripción, no puede después recurrir a la acción de
enriquecimiento sin causa para reclamar lo que perdió por su
propia omisión. Esto es fundamental para evitar que la
acción de enriquecimiento se utilice como un recurso para
eludir las reglas del derecho positivo.
Implicación práctica: Esto significa que la prescripción, la
caducidad de derechos o la cosa juzgada no pueden ser
sorteadas mediante la invocación de la acción de
enriquecimiento sin causa. El ordenamiento jurídico
establece plazos y procedimientos para el ejercicio de
derechos, y el principio de subsidiariedad asegura que esos
límites se respeten.
3. Subsidiariedad en Derecho Comparado
El carácter subsidiario de la acción por enriquecimiento sin
causa no es exclusivo del derecho argentino. En el derecho
comparado, este principio también se aplica:
Código Civil Italiano de 1942: El artículo 2042 establece
claramente que la acción por enriquecimiento no es
procedente cuando el perjudicado puede ejercer otra acción
para ser indemnizado por el perjuicio sufrido.
Código Civil Brasileño de 2002: En su artículo 886,
también se reconoce el carácter subsidiario de la acción por
enriquecimiento, limitando su aplicación cuando existe otra
acción disponible.
Este enfoque compartido en varias jurisdicciones muestra
que la subsidiariedad es una medida de prudencia jurídica,
diseñada para evitar que la acción de enriquecimiento sin
causa se transforme en una herramienta de uso común o de
amplio alcance, que podría debilitar el sistema jurídico
estructurado sobre acciones específicas.
4. Acción Residual o Supletoria
En lugar de considerarla simplemente "subsidiaria", algunos
autores y tribunales prefieren denominarla una acción
residual o supletoria, ya que se aplica solo cuando todas las
otras alternativas han sido agotadas o no son aplicables. Esta
denominación resalta su naturaleza excepcional, evitando
que se utilice como una vía para rectificar malos negocios,
decisiones negligentes, o errores procesales. La acción no
está diseñada para suplir la falta de acción del empobrecido
cuando tenía herramientas jurídicas disponibles y no las
utilizó.
Jurisprudencia francesa: La Corte de Casación ha
reafirmado este principio en varias ocasiones, aclarando que
la acción de enriquecimiento sin causa no puede usarse como
una forma de "burlar" limitaciones jurídicas como la
prescripción, la preclusión o la cosa juzgada. Tampoco
puede emplearse para saltar sobre barreras impuestas por
normas que regulan otras acciones legales.
5. Casos en los que Procede la Acción Subsidiaria
La acción de enriquecimiento sin causa será aplicable
únicamente en situaciones excepcionales, cuando no haya
otra acción disponible para resolver el desequilibrio
patrimonial. Por ejemplo, puede utilizarse en casos donde
una persona ha mejorado la propiedad de otra sin contrato ni
acuerdo, o cuando el beneficiario de un bien o servicio no ha
tenido ningún vínculo contractual previo con el
empobrecido.
6. Peligros de una Aplicación Extensiva
El carácter subsidiario también está diseñado para prevenir
los peligros de una aplicación extensiva o inadecuada del
enriquecimiento sin causa. Si esta acción se aplicara
indiscriminadamente, podría trastornar otras instituciones
del derecho civil, como el régimen de contratos, la
responsabilidad por hechos ilícitos, o incluso la equidad en
las relaciones jurídicas. Por ello, la jurisprudencia y la
doctrina coinciden en que esta acción debe ser limitada y
aplicada únicamente en los casos estrictamente necesarios,
para evitar resultados disvaliosos o caóticos.
7. Recomendaciones y Jurisprudencia Nacional
En Argentina, el IV Congreso Nacional de Derecho Civil
recomendó que la acción por enriquecimiento sin causa no
debe proceder cuando el empobrecido tiene a su
disposición otros medios de indemnización. De igual forma,
la jurisprudencia nacional ha reiterado que la acción es
inadmisible si existen otras acciones, y la Suprema Corte
de Justicia de Buenos Aires ha afirmado que la acción por
enriquecimiento incausado solo puede aplicarse como último
recurso.
Conclusión sobre la Subsidiariedad
El principio de subsidiariedad asegura que la acción de
enriquecimiento sin causa sea utilizada solo como un
recurso extremo, una herramienta de cierre cuando el
derecho no provee de otro mecanismo adecuado para
restablecer el equilibrio patrimonial. Este principio protege
la coherencia del orden jurídico, evitando que el
enriquecimiento sin causa sea empleado para eludir normas
específicas o revivir acciones perdidas.
8. Inexistencia de un precepto legal que excluya la
aplicación:
o La acción no procede si existe una norma que la
excluya expresamente.
8. Carácter Subsidiario de la Acción
El principio de subsidiariedad impide que la acción de
enriquecimiento sin causa se utilice si existen otras acciones
legales aplicables.
La jurisprudencia argentina reafirma este carácter
subsidiario, descartando la acción cuando la ley provee otros
medios para resolver el conflicto.
El octavo requisito para la aplicación del principio de
enriquecimiento sin causa es que no exista un precepto legal
que excluya su aplicación en el caso concreto. Este criterio
ha sido reconocido expresamente por diversas sentencias
judiciales en el ámbito del derecho comparado.
Jurisprudencia Española
La sentencia del Tribunal Supremo de España del 28 de
enero de 1956 estableció este requisito, manteniéndose en
fallos posteriores, como los del 26 de noviembre de 1967, 20
de noviembre de 1974, 13 de noviembre de 1980, y 22 de
mayo de 1989, y 5 de marzo de 1991. Estas decisiones
concluyeron que para aplicar el principio de enriquecimiento
sin causa se deben cumplir tres condiciones:
1. Enriquecimiento injusto del demandado: Representado
por el aumento de su patrimonio o por la no disminución del
mismo.
2. Empobrecimiento del actor: Reflejado en un daño positivo
o en la frustración de una ganancia legítima.
3. Inexistencia de un precepto legal que excluya la
aplicación del principio: Este último requisito implica que
no debe haber normas legales que impidan la reclamación
por enriquecimiento sin causa.
Corte Suprema de Justicia de Colombia
En Colombia, la sentencia del 19 de noviembre de 1936 de
la Corte Suprema también recogió este requisito, afirmando
que la acción de enriquecimiento sin causa no puede
ejercitarse cuando existe una disposición legal imperativa
que lo prohíba.
Ejemplos de Exclusiones Legales en el Derecho
Español
En el Código Civil Español, existen varios artículos que
excluyen la posibilidad de reclamar por enriquecimiento en
ciertos casos. Algunos ejemplos son:
Artículo 455: Permite al vencedor en la posesión hacer
suyas las mejoras útiles o recreativas.
Artículo 487: Aplica al nudo propietario.
Artículo 1573: Establece que el arrendador, respecto al
poseedor de mala fe, no tiene derecho a indemnización.
Estas normas excluyen expresamente el recurso a la acción
de enriquecimiento sin causa cuando el poseedor de mala fe
o el usufructuario han realizado mejoras, ya que la ley
establece claramente las reglas aplicables en tales
situaciones.
Exclusiones Legales en el Derecho Argentino
En el Código Civil argentino, también se encuentran
artículos que limitan la posibilidad de utilizar la acción de
enriquecimiento sin causa. Algunos ejemplos incluyen:
1. Artículo 1082: Si un codeudor solidario ha
indemnizado a la víctima por el daño causado por un
delito, no tiene derecho a reclamar a los otros
codeudores la parte que les correspondería, incluso si
ello representa un enriquecimiento para los
codeudores no pagadores.
2. Artículo 589: El deudor que realiza mejoras
voluntarias a una cosa no tiene derecho a ser
indemnizado, incluso si es poseedor de buena fe.
3. Artículo 2145: En caso de evicción de una cosa
donada, el donatario no tiene recurso contra el
donante, ni siquiera por los gastos incurridos.
4. Artículo 2307: Los gastos funerarios hechos por
alguien no gestor ni mandatario no pueden ser
reclamados, a menos que se ajusten a los usos del
lugar o la calidad del difunto.
5. Artículo 2440: El poseedor de mala fe, que haya
hurtado una cosa, no tiene derecho a ser indemnizado
por los gastos necesarios realizados en la misma.
6. Artículo 2946: El usufructuario o sus herederos
deben restituir no solo los objetos sometidos a
usufructo, sino también sus accesorios, sin derecho a
reclamar por las mejoras.
Prohibición de Saltar Normas Legales
Estos preceptos legales limitan la posibilidad de invocar la
acción de enriquecimiento sin causa, ya que el propio
legislador ha impuesto barreras específicas. Si el Código
Civil establece normas claras que excluyen la posibilidad de
reclamar ciertos gastos o mejoras, no es posible utilizar la
actio de in rem verso para intentar sortear esas limitaciones
legales.
Acreditación de los Requisitos
El actor que invoque la acción de enriquecimiento sin causa
debe acreditar que todos los requisitos están presentes,
incluyendo la inexistencia de una norma que excluya dicha
acción. Si alguno de estos elementos falta, la acción no
podrá prosperar, y el enriquecimiento del demandado se
considerará consolidado.
Este requisito es esencial para garantizar que el principio de
enriquecimiento sin causa no se utilice para eludir
disposiciones legales que regulan otras situaciones jurídicas
específicas.
- De lege lata, al no contemplar el Código
Civil un plazo específico para el caso, la
acción de in rem verso prescribe en el plazo
de diez años, conforme al principio general
del art. 4023 C.C. argentino
La acción general de Fundamento jurídico: El enriquecimiento sin causa busca
enriquecimiento sin remediar un aumento de patrimonio injustificado a costa de otro.
causa: Situación actual Se basa en principios de equidad, restitución y justicia
y perspectivas futuras conmutativa, sin que necesariamente se requiera dolo o culpa por
- Pietro Sirena parte del enriquecido. Además, sustituye cuadno se pierde el
derecho de acción.
Objeto y formas de restitución: La restitución puede ser en
especie (devolución del bien) o, si esto no es posible, en valor
monetario.
Subsidiariedad: Esta acción es subsidiaria respecto a otros
remedios. También en casos en los que haya prescrito o caducado.
Infundado en fondo. Cuando el remedio sea inútil por la
insolvencia de la contraparte o enriquecimiento para el 3ro. Solo
se aplica si no existe otro remedio adecuado.
La acción de enriquecimiento no es acumulativa con otros
recursos legales. Si hay otro remedio disponible, la acción de
enriquecimiento sin causa no puede aplicarse para obtener una
doble compensación.
El enriquecimeinto puede ser positivo o negativo
Nexo entre el enriquecimiento y el empobrecimiento: Debe
existir un vínculo causal directo entre el empobrecimiento de una
parte y el enriquecimiento de otra. Esto significa que el
enriquecimiento debe haber sido causado por el empobrecimiento
del demandante.
Excepciones y limitaciones: Se destacan varias situaciones en
las que la acción no es aplicable, como cuando el enriquecimiento
tiene una "justa causa" o si el empobrecimiento fue voluntario.
Hechos impeditivos y extintivos: Si el enriquecimiento tiene
una causa legítima, como un contrato válido, no puede reclamarse.
También se habla de la extinción de la obligación de restitución si
el enriquecimiento desaparece antes de que se interponga la
demanda.
Dos estudios sobre el 1. Primera Parte: Estudio de Luis Díez-Picazo
enriquecimiento sin o Contexto Histórico: Díez-Picazo introduce el
causa concepto a través de la jurisprudencia española,
LUIS DIEZ-PICAZO Y destacando su evolución desde el siglo XIX y su
PONCE DE LEON vinculación con el Derecho Romano. La obra de
Pomponio en el Digesto justinianeo menciona que
"por derecho natural es equitativo que nadie se
enriquezca con detrimento de otro".
o Principios Fundamentales: El enriquecimiento
sin causa es presentado como un principio general
del derecho que busca evitar injusticias
patrimoniales. La regla busca restituir situaciones
en las que una persona se enriquece sin
justificación a costa de otra.
o Construcciones doctrinales: Se discuten
diferentes teorías que tratan de definir y limitar el
enriquecimiento sin causa. Una de las dificultades
señaladas es la definición de la "causa" y su
vinculación con las obligaciones contractuales y
cuasicontractuales, así como su relación con el
derecho de daños. Se introduce también el
concepto de "derecho de restitución" y se analiza
la posibilidad de aplicar principios anglosajones y
alemanes a la doctrina española.
o Aplicación jurisprudencial: Se examinan casos
relevantes resueltos por el Tribunal Supremo
español desde el siglo XIX, que ilustran la
evolución de la doctrina y las dificultades para
aplicarla coherentemente en distintos escenarios.
2. Segunda Parte: Estudio de Manuel de la Cámara
Álvarez
o Proemio: De la Cámara relata su ingreso a la
Real Academia de Jurisprudencia y Legislación
en 1983 y su decisión de abordar el tema del
enriquecimiento sin causa como una continuación
de los estudios iniciados por su predecesor,
Federico de Castro.
o Crítica a las teorías tradicionales: Al igual que
Díez-Picazo, De la Cámara analiza la
insuficiencia de las teorías clásicas para tratar el
enriquecimiento sin causa de forma completa. Se
refiere a su insatisfacción con su propio
tratamiento previo del tema y al enfoque
predominante en la jurisprudencia, señalando que
es necesario un análisis más riguroso y detallado.
o Estudio de casos particulares: El autor analiza
cómo la doctrina del enriquecimiento sin causa se
aplica en casos particulares, como el pago
indebido, la mejora de propiedad ajena, y la
prestación de servicios sin contrato previo.
o Nuevas vías de análisis: De la Cámara abre
nuevas líneas de reflexión para avanzar en la
tipificación de los casos que deben ser
considerados como enriquecimiento injusto,
abogando por un enfoque más sistemático y
completo que el existente.
Conclusiones
Ambos autores coinciden en que la doctrina del enriquecimiento
sin causa sigue siendo problemática y carece de una
sistematización adecuada en el derecho español. Sin embargo,
proponen nuevas vías de análisis que podrían ayudar a superar las
dificultades actuales. Ambos estudios se complementan,
proporcionando una visión integral del concepto y sus desafíos.
Enriquecimiento sin El enriquecimiento injustificado ha sido tradicionalmente
causa comentado – considerado una "Cenicienta" del derecho privado,
Sergio García Long
subordinado a figuras como la propiedad, el contrato y la
responsabilidad civil. Sin embargo, su importancia ha
crecido en el derecho comparado, demostrando ser una
herramienta efectiva para resolver situaciones donde ni el
contrato ni la responsabilidad civil pueden ofrecer
soluciones. El artículo 1954 del Código Civil Peruano regula
esta figura, señalando que quien se enriquece indebidamente
a expensas de otro está obligado a indemnizar a la persona
perjudicada.
2. El potencial del enriquecimiento injustificado
El enriquecimiento injustificado tiene un gran potencial en
resolver problemas donde otras figuras del derecho no
pueden intervenir de manera natural. Aunque ha sido
tradicionalmente visto como subsidiario, los avances en el
derecho comparado han demostrado su capacidad de
proporcionar soluciones directas y justas. En sistemas como
el alemán y el anglosajón, esta figura se ha ampliado para
cubrir una variedad de casos que permiten la acción
restitutoria, mientras que los modelos restrictivos (Francia,
Italia y España) limitan su aplicación a situaciones
específicas. El enriquecimiento injustificado es útil para
abordar situaciones donde no existe un contrato ni una
obligación legal, pero aún así se ha generado un beneficio
indebido.
3. La restitución
La restitución es una de las formas de tutela dentro del
derecho privado y se diferencia del enriquecimiento
injustificado en que busca devolver lo que ha sido entregado
de manera indebida. Mientras que en términos coloquiales
restitución puede referirse a devolver un objeto o bien, en el
contexto legal implica restaurar el patrimonio de la parte
afectada. Un caso común es el pago indebido: si alguien
paga por error, tiene derecho a recuperar ese dinero. El
principio fundamental es la reversión del valor económico
transferido sin causa legítima.
4. La acción general por enriquecimiento
injustificado
La acción general por enriquecimiento injustificado es
una herramienta que permite reclamar la devolución de lo
que ha sido obtenido sin justificación. Esta acción se basa en
el principio de que nadie debe enriquecerse a expensas de
otro sin una causa legítima. Existen dos modelos principales
de esta acción: uno restrictivo que exige la subsidiariedad
(solo procede si no hay otra acción disponible) y uno amplio
que permite la restitución sin necesidad de que se cumpla la
subsidiariedad. En Perú, el artículo 1955 del Código Civil
establece que esta acción es subsidiaria, es decir, solo se
aplica si no hay otro mecanismo para obtener la
indemnización.
5. El disgorgement of profits
El disgorgement of profits es un concepto del derecho
anglosajón que extiende el enriquecimiento injustificado
para incluir casos donde se obtienen ganancias ilícitas o "ill-
gotten gains". En estos casos, no solo se busca la restitución
del daño, sino también privar al infractor de las ganancias
obtenidas de manera ilegal o injusta. En algunos sistemas
legales, esta figura puede incluir elementos de disuasión y
punición, más allá de la simple restitución patrimonial. Un
ejemplo típico sería el de una empresa que infringe derechos
de propiedad intelectual y obtiene beneficios de ello; en tal
caso, el infractor debe devolver esos beneficios aunque no
estén directamente relacionados con el empobrecimiento del
demandante.
6. El enriquecimiento injustificado en la ley
peruana
El enriquecimiento injustificado está regulado en el
Código Civil Peruano de 1984 en los artículos 1954 y
1955. La ley peruana sigue un modelo restrictivo, exigiendo
la subsidiariedad de la acción. El legislador peruano ha
adoptado un enfoque que, aunque está influenciado por
modelos europeos, se ha distanciado del enfoque francés que
veía el enriquecimiento injustificado como cuasicontrato. En
Perú, la ley establece que esta acción no procede si el
afectado puede ejercer otra acción para obtener la
indemnización correspondiente. Este principio ha sido
aplicado en numerosos casos, particularmente en el ámbito
de la contratación pública, donde ha surgido controversia
sobre la validez de contratos y la ejecución de prestaciones
sin base legal.
En los casos de contratación pública, han surgido múltiples
controversias sobre la aplicación del enriquecimiento
injustificado, principalmente cuando:
Se han ejecutado contratos que resultaron nulos o se
volvieron ineficaces con efectos retroactivos.
Se han llevado a cabo adicionales de obra o se han
reclamado pagos por prestaciones ejecutadas sin cumplir
con las formalidades requeridas por la ley.
En tales situaciones, cuando no hay un fundamento
contractual o legal que justifique el pago, se ha recurrido a
la acción de enriquecimiento injustificado, amparándose en
los artículos 1954 y 1955 del Código Civil.
El Organismo Supervisor de las Contrataciones del
Estado (OSCE) ha emitido diversas opiniones que avalan la
aplicabilidad del enriquecimiento injustificado en la
contratación pública, estableciendo que esta figura puede
usarse cuando:
1. Una entidad se ha beneficiado con prestaciones ejecutadas
sin cumplir con las formalidades legales.
2. El proveedor ha sido empobrecido al ejecutar dichas
prestaciones.
3. No existe causa jurídica que justifique la transferencia
patrimonial.
4. Las prestaciones han sido ejecutadas de buena fe por parte
del proveedor.
Por ejemplo, la Opinión N.° 199-2018/DTN del OSCE
establece que el contratista puede reclamar una
indemnización por enriquecimiento injustificado cuando ha
realizado prestaciones de las cuales la entidad pública se ha
beneficiado, incluso si no existía un contrato válido.
Asimismo, la Opinión N.° 024-2019/DTN reitera que, en
caso de que un contrato sea nulo, el contratista puede
recurrir a esta acción para obtener una compensación por las
prestaciones ejecutadas.
En ambas opiniones se habal sobre la buena fe; sin embargo,
para el autor, seguir con el articulo 1303-2 del código civil
francés indica que se puede usar la culpa.
2. Enriquecimiento injustificado y arbitraje
La arbitrabilidad del enriquecimiento injustificado ha
sido un tema de debate constante. En algunos casos, se ha
sostenido que el enriquecimiento injustificado, al no derivar
de un contrato, no puede ser sometido a arbitraje. Sin
embargo, esta discusión fue aclarada con la Ley de
Contrataciones del Estado, Ley N.° 30225, que prohíbe
explícitamente la arbitrabilidad de las pretensiones de
enriquecimiento sin causa en el ámbito de las
contrataciones públicas.
El artículo 45.4 de la Ley de Contrataciones del Estado
señala que no pueden ser sometidos a conciliación,
arbitraje ni a la Junta de Resolución de Disputas los
reclamos relacionados con:
La ejecución de prestaciones adicionales.
El enriquecimiento sin causa.
El pago indebido de indemnizaciones.
Cualquier otra pretensión que surja por la falta de
aprobación de adicionales o su aprobación parcial por parte
de la entidad o la Contraloría General.
Cualquier pacto contrario a esta disposición es considerado
nulo. Esta prohibición ha generado que los casos de
enriquecimiento injustificado, en los que se cuestionan la
validez o formalidad de las prestaciones adicionales, sean
llevados ante el Poder Judicial y no a arbitraje.
3. Ejemplos de jurisprudencia
Diversas casaciones han abordado el tema de la
arbitrabilidad del enriquecimiento injustificado. Por ejemplo,
en la Casación N.° 1556-2017-Lima (Garcia Long, 2023,p
396), el tribunal anuló un laudo arbitral por haber tratado la
figura del enriquecimiento sin causa en el contexto de
prestaciones adicionales de obra no previstas en el
expediente técnico. Se consideró que tales prestaciones no
podían someterse a arbitraje debido a la prohibición
establecida en el artículo 45.4 de la Ley de Contrataciones
del Estado.
En otros casos, como en la Casación N.° 3207-2015-Lima,
se declaró infundado un recurso de casación contra la
anulación de un laudo arbitral que también involucraba
prestaciones adicionales en el marco de contratos públicos.
El tribunal reafirmó que la ley prohíbe el arbitraje sobre este
tipo de materias, protegiendo los intereses del erario
nacional y limitando el ámbito de actuación de los árbitros
en estos casos.
García Long, S. (2023). Sección cuarta: enriquecimiento sin
causa. In Nuevo Comentario del Código Civil Peruano
(TOMO XII) (pp. 374–429). Pacífico Editores SAC.
7. Los presupuestos generales del enriquecimiento
injustificado
Existen varios presupuestos generales para que una acción
por enriquecimiento injustificado sea viable:
1. Enriquecimiento: La obtención de un beneficio económico
por parte del demandado.
2. Empobrecimiento: La correlativa disminución patrimonial
del demandante.
3. Conexión causal entre el enriquecimiento y el
empobrecimiento.
4. Falta de causa que justifique el enriquecimiento.
5. Subsidiariedad: Solo es procedente si no existe otra acción
que pueda aplicarse.
La doctrina del derecho comparado ha mostrado que algunos
modelos amplios, como el alemán, pueden prescindir de
algunos de estos presupuestos, mientras que en modelos
restrictivos, como el peruano, todos deben cumplirse.
8. Los presupuestos generales del enriquecimiento
injustificado según el Código Civil peruano de
1984
El Código Civil Peruano adopta un modelo que exige tres
requisitos principales:
1. Enriquecimiento a expensas de otro.
2. Falta de justificación.
3. Subsidiariedad: La acción solo puede ser ejercida si no hay
otra acción disponible para obtener la restitución o
indemnización.
El artículo 1954 establece la obligación de indemnizar
cuando alguien se enriquece indebidamente, mientras que el
artículo 1955 introduce la limitación de la subsidiariedad, lo
que refleja una concepción moderada de la acción por
enriquecimiento injustificado.
9. Conclusiones
La tendencia hacia modelos más amplios, como el
disgorgement of profits, muestra que el derecho está
evolucionando hacia soluciones más completas y equitativas.
Sin embargo, en el Perú, la subsidiariedad sigue siendo un
requisito fundamental, lo que limita su aplicación en algunos
casos.