En el siguiente informe vamos a comentar el caso tratado en el Concejo
Deliberante, referente a la situación del Cementerio Parque en la ruta nacional
N°5. Vamos a relacionar este último con los conceptos tratados en la materia.
Con el objetivo de vincular los temas estudiados en el Eje II de
Ciudadanía con un caso de nuestra ciudad, en donde actúa el Poder
Legislativo municipal, para mejorar la comprensión, interpretación y reflexión de
estos temas, acerca de lo que ocurre en la ciudad.
El caso de “Cementerio Parque” fue tratado por el Concejo Deliberante
de Santa Rosa, el encargado de llevar a cabo el Poder Legislativo de la ciudad.
Este último, junto al Poder Ejecutivo y el Poder Judicial, conforman el poder
político del gobierno. Esta división del poder se conoce como “división de
poderes” y está contemplado en la Constitución Nacional.
La división de poderes
La teoría política de la división de poderes se remonta en el siglo XVII,
en donde John Locke (ver anexo) justificó la necesidad de que las personas
obedecieran a un poder político para lograr un orden social. Esa obediencia se
mantendría siempre y cuando el poder político respetara los derechos
individuales y se mantuvieran dentro de las leyes establecidas. Entre otras
cuestiones, las leyes deben fraccionar el poder para evitar que fuera utilizado
sin límites. Locke pensó que las funciones legislativas debían ser las
fundamentales para el ejercicio del gobierno.
La concepción más moderna y completa de la separación de poderes
apareció en la obra de Charles Louis de Secondar, barón de Montesquieu, Del
espíritu de las leyes. En ella se mencionan los tres poderes que se consideran
en la actualidad: el Poder Ejecutivo, el Poder Judicial y el Poder Legislativo
(este último es, a nivel municipal, el que se encargará de tratar la situación
referente al Cementerio Parque). La independencia del Poder Judicial es la
garantía más importante para el funcionamiento del sistema.
Una nueva y definitiva interpretación del esquema de separación de
poderes es la que propone El federalista, la obra de Madison, Jay y Hamilton
que recopila las posturas y los debates surgidos durante el proceso de
independencia de los Estados Unidos. La separación de poderes se estructura
dándole al Ejecutivo una figura diferente de la del rey, el presidente. Lo que se
destaca en esta organización es el complejo sistema de frenos y contrapesos
(checks and balances) por la cual los poderes se controlan entre sí para
asegurar que ninguno pueda sobrepasarse de las limitaciones a sus
atribuciones. Según esta teoría, el equilibrio de poder en un gobierno se logra
dando a cada poder una serie de instrumentos para cumplir con sus funciones
y otra para controlar a los demás poderes.
La Constitución Nacional
Como dijimos anteriormente, la “división de poderes” está
contemplada en la Constitución Nacional.
Una Constitución es la ley suprema de un país a la que deben ajustarse
todas las leyes vigentes en él y debe ser acatada tanto por gobernantes como
por gobernados/as.
Se compone de una serie de disposiciones que determinan la forma de
gobierno y los derechos, garantías y obligaciones de los/as habitantes y
ciudadanos/as. Por ejemplo: el grupo de personas que pide que se habilite el
predio tiene derecho a esa petición, como el Concejo Deliberante debe atender
y analizar dicha petición.
Estas disposiciones varían de acuerdo con las épocas y las condiciones
culturales y políticas, y son muy importantes e influyen directamente en la vida
cotidiana de las personas (porque se refieren a derechos como la libertad, la
salud, etc.).
La característica básica que diferencia a la Constitución Nacional de las
otras leyes de un país es que esta es, como dijimos anteriormente, suprema.
Es decir, no puede haber una ley, un decreto, una resolución o cualquier otro
instrumento legal que contradiga lo que la Constitución dispone, incluidas las
sentencias que dictan los jueces. Esta es la base de la seguridad jurídica, la
libertad y la justicia para los habitantes del país.
La teoría en que se basa la supremacía es la de la soberanía del pueblo:
no hay poder superior al del pueblo, que en ejercicio del poder constituyente se
da a si mismo su ley fundamental, determina los poderes constituidos (el
Judicial, el Legislativo y el Ejecutivo) y declara los derechos de los habitantes.
Así lo hicieron en el Congreso Constituyente de los EE. UU., en las Asambleas
Nacional y Constituyente de Francia a fines del siglo XVIII y en todas las
naciones que siguieron y siguen este modelo.
En la Constitución Nacional de Argentina, el principio de la supremacía
está contenido en el artículo 31, que establece una jerarquía por la cual una
norma inferior debe ajustarse a una superior y todas a la Constitución de la
Nación.
La Constitución Nacional de Argentina ha sufrido a través del tiempo
distintas reformas (modificaciones en la Constitución). Algunas se han hecho
de acuerdo con el principio de Constitución rígida. Esto significa que los
cambios deben realizarse siguiendo un procedimiento especial, establecido en
el artículo 30 y que es el siguiente: una ley del Congreso declarará la
necesidad de reforma con el voto de las dos terceras partes de sus miembros,
pero será llevada a cabo por una Convención especial, cuyos integrantes
deberán, cuyos integrantes deberán ser elegidos por el voto popular.
El control de inconstitucionalidad
El procedimiento por el cual se verifica que las normas se ajusten a la
Constitución Nacional. En Argentina, este control está a cargo de los jueces,
tanto de la nación como de las provincias, quienes, ante el reclamo de una
persona afectada, pueden declarar inconstitucional una ley, un decreto o una
sentencia judicial de otro tribunal, si esta no respeta la Constitución. Por
ejemplo: si alguien manifiesta que alguna decisión referida a el caso de
“Cementerio Parque” no respeta la Constitución, puede pedir el estudio de
dicha decisión para verificar si efectivamente se debe declarar la
inconstitucionalidad.
Volviendo a la división de poderes, uno de estos últimos es el Poder
Judicial
El Poder Judicial de la Nación está formado por la Corte Suprema de
Justicia de la Nación y los tribunales inferiores (cámara de apelaciones y
juzgados federales).
Este poder puede declarar la inconstitucionalidad de las leyes, los actos
y las normas de los otros poderes y, de ese modo, los controla, en defensa y
protección de los derechos de los ciudadanos. Por eso, la independencia de la
Justicia frente a las presiones de los otros poderes y de los partidos políticos es
una garantía de la fortaleza de las instituciones democráticas.
El Poder Judicial actúa, además, para resolver conflictos y/o litigios entre
particulares e, incluso, en el propio Estado. Ante la existencia de una causa
judiciable, siempre tiene que haber un juez con facultades para resolverla
mediante la aplicación de las leyes. Si en la resolución del caso de Cementerio
Parque surge alguna causa judiciable, será el Poder Judicial el encargado de
resolverla.
Para integrar la Corte Suprema de Justicia de la Nación es necesario
cumplir con las mismas condiciones que para ser senador y, además, ser
abogado con ocho años de ejercicio profesional.
La designación de los jueces de la Corte Suprema corresponde al
Presidente de la Nación con acuerdo del Senado, en sesión pública y con el
voto de los dos tercios de los presentes.
A diferencia de los otros dos poderes, los jueces no tienen un límite de
tiempo en el ejercicio de su cargo, sino que permanecen en el mientras
mantengan su buena conducta. Tampoco se postulan en representación
El Poder Legislativo
Otro de los poderes políticos es el Poder Legislativo.
Este está integrado por el Congreso de la Nación. El Congreso es un
organismo compuesto de dos cámaras, una de diputados de la Nación y otra
de senadores de las provincias y de la Ciudad de Buenos Aires.
Su función es legislar (elaborar o establecer leyes para gobernar) acerca
de los temas de relevancia del país.
La Cámara de Diputados se ocupará de los asuntos relacionados a la
Nación como conjunto. Los diputados se establecen en proporción a la
población de cada provincia que los elige. Se estima que la base de
representación es de un diputado cada 33000 habitantes. Sin embargo, para
las provincias de población escasa no estén en desventaja, se ha establecido
un mínimo de cinco diputados. En la actualidad, la Cámara de Diputados está
compuesta por 257 diputados. Para ser diputado se debe:
Haber nacido en Argentina o, para extranjeros naturalizados,
poseer la ciudadanía desde más de cuatro años antes.
Tener 25 años o más.
Haber nacido en el distrito que lo elija o tener dos años de
residencia inmediata en él.
En cambio, el Senado actúa como representante de los distritos de
acuerdo con el principio de federalismo, y se ocupa de los asuntos referidos a
estos últimos. Para garantizar la igual representación de las provincias, el
número de senadores es fijo: tres senadores por cada distrito. A su vez, para
que las minorías estén representadas, dos senadores pertenecen al partido
mayoritario y uno, a la primera minoría. Para ser elegido senador se requiere:
Haber nacido en Argentina y, en el caso de ser extranjeros
naturalizados, poseer la ciudadanía desde más de seis años antes.
Tener treinta años o más y haber nacido en el distrito que lo elija o
tener dos años de residencia inmediata en ella.
En el ámbito provincial, se presenta una Legislatura (que puede ser
unicameral o bicameral), que cumple con la misma función, solo que aplicada a
el territorio de la provincia. Y en cuanto a los municipios, se presenta un
Concejo Deliberante, que legisla sobre la ciudad o su respectivo territorio.
Creación de leyes en los municipios
En los municipios, cualquier ciudadano (tanto el departamento ejecutivo,
como los concejales mismos o cualquier particular, mediante la llamada “Banca
del vecino”) puede presentar un proyecto de ley o decreto ante el Concejo
Deliberante. Por ejemplo: la Mutual del Banco de La Pampa Luego de un
proceso de investigación y análisis, para verificar si el proyecto es “valedero”,
se determinará si este último será aprobado. En el caso afirmativo, puede
resultar como una:
Ordenanza
Resolución
Adhesión
Los proyectos son tratados en las comisiones, y son aprobados o
denegados en las sesiones
Creación de leyes en la Nación
Cuando un proyecto de ley llega al Congreso (ya sea por el Poder
Ejecutivo, algún legislador o los ciudadanos), puede ser promulgado o
denegado de diversas maneras:
En la promulgación, actúa una cámara iniciadora (que es la cámara que
recibe el proyecto), una cámara revisora (que es la cámara que revisara el
proyecto luego de que fuera tratado por la cámara iniciadora) y el Poder
Ejécutivo. Cabe destacar que los proyectos pueden ser modificados por alguna
de las cámaras, en caso de que lo vea conveniente.
Casos de no promulgación:
La cámara iniciadora rechaza completamente el proyecto.
La C.I. aprueba el proyecto, pero la cámara revisora lo rechaza.
La ley es sancionada por el Congreso, el P.E. la veta, y la C.I.
insiste con 2/3 de los votos, pero la C.R. no cuenta con 2/3 de los
votos.
Casos de promulgación
Ambas cámaras y el P.E. lo aprueban.
La C.I. lo aprueba, la C.R. lo modifica, la C.I. aprueba dichas
modificaciones y también es aprobado por el P.E.
La ley es sancionada por el Congreso, transcurren diez días sin
veto y el P.E. lo promulga.
La ley es sancionada por el Congreso, el P.E. la veta, pero ambas
cámaras insisten con 2/3 de los votos, y finalmente el P.E. la
promulga.
El Poder Ejecutivo
El titular a nivel nación es el Presidente de la Nación (junto al Jefe de
Gabinete, los ministros y demás funcionarios). Es representante directo del
pueblo, y entre las funciones que le asigna la Constitución se destacan:
Es el responsable de la administración pública, nombra y remueve a
los ministros, dispone de medios para responder con urgencia a las
demandas sociales y, para esto, como líder político, debe ajustar la
dirección del gobierno.
Es el jefe de Estado, porque representa a la República ante la
comunidad internacional y, en el ámbito interno, porque es la
autoridad superior del Estado Federal.
Es el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas. También es
comandante de las fuerzas de seguridad nacionales.
Abre anualmente las sesiones del Congreso. También participa en la
formación de leyes: elabora y presenta proyectos en el Congreso,
promulga o veta los proyectos aprobados y reglamenta las leyes una
vez sancionadas.
El vicepresidente reemplaza al presidente en casos de ausencia del
país, enfermedad, renuncia o fallecimiento.
La Constitución Nacional establece requisitos para postularse como
candidato para ser elegido presidente, que son:
Haber nacido en la Argentina o, en el caso de haberlo hecho en el
extranjero, ser naturalizado y poseer la ciudadanía desde por lo
menos seis años atrás.
Tener treinta años de edad o más.
El Poder Ejecutivo de las provincias argentinas en todos los casos está a
cargo de una persona con el título de gobernador, que (junto a su equipo) es el
responsable de la gestión del Estado día a día. En cambio, en los municipios,
los intendentes son los responsables de esta gestión estatal diaria.
Frenos y contrapesos
El Poder Judicial limita al Legislativo y al Ejecutivo, por ejemplo,
declarando inconstitucional una ley o decreto dictado por esos poderes. Como
también puede ser limitado por el Poder Legislativo, por ejemplo, llevando a
cabo un juicio político a un juez de este poder.
El Poder Legislativo participa en el sistema de frenos y contrapesos, por
ejemplo, en la creación de leyes, el Poder Ejecutivo puede vetar o promulgar
una ley del Legislativo como también presentar un proyecto de ley.
Y, el equilibrio entre los tres poderes se logra dando a cada uno una
serie de herramientas para cumplir con sus funciones y otra para controlar a los
poderes.