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Semio 9

El documento aborda la caracterización de signos y síntomas del sistema urogenital, incluyendo la menarquía, dismenorrea, metrorragia, hipermenorrea, polimenorrea, oligomenorrea, amenorrea, leucorrea, telarquia y telorrea. Se describen las variaciones normales y patológicas de estos fenómenos, así como sus implicaciones clínicas y la necesidad de evaluación médica en casos anormales. Además, se discuten los factores que influyen en la aparición de estos signos y síntomas, como la edad, la genética y el estado hormonal.

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Temas abordados

  • bienestar,
  • hematuria,
  • salud masculina,
  • investigación médica,
  • cuidado prenatal,
  • hipermenorrea,
  • síntomas menstruales,
  • educación médica,
  • calidad de vida,
  • síntomas urinarios
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Semio 9

El documento aborda la caracterización de signos y síntomas del sistema urogenital, incluyendo la menarquía, dismenorrea, metrorragia, hipermenorrea, polimenorrea, oligomenorrea, amenorrea, leucorrea, telarquia y telorrea. Se describen las variaciones normales y patológicas de estos fenómenos, así como sus implicaciones clínicas y la necesidad de evaluación médica en casos anormales. Además, se discuten los factores que influyen en la aparición de estos signos y síntomas, como la edad, la genética y el estado hormonal.

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  • hipermenorrea,
  • síntomas menstruales,
  • educación médica,
  • calidad de vida,
  • síntomas urinarios

Guía de aprendizaje #9: caracterización signos y síntomas del sistema urogenital

• Menarquia
Es la primera menstruación y constituye la culminación del
primer ciclo menstrual. Forma parte del cortejo de cambios
que se producen al inicio de la pubertad. Puede iniciar entre
los 11 y los 16 años, siendo precoz o tardía según se inicie
antes o después de esta edad. Sin embargo, se registran
notables diferencias entre distintas poblaciones influyendo en
esto raza, clima y alimentación fundamental mente. (1)
Guarderas
Es la primera menstruación, aparece con la pubertad. En
nuestras latitudes ocurre entre los 12-15 años. Durante el
primer año, las menstruaciones son irregulares y la
fecundación no es posible hasta 2-3 años después de las primeras reglas. Más tarde, se establece una fórmula
menstrual más o menos constante. Se expresa por un quebrado cuyo numerador indica los días que dura la
menstruación, el denominador del intervalo entre ellas, y la inicial colocada después del quebrado, una
indicación de sus caracteres (tabla 6-5). La intensidad de la pérdida es variable. Se estima atendiendo a su
duración, número de paños higiénicos, absorbentes intravaginales, etc repercusión sobre el estado general e
índice hematocrítico. Oscila entre 100-200 ml. La sangre menstrual no se coagula por un fermento que actúa
sobre el fibrinógeno y no deja convertirlo en fibrina.
Menarquía precoz: la ovulación y la menstruación aparecen antes de los 9 años. El hipotálamo estimula de
manera prematura las secreciones gonadotróficas de la hipófisis y con ellas la ovulación y modificaciones por
estrógenos. Pueden quedar embarazadas. (2) Surós
Menarquía tardía: Aparece pasados los 16 años. Relativamente frecuente y sin significación alguna.

• Dismenorrea
La dismenorrea es la menstruación dolorosa, caracterizada por una serie de síntomas que pueden incluir
astenia, tensión mamaria, malestar hipogástrico o pelviano, cambios de humor, estreñimiento o diarrea, y
molestias urinarias. Estos síntomas suelen manifestarse uno o dos días antes de la menstruación y desaparecer
con el inicio del periodo menstrual. Sin embargo, cuando estos síntomas se intensifican y persisten durante
varios días, incluso extendiéndose después del periodo menstrual, se habla de dismenorrea.
En casos de dismenorrea, los síntomas pueden ser tan graves que afectan significativamente la capacidad de
llevar a cabo actividades cotidianas. La tensión mamaria puede convertirse en dolor (Mastalgia o Mastodinia),
pueden aparecer áreas de nudosidades en los senos, y la tensión hipogástrica o pelviana puede convertirse en
cólicos menstruales intensos. Además, los cambios de humor pueden llegar a causar estados de depresión.
Esto puede estar acompañado de jaquecas y trastornos gastrointestinales y urinarios, que en ocasiones se
denominan tensión premenstrual si ocurren en los días previos al sangrado menstrual. (Guarderas)
Dismenorrea primaria. Es el dolor ligado al ciclo menstrual; un problema casi universal en la mujer, es de
carácter cólico o pungitivo; se presenta durante los primeros días de la menstruación, suele irradiar a la región
lumbar y muslos; a veces se acompaña de náusea y vómito. En ocasiones hay expulsión de esfácelos de tejido
endometrial o coágulos. El dolor se debe a contracciones uterinas y quizás a isquemia muscular. Los ciclos
son ovulatorios.
Dismenorrea secundaria. Es el dolor menstrual causado por lesiones orgánicas: endometriosis, adenomiosis,
estenosis del cuello uterino, fibromas submucosos o pólipos endometriales pedunculados que se asoman por
el cuello uterino; o patología inflamatoria de la pelvis (3 JINICH)
• Metrorragia: sangrado que se presenta fuera de los días correspondientes a la menstruación;
hemorragia no menstrual. JINICH
Toda hemorragia intermenstrual es patológica y se denomina Metrorragia. Puede presentarse en cualquier
edad; sus causas son múltiples, pero destacan por su frecuencia en las mujeres adultas y postmenopáusicas,
las afecciones orgánicas como los tumores benignos y malignos de la esfera genital, razón por la cual deben
merecer siempre la atención del médico. GUARDERAS
Son las pérdidas hemáticas que no guardan relación con el ciclo sexual. Para su estudio, es de gran importancia
tener en cuenta la edad de la mujer:
1. Metrorragias de la recién nacida. Son poco frecuentes y sin mayor importancia. Son debidas a la brusca
deprivación del estrógeno en el momento del nacimiento.
2. Metrorragias infantiles. Sus causas más socorridas son la diátesis hemorrágica (tendencia de
hemorragias), tumor de la granulosa del ovario, pólipos y neoplasias vaginales. Si por el tacto rectal no se
descubre tumoración ovárica, pensaremos en alteraciones suprarrenales, diencefálicas o en la pubertad precoz.
3. Metrorragias juveniles. Aparecen después de la menarquía y son más corrientes que las anteriores. El
motivo principal es la persistencia folicular. Si después del descenso de estrógenos se produce ordenadamente
todos los meses, puede simular una menstruación normal. Pero lo habitual es que este descenso se haga
desordenadamente y, en consecuencia, aparecen metrorragias.
4. Hemorragias de la mujer adulta. Son las más importantes por su frecuencia. Con ello queremos decir que
hay que buscar las cuatro causas más frecuentes, así, interrupción de un embarazo, tumor, lesión de cuello o
hemorragia funcional. Descartadas estas cuatro causas, pensaremos en otras cuatro menos frecuentes, como
la congestión pélvica, endometriosis, causas generales y causas yatrógenas.
5. Metrorragias climatéricas. Su mecanismo de producción es parecido al de las hemorragias juveniles. Se
trata de ciclos anovulares.
6. Metrorragias menopáusicas. Deben considerarse, mientras no se demuestre lo contrario, producidas por
un proceso maligno. A veces se encuentra un pólipo miomatoso que sale del cuello o una hiperplasia del
endometrio con relación con un tumor feminizaste del ovario o un tratamiento estrogénico previo.
7. Metrorragias funcionales Sin causa orgánica y por alteraciones hormonales:
a) Persistencia folicular. Llamada también hiperestronismo o hiperplasia glandular quística.
b) Persistencia luteínica (o descamación irregular del endometrio). Al persistir el cuerpo amarillo, no se
produce una rápida deprivación hormonal y el desprendimiento de la mucosa se prolonga y la menstruación
es muy duradera, aunque el ritmo menstrual se conserva.
c) Maduración irregular del endometrio. Coinciden zonas en fase de proliferación con otras secretantes. Se
atribuye a una insuficiencia lútea incapaz de producir la fase de secreción de todo el endometrio. SUROS
• Hipermenorrea: sangrados menstruales aumentados en
cantidad, pero con ciclo normal (intervalos no meno res de 21
días).
Podemos dividir las cusas de sangrado menstrual abundante
en dos grandes grupos: Causas orgánicas: pólipos, miomas,
adenomiosis (endometriosis en el espesor del miometrio),
cáncer de endometrio, desgarros, ectopia cervical… - Causas
funcionales: estados disovulatorios (síndrome de ovario
poliquístico, inmadurez del eje, ovarios próximos a la
menopausia que ovulan con menos frecuencia), hiperplasia
endometrial, coagulopatías, fármacos (Acenocumarol, Tamoxifeno) …. Como explicamos en el vídeo del
Síndrome de Ovario Poliquístico, en los estados disoanovulatorios el endometrio está expuesto a un estímulo
estrogénico constante sin la oposición de la progesterona

• Polimenorrea: sangrados menstruales más frecuentes que los que corresponden al ciclo menstrual
normal. JINICH
Cuando los intervalos se acortan, por ejemplo, cada 15-20 días. GUARDERAS

• Oligomenorrea se llama cuando los intervalos se alargan, cada 35-40-50 días o más. Ambos
trastornos (polimenorrea también) pueden estar relacionados con un mal funcionamiento de la
regulación hormonal o de la respuesta ovárica a ella, pero también a trastornos orgánicos del útero.
GUARDERAS

• Amenorrea: ausencia de menstruación.


Amenorrea fisiológica: la que se presenta antes de la menarca, durante el embarazo y la lactancia y después
de la menopausia.
Amenorrea primaria: cuando la menarca no se ha presentado en mujeres que ya tienen por lo menos 17 años.
Sus causas son múltiples. Entre ellas cuentan las disgenesias gonadales del síndrome de Turner; los tumores
e hiperplasias suprarrenales; los adenomas cromófobos de la hipófisis Es posible engendrar
Amenorrea secundaria: cuando la menstruación se ha interrumpido por no menos de tres meses en una mujer
que ya había tenido la menarca. Son causas de amenorrea secundaria (aparte del embarazo, lactancia y
climaterio) y trastorno hipofisario funcional que surge en mujeres cuya vida se perturba y vuelve insegura en
ambientes de guerra, cambios de localidad, interna-dos, épocas de miseria y trabajo físico agotador y otras
situaciones de «estrés» excesivos.
Fundamento fisiopatológico
Excepto la amenorrea prepuberal, la del embarazo y lac tancia temprana, así como la posmenopáusica, toda
otra amenorrea es patológica e indicativa de una deficiencia del sistema hipotálamo-hipófisis-gónadas-útero,
que es el encargado de producir los cambios cíclicos del endometrio que dan como resultado el fenómeno de
la menstruación.
Técnicas de exploración
Como la amenorrea es un síntoma y no una enfermedad, es necesario realizar una historia clínica, exploración
física y estudios de laboratorio muy completo. En las pacientes con amenorrea primaria determínese la historia
menstrual familiar. El hecho de que otros miembros de su familia hayan tenido una menarca tardía puede ser
significativo. Obténgase la historia del desarrollo de las características sexuales secundarias; indáguese si se
han desarrollado las mamas.
En pacientes con amenorrea secundaria, recuérdese que la causa más frecuente es el embarazo, el cual debe
ser considerado en primer lugar mientras no se demuestre lo contrario. Otras causas comunes son la
menopausia y la amenorrea psicogénica. JINICH y SUROS
o Opsimenorrea
Reglas normales cuyo intervalo de frecuencia es mayor que 40 días. Las menstruaciones se suceden con
intervalos de 40-60 días. Lo más importante radica en la existencia de un ciclo bifásico (que debe ser
diagnosticado) en la oligomenorrea y su ausencia en la amenorrea. Puede ser causada por:
▪ Desequilibrios hormonales
▪ Estrés y cambios emocionales
▪ Trastornos tiroideos
Anamnesis
Edad en que aparece: fsiológicas durante la adolescencia y en la premenopausia. Investigar trastornos
nutricionales, obesidad o pérdida de peso. Existencia de actividad física extrema Presencia de trastornos
psíquicos.
• Leucorrea
Es cualquier flujo que no sea hemático y que puede originarse a cualquier altura del aparato genital.
Ocurre leucorrea fisiológica tan sólo dos veces en la vida de la mujer. Esto es, en la recién nacida debido a
exposición de niveles altos de estrógenos in-útero, en cuyo caso la descamación de células superficiales
produce leucorrea mucosa que desaparece pocas semanas después del nacimiento. Cuando se acerca la
menarquia puede también presentarse una leucorrea fisiológica debido a que el epitelio vaginal y el cérvix
están expuestos a niveles crecientes de estrógenos. color, olor y cantidad.
La leucorrea suele acompañarse de prurito vulvar, desagradable sensación de humedad de los genitales
externos y ocasionalmente dolores hipogástricos o sacros no muy intensos.
La leucorrea por Cándida Albicans, se caracteriza por ser de aspecto mantecoso y mal olor, sigue en
frecuencia a la de tricomonas que es la más común. La de las tricomonas vaginales suele ser amarilla,
espumosa y de olor fétido. GUARDERAS
o Telarquia
La telarquia, término derivado de las
palabras griegas 'thelé', que significa
pezón, y 'arché', que significa principio,
se refiere a la primera etapa visible de la
pubertad en las niñas, que es el inicio del
desarrollo mamario. Este fenómeno es un
indicador crucial de la transición de la
niñez a la adolescencia y es monitorizado
de cerca por los profesionales de la salud
para asegurar un crecimiento y desarrollo
saludables.
La telarquia normalmente ocurre entre los
8 y los 13 años de edad, con una edad
media de inicio alrededor de los 10 años
en las niñas. No obstante, este rango
puede variar dependiendo de factores
genéticos, nutricionales y ambientales.
Los brotes prematuros de desarrollo
mamario antes de los 8 años se consideran
telarquia prematura y pueden requerir una
evaluación médica para descartar
trastornos endocrinos u otras condiciones
médicas
La telarquia (desarrollo de las mamas) es
un signo inicial de la pubertad en las
adolescentes. El proceso de desarrollo se clasifica en virtud de las cinco etapas de Tanner del desarrollo de la
madurez sexual, expuestas en el capítulo 5. Al usar la clasificación de Tanner para la estadificación del
desarrollo mamario, es importante tener en cuenta las relaciones temporales. Es raro que el inicio de la
menstruación se produzca antes de la etapa 3. En torno al 25% de las adolescentes tienen su primera
menstruación en esta etapa, mientras que aproximadamente el 75% empiezan a menstruar en la etapa 4, en la
que se establece el ciclo menstrual regular. En torno al 10% de las mujeres jóvenes no comienzan la
menstruación hasta la etapa 5. El intervalo medio transcurrido desde la aparición de los botones mamarios
(etapa 2) hasta la menarquia es de 2 años. Las mamas se desarrollan a velocidad dife rente en una misma
adolescente, lo que en ocasiones da lugar a asimetría. MANUAL DE EXPLORACIÓN FISICA MOSBY
Telarquia prematura. Es el crecimiento mamario en niñas menores de 8 años, sin que aparezca otro signo
de actividad hormonal a distancia. Esta puede ser debida a diversas causas, entre las que se encuentra la
administración de estrógenos exógenos, ya sea en alimentos, cremas, etc.
Telarquia precoz. Es cuando aparece en la niña menor de 8 años un crecimiento mamario que concomita con
otros signos de actividad hormonal a distancia. Este crecimiento puede resultar uni o bilateral, y este último
es el que vemos con más frecuencia, casos ante los cuales debemos descartar siempre la pubertad precoz,
mediante la realización de estudios hormonales, edad osca, ecografía pélvica y otros exámenes.
GINECOLOGÍA Y OBSTETRICIA DE RIGOL
• Telorrea
La telorrea es una patología de las mamas de la mujer, que se suele dar con bastante frecuencia que consiste
en la secreción de líquidos a través del pezón. Si revisamos los datos, entre un 3 y un 6 % de las mujeres que
acuden a la clínica por una patología mamaria lo hace causado por este problema. Sin embargo, se piensa que
es un síntoma mucho más habitual que puede llegar a afectar al 50% de las mujeres en edad fértil.
Las causas son normalmente debidas a un proceso benigno (10-15%) pero también puede ser un síntoma de
alguna patología más grave (3%)
• Telorragia

La telorragia es el término que define a la salida de secreción hemática a través del pezón. Este síntoma causa
alarma en las pacientes que lo presentan y la primera pregunta que surge ante este cuadro es si se trata de un
cáncer.

Esta secreción suele ser unilateral, usualmente por un solo orificio del pezón, espontánea y persistente. En un
post previó se discutió sobre la telorrea en términos generales, haciéndose mención sobre las causas
patológicas de esta entidad

El papiloma es la causa más frecuente de telorragia en más de la mitad de las pacientes que presentan este
síntoma. Esta lesión crece en el interior de los conductos galactoforos usualmente subareolares, producto de
una proliferación de las células del epitelio que recubre a estas estructuras. Suelen ser solitarios, por lo general
son consideradas lesiones benignas, aunque pudieran estar asociadas a áreas de atipia celular o incluso
Carcinoma Ductal

Muy frecuentemente, la secreción por el pezón tiene una causa benigna (véase tabla Algunas causas de
secreción por el pezón). El cáncer (en general un carcinoma intraductal o un carcinoma ductal infiltrante)
causa < 10% de los casos. El resto se produce por un trastorno ductal benigno (p. ej., un papiloma intraductal,
una ectasia ductal mamaria, cambios fibroquísticos), trastornos endocrinos (p. ej., tumor hipofisario),
trastornos hepáticos, abscesos mamarios o infecciones o uso de ciertos fármacos. De estas causas, el papiloma
intraductal es probablemente el más común; también es la causa más común de secreción sanguinolenta por
el pezón sin masa mamaria.

• Disuria

La disuria es la dificultad en la eliminación de la orina y el síntoma se vincula a enfermedades de la vía urinaria


baja (vejiga, uretra y próstata) de carácter inflamatorio u obstructivo, pero puede relacionarse con el pasaje de
coágulos o cálculos. Puede referirse como dolor o ardor al orinar. ARGENTE

La disuria constituye en el varón joven, el más frecuente y precoz síntoma de la Blenorragia. En la mujer, lo
es, de la uretritis y cistitis. En la senectud del varón habrá que pensar, en primer lugar, en una afección
prostática. GUARDERAS

• POLAQUIURIA
Es la disminución de los intervalos entre las micciones, cuyo contenido de orina es reducido.
Fundamento fisiopatológico
La vejiga del adulto normal tiene una capacidad aproximada de 500 mL y la periodicidad de la micción es de
4 a 5 h. Las funciones principales de la vejiga urinaria son dos: 1) almacenamiento de orina; 2) evacuación
del contenido vesical. Esto último se logra mediante una serie
coordinada de eventos nerviosos y musculares.

Semiología
La polaquiuria se puede presentar tanto en circunstancias en las que la capacidad de la vejiga está disminuida
como en circunstancias en las que dicha capacidad es normal.
La capacidad de la vejiga de almacenar volúmenes normales de orina se reduce en las siguientes circunstancias
1. Inflamación aguda.
2. Hiperexcitación neurogénica.
3. Falta de inhibición neurogénica.
4. Cuerpos extraños.
5. Lesión química o radiológica.
6. Atrofia del músculo detrusor, secundaria a obstrucción crónica. JINICH

La polaquiuria puede estar asociada a estados de nerviosismo o tensión emocional. Así sucede en los
momentos previos a los exámenes estudiantiles, en los momentos de angustia, anteriores a una pelea. Conocido
es el dicho vulgar: “se orinó de miedo”. Descartadas estas variables, se constituye en síntoma de alguna
enfermedad urológica o renal, como por ejemplo en el adenoma prostático y en la cistitis. GUARDERAS

• POLIURIA
Exceso de eliminación urinaria. De manera convencional, se acepta que el volumen sea superior a 3 L por 24
h. JINICH

Se entiende como tal, el aumento de la cantidad de orina emitida en las 24 h del día. En condiciones normales,
ésta no excede de 1.500 ml. Por la noche, la diuresis desciende notablemente debido al aumento nocturno de
ADH,. Pueden dividirse en:

1. Poliurias pasajeras. Secundarias a la ingestión excesiva de agua, emotivas, frío, medicamentos,


enfermedades infecciosas (fase crítica), alimentarias (dietas vegetarianas insuficientes), por resorción de
exudados y edemas.

2. Poliurias crónicas:

a) Por diuresis osmótica. En ellas, la disminución de la resorción del agua se debe a un exceso de sustancias
disueltas (glucosa en la diabetes, fosfatos en el hiperparatiroidismo, proteínas en el mieloma), o a una
exagerada administración de soluciones salinas o glucosadas.

b) Por lesión renal (nefrógenas) de las nefritis crónicas con hipo e isostenuria, de las tubulopa-tías congénitas
(síndrome de Fanconi, diabetes insípida renal) o adquiridas (tuberculosis renal con poliuria, piuria,
hiperaciduria y baciluria), anomalías renoureterales, trastornos tubulares por hipopotasemia, hipercalcemia,
pielonefritis crónicas, etc.

c) Por trastornos hipofisarios (diabetes insípida vera, por déficit de ADH).

d) Por alteración de los centros de la sed (dipsomanía) en enfermos neuróticos o psicópatas. El trastorno es
diurno; durante la noche bebe y orinan poco, a diferencia de la diabetes insípida en que los sujetos duermen
atormentados por la sed e interrumpen su sueño para beber. SUROS

• Oliguria

La oliguria se define con una emisión de orina < 500 mL en 24 horas en un adulto o < 0,5 mL/kg/h en un
adulto o un niño (< 1 mL/kg/h en neonatos).

La oliguria en una persona sana puede sobrevenir cuando ha habido sudoración profusa, como acontece al
permanecer mucho tiempo en un baño sauna o clima cálido, o por exceso de esfuerzo físico. Descartadas estas
posibilidades hay que sopesar su expresión patológica, correlacionándola con otros síntomas y signos,
especialmente con el edema, hiper o hipotensión arterial. GUARDERAS
Es la disminución de la cantidad de orina en las 24 h del día. En el individuo normal puede depender de los
siguientes factores:

1. Ingesta deficiente de líquidos.

2. Sudación excesiva.

3. Traslado a grandes altitudes (oliguria hipóxica).

La oliguria puede ser consecuencia de procesos agudos con vómitos y diarreas, de la toma de ciertos fármacos
(corticosteroides), lesiones renales, con:

1. Disminución del filtrado glomerular, por:

a) Disminución del flujo sanguíneo renal debido a insuficiencia cardiocirculatoria.

b) Vasoconstricción de la arteria aferente glomerular (hipertensión arterial).

c) Lesión glomerular, en las glomerulonefritis.

2. Alteraciones de los túbulos renales:

a) Por resorción masiva de agua y electrólitos, a través del tubo lesionado y reducido a la membrana basal.

b) Por obstrucción tubular, por cilindros o hemoglobina.

c) Por compresión extrínseca del túbulo (edema intersticial de algunas nefropatías).

Por último, hemos de hacer notar la oliguria que acompaña a la fase edematosa de las nefropatías,
especialmente en el síndrome nefrótico. En las oligurias de la insuficiencia renal aguda y crónica, la orina es
de baja densidad, en las restantes, de densidad elevada. SUROS

• Anuria

Excreción de 100 mL/24 h, obstrucción total, bilateral del tracto urinario; necrosis cortical aguda, necrosis
tubular aguda (algunos casos). JINICH

Es la ausencia absoluta de producción y eliminación de orina y se la debe diferenciar de la retención urinaria


debida a la obstrucción del cuello vesical por adenoma o carcinoma de la próstata o de la uretra por
enclavamiento de cálculos o coágulos.

• Las causas renales son de origen vascular; como la necrosis cortical bilateral y la trombosis de las venas
renales.

• Las causas posrenales incluyen la obstrucción ureteral bilateral por cáncer ginecológico o rectal, la liga
dura accidental de los uréteres durante la cirugía o la obstrucción ureteral en el riñón único o trasplantado.
ARGENTE

Es el cese completo de la secreción renal. No debe confundirse con la retención vesical completa de orina. En
ésta, el enfermo se encuentra agitado, con deseos de orinar, pero sin poderlo lograr; puede palparse. En la
anuria, el enfermo no tiene deseos de orinar y la vejiga está vacía.

Las anurias pueden dividirse como sigue:


1. Anuria arrenal. Por extirpación errónea de un riñón único.

2. Anuria prerrenal (circulatoria). Por hipovolemia e hipotensión arterial acusadas. Recordemos que el
riñón necesita una tensión arterial glomerular no inferior a 40 mm Hg para ser funcionante; por debajo de esta
cifra cesa, en la mayoría de los casos, la secreción renal (filtrado glomerular) aun cuando ello depende,
además, de la adecuada oxigenación de la sangre:

a) Por embolia de los vasos renales o compresión de éstos por tumoraciones.

b) Por reducción de los constituyentes de la sangre por hemorragias, diarreas, vómitos, sudación excesiva o
descompensación cardíaca avanzada.

c) Por estados de shock, con el cuadro de la insuficiencia renal aguda.

d) Por alteraciones endocrinas. Hipofisarias, suprarrenales, tiroideas.

3. Anuria renal (secretora). Secundaria a nefropatías bilaterales y a todas las lesiones destructivas de ambos
riñones (glomerulonefritis aguda, esclerosis renal, tubulopatías crónicas, tuberculosis, litiasis bilateral, etc.).

4. Anuria posrenal o subrenal (excretora y obstructiva). Por cálculos y tumores que obstruyen los uréteres,
procesos periuterales compresivos, ligaduras accidentales de ambos uréteres en intervenciones ginecológicas.

5. Anuria psicógena. Se trata, en la mayoría de los casos, de retención urinaria de causa psicógena, cuando
no de simulación o de una anuria por vómitos o diarreas incoercibles. SUROS

• Opsiuria

Retraso en la eliminación del agua ingerida. Se observa en sujetos afectos de insuficiencia cardiaca o renal y
en hipertensión portal.

HEMATURIA

Presencia de sangre en la orina. Hematuria total: la orina está uniformemente tenida de sangre. Hematuria
inicial y hematuria terminal indican, respectivamente, la presencia de sangre en la orina al principio o al
final de la micción.

La hematuria puede tener los siguientes orígenes y mecanismos:

a) Hematurias de origen renal. La orina aparece uniformemente hematúrica desde el principio


al fin de la micción. Sus principales causas son las siguientes: Glomerulonefritis agudas. Las
más frecuentes son las posinfecciosas, principalmente la posestreptocócica. Su origen es
inmunológico: hay depósito de complejos inmunitarios que aparece 1 o 2 semanas después del
episodio infeccioso de las vías respira-torias altas o rara vez de la piel.
b) Hematurias de origen ureteral. • Cálculos. • Ureteritis. • Tumores. • Divertículos.
c) Hematurias de origen vesical. Se caracterizan por aparecer al final de la micción, salvo en los
casos en que la sangre se ha mezclado con la orina durante la estancia de ésta en la vejiga. Las
causas principales son: • Neoplasias. • Tuberculosis
d) Hematurias de origen prostático. • Veromontanitis. • Prostatitis. • Cáncer. • Crecimiento
prostático benigno.
e) Hematurias de origen uretral. Su característica es aparecer al principio de la micción, con el
resto de ésta completamente claro. Sus causas son: • Uretritis aguda. • Cálculos retenidos en la
uretra. JINICH
• NICTURIA
Es la inversión del ritmo urinario de manera que la orina emitida durante la noche es mayor que la del día.
En el individuo normal, la cantidad de orina emitida durante la noche es menor que la del dia, como conse
cuencia natural de que la ingestión de líquidos se realiza de preferencia durante el día. La nicturia que es un
síntoma importante no debe confundirse con la polaquiuria nocturna que presentan ciertos enfermos, sobre
todo los que tienen padecimientos de la vejiga o la próstata, los cuales como tienen que levantarse varias veces
de la cama para orinar, tienen la impresión de que orinan cantidades excesivas, sin que esto sea cierto. La
verdadera nictura e un signo típico de insuficiencia circulatoria y se debe a la mejor circulación general y renal
durante el reposo.

La aparición de polaquiuria nocturna significa por lo común que existe una infección urinaria, una obstruccion
urinaria. La causa más frecuente es sin duda la obstrucción urinaria por hipertrofia prostática o contractura del
cuello de la vejiga.
Por lo que se refiere a la verdadera nicturia, ya se ha dicho que es un signo típico de la insuficiencia circulato
ria. Se presenta también en muchas nefropatías crónicas.
Por último, se ha observado en los pacientes con síndrome de absorción intestinal deficiente. En estos casos,
el síntoma se debe al retraso en la absorción intestinal del agua ingerida y la consiguiente diuresis mucha hora
más tarde, es decir, durante la noche. JINICH

Consiste en la inversión del ritmo normal de la diuresis. La cantidad de orina recogida durante la noche supera
a la del día. Se señala en las enfermedades edematizantes (insuficiencia cardíaca (signo de Quincke/),
nefropatías, morbus Addison, esclerosis cerebral senil y traumatismos craneales. También cuentan la
administración de corticosteroides, el adenoma prostático (en fase inicial congestiva) y la gestación avanzada
por la movilización del agua retenida en la mitad inferior del cuerpo durante el ortostatismo diurno. SUROS

• Eneuresis
En la enuresis diurna, el sujeto sólo se humedece de día. Es más frecuente en mujeres por fallo del sistema de
cierre de la vejiga urinaria por factores congénitos, ptósicos, traumáticos o disfuncionales.
Durante la exploración ginecológica, es posible una primera orientación acerca del grado de la incontinencia
urinaria:
1. Primer grado. Emisión urinaria al aumentar bruscamente la presión intrabdominal, por ejemplo, al toser,
estornudar, reír a carcajadas.
2. Segundo grado. Emisión urinaria con ocasión de movimientos que aumentan sólo ligeramente la presión
intraabdominal, por ejemplo, al correr, sobre todo al hacerlo escaleras abajo y al ponerse de pie.
3. Tercer grado. Emisión continua de la orina, independientemente de la intensidad de la presión
intraabdominal.
En la enuresis nocturna, se trata de individuos mayores de cinco años, casi siempre varones, que sólo se mojan
por la noche. Rara vez se encuentra una alteración orgánica. Este trastorno debe fundamentarse
etiológicamente desde el punto de vista psicopedagógico. SUROS

• Criptorquidea
Un testículo que no se mueve a su posición correcta en el escroto antes del nacimiento se denomina un testículo
no descendido. También se conoce como criptorquidia. La mayoría de las veces, es solo un testículo que no
desciende al escroto, que es el saco de piel que se encuentra debajo del pene. No obstante, a veces los dos
testículos se ven afectados.
Se desconoce la causa exacta del testículo no descendido. La genética, la salud de la madre del bebé y otros
factores podrían tener un efecto combinado. Juntos, pueden alterar las hormonas, los cambios físicos y la
actividad nerviosa que intervienen en el desarrollo de los testículos.

Normalmente, los testículos se desarrollan a las 7-8 semanas de gestación y permanecen por encima del anillo
inguinal interno hasta alrededor de las 28 semanas, cuando inician su descenso hacia el escroto guiados por
mesénquima condensado (el gubernáculo). El comienzo del descenso es mediado por factores hormonales (p.
ej., andrógenos, factor de inhibición mülleriano), físicos (p. ej., regresión del gubernáculo, presión
intraabdominal) y ambientales (p. ej., exposición materna a sustancias estrogénicas o antiandrogénicas).

Un verdadero testículo no descendido permanece en el conducto inguinal a lo largo del recorrido de descenso
o, con menor frecuencia, se localiza en la cavidad abdominal o el retroperitoneo. Un testículo ectópico es el
que desciende normalmente a través del anillo externo, pero se desvía a una localización anormal y se ubica
fuera del recorrido normal de descenso (p. ej., por encima del pubis, en la bolsa inguinal superficial, dentro
del periné o a lo largo de la cara interna del muslo).

En la Criptorquídea, es decir, cuando el o los testículos no han baja do al escroto, tienen el peligro de que no
desarrollen bien, de que haya hipofunción en las generaciones de espermatozoides hábiles para la procreación.
El calor del abdomen es impropio para el desarrollo testicular y peor aún para mantener vigentes sus funciones
reproductoras. Si hay Criptorquídea es mandatorio el tratamiento clínico, si la edad y las condiciones de los
testículos lo permiten. GUARDERAS

Common questions

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Secondary amenorrhea occurs when menstruation stops for at least three months in women who previously had menstrual cycles. The primary causes include pregnancy, lactation, and menopause, as well as psychogenic factors such as stress from war or significant life changes. It is distinguished from primary amenorrhea, which is when menstruation has never begun by age 17, often due to genetic or endocrine disorders .

Anuria is the complete cessation of urine output, often due to acute bilateral obstruction or serious renal parenchymal damage. Oliguria, however, refers to reduced urine output and can be due to dehydration or renal hypoperfusion. Anuria may result from prerenal, renal, or postrenal causes, while oliguria often involves minor reductions in glomerular filtration or tubular dysfunction .

Telarche is the first visible sign of puberty in girls, marked by the development of breast tissue usually between the ages of 8 and 13. It signifies the beginning of adolescence and involves hormonal changes that prepare the body for reproduction. Telarche can vary due to genetic, nutritional, and environmental factors, and its premature onset may indicate endocrine disorders .

Hormonal imbalances affect menstrual irregularities by disrupting the hypothalamic-pituitary-ovarian axis. Oligomenorrhea, characterized by extended menstrual intervals, can be caused by insufficient hormonal signals for regular ovarian function. Hypermenorrhea, involving heavy menstrual bleeding, may result from prolonged estrogen exposure unopposed by progesterone, causing excessive endometrial proliferation and shedding .

Psychosocial stress affects menstrual health by impacting the hormonal balance through the hypothalamic-pituitary-adrenal axis, leading to psychogenic amenorrhea. Stressful conditions disrupt regular hormone regulation, resulting in the absence of menstruation even without an organic cause. Such stress can stem from extreme emotional or environmental changes .

Primary dysmenorrhea results from prostaglandin-induced uterine contractions without pelvic pathology, commonly managed with NSAIDs and lifestyle changes. Secondary dysmenorrhea arises from disorders like endometriosis or fibroids, requiring specific hormonal therapies or surgery based on the underlying cause. Accurate diagnosis depends on patient history and physical examination .

The Tanner stages classify pubertal development into five stages, helping clinicians evaluate the sexual maturation process in females. It assesses breast development, pubic hair distribution, and other secondary sex characteristics, crucial for diagnosing normal or abnormal pubertal progression, such as precocious or delayed puberty .

Leucorrhea signifies an abnormal, non-bloody vaginal discharge often accompanied by itching and irritation. It can be physiological, occurring at certain life stages, or pathological, indicating infections like candidiasis or trichomoniasis. Diagnosis involves assessing the discharge's characteristics and a thorough evaluation to rule out infections or other health concerns .

Persistent polyuria indicates excessive urine production, which can signal underlying conditions like diabetes mellitus, diabetes insipidus, or renal dysfunction. It results from increased solute excretion, endocrine imbalances, or renal tubular disorders, necessitating careful evaluation to determine its specific cause .

Hematuria serves as an important diagnostic marker, indicating bleeding within the urinary system. It may result from renal issues, such as glomerulonephritis, urinal tract infections, or malignancies. The presentation can guide the probable source: initial hematuria suggests a urethral cause, terminal hematuria implicates the bladder, and total hematuria points to renal origins .

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