The Cursed
The Cursed
Ya no es suficientemente buena
Valiente, valiente.
- Nichole Nordeman
-� el Consejo ha hablado. No hay nada m�s que decir, la boda ser� dentro de dos
meses.
No pude hacer otra cosa m�s que abrir los ojos con estupefacci�n ante lo que
acababa de o�r.
-�Qu� parte fue la que no entendiste, Hinata? Fui muy claro en mis palabras. Dentro
de dos meses te casar�s con tu primo Neji, y no se hable m�s.
-�Deja de tartamudear por una vez! �grit� furioso, por lo que yo solo pude agachar
la mirada. No me sent�a lo suficiente fuerte como para encarar su mirada llena de
desilusi�n.
�Por qu�? �Por qu� nada de lo que hago es suficientemente bueno ante tus ojos?
-�Qu� no lo ves? Fue esta misma debilidad la que condujo al Concejo a tomar esta
decisi�n�
- Si tan solo fueras tan fuerte como tu hermana nada de esto estar�a pasando�
�Qu� es lo que debo hacer? �Qu� quieres que haga para que me aceptes?
-�D�jela en paz!
Alc� la mirada temerosa de lo que pudiera encontrar frente a m�, pero no era nada
de lo que yo esperaba; no era la mirada furiosa de mi padre o las sonrisas burlonas
de los ancianos del Consejo.
-�Acaso eres tan ciego para no ver el da�o que le haces a tu hija con esas
palabras? Me das asco.
-�Tsk! No creo que sea buena idea hablarle de esa manera al inversionista
mayoritario de tu empresa.
-�
-Eres una basura. No mereces siquiera estar en la misma habitaci�n que ella.
-�Sa-Sasuke!
-Vamos Hinata- sin darme tiempo a replicar me tom� de la mano y me condujo fuera de
la enorme y aterradora oficina de mi padre, arrastr�ndome por el pasillo.
Oprimi� el bot�n del ascensor una vez y me introdujo al interior nada m�s se
abrieron las puertas.
No fue hasta que las puertas se cerraron que pude respirar con normalidad. Ni
siquiera me hab�a dado cuenta que hab�a retenido la respiraci�n hasta que sent� mi
cabeza comenzar a dar vueltas.
-�Estas bien?
-H-hai�
-Hmp�
Las puertas se abrieron permitiendo ver el c�os que reinaba en la recepci�n de las
oficinas centrales de Hyuuga Corp.
-��Y ahora qu� vamos a hacer?!- pregunt� nerviosa al ver a dos enormes miembros de
seguridad aproxim�ndose amenazadoramente hacia nosotros.
-Conf�a en m� - dijo con una de esas sonrisas que reservaba solo para m� asom�ndose
en su rostro.
Entrelaz� sus dedos con los m�os, y me dio un peque�o tir�n para que avanzara
detr�s de �l. Con paso firme pero veloz, me condujo rumbo a la salida del edificio.
Pero Sasuke pas� a su lado como si no se tratase m�s que de una mosca zumbando en
su o�do.
Al bajar las escaleras un lujoso autom�vil negro nos esperaba aparcado a la mitad
de la acera y con la marcha encendida.
Estuve a punto de preguntar, pero las palabras se enredaron en mi torpe lengua ante
la seriedad con la que avanzaba mi protector.
Sin mediar palabra, Sasuke sali� por la puerta del conductor y comenz� a alejarse
rumbo a la salida. Por unos segundos no supe que hacer, pero al final decid� que lo
mejor ser�a seguirlo.
Baj� a trompicones del auto y comenc� a correr para intentar darle alcance, cosa
que no result� muy f�cil; primero, hab�a una gran muchedumbre que me imped�a ver a
d�nde se dirig�a, y segundo... Digamos que correr nunca fue mi fuerte.
Nos internamos m�s y m�s dentro del enorme bosque que sobreviv�a en medio de una de
las ciudades m�s grandes del mundo, y a cada paso que d�bamos, menos testigos de lo
que ocurrir�a a continuaci�n hab�a.
�Por qu� tengo que ser tan torpe y despistada?Si tan solo fuera un poco m�s
fuerte... M�s como �l.
Sin darme siquiera tiempo a procesar lo que ocurr�a, el azabache se gir� y me rode�
con sus fuertes y c�lidos brazos, dej�ndome sin la m�s m�nima oportunidad de
escapar.
- Sasuke-kun...
- �Qu� piensas hacer?- susurr� con la cabeza enterrada entre mis cabellos.
Como balde de agua fr�a, sus palabras calaron en lo m�s profundo de mi ser. Unos
segundos entre sus brazos y ya hab�a olvidado por completo todo el asunto de la
boda.
�C�mo me ped�an algo as�? Yo no amaba a Neji-nissan de esa manera, pero... �Qu�
otra opci�n ten�a? Ni siquiera sab�a que har�a m�s tarde; no pod�a regresar a la
mansi�n Hyuuga despu�s de lo sucedido, y tampoco ten�a otro lugar al que ir. A
menos que... �No!Ya haz causado suficientes problemas.
Por un lado estaba perdida y asustada: me hab�a revelado contra los deseos de mi
familia por primera vez en 27 a�os, pero por el otro lado no me pod�a sentir mal
por ello pues hab�a seguido a mi coraz�n al tomar esa decisi�n.
Eran tantos los sentimientos que embargaban mi cuerpo que no pude m�s con el peso
de todas esas sensaciones y me dej� caer al suelo de rodillas.
-�Hinata!- excalm� el joven de iris color �nice inc�ndose a mi lado -�te encuentras
bien?
Su c�lida mano se dirigi� a mi mejilla y luego viaj� hasta mi frente para comprobar
que no tuviera fiebre.
-�Entonces hubieras preferido que lo dejara llevarte de regreso con tu padre y los
del Consejo?- alz� una perfecta ceja mostrando su incredulidad.
-Yo no quise decir eso, - dije negando efusivamente - pero tal vez pudiste haber
sido un poco m�s delicado.
- Nunca cambias, Hyuuga.- sonri�. -La pr�xima vez intentar� pedirles amablemente
que se hagan a un lado, si eso te hace feliz.
Tom� su mano y con su ayuda tambi�n me puse de pie. Gir� el rostro hacia el cielo y
pude ver unas enormes nubes negras comenzar a arremolinarse sobre los rascacielos.
- A mi apartamento, claro - respondi� como si fuera lo m�s obvio del mundo. Mis
ojos se abrieron con sorpresa y pude sentir mis mejillas aumentar varios grados su
temperatura normal.
Al principio me hab�a dicho que una se�orita educada no pod�a, por ning�n motivo,
entrar sola a la casa de un soltero por muy buen amigo que fuese; no quer�a que un
chisme comenzara a correr: siendo los dos hijos de grandes empresarios, y por si
fuera poco, de familias rivales, ser�a catastr�fico que alg�n fot�grafo entrometido
malinterpretara alguna situaci�n y nos causara alg�n problema.
Pero despu�s un segundo motivo, quiz� m�s fuerte que los primeros, y tambi�n m�s
dif�cil de negar, fue creciendo poco a poco dentro de mi: no quer�a ser testigo del
lugar en el que semana tras semana Sasuke llevaba a su nueva "adquisici�n", como �l
sol�a llamarlas, a pasar la noche.
No era un secreto que Sasuke Uchiha era uno de los hombres m�s cotizados de la
ciudad; no solo era rico e inteligente, sino que adem�s pod�a presumir de ser uno
de los hombres m�s apuestos. El "sex symbol" que todas las mujeres so�aban con
llevarse a la cama, pero que solo unas cuantas lograban.
-�O prefieres que te lleve a tu casa? Puedo llevarte al lugar al que me pidas,
incluso si se trata de la casa del Dobe; estoy seguro que no le molestar� darte
asilo por una noche.
Mir� su rostro con curiosidad. �Por qu� hab�a sacado a Naruto a colaci�n en un
momento as�?
Despu�s de meditarlo unos segundos decid� que nada de lo que hiciera este d�a pod�a
empeorar las cosas con mi padre, y si as� fuera, de todas formas ya estaba
condenada a pagar las consecuencias. Si iba a pagar, que fuera completo.
- Voy a traer algo de beber, mientras puedes ponerte c�moda. Ah� est� el
reproductor, �por qu� no pones algo de m�sica?
- Hai
Dichas estas palabras, desapareci� detr�s de una puerta que parec�a ser la alacena.
Al haber salido de manera tan precipitada del edificio, no hab�a tenido tiempo
siquiera de tomar mi bolso o algo con lo que abrigarme. Lo �nico que llevaba encima
conmigo era la ropa que me hab�a puesto por la ma�ana que consist�a en un traje de
falda y saco, medias y tacones bajos; al ser las oficinas tan frescas, pod�a estar
todo el d�a tranquilamente con mi saco puesto, pero debido a que Sasuke se hab�a
encargado de subir la temperatura del calefactor nada m�s entrar, este estaba
convirti�ndose en algo innecesario de usar y hasta un poco molesto, as� que decid�
quit�rmelo y dejarlo sobre uno de los sillones de la sala.
�l siempre hab�a sido as� con los dem�s: fr�o, reservado y un poco hosco, pero solo
en lo superficial; una vez que llegabas a conocerlo pod�as ver la verdadera bondad
que se escond�a detr�s de esa fachada de indiferencia.
Nunca me hab�a gustado quedarme esperando a que los dem�s hicieran las cosas por m�
sin yo hacer nada, por lo que decid� dar una vuelta por la estancia para ver si
encontraba algo que pudiera hacer.
No hab�a nada tirado, por lo que tampoco pod�a recoger nada; tampoco hab�a nada
sucio o fuera de su lugar. Todo estaba en perfecta armon�a con los dem�s objetos
que lo rodeaban.
Todo excepto un peque�o marco que a la distancia parec�a encontrarse fuera de lugar
pues estaba colocado boca abajo.
Ech� una mirada sobre mi hombro para ver qu� es lo que hac�a Sasuke, y al ver que
no me estaba observando, tom� el portarretratos entre mis manos y me fij� en la
fotograf�a que estaba enmarcada.
En cuanto a mi... Bueno, digamos que mi padre nunca me vio a la altura de la futura
heredera de la empresa; por eso no puedo culparlo por querer casarme con mi primo
Neji, el genio de mi generaci�n, quien lamentablemente hab�a nacido en la rama
secundaria de la familia, por lo que la �nica manera que ten�a para acceder a la
herencia y al control de la empresa se limitaba �nicamente a contraer matrimonio
conmigo.
Hab�a sido toda una bendici�n encontrar amigos como los que miraban desde aquel
trozo de papel: Kiba Inuzuka, veterinario; Shino Aburame, bi�logo; Ino Yamanaka,
abogada; Chouji Akimichi, chef, Shikamaru Nara, literato; Sakura Haruno, m�dico;
Naruto Uzumaki egresado en ciencias pol�ticas... A�n recordaba esos d�as con mucha
alegr�a y nostalgia. Esos a�os felices en los que solo deb�a preocuparme por mis
estudios y por encontrar la manera de que el rubio hiperactivo se fijara, aunque
fuera solo un poco, en m�.
En ese tiempo todav�a era una ingenua. Re� por todos los recuerdos alegres.
- Solo estaba recordando. Pensaba en esos a�os en los que todo parec�a tan f�cil y
alentador, donde incluso era f�cil estar enamorada. - A pesar de todos mis
esfuerzos por evitarlo, Sasuke termin� por conocer mis sentimientos hacia Naruto.
Ahora que lo pienso, tal vez lo supo todo el tiempo, pues el azabache siempre hab�a
encontrado f�cil decifrarme.
Pude sentir a Sasuke tensarse detr�s de mi. -Te prepar� t�. - y sin una palabra
m�s, se alej� rumbo a una de las ventanas que se encontraba en la esquina opuesta
de la sala.
�Acaso le molest� que hubiera tomado la fotograf�a sin permiso?, �o ser� por algo
que dije?
Tom� el plato para no quemarme al detener la taza, y me dirig� con pasos lentos y
vacilantes hacia el lugar en donde se encontraba Sasuke, aunque no demasiado cerca
como para molestarlo.
Su voz sonaba g�lida y cortante, muy poco ten�a que ver con el tono tranquilizador
que hab�a utilizado unas horas atr�s al hacerme la misma pregunta.
- Yo... N-no quiero a Neji-nisan d-de esa ma-manera, pero no c-creo tener otra op-
opci...
Con dos �giles zancadas se coloc� frente a mi y me tom� violentamente por los
hombros. Otra taza se hizo a�icos sobre el suelo.
-�No puedo creer que vayas a dejarte mangonear por ellos nuevamente!, ��qu� no
est�s harta ya de vivir a su merced?!
- Me lastimas, Sasuke...
- ��O es que acaso piensas esperar toda la vida a que el est�pido de Naruto llegue
a rescatarte en su blanco corcel?!, �Despierta Hinata, la vida no es un maldito
cuento de hadas!
Gruesas l�grimas comenzaron a bajar lenta pero copiosamente por mis mejillas.
Todas las emociones que hab�a experimentado el d�a de hoy decidieron explotar en
ese momento y salir a borbotones por mis ojos. No pod�a detenerme; en verdad
necesitaba desahogarme.
- �E-eres un idi-idiota, Sasuke!- mis palabras lo dejaron paralizado y con los ojos
abiertos por la sorpresa.
- �Por qu� s-siempre tienes que me-mencionar a Naruto?- dije tratando en vano de
secar las l�grimas que bajaban una tras otra por mis mejillas. - �Qu� a-acaso no
puedes d-dejarme olvidar eso? Yo ya n-no siento nada p-por �l... Yo solo... Yo
solo...
- O-odio ver que c-cada semana sales con u-una chica n-nueva, y que t-todas ellas
son ma-m�s hermosas y-y listas que yo... Y odio... �Y odio se-sentirme as� por t-
ti!, no qu-quiero ser una m�s del c-club. No quiero s-ser una m�s...
Agach� el rostro y lo cubr� con mis manos para evitar que me viera en ese penoso
estado. Lo hab�a dicho, �se lo hab�a confesado! Por fin hab�a puesto en palabras
aquello que me hab�a guardado por tantos a�os ya.
Sab�a lo mucho que Sasuke las odiaba; por eso odiaba haberme convertido en una m�s.
Estaba pensando la manera m�s digna de salir de ese lugar y poder dirigirme a un
lugar caliente y seguro, cuando sent� un firme pero delicado agarre bajo mi
barbilla que me oblig� a alzar mi rostro y mirarlo directamente a los ojos.
- �Sabes lo que pienso acerca de esas est�pidas y molestas mujeres que quieren ser
una m�s del "club de mosquitas muertas", cierto?
- �Pero sabes qu� es lo que odio m�s que eso?- dijo acercando su rostro a
cent�metros del m�o. - Odio escuchar que t� te consideres del mismo nivel que
ellas, que te veas como "una m�s".
Su aliento, una mezcla entre caf� y menta fresca nubl� mis sentidos por completo.
Nunca en la vida hab�amos estado as� de cerca el uno del otro.
- Pero sobre todo, odio que hayas tardado tanto tiempo en decirme lo del Dobe; si
lo hubieras dicho antes, me habr�as dado m�s tiempo para planear algo mejor que
esto:
Y dicho esto, uni� nuestros labios en un choque fren�tico y apasionado que, aunque
al principio me tom� por sorpresa, no tard� mucho en acostumbrarme y seguir el
ritmo casi hipn�tico de nuestras lenguas al danzar.
Hinata Hyuuga amaba a su enemigo empresarial y mejor amigo, Sasuke Uchiha, pues �l
hab�a sido el �nico que no solo se hab�a fijado en ella y la hab�a apoyado siempre
y en todo, sino que adem�s hab�a hecho algo que nadie m�s se hab�a dado a la tarea
de hacer; lo m�s importante: le hab�a ense�ado a ser valiente y a enfrentarse a los
problemas ella misma.
Fin (?)
Porqu� Huir
Hab�a salido corriendo tan r�pido de aquel lugar que no hab�a podido recoger su
habitual chaqueta, no sab�a en donde se encontraba, solo corr�a no quer�a sentirlo,
quer�a evitar ese extra�o sentimiento que hacia su pecho doler, porque sab�a lo que
era
Lo sent�a cada vez m�s cerca, pronto la alcanzar�a, esa era su especialidad despu�s
de todo, alcanzarla cuando hu�a de todo, cuando hu�a de s� misma, cuando hu�a de su
familia, cuando hu�a de �l�
-No huyas Hyuga- �Enserio �l hab�a dicho esas palabras? -No huyas- las hab�a
repetido
�Como era que �l se atrev�a siquiera a pronunciarlas? �Por que lo hacia? �Era para
compararnos? Por que si era eso, yo jamas lo igualar�a
-No huyas Hyuga- ah� estaba de nuevo, cada vez se escuchaba mas cerca
�Me consideraba fuerte? �Ja! �Ante los ojos de quien! Solo soy la tonta primog�nita
que no debi� nacer, la chica d�bil y t�mida que siempre pasa desapercibida
�Ah claro! Esos ojos me dan miedo, esos ojos tan oscuros y sin vida me asustan,
esos ojos tan fr�os... me gustan
Por la sorpresa. Darme cuenta que aquel hombre me hab�a empezado a gustar. Aquel
hombre que me hacia salirme de mis cabales. Aquel hombre que a sus ojos era fuerte.
Aquel hombre que tenia una fascinante historia por detr�s y que le esperaba un
futuro mejor. Aquel hombre, que aunque dijera lo contrario, jamas se fijar�a en mi
-Te encontr�- dijo divertido aquel hombre... Uchiha Sasuke -�Por que huyes?- dijo
tom�ndome por la cintura
-�Podr�a saber que es?- dijo a modo de susurro en mi o�do, haciendo que me
sonrojara
-Te lo dijeron, te lo dije... Sasuke- dije acerc�ndome un poco, lo mir� a los ojos
y pude notar un destello de ansiedad, lo bes�
Cuando volv� a la aldea, las personas me miraban con rencor, con miedo e incluso
con decepci�n, pero yo no quer�a hacer caso a nada, no era algo que pudiera olvidar
f�cilmente, mi alma y mi corazon estaban rotos, y yo no quer�a que nadie los
arreglara... ni siquiera que lo intentara
Pero claro, nada sale como yo lo planeo, porque la "querida" Hokage de la aldea o
al menos as� era conmigo, tenia otros planes para mi, planes como, no dejarme salir
de la aldea, no tener misiones por un tiempo, vigilarme... �Como era que una chica
de aspecto tan fr�gil, pod�a tener semejante poder?
No quiero ser malentendido, ella era solo una chica mas, que seguro se emocionar�a
por tener que vigilar al gran Uchiha Sasuke, no me dejar�a en paz, llegar�a a ser
estresante, y hasta podr�a llegar a matarla, quien sabe...
Pero no me imagin�, que aquella chica iba a ser callada, t�mida, fr�gil, c�lida...
hermosa... Comparadas con ella, las dem�s chicas no llegaban a sus talones
En esos momentos pensaba, que ella no tenia ni idea de lo que yo hab�a pasado, que
seguramente era una chica a la que hab�an llenado de lujos toda su vida, por eso,
cuando descubr� la verdad, me hizo hervir la sangre
Ella era callada, por que as� soportaba su dolor, soportaba lo duro de su vida... Y
yo lo �nico que quer�a hacer era sacarla de ese lugar
Por que cuando observ� lo que suced�a con ella cuando llegaba a casa, me d� cuenta
de que realmente, para mi, ella hab�a dejado de ser la chica que me vigilaba todos
los d�as, cuidando que yo no escapara, por que para mi, ella solo era Hinata. No
Hyuga Hinata la primog�nita del clan Hyuga. No Hyuga Hinata la integrante del mejor
equipo de rastreo de Konoha, como lo hac�a llamar Kiba. No, para mi ella era solo
Hinata, la dulce Hinata que llegaba todos los d�as con una sonrisa en su rostro, la
c�lida Hinata que irradiaba un sentimiento de protecci�n, tal como el de una madre,
la callada Hinata que estaba apoy�ndome y d�ndome �nimos silenciosamente, la fr�gil
Hinata, que con solo decirle -Llora- se derrumb� frente a mi
Recuerdo el d�a en que Kiba lleg� a visitar, realmente quer�a ver a Hinata, yo lo
sab�a, y nos encontr� en un mal momento...
La sala de mi casa era espaciosa, demasiado para que una sola persona estuviera
all�
Yo estaba extra�ado por que ella no hab�a llegado a mi casa como siempre
acostumbraba, se hab�a tardado demasiado, por eso hab�a salido a buscarla...
pensaba que le hab�a sucedido algo grave... no era que la extra�ara, era solo que
me sent�a demasiado solo en la sala de mi casa, y los recuerdos no ayudaban mucho
-Llora- vi como sus ojos se agolparon de lagrimas que bajaban r�pidamente por sus
mejillas, quer�a hacerle pagar a la persona que la hab�a hecho sentir as�
Ten�a un debate interno, quedarme parado como un idiota, observ�ndola llorar, por
solo Kami-sama sabia, o abrazarla e intentar consolarla, no tenia idea de que
hacer... Al final me decid� por abrazarla, y por primera vez, pude tocarla sin
ninguna rudeza de por medio, por fin pude sentir el aroma a lirios que desprend�a
su sedoso cabello, pude tocarlo... Y me di cuenta que era muy similar al de mi
madre
Cuando se calm� un poco, nos dirigimos a la sala, que ya no se sent�a tan vac�a,
esperaba que ella me contara, pero no lo hizo
-Hinata... �Que fue lo que sucedi�?- pregunte sonando mas preocupado de lo que
esperaba
-��No fue nada!? �Tu no te viste! �Estabas en la parte mas escondida del parque!
�Llorando! ��Tienes idea de lo preocupado que estaba!?- grit� enojado, me di cuenta
luego de mis propias palabras
-�No necesito mas gritos! �No hay necesidad de eso! No... quiero- reaccion� ella
inmediatamente
-Vaya, hasta la calmada Hyuga puede molestarse- dije con una sonrisa burlona en mi
rostro
-Ya volvimos a los tartamudeos �No lo hab�as superado ya?- dije cansado
-Hoy... mi padre estaba en su despacho- empez� contando -Me llam�, supuse que era
para los rega�os diarios- se detuvo por un momento "�Rega�os diarios?" -Pero no fue
as�... �l, �l hab�a bebido sake desde la noche anterior- su voz se fue apagando mas
y mas -El me mand� a llamar... pero ademas de reclamarme el haber perdido el amor
de su vida por mi culpa... dijo que me castigar�a- las lagrimas se acumulaban de
nuevo en sus ojos -El se acer� a mi, intent� ser buena hija y quedarme a esperar su
veredicto, pero tenia miedo, quer�a huir, quer�a correr lejos de ese despacho... mi
padre me bajo la bragueta de la chaqueta... �l empez� a tocarme- dijo mientras las
lagrimas bajaban por sus mejillas, yo cerr� mis pu�os por la ira -Me intent� subir
la blusa, pero reaccion� a tiempo, lo golpee y sal� de all� lo mas r�pido que
pude...- dijo sollozando
-Shino, qu�date aqu� con Hina-chan- me molest� la forma en que la llam� -Uchiha, tu
ven conmigo- dijo el Inuzuka mientras sal�a de mi casa... y contra todo pronostico,
lo segu�
Cuando entre de nuevo, Kiba y Shino se iban, me dejaban a solas con ella, me
estaban dando espacio
-Sasuke-kun yo... no lo se, no puedo dejar las obligaciones del clan y...- fue
entonces cuando la bes�, qued� totalmente paralizada, no me correspondi�, pero
tampoco se aparto
-Por favor, vive conmigo, no puedo dejar que lo que sucedi� hoy se repita, por
favor...- quien dir�a que Uchiha Sasuke le estar�a suplicando a una chica
El d�a en que Sasuke me pidi� vivir con el, estaba realmente sorprendida, realmente
no sabia que pensar, unas horas antes mi padre hab�a intentado abusar de mi, y
despu�s, el chico mas codiciado de Konoha, me estaba pidiendo vivir con �l... para
protegerme... de eso me auto-convenc�
-Hanabi-chan, �Tu realmente... quieres ser la l�der del clan?- dije mir�ndola a los
ojos
-Sasuke-kun... solo hay una manera de dejar mi clan...- murmur� mientra cocinaba,
�l se ba�aba, as� que solo estaba practicando -La �nica manera es... cas�ndome con
alguien de otro clan- dije con una sonrisa tonta en mi rostro
-Cas�monos entonces- escuche una voz detr�s de mi, sorprendida voltee a verlo
-Sasuke-kun...- murmure
-Entonces te ayudare a eso- dijo, luego cerro la distancia entre ambos y me bes�
Nos casamos... y aunque al principio hab�a sido un poco dif�cil, afrontar el ser
expulsada del clan, para mi fue lo mejor, ya no corr�a peligro, ahora estaba
segura, ahora no habr�a nada que me diera miedo, o eso cre�a, por que, ahora, me
daban miedo mis sentimientos
-Te encontr�- dijo divertido aquel hombre... Uchiha Sasuke -�Por que huyes?- dijo
tom�ndome por la cintura
-�Podr�a saber que es?- dijo a modo de susurro en mi o�do, haciendo que me
sonrojara
-Te lo dijeron, te lo dije... Sasuke- dije acerc�ndome un poco, lo mir� a los ojos
y pude notar un destello de ansiedad, lo bes�
-Te amo- dijo �l mir�ndome a los ojos, me sonroj� y trat� de evitar su mirada
Ahora sabia porqu� hu�a, porque no quer�a enfrentar la realidad de mi vida, hu�a de
mi familia, por eso me encerr� en esa capa de timidez y tartamudeo, hu�a de mis
propios sentimientos, porque en el momento en que me di cuenta de lo que sent�a,
descubr� que ese miedo que tenia al principio de conocer a Uchiha Sasuke, no era
miedo de �l... si no del cambio que podr�a tener en mi... Ahora todo estaba
claro... yo realmente lo quer�a... ya no hab�a raz�n por la que huir
Ahora ya no hab�a raz�n para huir, por que ya no debo tener miedo del futuro, por
que ambos lo construiremos, porque gracias a ti... fui liberada, liberada de todo
lo que me ataba a mi mascara... por que todos mis miedos se disiparon cuando me
dijiste por primera vez -Te quiero-
Su cabello se bat�a delicadamente con el viento, mientras mov�a sus pies sentada
con impaciencia en el banco del parque, esperando a su hermana; y el miedo por el
supuesto fin del mundo segu�a haciendo mella en su cabeza.
�Qu� tal si lo del fin del mundo es cierto y nunca le puedo decir mis sentimientos
a Sasuke?
Recordaba lo esc�ptico que se mostraba el chico con esas cosas, pero la verdad es
que ella estaba algo asustada. Le faltaba tanto por vivir... A todos la verdad... Y
no poder... Estar con Sasuke...
Es una tristeza.
�Desde hace cuanto me siento enamorada? Es dif�cil decir. Aunque sabe que tuvo que
ver con la fiesta de Naruto. Quiz�s no debi� eviscerarse emocionalmente... Y la
Hyuga agradece firmemente el hecho de que siempre se sonroje, y as� nadie note lo
suyo con Sasuke... Nadie distra�do al menos...
...
Se levanta con algo de pereza del banco... Tal parece que su hermana la dejo
plantada otra vez. Es lo usual, se dice, Hanabi suele ser muy despistada.
Decide dar una vuelta por el parque... Total no tiene otro lugar importante al que
ir... Y de repente observa que hay dos personas sentadas en un banco a unos 10
metros de ella. Es un hombre y una mujer, ya de edad avanzada, tomados suavemente
de la mano; vi�ndose con ojos brillantes, como si fueran quincea�eros enamorados...
...
Ahora el problema era... �C�mo confesarme una chico al que me tomo seis meses poder
decirle "hola"? Y eso que en ese entonces no estaba enamorada de e�l, pero parec�a
alguien tan... dif�cil...
As� que decidi� hacer lo que hab�a visto en muchas pel�culas... Una carta. Era
sencillo, era rom�ntico, y si la respuesta era no, Sasuke tendr�a tiempo de pensar
en una respuesta que no le hiriera tanto. El Uchiha era considerado con sus
amigos... Aunque a veces sol�a explotar... Y si no le gusto para nada y dejamos de
vernos para siempre...
Nunca hab�a hecho una carta antes, y menos de amor, siendo que era la primera vez
que se enamoraba.Tan fuerte...
Querido Sasuke:
Te adoro... Quisiera estar siempre contigo... Besarte, abrazarte... Poder ser parte
de ti, y ser tuya completamente...
Si he de serte sincera...
Esto es m�s un ataque de adrenalina, que una decisi�n consciente... Cuando recibas
esta carta, cr�eme que no estar� cerca.
Es curioso... Has de pensar que no soy la misma Hinata Hyuga a la que siempre oyes
hablar. La cosa es que es cierto lo que dicen, es m�s f�cil expresar sentimientos
de forma escrita.
Te amo... Tanto, que hasta da pena decirte. Da verg�enza escribirlo, y quiz�s por
eso es que me estoy yendo por las ramas.
M�s dif�cil es, estar cerca de ti cada d�a. Y que toda mi familia piense que estoy
sufriendo de anemia, porque cada d�a me desmayo m�s seguido. Las consecuencias de
pensar a cada rato en ti.
Y si lo del fin del mundo es cierto, espero que hayas recibido esta carta, y que
por favor, no me odies si no compartes tus sentimientos.
Hinata Hyuga.
Y dudando intensamente del final, decidi� que esta era la que iba a quedar. Su
hermana ten�a raz�n, era m�s atrevida escribiendo. Quiz�s porque evita la
confrontaci�n con las personas y no ten�a que ver las expresiones de disgusto si no
les parece lo que dice. Y hablando de la reina de Roma...
La mayor trato firmemente de agarrar la hoja, pero Hanabi fue m�s h�bil, y a Hinata
no le quedo m�s remedio que aceptar la cr�tica que ven�a.
Pero eso no fue lo que paso. Hanabi sonri� dulcemente mientras iba leyendo la
carta, aunque al final pregunta algo sarc�stica- �En serio crees en esa porquer�a
del fin del mundo?- Con una mueca de diversi�n...
Hanabi la mir� con cuidado, y se sent� en un silla del cuarto de la otra chica.
-Mis disculpas por no haber ido al parque contigo. Me encontr� con Kiba, y ya sabes
como es �l-Dijo con un sonrojo- A la pr�xima iremos de compras, seguro-Dijo ya en
la puerta.
...
Sacudi� fuertemente la cabeza, y decidi� visitar a Sasuke. Iba a ir, le iba a dar
una breve visita, le iba a dejar la carta en la mesa de entrada, y el la leer�a
ma�ana. 21 de Diciembre. Hasta el nombre le daba escalofr�os.
Si, todo va a salir muy bien. Y luego dio un largo suspir�, y toco suavemente la
puerta de Sasuke.
...
Fue...lindo. Fue una linda velada. Hablaron mucho, y la Hyuga volvi� a recordar
porque quer�a tanto al moreno. Era, fr�o. En un principio... Pero con los m�s
cercanos era tan... Gentil... Atento.
Dejo la carta en la mesa, con cuidado, sin que el se diera cuenta. Y cuando ella
estaba lista para salir... El le dijo que se reunieran pasado ma�ana. El 22.
Bueno, quiz�s ser�a lo mejor. Culminar�a con todo esto de una buena vez. As� que,
sonrojada hasta las orejas, y con una risa nerviosa; la Hyuga se fue de esa casa,
dejando a un Sasuke Uchiha muy confundido.
Si, todo se solucionar�a. Sasuke le dir�a que si... El me trata bien, creo que me
quiere, quiz�s me diga que si... Si Hinata, se optimista, te dir� que s�... Porque
me dir� que s�... �Verdad? Si tan solo no me hubiera comido todos los chocolates
antes de salir de mi casa por los nervios...
...
22 de Diciembre. Faltan dos d�as para Navidad. A algunos se les quito un peso de
encima. A otros siempre les di� igual. La mayor�a, a pesar de todo, sigue con sus
compras decembrinas, y con las misma preocupaciones de las �pocas. El pavo, la cena
Navide�a, la de fin de a�o, los regalos para el 24, la ni�a quiere estrenar un
conjunto en a�o nuevo, no se consiguen los ingredientes para la cena, Santa Claus
va a venir fallo este a�o... En fin... Preocupaciones normales para esta fecha.
Excepto para una joven ojos perlados, que no sab�an donde meterse en este momento.
Y es que, por un momento deseo que todo fuera cierto para no tener que confrontarse
con el Uchiha, sea cual sea su respuesta.
...
-Hinata �Como est�s? Pasa- Fue el escueto saludo del chico de ojos negros. Hinata
lo mir� con curiosidad, y paso con lentitud a la casa.
Ya en la sala, tomando caf�, el chico le dijo-Viste que lo del fin del mundo era
mentira, yo te lo dije, es cosa de incredulos...-
-Si Sasuke, te-e-en�as ra-a-az�n- Acord� algo molesta. Luego pregunt� con algo de
temor- Y-y �No-o ha-as lei-ido algo inte-eresante?-.
-Pues no... �Qu� raro! Se me ha olvidado por completo leer mi correo. Y ya lleva
dos d�as as�. No te importa que lo haga mientras estas aqu� �verdad?-Dijo
calmadamente. La chica asinti� levemente y vio como se dirig�a a la mesa que ten�a
varias cartas.
La mayor�a eran cuentas, pod�a ver. Camino al lado de Sasuke con lentitud, y se
paro al lado de la mesa.
Iba a agarrar las cartas cuando la hyuga las tomo todas y dijo-�Sa-a-a-bes que-e-e?
Yo-o te ayu-u-udare. Cuentas, cuentas-. Dijo pas�ndoselas al azabache r�pidamente,
mientras este estaba confundido.
-No parece una cuenta. �Qu� te pasa? Has estado muy extra�a �ltimamente... �Me
puedes devolver la carta por favor?-Pregunto con algo de severidad.
Sasuke resopl� y pens� vagamente que no correteaba a nadie desde primaria cuando
Naruto le robaba el jugo.
Despu�s de mucho correteo, que incluyo gran parte del edificio, Sasuke decidi�
bajar por el ascensor mientras ella corr�a por las escaleras, que en el agite no
record�; as� que el chico la esperaba en la puerta.
Hinata palideci� al verlo, y trato de salir corriendo otra vez, pero el la agarr� y
logro quitarle la carta.
Y Sasuke la ley�. Una vez. Y luego otra vez. La ley� dos veces m�s. Y cuando iba
por la s�ptima rele�da, y la chica empezaba a impacientarse, subi� la vista, se le
acerco cuidadosamente a la chica y le pregunto...
-�En serio cre�as en esa porquer�a del fin del mundo?- Y justo cuando la frase
Porque todos dicen eso al leer mi carta se empez� a formar en su cabeza, quedo
evaporada en el aire, al sentir dos labios calientes pegados a los suyos...
Y, quien lo dir�a... Se salv� del fin del mundo, ir�a con su hermana de compras el
fin de semana, y se volvi� novia del chico que m�s anhelaba.
"Kill it!"
Among the other threats, that was the one she heard the most. Her head was spinning
out of control, and she just couldn't get as hold of reality.
She hurried through the village streets, trying her best to dodge the objects that
were being thrown at her by the agressive towns folk. Pots, Pans, Shoes, Spoons,
Rocks, Toy Dolls..
" Look! Look at those eyes! They're the eyes of the devil!"
" I warned you all! She is a demon! Quickly, kill her before she slaughters
everyone!"
She rounded the street corner, stumbing to the left as a pot came in contact with
her hip. She allowed a quick gasp to escape her before she set off again, going as
fast as her aching legs would allow. Through the chaos, she could hear multiple
foot steps rumbling behind her. She didn't have to look back to know that a few of
the villagers had decided to chase after her. Still, she kept going. Through the
village square, past the entrance gates.
Suddenly, she came to a stop, taking the chance to catch her breath. It only took
her a second to realize that she was no longer standing on the familar rocky gravel
of her village streets, but the dirty looking sand that was located only on the
outskirts of her village. She hadn't realized she'd ran such a distance.
She glanced behind her, finding no trace of the hostile people she'd known her
entire life. For a brief moment, she felt safe. That is, until she realized that
she was in the middle of nowhere. It was extremely dark out, but she could make out
some tall grass ahead of her.
" There she is! Don't let her escape!" came a gruff voice. There were a bunch of
agreeing yells and shouts that followed.
Their footsteps got closer, and she silently cursed the group of people and their
restless urge to kill her.
She quickly looked back and took note of the torches that they carried. An idea
came to mind, and she hurried ahead, ducking into the tall, thick grass. If the
villagers attempted to follow her into the vegetation, they would only succedd in
setting fire to the grass and trapping both her and themselves.
She fought back a smile as the villagers began to retreat. However, her victory was
short lived. One of the villagers threw their torch into grass, setting it ablaze.
She stared in horror as the whole setting caught fire, forming a ring around her.
The flames licked at her pale, dirty skin, and beads of sweat formed on her
forehead.
~XoXo~
Hinata inhaled and exhaled deeply. Beads of sweat formed on her forehead. She ran
her tongue over her dry bottom lip, and she lost control of her now shaking hands.
This was her chance. Everything had come down to this. If she didn't act
immediately, all of her hard work would be in vain.
She opened and closed her palms, noticing the new moisture that had built in them.
" Hurry up and go!" groaned her friend, Ayame. She gave the shy girl a shove from
behind, sending her flying towards her target.
Hinata's face connected with a hard surface, causing her to stumble back and fall
flat on her bottom. As she nursed her injured rear, multiple eyes fell on her. It
was only after she heard the clear of a throat did she look up. Her face turned a
beat red as she realized that her crush and his group of friends were staring at
her, some trying not to laugh. She hung her head down shamefully , in an attempt to
try and settle the embarrassment that was nursing inside of her.
Hinata quickly looked up, head coming into contact with something at full force .
There was a loud groan, followed by a howl. Hinata brought a hand up to rub he
momentarily injured head, and locked up to find her one and only crush standing
with his hand over his nose, his eyes shut tight. His friends were howling with
laughter, holding their stomachs in an attempt to stop the pain.
She hastily got to her feet and rushed over to him, dying a little inside when he
flinched at her touch. He opened his eyes, which were now watery, and stepped back.
Red fluid dripped from his face and to the once clean floors.
" Yuki! I'm so sorry. Are you okay?" she asked in distressed voice. She mentally
slapped herself for asking a stupid question. Of course he wasn't alright. His nose
was bleeding!
" Yea," he lied, " Just a scratch. I think I'm going to head to the nurse.."
Without sparring her another glance, he turned and headed towards the direction of
the medic's office, his friends following behind him with cruel jokes and teasing.
Hinata waited until they were out of hearing range before she turned to her friend,
who was on the floor, having a fit in the corner. Hinata scowled at the red haired
girl, rushing over to give her a slightly playful kick in the side. The girl
pretended to be in pain from the attack, going so far as to yell.
After a few torturing minutes, Ayame calmed herself down and stood, brushing away
any filth that may have gotten on her. Hinata waited until she had her friend's
full attention before releasing all the stress that had built inside of her in the
last ten minutes.
" Did you see that? I broke his nose! He'll never talk to me again. He flinched
when I touched him. Flinched!" the dark haired girl rambled.
" Well, you did nail him in the face with that thick skull of yours. I'm surprised
a broken nose is all he got." Ayame joked, earning a disgusted glare from her
friend. The brunette chuckled and draped an arm over her friend's shoulder. "
Relax. He'll get over it, and then you can ask him to be your date for the ball
tomorrow night. You guys will dance together, fall in love, get married, and grow
old together."
Hinata sighed out loud. Her birthday was tomorrow, and she would be turning
sixteen. Her father had decided to throw her a party - which, she had begged him
not to do- and made sure it was big. He printed out flyers and made advertisements,
making sure to invite some of the most important people in Japan. To eliminate the
chances of any suspicious strangers showing up, he had those attending RSVP his
secretary. In addition, each attender would be required to bring a guest. She was
pretty sure that there would be more than seven hundred people attending.
Just one of the perks and downsides of being the eldest daughter of Japan's most
wealthiest CEO.
"Yea, yea. I doubt i'll even get to see him. I'm going to be stuck trying to amuse
all of the guests.
Ayame snorted, tightening her grip on her friend. " Don't worry, I got your back.
Now, let's go cut some frogs open!"
Hinata rolled her eyes as her friend lead her towards the biology wing.
~XoXo~
Hinata leaned back in her seat, allowing a sigh to escape from between her parted
lips. She and Ayame had been getting fitted for their dresses, and the seamstress
hadn't been too kind to them. The elderly woman constantly barked orders at the two
girls, threatening to poke them with the pins if they weren't still. At some point,
she actually did end up sticking Ayame, although it may have just been because of
her smart mouth.
" I think i'm going to need stitches." Ayame whined in an over exaggerated way. She
lay her head on the marble table, carefully sliding her drink forward.
" She poked you once. I'm pretty sure you don't even need a band aid. " Hinata
commented, taking a sip from her own smoothie.
They had decided to go to the mall to do a bit of shopping for the ball. The theme
was masquerade, and since they already knew what color their dresses would be, they
decided to buy shoes, masks, and accessories to match.
"Can you believe her, though? All I did was compliment her mustache."
Hinata giggled a little. " Hope she doesn't screw up your dress because of that
remark."
Ayame's face filled with worry and regret as she realized that the fate of her
dress depended on the grumpy old woman. If she wanted to, the elder could have her
going to the ball with a rip on her rear and a torn strap.
" Anyway, lets get going." the dark haired girl said, wanting to change the subject
entirely.
The two dumped their half empty drinks and headed off to one of the jewelry stores.
Once inside, Ayame quickly began to "Ooh" and "Aah". Unlike Hinata, her father
wasn't some high and mighty CEO. In fact, he was the exact opposite. He was the
manager at a local grocery store, and her mom stayed home to keep an eye on her two
youngest kids while she prepared the home for her husbands arrival. Like her
father, Ayame had a way of making things into a joke, no matter how serious. She
had been friends with Hinata since fourth grade, and the two were like sisters;
Inseparable.
Unlike all the other friends she'd had, Ayame hadn't cared for the money. She
wasn't constantly throwing empty compliments and following her around in hopes of a
quick buck. When they had first met, she hadn't greeted her the way everyone else
did. There was no "Hello" or "You must be the daughter of Hiashi Hyuga". Instead,
there was just a very curious, " Your eyes look funny. Are you blind?"
It had been a question that she had been asked frequently in her life. Unlike her
clan, her eyes were not brown, but a dull white. Everyone in her family, except her
mother, had been outraged. The great Hiashi would not have his first daughter
looking like some oddball. He tried everything to fix her, even going so far as to
ask for surgery. However, her mother wouldn't allow it. She thought her daughter's
eyes to be beautiful and unique. Even when Hinata would come home crying because of
a few kids who made fun of her eyes, her mother would just look into her breath
taking orbs and tell her that everything would be alright, because she was special.
As she grew older, her title caught up to her. People began breaking their backs
just to talk to her, which had always made her wonder if they truly liked her for
her, or just her status.
The two girls went to at least five different stores, spending exactly thirty
minutes in each before deciding that they had bought enough and that it was time to
head home for the day. They walked side by side, each of their hands full with
bags. They headed towards the back entrance, where the parking lot was located.
" So, are you exited?" Ayame asked, breaking the concentrated silence. Hinata over
to her friend, who sported a cheerful grin.
" Exactly," Hinata countered, " Everyone is coming to see me, including Yuki. If I
so much as mispronounce a word , everyone will laugh and make fun of me."
Ayame sighed and stood still, causing Hinata to stop also. She set down her bags
and walked up to her dark haired friend, giving her a tight but comforting hug.
" Come on! Don't be so negative. You'll look beautiful, feel confident, and have a
great time. Besides, if you crack under the pressure, i'll be there to hold your
hair back while you puke on the crowd."
Hinata's breath caught in her throat, and she wanted nothing more than to break the
embrace. She felt uncomfortable, not because of her friend's remark, but because of
what she was seeing. Standing by the wall a few feet away, was a bunch of
teenagers. They were laughing and smiling, seeming to be having the most exciting
time of their life.
Then there was the one who kept a straight face. He had very pale skin that
reminded Hinata of a vampire straight out a horror movie. He had raven colored hair
that was spiked back, minus the hair that framed his delicate face. His onyx eyes
were cast upward, and he didn't seem to be paying attention to the blonde who was
patting his shoulder in an attempt to calm herself from laughing so hard. No, his
attention was elsewhere; her.
Suddenly, he pushed himself off the wall, causing all his friends to stop and cast
their eyes on him in a curious gesture. He strode forward, hands in his pockets,
eyes still concentrated on clear orbs as he headed straight toward her.