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El Cliché Del Elevador

El protagonista lucha con sus sentimientos de celos y frustración al ver a Kyoko, su amiga de la infancia, convertirse en una mujer atractiva y deseada por otros hombres, especialmente Tsuruga Ren. A pesar de su deseo de protegerla y mantener su imagen, se siente impotente ante su creciente conexión con otros y su propia incapacidad para expresar sus sentimientos. La narrativa explora la complejidad del amor y la amistad, mientras el protagonista reflexiona sobre su relación con Kyoko y su lucha interna con sus emociones.

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El Cliché Del Elevador

El protagonista lucha con sus sentimientos de celos y frustración al ver a Kyoko, su amiga de la infancia, convertirse en una mujer atractiva y deseada por otros hombres, especialmente Tsuruga Ren. A pesar de su deseo de protegerla y mantener su imagen, se siente impotente ante su creciente conexión con otros y su propia incapacidad para expresar sus sentimientos. La narrativa explora la complejidad del amor y la amistad, mientras el protagonista reflexiona sobre su relación con Kyoko y su lucha interna con sus emociones.

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No es malo, es Est�pido�

Le daban ganas de� de algo est�pido sin duda. Como era posible� era inadmisible,
era, era� si tan solo pudiera volver atr�s. Al d�a donde todo cambio�

(D�a, fecha y lugar que todos conocemos):

En ese momento estaba molesto, odiaba ser "demasiado" joven para que las mujeres de
Jap�n lo eligieran como el hombre que deseaban abrasar. Y lo de menos era que el
idiota de Tsuruga Ren se llevara el primer puesto, sino los otros cinco idiotas a
los que ten�a que alcanzar antes. Una cosa es quedar en segundo o tercero y otra
ser el s�ptimo� s�ptimo, hab�a sido un golpe muy fuerte a su orgullo. Le hab�a dado
vueltas al asunto mucho tiempo, quer�a derrotar a ese tipo, era su meta. Si bien
como actor Tsuruga-san nada ten�a que ver con el, era considerado el Sex-simbol del
momento y eso le obligaba a luchar en su contra.

Se hab�a resignado apenas, pero escuchar el est�pido mensaje de Kyoko: "Incluso


aunque otras chicas no lo entiendan, yo lo se�" solo lo llevo a un sentimiento de
impotencia mayor, quer�a animarlo, era obvio, pero de nada serv�an ahora sus
palabras, lo que necesitaba eran m�s fan�ticas, no a ella, su incondicional. "�eso
supone alguna diferencia? rid�culo" solo quer�a quejarse, pero Shoko lo hab�a
tentado:

Dejar a Kyoko, claro que pod�a, bueno en realidad no. Pero no pod�a decir eso
frente a otros. Ten�a una imagen que proteger, una imagen que el mismo hab�a
construido, desde que se convirti� en solista, de alguien tan cool que pod�a hacer
perder a una mujer la cabeza y la dignidad por �l. Y as� hab�a pintado a su mejor
amiga frente a su agente, la de una est�pida que trabajaba d�a y noche solo por
hacerle feliz, desde siempre, alguien tan tonta, poco atractiva y aburrida que
hab�a preferido escapar en casa y tra�rsela de sirvienta antes que casarse con
ella. En verdad no necesitaba que siguiera trabajando como una esclava, solo que,
as� se manten�a entretenida. Sab�a que Kyoko jam�s se quedaba quieta y en alg�n
momento se dar�a cuenta que estaba desperdiciando su vida. �Pedirle que regresara a
casa? Era una opci�n, se negar�a al principio, pero pod�a convencerla con volver a
la escuela y ser una profesionista�.

Ya estaba maquinado la manera de dec�rselo, mientras coqueteaba a Shoko cuando todo


se fue al traste, lo admit�a era un idiota.

Aun as� ten�a que seguir con sus actitud de chico importante, no pod�a dejar que
todo se callera solo porque a la ni�a le dio por ir a escuchar: "No llores es
molesto" -por favor no me metas en estos problemas- era lo que intentaba decir, ya
se sent�a suficientemente mal como para verla llorar.

Pero todo hab�a terminado abruptamente, se la llevaron como una friki loca. No la
hab�a visto durante meses, tampoco se atrevi� a volver al apartamento por orgullo,
al principio estaba preocupado que de hiciera alguna estupidez, pero no busco. En
ocasiones cre�a que estaba detr�s de �l observ�ndolo, que era una fan�tica en la
calle o una persona del Staff de alg�n programa que intentaba complic�ndole la
vida, "era simple paranoia" se dijo a si mismo, habr�a de estar en alg�n lugar
odi�ndolo y llorando, pero eso ya no era su problema.

Despu�s volvi�, fue a tormentario, al principio lo sospecho sin fundamentos, y con


su abrupto cambio no la reconoci�. Pero si hab�a algo que entend�a bien era a esa
chica y logro desenmasc�rala y burlase de ella, hasta que lo dejo como est�pido,
primero, con sus impecable semblante de �ngel y despu�s cuando de la nada se
desmorono en llanto en la escena.
Desde entonces hab�a tenido encuentros mas bajos, que altos, primero le abofeteo
debido a que le hab�a cantado algunas verdades en su cara, luego mientras se hund�a
gracias al est�pido de la banda de perros, ella le reprendi� y lo levanto del hoyo,
claro a cambio la tuvo que defender del est�pido de Reno.

Y todo parec�a ir bien hasta que Tsuruga Ren entro a escena, dejando en claro que
pretend�a a Kyoko m�s que como una protegida. Dando paso a una bola de
tergiversaciones se hab�a venido entre Kyoko y �l, con Tsuruga-teme y Reno-inu de
por medio, sobre todo en San Valentine.

Pero nada, absolutamente nada, ni siquiera cuando se imaginaba a esos dos como una
melosa pareja de reci�n casados comiendo Bento, era comparable con lo que le
provocaban esas imagenes.

_he estado luchando para que Sho no se enterara_

_lo siento, pero l�gico que se iba a enterar fue la comidilla durante d�as_ intento
menguar la directora.

Las im�genes eran de entrevista por la fiesta del final de Dark Moon. Al principio
se pregunto si no era sierto, si era una clase de sue�o por que ese elegante
vertido azul,y extensiones que le llegaban a la cinturale daban una apariencia que
la hac�an ver mayor de lo que era� bueno no en el mal sentido, sino que parec�a m�s
madura y m�s linda de lo que se llego a ver como Mio o en el propio v�deo
promocional. Estaba tan molesto que ni siquiera termino de ver.

_Me las pagaras Kyoko Mogami por que no pudiste simplemente bastarte con el
est�pido mensaje, en lugar de perseguirme hasta la estaci�n ese d�a._

�Es est�pido tener celos?

Algo dentro de �l hab�a hecho clic, tal vez fuera por el est�pido color rosa en
cierta oraci�n del mensaje de texto, lo que le hab�a llevado a un estado tal que
nadie podr�a reconocerle. No, no era eso, era el simple hecho que Kyoko se
permitiera ser tan amigable con otro sujeto, cuando ni siquiera pod�a dejar de
hablarle formalmente a �l.

-no puedes llamarme simplemente por mi nombre, debes decirme Kyoko_chan- le hab�a
explicado como una madre hace mucho, cuando eran ni�os. Tal vez para ella era una
com�n formula de etiqueta y car�cter japon�s, pero para �l hab�a significado una
barrera entre ambos. Una barrera que se hab�a hecho m�s y m�s grande� al punto que
hoy sent�a la impetuosa necesidad de sacudir a la joven.

�Por que pod�a ser tan amigable con todo mundo, excepto a �l?. Era por su infantil
idea de tratarlo como sempai, o aun le resent�a por ser tan duro con ella cuando se
"conocieron". Fuera lo que fuera, se sent�a herido y pod�a ser peligros ahora que
dejaba m�s libertad a Koun, era como un animal herido. Intento respirar y tomarse
un tiempo para componer su t�pica cara de "todo est� bien", pero le estaba llevando
mucho esfuerzo.

Su amor por Kyoko, siempre hab�a sido problem�tico:

Cuando eran ni�os se hab�a cegado en la idea de era una ni�a a quien respetaba, ya
que era m�s joven pero pod�a ser contante, madura, con un car�cter en�rgico, aunque
tambi�n era muy dulce, t�mida. "ella formo la imagen que tengo de c�mo es una chica
japonesa", o m�s bien ella fue y es mi imagen de mujer: "una chica dulce, pero con
un fuerte car�cter" era la contestaci�n que siempre daba a la t�pica pregunta de
"�C�mo es tu mujer ideal?", y siempre lo contesto pensando en Kyoko, ciertamente
conoc�a a muchas chicas dulces de buen car�cter, pero Kyoko era el punto de
referencia de todo, desde que se hab�an conocido a orillas del ri�.

Era muy cursi decirlo, pero ya le hab�a querido desde entonces, pero ahora todo ese
cari�o era un tormento. Kyoko se hab�a transformado en lo que hab�a esperado, una
mujer hermosa, tenaz, responsable y valiente; pero tenia un factor estaba mal
colocado, Sho Fuwa. Kyoko parec�a incapaz de considerar al amor, es mas se hab�a
convertida en una ferviente fan�tica del "Abajo el amor" por culpa de su relaci�n
fallida con ese sujeto, aunque esto ten�a sus ventajas, ya hombres como Murasame y
Kajima jam�s lograr�an sus objetivos amorosos.

Por eso se hab�a hecho a la idea de que no importaba si ella no llegara a amarle,
es m�s, prefer�a que no volviera a amar jam�s a nadie. Pero quedar rezagado al
papel de mentor, mientras los dem�s pod�an convertirse en sus compa�eros, sus
amigos, tampoco pod�a soportarlo. Ella deb�a verlo solo a el. Pero no podia
decirlo, porque en el papel del buen ni�o e hijo obediente de Koun se habia tragado
que la ni�a simpre le hablara del pr�ncipe encantado que era "Shou_chan", y ahora
como el actor, hombre perfecto y profesional, jam�s exigir�a nada. pero no Kyoko no
lo dejaba f�cil, ella se hab�a atrevido a perforar su defensas.

Lo primero al regresar al hotel seria que ella diera un respingo�- �fue divertido?-
ella dar�a un paso atr�s buscando alejarse de �l. "detente, detente, si la asustas,
jam�s volver� a confiar en ti, jam�s volver� a hablarte". Pero ya seria tarde, ella
estar�a aterrada y empezar�a a llorar, el da�o estar�a hecho, hab�a tomado un
camino de no retorno, solo quedaba decirle que ya no la necesitaba, y se sinti� de
pronto solo: sab�a que ella no hab�a pegado el ojo la noche que le hab�a abrasado y
dormido a su lado, ciertamente fue extra�o m�s que abrazar una persona parec�a que
abrazaba una piedra.

"El amor es una batalla a muerte, triunfas o caes" sol�a decirle su padre. Hab�a
tenido a Kyoko en sus brazos, pod�a considerarse una victoria, pero solo gano m�s
desesperaci�n.

No es est�pido por un beso

Mimori hab�a llegado bastante triste a la escuela, en su mente solo ten�a una idea�
"que no venga, que no venga", rogaba con todo su ser, pero como una clase de broma
all� esta ella. La insufrible Kyoko Mogami.

�Que tenia?: su estatura promedio no la hac�a una chica Linda y tierna, ni


atractiva como las actrices altas. No tenia curvas insinuantes, y no era realmente
muy guapa con ese cabello decolorado y ese gesto de busca pleitos. Era lista, si,
pero demasiado loca, pod�a ser incre�blemente amable y respetuosa con los
profesores, pero esquiva con los compa�eros y violenta con Shou_chan.

�Qu� demonios ve�a Shou en semejante mujer aburrida?� puede que todo el mundo la
alabe por ser una prometedora pr�xima actriz, pero Mimori no dejaba de verla como
una gansa. "Tal vez la ve como su hermana peque�a, ya sabes que com�nmente los
amigos de la infancia se terminan apreciando como verdaderos hermanos" le contesto
una compa�era modelo, cuando le pregunto su opini�n sobre "un chico que dice que no
se interesa por su antigua amiga de la infancia, pero la busca".

En el descanso, Mimori tomo su celular, deb�a hacerlo, deb�a decirle a Shou que
Mogami estaba en la escuela y lograr que se vieran� no es que quisiera que se
encontraran pero Shou se lo hab�a pedido y le hab�a prometido besarle-
Ella quer�a ese beso, desde que conoc�a a Shou hab�a imaginado que ser�a su primer
y magnifico beso de amante, que importaba que fuera bajo semejante situaci�n (un
beso de pago por un trabajo que no quer�a hacer, porque significaba ac�rcalos mas).

...

Mimori se fue de la escuela con un gran dolor en el coraz�n, no porque aun no


recib�a su recompensa y tampoco por que hab�a dejado a esos dos solos, sino por esa
odiosa cara que puso la pelinaranja, trat�ndola con lastima, como si fuera una
clase de est�pida que se hab�a vendido por un beso.

Si hab�a hecho lo que Shou le pidi�, y si lo hizo para que la besara, pero eso no
la hac�a una idiota, o eso quer�a creer.

Creo que hice algo est�pido

Coloco una cara de total reproche y un poco petulante. Pero por dentro estaba
saltando como una Otaku que lee como los protagonistas se besan por primera vez.

Estaba feliz que su plan fuera teniendo resultados. Kyoko se hab�a salido
totalmente del personaje, lo noto. Era mirada baja llena de preocupaci�n, no era el
rosto que su papel establec�a. Era la perfecta mirada pera un escena donde se busca
esconder la obscuridad de un coraz�n, y aunque Setsuka pude ser muy obscura, es m�s
bien del tipo sarc�stico y despreocupado, que dir�a algo punzante y descort�s a la
chica que le echa los perros a su hermano. Pero hay esta Mogami-kun con una mirada
abatida. Y su gesto de sorpresa y sonrojo al verse atrapada en los brazos del otro.
Estuvieron a punto de sacarle brincos de alegr�a. Lo hab�a conseguido, Kyoko Mogami
la integrante numero uno de Love Me al fin ten�a una grieta es el caparaz�n de "EL
AMOR ES UN ASCO", que hab�a puesto en su coraz�n.

De hecho en m�s de una ocasi�n se sinti� en pesadumbre d que Kyoko fuera tan
desde�osa con el amor. Bueno no con todo el tipo de amor, ella era capaz de amar su
trabajo y se notaba en sus personajes, y tambi�n pod�a amar a sus compa�eros de
reparto y amigos. Lo que hab�a notado durante la fiesta de navidad. Pero le
faltaba.

Ella es una joven dulce, agradecida, trabajadora y muy alegre, Con un gran don para
la actuaci�n, ya que tiene un buen sentido de imaginaci�n e improvisaci�n, pero era
un muy novata as� que aun le faltaba algo de empat�a, pero sobretodo el dejar de
actuar bajo sus propias experiencias. Por eso cuando se trata del romance o la
familia est� perdida. Y era demasiado obvio, su total repulsi�n de mostrar afecto
familiar lo hab�a notado durante Dark moon,ya que aun cuando el personaje de Mio se
une a la protagonista, jam�s la trata como su prima o familiar, sino como una
aliada, y punto.

Adem�s su viejo amigo le conto que mientras interpretaba de Koun, en m�s de una
ocasi�n se sali� del papel ya que para ella era desconocida la sensaci�n de "hijo
amado y concedido". Y sobre el amor, que m�s muestra que su cara de total odio e
instinto asesino, cuando algo as� se insinuaba, como por ejemplo en su primera
audici�n.

De hecho ya llevaba un rato d�ndole vueltas y ten�a una importante sospecha, y es


que Kyoko hab�a estado enamorada y fue rechazada de una manera que la hizo un anti-
amor, algo com�n en las mujeres. Pero ahora con sus enamoramiento sobre Ren, podr�a
empesgar a aceptar otro tipo de personajes.

En es momento algo lo detuvo de sofre�r de manera amplia, y es que a la par noto


algo que le lleno de preocupaci�n: eran los gestos del otro personaje. Era muy
elemental que Ren dejar�a salir mucho a Koun para poder hacer este papel, es por
eso que hab�a mandado a Kyoko hacia �l; de esa manera el actor siempre se
recordar�a que era Tsuruga Ren.

Pero ante esta escena donde Cain Hell persigue a su hermana para abrasarla, que
estaba viendo delante, fue tan visible; ese no era Cain abrazando a Setsuka, ni Ren
abrazando a Mogami, ese era Koun abrazando a una chica.

Estaba pintado en toda su cara de ni�o, y en su mente vinieron todas las


entrevistas para programas de chismes y tabloides, que algunas exnovias de Koun,
hab�an hecho. Sin duda esas chicas buscaban la fama y debido a ello, se acercaban
al hijo del gran actor. Pero el hecho de que Koun aceptara sin m�s salir con todas
esas chicas le hab�a ganado el t�tulo de don Juan y mujeriego.

Fue cuando una verdad lo golpeo, estaba lanzando a Mogami-kun abrazos de alguien
aun m�s complicado. Ren sent�a que no ten�a permitido amar castig�ndose y
castigando a Koun, quien era igual incapaz de amar. Si algo sale m�s sobre este
amor, ambos se romper�n de una manera en que ni los dioses podr�n salvar.

Capitulo 1: Bendito destino ~ el punto de vista de Fuwa Sho.

De tantos lugares y edificios que existen en la gran ciudad de Tokyo, de todos los
hoteles que hay para elegir en la zona de Shibuya; �l ten�a que caer exactamente al
mismo sitio donde se encontraba su amiga de la infancia �si es que a�n pod�a
llamarla de ese modo�. Sab�a que la chica lo odiaba con todas sus fuerzas, como no
hacerlo despu�s de lo que le hizo; pero� �Planeaba observarlo de esa manera todo el
tiempo que estuvieran ah� metidos? �Estaban atrapados en un elevador! Como si fuera
su culpa lo que suced�a. Del total de desgracias que pudiesen ocurrirle a lo largo
de su vida, esta era sin duda la peor, y menos esperada.

�Ya basta, eso es incomodo �le dijo. No s�lo se refer�a a la mirada inquisidora de
su acompa�ante, sino tambi�n a la absurda situaci�n en la que se hallaba �Por
favor! �Atascado en un ascensor con Mogami Kyoko? �Era una broma de mal gusto?
Estas cosas s�lo pasan en esas pel�culas rom�nticas de segunda. Lamentablemente, no
estaba filmando ninguna pel�cula �ni que fuera ese idiota de Tsuruga Ren�, de
verdad todo esto le estaba sucediendo a �l �A �l! El gran cantante Fuwa Sho.

Le dio la espalda a la mujer del traje rid�culo. Le fastidiaba no poder hablar con
ella normalmente, sin insultos o ataques de ira. No es que quisiera volver a
congeniar con ella, ni mucho menos; pero le parec�a aburrido permanecer en ese
reducido espacio sin un tema de conversaci�n. Le echo un vistazo a su reloj por
quinta vez, ya llevaban 30 minutos ah� dentro, y nadie del hotel se preocupaba por
ellos �Maldita sea la hora en que decidi� hospedarse ah�! Encima de todo, ten�a una
entrevista en 45 minutos m�s, si llegaba tarde manchar�a su reputaci�n. Est�pida
suerte.

��Quiero salir de aqu�! �grit� ella. Pataleaba como ni�a peque�a en medio de un
berrinche, al menos ya hab�a desistido de asesinarlo con la mirada�. �Todo esto es
culpa tuya, Shoutaro! �acus� se�al�ndolo con el dedo �De que demonios hablaba? �l
ya estaba en el ascensor cuando ella entr� apresurada, y sin darse cuenta de que
estaba ah� parado. Jam�s planeo nada �No era un mani�tico como esa mujer
endemoniada!

��Baja la voz! Y no me llames as� �Ser�a el colmo si alguien se enterara de su


verdadero nombre, ya no quer�a m�s calamidades.

�Nadie nos escucha, vamos a morir aqu� dentro �No quiero acabar mi vida contigo en
este lugar!
�Idiota. Eso no va a pasar. �Claro que no, tarde o temprano alguien deb�a darse
cuenta de la falla del elevador. Era cuesti�n de esperar, pero �Por cu�nto tiempo?

�Siempre que estas presente algo malo pasa �Kyoko estaba exasperada�, Shoutaro
imbecil.

��Deja de llamarme de ese modo!

Ambos se observaron durante un largo par de minutos. El ambiente se sent�a tenso, y


parec�a que en cualquier momento se atacar�an. Eso de estar encerrados, no
resultar�a en nada bueno. Se sent� en el suelo, no ten�a m�s opci�n que ignorarla y
rezar por que alguien los rescatara; sab�a que si se enfrentaba a Kyoko saldr�a
herido, y todo por no poder golpear a una mujer. Momentos m�s tarde, la muchacha lo
imit� sent�ndose del lado contrario, pero si su objetivo era mantenerse alejada de
�l, no lo lograr�a. No en esa zona tan peque�a.

Otra vista a su reloj. Las 4:00 pm de la tarde; hace 40 minutos que el ascensor se
detuvo sin raz�n �Y nadie lo hab�a notado? Bola de ineptos. Se quejar�a con la
gerencia en cuanto saliera de ese lugar. Gir� su rostro hacia la chica que
aparentaba estar meditando. Esperaba que no estuviera preparando alg�n modo de
deshacerse de �l. Bien podr�a decir que intent� hacerle da�o, y solamente act�o en
defensa propia, no hab�a c�maras que confirmaran lo contrario. Por supuesto que
convencer�a a la polic�a de ello, era una buena actriz �No? Un tenue escalofr�o
recorri� su espalda, esta era la oportunidad perfecta para vengarse de �l.

�A�n no llega nadie� �Kyoko solt� esas palabras repentinamente al vac�o. No pod�a
estarle hablando a �l despu�s de la hostilidad de hace unos momentos �O s�?

�Cuando salgamos pondr� una queja. �Coment� por si las dudas. Claro que lo har�a,
aun si eso significaba hacerle un tremendo esc�ndalo al hotel �De que prestigio
gozaban cuando ni siquiera verificaban el buen funcionamiento de sus instalaciones?
Hacerle pasar por esto a �l �Fuwa Sho! Lo pagar�an caro.

La muchacha intent� ponerse en una posici�n c�moda que evitara de paso el contacto
con �l. No hubo suerte. Por su parte, fue inevitable sonre�r con satisfacci�n;
aunque hubiesen pasado tanto tiempo sin verse, Kyoko a�n lo odiaba con la misma
intensidad. No cab�a duda de que eso demostraba claramente que �l era el �nico
hombre al que jam�s olvidar�a. Su ego crec�a al pensar en ello. Y ahora que lo
reflexionaba, esta era una oportunidad �nica para recordarle a la "peque�a" que
nunca podr�a librarse de �l.

�Al parecer pasaremos m�s que un par de horas encerrados aqu� �coment� con iron�a�,
me imagino que alguna vez so�aste con algo como esto �No pasa en los cuentos de
hadas? Eso me convierte en tu pr�ncipe. �Trat� de parecer serio al hablar; pero por
dentro no dejaba de re�r. Simplemente, ver la cara de esa chica cambiar de
relajaci�n a enojo, y luego a relajaci�n otra vez era divertido. Estaba tratando de
contenerse para no pelear con �l, sin embargo, no iba a dejar que su meditaci�n
funcionara.

�En los cuentos no hay elevadores �respondi�, respirando hondo.

�Ya veo� aun as� tienes suerte. Bendito destino el que te trajo aqu�, al mismo
hotel en el que me quedo, y en el mismo ascensor. Muchas chicas matar�an por eso
�Sabes? �Se enderezo lo suficiente para poder verla a los ojos. Percibi� como
apretaba los pu�os un poco; pero su rostro luc�a sereno. No obstante, su mirada no
lo enga�aba. Deseaba gritarle, golpearlo o lo que fuera, y por alguna raz�n se
resist�a. Quiz�s pensaba que haciendo eso s�lo aumentaba su narcisismo; y estaba en
lo correcto.
�Me imagino que si �respondi� con total naturalidad �Que chica tan necia! Pero
deb�a admitir que su entrenamiento de actriz hab�a surtido efecto.

�Y t� aqu� tan cerca de mi, que afortunada.

�Supongo.

Suspir�, cansado de no lograr nada. Esta bien, por ahora el primer round lo hab�a
ganado ella. ��Traes contigo alg�n celular? �pregunt�, dejando de lado el tema. Lo
importante era encontrar alg�n modo de hacer notar que estaban ah�.

�No tiene cr�dito, olvide pon�rselo.

�Tu ineptitud es proporcional a tu falta de personalidad �reproch�. �C�mo puedes


olvidar algo tan importante? �Y dices querer ser una estrella?

Kyoko le devolvi� una expresi�n sombr�a. ��Y que hay de ti, chico listo?

�El m�o esta en la habitaci�n. Pensaba en bajar por algo de beber solamente, no me
imagine que ocurrir�a esto. Realmente debe ser el destino. �La �ltima frase no
llevaba ni una sola gota de sarcasmo, lo dec�a en serio. En una ciudad tan grande,
coincidir de esa manera y quedar atrapados de una de las formas m�s clich� sobre la
tierra, deb�a ser obra de alg�n poder divino. Adem�s de que ninguno de los dos
ten�a modo de comunicarse con el mundo exterior.

�Esto es un mal karma �dijo ella.

��As� lo crees? �El juego volv�a a empezar. Har�a que Kyoko llegara al limite s�lo
para entretenerse en algo, y ni todo su poder de actriz la ayudar�a. Esta vez, se
encarg� de reducir m�s el espacio entre ellos.

��Ap�rtate!

�No deber�as ponerte nerviosa, Kyoko-chan.

�No son nervios. Me enferma tu presencia, Shoutaro.

��D�nde quedo tu serenidad de hace unos momentos?

��Sigo tranquila!

�Estas grit�ndome.

�Pero� �Te grito con tranquilidad!

�Eso no es coherente, tonta.

�Lo que no es coherente es esta est�pida situaci�n.

�En eso estamos de acuerdo.

Al parecer, entre menos distancia hubiera entre ellos m�s dif�cil era para la chica
concentrarse� Que dato tan interesante. Definitivamente, se saldr�a con la suya,
era un trabajo simple. Volvi� a acercarse para aumentar la desesperaci�n en Kyoko.

��Por qu� diablos te encimas tanto? �Aunque ella tratara de regular el tono de su
voz, sab�a que estaba a punto de acabar con su calma.

��No te gusta? Antes hubieras dado saltos de felicidad por esto.


�Antes era una torpe.

�Antes eras linda.

�Vaya, no fue eso lo que te escuche decirle a tu manager.

��Celosa?

�De ning�n modo.

�Mi Kyoko de tiempo atr�s si que lo hubiera estado �dijo, haciendo �nfasis en la
manera tan posesiva que hablaba de ella. No fue presunci�n, de verdad siempre pens�
en la chica como pertenencia suya.

La expresi�n que puso ante sus palabras fue excepcional. El segundo round lo gano
�l.

�Ya basta de bromas, jam�s fui tuya ni lo ser�. �Lo dijo de un modo feroz, pero eso
no lo hizo acobardarse.

�La Kyoko de antes� �Su oraci�n quedo a la mitad, puesto que la mano de la chica se
estamp� fuertemente contra su mejilla.

�La anterior Kyoko ya no existe. T� te deshiciste de ella. �Su voz sali�


entrecortada, hab�a logrado su prop�sito de hacerla perder sus estribos. En sus
ojos hab�a peque�as lagrimas luchando por no salir, y m�s que alegrarlo le lleno la
conciencia de cierto remordimiento. Se alej� y mir� hacia el techo.

Siempre fue un ni�o caprichoso, y estaba tan acostumbrado al amor de todas las
chicas, que ya lo consideraba algo de poco valor. Por eso, cuando se sinti� odiado
por la m�s cercana a �l, le gust� la sensaci�n. Hacerse amar es f�cil �m�s siendo
quien es�; pero para ganarse el odio de alguien, requieres un esfuerzo mayor, eso
era lo encantador de todo. Un amor se olvida, un rencor permanece, y �l no quer�a
ser olvidado por Kyoko, eso nunca �Por qu� raz�n? porque ella era suya y �l� �l
quiz�s guardaba sentimientos profundos por ella.

Aun as�, se sent�a un poco miserable cuando le hablaba de un modo tan cortante, o
cuando llegaba a verla tan vulnerable como ahora. Significaba que hab�a abierto
viejas heridas en la chica, y lo consigui� con tanta facilidad que lo hac�a pensar
que era una clase de ser desalmado. Por otra parte, la sensaci�n de control sobre
ella era agradable. S�lo �l era capaz de romper su voluntad y eso lo complac�a �En
que tipo de persona se hab�a convertido?

��Est�n todos bien ah� abajo? �Una tercera voz hizo eco por un conducto que hab�a
encima de su cabeza. Finalmente, los empleados, o tal vez alg�n hu�sped se hab�a
percatado del elevador averiado.

�Si, todo esta en orden; pero llevamos rato aqu� dentro y comenzamos a cansarnos.
�Sho se encontraba aliviado.

�No se preocupen, ya mandamos por ayuda �Cu�ntas personas hay?

�S�lo dos. �contest�. Por el momento, Kyoko no hablaba y permanec�a quieta.

�De acuerdo. Pronto los sacaran de ah�.

El silencio volvi� tan r�pido como la persona de arriba se fue; y con ello tambi�n
regreso la incomodidad. Al menos, ahora sab�an que estaban atrapados, y ya trabajan
en eso. Esta pesadilla se terminar�a en cualquier instante.

�Por fin nos salvaran �dijo. De un modo u otro, no quer�a salir de ah� sintiendo
que hizo algo malo. Quer�a volver a hablar con Kyoko, que ella pataleara y lo
maldijera. As� era como funcionaba su especie de relaci�n.

La joven no emiti� ning�n sonido. Segu�a molesta.

�Shoko-san debe estarme buscando como loca, deseo ver su cara cuando le diga que
estuve todo el tiempo aqu�. �Vamos, esa mujer ten�a que decirle algo �Lo que fuera!
Esa impresi�n de sentirse el villano del cuento (aunque si lo fuera) por hacerla
casi llorar, le disgustaba. Eso era perfecto para ser m�s odiado, pero no pod�a
evitar la culpa �Maldita moral!

No hubo cambios por parte de la chica.

��Esta bien! No quer�a ser tan rudo. �Esa era la �nica disculpa decente que pod�a
darle. Esperaba que respondiera a eso o sentir�a que hizo el rid�culo.

��Shoutaro est�pido! �habl� finalmente�. Por tu culpa la t�cnica de meditaci�n que


me costo tanto aprender fue desecha. �Sus ojos volv�an a verse llorosos �Eso era
todo? �No llor� por recordarle hechos pasados, sino por una tonta t�cnica que no
funciono con �l? �Era el colmo!

��No me importa tu t�cnica! Aunque perfecciones tus capacidades como actriz jam�s
me alcanzaras.

�No te conf�es �respondi�.

Mantuvieron una lucha de miradas por largo tiempo. Estas eran el tipo de peleas que
le gustaban; ser retado por la chica de LME era un buen motivo para intentar
triunfar en su carrera. Entre m�s brillara, ella lo ver�a mejor, y menos olvidar�a
su prop�sito de vencerlo.

�No hay mucho que puedas hacer, tarde o temprano tendr�s que darte por vencida.

��Eso no suceder�! No perder� contra alguien tan despreciable como t�.

��De verdad crees eso?

��Por supuesto! Muchas personas conf�an en m�. Tsuruga-san conf�a tambi�n.


�Detestaba escuchar el nombre de ese sujeto, y mucho m�s cuando proven�a de la boca
de Kyoko. Ese hombre no s�lo era su rival en cuanto a popularidad, tambi�n se
atrev�a a venir e intentar robar la atenci�n de la chica. Lo irritaba demasiado.

�Lo que ese Tsuruga Ren diga no me interesa. Deber�as volver a casa y olvidarte de
todo.

�T� fuiste quien me trajo aqu� en primer lugar.

�Si, pues ahora te digo que regreses.

�No lo har� simplemente porque me lo pidas.

Sab�a que exigirle que volviera a Kyoto no era razonable, ella jam�s aceptar�a
hacerlo. Sin embargo, pensar que ese actor de pacotilla era una de las muy variadas
razones por las cuales la joven deseaba quedarse en Tokyo, lo hac�a enfurecer. Si
para alejarla de �l ten�a que conseguir que ella regresara a su hogar, lo
intentar�a.
�He pasado por muchas cosas, no lo abandonare todo as� de f�cil �hablaba con
determinaci�n. �l se imaginaba todo el calvario que tuvo que soportar para
conseguir ser admitida en LME. En ocasiones, llegaba a admirar su persistencia.

�A�n te quedan muchas m�s. No creas que por unos peque�os esfuerzos lograras tus
objetivos, no son suficientes �minti�. Si lo serian, alg�n d�a, pero admit�rselo no
estaba en sus planes.

��Disculpa? El trabajo de actuar es mucho m�s dif�cil que ser el simple cantante de
un solo �xito.

��Cantante de un solo �xito? �Acaso no oyes la estaci�n de radio? �Estaba molesto


por el comentario. �l tambi�n luchaba incansablemente por su sue�o.

�No tengo tanto tiempo libre para relajarme. No soy una holgazana como t�. �De
acuerdo. Las palabras de Kyoko comenzaban a enojarlo �Ella ten�a idea de lo duro
que fue tambi�n para �l llegar a donde esta? No fue de la noche a la ma�ana, y
tampoco tuvo suerte todo el tiempo. No permitir�a que lo desprestigiara de ese
modo.

��Entonces piensas que eres la �nica que ha tenido problemas?

��Si! Desde el principio los tuve. Trabajando en turnos dobles para mantener a un
c�nico, y despu�s todo lo que pase por culpa de tu crueldad.

�Pues para tu informaci�n, yo estuve en aprietos al igual que t�.

�No veo que clase de "aprietos" pudiste haber tenido, se�or Fuwa Sho, siempre
querido y admirado por todo el p�blico.

��Te parece que tus dificultades han sido m�s grandes que las m�as?

��Claro!

�No tienes idea de lo que dices.

�Vamos, no pretendas venir y decir que lo has pasado mal �Eso no es verdad!
Mientras t� vives tan despreocupadamente, yo he tenido que pasar cientos de malos
momentos, y todos han sido por tu culpa, Shoutaro. Aun ahora no puedo librarme de
eso. �Las palabras de la chica sonaban duras, y de cierta forma verdaderas. La
mayor�a de los giros que hab�a dado su vida eran por su causa; pero no le daba
derecho a insultar su trabajo. Tokyo no fue siempre amable con �l �Acaso ella nunca
lo not�?

�Estuviste a mi lado tanto tiempo, y aun as� dices no haber visto mis esfuerzos
�Estas ciega?

�No. Estaba demasiado atareada ganando dinero para pagar tu est�pido departamento.

�Si fueras realmente eficaz, te habr�as dado cuenta de todo.

��Perd�n por no observarte lo suficiente! �solt� sarc�sticamente�. Y aunque lo


hubiera querido, t� nunca estabas cerca.

Era correcto lo que la chica dec�a. Vivieron juntos; pero ella pasaba el d�a entero
en la calle, y �l por su parte, de disquera en disquera. Una vez que logr� ser
aceptado en una, paso la mayor�a del tiempo fuera de casa. En realidad, nunca
convivieron del todo dentro del departamento.
��Y eso qu�?

��Y eso qu�? �repiti� furiosa�. �Shoutaro insensible! �Monstruo!

�Mira quien habla �Mujer demonio! �En este punto, ambos estaban al borde de la
histeria.

�Te preocupas m�s por ti que por los dem�s.

�Los dem�s son innecesarios, no son de ayuda.

��Y yo? �Acaso no fui de ayuda? �Te atreves a decir eso? �Shoutaro! Me met� en
problemas por tu causa y aun as�

�No quieras culparme a m� de todo.

�Ah, claro, eso ser�a injusto �Cierto? �El sarcasmo se hac�a presente de nuevo en
la voz de la chica�. Mis inconvenientes no son nada al lado del vago con una
guitarra, Fuwa Sho. �Esta bien, esto ya era demasiado �Qui�n es ella para tratarlo
de esa forma? �Simple plebeya, actriz de rostro an�nimo! Le ten�a harto como
intentaba culparlo a �l hasta del m�s m�nimo error que ella comet�a, harto de su
voz chillona, harto de estar a escasos cent�metros de su cara �Harto de todo!

��Pues si de verdad deseas dejar de tener inconvenientes, cas�monos! �Silencio. El


peque�o elevador quedo en un silencio total, mientras las palabras dichas resonaban
en los o�dos de ambos.

�C�mo fue que esas palabras llegaron a su boca? �El subconsciente lo hab�a
traicionado? Le pidi� matrimonio a Kyoko, quien lo odiaba a morir. Era obvio que no
aceptar�a nunca algo como eso �No ten�a sentido! �Casarse? �De verdad dijo algo
as�? Claramente lo hizo, porque ella lo miraba con cara de incredulidad.

�l tampoco entend�a del todo como fue que esa pelea llego a una proposici�n �Por
qu� lo hizo? Estaba molesto por la forma en que ella her�a su orgullo de m�sico,
pero� �Matrimonio? �En que momento cruzo eso por su mente? �Acaso record� cuando su
padre dijo que Kyoko ser�a una buena esposa para �l? �Y por qu� lo recordaba justo
en ese momento? �Por qu� tuvo que gritarlo? El aislamiento en ese lugar debi�
volverlo loco.

El silencio parec�a no terminar, y los minutos pasaban casi como si fueran eternos.
Ambos se ve�an a los ojos intentando descifrar que demonios hab�a ocurrido, hasta
que cualquier pensamiento fue detenido, por el timbre de un celular. Sho no llevaba
el suyo, por lo tanto, pertenec�a al tel�fono sin cr�dito de la chica. Ella
reaccion� segundos despu�s y atendi� la llamada.

�Mogami-san �La voz retumb� en el peque�o espacio. �l sinti� sus venas arder, y
Kyoko simplemente empalideci�.

�Tsuruga-san�

��En donde estas? �Te encuentras bien? Debiste llegar del trabajo que el presidente
te encargo hace una hora.

Sho pod�a escuchar perfectamente a la persona del otro lado de la l�nea.

�Tsuruga-san yo�

��Mogami-san?
�Esta conmigo, atrapada en un elevador� y acabas de interrumpir algo importante
�dijo despu�s de arrebatarle el celular a Kyoko.
Capitulo 2: Enemistad y celos ~ el punto de vista de Tsuruga Ren.

Las palabras no parec�an congruentes �Fuwa Sho y Kyoko atrapados en un elevador?


Guard� silencio unos segundos, reconoc�a la voz de ese chico, no pod�a ser nadie
m�s; pero simplemente era inaudito lo que le dec�a.

No sab�a si deb�a creerle o no, deseaba que alguien pudiese aclararle que diablos
ocurr�a. Despu�s de o�r ruidos que indicaban que las personas al otro lado de la
l�nea forcejeaban, la chica finalmente habl�.

��Tsuruga-san! �Sonaba preocupada.

��Mogami-san qu� es lo que ocurre? �Ciertamente, no entend�a nada.

�Lo que ese sujeto dijo es verdad. Un empleado asegur� que pronto traer�an la
ayuda.

Entonces era cierto, la misma Kyoko se lo confirmaba. Como pas� o en que


circunstancias ocurri�, lo averiguar�a despu�s, ahora lo �nico que pod�a pensar era
en ayudarla de alg�n modo. ��Sigues en el hotel de Ellie-san?

�Si.

�Entonces ir� para all�. �dijo precipitadamente. Luego, finaliz� la llamada, sin
dar oportunidad a que ella le contestara.

Algo similar a la sorpresa y la angustia recorri� su cuerpo, no ten�a idea de que


manera tratar con este suceso inesperado. Pudo notar que en el tono de la joven
hab�a algo extra�o que advert�a que las cosas iban mal. Por supuesto, estar ah� con
Fuwa no deb�a ser bueno; pero era otra cosa, no s�lo la presencia del cantante la
inquietaba.

��Ren? �A d�nde vas? �Su manager lo observ� con curiosidad, cuando buscaba su saco.

�Voy a ir con Mogami-san.

��Con Kyoko-chan? �Por qu�?

�Esta con Fuwa Sho, en el lugar al que la mandaron para ayudar a una de nuestras
actrices. Parece ser que est�n� encerrados. �Aunque fuera �l mismo quien dec�a esas
palabras, resultaban a�n dif�ciles de creer.

Yukihito debi� opinar lo mismo, o al menos su cara de incredulidad as� se lo hac�a


ver.

Contaba con 3 horas libres antes de su siguiente trabajo. M�s que utilizarlas para
descansar, Yashiro le sugiri� buscar a Kyoko, puesto que llevaban d�as sin verse;
pero llegando a LME, Kotonami-san les cont� que la chica fue enviada por el
presidente para acomodar en su hotel a una afamada actriz inglesa que los visitaba,
y como no se trataba de un encargo dif�cil, intuyeron que estar�a de regreso en una
hora. Sin embargo, a su juicio, ella ya hab�a tardado demasiado �aunque
posiblemente s�lo fueran sus ansias�, y sin que su manager lo notara �y sobretodo
para evitar sus tontas burlas� llam� a su celular para saber que era lo que la
manten�a tan ocupada.

Nunca sospech� que Fuwa tuviera que ver con su retraso, mucho menos que se
encontraran sin salida. Saber que estaban juntos en ese espacio tan peque�o lo
hac�a sentirse irritado, adem�s de profundamente pasmado.

Luego de prepararse, no perdi� m�s el tiempo en formalidades, y sali� a toda prisa


hasta el estacionamiento de LME, con Yashiro sigui�ndole tan r�pido como le
permit�an sus piernas. Entraron al auto en cuesti�n de segundos �un nuevo record de
velocidad�.

��Realmente Kyoko-chan est� con Fuwa Sho? �pregunt� el manager, mientras recuperaba
el aliento. Por lo visto, a�n no asimilaba la noticia.

�Si. Fue �l qui�n me lo dijo.

��Fuwa Sho habl� contigo? �exclam� sorprendido�. No me lo esperaba.

Y claro que �l tampoco. Antes ya hab�an ocurrido encuentros desagradables con ese
chico, no obstante, era la primera vez que ten�a una extra�a sensaci�n de p�rdida
�Qu� era ese sentimiento que comenzaba a oprimirlo? "Acabas de interrumpir algo
importante" si bien fue s�lo para molestarlo, esas palabras hab�an sido el
desencadenante de lo que sea que estuviese movi�ndose dentro de su coraz�n.

�Intentare hablarle de nuevo a Mogami-san. �avis�. Aunque no supiera que estaba


pasando entre Kyoko y Sho, no permitir�a que continuaran, as� se encontrara a
kil�metros de ellos.

��No puedes usar un celular mientras conduces, Ren!

�Entonces marca t�.

�Claro. �Yashiro se coloc� de inmediato los guantes que proteger�an el tel�fono, y


lo tom� con sumo cuidado.

�Pon el altavoz �pidi� el actor.

El manager obedeci�, y tras unos minutos se escuch� como tomaban la llamada.

��Otra vez estas molestando? �Fuwa ten�a el celular en sus manos.

Yashiro observ� a Ren, esperando su aprobaci�n para contestar, y al no haber una


respuesta decidi� por �l mismo.

�Fu� Fuwa-san �Era la primera vez que hablaba directamente con ese malcriado
cantante, en cierta forma lo intimidaba un poco.

��Podr�as comunicarnos con Mogami-san? �intervino Ren. Su tono era educado, pero
pod�a percibirse la agresividad en �l.

�Ella no puede atender.

��De que hablas, idiota? �Devu�lveme eso! �Kyoko resonaba a lo lejos. Hubo un par
de gritos como "kyaaa" o "ap�rtate" y despu�s la llamada se corto en seco.

�Ren� �Su manager estaba preocupado.

�No podemos hacer nada. Mientras este con �l en ese lugar, no nos permitir�
conversar con ella.

Yukihito call� unos instantes, interpretando toda esta situaci�n.


�No entiendo como fue que paso algo as�, pero� estoy seguro de que no ocurrir� nada
malo �intent� consolar�. Ni siquiera Fuwa Sho ser�a capaz de lastimar a su amiga de
la infancia, adem�s sus acciones s�lo demuestran cuanto le importa a�n. �Un gran
escalofr�o recorri� su espalda, al darse cuenta de que esas palabras no debieron
ser dichas. Ren sab�a lo que hubo entre esos dos, no ten�an porque ech�rselo en
cara.

�Quiero decir�

�Esta bien.

Si de algo estaba seguro, es que Fuwa no dejar�a pasar esta oportunidad. Sin
embargo, no pod�a consentir que Kuon saliera a flote y perder la calma
acostumbrada, sus emociones permanecer�an ocultas por el bien de esa ni�a. Confiaba
en ella, era una chica lista, Kyoko jam�s regresar�a al lado de ese sujeto.

Aun as�, comprend�a la desventaja en la que se hallaba. Recordaba claramente la


devoci�n con la que ella hablaba de �l cuando era una peque�a, todav�a ahora hab�a
una pizca de esa emoci�n en su voz, pese a que el motivo fuese odio puro; pero el
rencor y el amor no son tan distintos, mucho menos cuando ambos son dirigidos a la
misma persona.

El "senpai" y el "amigo de la infancia" ten�an un lugar diferente dentro del


coraz�n de esa chica. Esperanzadamente, pens� que con el tiempo y el trato,
llegar�a a significar algo m�s importante, no obstante, ese lugar especial
continuaba ocupado por Fuwa Sho, y en instantes como este, se cuestionaba si
verdaderamente algo como el destino dictaba que �l sal�a sobrando.

Pero� si era cosa del destino �Por qu� tambi�n lo hab�a llevado a conocerla en su
infancia para luego reencontrase a�os despu�s? Pasaron por tantos cambios y
situaciones dolorosas, y ah� estaban cara a cara una vez m�s; aunque ella no
supiera su nombre verdadero. Vi�ndolo desde ese punto, entonces tambi�n deb�a haber
una oportunidad para �l, creer�a en algo como eso.

�Ren. �llam� Yashiro. Luc�a un poco ansioso, tal vez le preocupaba que tuviese que
ver a Fuwa, seguramente tem�a que las cosas se salieran de control.

�Tranquilo. �Sonr�o para calmarle.

El manager suspir� dando a entender que esperaba que no matara a nadie en el


proceso.

Hab�an llegado al hotel m�s pronto de lo esperado �Ren manej� incre�blemente


r�pido�. Se encontraban al frente, y el actor no aguard� mucho para entrar al lobby
del lugar, haciendo a Yashiro correr de nuevo para alcanzar sus pasos.

Una vez adentro, lo primero que hicieron fue dirigirse con la recepcionista para
pedir informes; Yukihito fue qui�n tuvo que encargarse de eso, ya que la chica
parec�a casi desfallecer cuando reconoci� a Ren. Despu�s not� como casi todas las
personas de all� murmuraban emocionadas por su presencia.

Gracias a este detalle lograba modular su actitud, ya que mostrar nervios o


inquietud estaba fuera de discusi�n. Deb�a dar su mejor cara: Tsuruga Ren, el
hombre agradable e imperturbable, aun si por dentro todo fuese lo contrario.

�Buenas tardes. �Un hombre irrumpi� en la pl�tica con la recepcionista, que todav�a
no lograba obtener informaci�n acerca del elevador.

�Buenas tardes �respondi� Yashiro.


�Mi nombre es Arato Kenzo, y soy el gerente. Escuch� que deseaban saber sobre el
problema con el ascensor �Hay alg�n conocido dentro?

�Si, la chica que se encuentra ah�, Mogami Kyoko, es amiga nuestra.

�Entiendo. �El gerente parec�a estar manejando el asunto lo m�s discretamente


posible, deb�a ser as� porque alguien de la talla de Fuwa Sho estaba involucrado.

��Podr�a decirnos que ha pasado? �Ren decidi� entrar a la conversaci�n, quiz�s as�
ser�a m�s f�cil que accedieran a contarles m�s detalles.

�Tsuruga-sama �exclam� el hombre, dando una reverencia.

�Disculpe las molestias, pero nos gustar�a saber como est�n las personas atrapadas.
Mogami-san es mi kouhai, y estoy realmente preocupado �explic� cort�smente. Estaba
haciendo uso de toda su concentraci�n.

�Por supuesto. Por favor, acomp��eme hasta el lugar donde trabajan nuestros
empleados para sacarlos �pidi� Arato.

Fue un alivio que el gerente se comportara tan amablemente �o quiz�s fuera que no
quer�a atraer m�s la atenci�n�. Ambos lo siguieron hasta el sitio donde se llevaban
a cabo las labores de rescate. Tres personas estaban ocupadas en movilizar el
elevador, y una mujer se encontraba atendiendo un celular, mientras observaba los
progresos.

Se posicionaron para intentar ver que tal iban las cosas. No parec�a haber
complicaciones, sin embargo, Ren no lograba sentirse en paz. Nuevamente, entraba en
duelo con la angustiante sensaci�n en su pecho, se preguntaba que es lo que estar�a
ocurriendo entre ellos.

Por m�s cerca que estuviese, no ten�a forma de intervenir. No pod�a verles ni
escucharles; y las palabras del cantante volv�an a resonar en su mente �Qu� pod�a
ser aquello tan importante que mencion�? �De qu� charlaban estando ah� solos?

�Buenas tardes, soy Aki Shoko, manager de Fuwa Sho �La joven de antes se present�,
una vez que concluy� con sus llamadas.

�Mucho gusto, se�orita. Soy Yashiro Yukihito y �l es� �Gir� hacia Ren para
presentarlo, pero se detuvo. No por el hecho de que todo mundo conoc�a
perfectamente quien es Tsuruga Ren, sino por el rostro preocupado que �ste ten�a.
En ning�n momento hab�a dejado de mirar hacia el sitio donde se supon�a est�n Kyoko
y Sho.

�Tsuruga-san, lo s� �coment� la chica.

�l no era completamente ajeno a la conversaci�n, es s�lo que deb�a despejarse antes


de pronunciar alguna palabra. Sab�a que habr�a mucha tensi�n cuando estuviera
frente a aquel chico, y no pod�a permitirse el lujo de mostrarle lo desesperado que
estaba ante esta situaci�n.

�Ren �llam� Yashiro.

�Lo siento �murmur�, hab�a casi ignorado a la manager�-. Se�orita, buenas tardes
�salud�.

�Soy Aki Shoko, gusto en conocerle Tsuruga-san.


La observ� por unos instantes, intentando adivinar que tipo de persona podr�a ser
ella, la mujer m�s cercana a Fuwa Sho dentro de la industria. Luc�a bastante madura
y profesional, seguramente lidiaba con el muchacho mejor de lo que cualquiera
podr�a.

�Shoko-san �Sabe m�s detalles sobre el incidente? Hemos intentado comunicarnos con
Mogami-san, pero lamentablemente Fuwa-san no nos ha permitido hablar con ella.
�Utiliz� su sonrisa m�s educada, y eligi� muy bien las frases, aunque su aura
delataba cuan molesto se sent�a.

La joven dio un respingo. �Siento mucho ese comportamiento de Sho �atin� a decir,
nerviosamente. As� que Shoko tambi�n era conciente de todo lo relacionado a Kyoko y
el cantante� no cab�a duda de ello.

��Y usted ha podido comunicarse con �l? �pregunt� Yashiro, antes de que Ren
dirigiera su irritaci�n por Fuwa a la pobre mujer.

�No. Al parecer dejo su celular en la habitaci�n donde se hospeda �respondi�,


despu�s de aclarar un poco su garganta.

�Eso fue descuidado de su parte �coment� Ren, quien se esforzaba cada vez menos por
ocultar su fastidio.

Teniendo enfrente a la persona encargada del itinerario, seguridad y bienestar de


su ya bien declarado enemigo, no pod�a contener las ganas de mostrarle una lista
con todas las quejas que ten�a que dar sobre �l �A qui�n m�s poder reprocharle las
acciones de Fuwa? Sab�a que la manager no ten�a la culpa de sus p�simos modales;
pero �No pod�a hacer algo al respecto? Siendo Sho un menor de edad, ella deb�a
tener cierta autoridad, y parec�a ser de esas mujeres que infunden temor y respeto.
Seguramente pose�a un poco de poder sobre �l.

��Tsuruga-san! �Un grito proveniente del interior del elevador, atrajo la atenci�n
de los presentes (salvando a la manager de un caballeroso y molesto Ren) Shoko y
Yashiro se miraron entre si, luego dirigieron su vista hacia el reci�n nombrado.

Ren camin� un poco m�s hacia delante, ignorando a los manager, y a las personas que
trabajaban en sacar a Sho y Kyoko del ascensor. El grito de hace unos instantes� no
pod�a estar equivocado, la voz pertenec�a a la chica Love Me.

��Mogami-san? �dijo elevando su tono, lo suficiente para que supiera que estaba
cerca. La verdad, no comprend�a como es que Kyoko not� su presencia �Acaso podr�an
o�r lo que pasaba en el exterior? Como fuera, que le hubiese llamado lo hac�a
sentir reconfortado, aun cuando se supone es �l quien deber�a reconfortarla a ella
en una circunstancia as�.

Aguard� por una se�al de la muchacha, una respuesta o cualquier cosa, no obstante,
nada se o�a, quiz�s no lo escuch�. Una vez m�s, la incertidumbre en su coraz�n
crec�a. Ambos chicos en ese lugar, pod�an llegar a un giro inesperado �Qu� pasaba
si Sho se sinceraba con ella? �Kyoko lo perdonar�a todo? Conoc�a a la perfecci�n lo
que uno significaba para el otro. Ese elevador seria c�mplice y testigo de
cualquier cosa que sucediera entre ellos.

Esto era malo, se encontraba en un punto donde las emociones de Kuon se


arremolinaban y lo hac�an salir a la superficie. La maldita sensaci�n contra la que
luchaba desde que supo lo que ocurr�a ten�a un nombre. Sencillamente, estaba
celoso. Un sentimiento propio de su verdadero yo, lo sab�a muy bien.

��Esta casi listo! �les grit� uno de los trabajadores.


�Se�or, por favor retroceda �pidi� otro de los empleados�. Encenderemos el elevador
en unos momentos.

Se recobr� al instante y les dio el paso, regresando al lado de Shoko y Yashiro. El


nerviosismo comenzaba a percibirse en el ambiente �Qu� pasar�a cuando salieran?
Nadie sab�a a ciencia cierta como se tornar�an las cosas.

Finalmente, los trabajos de reparaci�n hab�an dado resultados, y lentamente el


ascensor fue subiendo, s�lo un poco m�s y esto acabar�a. Ren pens� en ir en contra
de los l�mites que �l mismo se impuso hacia Kyoko, y abrazarla aunque fuese por
escaso tiempo. Luego le dir�a que act�o impulsivamente, porque estaba contento de
que su accidente no hubiese pasado a mayores.

El sonido caracter�stico de cuando has llegado a tu piso, anunci� que ya todo


estaba bien, en 10 segundos la puerta se abri�, dej�ndolos libres. Era un alivio.

��Tsuruga-san! �la chica sali� disparada de aquel lugar, corri� hasta quedar a
cent�metros de �l. Iba a rodearla con sus brazos como hab�a planeado, no obstante,
cualquier intento se vio frustrado cuando ella se inclin�. De verdad lo lamento
mucho, hacerlo venir hasta aqu� �Lo siento! �Ren sonr�o, esta ni�a nunca cambiar�a�
pero le hac�a feliz verla a salvo. Con esto algo de su angustia se hab�a disipado.

�Mogami-san, no hay porque disculparse �asegur�, mientras la sujetaba por los


hombros. Al menos, no desistir�a de mantener un peque�o contacto f�sico.

�Kyoko-chan que bueno que te encuentres bien.

�Yashiro-san, tambi�n gracias a ti por venir hasta aqu� �mencion� con la misma
efusividad.

El actor estaba convencido de que Kyoko se deshar�a en agradecimientos, nunca


aceptaba del todo la amabilidad de su parte, pensando que s�lo causaba molestias.

�Ni lo digas Kyoko-chan, sabes que siempre estaremos ah� para ayudarte, adem�s Ren
se encontraba bastante preocupado �No es as�?

�l asinti�. Yashiro se esforzaba para hacerlo quedar bien a los ojos de la


muchacha, sin embargo, se olvidaba del car�cter que ten�a, predec�a que ahora ella
comenzar�a con una ola de "lo siento, fui una descuidada; perd�neme Tsuruga-san"

�Ya veo �murmur�, girando su rostro levemente. Esta acci�n no pas� desapercibida,
adem�s si sus ojos no lo enga�aban podr�a jurar que Kyoko se hab�a sonrojado �Ser�a
eso posible? Reaccion� de forma totalmente opuesta a lo normal.

Aun as�, no quiso profundizar mucho al respecto. Esta chica manejaba las cosas de
una manera no muy convencional, no siempre lo que hac�a deb�a interpretarse como
tal. Nadie mejor que �l para saberlo �Cu�ntas veces ya, hab�a terminado
decepcionado? No alimentar�a sus esperanzas en vano. Posiblemente, ella no entend�a
el significado de su preocupaci�n, ni el sentimiento que lo impulsaba a sentirse
as�.

�Kyoko-chan �La manager de Fuwa se introdujo en la conversaci�n�. Me da gusto que


t� tambi�n est�s bien.

�Shoko-san� gracias �respondi�.

La mujer le sonr�o calidamente.

Ren se puso en guardia, advert�a lo que venia a continuaci�n: la prepotencia y


altaner�a del cantante. Sho no pasar�a por alto su presencia, y tampoco dejar�a que
Kyoko se fuese en paz. Usar�a su mejor semblante para demostrarle al chico que
ten�a la seguridad de que ella no caer�a de nuevo en sus garras, aunque no fuese
del todo cierto. El temor segu�a latente dentro suyo.

Sin embargo, no hubo nada m�s que silencio, el muchacho no emiti� ning�n sonido.
Permanec�a est�tico prestando atenci�n a la pl�tica, sin intervenir �Por qu� no se
comportaba como habitualmente lo hac�a? no hab�a quejas de su parte, y tampoco hizo
algo para llamar la atenci�n.

Decidi� verlo directamente a los ojos; pero cuando intercept� su mirada, se


encontr� con algo que no supo como definir. No tard� mucho en darse cuenta de que
Fuwa no se centraba en �l, sino en Kyoko; y al girarse, se top� con lo mismo. Ambos
se ve�an de una forma inexplicable.

Su coraz�n entonces dio un vuelco. Conoc�a esto mejor de lo que deseaba admitir, la
sensaci�n de encontrarse en medio de ellos, sin poder hacer algo al respecto�
Capitulo 3: Como un corto circuito ~ el punto de vista de Mogami Kyoko. Primera
parte.

Esa ma�ana hab�a tenido una premonici�n; algo le dec�a que el d�a de hoy no ser�a
normal, y la verdad es que no le tom� mucha importancia, puesto que esperar un d�a
com�n en LME con el tipo de presidente que ten�an, era imposible. Sin embargo �Por
qu�? �Por qu� las cosas se tornaron as�? �Por qu� tuvo que ir a ese maldito hotel,
a ser la "mascota" de esa actriz que apenas hablaba japon�s? Ellie-san no era una
mala mujer; pero ya no se detendr�a a juzgarla. Lo �nico que sab�a es que si no se
hubiese presentado en aquel lugar, no tendr�a que haber pasado por ese trago tan
amargo.

Lo que parec�a ser un trabajo satisfactoriamente terminado, se convirti� en una


horrible pesadilla. Le habr�a gustado cambiar esos 100 puntos que recibi�, por no
haberse topado nunca con el idiota de Shoutaro, y sobretodo por no haber tenido que
estar encerrada con �l.

Su encargo de Love Me march� mejor de lo esperado, no pudo evitar sonre�r para si


misma pensando acerca de la buena fortuna que reca�a sobre ella. Contenta con su
puntaje, y con toda una tarde libre por delante, corri� aprisa para alcanzar el
elevador que estaba por cerrarse. Entr� justo a tiempo, y comprob� con ello que la
suerte le brindaba un poco de su magia. Claro, esa sensaci�n agradable duro s�lo
unos fugaces y miserables segundos. Cuando sinti� que no estaba sola en el ascensor
y gir� para encontrarse con su acompa�ante, todo su buen humor se esfum� al verse
frente a frente con el �nico ser vivo sobre la faz de la tierra que detestaba por
sobre cualquier raz�n.

Como si una fuerza inexplicable lo hubiese planeado, las luces parpadearon un poco,
y el movimiento del elevador se detuvo antes de siquiera gritarle apropiadamente al
muchacho con sonrisa arrogante. Supo de inmediato que Bishamonten la hab�a
abandonado, y que se hallaba irremediablemente atrapada en aquel sitio con la
persona menos indicada.

Y bien, lo dem�s era innecesario recordarlo. De mil maneras trat� de ser centrada,
y no dejarse llevar por sus emociones o impulsos, como Tsuruga-san una vez le hab�a
aconsejado. Al final, no hubo �xito con aquello, obteniendo como resultado s�lo la
prueba de que a�n le faltaba mucho por madurar. Pensar en la posible decepci�n que
podr�a llevarse su senpai de haberla visto, le hizo ponerse casi a llorar. De
alguna forma, ese cabeza de cerdo terminar�a haci�ndola ver mal ante el actor.

��Esta bien! No quer�a ser tan rudo. �solt� ese bobo, despu�s de fallidos intentos
por hacerla hablar �Acaso eso era una disculpa? Admit�a que a veces no comprend�a
el car�cter tan complejo de un idiota; pero supon�a que era normal, los idiotas
s�lo se entienden entre ellos.

��Shoutaro est�pido! �grit� molesta �. Por tu culpa la t�cnica de meditaci�n que me


costo tanto aprender fue desecha. �Opt� por sacar a flote toda su frustraci�n,
aunque no contaba con el hecho de que sus ojos se humedecer�an levemente. Una
muestra de debilidad que de verdad la avergonzaba.

��No me importa tu t�cnica! Aunque perfecciones tus capacidades como actriz jam�s
me alcanzaras.

�No te conf�es �respondi�. Se levant� para posicionarse frente a �l y encararlo. De


ninguna manera se dejar�a humillar por ese tonto cantante ruidoso; le demostrar�a
que hab�a un gran trecho entre ambos, y no era precisamente ella la que estaba por
detr�s.

No tuvieron una pelea intensa, se conten�a de lanzarse sobre �l para asesinarle


como lo hac�a en sus m�s locas fantas�as. Por alg�n motivo se manten�a quieta, tal
vez en su mente a�n albergaba la imagen del peque�o Shoutaro que la acompa��
durante su infancia, lo cual era inaceptable e inevitable al mismo tiempo. No
obstante, se arrepinti� Fue una decisi�n err�nea el no matarle.

��Pues si de verdad deseas dejar de tener inconvenientes, cas�monos!

La sorpresa que le provoc� o�r eso fue rotundamente grande. Era inaudito como
Shoutaro pudo haberle propuesto tal barbaridad �Casarse? �Hablaba en serio? No
pod�an verse con tranquilidad por m�s de 5 segundos �Qu� ser�a si tuvieran que
hacerlo diariamente? No supo que decir, o como actuar frente a �l. Aunque a�os
atr�s hubiese dado brincos de felicidad, hoy deseaba darlos del miedo; pensar en
Sho como su esposo le parec�a espeluznante. Por unos instantes, cruzaron en su
cabeza escenas de la boda, y la cara que seguramente pondr�a Tsuruga-san al verla;
s�lo deseo gritar y salir corriendo r�pidamente de ah�.

El silencio se hac�a m�s pesado conforme avanzaban los minutos, el hecho de que
Shoutaro estuviera inm�vil y mir�ndola fijamente no ayudaba en nada. Su coraz�n
comenz� a latir contra su voluntad �Qu� pasaba aqu�? �Por qu� Sho no se re�a
diciendo que fue una broma de mal gusto? Formul� miles de razones, tratando de
encontrar una lo suficientemente convincente.

�Quer�a usarla como sirvienta de nuevo? �O es que le estremec�a el �xito que


comenzaba a tener como actriz, y por ello deseaba atarla a �l? �Claro! Que la gente
la reconociera como "la esposa de Fuwa Sho" opacar�a por completo sus esfuerzos por
hacerse un hueco en el mundo del espect�culo. Los libretos le llegar�an a montones
s�lo por estar casada con ese sujeto �No permitir�a nunca que eso sucediera! Sin
embargo, sus labios no se mov�an, y sus piernas se estremec�an cada vez m�s al
verlo tan serio, quiz�s esperando una respuesta.

No iba a sucumbir, pero todo esto la ten�a tan confundida que de no ser por el
timbre de su celular, no sabr�a que clase de consecuencias habr�a tenido aquel
encuentro. Ignor� la extra�a atm�sfera a su alrededor y respondi� la llamada.

��Mogami-san? �La voz del senpai la hizo sentir un escalofr�o recorrerla por
completo. Tsuruga-san se las arreglaba siempre para intervenir en el momento
preciso y hacerla entrar en cordura. No obstante, escucharlo hizo las cosas peores;
tuvo un p�nico enorme, como si hubiese hecho algo malo a sus espaldas.

Sus demonios corrieron despavoridos por ah�, otros se acercaban peligrosamente a


Sho con la intenci�n de asfixiarlo �Por qu� tenia que ocurrirle esto? �Por qu� no
pod�a mentirle a Tsuruga-san? En cuanto �l preguntara, ella no sabr�a que
responderle, y terminar�a cont�ndole todo �C�mo iba a explicarle que estaba en
medio de un elevador con Shoutaro, y justo en ese momento le hab�an pedido
matrimonio? Su mente quedo en blanco, deseando intensamente ser llevada al mundo de
las hadas para no volver.

En un descuido, el bastardo n�mero 1 tom� su celular, y como si fuera poca cosa, se


atrevi� a hablarle a su senpai con un tono despectivo.

�Esta conmigo, atrapada en un elevador� y acabas de interrumpir algo importante.

Tembl� fren�ticamente �Ese hombre atrevido! �C�mo fue capaz? Nunca pens� que el
terror y la verg�enza hicieran tan buena combinaci�n �No ten�a palabras! �C�mo se
disculpar�a con Tsuruga-san? Sus ojos volvieron a ponerse h�medos ��l la iba a
odiar!

Con dificultad recuper� su celular, e intent� con ah�nco aligerar esto. Por suerte,
el senpai parec�a sereno �o al menos eso quiso creer� dijo que pronto estar�a en el
hotel, luego colg� sin darle oportunidad de agregar nada m�s. La verdad fue que
sinti� un gran alivio, pero tambi�n esas palabras le parecieron un espanto. Frente
a frente, no ser�a capaz de fingir, y con lo frustrada que estaba ahora con
Shoutaro� no quer�a darle semejante espect�culo.

��T�! �Grand�simo idiota! �grit� enfurecida.

��No me digas que estas molesta porque le dije a Tsuruga Ren que nos interrumpi�?

���l no nos interrumpi� en lo absoluto!

�Adem�s de eso �prosigui� �l�. �Por qu� permites que ese tipo te llame cuando le
plazca?

�Quer�a una raz�n? lo cierto era que nunca podr�a cont�rselo de modo que ese cabeza
hueca entendiera, y tampoco es que tuviese que saberlo. La cercan�a o amistad que
ten�an no era de su incumbencia.

�No pienso contestar �dijo simplemente. Ya estaba muy enojada, no iba a agotarse
m�s aclar�ndole que tipo de relaci�n ten�a con el actor.

Shoutaro buf�, volvi� a sentarse en el piso, cerr� sus ojos y se sumergi� en un


largo silencio.

Ella por su parte, contin�o de pie, recargada en una de las esquinas. Oraba para
que esta pesadilla terminase pronto, y liberarse de todo sin nada que lamentar. De
vez en cuando ve�a de reojo al engre�do que tantos problemas le causaba; se
esmeraba en no recordar lo ocurrido hace escaso tiempo. Sab�a que no pod�a estar
habl�ndole en serio respecto a lo de casarse, porque �l claramente dijo que jam�s
atar�a su vida a una chica aburrida y sin atributos. Adem�s, tan s�lo pensar en ser
la esposa de alguien le provocaba nauseas.

��Casarte con Fuwa? As� que al final, despu�s de todas las molestias que provocaste
en LME �Esa era tu �nica meta? �La figura de Ren reprendi�ndola apareci� de la
nada. Probablemente esa ser�a la reacci�n del senpai si algo as� llegara a pasar.
Agit� su cabeza para borrar esas im�genes �No quer�a! Definitivamente, odiar�a la
idea de que Tsuruga-san supiera de la proposici�n de Shoutaro. Estaba decidida a
que jam�s en la vida se enterar�a de lo sucedido.

��Es que acaso te interesa ese sujeto? �solt� Sho. Justo cuando pensaba que no
volver�a a abrir la boca.
��Qu� quieres decir?

��Eres tonta? �cuestion� exasperado�. Te estoy preguntando si Tsuruga Ren te


interesa.

�Claro que me interesa �admiti�. Tengo much�simas cosas que aprender de �l.

Shoutaro coloc� una mano en su frente, y suspir� completamente irritado. �No era
eso lo que quer�a saber. �De un momento a otro, el chico se posicion� delante de
ella�. Kyoko �La mirada que le dirigi� era firme�. No creo que debieses fiarte de
�l.

Su rostro reflej� indignaci�n �C�mo osaba insinuar que Tsuruga-san no es confiable?


Era el individuo menos apto para sostener tal cosa.

��Por qu� dices tantas tonter�as?

�Hablo en serio. Ese hombre debe tener malas intenciones, tal vez s�lo vaya a
utilizarte.

Lo mir� con extra�eza �Estaba perdiendo el juicio? Aqu� el �nico que alguna vez se
aprovech� de ella, fue �l �C�mo es que ven�a y le advert�a sobre su senpai? �Su
senpai! El hombre de intachable moral, que adem�s siempre estaba dispuesto a
sacarla de cualquier aprieto que se le presentara. De todas las personas que
conoc�a, Tsuruga Ren ser�a el ultimo en darle la espalda. Bueno� pensar de esa
manera era demasiado de su parte, sentirse con la seguridad de que nunca se
burlar�a de ella y estar�a de su lado, podr�a ser muy pretencioso; sin embargo,
hab�a algo que le indicaba que las cosas eran as�.

�No va a traicionarme �murmur�. Una extra�a sensaci�n recorri� la boca de su


estomago al darse cuenta de la tranquilidad que percibi� en su voz �De verdad fue
ella quien dijo eso? Por un momento, le pareci� que quien habl� fue alguien m�s.
Era rid�culo, no necesitaba muchos fundamentos para creer ciegamente en Ren, y
justo ahora se daba cuenta de ello.

Shoutaro contin�o la guerra de miradas con cierta seriedad. No comprend�a porque


aparentaba ser el amigo angustiado, en primer lugar, el mayor traidor estaba ah�
mismo, fingiendo algo que no sent�a. Sus maneras de proceder eran indudablemente
muy confusas, tal vez su ego fuese tan grande como para pretender que ella cayera
de nuevo en sus garras; pero ya no era tan tonta como antes �Es que a pesar de su
empe�o �l nunca lo ver�a?

�Eres tan terca �coment�, para luego lanzar otro suspiro y apartarse un poco�.
Cuando ese tipo te haga algo�

��Hacerme que? �intervino�. �Tengo que recordarte quien fue �l que me trajo hasta
aqu� a base de enga�os? S�lo una persona en la vida ha sido capaz de utilizarme sin
tener el m�s m�nimo remordimiento. Afortunadamente, no fue demasiado tarde para m�.

Sho resping� ante lo mencionado, o tal vez s�lo fue su imaginaci�n. El hombre mono
carec�a de integridad, no pod�a estarse sintiendo culpable a estas alturas.

Para ser sincera, ten�a muchas cosas que recriminarle, y el simple hecho de hacerlo
era como aceptar que a�n no olvidaba la herida en su coraz�n, y por ende, no lo
olvidaba a �l. Iba totalmente contra sus principios, adem�s de que a todo eso se
sumaba la peculiar y atemorizante sensaci�n de que Ren no estar�a de acuerdo para
nada con eso. No es que fuera a importarle todo lo que ella hiciera �Verdad? Pero
de cierta forma, era como si le debiese justificaciones de todo.
La tensi�n se percib�a en el aire, deb�an salir r�pido de ah�, sino terminar�an
luchando a muerte, o en el peor de los casos, comprometidos; pues una vocecita en
su mente le suger�a que siendo la esposa de Shoutaro pod�a completar su venganza
sin usar la actuaci�n, hacer su vida imposible y de paso cumplir con la deuda que
ten�a con los padres del chico. En el instante que apareci� la posibilidad, el
celular son� de nuevo. Sacudi� su cabeza para alejar esas ideas tan enfermas, y vio
en la pantalla el nombre de su senpai.

No� No pod�a hacer tal cosa, de ning�n modo pod�a decepcionarlo de esa manera.
Tsuruga-san esperaba para ella algo mejor, que triunfase en su carrera, que se
convirtiera en una persona grandiosa, y no se dejara cegar por una venganza. Volvi�
a ser presa del horror de que �l alguna vez se enterara de la clase de pensamientos
que tuvo, y por otro lado, podr�a casi jurar que ten�a alguna clase de s�per poder
que lo hac�a irrumpir en los momentos cruciales.

Lamentablemente, Shoutaro se adue�o de su celular una vez m�s, y respondi� la


llamada con el mismo tono altanero que uso antes. Luch� por arrebatarle el
tel�fono, e implorarle perd�n a Ren; pero fue totalmente in�til. Sho pod�a
esquivarla f�cilmente, y cuando estuvo a punto de conseguirlo, colg�. La furia en
ella se increment�, y el desconsuelo la invadi�. Se mantuvo de cuclillas en el piso
durante un rato.

��Por qu� te afecta tanto lo que ese tipo llegue a pensar? �Su est�pido amigo de la
infancia estaba visiblemente molesto por su actitud, aunque no intu�a muy bien la
raz�n.

La verdadera pregunta aqu� era: �Por qu� le disgusta tanto a Sho que le de
importancia a Tsuruga Ren? Sin embargo, era incapaz de formularla, le daba pavor la
respuesta, por extra�o que pareciera.

��Es mi superior, mi senpai! Le debo a �l la mayor�a de mis logros.

�Pens� que hab�as conseguido todos los papeles por tu cuenta.

�Si, as� es pero�

�Le das demasiado cr�dito a Tsuruga Ren, no te entiendo.

�La que no entiende nada soy yo.

Shoutaro se limit� a observarla severamente. Era un l�o.

Pas� bastante tiempo m�s antes de que un empleado del hotel les hablara dici�ndoles
que las labores de su rescate estaban por comenzar, y que la manager Shoko-san ya
estaba al tanto del percance y se encontraba esper�ndolo ah� afuera. Por fin una
buena noticia, la felicidad que la lleno al saber que pronto saldr�a de ah� fue
exteriorizada en una sonrisa. Fuwa provoc� un corto circuito en su alma, pero no
pasar�a a mayores; se marchar�a de ah� en cuanto los trabajadores terminaran las
reparaciones. Por primera vez apreci� lo que era la libertad, se encargar�a de
agradecerle a los dioses por esta lecci�n.

Los m�sculos que estuvieron tensos durante casi una hora, se relajaron. Sus
facciones cobraron vida, se alegraba al saber que el mundo exterior volver�a a
desplegarse ante sus ojos en cuesti�n de un rato. Por el contrario, Shoutaro estaba
serio y no despegaba esa mirada aprensiva de su rostro.

�Sobre lo que habl� de casarnos� �susurr�. Era como si no quisiese que estuviera en
paz. La palabra "boda" rellen� su mente haci�ndola sobresaltarse. Levant� la cara
para confrontarlo, esperaba o�rlo decir que todo fue un juego infantil para
importunarla�. Lo dije en serio �concluy� con toda la convicci�n del mundo. Una
firmeza que jam�s hab�a visto en �l, excepto aquel d�a cuando le pidi� que vinieran
juntos a Tokyo.

Se alarm� considerablemente, y ni siquiera se molest� en ocultarlo �Es que se hab�a


vuelto loco? �O ser�a que todo era un producto de su imaginaci�n? Ya hab�a dado por
terminado con aquel tema, se esforz� mucho para restarle valor, se hizo a la idea
de que fue s�lo una equivocaci�n �Por qu� �l actuaba al rev�s?

�No hablas en serio� �Permanec�a incr�dula.

�Kyoko, lo �nico que has hecho es repetirme una y otra vez que yo soy el principio
de todos tus problemas�

��Y hasta ahora lo notaste? �pens�.

�No es que me aflija ni nada por el estilo. De hecho, creo que me da igual. No
puedo cambiar el pasado, y decir que me arrepiento no ser�a suficiente, adem�s de
que ni t� ni yo lo creer�amos. He obtenido lo que quer�a de ti; pero� no estoy
satisfecho con eso.

Dese� asesinarlo a sangre fr�a ah� mismo, que mas daba si su manager la demandaba,
si sus fans la acosaban, o si los medios de comunicaci�n la tachaban de psic�pata.
Unos a�os de c�rcel valdr�an la pena por ser la causante de la tortuosa y lenta
muerte de ese cretino.

�Hacerme pagar es tu sue�o �Cierto? �continu� el muchacho�. Es la �nica manera en


que t� est�s conforme. Tomaras de m�, lo que yo tome de ti. Es un trato justo.

��Insin�as que siendo marido y mujer podr� cumplir con mi venganza?

�Me har�as la vida imposible, podr�as aprovecharte completamente de eso para


hacerme caer. Yo no me quejar�a.

��Por qu� motivo? �Por qu� me dejar�as hacer tal cosa?

�Ya te lo dije. No estoy satisfecho.

Masoquista, enfermo, s�dico �Subnormal! Ten�a muchos adjetivos que darle a Fuwa
Sho. No distingu�a las intenciones tras su discurso, y mucho menos le cre�a �Qu�
obtendr�a �l a cambio? Reapareci� en su mente la hip�tesis de que su carrera se
ensombreciera, ya que todos ver�an a "la esposa de Fuwa" no a Kyoko. Si eso es lo
que buscaba, entonces era algo muy sucio.

�Ni hablar �dijo convencida�. Yo no me casare nunca. Me niego rotundamente,


Shoutaro� �De verdad estas bien? El encierro en este lugar debi� afectar las pocas
neuronas que tienes.

Crey� que con eso se safaria de esa absurda discusi�n. Era incre�ble la cantidad de
sentimientos que remov�a en su interior; aun as� no ceder�a. Ahora ella era una
persona totalmente diferente a la chica que llego ilusionada a esta ciudad, contaba
con nuevas metas, amigos y sue�os propios. No ser�a la segunda de nadie jam�s. La
Kyoko actual era muy lista, no recobrar�a la insensatez de la Kyoko de anta�o.

Sho no se inmut� por su rechazo; ignorando por completo lo que acababa de decir,
acomod� sus brazos a ambos lados de su cabeza, acorral�ndola contra la fr�a pared
del ascensor, sin darle oportunidad de moverse un cent�metro.

�Por qu�? �Qu� era lo que le impulsaba a comportarse as�? �Qu� quer�a de ella
realmente? No le demostr� lo aturdida que se encontraba, hizo uso de su mejor
semblante, y aguard� a que �l hiciera algo.

�Siendo sincero �dijo, sonriendo con cinismo�, no me deshago de la idea de


monopolizarte, y supongo que debo darte a cambio la satisfacci�n de verme derrotado
s�lo por ti. Puedes llamarle a esto "amor" si as� lo deseas.
Capitulo 4: La persona al otro lado ~ el punto de vista de Mogami Kyoko. Segunda
parte.

Amor� Esa palabra tan dulce e inquietante. Jam�s crey� que llegar�a el d�a en que
alguien la dirigir�a hacia ella, mucho menos que la persona quien lo hiciera ser�a
precisamente Sho. Durante a�os desperdici� sus energ�as buscando que �l lo dijera,
ahora prefer�a no haberlo escuchado. Deb�a ser propio de los humanos el ser as� de
ego�stas, teniendo lo que tanto han anhelado y despreci�ndolo.

La intensidad que hubo dentro de aquel ascensor se guardar�a ah� por siempre. Era
un tema que aunque no podr�a posponer toda la vida, deseaba olvidar durante
bastante tiempo. No estaba preparada de ninguna forma, tampoco cre�a haber actuado
del mejor modo; pero sus ideales fueron defendidos hasta el final. Shoutaro era su
primer amor, mas no lo dejar�a ser su verdugo.

Cuando los hombres encargados de rescatarlos, anunciaron que encender�an el


elevador, sinti� una ligereza en sus pies dif�cil de explicar. Un sonido familiar,
la iluminaci�n de los pasillos del hotel, y el rostro de su senpai, fue con lo que
se top� al abrirse las puertas. Corri� r�pidamente hasta alcanzarle.

��Tsuruga-san! �grit� mientras le daba un fugaz vistazo a todo. El mundo no hab�a


cambiado en lo absoluto durante el rato que permaneci� encerrada en aquel lugar;
sin embargo, no pod�a decir lo mismo de ella�. De verdad lo lamento mucho, hacerlo
venir hasta aqu� �Lo siento! �Antes que cualquier otro asunto, decidi� que lo
primordial era hacerle ver lo apenada que estaba. Tsuruga Ren quien siempre cumpl�a
con una dura agenda, perdi� su valioso tiempo por una novata. Adem�s esa disculpa
tambi�n iba por el modo tan idiota en que dud� dentro de aquel ascensor. Por sus
vulnerables sentimientos merec�a ser reprendida por �l.

�Mogami-san, no hay porque disculparse �La sonrisa que le brind� fue sincera. Sus
demonios comenzaron a derretirse comprobando que el hombre frente a ella no estaba
enojado. Logr� disimular el susto que se llevo cuando �l coloco ambas manos sobre
sus hombros, por un momento juro que hab�a le�do sus pensamientos, y que iba a
aplicarle una llave de judo como castigo.

�Kyoko-chan que bueno que te encuentres bien. �dijo Yukihito.

�Yashiro-san, tambi�n gracias a ti por venir hasta aqu� �le contest� con todas sus
ganas, feliz de que estuviera presente, ya que podr�a salvarla si Tsuruga-san
sospechaba algo.

�Ni lo digas Kyoko-chan, sabes que siempre estaremos ah� para ayudarte, adem�s Ren
se encontraba bastante preocupado �No es as�? �El senpai asinti� a sus palabras.

�Ya veo �murmur�, girando su rostro levemente �Es que acaso era una desvergonzada?
�Por qu� se sent�a contenta por este detalle cuando en realidad deb�a sentir culpa?
Se sonroj� pensando sobre su tonta manera de proceder. Tsuruga-san no deber�a
molestarse por alguien como ella, que por momentos estuvo a punto de ceder a la
venganza.

�Kyoko-chan, me da gusto que t� tambi�n est�s bien �La manager de Sho espero el
momento oportuno para dirigirse a ella.
�Shoko-san� gracias �respondi�. Hab�a olvidado por completo que se encontraban a un
lado suyo.

Record� tambi�n a los valerosos empleados que la rescataron, y que a�n estaban ah�
haciendo unos �ltimos ajustes para evitar futuros incidentes. Iba a agradecerles
fervientemente por su trabajo cuando su vista intercept� al cantante. La ve�a como
si estuviese dici�ndole que estaba inconforme, como si las cosas no hubiesen
quedado lo suficientemente claras.

Quedo envuelta en esa peque�a discusi�n de miradas con el est�pido chico hasta que
Yashiro-san intervino. Fue como si de pronto la sacaran de una burbuja, o como si
su conciencia regresara de alg�n largo viaje por el espacio.

��Perd�n! Seguramente tienen muchos pendientes, no se preocupen m�s, podemos irnos


�dijo. Sus ojos amenazaban con soltar l�grimas de la verg�enza. Ya hab�a pasado una
hora entera con el cabeza de cerdo como para encima querer prolongar m�s esa
agon�a.

Tsuruga-san acept� irse de ah�, incluso se ve�a aliviado de que ella lo pidiera,
supuso que era porque quer�a continuar con sus labores. Se despidieron educadamente
de todos �Sho s�lo dio una reverencia por petici�n de Shoko-san y se march�,
agradeci� con todo el coraz�n a esos empleados, y luego obtuvo una peque�a canasta
de frutas que el gerente del hotel le obsequio como disculpa a todo lo ocurrido. Se
fue de ah� jurando que usar�a las escaleras de ahora en adelante, as� tuviera que
subir 20 pisos.

Con el aire fresco golpeando sus mejillas, era m�s sencillo deshacer los nudos
dentro de su cerebro. La vida puede dar miles y miles de vueltas inesperadas sin
que puedas hacer algo para remediarlo. Mirar hacia adelante con confianza en que lo
que viene ser� mejor es todo cuanto puedes lograr, quiz�s con eso fuera suficiente.
Deseaba escuchar a alguien decir que estaba bien as�, y que no deb�a profundizar
m�s al respecto.

��Kyoko-chan, estas segura de que no quieres ir directamente a Daruma-ya? �Yukihito


formulaba preguntas cada 5 minutos. Se ve�a ansioso de respuestas, todo lo
contrario de Ren, quien s�lo se dedicaba a conducir el veh�culo extremadamente
atento a las se�ales de transito.

�Es muy temprano para regresar, adem�s algunas de mis pertenencias siguen en la
oficina �explic�. �O ser� que ir a LME los desviar�a de la locaci�n donde tienen
trabajo?

�No, claro que no �se apresur� en contestar el manager�. Es s�lo que debes estar
agotada tras todo lo que viviste �Fue dif�cil, verdad? �Yashiro-san la mir�
esperando obtener una gran revelaci�n, lo que la hizo dar un peque�o respingo. La
verdad es que no quer�a entrar en detalles sobre el suplicio dentro del elevador,
mucho menos con su senpai escuchando.

�Si, lo fue �admiti� con un tono cansado para darle realismo a su frase. De no
estar el actor ah�, habr�a gritado con todas sus fuerzas que la palabra "dif�cil"
no definir�a ni un 1% lo duro que fue permanecer cerca del enemigo.

�Me asuste bastante cuando Ren me cont� lo que ocurr�a �coment�. Yukihito luc�a
como si no fuera a rendirse en obtener informaci�n impactante.

�Yashiro-san deber�a trabajar para la prensa �pens� con una gota de sudor bajando
por su frente�. No hab�a modo de comunicarnos, fue de mucha suerte que Tsuruga-san
me hablara.
�Entiendo. Casi como si fuera el destino �Cierto? �pronunci� radiantemente�. Y
hablando de "destino" �C�mo fue que quedaron atrapados ah�? �Te encontraste con
Fuwa Sho por casualidad?

�No, �l ya estaba ah� cuando yo entre, pero lo note segundos despu�s, y encima casi
al mismo tiempo el ascensor se detuvo �respondi�. Luego su rostro se ensombreci�
con terror, al darse cuenta de que Yashiro-san era un experto para hacer hablar a
las personas, ella ni siquiera ten�a las intenciones de contar todo aquello, todo
fluyo como por arte de magia.

�Oh, ya veo. Debiste sentirte muy frustrada, con alguien a quien no soportas y sin
hacer nada �opin�. �Por qu� realmente no hicieron nada, verdad? �Arrastr� cada una
de las palabras de esa pregunta. Un escalofr�o la recorri� por completo �Era esto
un interrogatorio? De no ser porque sab�a que �l era un manager, podr�a decir que
era miembro destacado del FBI. Sus manos se aferraron al asiento del autom�vil con
vehemencia �No iba a torturarla para que confesara todo o si? �No hab�a cometido
ning�n delito!

��No estas yendo demasiado lejos? Pareces un oficial de la polic�a internacional o


algo as�. �Despu�s de largos minutos de silencio, Tsuruga Ren al fin hablaba. Kyoko
lo observ� con sorpresa, �l estaba pensando justamente lo que ella.

�Pero� �Yashiro hizo un puchero�� s�lo estoy cercior�ndome de que Kyoko-chan se


encuentre bien, porque la noto muy callada.

�Es algo normal. Est�s con quien est�s, permanecer cerca de una hora encerrado es
desgastante. �La chica asinti� ante las palabras de Ren.

�Gracias por preocuparse �dijo con una sonrisa�. Pero todo esta bien, es verdad que
Sho y yo discutimos todo el rato e incluso llegue a planear algo para asesinarlo
ah� mismo �Yukihito la mir� con asombro cuando confeso eso�. Afortunadamente, no
ocurri� nada grave. �Vio como el manager relajaba su postura. Luego, transcurridos
unos segundos, ella se encogi� con p�nico �Otra vez estaba haci�ndola hablar sin
pensarlo! �Magia! Ten�a que ser alg�n tipo de magia negra.

La atm�sfera dentro del auto se volvi� confusa, por alg�n motivo Tsuruga-san y
Yashiro-san parec�an estar bajo tensi�n. Al menos, el extra�o interrogatorio hab�a
terminado, y si ten�a suerte, olvidar�an ese d�a por completo. Estaba auto-
convenci�ndose de ello cuando Yashiro explot� sin raz�n aparente.

�Si realmente no ocurri� nada grave �Por qu� tu cara dice todo lo contrario, Kyoko-
chan? �El tono que uso fue exageradamente dram�tico, como una novia reclam�ndole a
su novio el haberlo visto con otra chica.

Percibi� como el aura de su senpai se volv�a fr�a, eso quer�a decir que estaba
furioso, no hab�a duda de ello. La tensi�n de antes se hac�a mucho m�s notoria en
estos instantes. Temi� por su vida �aunque ella no fuera la culpable de su enojo�,
e internamente comenz� a rezar y pedir piedad por su alma en el m�s all�.

Contrariamente a lo esperado, Yashiro-san mostr� valent�a al ignorar la clara


amenaza que se cern�a sobre �l ��Acaso no conf�as en nosotros? �cuestion�.

La pregunta ahond� en su mente m�s de lo que cualquiera podr�a imaginar. Confianza�


por supuesto que les ten�a confianza, y por eso mismo no se atrev�a a decir nada
�C�mo podr�a? No quer�a involucrarlos en esto. La manera en que Sho y ella se
hab�an enfrentado, los temas que tocaron y la rara sensaci�n en su pecho al
descubrir cientos de cosas en tan poco tiempo, no era algo que pudiese decir porque
si.
��Kyoko-chan! �insisti� el hombre en medio de una especie de berrinche, al no
recibir respuesta. Estaba completamente fuera de si. Por otra parte, Ren luc�a cada
vez m�s molesto.

��Les tengo confianza, claro que si! �dijo sin dudarlo.

�Mentirosa �Yashiro la miraba con peque�as l�grimas fingidas en los ojos. Kyoko
sinti� entonces su cuerpo temblar con pavor.

�No quiero que me malinterpreten �murmur�. No quiero que piensen que no conf�o en
ustedes� �Trag� saliva fuertemente�� Todo esto es culpa de ese idiota sin modales,
todo esto es porque �l dijo que me amaba �Y ahora no puedo dejar de pensar en ello!

Los rostros de ambos hombres se desencajaron, y Kyoko llor� en sus adentros el ser
tan d�bil ante la magia. Confeso sin m�s ni menos lo que pasaba, incluso aunque
juro que nunca lo har�a. Mir� profundamente angustiada el respaldo del asiento de
su senpai �No pod�a ser esto un mal sue�o? �De verdad �l escuch� tal cosa?
Preferir�a que nunca se hubiese enterado de eso. Luego su mirada recay� en el otro
hombre que a�n estaba inclinado hacia ella, observ�ndola como si fuese un fantasma
o un monstruo, se ve�a p�lido de la impresi�n.

No pod�a culparlo, ella torpemente cedi� ante sus poderes malignos, y dijo algo
inesperado. Shoutaro no era el tipo de hombre que se fijar�a en ella, y ella no era
la clase de chica que tomar�a en serio aquella declaraci�n; pero lo que les grit�
indicaba todo lo contrario. Record� con indignaci�n el forcejeo que mantuvo con Sho
despu�s de que le dijera que quer�a monopolizarla y que a eso se le pod�a llamar
amor. Los golpes y patadas no borraron eso de su mente.

Despu�s de aquello, permanecer en ese lugar con Shoutaro se hizo algo m�s que un
suplicio, de hecho, ser torturada habr�a sido m�s soportable. Aunque en estos
momentos ya se sent�a as� con el silencio sepulcral por parte de los dos hombres al
frente del autom�vil. Yashiro-san no habl� m�s �Escuch� lo que dijo, cierto? �Por
qu� no coment� nada al respecto? No se atrevi� a exteriorizar sus dudas, y dejo que
el tiempo fluyera. Dio un �ltimo vistazo hacia el asiento que ocupaba Ren, s�lo su
cabello era visible para ella desde ese �ngulo, y agradeci� profundamente no
toparse ahora con su mirada.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

��Qu� tan bien se conocen �l y t�?

��A�n insistes con eso? �pregunt� con enfado. No es que le incomodara hablar sobre
su senpai, de hecho, pod�a pasarse horas alabando sus talentos, y maldiciendo su
temperamento, adem�s de esas costumbres extranjeras que tanto la desconcertaban;
pero definitivamente, Sho era el �ltimo esp�cimen de vida con el que charlar�a
sobre ello.

��Vas a responderme? �La mir� con tanta dureza que se quedo paralizada�. �Por qu�
si ese hombre dice estar tan ocupado, gastara su tiempo en venir por ti?

�La gente en el medio esta consciente de que soy como su pupila, si me involucro en
esc�ndalos, �l tambi�n podr�a verse afectado �Era algo m�s que l�gico.

��Se toma tantas molestias s�lo por eso? �Crees que lo que haga una novata
realmente desprestigiara a alguien como �l?

��Qu� quieres decir con eso? �Las cosas comenzaban a parecerle cada vez m�s
confusas �A que punto quer�a llegar Shoutaro?
�Ning�n hombre se preocupar�a tanto por una mujer, ni har�a tantos esfuerzos sin
esperar una recompensa a cambio.

�Para tu informaci�n, no todas las personas piensan igual que t�. Tsuruga-san no es
esa clase de hombre, adem�s no tengo dinero ni nada valioso que darle �respondi�.
Las absurdas ideas de ese chico no la enga�ar�an, jam�s pensar�a mal de su senpai.

�No lo entiendes, todo lo que quiere es esto �dijo �l, se�al�ndola con un dedo.

En aquel momento tuvo una extra�a sensaci�n, las palabras de ese idiota cobraron
cierto sentido �Qu� pasaba si eso era verdad? Si la amabilidad de Tsuruga-san se
debiera a algo m�s. Ella no era una tonta �al menos, no por completo� y en varias
ocasiones pens� que su sonrisa gentil llevaba impregnado cari�o dentro, un cari�o
que s�lo iba dirigido a ella. Era algo a lo que no se aventuraba a pensar, sin
embargo, en aquel instante con Sho, acept� la posibilidad de que fuera as�.

Ahora, mirando el respaldo de su asiento, no pudo evitar preguntarse si el silencio


por parte del actor era precisamente por esa raz�n �Le incomodaba saber que
Shoutaro hizo algo como aquello? No, tal vez no le importaba en absoluto. Revolvi�
su cabeza para sacar todas esas barbaridades de su mente, nunca antes se hab�a
detenido a sospechar de las intenciones de Tsuruga-san, para ella algo as� era un
tema tab�.

Ten�a que acomodar todo dentro de su cerebro, sus demonios corr�an de un lado a
otro tratando de poner un orden. Pensamientos que no deb�an siquiera ser
mencionados sal�an a montones, y sus peque�os amigos intentaban tapar la fuga
desesperadamente.

No hubo m�s palabras por parte de nadie dentro del autom�vil, el silencio se
prolong� hasta llegar al estacionamiento de LME donde Yashiro salio deprisa con la
excusa de recoger algunas cosas para luego ir a cumplir con su agenda. Ella se
quedo completamente sola en el coche con Tsuruga-san, quieta y sin saber realmente
que decirle, ni siquiera una cordial despedida pod�a salir de su boca.

Por segunda vez en el d�a se hallaba en una posici�n dif�cil. Aunque no hubiera
hechos f�sicos que lo demostraran, sab�a perfectamente que algo no marchaba bien.

�Yo� �Comenz� a balbucear�� No le quito m�s su tiempo. Disc�lpeme por los


inconvenientes de hoy, y muchas gracias por traerme hasta ac�. �habl� con rapidez,
entre m�s pronto terminara con esto ser�a mejor. Fue tan casual como su nivel de
actuaci�n le permit�a.

Se bajo del coche sin esperar una respuesta, pero al pasar frente a la ventana del
conductor se detuvo, como si una fuerza le impidiera irse de ese lugar. Ren dirigi�
su rostro hacia ella finalmente, y Kyoko pens� que ver�a al mism�simo diablo; no
obstante, �l mostraba una expresi�n relajada. No sab�a si alegrarse por ello.

�No te preocupes, Mogami-san �dijo simplemente.

Ella no comprend�a del todo porque si la tranquilidad de Tsuruga-san era genuina,


la hacia sentirse tan angustiada. Tan s�lo tuvo fuerzas para asentir levemente.

�Y disculpa a Yashiro, nosotros no deber�amos inmiscuirnos en tus asuntos


personales �agreg�.

�No� yo� �No es eso! De verdad no hay nada que ocultar, s�lo cre� que no era
primordial contarlo �se apresur� a decir. El sentimiento de haber hecho algo malo
empezaba a invadirla.
�No tienes que explicarme nada. �Sonr�o.

��Por qu� me siento como si estuviera en problemas?�pens�, al ver al actor tan


calmado.

��Pasa algo?

�Ah� no, no es nada. Me retiro. �contest�, empezando a caminar.

�Por cierto, Mogami-san �la llam�, cuando ella estaba algunos pasos m�s frente al
auto�. �C�mo te diste cuenta de que estaba afuera en aquel momento? Cuando gritaste
mi nombre adentro del elevador.

Se tens� al o�rlo y su cara adquiri� un color rojizo �C�mo era posible? No se


esperaba que �l la hubiese escuchado, y que a estas alturas preguntara por el
motivo. No se giro por miedo a que �l notara su nerviosismo.

-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-

�Debo admitirlo, eres distinta de la chica que era mi compa�era de juegos en la


infancia �pronunci� Shoutaro�; pero no por eso tus viejas costumbres cambiaron. Una
parte de ti sigue preocup�ndose por m�.

��De verdad lo crees?

��A qui�n enga�as? Siempre ha sido as�.

Sonr�o ante esa idea. ��Cu�ndo veras m�s all� de tu conveniencia? Definitivamente
son tus costumbres las que no han cambiado en nada �reflexion�. Por primera vez, se
deten�a a meditarlo. Desde que eran ni�os, Sho era as�, s�lo que ahora no hab�a
algo como el amor impidi�ndole ver la realidad.

�Hemos permanecido juntos durante mucho tiempo, por eso lo s�. No importa lo que he
hecho, t� seguir�s...

��Podr�as dejar de hablar como si lo supieras todo? �interrumpi�. Deja de


subestimarme, recuerda que fue gracias a ti que aprend� la lecci�n: No todos son
capaces de mantener un sentimiento por la eternidad.

��Sentimientos eternos, eh? Son s�lo cosas de cuentos de hadas, Kyoko.

�Eso es lo que cre� despu�s de aquel d�a en que te escuche charlando con Shoko-san,
pero... �Pero entonces, luego de conocer a diferentes personas, lo entendi�. El
amor de Mar�a por su madre y su padre, el cari�o de Okami-san y el jefe, incluso
sus propios sentimientos por Corn, cada uno de ellos durar�a por siempre.

��Y dir�s que hay alguien m�s a parte de mi a quien puedas dirigirlos?

�No es que sea imposible.

��En serio? �Qui�n podr�a ser as� de importante? �A quien m�s podr�as querer de esa
manera?

No es que tuviera una respuesta definitiva para esas cuestiones; pero desde que era
una ni�a siempre so�� que al bajar de una gran carroza blanca y abrir las puertas
de un enorme castillo, la persona al otro lado ser�a la que el destino hab�a
elegido para ella. Tal vez durante a�os pens� que ver�a a Sho en aquel bello lugar;
sin embargo, si ahora indagaba en esa caja prohibida de su coraz�n, con quien se
encontrar�a ser�a...
��Tsuruga-san! �grit�, guiada por el enojo que le provocaba o�r las expresiones tan
altaneras de ese cabeza de cerdo. Sent�a como si estuviese perdiendo ante �l, al
ser incapaz de demostrarle que no era el �nico en su vida.

Jam�s se imagin� que Ren estar�a ah� arriba y que la potencia de su voz llegar�a a
sus o�dos. Aquello fue s�lo un impulso en el que su nombre hab�a sido el primero en
acudir a su cabeza, o eso era lo que pretend�a creer. Ella, quien jur� nunca volver
a enamorarse, no pod�a decir ahora que faltar�a a su promesa.

En aquel ascensor se suscitaron muchas cosas a las que no deseaba enfrentarse,


tantos conflictos que no sab�a por donde empezar. El alarmante sonido de candados
abri�ndose era lo que m�s temor le causaba, y decidi� entonces fingir que nada
suced�a.

�Hab�a eco �dijo, como respuesta a la pregunta de su senpai, luego huy� casi
despavorida. No quer�a girarse y ver su semblante apacible de nuevo, no quer�a
averiguar si �l era la persona al otro lado, la que se interpon�a entre ella y el
abismo.

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