El Cliché Del Elevador
El Cliché Del Elevador
Le daban ganas de� de algo est�pido sin duda. Como era posible� era inadmisible,
era, era� si tan solo pudiera volver atr�s. Al d�a donde todo cambio�
En ese momento estaba molesto, odiaba ser "demasiado" joven para que las mujeres de
Jap�n lo eligieran como el hombre que deseaban abrasar. Y lo de menos era que el
idiota de Tsuruga Ren se llevara el primer puesto, sino los otros cinco idiotas a
los que ten�a que alcanzar antes. Una cosa es quedar en segundo o tercero y otra
ser el s�ptimo� s�ptimo, hab�a sido un golpe muy fuerte a su orgullo. Le hab�a dado
vueltas al asunto mucho tiempo, quer�a derrotar a ese tipo, era su meta. Si bien
como actor Tsuruga-san nada ten�a que ver con el, era considerado el Sex-simbol del
momento y eso le obligaba a luchar en su contra.
Dejar a Kyoko, claro que pod�a, bueno en realidad no. Pero no pod�a decir eso
frente a otros. Ten�a una imagen que proteger, una imagen que el mismo hab�a
construido, desde que se convirti� en solista, de alguien tan cool que pod�a hacer
perder a una mujer la cabeza y la dignidad por �l. Y as� hab�a pintado a su mejor
amiga frente a su agente, la de una est�pida que trabajaba d�a y noche solo por
hacerle feliz, desde siempre, alguien tan tonta, poco atractiva y aburrida que
hab�a preferido escapar en casa y tra�rsela de sirvienta antes que casarse con
ella. En verdad no necesitaba que siguiera trabajando como una esclava, solo que,
as� se manten�a entretenida. Sab�a que Kyoko jam�s se quedaba quieta y en alg�n
momento se dar�a cuenta que estaba desperdiciando su vida. �Pedirle que regresara a
casa? Era una opci�n, se negar�a al principio, pero pod�a convencerla con volver a
la escuela y ser una profesionista�.
Aun as� ten�a que seguir con sus actitud de chico importante, no pod�a dejar que
todo se callera solo porque a la ni�a le dio por ir a escuchar: "No llores es
molesto" -por favor no me metas en estos problemas- era lo que intentaba decir, ya
se sent�a suficientemente mal como para verla llorar.
Pero todo hab�a terminado abruptamente, se la llevaron como una friki loca. No la
hab�a visto durante meses, tampoco se atrevi� a volver al apartamento por orgullo,
al principio estaba preocupado que de hiciera alguna estupidez, pero no busco. En
ocasiones cre�a que estaba detr�s de �l observ�ndolo, que era una fan�tica en la
calle o una persona del Staff de alg�n programa que intentaba complic�ndole la
vida, "era simple paranoia" se dijo a si mismo, habr�a de estar en alg�n lugar
odi�ndolo y llorando, pero eso ya no era su problema.
Y todo parec�a ir bien hasta que Tsuruga Ren entro a escena, dejando en claro que
pretend�a a Kyoko m�s que como una protegida. Dando paso a una bola de
tergiversaciones se hab�a venido entre Kyoko y �l, con Tsuruga-teme y Reno-inu de
por medio, sobre todo en San Valentine.
Pero nada, absolutamente nada, ni siquiera cuando se imaginaba a esos dos como una
melosa pareja de reci�n casados comiendo Bento, era comparable con lo que le
provocaban esas imagenes.
_lo siento, pero l�gico que se iba a enterar fue la comidilla durante d�as_ intento
menguar la directora.
Las im�genes eran de entrevista por la fiesta del final de Dark Moon. Al principio
se pregunto si no era sierto, si era una clase de sue�o por que ese elegante
vertido azul,y extensiones que le llegaban a la cinturale daban una apariencia que
la hac�an ver mayor de lo que era� bueno no en el mal sentido, sino que parec�a m�s
madura y m�s linda de lo que se llego a ver como Mio o en el propio v�deo
promocional. Estaba tan molesto que ni siquiera termino de ver.
_Me las pagaras Kyoko Mogami por que no pudiste simplemente bastarte con el
est�pido mensaje, en lugar de perseguirme hasta la estaci�n ese d�a._
Algo dentro de �l hab�a hecho clic, tal vez fuera por el est�pido color rosa en
cierta oraci�n del mensaje de texto, lo que le hab�a llevado a un estado tal que
nadie podr�a reconocerle. No, no era eso, era el simple hecho que Kyoko se
permitiera ser tan amigable con otro sujeto, cuando ni siquiera pod�a dejar de
hablarle formalmente a �l.
-no puedes llamarme simplemente por mi nombre, debes decirme Kyoko_chan- le hab�a
explicado como una madre hace mucho, cuando eran ni�os. Tal vez para ella era una
com�n formula de etiqueta y car�cter japon�s, pero para �l hab�a significado una
barrera entre ambos. Una barrera que se hab�a hecho m�s y m�s grande� al punto que
hoy sent�a la impetuosa necesidad de sacudir a la joven.
�Por que pod�a ser tan amigable con todo mundo, excepto a �l?. Era por su infantil
idea de tratarlo como sempai, o aun le resent�a por ser tan duro con ella cuando se
"conocieron". Fuera lo que fuera, se sent�a herido y pod�a ser peligros ahora que
dejaba m�s libertad a Koun, era como un animal herido. Intento respirar y tomarse
un tiempo para componer su t�pica cara de "todo est� bien", pero le estaba llevando
mucho esfuerzo.
Cuando eran ni�os se hab�a cegado en la idea de era una ni�a a quien respetaba, ya
que era m�s joven pero pod�a ser contante, madura, con un car�cter en�rgico, aunque
tambi�n era muy dulce, t�mida. "ella formo la imagen que tengo de c�mo es una chica
japonesa", o m�s bien ella fue y es mi imagen de mujer: "una chica dulce, pero con
un fuerte car�cter" era la contestaci�n que siempre daba a la t�pica pregunta de
"�C�mo es tu mujer ideal?", y siempre lo contesto pensando en Kyoko, ciertamente
conoc�a a muchas chicas dulces de buen car�cter, pero Kyoko era el punto de
referencia de todo, desde que se hab�an conocido a orillas del ri�.
Era muy cursi decirlo, pero ya le hab�a querido desde entonces, pero ahora todo ese
cari�o era un tormento. Kyoko se hab�a transformado en lo que hab�a esperado, una
mujer hermosa, tenaz, responsable y valiente; pero tenia un factor estaba mal
colocado, Sho Fuwa. Kyoko parec�a incapaz de considerar al amor, es mas se hab�a
convertida en una ferviente fan�tica del "Abajo el amor" por culpa de su relaci�n
fallida con ese sujeto, aunque esto ten�a sus ventajas, ya hombres como Murasame y
Kajima jam�s lograr�an sus objetivos amorosos.
Por eso se hab�a hecho a la idea de que no importaba si ella no llegara a amarle,
es m�s, prefer�a que no volviera a amar jam�s a nadie. Pero quedar rezagado al
papel de mentor, mientras los dem�s pod�an convertirse en sus compa�eros, sus
amigos, tampoco pod�a soportarlo. Ella deb�a verlo solo a el. Pero no podia
decirlo, porque en el papel del buen ni�o e hijo obediente de Koun se habia tragado
que la ni�a simpre le hablara del pr�ncipe encantado que era "Shou_chan", y ahora
como el actor, hombre perfecto y profesional, jam�s exigir�a nada. pero no Kyoko no
lo dejaba f�cil, ella se hab�a atrevido a perforar su defensas.
Lo primero al regresar al hotel seria que ella diera un respingo�- �fue divertido?-
ella dar�a un paso atr�s buscando alejarse de �l. "detente, detente, si la asustas,
jam�s volver� a confiar en ti, jam�s volver� a hablarte". Pero ya seria tarde, ella
estar�a aterrada y empezar�a a llorar, el da�o estar�a hecho, hab�a tomado un
camino de no retorno, solo quedaba decirle que ya no la necesitaba, y se sinti� de
pronto solo: sab�a que ella no hab�a pegado el ojo la noche que le hab�a abrasado y
dormido a su lado, ciertamente fue extra�o m�s que abrazar una persona parec�a que
abrazaba una piedra.
"El amor es una batalla a muerte, triunfas o caes" sol�a decirle su padre. Hab�a
tenido a Kyoko en sus brazos, pod�a considerarse una victoria, pero solo gano m�s
desesperaci�n.
Mimori hab�a llegado bastante triste a la escuela, en su mente solo ten�a una idea�
"que no venga, que no venga", rogaba con todo su ser, pero como una clase de broma
all� esta ella. La insufrible Kyoko Mogami.
�Qu� demonios ve�a Shou en semejante mujer aburrida?� puede que todo el mundo la
alabe por ser una prometedora pr�xima actriz, pero Mimori no dejaba de verla como
una gansa. "Tal vez la ve como su hermana peque�a, ya sabes que com�nmente los
amigos de la infancia se terminan apreciando como verdaderos hermanos" le contesto
una compa�era modelo, cuando le pregunto su opini�n sobre "un chico que dice que no
se interesa por su antigua amiga de la infancia, pero la busca".
En el descanso, Mimori tomo su celular, deb�a hacerlo, deb�a decirle a Shou que
Mogami estaba en la escuela y lograr que se vieran� no es que quisiera que se
encontraran pero Shou se lo hab�a pedido y le hab�a prometido besarle-
Ella quer�a ese beso, desde que conoc�a a Shou hab�a imaginado que ser�a su primer
y magnifico beso de amante, que importaba que fuera bajo semejante situaci�n (un
beso de pago por un trabajo que no quer�a hacer, porque significaba ac�rcalos mas).
...
Si hab�a hecho lo que Shou le pidi�, y si lo hizo para que la besara, pero eso no
la hac�a una idiota, o eso quer�a creer.
Coloco una cara de total reproche y un poco petulante. Pero por dentro estaba
saltando como una Otaku que lee como los protagonistas se besan por primera vez.
Estaba feliz que su plan fuera teniendo resultados. Kyoko se hab�a salido
totalmente del personaje, lo noto. Era mirada baja llena de preocupaci�n, no era el
rosto que su papel establec�a. Era la perfecta mirada pera un escena donde se busca
esconder la obscuridad de un coraz�n, y aunque Setsuka pude ser muy obscura, es m�s
bien del tipo sarc�stico y despreocupado, que dir�a algo punzante y descort�s a la
chica que le echa los perros a su hermano. Pero hay esta Mogami-kun con una mirada
abatida. Y su gesto de sorpresa y sonrojo al verse atrapada en los brazos del otro.
Estuvieron a punto de sacarle brincos de alegr�a. Lo hab�a conseguido, Kyoko Mogami
la integrante numero uno de Love Me al fin ten�a una grieta es el caparaz�n de "EL
AMOR ES UN ASCO", que hab�a puesto en su coraz�n.
De hecho en m�s de una ocasi�n se sinti� en pesadumbre d que Kyoko fuera tan
desde�osa con el amor. Bueno no con todo el tipo de amor, ella era capaz de amar su
trabajo y se notaba en sus personajes, y tambi�n pod�a amar a sus compa�eros de
reparto y amigos. Lo que hab�a notado durante la fiesta de navidad. Pero le
faltaba.
Ella es una joven dulce, agradecida, trabajadora y muy alegre, Con un gran don para
la actuaci�n, ya que tiene un buen sentido de imaginaci�n e improvisaci�n, pero era
un muy novata as� que aun le faltaba algo de empat�a, pero sobretodo el dejar de
actuar bajo sus propias experiencias. Por eso cuando se trata del romance o la
familia est� perdida. Y era demasiado obvio, su total repulsi�n de mostrar afecto
familiar lo hab�a notado durante Dark moon,ya que aun cuando el personaje de Mio se
une a la protagonista, jam�s la trata como su prima o familiar, sino como una
aliada, y punto.
Adem�s su viejo amigo le conto que mientras interpretaba de Koun, en m�s de una
ocasi�n se sali� del papel ya que para ella era desconocida la sensaci�n de "hijo
amado y concedido". Y sobre el amor, que m�s muestra que su cara de total odio e
instinto asesino, cuando algo as� se insinuaba, como por ejemplo en su primera
audici�n.
Pero ante esta escena donde Cain Hell persigue a su hermana para abrasarla, que
estaba viendo delante, fue tan visible; ese no era Cain abrazando a Setsuka, ni Ren
abrazando a Mogami, ese era Koun abrazando a una chica.
Fue cuando una verdad lo golpeo, estaba lanzando a Mogami-kun abrazos de alguien
aun m�s complicado. Ren sent�a que no ten�a permitido amar castig�ndose y
castigando a Koun, quien era igual incapaz de amar. Si algo sale m�s sobre este
amor, ambos se romper�n de una manera en que ni los dioses podr�n salvar.
De tantos lugares y edificios que existen en la gran ciudad de Tokyo, de todos los
hoteles que hay para elegir en la zona de Shibuya; �l ten�a que caer exactamente al
mismo sitio donde se encontraba su amiga de la infancia �si es que a�n pod�a
llamarla de ese modo�. Sab�a que la chica lo odiaba con todas sus fuerzas, como no
hacerlo despu�s de lo que le hizo; pero� �Planeaba observarlo de esa manera todo el
tiempo que estuvieran ah� metidos? �Estaban atrapados en un elevador! Como si fuera
su culpa lo que suced�a. Del total de desgracias que pudiesen ocurrirle a lo largo
de su vida, esta era sin duda la peor, y menos esperada.
�Ya basta, eso es incomodo �le dijo. No s�lo se refer�a a la mirada inquisidora de
su acompa�ante, sino tambi�n a la absurda situaci�n en la que se hallaba �Por
favor! �Atascado en un ascensor con Mogami Kyoko? �Era una broma de mal gusto?
Estas cosas s�lo pasan en esas pel�culas rom�nticas de segunda. Lamentablemente, no
estaba filmando ninguna pel�cula �ni que fuera ese idiota de Tsuruga Ren�, de
verdad todo esto le estaba sucediendo a �l �A �l! El gran cantante Fuwa Sho.
Le dio la espalda a la mujer del traje rid�culo. Le fastidiaba no poder hablar con
ella normalmente, sin insultos o ataques de ira. No es que quisiera volver a
congeniar con ella, ni mucho menos; pero le parec�a aburrido permanecer en ese
reducido espacio sin un tema de conversaci�n. Le echo un vistazo a su reloj por
quinta vez, ya llevaban 30 minutos ah� dentro, y nadie del hotel se preocupaba por
ellos �Maldita sea la hora en que decidi� hospedarse ah�! Encima de todo, ten�a una
entrevista en 45 minutos m�s, si llegaba tarde manchar�a su reputaci�n. Est�pida
suerte.
��Quiero salir de aqu�! �grit� ella. Pataleaba como ni�a peque�a en medio de un
berrinche, al menos ya hab�a desistido de asesinarlo con la mirada�. �Todo esto es
culpa tuya, Shoutaro! �acus� se�al�ndolo con el dedo �De que demonios hablaba? �l
ya estaba en el ascensor cuando ella entr� apresurada, y sin darse cuenta de que
estaba ah� parado. Jam�s planeo nada �No era un mani�tico como esa mujer
endemoniada!
�Nadie nos escucha, vamos a morir aqu� dentro �No quiero acabar mi vida contigo en
este lugar!
�Idiota. Eso no va a pasar. �Claro que no, tarde o temprano alguien deb�a darse
cuenta de la falla del elevador. Era cuesti�n de esperar, pero �Por cu�nto tiempo?
�Siempre que estas presente algo malo pasa �Kyoko estaba exasperada�, Shoutaro
imbecil.
Otra vista a su reloj. Las 4:00 pm de la tarde; hace 40 minutos que el ascensor se
detuvo sin raz�n �Y nadie lo hab�a notado? Bola de ineptos. Se quejar�a con la
gerencia en cuanto saliera de ese lugar. Gir� su rostro hacia la chica que
aparentaba estar meditando. Esperaba que no estuviera preparando alg�n modo de
deshacerse de �l. Bien podr�a decir que intent� hacerle da�o, y solamente act�o en
defensa propia, no hab�a c�maras que confirmaran lo contrario. Por supuesto que
convencer�a a la polic�a de ello, era una buena actriz �No? Un tenue escalofr�o
recorri� su espalda, esta era la oportunidad perfecta para vengarse de �l.
�A�n no llega nadie� �Kyoko solt� esas palabras repentinamente al vac�o. No pod�a
estarle hablando a �l despu�s de la hostilidad de hace unos momentos �O s�?
�Cuando salgamos pondr� una queja. �Coment� por si las dudas. Claro que lo har�a,
aun si eso significaba hacerle un tremendo esc�ndalo al hotel �De que prestigio
gozaban cuando ni siquiera verificaban el buen funcionamiento de sus instalaciones?
Hacerle pasar por esto a �l �Fuwa Sho! Lo pagar�an caro.
La muchacha intent� ponerse en una posici�n c�moda que evitara de paso el contacto
con �l. No hubo suerte. Por su parte, fue inevitable sonre�r con satisfacci�n;
aunque hubiesen pasado tanto tiempo sin verse, Kyoko a�n lo odiaba con la misma
intensidad. No cab�a duda de que eso demostraba claramente que �l era el �nico
hombre al que jam�s olvidar�a. Su ego crec�a al pensar en ello. Y ahora que lo
reflexionaba, esta era una oportunidad �nica para recordarle a la "peque�a" que
nunca podr�a librarse de �l.
�Al parecer pasaremos m�s que un par de horas encerrados aqu� �coment� con iron�a�,
me imagino que alguna vez so�aste con algo como esto �No pasa en los cuentos de
hadas? Eso me convierte en tu pr�ncipe. �Trat� de parecer serio al hablar; pero por
dentro no dejaba de re�r. Simplemente, ver la cara de esa chica cambiar de
relajaci�n a enojo, y luego a relajaci�n otra vez era divertido. Estaba tratando de
contenerse para no pelear con �l, sin embargo, no iba a dejar que su meditaci�n
funcionara.
�Ya veo� aun as� tienes suerte. Bendito destino el que te trajo aqu�, al mismo
hotel en el que me quedo, y en el mismo ascensor. Muchas chicas matar�an por eso
�Sabes? �Se enderezo lo suficiente para poder verla a los ojos. Percibi� como
apretaba los pu�os un poco; pero su rostro luc�a sereno. No obstante, su mirada no
lo enga�aba. Deseaba gritarle, golpearlo o lo que fuera, y por alguna raz�n se
resist�a. Quiz�s pensaba que haciendo eso s�lo aumentaba su narcisismo; y estaba en
lo correcto.
�Me imagino que si �respondi� con total naturalidad �Que chica tan necia! Pero
deb�a admitir que su entrenamiento de actriz hab�a surtido efecto.
�Supongo.
Suspir�, cansado de no lograr nada. Esta bien, por ahora el primer round lo hab�a
ganado ella. ��Traes contigo alg�n celular? �pregunt�, dejando de lado el tema. Lo
importante era encontrar alg�n modo de hacer notar que estaban ah�.
Kyoko le devolvi� una expresi�n sombr�a. ��Y que hay de ti, chico listo?
�El m�o esta en la habitaci�n. Pensaba en bajar por algo de beber solamente, no me
imagine que ocurrir�a esto. Realmente debe ser el destino. �La �ltima frase no
llevaba ni una sola gota de sarcasmo, lo dec�a en serio. En una ciudad tan grande,
coincidir de esa manera y quedar atrapados de una de las formas m�s clich� sobre la
tierra, deb�a ser obra de alg�n poder divino. Adem�s de que ninguno de los dos
ten�a modo de comunicarse con el mundo exterior.
��As� lo crees? �El juego volv�a a empezar. Har�a que Kyoko llegara al limite s�lo
para entretenerse en algo, y ni todo su poder de actriz la ayudar�a. Esta vez, se
encarg� de reducir m�s el espacio entre ellos.
��Ap�rtate!
��Sigo tranquila!
�Estas grit�ndome.
Al parecer, entre menos distancia hubiera entre ellos m�s dif�cil era para la chica
concentrarse� Que dato tan interesante. Definitivamente, se saldr�a con la suya,
era un trabajo simple. Volvi� a acercarse para aumentar la desesperaci�n en Kyoko.
��Por qu� diablos te encimas tanto? �Aunque ella tratara de regular el tono de su
voz, sab�a que estaba a punto de acabar con su calma.
��Celosa?
�Mi Kyoko de tiempo atr�s si que lo hubiera estado �dijo, haciendo �nfasis en la
manera tan posesiva que hablaba de ella. No fue presunci�n, de verdad siempre pens�
en la chica como pertenencia suya.
La expresi�n que puso ante sus palabras fue excepcional. El segundo round lo gano
�l.
�Ya basta de bromas, jam�s fui tuya ni lo ser�. �Lo dijo de un modo feroz, pero eso
no lo hizo acobardarse.
�La Kyoko de antes� �Su oraci�n quedo a la mitad, puesto que la mano de la chica se
estamp� fuertemente contra su mejilla.
Siempre fue un ni�o caprichoso, y estaba tan acostumbrado al amor de todas las
chicas, que ya lo consideraba algo de poco valor. Por eso, cuando se sinti� odiado
por la m�s cercana a �l, le gust� la sensaci�n. Hacerse amar es f�cil �m�s siendo
quien es�; pero para ganarse el odio de alguien, requieres un esfuerzo mayor, eso
era lo encantador de todo. Un amor se olvida, un rencor permanece, y �l no quer�a
ser olvidado por Kyoko, eso nunca �Por qu� raz�n? porque ella era suya y �l� �l
quiz�s guardaba sentimientos profundos por ella.
Aun as�, se sent�a un poco miserable cuando le hablaba de un modo tan cortante, o
cuando llegaba a verla tan vulnerable como ahora. Significaba que hab�a abierto
viejas heridas en la chica, y lo consigui� con tanta facilidad que lo hac�a pensar
que era una clase de ser desalmado. Por otra parte, la sensaci�n de control sobre
ella era agradable. S�lo �l era capaz de romper su voluntad y eso lo complac�a �En
que tipo de persona se hab�a convertido?
��Est�n todos bien ah� abajo? �Una tercera voz hizo eco por un conducto que hab�a
encima de su cabeza. Finalmente, los empleados, o tal vez alg�n hu�sped se hab�a
percatado del elevador averiado.
�Si, todo esta en orden; pero llevamos rato aqu� dentro y comenzamos a cansarnos.
�Sho se encontraba aliviado.
El silencio volvi� tan r�pido como la persona de arriba se fue; y con ello tambi�n
regreso la incomodidad. Al menos, ahora sab�an que estaban atrapados, y ya trabajan
en eso. Esta pesadilla se terminar�a en cualquier instante.
�Por fin nos salvaran �dijo. De un modo u otro, no quer�a salir de ah� sintiendo
que hizo algo malo. Quer�a volver a hablar con Kyoko, que ella pataleara y lo
maldijera. As� era como funcionaba su especie de relaci�n.
�Shoko-san debe estarme buscando como loca, deseo ver su cara cuando le diga que
estuve todo el tiempo aqu�. �Vamos, esa mujer ten�a que decirle algo �Lo que fuera!
Esa impresi�n de sentirse el villano del cuento (aunque si lo fuera) por hacerla
casi llorar, le disgustaba. Eso era perfecto para ser m�s odiado, pero no pod�a
evitar la culpa �Maldita moral!
��Esta bien! No quer�a ser tan rudo. �Esa era la �nica disculpa decente que pod�a
darle. Esperaba que respondiera a eso o sentir�a que hizo el rid�culo.
��No me importa tu t�cnica! Aunque perfecciones tus capacidades como actriz jam�s
me alcanzaras.
Mantuvieron una lucha de miradas por largo tiempo. Estas eran el tipo de peleas que
le gustaban; ser retado por la chica de LME era un buen motivo para intentar
triunfar en su carrera. Entre m�s brillara, ella lo ver�a mejor, y menos olvidar�a
su prop�sito de vencerlo.
�No hay mucho que puedas hacer, tarde o temprano tendr�s que darte por vencida.
�Lo que ese Tsuruga Ren diga no me interesa. Deber�as volver a casa y olvidarte de
todo.
Sab�a que exigirle que volviera a Kyoto no era razonable, ella jam�s aceptar�a
hacerlo. Sin embargo, pensar que ese actor de pacotilla era una de las muy variadas
razones por las cuales la joven deseaba quedarse en Tokyo, lo hac�a enfurecer. Si
para alejarla de �l ten�a que conseguir que ella regresara a su hogar, lo
intentar�a.
�He pasado por muchas cosas, no lo abandonare todo as� de f�cil �hablaba con
determinaci�n. �l se imaginaba todo el calvario que tuvo que soportar para
conseguir ser admitida en LME. En ocasiones, llegaba a admirar su persistencia.
�A�n te quedan muchas m�s. No creas que por unos peque�os esfuerzos lograras tus
objetivos, no son suficientes �minti�. Si lo serian, alg�n d�a, pero admit�rselo no
estaba en sus planes.
��Disculpa? El trabajo de actuar es mucho m�s dif�cil que ser el simple cantante de
un solo �xito.
�No tengo tanto tiempo libre para relajarme. No soy una holgazana como t�. �De
acuerdo. Las palabras de Kyoko comenzaban a enojarlo �Ella ten�a idea de lo duro
que fue tambi�n para �l llegar a donde esta? No fue de la noche a la ma�ana, y
tampoco tuvo suerte todo el tiempo. No permitir�a que lo desprestigiara de ese
modo.
��Si! Desde el principio los tuve. Trabajando en turnos dobles para mantener a un
c�nico, y despu�s todo lo que pase por culpa de tu crueldad.
�No veo que clase de "aprietos" pudiste haber tenido, se�or Fuwa Sho, siempre
querido y admirado por todo el p�blico.
��Te parece que tus dificultades han sido m�s grandes que las m�as?
��Claro!
�Vamos, no pretendas venir y decir que lo has pasado mal �Eso no es verdad!
Mientras t� vives tan despreocupadamente, yo he tenido que pasar cientos de malos
momentos, y todos han sido por tu culpa, Shoutaro. Aun ahora no puedo librarme de
eso. �Las palabras de la chica sonaban duras, y de cierta forma verdaderas. La
mayor�a de los giros que hab�a dado su vida eran por su causa; pero no le daba
derecho a insultar su trabajo. Tokyo no fue siempre amable con �l �Acaso ella nunca
lo not�?
�Estuviste a mi lado tanto tiempo, y aun as� dices no haber visto mis esfuerzos
�Estas ciega?
�No. Estaba demasiado atareada ganando dinero para pagar tu est�pido departamento.
Era correcto lo que la chica dec�a. Vivieron juntos; pero ella pasaba el d�a entero
en la calle, y �l por su parte, de disquera en disquera. Una vez que logr� ser
aceptado en una, paso la mayor�a del tiempo fuera de casa. En realidad, nunca
convivieron del todo dentro del departamento.
��Y eso qu�?
�Mira quien habla �Mujer demonio! �En este punto, ambos estaban al borde de la
histeria.
��Y yo? �Acaso no fui de ayuda? �Te atreves a decir eso? �Shoutaro! Me met� en
problemas por tu causa y aun as�
�Ah, claro, eso ser�a injusto �Cierto? �El sarcasmo se hac�a presente de nuevo en
la voz de la chica�. Mis inconvenientes no son nada al lado del vago con una
guitarra, Fuwa Sho. �Esta bien, esto ya era demasiado �Qui�n es ella para tratarlo
de esa forma? �Simple plebeya, actriz de rostro an�nimo! Le ten�a harto como
intentaba culparlo a �l hasta del m�s m�nimo error que ella comet�a, harto de su
voz chillona, harto de estar a escasos cent�metros de su cara �Harto de todo!
�C�mo fue que esas palabras llegaron a su boca? �El subconsciente lo hab�a
traicionado? Le pidi� matrimonio a Kyoko, quien lo odiaba a morir. Era obvio que no
aceptar�a nunca algo como eso �No ten�a sentido! �Casarse? �De verdad dijo algo
as�? Claramente lo hizo, porque ella lo miraba con cara de incredulidad.
�l tampoco entend�a del todo como fue que esa pelea llego a una proposici�n �Por
qu� lo hizo? Estaba molesto por la forma en que ella her�a su orgullo de m�sico,
pero� �Matrimonio? �En que momento cruzo eso por su mente? �Acaso record� cuando su
padre dijo que Kyoko ser�a una buena esposa para �l? �Y por qu� lo recordaba justo
en ese momento? �Por qu� tuvo que gritarlo? El aislamiento en ese lugar debi�
volverlo loco.
El silencio parec�a no terminar, y los minutos pasaban casi como si fueran eternos.
Ambos se ve�an a los ojos intentando descifrar que demonios hab�a ocurrido, hasta
que cualquier pensamiento fue detenido, por el timbre de un celular. Sho no llevaba
el suyo, por lo tanto, pertenec�a al tel�fono sin cr�dito de la chica. Ella
reaccion� segundos despu�s y atendi� la llamada.
�Mogami-san �La voz retumb� en el peque�o espacio. �l sinti� sus venas arder, y
Kyoko simplemente empalideci�.
�Tsuruga-san�
��En donde estas? �Te encuentras bien? Debiste llegar del trabajo que el presidente
te encargo hace una hora.
�Tsuruga-san yo�
��Mogami-san?
�Esta conmigo, atrapada en un elevador� y acabas de interrumpir algo importante
�dijo despu�s de arrebatarle el celular a Kyoko.
Capitulo 2: Enemistad y celos ~ el punto de vista de Tsuruga Ren.
No sab�a si deb�a creerle o no, deseaba que alguien pudiese aclararle que diablos
ocurr�a. Despu�s de o�r ruidos que indicaban que las personas al otro lado de la
l�nea forcejeaban, la chica finalmente habl�.
�Lo que ese sujeto dijo es verdad. Un empleado asegur� que pronto traer�an la
ayuda.
�Si.
�Entonces ir� para all�. �dijo precipitadamente. Luego, finaliz� la llamada, sin
dar oportunidad a que ella le contestara.
��Ren? �A d�nde vas? �Su manager lo observ� con curiosidad, cuando buscaba su saco.
�Esta con Fuwa Sho, en el lugar al que la mandaron para ayudar a una de nuestras
actrices. Parece ser que est�n� encerrados. �Aunque fuera �l mismo quien dec�a esas
palabras, resultaban a�n dif�ciles de creer.
Contaba con 3 horas libres antes de su siguiente trabajo. M�s que utilizarlas para
descansar, Yashiro le sugiri� buscar a Kyoko, puesto que llevaban d�as sin verse;
pero llegando a LME, Kotonami-san les cont� que la chica fue enviada por el
presidente para acomodar en su hotel a una afamada actriz inglesa que los visitaba,
y como no se trataba de un encargo dif�cil, intuyeron que estar�a de regreso en una
hora. Sin embargo, a su juicio, ella ya hab�a tardado demasiado �aunque
posiblemente s�lo fueran sus ansias�, y sin que su manager lo notara �y sobretodo
para evitar sus tontas burlas� llam� a su celular para saber que era lo que la
manten�a tan ocupada.
Nunca sospech� que Fuwa tuviera que ver con su retraso, mucho menos que se
encontraran sin salida. Saber que estaban juntos en ese espacio tan peque�o lo
hac�a sentirse irritado, adem�s de profundamente pasmado.
��Realmente Kyoko-chan est� con Fuwa Sho? �pregunt� el manager, mientras recuperaba
el aliento. Por lo visto, a�n no asimilaba la noticia.
Y claro que �l tampoco. Antes ya hab�an ocurrido encuentros desagradables con ese
chico, no obstante, era la primera vez que ten�a una extra�a sensaci�n de p�rdida
�Qu� era ese sentimiento que comenzaba a oprimirlo? "Acabas de interrumpir algo
importante" si bien fue s�lo para molestarlo, esas palabras hab�an sido el
desencadenante de lo que sea que estuviese movi�ndose dentro de su coraz�n.
�Fu� Fuwa-san �Era la primera vez que hablaba directamente con ese malcriado
cantante, en cierta forma lo intimidaba un poco.
��Podr�as comunicarnos con Mogami-san? �intervino Ren. Su tono era educado, pero
pod�a percibirse la agresividad en �l.
��De que hablas, idiota? �Devu�lveme eso! �Kyoko resonaba a lo lejos. Hubo un par
de gritos como "kyaaa" o "ap�rtate" y despu�s la llamada se corto en seco.
�No podemos hacer nada. Mientras este con �l en ese lugar, no nos permitir�
conversar con ella.
�Quiero decir�
�Esta bien.
Si de algo estaba seguro, es que Fuwa no dejar�a pasar esta oportunidad. Sin
embargo, no pod�a consentir que Kuon saliera a flote y perder la calma
acostumbrada, sus emociones permanecer�an ocultas por el bien de esa ni�a. Confiaba
en ella, era una chica lista, Kyoko jam�s regresar�a al lado de ese sujeto.
Pero� si era cosa del destino �Por qu� tambi�n lo hab�a llevado a conocerla en su
infancia para luego reencontrase a�os despu�s? Pasaron por tantos cambios y
situaciones dolorosas, y ah� estaban cara a cara una vez m�s; aunque ella no
supiera su nombre verdadero. Vi�ndolo desde ese punto, entonces tambi�n deb�a haber
una oportunidad para �l, creer�a en algo como eso.
�Ren. �llam� Yashiro. Luc�a un poco ansioso, tal vez le preocupaba que tuviese que
ver a Fuwa, seguramente tem�a que las cosas se salieran de control.
Una vez adentro, lo primero que hicieron fue dirigirse con la recepcionista para
pedir informes; Yukihito fue qui�n tuvo que encargarse de eso, ya que la chica
parec�a casi desfallecer cuando reconoci� a Ren. Despu�s not� como casi todas las
personas de all� murmuraban emocionadas por su presencia.
�Buenas tardes. �Un hombre irrumpi� en la pl�tica con la recepcionista, que todav�a
no lograba obtener informaci�n acerca del elevador.
��Podr�a decirnos que ha pasado? �Ren decidi� entrar a la conversaci�n, quiz�s as�
ser�a m�s f�cil que accedieran a contarles m�s detalles.
�Disculpe las molestias, pero nos gustar�a saber como est�n las personas atrapadas.
Mogami-san es mi kouhai, y estoy realmente preocupado �explic� cort�smente. Estaba
haciendo uso de toda su concentraci�n.
�Por supuesto. Por favor, acomp��eme hasta el lugar donde trabajan nuestros
empleados para sacarlos �pidi� Arato.
Fue un alivio que el gerente se comportara tan amablemente �o quiz�s fuera que no
quer�a atraer m�s la atenci�n�. Ambos lo siguieron hasta el sitio donde se llevaban
a cabo las labores de rescate. Tres personas estaban ocupadas en movilizar el
elevador, y una mujer se encontraba atendiendo un celular, mientras observaba los
progresos.
Se posicionaron para intentar ver que tal iban las cosas. No parec�a haber
complicaciones, sin embargo, Ren no lograba sentirse en paz. Nuevamente, entraba en
duelo con la angustiante sensaci�n en su pecho, se preguntaba que es lo que estar�a
ocurriendo entre ellos.
Por m�s cerca que estuviese, no ten�a forma de intervenir. No pod�a verles ni
escucharles; y las palabras del cantante volv�an a resonar en su mente �Qu� pod�a
ser aquello tan importante que mencion�? �De qu� charlaban estando ah� solos?
�Buenas tardes, soy Aki Shoko, manager de Fuwa Sho �La joven de antes se present�,
una vez que concluy� con sus llamadas.
�Mucho gusto, se�orita. Soy Yashiro Yukihito y �l es� �Gir� hacia Ren para
presentarlo, pero se detuvo. No por el hecho de que todo mundo conoc�a
perfectamente quien es Tsuruga Ren, sino por el rostro preocupado que �ste ten�a.
En ning�n momento hab�a dejado de mirar hacia el sitio donde se supon�a est�n Kyoko
y Sho.
�Lo siento �murmur�, hab�a casi ignorado a la manager�-. Se�orita, buenas tardes
�salud�.
�Shoko-san �Sabe m�s detalles sobre el incidente? Hemos intentado comunicarnos con
Mogami-san, pero lamentablemente Fuwa-san no nos ha permitido hablar con ella.
�Utiliz� su sonrisa m�s educada, y eligi� muy bien las frases, aunque su aura
delataba cuan molesto se sent�a.
La joven dio un respingo. �Siento mucho ese comportamiento de Sho �atin� a decir,
nerviosamente. As� que Shoko tambi�n era conciente de todo lo relacionado a Kyoko y
el cantante� no cab�a duda de ello.
��Y usted ha podido comunicarse con �l? �pregunt� Yashiro, antes de que Ren
dirigiera su irritaci�n por Fuwa a la pobre mujer.
�Eso fue descuidado de su parte �coment� Ren, quien se esforzaba cada vez menos por
ocultar su fastidio.
��Tsuruga-san! �Un grito proveniente del interior del elevador, atrajo la atenci�n
de los presentes (salvando a la manager de un caballeroso y molesto Ren) Shoko y
Yashiro se miraron entre si, luego dirigieron su vista hacia el reci�n nombrado.
Ren camin� un poco m�s hacia delante, ignorando a los manager, y a las personas que
trabajaban en sacar a Sho y Kyoko del ascensor. El grito de hace unos instantes� no
pod�a estar equivocado, la voz pertenec�a a la chica Love Me.
��Mogami-san? �dijo elevando su tono, lo suficiente para que supiera que estaba
cerca. La verdad, no comprend�a como es que Kyoko not� su presencia �Acaso podr�an
o�r lo que pasaba en el exterior? Como fuera, que le hubiese llamado lo hac�a
sentir reconfortado, aun cuando se supone es �l quien deber�a reconfortarla a ella
en una circunstancia as�.
Aguard� por una se�al de la muchacha, una respuesta o cualquier cosa, no obstante,
nada se o�a, quiz�s no lo escuch�. Una vez m�s, la incertidumbre en su coraz�n
crec�a. Ambos chicos en ese lugar, pod�an llegar a un giro inesperado �Qu� pasaba
si Sho se sinceraba con ella? �Kyoko lo perdonar�a todo? Conoc�a a la perfecci�n lo
que uno significaba para el otro. Ese elevador seria c�mplice y testigo de
cualquier cosa que sucediera entre ellos.
��Tsuruga-san! �la chica sali� disparada de aquel lugar, corri� hasta quedar a
cent�metros de �l. Iba a rodearla con sus brazos como hab�a planeado, no obstante,
cualquier intento se vio frustrado cuando ella se inclin�. De verdad lo lamento
mucho, hacerlo venir hasta aqu� �Lo siento! �Ren sonr�o, esta ni�a nunca cambiar�a�
pero le hac�a feliz verla a salvo. Con esto algo de su angustia se hab�a disipado.
�Yashiro-san, tambi�n gracias a ti por venir hasta aqu� �mencion� con la misma
efusividad.
�Ni lo digas Kyoko-chan, sabes que siempre estaremos ah� para ayudarte, adem�s Ren
se encontraba bastante preocupado �No es as�?
�Ya veo �murmur�, girando su rostro levemente. Esta acci�n no pas� desapercibida,
adem�s si sus ojos no lo enga�aban podr�a jurar que Kyoko se hab�a sonrojado �Ser�a
eso posible? Reaccion� de forma totalmente opuesta a lo normal.
Aun as�, no quiso profundizar mucho al respecto. Esta chica manejaba las cosas de
una manera no muy convencional, no siempre lo que hac�a deb�a interpretarse como
tal. Nadie mejor que �l para saberlo �Cu�ntas veces ya, hab�a terminado
decepcionado? No alimentar�a sus esperanzas en vano. Posiblemente, ella no entend�a
el significado de su preocupaci�n, ni el sentimiento que lo impulsaba a sentirse
as�.
Sin embargo, no hubo nada m�s que silencio, el muchacho no emiti� ning�n sonido.
Permanec�a est�tico prestando atenci�n a la pl�tica, sin intervenir �Por qu� no se
comportaba como habitualmente lo hac�a? no hab�a quejas de su parte, y tampoco hizo
algo para llamar la atenci�n.
Su coraz�n entonces dio un vuelco. Conoc�a esto mejor de lo que deseaba admitir, la
sensaci�n de encontrarse en medio de ellos, sin poder hacer algo al respecto�
Capitulo 3: Como un corto circuito ~ el punto de vista de Mogami Kyoko. Primera
parte.
Esa ma�ana hab�a tenido una premonici�n; algo le dec�a que el d�a de hoy no ser�a
normal, y la verdad es que no le tom� mucha importancia, puesto que esperar un d�a
com�n en LME con el tipo de presidente que ten�an, era imposible. Sin embargo �Por
qu�? �Por qu� las cosas se tornaron as�? �Por qu� tuvo que ir a ese maldito hotel,
a ser la "mascota" de esa actriz que apenas hablaba japon�s? Ellie-san no era una
mala mujer; pero ya no se detendr�a a juzgarla. Lo �nico que sab�a es que si no se
hubiese presentado en aquel lugar, no tendr�a que haber pasado por ese trago tan
amargo.
Como si una fuerza inexplicable lo hubiese planeado, las luces parpadearon un poco,
y el movimiento del elevador se detuvo antes de siquiera gritarle apropiadamente al
muchacho con sonrisa arrogante. Supo de inmediato que Bishamonten la hab�a
abandonado, y que se hallaba irremediablemente atrapada en aquel sitio con la
persona menos indicada.
Y bien, lo dem�s era innecesario recordarlo. De mil maneras trat� de ser centrada,
y no dejarse llevar por sus emociones o impulsos, como Tsuruga-san una vez le hab�a
aconsejado. Al final, no hubo �xito con aquello, obteniendo como resultado s�lo la
prueba de que a�n le faltaba mucho por madurar. Pensar en la posible decepci�n que
podr�a llevarse su senpai de haberla visto, le hizo ponerse casi a llorar. De
alguna forma, ese cabeza de cerdo terminar�a haci�ndola ver mal ante el actor.
��Esta bien! No quer�a ser tan rudo. �solt� ese bobo, despu�s de fallidos intentos
por hacerla hablar �Acaso eso era una disculpa? Admit�a que a veces no comprend�a
el car�cter tan complejo de un idiota; pero supon�a que era normal, los idiotas
s�lo se entienden entre ellos.
��No me importa tu t�cnica! Aunque perfecciones tus capacidades como actriz jam�s
me alcanzaras.
La sorpresa que le provoc� o�r eso fue rotundamente grande. Era inaudito como
Shoutaro pudo haberle propuesto tal barbaridad �Casarse? �Hablaba en serio? No
pod�an verse con tranquilidad por m�s de 5 segundos �Qu� ser�a si tuvieran que
hacerlo diariamente? No supo que decir, o como actuar frente a �l. Aunque a�os
atr�s hubiese dado brincos de felicidad, hoy deseaba darlos del miedo; pensar en
Sho como su esposo le parec�a espeluznante. Por unos instantes, cruzaron en su
cabeza escenas de la boda, y la cara que seguramente pondr�a Tsuruga-san al verla;
s�lo deseo gritar y salir corriendo r�pidamente de ah�.
El silencio se hac�a m�s pesado conforme avanzaban los minutos, el hecho de que
Shoutaro estuviera inm�vil y mir�ndola fijamente no ayudaba en nada. Su coraz�n
comenz� a latir contra su voluntad �Qu� pasaba aqu�? �Por qu� Sho no se re�a
diciendo que fue una broma de mal gusto? Formul� miles de razones, tratando de
encontrar una lo suficientemente convincente.
No iba a sucumbir, pero todo esto la ten�a tan confundida que de no ser por el
timbre de su celular, no sabr�a que clase de consecuencias habr�a tenido aquel
encuentro. Ignor� la extra�a atm�sfera a su alrededor y respondi� la llamada.
��Mogami-san? �La voz del senpai la hizo sentir un escalofr�o recorrerla por
completo. Tsuruga-san se las arreglaba siempre para intervenir en el momento
preciso y hacerla entrar en cordura. No obstante, escucharlo hizo las cosas peores;
tuvo un p�nico enorme, como si hubiese hecho algo malo a sus espaldas.
Tembl� fren�ticamente �Ese hombre atrevido! �C�mo fue capaz? Nunca pens� que el
terror y la verg�enza hicieran tan buena combinaci�n �No ten�a palabras! �C�mo se
disculpar�a con Tsuruga-san? Sus ojos volvieron a ponerse h�medos ��l la iba a
odiar!
Con dificultad recuper� su celular, e intent� con ah�nco aligerar esto. Por suerte,
el senpai parec�a sereno �o al menos eso quiso creer� dijo que pronto estar�a en el
hotel, luego colg� sin darle oportunidad de agregar nada m�s. La verdad fue que
sinti� un gran alivio, pero tambi�n esas palabras le parecieron un espanto. Frente
a frente, no ser�a capaz de fingir, y con lo frustrada que estaba ahora con
Shoutaro� no quer�a darle semejante espect�culo.
��No me digas que estas molesta porque le dije a Tsuruga Ren que nos interrumpi�?
�Adem�s de eso �prosigui� �l�. �Por qu� permites que ese tipo te llame cuando le
plazca?
�Quer�a una raz�n? lo cierto era que nunca podr�a cont�rselo de modo que ese cabeza
hueca entendiera, y tampoco es que tuviese que saberlo. La cercan�a o amistad que
ten�an no era de su incumbencia.
�No pienso contestar �dijo simplemente. Ya estaba muy enojada, no iba a agotarse
m�s aclar�ndole que tipo de relaci�n ten�a con el actor.
Ella por su parte, contin�o de pie, recargada en una de las esquinas. Oraba para
que esta pesadilla terminase pronto, y liberarse de todo sin nada que lamentar. De
vez en cuando ve�a de reojo al engre�do que tantos problemas le causaba; se
esmeraba en no recordar lo ocurrido hace escaso tiempo. Sab�a que no pod�a estar
habl�ndole en serio respecto a lo de casarse, porque �l claramente dijo que jam�s
atar�a su vida a una chica aburrida y sin atributos. Adem�s, tan s�lo pensar en ser
la esposa de alguien le provocaba nauseas.
��Casarte con Fuwa? As� que al final, despu�s de todas las molestias que provocaste
en LME �Esa era tu �nica meta? �La figura de Ren reprendi�ndola apareci� de la
nada. Probablemente esa ser�a la reacci�n del senpai si algo as� llegara a pasar.
Agit� su cabeza para borrar esas im�genes �No quer�a! Definitivamente, odiar�a la
idea de que Tsuruga-san supiera de la proposici�n de Shoutaro. Estaba decidida a
que jam�s en la vida se enterar�a de lo sucedido.
��Es que acaso te interesa ese sujeto? �solt� Sho. Justo cuando pensaba que no
volver�a a abrir la boca.
��Qu� quieres decir?
�Claro que me interesa �admiti�. Tengo much�simas cosas que aprender de �l.
Shoutaro coloc� una mano en su frente, y suspir� completamente irritado. �No era
eso lo que quer�a saber. �De un momento a otro, el chico se posicion� delante de
ella�. Kyoko �La mirada que le dirigi� era firme�. No creo que debieses fiarte de
�l.
�Hablo en serio. Ese hombre debe tener malas intenciones, tal vez s�lo vaya a
utilizarte.
Lo mir� con extra�eza �Estaba perdiendo el juicio? Aqu� el �nico que alguna vez se
aprovech� de ella, fue �l �C�mo es que ven�a y le advert�a sobre su senpai? �Su
senpai! El hombre de intachable moral, que adem�s siempre estaba dispuesto a
sacarla de cualquier aprieto que se le presentara. De todas las personas que
conoc�a, Tsuruga Ren ser�a el ultimo en darle la espalda. Bueno� pensar de esa
manera era demasiado de su parte, sentirse con la seguridad de que nunca se
burlar�a de ella y estar�a de su lado, podr�a ser muy pretencioso; sin embargo,
hab�a algo que le indicaba que las cosas eran as�.
�Eres tan terca �coment�, para luego lanzar otro suspiro y apartarse un poco�.
Cuando ese tipo te haga algo�
��Hacerme que? �intervino�. �Tengo que recordarte quien fue �l que me trajo hasta
aqu� a base de enga�os? S�lo una persona en la vida ha sido capaz de utilizarme sin
tener el m�s m�nimo remordimiento. Afortunadamente, no fue demasiado tarde para m�.
Sho resping� ante lo mencionado, o tal vez s�lo fue su imaginaci�n. El hombre mono
carec�a de integridad, no pod�a estarse sintiendo culpable a estas alturas.
Para ser sincera, ten�a muchas cosas que recriminarle, y el simple hecho de hacerlo
era como aceptar que a�n no olvidaba la herida en su coraz�n, y por ende, no lo
olvidaba a �l. Iba totalmente contra sus principios, adem�s de que a todo eso se
sumaba la peculiar y atemorizante sensaci�n de que Ren no estar�a de acuerdo para
nada con eso. No es que fuera a importarle todo lo que ella hiciera �Verdad? Pero
de cierta forma, era como si le debiese justificaciones de todo.
La tensi�n se percib�a en el aire, deb�an salir r�pido de ah�, sino terminar�an
luchando a muerte, o en el peor de los casos, comprometidos; pues una vocecita en
su mente le suger�a que siendo la esposa de Shoutaro pod�a completar su venganza
sin usar la actuaci�n, hacer su vida imposible y de paso cumplir con la deuda que
ten�a con los padres del chico. En el instante que apareci� la posibilidad, el
celular son� de nuevo. Sacudi� su cabeza para alejar esas ideas tan enfermas, y vio
en la pantalla el nombre de su senpai.
No� No pod�a hacer tal cosa, de ning�n modo pod�a decepcionarlo de esa manera.
Tsuruga-san esperaba para ella algo mejor, que triunfase en su carrera, que se
convirtiera en una persona grandiosa, y no se dejara cegar por una venganza. Volvi�
a ser presa del horror de que �l alguna vez se enterara de la clase de pensamientos
que tuvo, y por otro lado, podr�a casi jurar que ten�a alguna clase de s�per poder
que lo hac�a irrumpir en los momentos cruciales.
��Por qu� te afecta tanto lo que ese tipo llegue a pensar? �Su est�pido amigo de la
infancia estaba visiblemente molesto por su actitud, aunque no intu�a muy bien la
raz�n.
La verdadera pregunta aqu� era: �Por qu� le disgusta tanto a Sho que le de
importancia a Tsuruga Ren? Sin embargo, era incapaz de formularla, le daba pavor la
respuesta, por extra�o que pareciera.
Pas� bastante tiempo m�s antes de que un empleado del hotel les hablara dici�ndoles
que las labores de su rescate estaban por comenzar, y que la manager Shoko-san ya
estaba al tanto del percance y se encontraba esper�ndolo ah� afuera. Por fin una
buena noticia, la felicidad que la lleno al saber que pronto saldr�a de ah� fue
exteriorizada en una sonrisa. Fuwa provoc� un corto circuito en su alma, pero no
pasar�a a mayores; se marchar�a de ah� en cuanto los trabajadores terminaran las
reparaciones. Por primera vez apreci� lo que era la libertad, se encargar�a de
agradecerle a los dioses por esta lecci�n.
Los m�sculos que estuvieron tensos durante casi una hora, se relajaron. Sus
facciones cobraron vida, se alegraba al saber que el mundo exterior volver�a a
desplegarse ante sus ojos en cuesti�n de un rato. Por el contrario, Shoutaro estaba
serio y no despegaba esa mirada aprensiva de su rostro.
�Sobre lo que habl� de casarnos� �susurr�. Era como si no quisiese que estuviera en
paz. La palabra "boda" rellen� su mente haci�ndola sobresaltarse. Levant� la cara
para confrontarlo, esperaba o�rlo decir que todo fue un juego infantil para
importunarla�. Lo dije en serio �concluy� con toda la convicci�n del mundo. Una
firmeza que jam�s hab�a visto en �l, excepto aquel d�a cuando le pidi� que vinieran
juntos a Tokyo.
�Kyoko, lo �nico que has hecho es repetirme una y otra vez que yo soy el principio
de todos tus problemas�
�No es que me aflija ni nada por el estilo. De hecho, creo que me da igual. No
puedo cambiar el pasado, y decir que me arrepiento no ser�a suficiente, adem�s de
que ni t� ni yo lo creer�amos. He obtenido lo que quer�a de ti; pero� no estoy
satisfecho con eso.
Dese� asesinarlo a sangre fr�a ah� mismo, que mas daba si su manager la demandaba,
si sus fans la acosaban, o si los medios de comunicaci�n la tachaban de psic�pata.
Unos a�os de c�rcel valdr�an la pena por ser la causante de la tortuosa y lenta
muerte de ese cretino.
Masoquista, enfermo, s�dico �Subnormal! Ten�a muchos adjetivos que darle a Fuwa
Sho. No distingu�a las intenciones tras su discurso, y mucho menos le cre�a �Qu�
obtendr�a �l a cambio? Reapareci� en su mente la hip�tesis de que su carrera se
ensombreciera, ya que todos ver�an a "la esposa de Fuwa" no a Kyoko. Si eso es lo
que buscaba, entonces era algo muy sucio.
Crey� que con eso se safaria de esa absurda discusi�n. Era incre�ble la cantidad de
sentimientos que remov�a en su interior; aun as� no ceder�a. Ahora ella era una
persona totalmente diferente a la chica que llego ilusionada a esta ciudad, contaba
con nuevas metas, amigos y sue�os propios. No ser�a la segunda de nadie jam�s. La
Kyoko actual era muy lista, no recobrar�a la insensatez de la Kyoko de anta�o.
Sho no se inmut� por su rechazo; ignorando por completo lo que acababa de decir,
acomod� sus brazos a ambos lados de su cabeza, acorral�ndola contra la fr�a pared
del ascensor, sin darle oportunidad de moverse un cent�metro.
�Por qu�? �Qu� era lo que le impulsaba a comportarse as�? �Qu� quer�a de ella
realmente? No le demostr� lo aturdida que se encontraba, hizo uso de su mejor
semblante, y aguard� a que �l hiciera algo.
Amor� Esa palabra tan dulce e inquietante. Jam�s crey� que llegar�a el d�a en que
alguien la dirigir�a hacia ella, mucho menos que la persona quien lo hiciera ser�a
precisamente Sho. Durante a�os desperdici� sus energ�as buscando que �l lo dijera,
ahora prefer�a no haberlo escuchado. Deb�a ser propio de los humanos el ser as� de
ego�stas, teniendo lo que tanto han anhelado y despreci�ndolo.
La intensidad que hubo dentro de aquel ascensor se guardar�a ah� por siempre. Era
un tema que aunque no podr�a posponer toda la vida, deseaba olvidar durante
bastante tiempo. No estaba preparada de ninguna forma, tampoco cre�a haber actuado
del mejor modo; pero sus ideales fueron defendidos hasta el final. Shoutaro era su
primer amor, mas no lo dejar�a ser su verdugo.
�Mogami-san, no hay porque disculparse �La sonrisa que le brind� fue sincera. Sus
demonios comenzaron a derretirse comprobando que el hombre frente a ella no estaba
enojado. Logr� disimular el susto que se llevo cuando �l coloco ambas manos sobre
sus hombros, por un momento juro que hab�a le�do sus pensamientos, y que iba a
aplicarle una llave de judo como castigo.
�Yashiro-san, tambi�n gracias a ti por venir hasta aqu� �le contest� con todas sus
ganas, feliz de que estuviera presente, ya que podr�a salvarla si Tsuruga-san
sospechaba algo.
�Ni lo digas Kyoko-chan, sabes que siempre estaremos ah� para ayudarte, adem�s Ren
se encontraba bastante preocupado �No es as�? �El senpai asinti� a sus palabras.
�Ya veo �murmur�, girando su rostro levemente �Es que acaso era una desvergonzada?
�Por qu� se sent�a contenta por este detalle cuando en realidad deb�a sentir culpa?
Se sonroj� pensando sobre su tonta manera de proceder. Tsuruga-san no deber�a
molestarse por alguien como ella, que por momentos estuvo a punto de ceder a la
venganza.
�Kyoko-chan, me da gusto que t� tambi�n est�s bien �La manager de Sho espero el
momento oportuno para dirigirse a ella.
�Shoko-san� gracias �respondi�. Hab�a olvidado por completo que se encontraban a un
lado suyo.
Record� tambi�n a los valerosos empleados que la rescataron, y que a�n estaban ah�
haciendo unos �ltimos ajustes para evitar futuros incidentes. Iba a agradecerles
fervientemente por su trabajo cuando su vista intercept� al cantante. La ve�a como
si estuviese dici�ndole que estaba inconforme, como si las cosas no hubiesen
quedado lo suficientemente claras.
Quedo envuelta en esa peque�a discusi�n de miradas con el est�pido chico hasta que
Yashiro-san intervino. Fue como si de pronto la sacaran de una burbuja, o como si
su conciencia regresara de alg�n largo viaje por el espacio.
Tsuruga-san acept� irse de ah�, incluso se ve�a aliviado de que ella lo pidiera,
supuso que era porque quer�a continuar con sus labores. Se despidieron educadamente
de todos �Sho s�lo dio una reverencia por petici�n de Shoko-san y se march�,
agradeci� con todo el coraz�n a esos empleados, y luego obtuvo una peque�a canasta
de frutas que el gerente del hotel le obsequio como disculpa a todo lo ocurrido. Se
fue de ah� jurando que usar�a las escaleras de ahora en adelante, as� tuviera que
subir 20 pisos.
Con el aire fresco golpeando sus mejillas, era m�s sencillo deshacer los nudos
dentro de su cerebro. La vida puede dar miles y miles de vueltas inesperadas sin
que puedas hacer algo para remediarlo. Mirar hacia adelante con confianza en que lo
que viene ser� mejor es todo cuanto puedes lograr, quiz�s con eso fuera suficiente.
Deseaba escuchar a alguien decir que estaba bien as�, y que no deb�a profundizar
m�s al respecto.
�Es muy temprano para regresar, adem�s algunas de mis pertenencias siguen en la
oficina �explic�. �O ser� que ir a LME los desviar�a de la locaci�n donde tienen
trabajo?
�No, claro que no �se apresur� en contestar el manager�. Es s�lo que debes estar
agotada tras todo lo que viviste �Fue dif�cil, verdad? �Yashiro-san la mir�
esperando obtener una gran revelaci�n, lo que la hizo dar un peque�o respingo. La
verdad es que no quer�a entrar en detalles sobre el suplicio dentro del elevador,
mucho menos con su senpai escuchando.
�Si, lo fue �admiti� con un tono cansado para darle realismo a su frase. De no
estar el actor ah�, habr�a gritado con todas sus fuerzas que la palabra "dif�cil"
no definir�a ni un 1% lo duro que fue permanecer cerca del enemigo.
�Me asuste bastante cuando Ren me cont� lo que ocurr�a �coment�. Yukihito luc�a
como si no fuera a rendirse en obtener informaci�n impactante.
�Yashiro-san deber�a trabajar para la prensa �pens� con una gota de sudor bajando
por su frente�. No hab�a modo de comunicarnos, fue de mucha suerte que Tsuruga-san
me hablara.
�Entiendo. Casi como si fuera el destino �Cierto? �pronunci� radiantemente�. Y
hablando de "destino" �C�mo fue que quedaron atrapados ah�? �Te encontraste con
Fuwa Sho por casualidad?
�No, �l ya estaba ah� cuando yo entre, pero lo note segundos despu�s, y encima casi
al mismo tiempo el ascensor se detuvo �respondi�. Luego su rostro se ensombreci�
con terror, al darse cuenta de que Yashiro-san era un experto para hacer hablar a
las personas, ella ni siquiera ten�a las intenciones de contar todo aquello, todo
fluyo como por arte de magia.
�Oh, ya veo. Debiste sentirte muy frustrada, con alguien a quien no soportas y sin
hacer nada �opin�. �Por qu� realmente no hicieron nada, verdad? �Arrastr� cada una
de las palabras de esa pregunta. Un escalofr�o la recorri� por completo �Era esto
un interrogatorio? De no ser porque sab�a que �l era un manager, podr�a decir que
era miembro destacado del FBI. Sus manos se aferraron al asiento del autom�vil con
vehemencia �No iba a torturarla para que confesara todo o si? �No hab�a cometido
ning�n delito!
�Es algo normal. Est�s con quien est�s, permanecer cerca de una hora encerrado es
desgastante. �La chica asinti� ante las palabras de Ren.
�Gracias por preocuparse �dijo con una sonrisa�. Pero todo esta bien, es verdad que
Sho y yo discutimos todo el rato e incluso llegue a planear algo para asesinarlo
ah� mismo �Yukihito la mir� con asombro cuando confeso eso�. Afortunadamente, no
ocurri� nada grave. �Vio como el manager relajaba su postura. Luego, transcurridos
unos segundos, ella se encogi� con p�nico �Otra vez estaba haci�ndola hablar sin
pensarlo! �Magia! Ten�a que ser alg�n tipo de magia negra.
La atm�sfera dentro del auto se volvi� confusa, por alg�n motivo Tsuruga-san y
Yashiro-san parec�an estar bajo tensi�n. Al menos, el extra�o interrogatorio hab�a
terminado, y si ten�a suerte, olvidar�an ese d�a por completo. Estaba auto-
convenci�ndose de ello cuando Yashiro explot� sin raz�n aparente.
�Si realmente no ocurri� nada grave �Por qu� tu cara dice todo lo contrario, Kyoko-
chan? �El tono que uso fue exageradamente dram�tico, como una novia reclam�ndole a
su novio el haberlo visto con otra chica.
Percibi� como el aura de su senpai se volv�a fr�a, eso quer�a decir que estaba
furioso, no hab�a duda de ello. La tensi�n de antes se hac�a mucho m�s notoria en
estos instantes. Temi� por su vida �aunque ella no fuera la culpable de su enojo�,
e internamente comenz� a rezar y pedir piedad por su alma en el m�s all�.
�Mentirosa �Yashiro la miraba con peque�as l�grimas fingidas en los ojos. Kyoko
sinti� entonces su cuerpo temblar con pavor.
�No quiero que me malinterpreten �murmur�. No quiero que piensen que no conf�o en
ustedes� �Trag� saliva fuertemente�� Todo esto es culpa de ese idiota sin modales,
todo esto es porque �l dijo que me amaba �Y ahora no puedo dejar de pensar en ello!
Los rostros de ambos hombres se desencajaron, y Kyoko llor� en sus adentros el ser
tan d�bil ante la magia. Confeso sin m�s ni menos lo que pasaba, incluso aunque
juro que nunca lo har�a. Mir� profundamente angustiada el respaldo del asiento de
su senpai �No pod�a ser esto un mal sue�o? �De verdad �l escuch� tal cosa?
Preferir�a que nunca se hubiese enterado de eso. Luego su mirada recay� en el otro
hombre que a�n estaba inclinado hacia ella, observ�ndola como si fuese un fantasma
o un monstruo, se ve�a p�lido de la impresi�n.
No pod�a culparlo, ella torpemente cedi� ante sus poderes malignos, y dijo algo
inesperado. Shoutaro no era el tipo de hombre que se fijar�a en ella, y ella no era
la clase de chica que tomar�a en serio aquella declaraci�n; pero lo que les grit�
indicaba todo lo contrario. Record� con indignaci�n el forcejeo que mantuvo con Sho
despu�s de que le dijera que quer�a monopolizarla y que a eso se le pod�a llamar
amor. Los golpes y patadas no borraron eso de su mente.
Despu�s de aquello, permanecer en ese lugar con Shoutaro se hizo algo m�s que un
suplicio, de hecho, ser torturada habr�a sido m�s soportable. Aunque en estos
momentos ya se sent�a as� con el silencio sepulcral por parte de los dos hombres al
frente del autom�vil. Yashiro-san no habl� m�s �Escuch� lo que dijo, cierto? �Por
qu� no coment� nada al respecto? No se atrevi� a exteriorizar sus dudas, y dejo que
el tiempo fluyera. Dio un �ltimo vistazo hacia el asiento que ocupaba Ren, s�lo su
cabello era visible para ella desde ese �ngulo, y agradeci� profundamente no
toparse ahora con su mirada.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
��A�n insistes con eso? �pregunt� con enfado. No es que le incomodara hablar sobre
su senpai, de hecho, pod�a pasarse horas alabando sus talentos, y maldiciendo su
temperamento, adem�s de esas costumbres extranjeras que tanto la desconcertaban;
pero definitivamente, Sho era el �ltimo esp�cimen de vida con el que charlar�a
sobre ello.
��Vas a responderme? �La mir� con tanta dureza que se quedo paralizada�. �Por qu�
si ese hombre dice estar tan ocupado, gastara su tiempo en venir por ti?
�La gente en el medio esta consciente de que soy como su pupila, si me involucro en
esc�ndalos, �l tambi�n podr�a verse afectado �Era algo m�s que l�gico.
��Se toma tantas molestias s�lo por eso? �Crees que lo que haga una novata
realmente desprestigiara a alguien como �l?
��Qu� quieres decir con eso? �Las cosas comenzaban a parecerle cada vez m�s
confusas �A que punto quer�a llegar Shoutaro?
�Ning�n hombre se preocupar�a tanto por una mujer, ni har�a tantos esfuerzos sin
esperar una recompensa a cambio.
�Para tu informaci�n, no todas las personas piensan igual que t�. Tsuruga-san no es
esa clase de hombre, adem�s no tengo dinero ni nada valioso que darle �respondi�.
Las absurdas ideas de ese chico no la enga�ar�an, jam�s pensar�a mal de su senpai.
�No lo entiendes, todo lo que quiere es esto �dijo �l, se�al�ndola con un dedo.
En aquel momento tuvo una extra�a sensaci�n, las palabras de ese idiota cobraron
cierto sentido �Qu� pasaba si eso era verdad? Si la amabilidad de Tsuruga-san se
debiera a algo m�s. Ella no era una tonta �al menos, no por completo� y en varias
ocasiones pens� que su sonrisa gentil llevaba impregnado cari�o dentro, un cari�o
que s�lo iba dirigido a ella. Era algo a lo que no se aventuraba a pensar, sin
embargo, en aquel instante con Sho, acept� la posibilidad de que fuera as�.
Ten�a que acomodar todo dentro de su cerebro, sus demonios corr�an de un lado a
otro tratando de poner un orden. Pensamientos que no deb�an siquiera ser
mencionados sal�an a montones, y sus peque�os amigos intentaban tapar la fuga
desesperadamente.
No hubo m�s palabras por parte de nadie dentro del autom�vil, el silencio se
prolong� hasta llegar al estacionamiento de LME donde Yashiro salio deprisa con la
excusa de recoger algunas cosas para luego ir a cumplir con su agenda. Ella se
quedo completamente sola en el coche con Tsuruga-san, quieta y sin saber realmente
que decirle, ni siquiera una cordial despedida pod�a salir de su boca.
Por segunda vez en el d�a se hallaba en una posici�n dif�cil. Aunque no hubiera
hechos f�sicos que lo demostraran, sab�a perfectamente que algo no marchaba bien.
Se bajo del coche sin esperar una respuesta, pero al pasar frente a la ventana del
conductor se detuvo, como si una fuerza le impidiera irse de ese lugar. Ren dirigi�
su rostro hacia ella finalmente, y Kyoko pens� que ver�a al mism�simo diablo; no
obstante, �l mostraba una expresi�n relajada. No sab�a si alegrarse por ello.
�No� yo� �No es eso! De verdad no hay nada que ocultar, s�lo cre� que no era
primordial contarlo �se apresur� a decir. El sentimiento de haber hecho algo malo
empezaba a invadirla.
�No tienes que explicarme nada. �Sonr�o.
��Pasa algo?
�Por cierto, Mogami-san �la llam�, cuando ella estaba algunos pasos m�s frente al
auto�. �C�mo te diste cuenta de que estaba afuera en aquel momento? Cuando gritaste
mi nombre adentro del elevador.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Sonr�o ante esa idea. ��Cu�ndo veras m�s all� de tu conveniencia? Definitivamente
son tus costumbres las que no han cambiado en nada �reflexion�. Por primera vez, se
deten�a a meditarlo. Desde que eran ni�os, Sho era as�, s�lo que ahora no hab�a
algo como el amor impidi�ndole ver la realidad.
�Hemos permanecido juntos durante mucho tiempo, por eso lo s�. No importa lo que he
hecho, t� seguir�s...
�Eso es lo que cre� despu�s de aquel d�a en que te escuche charlando con Shoko-san,
pero... �Pero entonces, luego de conocer a diferentes personas, lo entendi�. El
amor de Mar�a por su madre y su padre, el cari�o de Okami-san y el jefe, incluso
sus propios sentimientos por Corn, cada uno de ellos durar�a por siempre.
��Y dir�s que hay alguien m�s a parte de mi a quien puedas dirigirlos?
��En serio? �Qui�n podr�a ser as� de importante? �A quien m�s podr�as querer de esa
manera?
No es que tuviera una respuesta definitiva para esas cuestiones; pero desde que era
una ni�a siempre so�� que al bajar de una gran carroza blanca y abrir las puertas
de un enorme castillo, la persona al otro lado ser�a la que el destino hab�a
elegido para ella. Tal vez durante a�os pens� que ver�a a Sho en aquel bello lugar;
sin embargo, si ahora indagaba en esa caja prohibida de su coraz�n, con quien se
encontrar�a ser�a...
��Tsuruga-san! �grit�, guiada por el enojo que le provocaba o�r las expresiones tan
altaneras de ese cabeza de cerdo. Sent�a como si estuviese perdiendo ante �l, al
ser incapaz de demostrarle que no era el �nico en su vida.
Jam�s se imagin� que Ren estar�a ah� arriba y que la potencia de su voz llegar�a a
sus o�dos. Aquello fue s�lo un impulso en el que su nombre hab�a sido el primero en
acudir a su cabeza, o eso era lo que pretend�a creer. Ella, quien jur� nunca volver
a enamorarse, no pod�a decir ahora que faltar�a a su promesa.
�Hab�a eco �dijo, como respuesta a la pregunta de su senpai, luego huy� casi
despavorida. No quer�a girarse y ver su semblante apacible de nuevo, no quer�a
averiguar si �l era la persona al otro lado, la que se interpon�a entre ella y el
abismo.