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Los Sensuales

El melodrama 'Los Sensuales' de Alejandro Tantanian narra la historia de Odette, quien llora la muerte de su amante Teodoro, asesinado por uno de sus hijos, y busca venganza. A través de diálogos entre los personajes, se exploran temas de amor prohibido, dolor familiar y la lucha por la verdad. La obra se desarrolla en un ambiente de tensión emocional y revela las complejidades de las relaciones entre los Tigrov y los Richardson.

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Los Sensuales

El melodrama 'Los Sensuales' de Alejandro Tantanian narra la historia de Odette, quien llora la muerte de su amante Teodoro, asesinado por uno de sus hijos, y busca venganza. A través de diálogos entre los personajes, se exploran temas de amor prohibido, dolor familiar y la lucha por la verdad. La obra se desarrolla en un ambiente de tensión emocional y revela las complejidades de las relaciones entre los Tigrov y los Richardson.

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L OS S ENSUALES .

MELODRAMA DE ALEJANDRO TANTANIAN


COLABORACIÓN AUTORAL: NICOLÁS SCHUFF Y MARTÍN TUFRÓ

PRÓLOGO
(Vemos a los cinco hijos de TEODORO: MIJAIL y SONJA Tigrov y a los hermanos Richardson:
DAMIEN, WILLIAM y ALEX. ALEX encabeza la tormenta de desesperación, el desenfreno y la
locura: una danza desesperada que termina con la violenta ejecución de TEODORO Tigrov a golpes
de martillo.)

UNO
(En la inmensidad, sola, ODETTE llora sobre el cuerpo ensangrentado de TEODORO.)
ODETTE
Lo vi.
Yo, Odette Malheur, lo vi.
Yo tuve que ver.
Sangre: de tu cabeza.
Golpes, en tu cabeza.
Y esos golpes resuenan acá… acá… acá…
(Se golpea la frente.)
Si mi sangre pudiera detener la tuya.
Si este corazón mío pudiese hablar.
Si pudiera oír tu voz una vez más.
Tantos años ocultando al mundo, éste, nuestro amor.
Replegados sobre el hueco del silencio.
¿De qué sirvió, Teodoro Tigrov, todo esto?
¿De qué sirvió?
(Grito de dolor. Se quiebra en pedazos.)
Mi hombre asesinado a golpes de martillo en la cabeza.
Y aunque la noche se empeñe en disfrazar al asesino: yo lo supe ver.
Y en vengarte, amor mío, se irá mi vida.
A trabajar.
Que tu muerte desate el caos.
Que todo se confunda.
Que los hermanos copulen con los hermanos.
Que lo que supo estar unido se separe.
Estrellas a ustedes les pido fuerza para mi venganza.
Que así sea.
(Canta EL HIMNO DE LA VENGANZA.)

Estrella, testigo de este gran amor


Yo soy quien debe vengar
La sangre vertida de un hombre sin par
El futuro es mi propiedad.

Yo soy esa araña que sabrá tejer


La trampa será sin igual
Y ustedes creyendo que pueden huir
En mis crueles garras caerán.

Oh estrellas, estrellas
Dénme una señal
Yo soy quien habrá de matar
El día se acerca
El mundo verá
Que el futuro será
Que el futuro será
El futuro, mi propiedad.

CORO
Oh estrellas, estrellas
Dénle una señal
Ella es quien habrá de matar
El día se acerca
El mundo verá
Que el futuro será
Que el futuro será
El futuro, su propiedad.

DOS
(Una habitación de la casa Tigrov. MIJAIL está solo: escucha música y es triste. Tiene un libro: de
a ratos lee. Golpes en la puerta.)
SONJA
(Entra.) ¿Interrumpo?
MIJAIL
No… Sólo pensaba: si Dios creó el mundo el primer día, pero el Sol, la luna y las estrellas fueron
creados el cuarto día ¿de dónde provenía la luz aquel primer día?... ¿Dios padre iluminó aquella
oscuridad?
SONJA
¿Por qué no salís un poco al parque? (Se asoma a la ventana. Mira.) Los muchachos están haciendo
deporte… Y ahí están los hermanos Richardson.
(Pausa.)
Los tres.
Ellos salen… a pesar del dolor.
MIJAIL
¿Dolor?
SONJA
El padre… dicen que fue asesinado a golpes de martillo. La cabeza destrozada.
MIJAIL
¿Y ya practican deporte?
SONJA
Sí. (Suspira.) El mayor –Alex- volvió a preguntar por vos hoy...
MIJAIL
(Arrobado.) ¿Y qué dijo?
SONJA
Quería saber cómo estabas.
(Pausa.)
Ese muchacho te tiene cariño.
MIJAIL
Sí, cariño...
(Pausa.)
Yo también...
(Pausa.)
No mires más, no quiero que nos vean.
SONJA

LOS SENSUALES / 2
¿Querés que le diga que suba?
MIJAIL
No lo sé... no, mejor no.
(Pausa.)
Temo no poder dominarme.
(Pausa.)
Ay, pobre Sonja, ojalá el destino te hubiese regalado otro hermano…
SONJA
Tonterías… Tengo el hermano más maravilloso del mundo.
(Pausa.)
Ya se darán cuenta. (Lo besa en la frente. Inicia la salida. Abismada en sí.)
MIJAIL
(Sin percibir que su hermana no está en el cuarto.) ¿Sabés lo que dice esta canción, hermana? Dice
que espera que haya alguien que cuide de él cuando muera, cuando se vaya. Dice que espera que
haya alguien que libere su corazón y que lo abrace cuando sepa estar cansado. Dice que hay un
fantasma en el horizonte… Dice que hay un hombre en el horizonte… Y si ese hombre cayera a sus
pies esta noche él podría descansar. Dice que espera que haya alguien que cuide de él cuando
muera, cuando se vaya.
(Fundido a negro.)

TRES
(Un parque cerca del cementerio. Los Richardson hacen deporte. Entrenan. ALEX está concentrado
en su cuerpo: como un monje atento a la disciplina. WILLIAM es pragmático y esto se ve en la
manera en que su cuerpo se entrena: no más energía que la necesaria. DAMIEN es el más reacio al
ejercicio. Se aparta de sus hermanos y se interna en el cementerio. Mientras ALEX y WILLIAM
siguen con su entrenamiento, DAMIEN se enfrenta a la tumba de su madre.)
DAMIEN
Ahora estamos solos. Papá Teodoro se fue.
(Pausa.)
No creo que esté con vos, ahí.
(Pausa.)
No.
(Pausa.)
Estará rodeado de fantasmas, errando sin descanso.
(Pausa.)
¿Qué es esto que anida en mi pecho y despierta ahora que papá murió? ¿Qué se desata en el aire,
madre? Muerto el padre somos juguetes de algo que no tiene nombre. Huérfanos somos. Todos. En
mi corazón hay algo nuevo… pero una voz sabe decirme que es tan antiguo como el mundo. Tengo
miedo, madre, tengo miedo.
(Pausa.)
O soy el miedo, madre… No lo sé.
(Pausa.)
Será la muerte de papá… O… no sé. Mi saliva es espesa… y los ataques son cada vez más
frecuentes… No soporto estar en la casa. No soporto a mis hermanos. Ya no… Sólo quiero escapar,
correr al parque… O venir aquí… a visitarte… a hablar con vos. Así, sólo así siento que esto que se
metió en mi cabeza me deja en paz. Algo vive acá dentro… (Se señala la cabeza, se la golpea. Se
señala el corazón.) No sé. No lo sé. Debe ser la enfermedad… eso. Esta enfermedad. Pero también
me alivia hablar con ella. Sabe sentarse en el mismo banco que yo. En el parque, acá, junto al
cementerio. Y en su nombre están las letras de la noche. (Deja rodar el nombre en su lengua.)
Sonja.
(Vemos llegar a LISE y ALBERTO Malheur. Cargan un equipaje liviano. Parece ser necesario
cruzar el cementerio para llegar a la casa de ODETTE. DAMIEN sigue “hablando” con su madre.

LOS SENSUALES / 3
LISE repara en él.)
LISE
(A ALBERTO.) ¿Y ése? ¿Quién será?
ALBERTO
Cómo saberlo. Estamos llegando. Y hace veinte años que no pisamos este suelo.
LISE
Veinte años… ¿quién diría? En una tarde con esta misma luz hace veinte años enterramos a nuestra
hermana Odille. (Se abisma en el recuerdo un instante, luego vuelve su atención hacia DAMIEN.) Y
él… visitando camposantos. Como yo, cuando era chica. Me gustan esos hombres: los que saben
hablar con los muertos. Daría mi vida por ellos.
ALBERTO
(Celos de ALBERTO.) ¿Sí Lise?
LISE
Si no fuera porque tengo un hermano al que adoro y que es el dueño de mi vida. (ALBERTO sonríe
satisfecho. LISE sigue observando a DAMIEN. Enfrentan la puerta de ODETTE.) Llegamos.
ALBERTO
(Por ODETTE.) Tanto tiempo sin abrazarla… tanto tiempo sin mirarla a los ojos.
LISE
(Seca.) Claro.
(LISE da tres golpes a la puerta. Silencio. Otros tres golpes. Silencio nuevamente. Dos golpes más
violentos.)

CUATRO
(ODETTE abre la puerta. Embargada por la emoción, los recibe. Abraza a LISE con cierta
desaprensión. Luego envuelve entre sus brazos a ALBERTO.)
ALBERTO
(A ODETTE.) Hermana.
ODETTE
Alberto…
LISE
(Queriendo cortar el abrazo.) ¿Cómo estás?
ODETTE
Esperando. Me faltaban ustedes… (Duda un instante. Acaricia a ALBERTO.) Amado mío.
ALBERTO
(Devolviendo la caricia.) Y vos nos faltabas a nosotros.
LISE
(Visiblemente molesta.) Aunque aprendimos a defendernos a la fuerza cuando nos abandonaste.
ODETTE
Que nada empañe este presente. (ODETTE pone al descubierto la mesa que LISE y ALBERTO creían
perdida.)
ALBERTO
(Avanzando hacia la mesa.) ¡Pero estaba acá!
LISE
La mesa de nuestra casa… Dios mío… creímos que se había perdido.
ODETTE
Fue Odille quien la pidió.
LISE
Obvio.
ALBERTO
No podía ser de otra manera… Ladrona.
ODETTE
No quiero hablar de Odille.

LOS SENSUALES / 4
(Pausa.)
ALBERTO
Sí. Claro.
LISE
(Sin obedecer a ODETTE.) Pobrecita Odille: tener que soportar a ese monstruo.
ODETTE
¿De quién hablás?
ALBERTO
(Intentando detener a su hermana.) Lise…
LISE
De tu Teodoro, Odette. De tu monstruo personal.
ALBERTO
Suficiente, Lise.
LISE
Nos dejaste… por ése. Que la estúpida de Odille, blanca, blanda y húmeda haya ido tras los pasos
de ese pelele, vaya y pase… pero que vos nos hayas abandonado para mezclar tus fluidos con ese…
proyecto de hombre.
ODETTE
Ya no… (Conmovida, quebrada por el dolor.)
ALBERTO
Basta, Lise. No la castigues más… ¿No creés que tuvo bastante? Los tres sabemos lo que pasó. Y
eso no se puede torcer. (Abraza a ODETTE.) No debe ser fácil volver de ese lugar al que supiste ir…
(La mira a los ojos.) Yo sabía que llegarías a amar… Cuando vivíamos juntos, cuando cuidabas de
nosotros, cuando nos mirabas a los ojos… yo me decía: Odette está preparada para el amor,
nosotros no. Y por eso te amaba. Por eso no dudé en venir corriendo hasta acá ni bien pediste
nuestra ayuda… Y aquí estamos.
ODETTE
Sí: los Malheur.
LISE
(Conmovida también.) Juntos, otra vez. (ALBERTO mira a LISE con satisfacción.)
ODETTE
¿Trajeron todo?
ALBERTO
Sí. Todo.
(ALBERTO y LISE comienzan a sacar de sus valijas “sus armas”: un estetoscopio, un delantal de
médico, medias de red, maquillajes, zapatos de taco aguja, boa de plumas…)
ODETTE
(Como si iniciara un hechizo.) Veinte años con sus lunas estuve encerrada: oculta a los ojos del
mundo, viviendo este amor extraordinario y vergonzante. Pero ahora… a gritar al mundo lo que sé.
(Pausa.)
Y lo haremos juntos.
(Pausa.)
El asesino de Teodoro Tigrov es uno de esos cinco monstruos que engendró: los tres Richardson,
frutos de la unión entre esa puta reblandecida de Margaret Richardson y mi Teodoro… o los dos
Tigrov: nuestros sobrinos, hijos de Odille.
(Pausa.)
Uno de ellos alzó el martillo y lo dejó caer sobre mi hombre. Y yo quiero saber quién fue.
(A ALBERTO.) Vos vas a aprovechar esa malsana fascinación por la enfermedad que tienen los
Tigrov y vas a entrar en su casa… con tu traje de médico.
Y vos… (A LISE.) vas a entrar a la casa Richardson: Alex, Damien y William –alguno sabrá caer en
tus garras. Los hombres son débiles.
(Pausa.)

LOS SENSUALES / 5
Demasiado amor para este cuerpo acostumbrado al mal: eso me desarmó. Pero ya no. Sangre, ahora.
Que el mal se multiplique y que el amor muestre su verdadera naturaleza. ¡A matar, hermanos, a
matar!
(Se escuchan algunos acordes de EL HIMNO DE LA VENGANZA. Fundido a negro.)

CINCO
(La casa Richardson. SONJA viene a entregar la carta escrita por MIJAIL a ALEX Richardson. ALEX
está sentado al piano. Toca con fervor religioso. Suena Chopin número del Carnaval de Schumann.
SONJA descubre la puerta abierta y entra a la casa. ALEX no percibe su entrada. SONJA se acerca al
piano.)
SONJA
Perdón. No quise interrumpir… Pero como encontré la puerta abierta… (Incómoda.) Vine a …
(ALEX deja de tocar.)
Qué hermoso eso que tocaba…
ALEX
Es un retrato de Chopin. Hecho por Schumann. Y más fiel a Chopin que Chopin. La música puede
revelar lo que el alma esconde.
SONJA
Yo… vine a entregarle esta carta.
ALEX
¿Es de su hermano?
SONJA
Sí. (Carta.)
ALEX
Ayer lo vi… iba caminando por la vereda de la sombra con la cabeza agachada y un libro bajo el
brazo.
SONJA
Nos gusta la sombra.
ALEX
Como a Chopin. (SONJA sonríe. ALEX abre la carta. Lee unas líneas. La cierra. Se la devuelve a
SONJA.) No.
SONJA
… ¿no…?
ALEX
Esta carta no debió ser escrita.
SONJA
No puedo prohibirle a mi hermano que…
ALEX
No se trata de prohibir.
(Pausa.)
La música salva. Yo pude salvarme. Y puedo salvar a Mijail.
SONJA
¿Salvarlo?... ¿De qué?
ALEX
De tanto desamor. La música es un regalo de Dios. Y esto le regala Dios a Mijail. (ALEX regala un
retrato doloroso de MIJAIL. SONJA escucha: una profunda emoción la embarga, entiende que eso
que suena es la proyección del alma de su hermano. Entiende – también - que no hay palabras que
puedan decir tanto como lo que esa música dice. Mientras las lágrimas inundan su rostro, SONJA
toma la carta –abandonada sobre el piano- y la abolla – inexorablemente - entre sus manos.
Fundido a negro.)

SEIS

LOS SENSUALES / 6
(La casa Tigrov. En la soledad de su cuarto MIJAIL sueña con su amor.)
MIJAIL
Alex… mi querido Alex Richardson… Amado mío…
(El sueño cobra forma. Y tiene la forma de una canción de amor que ambos saben bailar. La
canción dice así:)
Yo no sé lo que pasa conmigo cada vez que te veo.
es que siento un calor por adentro y empiezo a sudar.
Por el hecho de que somos amigos, no me atreví a decirte
mas ahora, ya no puedo más y te voy a confesar...

Por favor, no me tomes a mal por este sentimiento,


y por más que te parezca raro, es amor de verdad.
Aunque sea pecado y prohibido por las leyes del mundo,
dentro de mi manera de ser, es la realidad.

Yo estoy loco por tener algo contigo


algo más que un amigo.
Y yo quisiera darte un beso en esa boca
y besar tu piel.
Y estoy seguro de que cuando tú conozcas
mi manera de amar
un gran amigo vas a perder
y un gran amor vas a ganar.

Yo no sé lo que pasa conmigo cada vez que te veo.


es que siento un calor por adentro y empiezo a sudar.
Por el hecho de que somos amigos, no me atreví a decirte
mas ahora, ya no puedo más y en esta canción
todo lo que siento, te lo voy a confesar...
(Fundido a negro.)

SIETE
(La casa Richardson. WILLIAM lee en el cuarto verde. Entra DAMIEN y se sorprende con la
presencia de WILLIAM.)
DAMIEN
William… ¿qué hacés acá?
WILLIAM
¿Además de idiota sos ciego?
DAMIEN
Podés ir a leer a tu cuarto. Acá no hay buena luz.
WILLIAM
¿Y desde cuándo tanta preocupación por mi vista?
DAMIEN
No. No es eso. O sí… pero… ya terminé de limpiar tu cuarto… Y acá…
WILLIAM
¿Tenés que limpiar acá?
DAMIEN
No… ya limpié. Lo que pasa es que acá… (No puede decir lo que debería decir.) La casa… se me
va de las manos. (WILLIAM hace un gesto de no entender.) Tenés que entender que el duelo
también es mío. No tengo tiempo para llorar, descansar, despedirme de mi padre.
WILLIAM
¿Querés dejar de trabajar? Vos naciste para cuidar esta casa. Yo no.

LOS SENSUALES / 7
DAMIEN
Cada día estoy más enfermo. (Habla con dificultad. Es la enfermedad, que asoma, siempre.) Yo…
no… Vos…
WILLIAM
¿Qué pasa? Modulá, Damien… ¿Qué decís? Me vas a obligar a pegarte.
DAMIEN
La extraño.
WILLIAM
¿A quién?
DAMIEN
A mamá. Me dejó sólo… y yo era muy chico.
WILLIAM
No estabas solo.
DAMIEN
Estaba solo. Papá nunca me quiso. Nadie, salvo ella. Alex tampoco superó la muerte de mamá…
(Lo mira con odio.) … y te culpa por eso.
WILLIAM
Estás delirando. Basta. Dejáme leer, ¿querés?
DAMIEN
(Exaltado.) Vos naciste y ella se murió. Cuando tu cuerpo dejó ese vientre, ella nos tuvo que dejar:
ascendió: supo volver al lugar que nunca debió abandonar… pero ni Alex ni yo pudimos dejar de
pensar en el sonido de sus pasos, en esas tardes junto al piano cuando nos escapábamos de papá
dejando atrás sus golpes y su boca de alcohol, sí, íbamos a verla al silencio verde de su habitación y
ahí nos quedábamos: acunados por su música, bajo la sombra de la lámpara ocre, la cara apoyada
entre las manos: Alex y yo dejando que la música nos cure tanto dolor y tanta sangre, mamá
conocía el lenguaje secreto, ése que aprendimos frente al piano, y aún hoy, sí, Alex y yo solemos
encerrarnos en el cuarto verde para dejar que la música nos traiga otra vez a mamá.
WILLIAM
¿Ustedes…?
DAMIEN
(La exaltación crece.) Sí… Alex usa las ropas de mamá y yo me siento en sus rodillas para tocar el
piano, para recordar la belleza de su música. Ayer, hoy, mañana, cada tarde sabemos reunirnos en la
habitación verde y…
(Entra ALEX: lleva puestas las ropas de su madre. Se sienta al piano. DAMIEN se sienta sobre sus
rodillas. Ambos ensayan, leve, dulcemente una melodía a cuatro manos. La música se transforma
en un desesperado homenaje a la madre muerta. Los tres están ahora unidos por un dolor común,
un silencio común, una ausencia que los atraviesa de lado a lado como un rayo en el desolado
paisaje de sus almas. Mientras tanto dolor se desgrana en la casa Richardson, vemos a MIJAIL y
SONJA Tigrov asomados a su ventana.)
SONJA
Ví a nuestro padre.
MIJAIL
¿Cuándo?
SONJA
Hace dos días. Ahí: bajo ese árbol.
MIJAIL
Eso no es posible. (MIJAIL se acerca al oído de SONJA. Dice alguna verdad. Volvemos a la casa
Richardson.)
DAMIEN
Conocí a una mujer.
WILLIAM

LOS SENSUALES / 8
Qué bien. ¿Quién diría? Es eso, entonces. Eso y no el duelo lo que te hace dejar la casa en este
estado…
DAMIEN
No.
WILLIAM
¿No? (Sonriente.) Yo creo que sí. Es el amor. Que se te metió en la cabeza. Como un parásito.
DAMIEN
No. Es mi enfermedad. Es mamá. La enfermedad de mamá.
WILLIAM
¿El amor?
DAMIEN
¿Qué decís? Yo no sé lo que es eso. Además… ¿qué podés saber vos del amor?
WILLIAM
Vení, sentáte. (DAMIEN lo hace.) Vemos una hormiga en el prado, escalando una hoja de pasto, más
y más alto, hasta que cae. Luego escala otra vez y otra vez y otra vez, siempre intentando alcanzar
la cima. ¿Por qué la hormiga hace eso? ¿Qué beneficio busca en esa actividad inusual? Esta es,
justamente, la pregunta equivocada. No le produce ningún beneficio. La hormiga no está buscando
alimento, ni está intentando exhibirse frente a una posible pareja. No. Su cerebro ha sido confiscado
por un parásito, que necesita llegar al estómago de una oveja o de una vaca con el fin de cumplir su
ciclo reproductivo. Este pequeño gusano del cerebro conduce a la hormiga a determinada posición
para beneficio de su progenie, no de la progenie de la hormiga.
DAMIEN
No entiendo.
WILLIAM
A nosotros, los seres humanos, nos pasa lo mismo. Hay hombres que dejan de lado todo y dedican
sus vidas a fomentar los intereses de una idea que se alojó en sus cerebros. Hay muchas ideas por
las que vale la pena morir. Pero a diferencia de los gusanos, las ideas no están vivas y no invaden
cerebros: son creadas por mentes. Eso. Alguien, alguna vez creó la idea del amor. Y aquí estamos,
creyendo que somos libres.
(Pausa.)
¿Cómo se llama?
DAMIEN
Sonja.
(Fundido a negro.)

OCHO
(DAMIEN en el parque cerca del cementerio. Llega SONJA.)
SONJA
(Intempestivamente.) Le tengo que pedir un favor. ¿Me ayudaría a talar aquel árbol? Da justo sobre
mi ventana.
(Pausa.)
Al pie de ese árbol apareció mi padre días atrás. Hace veinte años que nos dejó. Cuando murió mi
madre. Nos abandonó: a mi hermano y a mí. No puedo soportar la idea de que ese árbol le haya
dado alivio con su sombra.
DAMIEN
Mi padre tampoco me quiso. Nunca. Pero se murió. Ahora no existo para nadie. Estoy muerto.
SONJA
No es verdad. Usted es el único en quien puedo confiar. Piénselo. Lo podemos hacer de noche.
Puedo conseguir lo que haga falta.
DAMIEN
Un hacha.
SONJA

LOS SENSUALES / 9
Claro, un hacha.
(Pausa.)
DAMIEN
Mi padre fue asesinado.
SONJA
Sí, lo sé…
DAMIEN
Yo lo encontré…
(Pausa.)
Tenía los ojos abiertos.
(Pausa.)
El ojo izquierdo, en realidad. El otro estaba reventado.
(Pausa.)
Le chorreaba un líquido por la mejilla...
(Pausa.)
Tenía puesta una bata... la cabeza rota a golpes. El rostro... desfigurado.
(Pausa.)
Creí escuchar su voz, la de mi padre: “¡Dejá de mirarme y ayudáme, inútil, enfermo!” (Sonríe con
amargura.) Pero no era su voz: era la fiebre.
(Pausa.)
Esta fiebre… (SONJA posa su mano sobre la frente de DAMIEN.)
SONJA
Mijail, mi hermano también vive afiebrado. Tiene un corazón enorme… Yo aprendí con él a
distinguir fiebre de aflicción.
DAMIEN
(La mano de SONJA sobre su frente es el paraíso en la tierra.) ¿De qué sirvió? ¿De qué sirvió que se
muriera? Pensé que todo iba a ser mejor después de su muerte… Pero no…
(SONJA le toma la mano. Silencio profundo. Fundido a negro.)

NUEVE
(La casa Richardson. WILLIAM abre la puerta. LISE del otro lado.)
LISE
¿Nada qué decir?
WILLIAM
¿Perdón?
LISE
Si no tiene nada qué decir.
WILLIAM
Usted tocó timbre.
LISE
¿Y entonces?
WILLIAM
No entiendo.
LISE
No hay nada que entender. Usted debe ser…
WILLIAM
¿Qué quiere?
LISE
… ¿el menor?
WILLIAM
Sí.
LISE

LOS SENSUALES / 10
Lo sabía.
WILLIAM
¿Qué sabía?
LISE
No podía ser de otra manera. Por la forma de caminar supe que era el menor. Le dije a mi hermano:
“Alberto, aquél debe ser el menor. Es inconfundible.” Y él me dice: “No puedo creer tu poder de
observación.” Y, yo soy así: observadora. Desde chica. Somos mellizos, Alberto y yo. Y él tiene el
don del oído. Y yo… el de la observación. Así somos: repartidos, a cada uno nos dieron algo para
que juntos podamos casi todo. Una verdadera sociedad. ¿No me invita a pasar?
WILLIAM
¿Debería?
LISE
No todo es deber en esta vida, mi querido… ¿su nombre?
WILLIAM
William.
LISE
… mi querido William. Hay cosas que se pueden disfrutar. No es necesario que deba entrar, pero
sería un placer hacerlo.
WILLIAM
¿A qué vino?
LISE
¿Era joven? Digo: su padre… ¿era joven?
WILLIAM
No entiendo.
LISE
Joven… si era joven, su padre, digo, ¿era joven?
WILLIAM
¿A qué vienen tantas preguntas?
LISE
Yo podría decir lo mismo. Sólo vengo a darles el pésame y a traer un poco de alegría a esta casa.
WILLIAM
Si nos viene a dar el pésame es porque alguien acaba de morir. Y si alguien acaba de morir no hay
por qué estar alegres.
LISE
Lo quería.
WILLIAM
Era mi padre.
LISE
Sí, claro. Pero… ¿lo quería? Los benjamines son los adorados por los padres…
WILLIAM
Odio esa palabra.
LISE
¿Padres?
WILLIAM
Benjamines.
LISE
Ah, sí. Cosas de otra época. ¿Su madre? (WILLIAM guarda silencio.) Perdón… no quise molestar.
No sabía que…
WILLIAM
¿No sabía que qué?
(Pausa.)
¿Quiere pasar? Pase.

LOS SENSUALES / 11
LISE
(Entra.) Lo sabía. Aposté y gané. Alberto se va a querer morir cuando se entere. (Pausa.) No, no,
era una broma. Lo de la apuesta, digo. Una broma. ¿Sus hermanos?
WILLIAM
No están.
LISE
Ay. Ay. Respondió. Respondió No lo puedo creer.
WILLIAM
(Se ríe.) Sí.
LISE
(Impacto sensual sobre el cuerpo. No puede seguir mirando tanta belleza.) Qué linda sonrisa, Dios.
Debería sonreír más seguido. Entra el sol a esta casa cuando sonríe. Mire…
WILLIAM
No sé qué me quiere decir…
LISE
(Perturbada.) Lo que digo. No quiero decir nada, sólo lo que acaba de escuchar. Que tiene una
hermosa sonrisa. Eso.
WILLIAM
Gracias.
LISE
No me estoy sintiendo bien. No… Perdón que… Vuelvo en otro momento… (Sale. WILLIAM parece
no entender.)

DIEZ
(Exterior. LISE acaba de salir de la casa Richardson. Comienza a decir hablar mientras cruza el
cementerio para volver a casa de su hermana. DAMIEN está en el cementerio y en la voz de LISE
cree escuchar la voz de su madre desde la tumba.)
LISE
¿Puede ser...?
Esos ojos… de fuego.
(Pausa.)
Así… tan de repente…
(Pausa.)
Mirame. (Se toca las mejillas.) No tenés idea cuánto hace que no me sube este color sin ayuda de un
pincel.
(Pausa.)
¡Sos un artista, amado!
(Pausa.)
Y tal vez un asesino.
(Pausa.)
¿Y yo?
¿Hasta dónde va a crecer el incendio?
(Pausa. Con firmeza.)
El amor y el cálculo se repugnan.
Que la lumbre de esta hoguera guíe mis pasos.
(LISE, abstraída, no repara en que detrás de ella está DAMIEN. Al escuchar su jadeo se gira sobre sí
misma, pega un alarido de terror y se desmaya. DAMIEN, asustado, sale corriendo.)

ONCE
(Escuchamos la carta de boca de MIJAIL: mientras esta lectura sucede vemos: a MIJAIL escribiendo
la carta, poniéndole punto final, entregándosela a SONJA - quien se niega a hacer de correo hasta
que acepta-; vemos a SONJA dejar a su hermano para salir rumbo al parque donde sabrá

LOS SENSUALES / 12
entregarle la carta a ALEX para después partir; vemos a ALEX abriendo la carta, leyéndola luego;
vemos a MIJAIL llegando al parque, ensayando un suicidio frente a la mirada azorada de ALEX;
vemos el cuerpo malherido de MIJAIL derrumbarse sobre el punto final de la carta.)
MIJAIL
Querido, queridísimo Alex Richardson:
Si me atrevo a escribirte a pesar de la mano que tiembla es porque sé que no podés amarme.
¡Cuántas veces, solo en la oscuridad de mi cuarto soñé que abrías la puerta de un golpe, que
tu cuerpo invadía el espacio y yo sucumbía a tu presencia! ¡Cuántas veces esperé que mi nombre
colgara de tus labios, que modelaras en tu boca esa palabra, “Mijail”!
Sin vos no soy nada. Sin vos me deshago.
Yo te amaba, ya, en mis amores previos, ahora lo entiendo. Cada gesto que dediqué a otro
estaba dedicado a vos.
No pienses, por favor, que te pido algo. Nada te pido. Quiero ser el único entre tus
conocidos que nada te pidió.
Amor, amadísimo, borro mi cuerpo para que me desees un buen descanso. Me preparo para
una noche eterna donde vos y yo estamos solos – y somos uno – para siempre.
Quien quiso ser Tu Mijail.
(Fundido a negro.)

DOCE
(ALEX, conmovido por el intento de suicidio de MIJAIL, sufre una revelación: su vocación religiosa
se despierta frente al dolor: y ésta es su canción: )
ALEX
Cae la negra noche
Y Mijail sangra
Ante su desgracia
Te ruego Dios
Ven en su ayuda
Y te amaré
Si él no muere más
Si él no sangra más.

Si mi camino era el mal


Yo quiero ser del Señor
Porque quienes persigan el bien
La gloria tendrán
Pero si peco como Lucifer
En llamas arderé.
Y así ha de ser
Porque está escrito
En los libros sagrados:
Quien se rinda sin luchar
Sufrirá.

Que Dios se apiade


De tu alma noble
Ya no sufras más
Oh, Mijail
Sólo a Dios amaré
Por ti.
(Fundido a negro.)

LOS SENSUALES / 13
TRECE
(La habitación de MIJAIL en la casa Tigrov. Él, echado en su cama, herido como consecuencia de
su intento de suicidio. Tocan a la puerta.)
SONJA
(Entrando.) Mijail…
MIJAIL
Ah, sos vos, hermana. ¿Llamaste al médico?
SONJA
Acaba de llegar.
MIJAIL
Que pase, por favor. No soporto este dolor.
(Entra ALBERTO.)
SONJA
Él es… Alberto… el Doctor Alberto…
ALBERTO
Buenas tardes…
SONJA
Mijail, mi hermano. Su paciente.
ALBERTO
Encantado.
MIJAIL
Doctor, ¿podrá curarme? No puedo más con este dolor.
ALBERTO
¿Qué fue lo que pasó?
SONJA
Él…
MIJAIL
Quise quitarme la…
SONJA
(Interrumpiendo.) … Un incidente. Un infortunado incidente.
ALBERTO
¿Qué tipo de incidente? (MIJAIL exhibe los rastros de su intento de suicidio.)
SONJA
¿Es necesario pasar por esto otra vez, doctor?
ALBERTO
¿Qué quiere decir?
MIJAIL
En esta casa no se hacen preguntas a un hombre emocionado. (Punzada de dolor.)
SONJA
Mijail… (MIJAIL hace señas de que ya pasó el dolor.)
ALBERTO
Deben entender que una situación como esta… (Hace referencia explícita al intento de suicidio.)
…no puede ocultarse por mucho tiempo. ¿Sus padres saben de esto?
(Pausa.)
SONJA
Nuestra madre murió. Hace años.
ALBERTO
¿Y su padre?
(Pausa,)
¿Y su padre?
(Pausa larga.)
¿Y su padre?

LOS SENSUALES / 14
(Pausa más larga.)
MIJAIL
Somos adultos, doctor. Adultos sin padre.
ALBERTO
Yo no puedo curar. Acá hay riesgo policial. Tienen que… (MIJAIL grita obligado por la necesidad
de que la investigación cese.)
SONJA
¿Puede detener ese dolor? ¿Puede hacer algo por él? (ALBERTO se ve obligado a desviar su
investigación. La urgencia es alta y él –después de todo- vino a hacer de médico. Comienza,
entonces, la revisación: Los ganglios (“Trague.”), le ausculta la espalda (“Respire con la boca
abierta, respire normalmente.”), le pide que se desabroche la camisa (“La camisa, por favor.”),
palpa las vísceras (“¿Hay dolor?”) Todo el cuerpo de MIJAIL sufre. Cada centímetro de su cuerpo
parece tener grabado a fuego el desamor de ALEX Richardson y ya no sólo el de ALEX, sino el de
su vida toda: el cuerpo de MIJAIL es un mapa del dolor que la mano temblorosa de ALBERTO va
descubriendo: la mano de ALBERTO despierta en su errar los dolores de MIJAIL. Llega al corazón.
Se detiene.)
MIJAIL
Ay… ahí… duele… ahí.
(ALBERTO apoya el estetoscopio sobre el corazón. Oye el latir del corazón.)
Ay… ahí… duele… ahí. (MIJAIL se quiebra en llanto. Su angustia es feroz. Su hermana lo
acompaña en el dolor. Ambos lloran desconsoladamente.)
ALBERTO
(Vuelve a tocar: palma abierta sobre el corazón.) ¿Ahí? ¿Duele?
MIJAIL
(El dolor parece abandonar el cuerpo de MIJAIL.) Menos… mucho menos…
ALBERTO
¿Perdón?
MIJAIL
Usted… su mano. Sobre el corazón.
ALBERTO
(Restando importancia a la supuesta recuperación.) Va a ser mejor que descanse. Mañana vendré a
ver cómo sigue.
MIJAIL
Tal vez no pueda esperar hasta mañana…
SONJA
Mijail…
MIJAIL
Tal vez este dolor se agigante cuando usted deje esta habitación…
ALBERTO
No debe ser fácil volver de ese lugar al que supo ir…
MIJAIL
Es verdad. Y hoy, llega el alivio a tanto dolor. Su mano, doctor, su mano en mi corazón.
(Fundido a negro.)

CATORCE
(La casa Tigrov. MIJAIL sentado en su cuarto, frente a la ventana. Escribe una carta. Termina de
escribir y mira por la ventana. La visión lo impacta. Es WILLIAM Richardson. MIJAIL vuelve a
mirar la carta, la ventana. Tacha algo en el papel: el nombre del destinatario -ALBERTO. Llama a
su hermana)
MIJAIL
¡Sonja!
(Pausa.)

LOS SENSUALES / 15
¡Sonja!
SONJA
Mijail ¿Estás bien?
MIJAIL
(Exaltado.) ¿Bien? ¿Bien? Estoy... bien, sí. ¡Más que bien!
SONJA
¡Qué suerte, Mijail! Ese doctor... hay que agradecerle.
MIJAIL
Sí. (Duda, mira la carta.)
SONJA
(Sabe lo que significan las cartas. Teme, entonces.) ¿Una carta?
MIJAIL
Una carta, sí. Y era para el doctor Alberto...
SONJA
¿Era?
MIJAIL
(Mira por la ventana.) Ahora es para él.
SONJA
¿Para él? ¿Quién?
MIJAIL
Para él. Para él.
SONJA
(Se asoma a la ventana.) ¿Ese no es William Richardson?
MIJAIL
(Arrobado.) William es... hermoso. Es perfecto.
SONJA
¿Perfecto?
(Pausa.)
MIJAIL
Basta con mirarlo. Sólo un segundo, hermana. Una epifanía. Miralo, hermana. Esa piel... ese pelo.
Y cómo posa su vista sobre las hojas de ese libro. Enorme este deseo mío de ser aquel libro para
sentir la caricia de sus dedos y el incendio de sus ojos.
SONJA
¡No lo conocés, Mijail!
MIJAIL
¿Conocer? ¿Qué significa conocer, hermana? Tenés que llevarle esta carta. Por favor. (Saca un
sobre, dobla la carta.)
SONJA
Mijail.
MIJAIL
¡Por favor por favor por favor!
SONJA
No te hacen bien estas cosas, Mijail. Y lo sabés bien.
MIJAIL
¿Qué es lo que no me hace bien? ¡Estoy enamorado! Es una visión. Es un ángel. Un ángel.
SONJA
Tengo cosas que hacer.
MIJAIL
(Serio.) ¡Sonja! (La mira. Le extiende la carta.) Por favor. Por favor. (Se miran. SONJA toma la
carta y sale del cuarto. MIJAIL vuelve a mirar por la ventana, arrobado. Fundido a negro.)

QUINCE

LOS SENSUALES / 16
(Un parque cerca del cementerio. WILLIAM lee abstraído. SONJA se acerca. Lleva la carta en la
mano.)
SONJA
Perdón... (WILLIAM, abstraído en la lectura, no escucha). Perdón. (WILLIAM levanta la vista. La
mira en silencio. Hay algo perturbador en su mirada.) Disculpe que lo interrumpa
WILLIAM
(Le lee.) He pensado que algún día me llevarías a un lugar habitado por una araña del tamaño de un
hombre, y que pasaríamos toda la vida mirándola, aterrados.
(Pausa.)
Extraño, ¿no?
SONJA
Es... perturbador, sí.
WILLIAM
¿Es para mí?
SONJA
¿Perdón?... ¿Para usted? (WILLIAM señala la carta con la cabeza) Ah, sí. (Le entrega la carta.)
WILLIAM
(Burlón, desafiante.) ¿Una carta de amor?
SONJA
No sé. Es de mi hermano. Mi hermano Mijail le envía esta carta. Me pidió que se la entregara.
WILLIAM
(Algo desilusionado.) Su hermano. ¿Lo conozco?
SONJA
No. No sé.
WILLIAM
¿Y usted es...?
SONJA
Sonja.
WILLIAM
(Le extiende la mano.) William Richardson.
(Pausa. Se miran.)
Espero volver a verla.
(Pausa)
Pronto. (Le suelta la mano. Se va.)
SONJA
Mi hermano tenía razón. Pero no, no es un ángel. Los ángeles no miran así.
¿Por qué me miraste así? William... ¿Te conozco? Me gustaría saber...
Todo. Qué pensás, qué hacés, qué soñás , cómo es tu cama, cómo es el techo que mirás antes de
dormirte y con quién dormiste ayer, cuánto aprietan tus manos, qué gusto tiene tu boca, qué olor
tiene tu piel. Quiero que huelas mi piel, que me muerdas, que me mastiques, que me comas,
temblar, defenderme, combatir, ser viento, tormenta, tirar las paredes de tu casa y quemar tu ropa y
dejarte solo, desnudo, a la luz de la luna, blanco, tiritando. Y acercarme despacio y mirarte y que
me mires y que entiendas que no tenés a donde ir William, y vengas a mis brazos y te duermas acá
mi amor. Acá. Acá.
(Fundido a negro.)

DIECISÉIS
(Una calle cerca de la casa Tigrov. ALBERTO solo.)
ALBERTO
(Observa su mano.) Esta mano -dice Mijail- calmó el dolor de su corazón…. esta mano…
(Pausa.)

LOS SENSUALES / 17
Esta mano, entonces. (Apoya su mano en su corazón.) No. Mi mano no puede calmar esta tormenta
desesperada que aúlla en mi corazón.
(Pausa.)
Mijail me ama.
(Pausa.)
¿Pero a quién ama Mijail cuando me ama?
(Pausa.)
¿A mí?
(Pausa.)
Yo, entonces, puedo ser amado. Y no sólo por mis hermanas. (Más dolor, más felicidad. Como un
fogonazo, aparece LISE en su recuerdo.) Hermana mía, Lise querida, fuiste el puerto silencioso
donde mi alma echó anclas… ¿aceptarás hoy que esta nave se aleje de tu puerto?
(Pausa.)
¿Podrán mis ojos posarse sobre Mijail?
(Pausa.)
Desde que él posó los suyos en mí no necesito saber qué soy. No necesito distinguir el bien del mal.
No necesito saber si es o no un asesino.
(Pausa.)
Este soy.
El que es mirado.
El que Mijail ve y el que Mijail ama.
(Se dirige, con paso decidido, hacia la casa Tigrov.)

DIECISIETE
(La casa Tigrov. MIJAIL, en su cama. Está escribiendo una carta. Entra SONJA.)
SONJA
Mijail, te buscan.
MIJAIL
(Con enorme ansiedad.) Sonja… ¿entregaste la carta? ¿Qué dijo William? ¿La leyó?
SONJA
(Incómoda.) Te buscan…
MIJAIL
¿Quién?
SONJA
El doctor. Quiere verte.
(Pausa.)
Lo hago pasar…
MIJAIL
No, esperá.
SONJA
Insistió en verte.
MIJAIL
Pero sólo un momento, ¿sí? (Esconde la carta.)
SONJA
(Haciendo pasar a ALBERTO.) Su paciente está casi repuesto. (Sonríe.) No debería haberse
molestado en venir hasta acá…
ALBERTO
Faltaba más… Es un placer.
(Pausa. Mira hondamente a MIJAIL.)
Buenas tardes, Mijail.
MIJAIL
Buenas tardes…. Doctor.

LOS SENSUALES / 18
ALBERTO
Llámeme Alberto.
(Pausa.)
Así que ya está bien.
MIJAIL
Sí doctor… perdón, Alberto: muy bien.
ALBERTO
Se ve.
(Pausa.)
Me parece conveniente, de cualquier modo, revisarlo.
MIJAIL
Pero…
ALBERTO
Insisto.
(SONJA sale.)
A ver, déme esa mano. (Le toma el pulso.) El pulso está un poco acelerado.
MIJAIL
Si mi pulso se acelera es por la felicidad que siento en este momento.
ALBERTO
(Se sonroja.) ¿Y a qué se debe esa felicidad?
MIJAIL
Amo la vida, amo mi vida, doctor…
ALBERTO
Alberto, Mijail, Alberto.
MIJAIL
… quiero ser eterno, quiero vivir, vivir como nadie, porque estoy enamorado, Alberto. Encontré al
hombre que curará todos mis males. Aquel que sabrá cerrar las heridas de mi corazón.
ALBERTO
(Lo acaricia. Hay algo en ALBERTO que excede la actuación: parece estar verdaderamente
enamorado de MIJAIL.) Vamos despacio, Mijail…
MIJAIL
No se le puede pedir al viento que no anuncie tempestades.
No se le puede pedir al sol que apague su luz.
No se le puede pedir al mar que silencie el poderío de sus olas.
Y no se le puede pedir a este amor que se oculte.
No.
Lo amo.
Lo amo con toda mi alma.
Voy a gritarle estas dos palabras que no encontraban destino: ¡¡Te amo… te amo William
Richardson!!
(Impacto desmoronante en ALBERTO.)
El que bajo su corazón-coraza esconde a un niño más frágil que el cristal.
Criatura silenciosa de ojos profundos.
Esos mismos ojos por los que me sumergiré, pronto, ya, cuando sepa declararle este amor.
Pronto él sabrá, sí, él sabrá de este amor.
ALBERTO
(Con un hilo de voz.) Es su hermano.
MIJAIL
¿De qué habla?
ALBERTO
(Toma fuerzas.) William Richardson es su hermano.
MIJAIL

LOS SENSUALES / 19
¿Qué dice?
ALBERTO
Hijos de Teodoro: los dos.
MIJAIL
Usted dice eso porque yo…
ALBERTO
Porque usted qué…
MIJAIL
Amo a William.
ALBERTO
(Puede matar. Siente que puede matar y morir.) Eso ya lo escuché. A su hermano… usted ama a su
hermano.
MIJAIL
No es verdad.
ALBERTO
Yo también… (Intenta besarlo. MIJAIL se deshace del beso. Todo es tenso y doloroso. MIJAIL invita
a ALBERTO a abandonar la casa. ALBERTO sale. MIJAIL, canta, en su cuarto su amor desesperado.)
MIJAIL
Anoche vi tu rostro
Y en sueños te besé
Después te hablé despacio
Y así supiste que era yo
Yo, yo que siempre supe amarte así
Yo, yo que siempre quise amarte, hoy
No te pierdo.

Te amo
Yo te amo así
Y a mí vendrás
Sé que vendrás
Mi amor
Sabré quererte
Así.

Te tendré entre mis brazos


William, me vas a amar
Ya no sufras más
Entrarás en mi vida
Y mi alma se encenderá
Te abrasará

Te tendré entre mis brazos


William me vas a amar
Tú a salvo estarás
Entrarás en mi vida
Y mi alma encendida
Te abrasará
Me puedes besar
Soy tu amor ya
Para siempre
Y hasta el final.
(Fundido a negro.)

LOS SENSUALES / 20
DIECIOCHO
(Una habitación de hotel. SONJA y WILLIAM sentados al borde de la cama.)
SONJA
No sé porqué te fui a buscar.
WILLIAM
Me llevarás a un lugar habitado por una araña del tamaño de un hombre y pasaremos toda la vida
mirándola, aterrados.
SONJA
No quiero ese futuro para mí.
WILLIAM
Es tarde, Sonja, es tarde.
SONJA
Esto es una locura. No.
WILLIAM
(La besa largamente. Se separa del beso.) Otra locura.
SONJA
(Le devuelve el beso. Más profundo. Mientras lo besa:) ¿Y Mijail? Amo a mi hermano. No puedo
dejar de sentir que este beso que te doy es el tesoro que le robo. Estos labios que beso y vuelvo a
besar son su deseo nocturno y su pesadilla. Mijail se muere, amor mío, mientras yo demoro estos
besos sobre tu carne. No poder seguir así. Y tener que seguir. Estamos atados, lo sé. Unidos por el
frágil hilo de la sangre. ¿Qué dije? La sangre…
WILLIAM
La sangre. (Produce un pequeño estilete de entre sus ropas.)
SONJA
¿Tan pronto?
WILLIAM
Se ama sólo una vez. No hay tiempo para volver a amar.
SONJA
Tu sangre. (Corte.)
WILLIAM
Mi sangre. (Corte. Unen las sangres. Se besan.)
SONJA
Y ahora…
WILLIAM
No hay más ahora… Sonja. El tiempo teje estos silencios en donde todo sabe detenerse. No somos
más que esto que somos: insectos fascinados. La vida, ahora, aterrados. No hay tiempo. Sólo esto.
Dios es la araña.
SONJA
Y entender. Entender la traición.
WILLIAM
El amor es traición. Tu piel es espuma de almendras.
SONJA
(Desconsuelo profundo.) Mijail.
WILLIAM
Ya no más. (Le tapa la boca con la palma de la mano. La empieza a asfixiar. Reemplaza su mano
con su boca. La ahoga con sus besos.)
SONJA
Ya no más.
(Fundido a negro.)

DIECINUEVE

LOS SENSUALES / 21
(La casa Tigrov. MIJAIL espera y llega SONJA.)
MIJAIL
¿Te besa? ¿Te toca? ¿Cómo te toca?
SONJA
Mijail...
MIJAIL
¿Pensás en mí cuando se besan? ¿Leen mis cartas y se ríen?
SONJA
(Se acerca para abrazarlo.) Mijail.
MIJAIL
No me toques.
(Pausa.)
No hay duda de que sos Tigrov. Hija de tu padre.
SONJA
Si te vas me muero, Mijail.
MIJAIL
Vos no te querés morir, Sonja. Te espera William. Te espera el amor.
SONJA
No me hables así.
MIJAIL
(En el mismo tono.) ¿Te prometió algo? ¿Van a traer hijos al mundo? ¿Querés tener hijos, ahora?
Hijos de William y de Sonja. Qué asco.
SONJA
Mijail... ¡Mirame, Mijail! Si yo pudiera deshacerme de este cuerpo, hacerlo un bollo y tirarlo por la
ventana, como una carta equivocada.
MIJAIL
Estás sola, Sonja. Y yo también. Podés hacer lo que quieras.
SONJA
Mi mundo se achica si no estás. No te podés ir. ¿Adónde vas a ir? Esta es tu casa. Yo soy tu familia.
MIJAIL
A partir de hoy no hay pasado, Sonja. Nada. Los días que queden hacia adelante y nada más.
SONJA
Podemos ser tres, Mijail. Los tres.
MIJAIL
¿Los tres? Yo estaré enfermo, Sonja, pero vos... vos...
SONJA
¿Querés pegarme? Pegame. (MIJAIL toma fuerzas como para darle un golpe pero no lo hace.) Sos
muy injusto. ¡Muy injusto!
MIJAIL
¿Y alguien fue justo conmigo alguna vez? ¿Papá fue justo? ¿Vos fuiste justa?
SONJA
Yo siempre te cuidé.
MIJAIL
Sí. Cuidados de enfermo.
SONJA
¿Te das cuenta que sólo pensás en vos?
(Pausa.)
¿O no llevé siempre tus cartas sin siquiera mirarlo a los ojos?
MIJAIL
Debería haberlo hecho yo...
SONJA
Algún día nuestros caminos se iban a mezclar.

LOS SENSUALES / 22
MIJAIL
Nacimos mezclados.
(Pausa,)
¿Cómo llegó a estar así?
SONJA
No sé. Sé que estoy confundida. Soy feliz y soy infeliz…. No sé cuál es el camino.
MIJAIL
Ya vas a saber.
(SONJA llora desconsoladamente. MIJAIL la mira. Se acerca. La toca. Se abrazan y lloran. Después,
suavemente, se separan. Se hablan con dulzura. Lo que sigue -que son casi monosílabos, susurros,
frases entrecortadas- tiene el peso de lo definitivo, de algo que parece no tener salida. Es el fin:
ellos lo saben. Algo trágico se cuela entre los ojos: el enorme dolor de saberse cercano a la muerte
y al amor. )
MIJAIL
Me voy.
Yo… no me llevo nada. No necesito nada.
No saques nada de mi cuarto,
No sé.
Todo cambia tan rápido…
SONJA
Y los discos con las canciones de amor… yo…
(Él se va. Con paso lento. Ella se derrumba de manera única y colosal.)

VEINTE
(DAMIEN en el parque junto al cementerio. Llega SONJA y se sienta.)
DAMIEN
No vino...
SONJA
No pude.
DAMIEN
Traje el hacha.
SONJA
No hace falta. Ya no hace falta nada…
DAMIEN
¿Desistió?
SONJA
Postergué. Alguien…
DAMIEN
¿Alguien más la va a ayudar? Lo sabía. Se lo dije, soy un muerto más. Existía sólo para usted, y
ahora ni eso.
(Silencio.)
SONJA
Hasta ayer no conocía el amor. Hasta ayer odiar a mi padre y cuidar a mi hermano fueron mi norte.
Hoy es él: basta con mirarlo para que me estalle el pecho. Tengo algo acá (Se toca el corazón.) tan
grande que me asusta: Este terror ¿también es amor? ¿Se parece tanto al miedo el amor?
DAMIEN
El amor es una idea creada por alguien que como un gusano sabe invadir nuestro cuerpo.
SONJA
Sí. Eso dice. Y dice también: El amor es traición. Mi traición es por William. Por amor.
DAMIEN
¿William?
SONJA

LOS SENSUALES / 23
William Richardson.
(Pausa tensa. DAMIEN intenta hablar pero no le salen las palabras. Sufre un ataque de asma.
Prolongado y doloroso. SONJA se asusta, comienza a llorar, desesperada, desbordada por todo lo
que pasa: su amor por WILLIAM, el alejamiento definitivo de MIJAIL. Quisiera ayudar a DAMIEN
pero no sabe cómo. Luego del ataque -y muy lentamente- DAMIEN se recupera. Vuelve en sí y
mirando a SONJA a los ojos, canta:)
Te amo
Mi Sonja
Te amo
Y no puedo decirte nada
Mi alma no tiene palabras
Y mi corazón te llama
Mi Sonja
Te sueño
Mi Sonja
Me adueño
De tu cuerpo tembloroso
De tu alma sin consuelo
Estoy junto a ti, mi vida
Y tú no me sientes cerca.
Te amo
Mi Sonja
No me amas
Lo siento
Y hasta el fin de esta vida, sí
Yo sabré amarte.
(Mientras la canción se desgrana SONJA no puede ocultar su desesperación. No sabe cómo
procesar tanto dolor y tanta felicidad. Se reconoce amada pero es su naturaleza Tigrov la que no le
permite entender, la que no le permite disfrutar de esto que pasa. Y para colmo esto: DAMIEN
declarándole su amor. Arrasada por todo lo que el destino supo traerle abandona el parque sin
dejar de demostrarle a DAMIEN que nada puede hacer por ese amor que él se empeña en declarar.
Él queda solo y cuando termina la canción encamina sus pasos hacia el cementerio. Allí encuentra
a LISE desmayada -como quedó al final de la escena ONCE-. LISE se despierta al sentir los pasos de
DAMIEN aproximándose a ella.)
LISE
Me desmayé. Caí sobre el sepulcro y oí la voz de un hombre decir que el amor es posible… Oí a los
muertos hablando en mi oído, dictándome las cosas por venir. El amor, entonces, sí.
DAMIEN
(Sin saber muy bien lo que está diciendo.) El amor es un parásito que alguien inventó para que
nosotros los hombres podamos…
LISE
¿Y quién le metió esa idea en la cabeza?
DAMIEN
Nadie. Mi hermano William.
LISE
¿William Richardson?
DAMIEN
Sí.
LISE
Usted es hermano de…
DAMIEN
Sí…

LOS SENSUALES / 24
LISE
Yo… yo… Amo a su hermano, amo a William Richardson.
DAMIEN
¿Usted…?
LISE
Sí, yo.
DAMIEN
(Iluminado.) Él también la ama a usted. Desesperadamente.
LISE
¿Cómo dice?
DAMIEN
Es este aire que respiramos. La ama. William la ama. Desesperadamente.
LISE
Yo sabía que había algo en usted. Lo ví aquí mismo, en este cementerio, cortando el viento con sus
brazos y supe que usted tendría un lugar importante en mi vida: el mensajero de este amor. Buenas
nuevas, sí. William me ama.
DAMIEN
Sí. Vaya a buscarlo. Y sálvelo. Escape con él. Lléveselo lejos. Muy lejos.
LISE
Sí, claro… William me ama… Demasiado amor.
(Fundido a negro.)

VEINTIUNO
(La casa Malheur.)
ODETTE
¿Qué averiguaron?
(Silencio largo.)
¿Qué averiguaron?
(Silencio largo.)
¿Están sordos?
ALBERTO
No mucho.
ODETTE
Ajha. ¿Y qué fue lo poco que averiguaron?
ALBERTO
Sonja y Mijail viven una vida oscura. Demasiado oscura.
ODETTE
Qué novedad…
ALBERTO
Yo no… no sé… (Se sumerge en un cuantioso silencio.)
ODETTE
¿Lise?
LISE
Yo… tengo que volver. William es… tan callado… es…
(ALBERTO siente el impulso de matar cuando escucha ese nombre. Trata de calmarlo.)
ODETTE
No lo puedo creer… ¡Inútiles! ¡No sacaron nada! ¿Para qué fueron? ¿Qué estuvieron haciendo?
LISE
William lo quería.
ODETTE
¿De qué hablás?
LISE

LOS SENSUALES / 25
A Teodoro. Eso me contó… Tengo que volver.
ODETTE
No, no vas a volver.
LISE
William…
ODETTE
¿William qué?
(Silencio.)
ALBERTO
(Ve en LISE el amor por WILLIAM.) ¿William qué?
(Silencio.)
¿Vas a hablar?
LISE
¿Qué pasa?
ODETTE
Pasa que queremos saber.
LISE
No es eso.
ODETTE
¿Y qué es?
ALBERTO
No alcanza con que el hombre que yo ame, ame a ese monstruo. También vos, Lise…
LISE
¿El hombre que amás?
ALBERTO
Mijail.
(Silencio.)
Yo amo a Mijail, pero Mijail ama a William. Y vos, Lise, también amás a William.
LISE
Yo no…
ALBERTO
No digas que no. Tus ojos no mienten…
LISE
Los tuyos tampoco.
ODETTE
Ellos lo mataron, ellos mataron a mi hombre. Y ustedes, ahora, besan la boca de los asesinos.
ALBERTO
No lo besé. Y no lo mató. Mijail no mató a Teodoro. Sería incapaz de hacerlo…
LISE
Pero puede romperte el corazón, ¿no? Y arrancarte de mi lado.
ALBERTO
Y William te aleja de mí…
(Pausa.)
Podría matarlo. Así. (Alza una de sus manos: la que supo curar el corazón de MIJAIL.)
ODETTE
¡Eso! Hay que matar a William. Para eso los traje, para vengar a mi hombre. Matemos a William.
LISE
¡No! Matemos a Mijail.
ODETTE
¡No: es nuestro sobrino!
LISE
Mijail no es nada, no lo conozco, no sé quién es.

LOS SENSUALES / 26
ALBERTO
Mijail es mi amor.
ODETTE
Nadie puede amarlos.
LISE
Damien Richardson dice lo contrario. Dice que William me ama, desesperadamente.
ODETTE
Nadie puede amarlos: estás vieja, Lise Malheur: vieja.
(Pausa.)
Y vos sos un monstruo, Alberto.
LISE
Nadie te amó nunca, entonces. Teodoro amó a Odille. Con locura. Supo amar a nuestra hermana
con la fuerza de cien corazones. Y sólo vio en vos la réplica de su amada muerta. Muerta Odille
fuiste su pálido reflejo, su tabla de salvación. Jamás ese hombre supo amarte. Pero para llegar a
saber que Teodoro no te amó fue necesario dejar que el amor nos atravesara como un rayo.
ODETTE
La envidia es el alma de tus palabras.
LISE
Y la venganza es el alma de tu cuerpo envenenado.
ODETTE
Yo lo amé…
LISE
Pero él no.
ODETTE
¡Yo lo amé! ¡Yo lo amé! ¡Yo lo amé!
LISE
De nada sirve.
ODETTE
¡Basta!
LISE
¡Está muerto!
ODETTE
(Le cruza la cara a LISE con una cachetada.) ¡Basta! (LISE devuelve la agresión. La pelea parece
querer llegar hasta la muerte. ALBERTO las separa. Arranca a LISE del cuerpo de ODETTE. LISE
grita, insulta a ambos. ALBERTO se la lleva del cuarto. LISE sigue repitiendo como una monodia:
“¡Está muerto, está muerto, tu hombre está muerto!”. ODETTE queda sola. Desesperada, ahogada
en su dolor, rodeada por su fracaso y su desconsuelo. Aparece TEODORO.)
TEODORO
¡Basta, Odette! Yo no te pedí todo esto.
ODETTE
¿De qué hablás?
TEODORO
Yo no te pedí venganza.
(Pausa.)
Jamás pude amarte.
(Pausa.)
Estás vieja. Si te quise fue porque amaba a Odille. Y te parecías a ella.
(Pausa.)
Un poco. El alma no.
ODETTE
(Se derrumba.)

LOS SENSUALES / 27
Supe amar. Demasiado amor en el alma la envenena. Hasta aquí mi vida fue vengarte. De aquí en
más me vengaré de vos.
(Lo mira a los ojos.)
¿William es tu preferido?
(TEODORO asiente.)
Bien. William será el culpable, entonces. El insecto en mis garras. Su dolor será enorme. Y el tuyo,
Teodoro Tigrov, se medirá con el del Cielo cuando supo parir a la Tierra. Tu amado William: el
sicario de tu muerte.
(Pausa.)
Fuera de mi vista.
(Pausa.)
Fuera de esta casa. Fuera. ¡Dije fuera!
(TEODORO abandona la casa.)
Que las fuerzas me asistan, que el final esté próximo. Que así sea.
(Fundido a negro.)

VEINTIDÓS
(Exterior, noche. MIJAIL camina sin rumbo. TEODORO llega en silencio. MIJAIL, de pronto, lo
descubre.)
TEODORO
Hijo.
(Pausa.)
MIJAIL
¿Formaste otra familia?
(TEODORO asiente. Pausa).
¿Tenés otros hijos?
TEODORO
Tres.
MIJAIL
¿Un preferido?
TEODORO
Sí. (Lo embarga una enorme emoción.) Y quiero verlo.
(Pausa.)
Tengo que salvarlo.
MIJAIL
¿Está en problemas?
TEODORO
Sí.
MIJAIL
Yo también.
TEODORO
(Nada el importa de este hijo.) Ah. (Intentando algo que no podrá ser.) Pobre Mijail. (Quiere
hacerle una caricia. MIJAIL está desbordado de dolor. Se lo saca de encima. Como puede. Con
violencia, claro.)
MIJAIL
Estás muerto. Vos estás muerto, ¿entendés? (Pausa. Mirando a otro lado, más bajo, para sí.) Y
Mijail también.
(Fundido a negro.)

VEINTITRÉS

LOS SENSUALES / 28
(La casa Richardson. Aparece TEODORO. WILLIAM lo mira, asustado. TEODORO extiende sus brazos
hacia WILLIAM. Intenta en vano decir su amor por su hijo. Quiere abrazarlo. Extiende los brazos.
Lo abraza.)
TEODORO
Te quiero, hijo. (Abrazo.) Te quiero.
(Pausa.)
Andan diciendo que me mataste. Yo sé que no es así.
(Algo pasa entre los dos, algo único e irrepetible. Algo cercano al amor.)
Y si así fuera, te perdono.
(Pausa.)
Te están buscando. Tenés que escapar.
(LISE toca a la puerta.)
Abrí.
(WILLIAM duda.)
Abrí. Todo va a estar bien.
(WILLIAM se dirige hacia la puerta. Mira a su padre. TEODORO lo alienta a que abra la puerta.
WILLIAM lo hace. Es LISE.)
WILLIAM
Usted… ¿qué quiere?
LISE
Quiero darle lo que necesita: amor.
WILLIAM
Dinero necesito. Para escapar.
LISE
Ya sé. Y también sé que me ama. Su hermano Damien me lo dijo. (Saca una botellita, la abre, toma
del pico, deja de beber, rocía la bebida por todo el cuerpo de WILLIAM.)
WILLIAM
¿Qué hace?
LISE
Lo enveneno. Lo enveneno de amor. (Se pega al cuerpo de WILLIAM, lo agarra, lo huele, lo besa.
WILLIAM forcejea para alejarla.)
WILLIAM
Yo amo a Sonja.
LISE
(Estalla como una enorme tormenta.) ¡A Sonja! ¡Basta de Sonja! ¿Desde cuándo? ¡Incestuoso!
WILLIAM
¿Qué?
LISE
Sonja es su hermana.
WILLIAM
Usted no sabe lo que dice… está delirando.
LISE
Ella es su hermana. Hijos de Teodoro. Los dos. Sí: somos dos monstruos incestuosos. Yo también
por años amé a mi hermano. ¿Quién nos va a querer acá? Huyamos juntos. (Saca un fajo de
billetes.) Mi hermana compró al juez y yo puedo comprar su libertad.
WILLIAM
Si de verdad me ama, déme esa plata.
LISE
No. No soy tonta. Y no me queda tanto tiempo por vivir. Sólo quiero estar junto a usted.
(Lo abraza. WILLIAM le quita el dinero. La empuja hacia el exterior.) Váyase.
LISE
Con usted.

LOS SENSUALES / 29
WILLIAM
Le dije que se vaya.
LISE
(Se cuelga al cuello.) William…
WILLIAM
(Trata de desarmar el abrazo, la expulsa fuera de la casa. Y le grita como si cada palabra se
encargase de herirla mortalmente. Mostrando, triunfal , el fajo de billetes.) Es todo lo que
necesitaba de usted. Fuera, fuera de aquí, no, no la amo, jamás podría amarla, prefiero morir antes
de besarla, prefiero que me cuelguen antes de condenarme a su humedad, a su… horrible
humedad… no, cien veces no, mil veces no, fuera de mi vida, para siempre…
(Cierra la puerta con violencia. LISE queda sola. Emprende su camino de regreso. Canta su dolor
porque las palabras no alcanzan. Atraviesa el cementerio mientras canta. Consigue unas flores
mientras canta. Arregla una tumba mientras canta. Como si preparase su tumba mientras canta.
Canta mientras arma su cama, la última, la que deberá habitar.)
LISE
Mi pecho se llenó de miel
Cuando este amor supo encontrarme
Y vi la luz y en Dios creí
Y las tinieblas se esfumaron.

Mi juventud atrás quedó


Pero el amor desarma el tiempo
Ya no hay tristezas en mi piel
No hay más dolor, ni oscuridades.

Pero no supe prever


Que las sombras están cerca
Él no quiso amarme a mí
Y en tinieblas me envolvió.

Su risa se quedó en mí
Sus manos no me acariciaron
Abrió mi pecho con su piel
Y me arrancó el corazón.

Yo siento que él sabrá volver


Y que el futuro será nuestro
Sueño el perfume de su piel
Y en soledad siempre despierto.

Quiero soñar que él vuelve a mí


Y que en silencio nos amamos
Y que este amor será el final
De esta vida sin amor.

VEINTICUATRO
(La casa Malheur. ODETTE y ALBERTO. ALBERTO arrasado por el dolor.)
ODETTE
Seguís pensando en él.
ALBERTO
Mijail. Mi amor.
(Pausa.)

LOS SENSUALES / 30
Nadie sabe dónde está.
ODETTE
(Suspira.) Mejor. Mejor así.
ALBERTO
(Con odio.) ¿Mejor?
ODETTE
No te quería, Alberto.
ALBERTO
Me quiso. Saber que en una habitación de esta ciudad vivía un hombre que una tarde me miró con
deseo... eso bastaba. Un cuerpo que se estremeció bajo mi mano.
ODETTE
No es suficiente. Creéme.
ALBERTO
¿Qué tengo que creer? ¿Que nadie puede amarme? (Se derrumba.) Y sí: lo creo. Fui un imbécil en
dudarlo. La noche envolvió al único ser que probaba lo contrario. (Llega LISE. ALBERTO va a su
encuentro. Se abrazan. Lloran desconsoladamente. Tiempo.)
ODETTE
(Duda. Con el resto de maldad que anida en su alma. Con lo poco que queda.) Alguien… pagará.
LISE
Sí, claro.
(Pausa.)
Tu plan es un fracaso, Odette.
(Lo que sigue tiene el tono de un réquiem. Los tres parecen estar armando su propia despedida.)
ODETTE
Es mi pasado lo que fracasa, Lise. Viví engañada.
(Pausa.)
Los convoqué para vengar un amor que no existió.
(Pausa.)
Estoy cansada.
(Pausa.)
Esta caída parece no tener fin.
LISE
Y nosotros caemos con vos.
ODETTE
Tal vez… pedir un deseo. Un último deseo.
(Cierran los ojos.)
ALBERTO
No lo digas.
(Lloran, hasta que la oscuridad los devora.)

VEINTICINCO
(Exterior, noche. Tal vez una estación de tren. TEODORO sigue junto a WILLIAM. Llega MIJAIL.)
MIJAIL
¡William!
WILLIAM
¡Mijail!
MIJAIL
… sabés mi nombre…
WILLIAM
¿Dónde estabas? Tu hermana está preocupada…
MIJAIL
No me toques.

LOS SENSUALES / 31
WILLIAM
¿Dónde estabas?
MIJAIL
No lo creerías, William. Yo mismo no hubiera podido imaginarlo. “No debe ser fácil volver del
lugar al que supo ir”, supo decirme un amigo… Es increíble lo lejos que se puede llegar...
WILLIAM
No entiendo de que hablás, Mijail.
MIJAIL
Yo creo que sí entendés…
(Pausa.)
Traté de darles dinero a algunos mendigos para que se deshicieran de mí. Está visto que no voy a
lograrlo por mis propios medios. Necesitaba que alguien me facilitara la tarea. ¿Dónde están los
asesinos cuándo uno los necesita?
WILLIAM
Sonja no está acá.
MIJAIL
Estaba hablando de otra cosa. ¿Qué era? Ah, sí… El amor de Cristo por el hombre es una especie de
milagro imposible en la tierra. Lo sorprendente no es que Dios exista en verdad, lo asombroso es
que semejante idea haya podido meterse en la cabeza de un animal tan horrible y maligno como es
el hombre.
WILLIAM
Voy a llevarte a tu casa, Mijail.
MIJAIL
(Saca un revólver.) Quiero conocerte de una vez y para siempre.
WILLIAM
Sonja está esperándote.
MIJAIL
Qué mal están las cosas, William. Y siento que ésto sólo va a empeorar.
WILLIAM
En alguna parte del mundo las cosas deben estar mejorando… Sonja te va a cuidar… Vamos a tu
casa.
MIJAIL
Ya no tengo casa. No quiero una casa… Te besaría la mano. ¿Puedo?
(Pausa.)
¿Puedo besarte la mano, William?
(Pausa. WILLIAM extiende su mano. MIJAIL la besa.)
Así, de ternura.
¿Esta mano sostuvo un arma alguna vez?
WILLIAM
No.
MIJAIL
Allá afuera están diciendo que mataste a tu padre.
WILLIAM
(WILLIAM le quita el arma. MIJAIL no se inmuta: sigue besándolo.) No fui yo.
MIJAIL
¿Importa? Mi padre me decía “El único contacto que vas a tener con un hombre será a través de los
golpes que recibas”. Ese cerdo va a terminar teniendo razón. ¿Cuán grande es tu amor por Sonja,
William? ¿Vas a morir para que yo viva? ¿O vas a matarme y ganarte su odio?
(Pausa.)
Dispará, William… o defendéte. Porque una de nuestras vidas se termina en este lugar.
(MIJAIL se abalanza sobre WILLIAM. Disparo. MIJAIL acaba de disparar sobre WILLIAM. WILLIAM
queda muy mal herido. Llegan SONJA. DAMIEN y ALEX. ALEX se refugia en el piano. La música lo

LOS SENSUALES / 32
inunda todo. También llegan los Malheur. DAMIEN abraza a SONJA. Ella se deja abrazar. Es una
estatua de sal. La música es ensordecedora. Como si las esferas enloquecieran y el desastre no
tuviera fin. TEODORO es testigo de todo este horror. Privilegiado. Su dolor es enorme. Como el del
Cielo cuando supo parir a la Tierra.)
ODETTE
Silencio… ¡Silencio!
(La música cesa.)
Ese cuerpo que se desangra supo ser el amado de Teodoro Tigrov. El hombre que… (Duda.) …
amé. El padre de todos ustedes.
(Pausa.)
El que se llevó el amor… para siempre.
(Pausa.)
Todos ustedes: hermanos.
(Pausa.)
Y llevan su marca en el pecho. Del lado contrario al corazón.
(Como en un ritual todos observan su marca. MIJAIL descubre la suya y busca la de WILLIAM. Lo
toma entre sus brazos. WILLIAM lo mira firme a los ojos. Muere.)
ODETTE
Tu hermano, Mijail.
MIJAIL
Hermano mío, amado mío.
(Pausa.)
Fui yo. Yo soy el asesino de Teodoro Tigrov. (Disparo. Su cuerpo ensangrentado cae sobre el
cuerpo de WILLIAM. SONJA no soporta tanto horror, dice: )
SONJA
No, Mijail. Fui yo: yo maté a Teodoro Tigrov.
(Luego canta: a MIJAIL, ya muerto.)
Y es este dolor
que ya es parte de mí
y crece sin cesar
Ya no puedo mirar
a tus ojos mi amor
sin sentirme morir
Mijail, ya no quiero vivir
Mijail, ha llegado mi fin
y con él mataré mi sufrir.

(A WILLIAM, ya muerto.)
Y es esta pasión
que ya es parte de mí
y crece sin cesar
Sólo puedo mirar
por tus ojos mi amor
para poder seguir
William, solo quiero vivir
William, este fin no es el fin:
Nuestro amor seguirá, más allá.

Vas a amarme
Como yo te amé
Podrás darme tu amor
Donde no haya ley

LOS SENSUALES / 33
Mirame una vez más
No te olvides de mí.
Junto a ti yo me iré.

Serás tú ese gran amor – sí


Será eterno, corazón
El cielo sabrá albergar
Dos almas que saben amar.

Nadie conoce este dolor


mi amor por ti... moriré.
(Disparo. SONJA cae, malherida. DAMIEN se acerca a ella.)
DAMIEN
No. Yo lo maté. Con el martillo, así. (Besa los labios de SONJA. SONJA muere. DAMIEN se suicida.)
ALBERTO
Lise…
LISE
Sólo un poco más de tiempo… (Lo besa.)
ALBERTO
(Se deja besar, largamente.) Sí. Eso. Necesitaríamos tiempo… no para ahora… que ya es tarde…
sino para meter dentro del tiempo que ya tuvimos.
(Pausa. A ODETTE.)
Amar es más difícil que matar…
(Pausa.)
Adiós, Odette. (Salen)
ODETTE
¿Adónde van… adónde…?
(Pausa.)
Yo. La culpable. Yo lo amé. Yo lo maté. (A ALEX) Seguí tocando. (ALEX lo hace. Toca la canción
de TEODORO. Suenan las primeras notas. Luego ODETTE dispara sobre ALEX. ALEX cae muerto.
Pausa. La música sigue sonando: sí, las esferas siguen sonando. TEODORO canta, desde la muerte,
recorre el espantoso espectáculo de sus muertos.)
TEODORO
Las cosas que nunca dije
Al final resonarán
Si sólo pudiera decir
Lo que siento al verlos aquí
Tan frágiles, mis niños, se ven
Así es la muerte, hijos: penas y dolor sin fin
Y ahora mi alma en sus manos yo voy a dejar
Díganme ya lo que quiero escuchar
Lo que soy yo
Para ustedes y lo que siempre seré:
Un padre soy.
ODETTE
¡Basta! (La música se detiene y con ella la voz de TEODORO.)
¿De qué sirvió, Teodoro Tigrov, todo esto?
¿De qué sirvió?
(Pausa.)
Es este aire.
Sí.
Está envenenado.

LOS SENSUALES / 34
(Pausa.)
Estrellas, apaguen su luz.
(Apunta el arma sobre sí: no puede matarse. El dolor es enorme, casi abre el cielo su dolor.
Inmensa oscuridad.)

FIN

© ALEJANDRO TANTANIAN
CON LA COLABORACIÓN DE NICOLÁS SCHUFF & MARTÍN TUFRÓ,
BARRIOS DE BELGRANO, ALMAGRO Y CONGRESO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES, CIUDAD DE
VILLA GESELL, PROVINCIA DE BUENOS AIRES.
NOVIEMBRE 2006 / MAYO 2008.

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