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Ats 4793 2025

El Tribunal Supremo, en su Auto del 13 de mayo de 2025, desestimó el incidente de nulidad de actuaciones interpuesto por D. Amadeo, quien había sido sancionado con separación del servicio por faltas muy graves. El recurrente alegó vulneraciones de derechos fundamentales, pero el Tribunal concluyó que no se justificaban las alegaciones y que las cuestiones planteadas ya habían sido resueltas en sentencias anteriores. Así, se confirmó la resolución de la Ministra de Defensa y se impusieron costas al recurrente.

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Ats 4793 2025

El Tribunal Supremo, en su Auto del 13 de mayo de 2025, desestimó el incidente de nulidad de actuaciones interpuesto por D. Amadeo, quien había sido sancionado con separación del servicio por faltas muy graves. El recurrente alegó vulneraciones de derechos fundamentales, pero el Tribunal concluyó que no se justificaban las alegaciones y que las cuestiones planteadas ya habían sido resueltas en sentencias anteriores. Así, se confirmó la resolución de la Ministra de Defensa y se impusieron costas al recurrente.

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JURISPRUDENCIA

Roj: ATS 4793/2025 - ECLI:ES:TS:2025:4793A


Id Cendoj: 28079150012025200005
Órgano: Tribunal Supremo. Sala de lo Militar
Sede: Madrid
Sección: 1
Fecha: 13/05/2025
Nº de Recurso: 34/2022
Nº de Resolución:
Procedimiento: Incidente de Nulidad
Ponente: CLARA MARTINEZ DE CAREAGA GARCIA
Tipo de Resolución: Auto

Resoluciones del caso: STS 5842/2024,


ATS 4793/2025

TRIBUNALSUPREMO
Sala de lo Militar
Auto núm. /
Fecha del auto: 13/05/2025
Tipo de procedimiento: REC. CONTENCIOSO. DISCIPLI. MILITAR ORDINARIO
Número del procedimiento: 34/2022
Fallo/Acuerdo: DEA
Ponente: Excma. Sra. D.ª Clara Martínez de Careaga y García
Procedencia: MINISTERIO DE DEFENSA
Letrado de la Administración de Justicia: Ilmo. Sr. D. José Palazuelos Morlanes
Transcrito por: MLA
Nota:
REC. CONTENCIOSO. DISCIPLI. MILITAR ORDINARIO núm.: 34/2022
Ponente: Excma. Sra. D.ª Clara Martínez de Careaga y García
Letrado de la Administración de Justicia: Ilmo. Sr. D. José Palazuelos Morlanes
TRIBUNAL SUPREMO
Sala de lo Militar
Auto núm. /
Excmos. Sres. y Excma. Sra.
D. Jacobo Barja de Quiroga López, presidente
D.ª Clara Martínez de Careaga y García
D. José Alberto Fernández Rodera
D. Fernando Marín Castán
D. Ricardo Cuesta del Castillo

1
JURISPRUDENCIA

En Madrid, a 13 de mayo de 2025.


Ha sido ponente la Excma. Sra. D.ª Clara Martínez de Careaga y García.

ANTECEDENTES DE HECHO
PRIMERO.- Esta Sala dictó Sentencia nº 47/2024 de 22 de noviembre de 2024, en el recurso de casación
contencioso-disciplinario núm. 34/2022, siendo su fallo del siguiente tenor literal:
« 1º. Desestimar el presente recurso contencioso-disciplinario militar ordinario nº 204-34/2022, interpuesto por
D. Amadeo , representado por la Procuradora de los Tribunales Dª Beatriz Calvillo Rodríguez y bajo la dirección
letrada de Dª. Itahisa Fernández Navarro, contra la resolución de la Ministra de Defensa de fecha 3 de marzo
de 2022 dictada en el expediente disciplinario nº NUM000 , en virtud de la cual se impuso al hoy recurrente la
sanción disciplinaria de SEPARACIÓN DEL SERVICIO, como autor de las faltas muy graves consistentes en "la
realización de actos irrespetuosos o la emisión pública de expresiones o manifestaciones contrarias a la Corona
y a las demás instituciones y órganos constitucionalmente reconocidos, cuando sea grave o reiterado"e "infringir
reiteradamente los deberes de neutralidad política",previstas en los epígrafes número 1 y 13, respectivamente,
del artículo 8 de la Ley Orgánica 8/2014, de 4 de diciembre de Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas.
2º. Confirmar dicha resolución de la Ministra de Defensa de fecha 3 de marzo de 2022, por ser la misma
ajustada a derecho.
3º. Declarar de oficio las costas.»
SEGUNDO.-Notificada en legal forma la referida Sentencia a las partes, la Procuradora Dª Beatriz Calvillo
Rodríguez, en nombre y representación de D. Amadeo , interpone, mediante escrito presentado digitalmente
el 14 de enero de 2025, incidente de nulidad de actuaciones a tenor de lo establecido en el artículo 241.1 de
la Ley Orgánica del Poder Judicial,
En dicho escrito formula dos alegaciones:
1. Infracción de su derecho a la tutela judicial efectiva, y a un proceso con todas las garantías.
2. Infracción de su derecho a la libertad religiosa.
TERCERO.-Por diligencia de ordenación de 14 de igual fecha, se tuvo por promovido en tiempo y forma, de
conformidad con lo dispuesto en el articulo 241 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, el incidente de nulidad
de actuaciones contra la Sentencia dictada.
CUARTO.-Dado traslado del escrito mencionada a la Abogacía del Estado, ésta presentó escrito de 20 de enero
de 2025, solicitando la desestimación del incidente de nulidad de actuaciones interpuesto, con imposición de
costas a la parte promovente del mismo.
QUINTO.-Por providencia de fecha 12 de marzo de 2025, se acordó señalar el siguiente día 1 de abril de 2025
a las 11.00 horas, para que tuviera lugar la deliberación, votación y fallo del referido incidente, lo que se llevó
a efecto con el resultado decisorio que a continuación se expresa.
El presente Auto ha quedado redactado por la Magistrada Ponente con fecha 12 de mayo de 2024, y se ha
pasado, a continuación, a la firma del resto de miembros de la Sala.

FUNDAMENTOS DE DERECHO
PRIMERO.- [Link] Sentencia de esta Sala del pasado 22 de noviembre de 2024 confirmó la resolución de la
Ministra de Defensa, de fecha 3 de marzo de 2022, en virtud de la cual se impuso al hoy recurrente - el ex-
Sargento 1º de la Armada D. Amadeo - la sanción disciplinaria de separación del servicio, como autor de las
faltas muy graves consistentes en "la realización de actos irrespetuosos o la emisión pública de expresiones o
manifestaciones contrarias a la Corona y a las demás instituciones y órganos constitucionalmente reconocidos,
cuando sea grave o reiterado"e "infringir reiteradamente los deberes de neutralidad política",previstas en los
epígrafes número 1 y 13, respectivamente, del artículo 8 de la Ley Orgánica 8/2014, de 4 de diciembre de
Régimen Disciplinario de las Fuerzas Armadas.
Al amparo del artículo 241 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, la representación del recurrente formula el
presente incidente de nulidad de actuaciones en el que, tras denunciar la existencia de defectos formales en la
tramitación de las mismas, solicita expresamente, en el Suplico del escrito de interposición, que se retrotraigan
las actuaciones "al momento del vicio invalidante".

2
JURISPRUDENCIA

En apoyo de esta pretensión, y de su implícita pretensión de nulidad, el promotor del incidente denuncia
infracción de su derecho a la tutela judicial efectiva y a un proceso con todas las garantías y vulneración de
su derecho a la libertad religiosa.
[Link] Abogacía del Estado solicita la desestimación del incidente, con expresa condena en costas al recurrente,
al estimar que no concurre vulneración de derecho fundamental alguno.
SEGUNDO.-Para la correcta resolución de este incidente de nulidad es absolutamente preciso que, con carácter
previo al examen de los referidos motivos, comencemos por recordar cuál es el exacto alcance de la pretensión
que con el mismo puede ejercitarse.
Conforme establece expresamente el artículo 241 de la LOPJ, en su redacción dada por la Ley Orgánica 6/2.007,
de 24 de mayo, "No se admitirán con carácter general incidentes de nulidad de actuaciones. Sin embargo,
excepcionalmente, quienes sean parte legítima o hubieran debido serlo podrán pedir por escrito que se declare
la nulidad de actuaciones fundada en cualquier vulneración de un derecho fundamental de los referidos en
el artículo 53.2 de la Constitución , siempre que no haya podido denunciarse antes de recaer resolución que
ponga fin al procesoy siempre que dicha resolución no sea susceptible de recurso ordinario ni extraordinario.
Será competente para conocer de este incidente el mismo juzgado o tribunal que dictó la resolución que
hubiere adquirido firmeza. El plazo para pedir la nulidad será de 20 días, desde la notificación de la resolución
o, en todo caso, desde que se tuvo conocimiento del defecto causante de indefensión, sin que, en este último
caso, pueda solicitarse la nulidad de actuaciones después de transcurridos cinco años desde la notificación
de la resolución.
El Juzgado o Tribunal inadmitirá a trámite, mediante providencia sucintamente motivada, cualquier incidente
en el que se pretenda suscitar otras cuestiones. Contra la resolución por la que se inadmita a trámite el
incidente no cabrá recurso alguno."
Como de manera reiterada venimos señalando (Autos de 19 de diciembre de 2023, 30 de marzo de 2023, 28
de enero de 2020, 25 de marzo de 2014, 26 de febrero y 10 de abril de 2013 y 15 de abril de 2.010, entre otros
muchos) de acuerdo con esta regulación, el incidente de nulidad de actuaciones arbitra un trámite excepcional,
orientado a la rescisión de resoluciones firmes, que sólo se justifica por la gravedad e irreparabilidad de la
vulneración de los derechos fundamentales sufrida por aquellos que hayan sido parte legítima en cualquier
proceso o hubieran debido serlo. Conforme al tenor literal del precepto citado, insistimos, ha de tratarse de
la "...vulneración de un derecho fundamental de los referidos en el Art. 53.2 de la CE , siempre que no haya
podido denunciarse antes de recaer resolución que ponga fin al proceso y siempre que dicha resolución no sea
susceptible de recurso ordinario o extraordinario".
El significado procesal del incidente de nulidad de actuaciones, en su redacción vigente, no puede explicarse sin
la referencia a la ampliación de su ámbito material, operada por la reforma del año 2.007. Así, de la redacción
anterior -en la que su alcance se limitaba a la declaración de nulidad basada en "...defectos de forma que hayan
causado indefensión o en la incongruencia del fallo"-,se pasó a una nulidad originada por la "...vulneración de
un derecho fundamental de los referidos en el Art. 53.2 de la Constitución ".
La trascendencia de esta modificación radica en que el Legislador ha querido consolidar la competencia de los
Tribunales ordinarios para corregir las violaciones de derechos fundamentales. Esta idea aparece claramente
reflejada en la Exposición de Motivos de la LO 6/2.007 al señalarse que «la protección y garantía de los
derechos fundamentales no es una tarea única del Tribunal Constitucional, sino que los Tribunales ordinarios
desempeñan un papel esencial y crucial en ella».
Como señala dicha Exposición de Motivos de la LO 6/2.007, de 24 de mayo, se trata de una nueva regulación
de la nulidad de los actos procesales, ex artículo 241.1 LOPJ, encaminada a lograr que la tutela y defensa de
los derechos fundamentales por parte del Tribunal Constitucional sea realmente subsidiaria de una adecuada
protección prestada por los órganos de la jurisdicción ordinaria.
Mediante el incidente autorizado por el Art. 241 de la LOPJ se trata, en definitiva, de solucionar la vulneración
de un derecho fundamental cuando contra la Sentencia en la que esa vulneración se produce, no cabe recurso.
De ahí que se articule un remedio procesal -más que un verdadero recurso- que permite a los Jueces corregir
la lesión producida, siempre y cuando, la infracción de contenido constitucional no haya podido ser alegada
mientras el proceso se encontraba pendiente, ni tampoco mediante los recursos ordinarios.
Así entendido, el incidente de nulidad de actuaciones ha de tener un ámbito prácticamente reducido a aquellos
casos en que el defecto procesal generador de indefensión sólo es advertido después de la Sentencia firme
y aquellos otros supuestos en los que la vulneración del derecho fundamental se produce en la propia
Sentenciay ésta no es susceptible de recurso ante la jurisdicción ordinaria.

3
JURISPRUDENCIA

En definitiva, este incidente tiene la finalidad de limitar los supuestos de recurso de amparo constitucional,
siempre posible con posterioridad con carácter subsidiario, para la solución de una cuestión que, por su
naturaleza y características, puede ser resuelta por el mismo órgano jurisdiccional que dictó la resolución
definitiva en la que se aprecia el defecto, pero no autoriza un replanteamiento de lo ya examinado y resuelto
en la resolución cuya nulidad se solicita.
Consecuentemente, y como ya precisamos en los referidos Autos, no puede admitirse a trámite o, en su caso,
deberá ser desestimado, el incidente de nulidad contra Sentencias o Autos de esta Sala no susceptibles de
recurso ordinario o extraordinario:
1º. Cuando se aleguen vulneraciones de derechos fundamentales que pudieron ser denunciadas con
anterioridad a la Sentencia cuya nulidad se pretende.
2º. Cuando se pretenda que el Tribunal rectifique el criterio expresado en su resolución sobre las cuestiones
propuestas, basándose para ello en argumentos coincidentes con los ya utilizados en el recurso.
3º. Cuando se aleguen vulneraciones de derechos fundamentales ya invocadas en el recurso, y que ya han
encontrado respuesta en la Sentencia.
4º. Cuando se alegue una supuesta vulneración de la legalidad ordinaria, incluso de naturaleza procesal, que
no constituya vulneración constitucional.
TERCERO.-De acuerdo con estas coordenadas jurisprudenciales puede ya anticiparse que el incidente de
nulidad debe ser necesariamente desestimado.
- El recurrente anuda su primera denuncia, referida a la vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva, al
hecho de que esta Sala, en la Sentencia cuya nulidad se pretende, haya decidido valorar solo el expediente
disciplinario NUM000 (en el que se dictó la sanción de separación del servicio impugnada) y no los anteriores
que incurrieron en caducidad.
Ciertamente, en el Fundamento de Derecho Tercero, apartado 2º, de nuestra Sentencia de 22 de noviembre
de 2024, objeto del presente incidente de nulidad, al examinar las irregularidades administrativas denunciadas
por el recurrente, la Sala señaló expresamente que solo podía examinar las irregularidades presuntamente
cometidas en la tramitación del referido expediente NUM000 . La razón es obvia y no precisaba, ni precisa,
de mayor explicación pues dicho expediente disciplinario es precisamente el correspondiente a la sanción
de separación del servicio que se impugnaba. Como acertadamente señala la Abogacía del Estado, resulta
extravagante su pretensión de que se valorasen irregularidades cometidas en otros expedientes disciplinarios
anteriores incoados contra él, que ya habían quedado sin efecto por su caducidad.
En estas condiciones la denuncia de haberse producido la lesión de derechos fundamentales por la referida
decisión de la Sala se revela meramente retórica e instrumental, para forzar el inviable planteamiento de un
incidente que tenemos por inconsistente en la forma en que viene articulado y en la base en que se sustenta.
- La segunda denuncia formulada por el recurrente, referida a la vulneración del derecho a la libertad religiosa,
debe ser igualmente desestimada pues con la misma se reitera abiertamente una cuestión ya planteada ante
esta Sala, cumplidamente resuelta en el Fundamento de Derecho Quinto, de la Sentencia cuya nulidad se insta,
sin que quepa ahora debatir nuevamente las discrepancias que puedan mantenerse por el recurrente con los
argumentos allí expuestos, en los que se ofrece razonada y suficiente respuesta.
Así, en dicho Fundamento de Derecho Quinto, ya examinamos esta misma alegación habiendo señalado que
"En sede disciplinaria el recurrente alegó que las expresiones y manifestaciones que se le reprochaban fueron
emitidas no en su condición de militar profesional sino como «Profeta y Sumo Sacerdote o Sukinisin»(sic) de
una confesión religiosa que denominada «Colegueo de los Infieles a Crom»-pendiente de inscripción, dijo, en
el Registro de Entidades Religiosas-; que tales exposiciones eran únicamente la forma práctica de explicar los
dogmas de la fe que cultiva y que afectaban a todos los ámbitos de la vida; y que separarle del servicio solo
podía definirse como persecución religiosa.
Pues bien, tales alegaciones han sido acertadamente examinadas y desestimadas en la resolución impugnada
en la que, tras delimitarse el exacto alcance del derecho constitucional a la libertad religiosa y de culto,
proclamado en el artículo 16 de la Constitución, de acuerdo con las previsiones contenidas en la Ley Orgánica
7/1980, de 5 de julio, de Libertad Religiosa, se concluye que "la conducta enjuiciada, atendiendo a las
circunstancias de lugar, tiempo y modo en que se materializó, no encuentra acomodo dentro del ámbito
objetivo de protección de dicha libertad, en tanto en cuanto la exposición de valoraciones y críticas de
signo marcadamente político, y más aún cuando se formulan en términos tan desabridos y desmedidos
como los empleadospor el expedientado, no forma parte integrante del núcleo de la libertad religiosa,en la
medida en que no resulta necesaria para la divulgación de las convicciones de índole estrictamente religiosa

4
JURISPRUDENCIA

que se tengan, o imprescindible para la vivencia íntima y personal de las mismas, o consustancial a la
celebración de ritos culturales propios de la organización confesional en que se inserten. La afirmación de
que el expedientado estaba ejerciendo su libertad de culto en su calidad de autoproclamado «Profeta» o
«Sumo Sacerdote» de una confesión religiosa supuestamente fundada por él mismo no puede prevalecer,
porque no prueba la concurrencia de ningún punto lógico de conexión entre los comentarios y opiniones así
exteriorizados y el fenómeno religioso que tutela la norma constitucional, entendido como un sistema de
creencias que tengan por objeto a Dios o la noción que se tenga de la divinidad y por medio de las cuales los
miembros de una comunidad se vinculen a un ser superior divino o sobrehumano en la búsqueda de un sentido
último y trascendente a la existencia. La artificiosidad de su planteamiento exculpatorio se revela, si cabe, aún
más flagrante cuando se constata que esa comunidad que el encartado afirma representar ni siquiera figura
inscrita en el Registro de Entidades Religiosas dependiente del Ministerio de Justicia -así resulta cuando afirma
estar pendiente de inscripción- y, por tanto, no puede ser reconocida y declarada como tal, lo que coadyuva
a apreciar la falta de interferencia o de solapamiento entre las esferas que el interesado pretende vincular
intelectualmente para obtener una justificación de su tan irresponsable proceder".
Así planteada esta segunda alegación, en la que se apoya la pretensión anulatoria, es claro que la misma incurre
en causa de inadmisión, que en este trámite se transmuta en causa de desestimación, pues lo que con la misma
se pretende es un replanteamiento de lo ya examinado y resuelto razonadamente en la Sentencia cuya nulidad
se solicita, siendo así que, como hemos visto, el incidente de nulidad no habilita una nueva instancia reiterativa
de los argumentos no atendidos, que obligue al Tribunal a una reconsideración de sus decisiones previas.
Procede, por todo ello, como ya hemos avanzado, la desestimación del incidente.
CUARTO.-La desestimación del incidente de nulidad planteado determina la imposición de las costas a la parte
promovente, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 241.2, segundo inciso, de la LOPJ y lo acordado
por esta Sala en el Pleno no jurisdiccional de 29 de Noviembre de 2.007, que se recoge en nuestros autos de
4 de Diciembre de 2.007, 17 de Julio de 2.009 y 11 de noviembre de 2019, entre otros muchos.

PARTE DISPOSITIVA
LA SALA ACUERDA:
1.- Desestimar el presente incidente de nulidad de actuaciones promovido por la Procuradora de los Tribunales
Dª. Beatriz Calvillo Rodríguez, en nombre y representación de D. Amadeo , frente a la Sentencia núm. 47/2024
de 22 de noviembre de 2024, de esta Sala Quinta del Tribunal Supremo.
2.- Se imponen las costas causadas en el presente incidente excepcional de nulidad de actuaciones al
promovente del mismo.
3.- Notifíquese la presente resolución con expresión de su firmeza.
Notifíquese este Auto en legal forma a las partes personadas.
Así lo acuerdan, mandan y firman los Excmos. Sres. Magistrados indicados al margen.

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