SINDROME METABOLICO
Planificación de Actividad Física
El síndrome metabólico es una constelación de factores de riesgo
metabólicos relacionados entre sí que aparecen directamente para
promover el desarrollo de la diabetes y la enfermedad cardiovascular;
se estima que más de 300 millones de personas padecen el síndrome
metabólico a nivel mundial. Debido a la alta prevalencia del síndrome
metabólico y de sus componentes, es necesaria la creación de nuevas
estrategias a gran escala que acorten los tiempos en la generación de
conocimientos y que permitan diseñar modelos de prevención y
tratamiento para disminuir la prevalencia de esta entidad; y el
ejercicio físico es un componente clave de tales estrategias.
OBJETIVOS
Identificar los factores de riesgo asociados al síndrome
metabólico.
Comprender las implicaciones de esta patología en la salud
general.
Promover hábitos de vida saludables para prevenir el síndrome
metabólico.
MARCO TEORICO
El ejercicio y la actividad física benefician a casi todas las personas,
incluidos los adultos mayores. Hay cuatro tipos principales y cada uno
es diferente. Practicar todos ellos le entregará más beneficios. Las
actividades de resistencia, o aeróbicas, aumentan la respiración y la
frecuencia cardíaca. Algunos ejemplos son las caminatas o correr,
bailar, nadar y andar en bicicleta. Los ejercicios de fuerza fortalecen
los músculos. Levantar pesas o usar bandas elásticas puede
fortalecerle. Los ejercicios de equilibrio ayudan a prevenir caídas. Los
ejercicios de flexibilidad estiran los músculos y pueden ayudar a que
su cuerpo permanezca relajado. Si no hemos estado activos, se puede
comenzar lentamente y trabajar hasta su meta. La cantidad de
ejercicio que necesita depende de su edad y salud. Consulte a su
médico sobre lo que es mejor para usted.
El diagnostico del síndrome metabólico depende del cumplimiento de
los criterios valorados con las herramientas clínicas y de laboratorio.
El interrogatorio médico debe incluir la búsqueda de síntomas de
apnea obstructiva durante el sueño en todos los pacientes. Los
antecedentes familiares ayudan a determinar el riesgo de CVD y
diabetes mellitus. La presión sanguínea y el perímetro abdominal
aportan la glucosa en ayuno para establecer si existe síndrome
metabólico.
ANTECEDENTES:
En el Perú, en el año 2013, una investigación observacional,
retrospectiva de corte transversal, cuyo objetivo fue evaluar a
pacientes atendidos en consulta externa del hospital Víctor
Lazarte Echegaray determinó la existencia de 210 pacientes
mayores de 30 años con síndrome metabólico según los
criterios de la ATP III (prevalencia 58,10%). El estudio concluyó
que el criterio más prevalente fue la hipertrigliceridemia.
El año 2015, se publicó, en Paraguay, un estudio transversal
analítico con datos secundarios. La investigación analizó los
datos de 98 personas de 18 a 64 años: 48 varones y 50 damas.
Se encontró una prevalencia de 25,5% y de 22,4% para
síndrome metabólico premórbido. El estudio concluyó que al
relacionar estado nutricional con síndrome metabólico existe
una mayor relación con obesos.
En el año 2014, se publicó en España un estudio epidemiológico
descriptivo para determinar la prevalencia de síndrome
metabólico utilizando la definición armonizada de la
Organización Mundial de la Salud (OMS). El estudio incluyó a
455 personas: 235 varones y 228 mujeres, de 65 a 94 años,
todos residentes en la isla de Tenerife. Dicha investigación
demostró una prevalencia de síndrome metabólico igual a
47,7%, y concluyó el alto riesgo de la población a enfermedades
cardiacas.
JUSTIFICACIÓN
Estudios recientes, han demostrado que la pérdida de peso inducida
por el ejercicio reduce significativamente la grasa total, la grasa
visceral y mejora el bienestar cardiorrespiratorio (American Diabetes
Association (2001). Incluso, la actividad física que no se acompaña de
reducción del peso también tuvo los mismos efectos beneficiosos.
Esto significa que el ejercicio diario es una estrategia efectiva para
reducir la obesidad en mujeres y hombres.
Además, resalta la importancia de la circunferencia de la cintura
como una herramienta para determinar los beneficios de la reducción
de la obesidad (American Diabetes Association, 2001).
El avance en el conocimiento científico sobre el vínculo patogénico
y la repercusión de los trastornos de la tolerancia a la glucosa, la
hipertensión arterial, la dislipidemia, la malnutrición por exceso y
otras enfermedades o factores de riesgo sobre el incremento de la
morbimortalidad cardiovascular, es la razón por la que cualquier
intervención dirigida a la disminución de la resistencia a la acción de
la insulina presente en estos trastornos se traduce en disminución del
riesgo relativo de diabetes mellitus tipo II (DM 2).
La evidencia favorable al ejercicio físico, pérdida de peso y dieta
adecuada como atenuantes del síndrome metabólico es en la
actualidad contundente, como también lo es el impacto que
secundariamente tiene en el descenso de la morbimortalidad
cardiovascular.
También se sabe que reduce los niveles de VLDL y LDL colesterol y
la presión arterial, y aumenta los niveles de HDL colesterol,
favoreciendo la función cardiovascular.
Para empezar y asegurar el éxito desde el principio, escoja
actividades que le agraden, haga los ejercicios prudentemente,
mantenga un récord de su progreso para ver el nivel de sus logros y
establezca una rutina de actividad que concuerde con su estilo de
vida personal. Usted tendrá más probabilidad de mantenerse activo
si:
- Piensa que se beneficiará de sus actividades.
- Incluye actividades que disfruta.
- Siente que puede realizar las actividades de manera correcta.
- Cree que las actividades son seguras y tiene acceso habitual a las
actividades.
- Puede incorporar las actividades en su horario diario. Encuentra que
las actividades son módicas.
- Puede ver los beneficios de los ejercicios y las actividades físicas
realizados con regularidad.
QUE SEA UNA PRIORIDAD
Muchos de nosotros llevamos vidas ajetreadas y es fácil poner la
actividad física al fondo de la "lista" de las cosas que tenemos que
hacer. Sin embargo, recuerde: mantenerse activo es una de las cosas
más importantes que usted puede hacer diariamente para mantener
y mejorar su salud. Incluya actividades físicas a lo largo de su día.
Trate de hacerlo temprano en la mañana, antes de empezar el día.
Piense en el tiempo que dispone para hacer ejercicios como si fuera
una cita especial y márquela en el calendario.
QUE SEA FÁCIL
Usted tiene más probabilidad de hacer ejercicios si son fáciles de
hacer. Camine de ida y vuelta la cancha de fútbol durante el partido
de su nieto. Camine por todo el centro comercial. Haga más de las
actividades que actualmente le gustan y que sabe cómo hacer. Si le
encanta estar al aire libre, pruebe andar en bicicleta, pescar, trotar o
hacer caminatas de excursión.
QUE SEA UNA ACTIVIDAD SOCIAL Invite a un amigo o pariente a
participar en este proyecto. Muchas personas reconocen que tener un
"compañero de ejercicios" les ayuda a mantenerse en actividad física.
Si aún no tiene un compañero de ejercicios, trate de unirse a un club
de caminantes en su centro comercial local o a una clase de ejercicios
en un centro cercano para adultos mayores. Haga una caminata a la
hora del almuerzo con un compañero de trabajo.
PLANIFICACIÓN DE LA ACTIVIDAD FÍSICA
Ejercicio 1: Caminar a paso lento
Tratar de mantener el paso unos 5 minutos a una intensidad de entre
4-5.
Ejercicio 2: Subir y bajar escalón con pierna izquierda
Subimos y bajamos un escalón con la pierna izquierda sin apoyar la
derecha arriba. Mantenemos el cuerpo erguido.
Ejercicio 3: Subir y bajar escalón con pierna derecha
Subimos y bajamos un escalón con la pierna derecha sin apoyar la
izquierda arriba. Mantenemos el cuerpo erguido.
Ejercicio 4: Flexión de pierna derecha sentados
Sentados con la espalda lo más erguida posible y piernas estiradas
flexionamos la pierna derecha acercando el pie rozando el suelo y
volvemos a estirar.
Ejercicio 5: Flexión de pierna izquierda sentados
Sentados con la espalda lo más erguida posible y piernas estiradas
flexionamos la pierna izquierda acercando el pie rozando el suelo y
volvemos a estirar.
Ejercicio 6: Pasos laterales con movimiento de brazos
Damos un paso lateral hacia un lado llevando los brazos estirados por
encima de nuestras cabezas hacia el lado contrario de forma alterna.
Lo hacemos lo más rápido que nos sea posible.
Ejercicio 7: Cuadrupedia de espaldas levantando cadera y pierna
derecha
Sentados con las manos apoyadas atrás y las piernas recogidas elevar
las caderas todo lo que podamos a la vez que estiramos la pierna
derecha.
Ejercicio 8: Cuadrupedia de espaldas levantando cadera y pierna
izquierda
Sentados con las manos apoyadas atrás y las piernas recogidas elevar
las caderas todo lo que podamos a la vez que estiramos la pierna
izquierda.
Ejercicio 9: Estiramiento lateral con pierna derecha estirada
Mantenga la posición de 15 a 30 segundos.
Ejercicio 10: Estiramiento lateral con pierna izquierda estirada
Mantenga la posición de 15 a 30 segundos.
- Realizaremos 2 series de 15 a 30 repeticiones de cada ejercicio,
salvo los estiramientos y los ejercicios de caminar y trote, los cuales
tienen sus propias especificaciones.
- Descansamos de 30 a 45 segundos entre cada serie.
- La intensidad de trabajo debe ser tal que si lo valoramos de 1 a 10
donde 1 es ningún esfuerzo y 10 es esfuerzo extremadamente duro,
debemos encontrarnos entre 4-5.
- Es muy importante hidratarnos antes, durante y después del
ejercicio.
- Es recomendable realizar un calentamiento de movilidad de las
articulaciones al comienzo de la sesión
- Hagan los ejercicios de estiramiento entre 5 y 7 días a la semana.
- Es importante no alterar el orden de los ejercicios.
- Este programa lo realizaremos 3 veces por semana a ser posible
en días alternos.
- Caminaremos durante 15 minutos a una intensidad de entre 4-5 al
principio y aumentaremos cada semana en 3 minutos hasta llegar a
unos 30 ó 40 minutos a esa misma intensidad. Esto lo realizaremos
entre 5 y 7 días a la semana.
CONCLUSIÓN
El conocimiento de los beneficios biológicos que ofrece el
acondicionamiento físico permite no solo reconocer su rol en el
tratamiento de pacientes cardio metabólicos y en la reinserción de
pacientes obesos en control de peso, sino también evaluarlo de
manera objetiva y así poder prescribirlo de manera adecuada, sin
condicionar al paciente a extenuación y/o agravamiento de lesiones
previas osteomusculares. El desarrollo de métodos cuantitativos que
permiten una determinación de MET consumidos durante una
determinada actividad, permitirán un mayor control del cumplimiento
del tratamiento y reforzar el papel preventivo del acondicionamiento
cardiorrespiratorio en las enfermedades cardiovasculares y
metabólicas.
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