EL PODER DE UNA BUENA ACTITUD
TEMA: EL PODER DE UNA BUENA ACTITUD
TEXTO: EFESIOS 4:22-24
INTRODUCCION
En estos textos podemos comprender una verdad espiritual muy
importante: El cambio de nuestra vida comienza por renovar nuestra
mente.
Para dejar despojarnos del viejo hombre que esta viciado, es decir
para poder comenzar a dejar de ser quien éramos (vs22) y llegar a
ser quien Dios quiere que seamos (vs24) necesitamos tener una
renovación en nuestra mente (vs 23)
Si lo aplicamos a nuestra familia, podemos decir entonces que para
poder transformar nuestra familia lo primero que tenemos que
transformar es nuestra mente, y ese cambio de mente es un cambio
de actitud de nuestra parte.
¿Qué es la actitud?
1. Es el comportamiento que emplea un individuo para hacer las
labores, Es decir que la actitud no es lo que se hace sino como lo
hace, como se comporta para hacerlo Es un sentimiento a favor o
en contra de una persona, de una cosa, de un acontecimiento, etc.
1. Es una respuesta emocional de las personas a las diferentes
situaciones de la vida.
Tenemos que comprender que nuestra actitud tiene el poder de
ayudarnos a transformar lo que estamos viviendo en nuestra familia,
pues tenemos que comprender que muchas veces hay situaciones en
la vida que no podemos cambiar, no las podemos transformar porque
no dependen de nosotros, pero NUESTRA ACTITUD SI DEPENDE DE
NOSOTROS.
Posiblemente en este preciso momento de tu vida no puedes cambiar
el lugar donde vives, no puedes obtener mayores ingresos personales
ni familiares, no puedes sanarte de tu enfermedad rápidamente, sino
que será un proceso largo, no puedes hacer el viaje que quisieras
hacer, no puedes cambiar tu vehículo o no tienes la posibilidad de
comprar un vehículo, ¡PERO SI PUEDES CAMBIAR TU ACTITUD!!
Una mala actitud, es decir una actitud de amargura, una actitud de
enojo, una actitud de ingratitud, de menosprecio para lo que hoy
tenemos lo único que hace es afectarnos a nosotros mismos y a las
personas que nos rodean, crea un ambiente de decepción en la
familia, un ambiente de negativismo, PUES NUESTRA ACTITUD ES
CONTAGIOSA (Deuteronomio 20:8) Apocar: Hacer que una persona
se sienta humillada y se valore en menos de lo debido. (Hebreos
12:15)
El Señor quiere que cada uno de nosotros cambiemos nuestra actitud
para con nuestra familia, pues nuestra buena actitud tiene poder:
1. TIENE PODER DE PERMITIRNOS VER LO QUE OTROS NO VEN
(FILIPENSES 1:12-14)
Pablo estaba preso cuando escribió la epístola a los Filipenses,
cualquiera que viera a Pablo diría: pobre Pablo en la cárcel, quizás
le tendrían lastima, quizás pensarían que Pablo estaría resentido o
amargado por estar preso por causa de predicar el evangelio, pero
no era así.
Pablo tenia una actitud positiva aun en la cárcel, y eso le permitía
ver lo que otros no veían o no notaban: Que por sus presiones el
evangelio había progresado más, que los hermanos estaban mas
motivados y se atrevían más a predicar el evangelio.
Si cambiamos nuestra actitud de queja ante las situaciones de
nuestra vida nos daremos cuenta de que a pesar de las dificultades
tenemos mucho que agradecer a Dios, no estamos viendo lo que
Dios quiere que veamos.
Quizás ahora que ya no tienes ese trabajo que tanto te dolió
perder tienes más tiempo para tus hijos y para tu matrimonio,
tienes mas tiempo para servir a Dios, tienes más tiempo para
congregarte.
A lo mejor en estos tiempos de enfermedad has podido disfrutar
nuevamente a tus hijos más cerca de ti, has podido disfrutar a tus
padres nuevamente, tu familia ha podido conocer a Cristo como
salvador.
En este tiempo de escases económica has aprendido el habito del
ahorro, has aprendido a administrar mejor tu economía, has
aprendido a ser agradecido con cada detalle que Dios tiene contigo
proveyendo para tu hogar, lo cual antes ni te dabas cuenta ni
agradecías al Señor por ello.
Nos permite reconocer que Dios esta con nosotros aun en los
momentos más difíciles de nuestra vida (Hechos 16:23-26)
1. TIENE EL PODER DE MANTENERNOS POSITIVOS AUN FRENTE
AL NEGATIVISMO DE LOS DEMÁS (NUMEROS 14:1-9)
De los doce espías que fueron enviados por Moisés a reconocer la
tierra prometida diez tuvieron actitudes negativas, que lo único
que hicieron fue contagiar al pueblo de temor, de desánimo.
En estos textos podemos observar algunas actitudes equivocadas que
también encontramos en nuestras familias:
1. Los llorones (vs 1) Son las personas que ante cualquier situación
adversa lo único que hacen es llorar y quejarse, igual que el pueblo
de Israel, son frágiles y siempre se decepcionan y rápidamente se
quebrantan anímicamente.
1. Los que exageran los problemas (vs 2) Siempre ven mas
grandes los problemas de lo que realmente son, y por lo tanto
empequeñecen a Dios, ven los problemas desde la óptica humana
no la de Dios.
1. Los que renuncian (vs 3) Son los que ante la primera dificultad
quieren volver atrás, quieren abandonar, los que toman la salida
mas fácil, pero no siempre la correcta.
Pero Josué y Caleb tuvieron una actitud diferente aun frente al
negativismo de todos los demás, ellos decidieron confiar en Dios,
ellos decidieron ver el poder de Dios y no lo grande que eran sus
enemigos (vs 6-9)
Ante cualquier problema de nuestra familia tenemos que tener una
actitud positiva y decirnos a nosotros mismos: DIOS ESTA CON
NOSOTROS.
Para que nuestra familia este mejor, el Señor quiere que
avancemos, no que nos estanquemos, el Señor quiere que
crezcamos como personas, que nos preparemos más, que nos
capacitemos, que aprendamos cosas nuevas, que obtengamos
conocimientos nuevos.
Pero lastimosamente lo que nos tiene estancados en nuestra vida
quizás no es la falta de oportunidades de desarrollo, sino nuestra
mala actitud ante las oportunidades de desarrollo personal.
1. ¿Emocionado o apático?
1. ¿Positivo o negativo?
1. ¿Lo vemos como una oportunidad o simplemente como más
trabajo?
Recordemos lo que nos enseña la palabra de nuestro Dios
(Efesios