0% encontró este documento útil (0 votos)
27 vistas7 páginas

Tema 5 Derecho Civil I 24-25 UNED

El documento aborda la relación entre el tiempo y las relaciones jurídicas, centrándose en la prescripción y caducidad de derechos. Se explica cómo el ejercicio de derechos está limitado temporalmente y se detallan las diferencias entre prescripción extintiva y adquisitiva, así como los requisitos y plazos asociados. También se discuten las características de la caducidad, que implica la extinción de derechos por falta de ejercicio en un plazo determinado, sin posibilidad de interrupción.

Cargado por

Marta Chiclana
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
27 vistas7 páginas

Tema 5 Derecho Civil I 24-25 UNED

El documento aborda la relación entre el tiempo y las relaciones jurídicas, centrándose en la prescripción y caducidad de derechos. Se explica cómo el ejercicio de derechos está limitado temporalmente y se detallan las diferencias entre prescripción extintiva y adquisitiva, así como los requisitos y plazos asociados. También se discuten las características de la caducidad, que implica la extinción de derechos por falta de ejercicio en un plazo determinado, sin posibilidad de interrupción.

Cargado por

Marta Chiclana
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

lOMoARcPSD |2087209

TEMA 5.- EL TIEMPO Y LAS RELACIONES JURÍDICAS: LA PRESCRIPCIÓN Y LA


CADUCIDAD

1.- EL TRANSCURSO DEL TIEMPO Y LAS RELACIONES JURÍDICAS.


1.1.- INTRODUCCIÓN: LOS LÍMITES TEMPORALES EN EL EJERCICIO DE LOS
DERECHOS.
El titular de un derecho tiene la posibilidad de ejercitar los poderes que su derecho le
confiere, bien en un momento concreto (término), bien a lo largo de un periodo de
tiempo máximo (plazo), que lo mismo puede haber quedado determinado que
indeterminado en la relación jurídica de que se trate.
La precisión del período temporal durante el cual pueden ejercitarse las facultades que
se poseen, varía de acuerdo con la naturaleza del derecho de que se trate y de las
previsiones legislativas o de los particulares. Es justo que la situación de poder que
otorga cualquier derecho subjetivo pese sobre los sujetos pasivos del mismo de forma
temporalmente limitada, especialmente por razones de seguridad en el tráfico económico y
jurídico. Si en principio el titular del derecho subjetivo deja pasar un largo período
temporal sin hacerlo, puede darse el caso de que termine por reclamar sus intereses en
un momento tan tardío que, razonablemente, el sujeto pasivo no pensara que tal derecho
se encontraba vivo y activo.
Por otra parte, la desidia en el ejercicio de los propios derechos es también
manifestación de una conducta que, permite suponer que los derechos que no son
ejercitados en su momento adecuado o dentro de un periodo temporal prudente, ya no
serán ejercitados nunca, generando así la legítima expectativa en las demás personas de
la comunidad de que el derecho ha decaído, ha sido renunciado o no va a ser ejercitado
finalmente.
La configuración de los límites temporales del ejercicio de los derechos puede
hacerse mediante dos figuras distintas: la caducidad y la prescripción.

1.2.- EL CÓMPUTO DEL TIEMPO CONFORME AL ART. 5 DEL CÓDIGO CIVIL.


Gramaticalmente hablando, computar equivale a contar o calcular una cosa cualquiera;
en este caso, los periodos de tiempo. El cálculo del tiempo provoca numerosos problemas
en la práctica.
La regla fundamental al respecto se encuentra recogida en el art. 5 del CC: “1.
lOMoARcPSD |2087209

Siempre que no se establezca otra cosa, en los plazos señalados por días, a contar de
uno determinado, quedará éste excluido del cómputo, el cual deberá empezar el día
siguiente; y si los plazos estuvieren fijados por meses o años, se computarán de fecha
a fecha. Cuando en el mes de vencimiento no hubiera día equivalente a la inicial del
cómputo, se entenderá que el plazo expira el último día del mes. 2. En el cómputo civil
de los plazos no se excluyen los días inhábiles”.
Comentarios:
. La regla tiene carácter supletorio (“siempre que no se establezca otra cosa…”).
No vincula al legislador ni a los particulares. Ambos pueden resolver los problemas de
índole temporal estableciendo otras reglas. Pero, en caso de no hacerlo, encontrará
aplicación lo dispuesto en el artículo.
. Por ello ha de considerarse una regla general que se ve contradicha en numerosas
ocasiones (por ej. la inclusión por completo del día de nacimiento a efectos de determinar la
mayoría de edad).
. Los días inhábiles se computan como si no fueran tales, pues el Código Civil sigue
el sistema de cómputo continuo, en cuya virtud no se exceptúan los días inhábiles.
Lo contrario de esté sería el sistema de cómputo útil, que excluye los días inhábiles por
considerar en tales días no puede exigirse el cumplimiento de una determinada actividad.
Por ejemplo, según la LOPJ son días inhábiles, a efectos procesales los sábados, domingos,
24 y 31 de diciembre y las fiestas nacionales autonómicas y locales. La computación de
fecha a fecha de los plazos mensuales o anuales, NO deroga la exclusión del cómputo
del día inicial, pero desempeña el papel de garantizar la exacta correspondencia entre
fechas.
La regla establecida respecto del agotamiento de los plazos mensuales, referida al
último día de un mes cualquiera es obvia, dada la distinta duración de los meses del año.

1.3.- EL CÓMPUTO DEL TIEMPO EN OTRAS DISPOSICIONES LEGISLATIVAS.


También en esta materia, las disposiciones del Código Civil han desempeñado un claro
papel estelar y han sido aplicables, con carácter general, al conjunto del ordenamiento
jurídico.
En los tiempos contemporáneos lo dispuesto por el Código Civil se ve repetido y
reiterado (de forma innecesaria) en otras leyes, en las que podría haber bastado con
resaltar la exclusión de los días inhábiles, es decir, la procedencia del cómputo útil.
lOMoARcPSD |2087209

Sí que se hace necesaria la regulación específica de los plazos en el ámbito


administrativo o procesal, ya que, en estos casos, el cómputo de los plazos
obviamente no es de carácter dispositivo para los particulares, debiendo procederse a la
exclusión los días inhábiles.

2.- LA PRESCRIPCIÓN.
2.1.- PRESCRIPCIÓN EXTINTIVA Y PRESCRIPCIÓN ADQUISITIVA.
En relación a la clara incidencia del tiempo sobre el nacimiento y relación de los
derechos, hay que determinar dos figuras clave:
1. PRESCRIPCIÓN EXTINTIVA o PRESCRIPCIÓN: Cuando el transcurso del tiempo
acarrea la pérdida o decadencia del ejercicio de los derechos para su titular (extingue los
derechos de que se trate). En general afecta a todo tipo de derechos subjetivos en base
a la dejadez o desidia en su ejercicio (aunque también existen algunos derechos que
son imprescriptibles).
2. PRESCRIPCIÓN ADQUISITIVA o USUCAPIÓN: Cuando el trascurso del tiempo,
junto con una situación de apariencia jurídica, provoca el nacimiento o consolidación de un
derecho a favor de una persona. A diferencia del carácter general de la Prescripción
propiamente dicha, la Usucapión afecta a derechos patrimoniales que pueden ser
objeto de posesión en sentido técnico (propiedad y otros reales).

2.2.- PRESUPUESTOS DE LA PRESCRIPCIÓN.


Datos básicos necesarios para que se produzca la prescripción_Requisitos:
. En primer lugar, es necesario que estemos frente a un derecho que sea susceptible de
prescripción, esto es, un derecho prescriptible. La prescriptibilidad de los derechos sirve
de regla general, sobre todo referida a los derechos subjetivos patrimoniales. Al
contrario, los derechos subjetivos extrapatrimoniales, generalmente no prescriben.
. Que el titular del derecho en cuestión permanezca inactivo, esto es, sin ejercitar el
derecho que le corresponde.
. Que transcurra el plazo señalado por la ley para el ejercicio del derecho sin que se
haya llevado a cabo la actuación del mismo.
. Que, en su caso, producido un acto extemporáneo de pretendido ejercicio del
derecho, el sujeto pasivo alegue la prescripción producida y no haya renunciado a ella.
lOMoARcPSD |2087209

2.3.- CÓMPUTO DEL PLAZO DE PRESCRIPCIÓN.


El cómputo del plazo prescriptivo establecido en cada caso se inicia desde el momento
en que el derecho pudo haber sido ejercitado, salvo que se disponga otra cosa
diferente.
La expresión “desde el día en que pudieron ejercitarse” los derechos (o las acciones,
según el tenor literal del Código Civil) ha de ser entendida en el sentido de que debe
iniciarse el cómputo del plazo prescriptivo desde que el titular del derecho tuvo
conocimiento (o pudo tenerlo razonablemente) de que podía ejercitar el derecho.
Hay algunas especialidades en el cómputo de la prescripción, que no atentan contra la
regla general:
. En las obligaciones del pago de rentas e intereses la prescripción comienza a
correr desde el último pago de la renta o del interés adeudado.
. En las obligaciones determinadas por sentencia judicial la prescripción comienza a
correr desde el momento en que esta sea firme.
. En las obligaciones de rendición de cuentas comienza a correr desde que los
obligados a rendirlas cesan en su cargo o desde que hay conformidad respecto a las
cuentas finales.
Como hemos visto, existen excepciones al art. 5 CC que excluía del cómputo el día
inicial, una de ellas es la establecida en el artículo 1960.3 en materia de Usucapión, según
dicho precepto el primer día o día inicial del plazo se tiene por entero en lugar de
excluirse (p.e: si cualquier derecho puede ejercitarse a partir de las 13:00 horas del día 3
de mayo de 1990 y tiene un plazo de prescripción de 3 años, dado que el día referido debe
computarse desde las cero horas, es evidente que el plazo finaliza a las 00:00 del día 3 de
mayo de 1993. Esto es, el día final para realizar cualquier acto de ejercicio en relación con
tal derecho es el 2 de mayo de 1993).

2.4.- ALEGABILIDAD Y RENUNCIA DE LA PRESCRIPCION.


El concepto de la prescripción implica que, habiendo transcurrido el plazo de la
misma, ya no se puede exigir al sujeto pasivo del derecho la conducta activa u omisiva que
podía serle impuesta por el titular del derecho. Así pues, desde el prisma del sujeto
obligado, la consecuencia básica de la prescripción radica en que ésta le produce un
beneficio, un inesperado provecho, derivado de la inactividad del titular del derecho
subjetivo.
lOMoARcPSD |2087209

Por tal motivo, la ley considera que ese beneficio para el sujeto pasivo debe ser dejado
en manos del propio interesado y le exige que tenga una conducta diligente que, al
menos debe consistir en la alegación de la prescripción frente al titular del derecho en
el caso de que éste finalmente opte por ejercitar su derecho. En consecuencia, la
prescripción operará sólo si el beneficiado por ella la alega; por el contrario, si el
beneficiado por la prescripción no alega que ha transcurrido el plazo para el ejercicio
eficaz del derecho, podrá ser condenado a cumplir, a pesar de la prescripción y a pesar de
que el ejercicio del derecho por su titular sea realmente extemporáneo. La prescripción
no puede ser apreciada de oficio por los Tribunales de Justicia, esta ha de ser rogada,
alegada o solicitada por el beneficiario.
Se puede renunciar a la prescripción una vez ganada (Art. 1.935 del Código Civil), sin
embargo, se prohíbe la renuncia anticipada de la prescripción puesto que ello
conduciría a permitir que los particulares pudiesen hacer imprescriptibles los derechos.
La situación de poder otorgada al beneficiario de la prescripción es un derecho
subjetivo autónomo, al que puede renunciarse una vez adquirido, mientras que la
renuncia futura queda vetada de forma absoluta.

2.5.- PRINCIPALES PLAZOS DE PRESCRIPCIÓN.


El derecho civil menciona unos plazos generales de prescripción, aunque hay una
enorme cantidad de casuismos referido a dichos plazos:
. Los derechos reales sobre inmuebles prescriben a los 3O años, salvo la acción
hipotecaria, que prescribe a los 2O años.
. Los derechos reales sobre bienes muebles prescriben a los 6 años.
. Las acciones personales que no tengan plazo especial prescriben a los 5 años desde
que pueda exigirse el cumplimiento de la obligación. En las obligaciones continuadas de
hacer o no hacer, el plazo comenzará cada vez que se incumplan.

*Este nuevo segundo párrafo del art 1964 CC, modificado por la ley 42/2O15 de
reforma de la LEC, reduce el histórico plazo quindenial (1€ años) de forma
probablemente drástica en exceso a tan solo cinco años..
El derecho a cobrar prestaciones periódicas pagaderas en plazos inferiores a un año
prescribe a los 5 años.
. El derecho a cobrar los servicios profesionales y algunos derechos concretos
lOMoARcPSD |2087209

prescribe en el plazo de 3 años.


. En el plazo de 1 año prescriben los interdictos posesorios y el derecho a reclamar la
indemnización que nace de la responsabilidad civil extracontractual.

3.- LA CADUCIDAD.
3.1.- LA CADUCIDAD DE LOS DERECHOS.
Los plazos de prescripción propiamente hablando no constituyen límites temporales
estrictos de la vida de los derechos, sino de la inactividad y desidia de sus titulares.
Dado que tales plazos son susceptibles de interrupción, es evidente que los derechos no
encuentran en tales plazos una frontera temporal propiamente dicha, pues pueden revivir de
forma continuada y recurrente por un mero acto de ejercicio de su titular. Esta reviviscencia
o resurrección de los derechos no resulta siempre posible, ni técnicamente aconsejable ya
que provocaría la eternización de los procesos, y su consiguiente disfuncionalidad.
Ante ello, la ley (y también a veces los particulares) considera en numerosas
ocasiones que el ejercicio de determinados derechos y facultades se debe llevar a cabo,
necesaria e inexcusablemente, dentro de un periodo temporal predeterminado. Una vez
transcurrido el plazo marcado, sin posibilidad alguna de suspensión o interrupción, el
derecho de que se trate no podrá ya ser ejercitado por su titular, requiriendo pues una
especial diligencia y prontitud por su parte. Podemos conceptuar caducidad, como la
extinción de un derecho por su falta de ejercicio durante un plazo temporal prefijado
que no es susceptible de ser interrumpido.
Ocurre así, en general, en todos los actos procesales (p.e: quien estime que alguno de
sus derechos fundamentales ha sido vulnerado, perderá su derecho a que el TC conozca su
causa si no presenta el recurso de amparo dentro de los 20 días siguientes a la notificación
de la resolución recaída en el previo proceso judicial).También en Derecho civil (y en
otros sectores del ordenamiento) son frecuentes los supuestos de caducidad.

3.2.- RÉGIMEN JURÍDICO: DIFERENCIAS CON LA PRESCRIPCIÓN.


1. Los plazos de caducidad no son susceptibles de interrupción ni suspensión
alguna, operando, por tanto, en estrictos términos temporales.
2. Los plazos de caducidad suelen ser breves, cuando no brevísimos, aunque
ciertamente cabe resaltar también que en algunos casos los plazos de prescripción
pueden circunscribirse a cortos períodos de tiempo.
lOMoARcPSD |2087209

3. La caducidad puede ser declarada judicialmente de oficio, la prescripción no.


Esto es así porque existe un interés público en que ciertos derechos se ejerciten.

También podría gustarte