La tuberculosis: una amenaza
vigente que revela desigualdades
sociales
Valeri Anthonela Caceres Mamani
Comunicación oral y escrita
Mgr María Capía Ticona
24 de mayo de 2025
INTRODUCCIÓN:
La tuberculosis (TB) es una enfermedad infecciosa que, pese a ser prevenible y
curable, continúa cobrando millones de vidas cada año. Considerada una de las
enfermedades más antiguas de la humanidad, la tuberculosis no solo representa
un problema médico, sino también un reflejo de profundas desigualdades
sociales y económicas. En pleno siglo XXI, cuando los avances científicos
permiten enfrentar múltiples enfermedades con éxito, resulta controversial que
esta afección siga afectando desproporcionadamente a las poblaciones más
vulnerables. En este ensayo se analizará por qué la tuberculosis persiste como
una amenaza global, qué factores sociales y políticos dificultan su erradicación,
y se ofrecerá una reflexión crítica sobre la responsabilidad colectiva en su
combate.
DESARROLLO:
La tuberculosis es causada por el bacilo Mycobacterium tuberculosis y se
transmite por vía aérea. Los síntomas principales incluyen tos persistente, fiebre,
sudoración nocturna y pérdida de peso. A pesar de los tratamientos efectivos
disponibles desde mediados del siglo XX, la TB continúa afectando a más de 10
millones de personas cada año y causa alrededor de 1.5 millones de muertes
anualmente, según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2023).
La persistencia de esta enfermedad no se debe a la falta de soluciones médicas,
sino a la desigualdad en el acceso a estas soluciones. La mayoría de los casos
se concentran en regiones con altos niveles de pobreza, sistemas de salud
frágiles y escaso acceso a servicios básicos. Las personas sin hogar, los
privados de libertad y las personas con VIH/SIDA tienen un riesgo mucho mayor
de desarrollar tuberculosis activa. Esta realidad plantea una controversia ética:
¿cómo es posible que una enfermedad con cura siga matando por falta de
recursos o interés político?
Uno de los desafíos contemporáneos más serios es la tuberculosis
multirresistente (TB-MDR), que surge cuando los pacientes no completan
correctamente su tratamiento o reciben medicación inadecuada. Estos casos
requieren tratamientos más costosos, prolongados y con mayores efectos
adversos. Esto complica aún más el control de la enfermedad en países con
economías frágiles. La aparición de estas cepas resistentes debería ser una
llamada de atención global: si no se actúa con urgencia, el costo humano y
económico será devastador.
Desde el punto de vista social, la tuberculosis también está cargada de estigma.
Muchas personas que la padecen enfrentan discriminación laboral y social, lo
que lleva a un círculo vicioso de aislamiento, pobreza y falta de acceso al
tratamiento. Este estigma también impide que muchas personas busquen
atención médica temprana, favoreciendo así la propagación del bacilo.
A nivel político, los esfuerzos han sido desiguales. Mientras algunos países han
logrado reducir significativamente los casos de TB, otros han descuidado la
inversión en prevención y tratamiento. La OMS propuso la estrategia “Fin de la
Tuberculosis” para el año 2030, pero los objetivos aún están lejos de cumplirse.
Esta situación plantea otra dimensión controversial: la falta de voluntad política
frente a una enfermedad que afecta mayormente a los pobres. En contraste,
enfermedades que afectan a poblaciones con más poder adquisitivo reciben
atención prioritaria, lo cual evidencia una desigualdad global en la distribución de
recursos sanitarios.
CONCLUSIÓN:
La tuberculosis es mucho más que una enfermedad respiratoria: es una muestra
clara de las injusticias sociales, económicas y políticas que aún existen en el
mundo. Aunque la medicina ha ofrecido las herramientas necesarias para
controlarla, la falta de equidad en su distribución perpetúa su presencia.
Erradicar la tuberculosis no es solo un reto médico, sino también un compromiso
ético y humanitario. Como sociedad, debemos cuestionarnos por qué toleramos
que millones de personas sufran y mueran por una enfermedad prevenible.
Superar la deuda tuberculosis no requiere únicamente vacunas y antibióticos,
sino justicia social, inversión política y una conciencia colectiva más
comprometida con los derechos humanos.
REFERENCIAS:
Organización Mundial de la Salud. (2023). Informe mundial sobre la tuberculosis
2023. [Link]
Centers for Disease Control and Prevention. (2023). Tuberculosis (TB): Basic TB
Facts. [Link]
Zumla, A., Nahid, P., & Cole, S. T. (2013). Advances in the development of new
tuberculosis drugs and treatment regimens. Nature Reviews Drug Discovery,
12(5), 388–404. [Link]