Universidad Mexicana
Ismael Alexis Chavarría Ledesma
Profesor: MIGUEL ANGEL RAMÍREZ SÁNCHEZ
Materia: Derecho Civil
El contrato de permuta y su diferenciación frente a
otras figuras del derecho civil
Fecha de entrega: 19 de junio de 2025
Grupo: DER3MB116
El contrato de permuta y su
diferenciación frente a otras figuras del
derecho civil
Introducción
El derecho civil mexicano contempla diversas figuras contractuales
que permiten el intercambio de bienes, derechos y servicios entre
particulares. Una de ellas es el contrato de permuta, el cual, aunque
menos común que la compraventa, posee una estructura jurídica
sólida y particularidades relevantes. Este contrato implica el
intercambio de una cosa por otra, sin intervención de dinero como
forma principal de pago. Sin embargo, su regulación comparte
similitudes y contrastes con otras figuras como la compraventa, el
mutuo y la donación. Este ensayo analiza la naturaleza jurídica de la
permuta, sus elementos esenciales y de validez, así como las
diferencias fundamentales con otros contratos civiles, utilizando
como base el marco normativo y doctrinal vigente.
Desarrollo
1. El contrato de permuta: concepto y naturaleza jurídica
La permuta es una figura jurídica que consiste en un contrato por el cual cada
parte se obliga a dar una cosa a cambio de otra. Es un contrato oneroso, es
decir, genera cargas y gravámenes para ambas partes contratantes.
Generalmente es conmutativo, ya que al momento de celebrarse, las partes
conocen el carácter ganancioso o perdidoso del contrato, a menos que una de
ellas asuma el riesgo de que la cosa se disminuya o no llegue a existir.
Este contrato puede celebrarse con forma restringida dependiendo de la
naturaleza del bien. Cuando se trata de bienes muebles, la ley no exige
formalidades específicas, sin embargo, si se trata de inmuebles, el contrato
deberá otorgarse mediante escrito privado o escritura pública, dependiendo de la
cuantía del bien intercambiado.
2. Diferencias entre la permuta y la compraventa
Una de las principales distinciones entre estos contratos se presenta cuando
parte del precio se paga en dinero y otra parte en especie. Según el artículo
2250 del Código Civil, si el valor del dinero es superior al de la cosa entregada,
se considerará compraventa. En cambio, si el valor en especie es mayor, se
tratará de una permuta.
Además, cuando el pago se realiza con títulos de crédito, es fundamental
distinguir de qué título se trata. Si se utiliza un cheque, el contrato es de
compraventa, ya que “hace las veces de pago salvo buen cobro”. Por el
contrario, si se entregan acciones, el contrato será una permuta, ya que estas no
constituyen una forma directa de pago.
3. Elementos de existencia y validez de la permuta
Para que la permuta sea jurídicamente válida, deben estar presentes dos
elementos esenciales: el consentimiento y el objeto. El consentimiento implica
un acuerdo de voluntades, no solo en cuanto a la creación de obligaciones, sino
también respecto al objeto material del contrato.
El objeto, por su parte, posee una doble dimensión: jurídica y material. El objeto
jurídico directo consiste en la creación de obligaciones, mientras que el objeto
jurídico indirecto se refiere a la función de dar. El objeto material es la cosa o
derecho que se va a intercambiar y debe cumplir con ciertas características
establecidas por el artículo 1825:
1. Existir en la naturaleza.
2. Ser determinada o determinable en cuanto a su especie.
3. Estar en el comercio.
En cuanto a los elementos de validez, se requiere la capacidad legal de los
contratantes. No pueden permutar:
a) Los menores de edad,
b) Los extranjeros en zonas restringidas,
c) Ciertos funcionarios públicos como magistrados, jueces, peritos, defensores
oficiales, abogados o procuradores cuando intervengan en juicios relacionados
con los bienes objeto de la permuta (Art. 2276).
4. La figura del mutuo: préstamo con y sin interés
El contrato de mutuo, también conocido como préstamo, puede celebrarse con o
sin interés. En ambos casos, el mutuatario está obligado a restituir las cosas
mutuadas en la misma especie y calidad.
En el mutuo con interés, el mutuante responde por los daños y perjuicios
causados por vicios o defectos ocultos, aun cuando ignore dichos vicios, según
la regla general del artículo 2142. Por el contrario, en el mutuo simple (sin
interés), la responsabilidad del mutuante se limita a los casos en que conozca
los defectos de la cosa prestada y no dé aviso oportuno al mutuatario (Art.
2390).
5. La donación: revocación, efectos y límites
La donación, definida como el acto mediante el cual una persona transfiere
gratuitamente un bien a otra, puede ser objeto de revocación por diversas
causas:
a) Supervivencia de hijos del donante,
b) Ingratitud del donatario, como cuando incurre en adulterio, violencia familiar o
abandono de obligaciones alimentarias,
c) Incumplimiento de cargas impuestas en la donación,
d) Donaciones entre cónyuges, sujetas a lo previsto por el artículo 228.
El incumplimiento de las condiciones impuestas permite rescindir la donación,
quedando el donatario obligado a devolver la cosa o liberarse de esa carga
mediante su abandono (Art. 2368).
Asimismo, las donaciones pueden ser disminuidas por inoficiosas, es decir,
cuando afectan a los derechos alimentarios de los acreedores. Esta figura,
derivada de la idea de “inofficiosum dicitur id quod contra pietatis officium factum
est”, señala que todo acto contrario al deber moral o afectivo puede ser objeto
de reducción, como sucede también en testamentos y dotes.
Conclusión
El estudio del contrato de permuta y su comparación con otras
figuras como la compraventa, el mutuo y la donación permite
comprender mejor las diferencias jurídicas que rigen las relaciones
patrimoniales entre particulares. La permuta, aunque menos
frecuente en la práctica que la compraventa, representa una opción
válida y eficaz para transferir bienes sin intervención directa del
dinero. La claridad en sus elementos esenciales, su distinción
jurídica basada en el valor de los objetos y su regulación en el
Código Civil, la convierten en una figura robusta dentro del derecho
mexicano. Comprender su funcionamiento también permite observar
cómo el derecho equilibra las relaciones humanas cuando éstas se
basan en la buena fe, la reciprocidad y la justicia contractual.
Fuentes
1. Código Civil Federal. (Última reforma publicada en el Diario Oficial de la
Federación). Consultado en: [Link]
2. Rojina Villegas, Rafael. Contratos Civiles. Editorial Porrúa, México.