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La Gran Depresion

La Gran Depresión, iniciada en 1929 con el colapso del mercado de valores en Estados Unidos, tuvo un impacto global devastador, provocando quiebras masivas, desempleo y un aumento del proteccionismo. En respuesta, el 'New Deal' de Franklin D. Roosevelt implementó reformas económicas y sociales para recuperar la economía, incluyendo la creación de empleo, la regulación financiera y la asistencia social. A pesar de las críticas, el 'New Deal' transformó la percepción del papel del gobierno en la economía y dejó un legado duradero en la sociedad estadounidense.

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La Gran Depresion

La Gran Depresión, iniciada en 1929 con el colapso del mercado de valores en Estados Unidos, tuvo un impacto global devastador, provocando quiebras masivas, desempleo y un aumento del proteccionismo. En respuesta, el 'New Deal' de Franklin D. Roosevelt implementó reformas económicas y sociales para recuperar la economía, incluyendo la creación de empleo, la regulación financiera y la asistencia social. A pesar de las críticas, el 'New Deal' transformó la percepción del papel del gobierno en la economía y dejó un legado duradero en la sociedad estadounidense.

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LA GRAN DEPRESIÓN

La Crisis de 1929, conocida como la Gran Depresión, fue uno de los eventos
más impactantes en la historia económica y política del siglo XX. Se inició en
Estados Unidos y se propagó a nivel mundial, dejando una huella indeleble en
la sociedad y la economía de la época.

Personas haciendo fila para obtener comida durante la gran depresión


Imagen de Buidhe. Wikimedia Commons

La Crisis de 1929 no fue un evento aislado, sino el resultado de una serie de


factores económicos y financieros que se acumularon en las décadas previas
entre los que podemos destacar.

La prosperidad de la década de 1920: Después de la Primera Guerra Mundial,


Estados Unidos experimentó un auge económico. La industrialización, la innovación
tecnológica y el aumento de la producción en masa contribuyeron a un período de
crecimiento económico sostenido.

El auge de la Bolsa de Valores: Durante la década de 1920, la Bolsa de Valores de


Nueva York experimentó un auge sin precedentes. Las acciones se convirtieron en
una inversión popular, y el mercado de valores creció exponencialmente. La
especulación bursátil se generalizó.
El endeudamiento y el crédito fácil: Las políticas de fácil acceso al crédito
permitieron a los estadounidenses comprar bienes de consumo y acciones con
dinero prestado. Esto generó una burbuja de endeudamiento y consumo.

Proteccionismo y aranceles: La aprobación del Acta Fordney-McCumber en 1922 y


la Ley Hawley-Smoot en 1930 aumentaron los aranceles y llevaron a una
disminución del comercio internacional, lo que afectó negativamente a la economía
mundial.

La Crisis de 1929 se desató a raíz del colapso del mercado de valores, pero su
impacto se extendió mucho más allá de Wall Street. El 24 de octubre y el 29 de
octubre de 1929, dos días conocidos como el Jueves Negro y el Martes Negro,
respectivamente, marcaron el colapso del mercado de valores de Nueva York.
Las acciones perdieron gran parte de su valor, lo que llevó a una ola de pánico
y ventas masivas. El colapso de la Bolsa de Valores desencadenó una
contracción masiva del crédito. Los bancos dejaron de prestar dinero, lo que
provocó una cascada de quiebras y despidos en la industria y el comercio.

Personas desempleadas en los años 30


imagen de US National Archives bot. Wikimedia Commons

Miles de empresas que habían dependido del crédito y la inversión se


declararon en bancarrota. La producción industrial se redujo drásticamente, y el
desempleo se disparó. La Crisis de 1929 no se limitó a Estados Unidos. Se
propagó a nivel mundial a medida que el comercio internacional se contrajo y
otros países experimentaron sus propias crisis económicas. La crisis llevó a un
aumento del nacionalismo y la adopción de políticas proteccionistas, como el
establecimiento de aranceles más altos, que dificultaron aún más la
recuperación económica a nivel global. Algunos expertos argumentan que la
Crisis de 1929 desempeñó un papel en el surgimiento de tensiones políticas y
económicas que llevaron a la Segunda Guerra Mundial. La lucha por los
recursos y el poder económico se convirtieron en factores de conflicto. Lo cierto
es que la Crisis de 1929, o la Gran Depresión, como se le suele llamar, dejó
una marca imborrable en la historia económica y política del siglo XX.

El “New Deal” y su impacto en la Historia de los Estados Unidos

Roosevelt y el New Deal


Imagen de Wow. Wikimedia Commons

El “New Deal” es uno de los episodios más significativos en la historia de los


Estados Unidos. Se refiere a una serie de programas y políticas implementadas
por el gobierno federal durante la década de 1930, bajo la presidencia de
Franklin D. Roosevelt, con el objetivo de enfrentar los desafíos económicos y
sociales de la Gran Depresión. Este conjunto de reformas y regulaciones
transformó la economía y la sociedad estadounidense, y su legado perdura en
la actualidad.

Contexto Histórico
Para comprender la importancia del “New Deal”, es esencial considerar el
contexto histórico en el que se desarrolló. La Gran Depresión, la peor crisis
económica de la historia de los Estados Unidos, comenzó en 1929 con el
colapso de la Bolsa de Nueva York. Millones de estadounidenses perdieron sus
empleos, sus ahorros y sus hogares. La economía se sumió en una recesión
profunda y prolongada, y la desigualdad social se agravó. La crisis económica
tuvo un impacto devastador en la vida de las personas y generó un sentimiento
generalizado de desesperación. En este contexto, Franklin D. Roosevelt
asumió la presidencia en 1933. Durante su campaña presidencial, prometió un
“New Deal” para los estadounidenses, una serie de medidas destinadas a
combatir la Gran Depresión y restaurar la confianza en la economía y el
gobierno. Roosevelt y su administración creían que el gobierno tenía un papel
crucial que desempeñar en la protección del bienestar de la población y en la
regulación de la economía.

Objetivos del “New Deal”

El “New Deal” tenía varios objetivos fundamentales:

Recuperación económica: El primer y más urgente objetivo del “New Deal” era
revitalizar la economía estadounidense. Se buscaba la creación de empleo, la
estabilización de los precios y el restablecimiento de la confianza en el sistema
financiero.

Reforma bancaria y financiera: Para abordar la raíz de la crisis, se implementaron


medidas como la Ley Glass-Steagall, que separó los bancos comerciales de los
bancos de inversión, y la creación de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) para
regular el mercado de valores. Estas reformas buscaban evitar la especulación y el
colapso financiero.

Asistencia a los desempleados: El “New Deal” incluyó programas como la


Administración de Trabajo Público (WPA) y el Cuerpo Civil de Conservación (CCC),
que proporcionaron empleo a millones de desempleados a través de proyectos de
obras públicas y conservación de recursos naturales.

Reformas en el sistema de bienestar social: Se estableció el Seguro Social para


proporcionar una red de seguridad económica para los ancianos y discapacitados,
así como programas de ayuda para los desempleados y necesitados.

Regulación económica: Se promulgaron leyes como la Ley Wagner (Ley Nacional de


Relaciones Laborales) para proteger los derechos de los trabajadores y fomentar la
negociación colectiva. Además, se creó la Administración Nacional de Recuperación
(NRA) para establecer códigos de prácticas justas en la industria.

El “New Deal” tuvo un impacto significativo en la sociedad estadounidense y en


la economía del país. A lo largo de la década de 1930, la economía
estadounidense experimentó una lenta pero constante recuperación. El PIB
aumentó, y la tasa de desempleo disminuyó gradualmente. Los programas de
obras públicas del WPA y el CCC crearon millones de empleos, y la
estabilización del sistema financiero brindó una mayor confianza a los
inversores, también ayudó a aliviar la pobreza al proporcionar empleo y
asistencia a quienes más lo necesitaban. Los programas de ayuda a los
desempleados, como el Seguro de Desempleo, permitieron a las personas
mantener un nivel básico de vida durante tiempos difíciles.

Paralelamente la Ley Wagner protegió los derechos de los trabajadores a


sindicalizarse y negociar colectivamente. Esto llevó a un aumento en la
afiliación sindical y a mejoras en las condiciones laborales y salarios. Algo que
ayudó mucho también fue la creación del Seguro Social así como un sistema
de jubilación y asistencia a personas mayores y discapacitadas que ha
proporcionado seguridad económica a millones de estadounidenses desde su
implementación y continua hasta la actualidad, aunque algo ya debilitado por el
transcurso del tiempo y algunas reformas administrativas.

Poster de la seguridad social durante la era Roosevelt.


Imagen de US National Archives bot . Wikimedia Commons

La Ley Glass-Steagall y la creación de la SEC ayudaron a restaurar la


confianza en el sistema financiero, evitando excesos y prácticas especulativas
que habían contribuido a la crisis. En suma, el “New Deal” transformó la
percepción del gobierno en la vida de los ciudadanos. Se reconoció que el
gobierno tenía la responsabilidad de intervenir para proteger el bienestar
económico y social de la población.

A pesar de sus logros, el “New Deal” también enfrentó críticas. Algunos


argumentaron que las reformas gubernamentales eran excesivas y que el
gobierno estaba asumiendo demasiado control sobre la economía. Otros
sostenían que el “New Deal” no había ido lo suficientemente lejos en la reforma
y que no había logrado resolver completamente la Gran Depresión. Además,
hubo preocupaciones sobre la deuda acumulada por el gobierno para financiar
los programas del “New Deal”. Aunque la inversión en obras públicas y
asistencia social era necesaria, algunos temían que esto podría resultar en una
carga insostenible para las generaciones futuras.

Lo cierto es que el legado del “New Deal” es innegable y ha perdurado a lo


largo de las décadas. A pesar de las críticas y debates, muchas de las
reformas y políticas implementadas durante la era del “New Deal” siguen
siendo fundamentales en la sociedad estadounidense.

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