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Fármacos Antiasmáticos

Los broncodilatadores son medicamentos utilizados para aliviar la respiración en pacientes con asma y EPOC, actuando sobre las vías respiratorias. El tratamiento del asma incluye broncodilatadores y antiinflamatorios, siendo los glucocorticoides los más efectivos para controlar la inflamación. Es fundamental un manejo adecuado y personalizado del tratamiento para prevenir exacerbaciones y mejorar la calidad de vida del paciente.
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Fármacos Antiasmáticos

Los broncodilatadores son medicamentos utilizados para aliviar la respiración en pacientes con asma y EPOC, actuando sobre las vías respiratorias. El tratamiento del asma incluye broncodilatadores y antiinflamatorios, siendo los glucocorticoides los más efectivos para controlar la inflamación. Es fundamental un manejo adecuado y personalizado del tratamiento para prevenir exacerbaciones y mejorar la calidad de vida del paciente.
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ALUMNA: DAZA JESÚS YOLANDA GRUPO: C

FÁRMACOS ANTIASMÁTICOS

Los broncodilatadores o antiasmáticos son medicamentos que se utilizan para


facilitar la respiración dilatando las vías respiratorias. Son útiles para el alivio
sintomático o la prevención del asma bronquial y para el broncoespasmo asociado
con la EPOC .

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica de las vías respiratorias, en


cuya patogenia intervienen diversas células y mediadores de la inflamación,
condicionada en parte por factores genéticos y que cursa con hiperreactividad
bronquial y una obstrucción variable al flujo aéreo, total o parcialmente reversible, ya
sea por la acción medicamentosa o espontáneamente.

Los fármacos usados para tratar el asma pueden clasificarse en dos


categorías: broncodilatadores y antiinflamatorios; los broncodilatadores son
utilizados para revertir el broncoespasmo, mientras que los antiinflamatorios
actuarían sobre la patología subyacente.

El objetivo principal del tratamiento del asma es lograr y mantener el control de


la enfermedad lo antes posible, además de prevenir las exacerbaciones y la
obstrucción crónica al flujo aéreo y reducir su mortalidad. Las exacerbaciones
(ataques o crisis) de asma son episodios agudos o subagudos caracterizados por un
aumento progresivo de uno o más de los síntomas típicos (disnea, tos, sibilancias y
opresión torácica) acompañados de una disminución del flujo espiratorio (FEV1).
Según la rapidez de instauración de las crisis, existen dos tipos: las de instauración
lenta (normalmente en días o semanas) y las de instauración rápida (en menos de 3
horas), que deben identificarse por tener causas, patogenia y pronóstico diferentes.

En el tratamiento de mantenimiento del asma se distinguen varios escalones de


complejidad creciente, según la respuesta que manifieste el paciente. En todos ellos,
no obstante, se pueden utilizar agonistas β2 adrenérgicos de acción corta
administradas a demanda:

• Glucocorticoide inhalado a dosis bajas; alternativamente: antileucotrieno


(montelukast, zafirlukast).
• Glucocorticoide inhalado a dosis bajas + agonista β2-adrenérgico de
acción larga; alternativamente: glucocorticoide inhalado a dosis medias o
glucocorticoide inhalado a dosis bajas + antileucotrieno.
• Glucocorticoide inhalado a dosis medias + agonista β2-adrenérgico de
acción larga; alternativamente: glucocorticoide inhalado a dosis medias
+ antileucotrieno
• Glucocorticoide inhalado a dosis altas + agonista β2-adrenérgico de
acción larga; añadir antileucotrieno y/o teofilina y/u omalizumab
• Glucocorticoide inhalado a dosis altas + agonista β2-adrenérgico de
acción larga + glucocorticoides orales; añadir antileucotrieno y/o teofilina
y/u omalizumab

Broncodilatadores
Estos agentes actúan disminuyendo el tono del músculo liso bronquial,
incrementando así la ventilación. Conviene destacar que menos del 15% de los pacientes
con EPOC tiene una respuesta importante al broncodilatador, pero aun así todos deben
tratarse con una terapia agresiva, ya que esa pequeña mejoría supone mucho para ellos.
Es aconsejable el empleo de broncodilatadores de acción rápida a dosis elevadas.
Dependiendo del tratamiento habitual del paciente, se utilizará un anticolinérgico (bromuro
de ipratropio) o bien se introducirá un β2-agonista de acción corta (salbutamol o
terbutalina), de manera que se consiga el máximo efecto broncodilatador. (1)

Los broncodilatadores son fármacos capaces de relajar el músculo liso de las vías
aéreas. Aunque existe una diversidad de mecanismos relajantes de músculo liso de las
vías aéreas, sólo dos categorías farmacológicas han demostrado eficacia clínica en el
tratamiento del asma, los agonistas β2 adrenérgicos y las metilxantinas. Aunque los
anticolinérgicos antimuscarínicos (ipratropio, tiotropio, aclidinio, glicopirronio, umeclidinio)
también son útiles agentes broncodilatadores en administración aerosolizada, su uso
mayoritario es en EPOC. (2)

- Beta-2 agonistas: Estos son los broncodilatadores más comunes. Actúan


estimulando los receptores beta-2 en los músculos de las vías respiratorias, provocando
su relajación. Se dividen en de acción corta (para el alivio rápido de los síntomas) y de
acción larga (para el control a largo plazo). Ejemplos de beta-2 agonistas de acción corta
incluyen albuterol (salbutamol) y levalbuterol. Salmeterol y formoterol son ejemplos de los
de acción larga.

- Anticolinérgicos: Estos medicamentos bloquean la acción de la acetilcolina, un


neurotransmisor que causa la contracción de los músculos de las vías respiratorias. Al
bloquear esta acción, los anticolinérgicos ayudan a relajar los músculos y a mejorar el
flujo de aire. Ipratropio y tiotropio son ejemplos de anticolinérgicos.

- Metilxantinas (Teofilina): Aunque menos utilizados actualmente debido a sus


efectos secundarios, la teofilina es un broncodilatador que relaja los músculos de las vías
respiratorias. Su uso se reserva para casos específicos y requiere un monitoreo
cuidadoso debido a la posibilidad de efectos adversos como náuseas, vómitos y arritmias
cardíacas.

Administración y Consideraciones

Los broncodilatadores se administran generalmente mediante inhaladores, lo que


permite que el medicamento llegue directamente a los pulmones. La elección del tipo de
broncodilatador y su frecuencia de administración dependerá de la enfermedad
específica, la gravedad de los síntomas y las preferencias del paciente. Es fundamental
seguir las instrucciones del médico o farmacéutico para un uso correcto y seguro. El uso
inapropiado o excesivo puede tener consecuencias negativas.

Bromuro de ipratropio.- Dosis de adulto Hasta 0,12 mg cada 4-6 h Dosis pediátrica
No está establecida Uso en embarazadas.- Es seguro y tiene más beneficios que riesgos
Contraindicaciones Hipersensibilidad conocida Interacciones

Medicamentos con propiedades anticolinérgicas pueden incrementar la toxicidad; el


salbutamol incrementa sus efectos

Precauciones Su uso en solitario no está indicado en episodios agudos de


broncoespasmo; debe usarse con precaución en pacientes con glaucoma del ángulo
cerrado o con hipertrofia prostática Comentario La dosis puede (y debe) ser combinada
con un β-estimulante, nebulizado primero, ya que su efecto tarda más de 20 min en
iniciarse.

Terbutalina.- Dosis de adulto 0,5-1,0 mg cada 4-6 h. Dosis pediátrica No está establecida
Uso en embarazadas Tiene más beneficios que riesgos
Contraindicaciones Taquicardia y/o arritmias. Hipersensibilidad conocida Interacciones
Los bloqueadores β pueden inhibir la bronco dilatación Precauciones. Debe usarse con
cuidado en pacientes con enfermedades coronarias.

Salbutamol.- Dosis de adulto 0,4-0,6 mg cada 4-6 h. Dosis pediátrica No está establecida
Uso en embarazadas Tiene más beneficios que riesgos Contraindicaciones Taquicardia
y/o arritmias. Hipersensibilidad conocida Interacciones Los bloqueadores β pueden inhibir
la broncodilatación. El ipratropio puede incrementar la duración de la bronco dilatación
Precauciones Debe usarse con cuidado en hipertiroidismo, diabetes mellitus y
alteraciones cardiovasculares Comentario 5 mg/ml de solución: 1 ml (5 mg) en 2-3 ml de
suero fisiológico, aplicando varias nebulizaciones seguidas en la fase inicial del
tratamiento.

Glucocorticoides

En las exacerbaciones de la EPOC que requieran ingreso hospitalario o que


son difíciles de controlar con broncodilatadores, es aconsejable administrar
glucocorticoides por vía sistémica, como la metilprednisolona, u otro glucocorticoide
equivalente (v. cap. 35). Algunas investigaciones sugieren que el uso de corticoides
inhalados puede ser igual de efectivo que los administrados por vía intravenosa. No
obstante, son necesarios más estudios para asegurarlo. La dosificación aconsejada de
metilprednisolona es de 0,4-0,6 mg/kg cada 6 h por vía sistémica. Este tratamiento se
mantendrá durante 3-4 días y se reducirá posteriormente de forma progresiva.

Los corticoides reducen la producción de mediadores de la inflamación (leucotrienos,


prostaglandinas y factor agregante plaquetario). No actúan de forma directa sobre los
factores que provocan la obstrucción bronquial, sino sobre los procesos que, por medio de
diversos mecanismos, terminan por inducir dichos factores.

Metilxantinas.- El empleo de xantinas se ha visto reducido de forma drástica desde que


se ha generalizado el uso de broncodilatadores β-adrenérgicos, a altas dosis por vía
inhalada. La teofilina es un broncodilatador relativamente débil, en comparación con los
β2 y cuando se están administrando a dosis adecuadas en combinación con corticoides,
la teofilina no añade ventajas significativas y sí sus frecuentes efectos secundarios, como
vómitos, temblores, cefalea, taquicardia y agitación.
Sulfato de magnesio. - El sulfato de magnesio se puede emplear como tratamiento
broncodilatador en la crisis asmática grave, mientras que no tiene efecto en el asma leve-
moderada. Actúa bloqueando la contracción del músculo liso bronquial por la inhibición de
los canales de calcio. Por vía nebulizada no aporta beneficios detectables frente al
salbutamol, aunque en un estudio multicéntrico, en el que se evaluó su empleo asociado
al salbutamol y a la metilprednisolona, demostró un beneficio significativo de la función
pulmonar.

Efectos Secundarios

El uso prolongado o a altas dosis de glucocorticoides puede provocar diversos efectos


secundarios, incluyendo:

- Aumento de peso, Hipertensión arterial

- Diabetes, Osteoporosis

- Supresión inmunológica

- Cataratas, Glaucoma

- Cambios en el estado de ánimo (irritabilidad, depresión) .

Antiinflamatorios

Los glucocorticoides son los fármacos antiinflamatorios más eficaces para el tratamiento
del asma. Por eso son los más habituales para el tratamiento del asma persistente tanto
en adultos como en niños de todas las edades.

Inhaladores combinados: corticoesteroides y agonistas beta de acción prolongada

 Fluticasona y salmeterol (Advair Diskus)

 Budesonida y formoterol (Symbicort)

 Mometasona y formoterol (Dulera)

 Fluticasona y vilanterol (Breo)

Simpaticomiméticos

 Los simpaticomiméticos son fármacos que imitan los efectos del sistema
nervioso simpático .
 Una de las acciones del sistema nervioso simpático es la dilatación de los
bronquios con aumento de la frecuencia y profundidad de la respiración.

 Este es el efecto deseado al seleccionar un simpaticomimético como


broncodilatador.

Acciones Terapéuticas

Las acciones deseadas de los simpaticomiméticos incluyen las siguientes:

 A niveles terapéuticos, la acción de la mayoría de los simpaticomiméticos es


específica de los receptores beta que se encuentran en los bronquios.

 Otros efectos sistémicos incluyen aumento de la presión arterial , aumento de


la frecuencia cardíaca, vasoconstricción y disminución del flujo sanguíneo
renal y gastrointestinal, todas acciones del sistema nervioso simpático.

 La epinefrina, el fármaco prototipo, es el fármaco de elección para adultos y


niños para el tratamiento del broncoespasmo agudo, incluido el causado
por anafilaxia ; también está disponible para inhalación.

Indicaciones

 Tratamiento de acción prolongada y profilaxis del broncoespasmo y prevención


del broncoespasmo inducido por el ejercicio en pacientes de 2 años en
adelante.
 Tratamiento de mantenimiento a largo plazo de la bronca constricción en la
EPOC.
 Tratamiento del broncoespasmo agudo en adultos y niños, aunque la epinefrina
es el fármaco de elección.
 Tratamiento y profilaxis de los ataques agudos de asma en niños mayores de 6
años

. Contraindicaciones y precauciones

 Condiciones subyacentes. Estos medicamentos están contraindicados o


deben usarse con precaución, dependiendo de la gravedad de la afección
subyacente, en afecciones que se agravarían con la estimulación simpática,
incluidas enfermedades cardíacas, enfermedades vasculares,
arritmias, diabetes e hipertiroidismo.
 Embarazo y lactancia. Estos medicamentos deben usarse durante el
embarazo y la lactancia solo si los beneficios para la madre superan
claramente los riesgos potenciales para el feto o el recién nacido.

Anticolinérgicos

Los pacientes que no pueden tolerar los efectos simpáticos de los simpaticomiméticos
pueden responder a los fármacos anticolinérgicos ipratropio (Atrovent) y tiotropio
(Spiriva).

Estos fármacos no son tan eficaces como los simpaticomiméticos, pero pueden
proporcionar cierto alivio a los pacientes que no pueden tolerar los otros fármacos

Acciones terapéuticas

 Los anticolinérgicos se utilizan como broncodilatadores debido a su efecto


sobre el nervio vago, que bloquea o antagoniza la acción de la
neurotransmisora acetilcolina en los sitios receptores mediados por el vago.

 Al bloquear el efecto vagal, se produce la relajación del músculo liso de los


bronquios, lo que conduce a la bronca dilatación.

Indicaciones

 Mantenimiento y tratamiento del broncoespasmo para adultos con EPOC.

 Mantenimiento y tratamiento a largo plazo, una vez al día, del broncoespasmo


asociado con la EPOC en adultos.

Contraindicaciones:

Comorbilidades. Se debe tener precaución en cualquier condición que pueda


verse agravada por los efectos anticolinérgicos o similares a la atropina del
fármaco, como glaucoma de ángulo estrecho, obstrucción del cuello de la vejiga
o hipertrofia prostática, y afecciones agravadas por sequedad de boca y
garganta.

Alergia. El uso de ipratropio o tiotropio está contraindicado en presencia de


alergia conocida al fármaco o a los productos de soja o cacahuetes para prevenir
reacciones de hipersensibilidad.
Embarazo y lactancia. Por lo general, estos medicamentos no se absorben de
manera sistemática, pero al igual que con todos los medicamentos, se debe tener
precaución durante el embarazo y la lactancia debido a la posibilidad de efectos
adversos en el feto o el bebé lactante.

CONCLUSIONES

El asma y asma severa son condiciones que siguen generando una carga de
enfermedad global y elevados costos en la salud a nivel global, y su control se ha
convertido en una prioridad para la salud pública. Se espera que la prevalencia de
estas condiciones sea mayor en los próximos años. El astegolimab es un fármaco
prometedor que ha mostrado resultados seguros y eficaces en el manejo del asma
severa, aunque es necesario seguir evaluando los desenlaces y esperar los estudios
que examinen su comportamiento en todas las regiones del mundo. No obstante, en
comparación con otros agentes similares, se destaca que el astegolimab, por medio de
su mecanismo de acción, el cual involucra una de las vías patogénicas más
importantes a expensas de la interacción entre IL-33 y el receptor ST2, podría ser
superior en cuanto a la disminución de exacerbaciones y prolongación del tiempo
hasta la próxima exacerbación, lo cual impactaría sustancialmente sobre la calidad de
vida de los afectados. (3)

Los fármacos antiasmáticos han experimentado un gran avance, ofreciendo


opciones efectivas para controlar el asma y mejorar la calidad de vida de los
pacientes. Sin embargo, es crucial comprender sus perfiles de eficacia y seguridad
para optimizar el tratamiento individualizado.

Los fármacos antiasmáticos modernos demuestran una eficacia contrastada


en el control del asma. Su uso apropiado se asocia con una mejoría significativa en la
función pulmonar y una reducción de las exacerbaciones. Sin embargo, existen
diferencias en sus mecanismos de acción y perfiles de efectos secundarios, lo que
requiere una selección cuidadosa según las necesidades individuales del paciente.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

x
1. Molina SC. Farmacología en enfermería Barcelona: ELSEVIER; 2012.

2. Somoza CG. Farmacología en enfermería: MEDICA PANAMERICANA; 2012.

3. Martínez IDL, Alvarado GD. fármacos antiasmáticos Lima; 2023.

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