Sábado 13 de abril dé 1931
HORARIO AL DÍA SIGUIENTE
OTRA EP0CAE1 Sr. BORBON
Hemos pasado la linea alambrada que | zación de libertad que la que tenía con- Una actitud franca, noble, abier. a pesar de todo—; s u práctica doS
fi'is separaba di; la ansiada Ubertad, en sentida, hay que hacerla desemoocar en ta, nos hubiera parecido impropia. fingimiento, le h a sugerido esa ar-
cuyo vasto espacio Ideal haUíamoi vi- una realidad capaz de confabularse con Es mejor a^í. Que forcejee hasta el gucia, p a s e a pOr Europa h a s t a qufi
¡rijo sieiftpre fn estado de inspiración. el ritmo del espectáculo vivaz de la último minuto y niegue el forcejeo. E s p a ñ a vuelva de su acuerdo, lo
Va era hora de aue matsnalmente, pantalla, en cuyo claror se seleccionan Que busque generales p a r a la gue-
6ln ese esfuerzo del tránsito espiritual, las pasione"! y se precipita la amenidad r r a fratricica, y, no hallándolas, cual ocurrirá en las elecciones de
viviésen.os 3u el espacia Ptore, pisando de !a vida, i Nuevos sentimientos! i Nue- junio. Contra l a matraca del puc.
las praderas t^e la Utoertad y corriendo vo concepto de vivir! ¡Crudas , breves alardee de sensibilidad. Sus compa- blo que se ha desbordado estos t í a s
la pólvora de la luí ei» maiiiXif;sta ale- pasiones! iSbbrepu.1aclón de la vida en ñeros en el juego del polo recor- gritando «¡No se h a ido, que lo he-
gua, sin sBi señalados como hijos es- la religión del espectáculo! a a r á n hoy la e x t r a ñ a cólera eon mos echado!», el señor Borbón res-
purios de la sociedad. Le primero que es necestrlo es el que el s-eñor Borbc^n, entonces rey ponde: «Sigo siendo el rey, pero aho.
Va del Dtro lado del límltr. Saltada teatro de Ensayo de la República. de España, an'ancó de manos i e ra salgo de España p a r a que deli-
la 'línea divisoria, hemos de cr-ccerar- Ramón GÓMEZ DE LA SERÍfA un guarda la pistola p a r a despenar beréis en paz». Fórmula admirable
tíos a lá creación tranquila, sin temor a un pobre caballo que acababa de si La hubiese aceptado cuando se le
dé ser cafitigados como h<rejes. desgraciarse: i prapusa, mucho antes del 12 d«
B,n esta hilaridad nueva, la Impro-
visación ha de señalar de un liiodo de-
cisivo sus temas Estamos en otra épo- La polÍGía tiene razón —<*iHay que matarl»
Sí. Había que matar. Y los mieoí- i
| abril; pero que aun ahora salva to-
das las apariencias y le permite un
ca y fn ifrn escenario. principio de confortación en las re-
Hay que redoblar la antena captador bros del Consejo de guerra que con. !
denó a Sediiea recordarán también laciones sociales. ¡Qué difícil en es.
ra de ideas y lo»; ,tltavoo'>s lian de te- La policía española espera confiada tos primeros meses del destierro e3
ner más sincera sonoridad. las preguntas por teléfono;
La literatura, que es la gracia de la que el ministro de la Gobernación in- encuentro oon las personas que bus.
—Peiro, ¿qué pasa? ¿A qué í'e caban en ellos al rey y a la reina
vida desenvuelta, ha de pioponer lo ase- valide los actos de favoritismo que !a
quible, y ha de columbrar nuevos ob- Maharquia realizó en perjuicio del aguarda? y a la real familia, y a h o r a se en-
jetivos ya-fáciles de conseguir, .ya que cuerpo. Uno de los rn&s escandalosos És mejor que ahora se manifles- ooat'raráJi con la mustia sonrisa
BU consejó libertario ha de ser más efi- te asi. Conforme a s u naturaleza y del señor Borbón! P a r a iluminarla
caz; i Podemos pioyectarno?. sol)re la vi- es el nombrajiiiento del: conde de Ar- a los precedentes históricos. Afec- hacía falta esa esperanza y, cuando
dd misma! centales, que ha entrado en el escalatón
No tuvimos pánico a ninguna indica- I sin la opos'ción que se exige a los de^ tando repugnancia a la lucha entra no, ese pretexto y la esperanza.
ción por audaz que pudiese pirr-r-^r. hermanosi pero dispuesto a mante- B i e n ^ a b e que ni de aquí a junio,
ro ahora hay" Jue especificar de' otra [ "^'"ás funcionarios y sólo por un deseo ner sobre la segunda República es- ni de junio a otro junio, v a a vo-
manera las cosas y híiy que hablar pa- i de Pr'mo do Rivera, manten do contra pañolá urna interrogante blanca o tar E s p a ñ a e n su favor, pero la
ra que la imagen suceda, puesto que' la justa protesta de los atropellados. roj a. Pensar que la liquidación de actitud firme ante la adversidad y
puede ¡suceder.
Estamos aún un peco atónitos por E!I conde de Arcenta'es es hoy comi- la Monarquía iba a hacerse como la aceptación leal de su destino, es-
haber visto realizado lo -que solo nos sario nada menos. - la de un almacén de saldos, sin con. tán por encima de la psicología de
habíamos acostumbrado a prever para Alfonso XIII y mal podían inspi-
otros tiempos más lejanos, y se trata LA policía española confía en que la fli-ctos, sin problemas políticos, era r a r otras p a l a b r a s al señor Borbón,
demasiado optimismo. Al transfor-
de variar el tiempo en toda nuestra T?e-iúbUca restab!e<jerá,ei respeto a !ag marse el último rey dé u n a dinas- Estamos acostumbrados a ponet
doctrina de la vida y poner f n presen- lejfes. grandeza en los trances históricos
te, al día, lo que había sido dicho en tía en don Juan Particular, en si
un tiempo de pretérito futuro. Teñe rá.zón la policía. La tiene i señor Borbón, hay en él innume. decisivos, y cuando no la hubiere,
Acalcamos de comprobar en la vida Cuando protesta contra esa iniquidad rabies fibras rebeldes que no quie. la inventarnos. Aquí no h a habido
• una ley Importante que podríamos Ua- de que fué vicíTOa y cuando espera ren servir y que contestan al m a n , frases ni gestos p a r a la Historia. El
: mar la lev del despertador. último rey de España ha salido, co.
que la Repúb'íica destruya la ini- cato como buenamente pueden. Su roo el perbt)naje de u n a novela freu-
Habíamos coro.probado en nue.stros quidad. flexibilidad de rey oonstitucional— diana, en el que domina lo Incon.^
despertadores que no se puede retra-
sar la hora de despertar; es decir, que cíente, más que la fatalidad'. Algún
eí despertador está construid^! íntima- día-^tendremos el relato d e e s a s úl-
mente para rectificar, despertándose an-
tes, pero nunca despertándose después.
No está consentido el émpere^amiento
LOS NUEVOS R E P U B L I C A N O S .tiinas horas; pero no es'difícil ima-
ginar que el gentipiiento dominante
y la. desidia volublp en su _mecariS.smo. era el rencor contra los PoWtioo^
Por eso, al ser removido el desperta- iñde afectos que acababan de en_
dor cósmico en la esfera esnüola, ba tregarle, .sentándole sin defensa en
sonado antes, y,nos ha despertado a la aquel automóvil fantasma,, que atra^
libertad de un modo Inesperado y gra- vaso media España de noch^ es-
to, en una mañana reciente y pascual, coltado como el de un caballero de
eñ qué todo se hace posible, por como
todo se presenta tierno, temprano, in- inauetria, por la Guardia civil. ¡La
genuo. Guardia civil i r á p a r a siempre uni-
Aprovechemos esta hora >nás sobre da en los recuerdos del rey y de
la hora segurat que no du.dábamos que la reia-a, como u n a pesadillal Ren,
tenía.aue sonar, y que esta antelación dé cor a los políticos- Conociendo el
más fectmdidad a nuestra l a b o r de lenguaje habitual en el primer ins.
transformación de las costumbres, d e ' pirador d» las eampafias- marro-
matanza de lo cursi, de avergonzamien-
to de la vida lenta. quíes, no será temerario concretar
Los que seguíamos la urbanización de su pensamiento en esta frase. ;
, la ciudad estábamos viendo como, de —Han chaqueteado.
poco tiemno a esta parte iban desapa- El los hizo chaquetear el 13 d^
reciendo los tapones de la ciud-ad, len- septiembre. Aparecieron ante el pue.
ta en canalizarse. Todas aquellas vs^llas blo como unas gallinas, tirando el
o casas o terraplenes que entaponaban fusil y 61 correaje. No era, en r e a
• ms nuevas vias, desaparecían en pocos lidad, u n a traicióO ai rey, sino uns
oías con la sororesa de aue la calle esr
tana formada ya detrás del obst iculo. maniobra en s u favor y contra Es-
-Asi, al desanarecer el tapón mayor paña, pero ahora chaqueteaban ¿'«
que había en la vida española, nuestra verdad, le dejaban indefeinso. Se.
mayor .sorpresa V.a estado en ver que guramente ese tumulto de indigna-
la callo de la Ubertad estaba trazada ciones buscaría -alguna expresii'm
detrás del tapón, todo pronto a ser que por desgracia no h a llegado a
Inaugurado, eñ el coraüón de todos el nosotros y que y a se encargarán Ce
plano completo del tiempo nuevo.
Junto a los pr-^fi;ramas poUfciro.s hay divulgar sus acompañantes,'- como
cjuc presentar rellenos de sentido los por otra parte, lo han hecho las que
propramas vitales, los aue incumben al despidieron en El Escorial a dofia
escritor libeH^^ario cuando ha nnado la Victoria.
hora de la libertad.
Hay oue proTJUstnar en esta, hora de
renovación, menos rofios"ria de la mu- El mensaje del rey, la c-espodida
jer con cualquier hombre v nudnr 1«S del señor Borbón, abre u n periodo
•nanos a las manos, menos hipocresía de la hieitoria de España, quizá sea
social en los hogares, acabando con el el pórtico de otra guerra civil. Pe-
a'itoritaristno casero, una comprensión ro de todos mo&os, ya la teníamos,
JHayor en los esnectáculos, llermucio a inevitalole, y vale más que surja es-
las mnypres ' iolenclo,s metafóricas, y
acabar en todos .sentidos con esa ve- tando el pueblo e u el Poder, porque
wcldad de invención estsafinla, oue ,se la posición favorable difícilmente la
'Ilam.aba «doble pequeño», j Ludíbri-ísca recuperarán quienes no la supieron
«Tíf^ (Je ln«; trenes y de las vidas! defender. «Mientras, habla l a ."ía--
' A eRe público que" salía de los cines ci6n...» La nación ¡seguirá hatol-ando,
ue,spistado en su ansia de encontrar en pero Sus primeras palabras, las del
el mundo otro mundo, con más autori- día doce , son ejecutivas.
Xxás BEULO
GRISOIi s e puhííessrá
%^s m a r t e s , fneves j TelétoiMW de ORÍSOI.: 63.8BI y
]>ctor, la ^Fudta flarfia
sáiíados r Bígo vatlom vetrátb 63392