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Marcha

La marcha es un modo de locomoción bípeda característico del ser humano, que se define por la alternancia de períodos de apoyo y oscilación de los miembros inferiores, y puede verse afectada por múltiples factores. El ciclo de la marcha se organiza en ocho fases que permiten realizar tareas como la recepción de la carga, el apoyo monopodal y el avance del miembro inferior. Los parámetros espaciotemporales de la marcha, como cadencia, longitud de paso y velocidad, son cruciales para evaluar la funcionalidad y el riesgo de caídas en individuos.
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Marcha

La marcha es un modo de locomoción bípeda característico del ser humano, que se define por la alternancia de períodos de apoyo y oscilación de los miembros inferiores, y puede verse afectada por múltiples factores. El ciclo de la marcha se organiza en ocho fases que permiten realizar tareas como la recepción de la carga, el apoyo monopodal y el avance del miembro inferior. Los parámetros espaciotemporales de la marcha, como cadencia, longitud de paso y velocidad, son cruciales para evaluar la funcionalidad y el riesgo de caídas en individuos.
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MARCHA

La marcha se define como el modo de locomoción bípeda con actividad alternante de


los miembros inferiores característica del ser humano, que permite desplazar el cuerpo
hacia delante, al tiempo que se mantiene la estabilidad. Se define por la sucesión de
períodos de doble apoyo y de apoyo unipodal, de manera que, durante ésta, al menos
un miembro inferior permanece en contacto con el suelo. Este hecho permite
diferenciarlo de otras formas de desplazamiento, como la carrera.

La marcha constituye un elemento característico que identifica a cada individuo y que


puede verse afectada por múltiples factores: extrínsecos (tipo de terreno, calzado,
etc.), intrínsecos (edad, sexo, etc.), fisiológicos (embarazo, envejecimiento, etc.),
psicológicos (personalidad, estado anímico, etc.) Y patológicos (alteraciones
musculoesqueléticas, neurológicas, etc.).

EL CICLO DE LA MARCHA Y SUS PERÍODOS


Durante la marcha, un miembro proporciona la función de estabilidad y propulsión,
mientras que el otro, el contralateral, progresa hacia delante. Dicha función se invierte
de forma cíclica en ambos miembros. En cada extremidad se repite una serie de
acontecimientos de forma sucesiva, que dan lugar al ciclo de la marcha.

El ciclo de la marcha se define como la secuencia de componentes que se producen


entre dos contactos sucesivos de un mismo pie con el suelo. Generalmente, este
contacto se produce con el talón en individuos sin afecciones.

El ciclo de la marcha se divide en dos períodos: apoyo y oscilación.

El período de apoyo es aquel en el que el pie está en contacto con el suelo,


permitiendo la transferencia del peso corporal de una extremidad a otra.

El período de oscilación hace referencia al tiempo durante el cual el pie se encuentra


suspendido en el aire favoreciendo su progresión.

Tomando como referencia la posición del pie contralateral, en cada extremidad


pueden diferenciarse tres intervalos durante el período de apoyo en un ciclo de
marcha. Un doble apoyo o apoyo bipodal inicial, en el que ambos pies se encuentran
en contacto con el suelo tras el contacto inicial; un apoyo unipodal o apoyo
monopodal, que comienza con el despegue del pie contralateral (su duración es el
mejor índice de la capacidad de soporte de los miembros), y un doble apoyo o apoyo
bipodal final, que se inicia con el contacto inicial del pie contralateral y finaliza con el
despegue del homolateral.

FASES DEL CICLO DE LA MARCHA


El ciclo de marcha se organiza en fases atendiendo a las principales demandas
funcionales que se producen durante su desarrollo. La alteración del patrón de
marcha, por la presencia de alguna afección, puede producir la variación de los
acontecimientos críticos que diferencian a cada una de las fases. Por estos motivos, se
desarrolló una terminología genérica para describir las fases funcionales de la marcha.
De este modo, el ciclo de la marcha queda organizado en ocho fases, las cuales
presentan un objetivo funcional y un patrón específico de movimiento que deben
cumplirse. La combinación secuencial de estas fases permite a la extremidad inferior
realizar tres tareas básicas: recepción de la carga, apoyo monopodal y avance del
miembro inferior.

RECEPCIÓN DE LA CARGA
La recepción de la carga representa la tarea de mayor demanda funcional del ciclo de
la marcha e incluye tres patrones funcionales esenciales: la absorción del choque del
talón, la estabilidad inicial del miembro y la preservación de la progresión. Su dificultad
reside en la repentina transferencia de peso a la extremidad interior tras su oscilación,
presentando una alineación inestable. Incluye dos fases:

• Fase 1 o de contacto inicial (0-2 %): momento en el que el pie contacta con el
suelo, normalmente mediante un choque de talón. La posición de las
articulaciones en este momento determina el patrón de respuesta a la carga.
• Fase 2 o de respuesta a la carga (2-10 %): fase inicial del período de doble
apoyo, en la que se produce el contacto total del pie con el suelo y la
transferencia de peso de una extremidad inferior a otra. Esta fase finaliza
cuando el pie contralateral comienza el período de oscilación.

APOYO MONOPODAL
Al tiempo que el miembro contralateral comienza la oscilación, la extremidad tomada
como referencia asume la responsabilidad de soporte del peso corporal mientras
continúa la progresión.

Para llevar a cabo esta tarea funcional se requiere una buena estabilidad de los
miembros y el tronco.

Se relaciona con dos fases:

• Fase 3 o de apoyo medio (10-30 %): constituye la primera mitad del período de
apoyo monopodal. Comienza con el despegue del pie contralateral y continúa
hasta que el peso corporal se alinea con el antepié del pie tomado como
referencia.
• Fase 4 o de apoyo final (30-50 %): completa el período de apoyo monopodal.
Comienza con el despegue del talón y finaliza con el choque de talón del pie
contralateral. Durante esta fase, el peso corporal sobrepasa al antepié.

Para diferenciar ambas fases es necesario observar la extremidad contralateral. Así,


pues, cuando la tibia de la extremidad contralateral se encuentra perpendicular a la
tibia apoyada, termina la fase de apoyo medio y comienza la fase de apoyo final.

AVANCE DE LA EXTREMIDAD INFERIOR


El avance inferior representa la tarea funcional en la que se produce el despegue del
miembro inferior del suelo, para su propia progresión y la del tronco hacia delante. Se
diferencian dos estadios fundamentales: uno de aceleración, que incluye las fases de
pre oscilación y de oscilación inicial, y otro de desaceleración, representado: por la fase
de oscilación final. Comprende cuatro fases:

• Fase 5 o pre oscilación (50-60 %): fase de transición entre el período de apoyo y
el de oscilación. Se inicia con el choque de talón del pie contralateral y finaliza
con el despegue del pie homolateral. Coincide con un momento de apoyo
bipodal o de doble apoyo, en el que se produce una intensa transferencia del
peso corporal de la extremidad que va a comenzar a oscilar a la contralateral.
• Fase 6 o de oscilación inicial (60-73 %): constituye el primer tercio de la
oscilación.

Comienza con el despegue del pie del suelo y finaliza cuando el pie que oscila alcanza
la posición del contralateral, que permanece apoyado.

• Fase 7 o de oscilación media (73-87 %): supone el segundo tercio de la


oscilación. Esta fase finaliza cuando la tibia de la extremidad que oscila alcanza
una posición vertical, sobrepasando a la extremidad inferior apoya-da.
• Fase 8 o de oscilación final (87-100 %): representa el último tercio de la
oscilación. Se inicia con una posición vertical de la tibia y termina cuando se
produce el contacto del pie con el suelo.

PARÁMETROS ESPACIOTEMPORALES DE LA MARCHA


Los parámetros espaciotemporales de la marcha están relacionados tanto con las
condiciones funcionales de la persona como con el temor y el riesgo de caídas o con
situaciones de deterioro cognitivo. Son muy útiles para monitorizar la progresión de un
proceso patológico o evaluar la eficiencia de una intervención terapéutica
Los parámetros espaciotemporales más ampliamente descritos en la literatura
científica son: cadencia, longitud y tiempo de paso, longitud y tiempo de zancada,
anchura de paso y velocidad.
CADENCIA
Hace referencia al número de pasos por unidad de tiempo, expresándose
convencionalmente en pasos por minuto. Cada persona tiene una cadencia
relacionada con su longitud del paso y representa, habitualmente, el ritmo más
eficiente para ahorrar energía, en ese individuo concreto, según su estructura
corporal. En las mujeres, el valor promedio de la cadencia oscila en torno a 119 pasos
por minuto, y en los varones la frecuencia es de aproximadamente 113 pasos por
minuto. La cadencia no tiene relación significativa con la edad.

LONGITUD DE PASO
Es la distancia entre puntos sucesivos de contacto de pies opuestos (desde el punto del
choque del talón de una extremidad hasta el punto del choque del talón de la
opuesta). Siempre corresponde al paso del pie que está más adelantado. En el adulto
varía entre 70 y 85 cm.

TIEMPO DE PASO
Es el lapso de tiempo transcurrido desde el contacto inicial del pie contralateral hasta
el contacto inicial del pie que realiza el paso. A velocidades espontáneas, existen
diferencias entre individuos que no tienen que ver ni con la altura ni con la edad.

LONGITUD DE ZANCADA
Es la distancia lineal de un ciclo de la marcha (distancia desde el punto en el que choca
el talón de un pie hasta el punto del siguiente choque de talón del mismo pie). La
longitud de paso y de zancada puede normalizarse dividiendo su valor por la longitud
de las extremidades inferiores (siendo ésta la distancia entre la espina ilíaca
anterosuperior y el maléolo interno).

TIEMPO DE ZANCADA
Es el intervalo de tiempo entre dos choques de talón del mismo pie en el suelo. Suele
oscilar entre 1 y 2 segundos.
La variabilidad o coeficiente de variación en los parámetros de longitud y tiempo de
zancada refleja la regularidad de la marcha y está asociada a su control cortical. Se ha
estudiado ampliamente en pacientes con enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple
y demencia, 2-14 y es un factor predictivo de caídas en el adulto mayor con riesgo de
caídas.

ANCHURA DE PASO
La anchura de paso o amplitud de base se describe como la distancia entre ambos
talones y sus valores son de 5-10 cm. Está directamente relacionada con la estabilidad,
puesto que una base de sustentación estrecha reduce la posibilidad de desplazamiento
lateral del centro de gravedad.
VELOCIDAD
La velocidad de marcha es la distancia que recorre el cuerpo hacia delante por unidad
de tiempo. Normalmente se aproxima a 1 metro por segundo (m/s), pero puede variar
dependiendo de la longitud de las extremidades inferiores y de la resistencia aeróbica
del individuo. Concretamente, los datos normativos indican que la velocidad de
marcha difiere según la edad y el sexo, siendo de 1,43 m/s en hombres y de 1,28 m/s
en mujeres. Los datos normativos de la velocidad de la marcha pueden variar en
función de la edad y del sexo.

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