“AÑO DE LA RECUPERACIÓN Y CONSOLIDACIÓN DE LA
ECONOMÍA PERUANA”
UNIDAD DIDACTICA: APLICACIONES EN INTERNET
TEMA: NEUMONÍA EN NIÑOS (3 A 7 AÑOS)
ALUMNA: CORPUS ONCOY MELISSA YOMIRA
DOCENTE: GERARDO BARBA REGALADO
CARRERA: ENFERMERÌA TÈCNICA
PERIODO ACADEMICO: I “B”
AÑO: 2025
SUMARIO
Introducción: Relevancia de la neumonía en la salud infantil.
Capítulo 1: Conociendo la Neumonía Infantil
1.1 ¿Qué es la Neumonía? Definición y su Impacto en los Pulmones.
1.2 ¿Por qué los Niños de 3 a 7 Años son Vulnerables?
1.3 Los Principales Agentes Causales: Virus, Bacterias y Otros.
1.4 Factores de Riesgo: ¿Quiénes tienen mayor probabilidad de enfermar?
Capítulo 2: Diagnóstico, Tratamiento y Prevención
2.1 Señales de Alerta: ¿Cómo reconocer los síntomas?
2.2 ¿Cómo se Diagnostica la Neumonía?
2.3 El Tratamiento: ¿Qué esperar y cuándo ir al hospital?
2.4 Prevención: Estrategias clave para proteger a los niños.
2.5 Cuidados en Casa y Signos de Alarma para Consultar.
Recomendaciones: Mensajes Clave para Padres y Cuidadores.
Referencias Bibliográficas: Fuentes de Información Consultadas.
INTRODUCCIÒN
La infancia es una etapa de crecimiento, exploración y, lamentablemente, también
de vulnerabilidad ante diversas enfermedades. Entre las afecciones respiratorias, la
neumonía se destaca como una de las principales causas de enfermedad grave y
mortalidad en niños a nivel global, especialmente en los países en desarrollo.
Aunque los avances médicos han reducido su impacto, sigue siendo una amenaza
significativa para la salud de nuestros pequeños.
El objetivo es desmitificar la neumonía en niños de 3 a 7 años, proporcionando
información clara y práctica. Abordaremos desde su definición y las causas más
comunes, hasta cómo reconocer sus síntomas, la importancia del diagnóstico
temprano, el manejo adecuado y, crucialmente, las medidas de prevención.
Queremos empoderar tanto a estudiantes como a padres y cuidadores con el
conocimiento necesario para proteger la salud respiratoria de los niños.
CAPÌTULO 1: CONOCIENDO LA NEUMONIA INFANTIL
1.1 ¿Qué es la Neumonía? Definición y su Impacto en los Pulmones.
La neumonía es una infección aguda de los pulmones que inflama los pequeños sacos de
aire (alvéolos) y las vías respiratorias terminales. Normalmente, estos alvéolos se llenan de
aire al respirar. Sin embargo, en la neumonía, se llenan de líquido o pus, lo que dificulta el
intercambio de oxígeno y dióxido de carbono. Imaginen los pulmones como una esponja;
cuando están sanos, están ligeros y llenos de aire, pero con la neumonía, se empapan de
líquido, haciendo que la respiración sea más difícil y menos eficiente.
Esta condición puede variar en severidad, desde una forma leve que se puede tratar en casa,
hasta una forma grave que requiere hospitalización e incluso puede ser mortal.
1.2 ¿Por qué los Niños de 3 a 7 Años son Vulnerables?
Aunque la neumonía puede afectar a personas de cualquier edad, los niños pequeños, y en
particular el grupo de 3 a 7 años, tienen ciertas características que los hacen más
susceptibles:
• Sistema Inmunológico en Desarrollo: A esta edad, el sistema inmune de los niños
aún está madurando. Aunque ya han estado expuestos a algunos patógenos, su
capacidad para combatirlos no es tan robusta como la de un adulto.
• Exposición Frecuente a Patógenos: Los niños en este rango de edad a menudo
están en guarderías, preescolares o escuelas, donde el contacto cercano con otros
niños facilita la propagación de virus y bacterias.
• Vías Respiratorias Más Pequeñas: Las vías respiratorias de los niños son
anatómicamente más estrechas. La inflamación y la acumulación de mucosidad, que
podrían ser leves en un adulto, pueden causar una obstrucción significativa en un
niño, dificultando seriamente la respiración.
• Higiene: Aunque aprenden, a menudo no tienen las prácticas de higiene tan
desarrolladas como los adultos (lavado de manos, cubrirse al toser), lo que aumenta
la propagación.
1.3 Los Principales Agentes Causales: Virus, Bacterias y Otros.
La neumonía puede ser causada por una variedad de microorganismos:
• Virus: Son la causa más común de neumonía en niños pequeños. Los virus
respiratorios más frecuentes incluyen el Virus Sincitial Respiratorio (VSR),
adenovirus, virus de la gripe (influenza), parainfluenza y el SARS-CoV-2 (causante
de COVID-19). La neumonía viral suele ser más leve, pero puede complicarse con
una infección bacteriana secundaria.
• Bacterias: Entre las bacterias, el Streptococcus pneumoniae (neumococo) es la
causa bacteriana más frecuente y grave de neumonía en niños. Otras bacterias
incluyen el Haemophilus influenzae tipo b (Hib, cuya incidencia ha disminuido
gracias a la vacuna), Mycoplasma pneumoniae y Chlamydophila pneumoniae (más
comunes en niños mayores y adolescentes, pero pueden afectar a este grupo de
edad). La neumonía bacteriana suele ser más grave y de inicio más rápido que la
viral.
• Hongos: Son menos comunes y suelen afectar a niños con sistemas inmunes
debilitados.
• Parasitos: Muy raros en nuestro contexto, se asocian a situaciones específicas de
inmunosupresión.
Es importante destacar que a veces, un niño puede tener una infección viral que debilita sus
defensas y luego desarrollar una infección bacteriana sobreagregada (coinfección).
1.4 Factores de Riesgo: ¿Quiénes tienen mayor probabilidad de enfermar?
Si bien cualquier niño puede contraer neumonía, algunos factores aumentan el riesgo:
• Edad: Los niños menores de 5 años son más susceptibles.
• Falta de Vacunación: No estar vacunado contra enfermedades como el sarampión,
la tos ferina, la gripe, el neumococo (PCV13) y el Hib aumenta el riesgo.
• Desnutrición: Un estado nutricional deficiente debilita el sistema inmunológico.
• Exposición al Humo: Vivir en un hogar donde se fuma (tabaquismo pasivo) o la
exposición a la biomasa (humo de leña, carbón, etc.) irrita las vías respiratorias y
aumenta la vulnerabilidad.
• Condiciones Médicas Preexistentes:
o Asma u otras enfermedades pulmonares crónicas (ej., fibrosis quística).
o Enfermedades cardíacas congénitas.
o Inmunodeficiencias (ej., VIH/SIDA, tratamientos inmunosupresores). o
Anemia falciforme.
• Hacinamiento: Vivir en espacios reducidos con muchas personas aumenta la
exposición a gérmenes.
• Contaminación del Aire: La exposición a altos niveles de contaminación
ambiental.
• Lactancia materna inadecuada: La lactancia materna exclusiva en los primeros
seis meses de vida protege contra infecciones.
Conocer estos factores ayuda a identificar a los niños que necesitan una vigilancia más
estrecha y medidas preventivas adicionales.
CAPITULO 2: DIAGNOSTICO, TRATAMIENTO Y PREVENCIÓN
2.1 Señales de Alerta: ¿Cómo reconocer los síntomas?
Los síntomas de la neumonía en niños pueden variar, pero hay señales clave a las que los
padres y cuidadores deben prestar atención. Es importante recordar que en niños pequeños,
los síntomas pueden ser inespecíficos.
Síntomas Comunes:
• Fiebre: Generalmente alta (38°C o más), puede ser súbita.
• Tos: Puede ser seca al principio y luego volverse productiva (con flemas).
• Dificultad para respirar (disnea): Es uno de los signos más preocupantes. Se
puede manifestar como: o Respiración rápida (taquipnea): El niño respira mucho
más rápido de lo normal para su edad.
o Respiración con esfuerzo:
▪ Aleteo nasal: Las fosas nasales se abren y cierran con cada
respiración.
▪ Quejido respiratorio: Un sonido audible al exhalar.
▪ Tiraje o retracciones: Se hunden la piel entre las costillas, debajo
de las costillas o en la parte de abajo del cuello con cada inhalación.
Esto indica que el niño está usando músculos accesorios para
respirar.
• Dolor en el pecho o abdomen: El dolor abdominal puede ser el síntoma
predominante, especialmente si la neumonía afecta la parte inferior del pulmón.
• Pérdida de apetito o dificultad para alimentarse.
• Decaimiento, irritabilidad o somnolencia inusual.
Signos de Alarma que Requieren Atención Médica Inmediata:
• Dificultad respiratoria severa: Aleteo nasal muy marcado, tiraje intercostal,
subcostal o supraesternal muy evidente, quejido constante.
• Labios o piel azulados (cianosis): Indica falta de oxígeno.
• Incapacidad para beber o rechazo a la alimentación.
• Somnolencia excesiva o dificultad para despertar al niño.
• Convulsiones.
• Empeoramiento rápido de los síntomas.
Ante cualquiera de estos signos de alarma, ¡busque atención médica de emergencia sin
demora!
2.2 ¿Cómo se Diagnostica la Neumonía?
El diagnóstico de la neumonía se basa en una combinación de la evaluación clínica y, a
veces, pruebas complementarias:
• Examen Físico y Evaluación de Síntomas: El médico auscultará los pulmones del
niño con un estetoscopio para escuchar ruidos anormales (crepitantes, sibilancias).
También evaluará la frecuencia respiratoria, el esfuerzo respiratorio y la saturación
de oxígeno.
• Radiografía de Tórax: Es una herramienta diagnóstica fundamental. Permite
visualizar la inflamación y las consolidaciones (áreas llenas de líquido o pus) en los
pulmones, confirmando la presencia de neumonía y su extensión.
• Análisis de Sangre: Se pueden realizar para identificar signos de infección
(elevación de glóbulos blancos, proteína C reactiva) o para ayudar a diferenciar
entre una infección viral y bacteriana.
• Oxímetro de Pulso: Un pequeño dispositivo que se coloca en el dedo para medir
la saturación de oxígeno en la sangre. Niveles bajos de oxígeno son un indicador de
gravedad.
• Pruebas de Esputo o Secreciones Nasofaríngeas: En algunos casos, se pueden
tomar muestras para identificar el microorganismo causante, especialmente si se
sospecha una bacteria específica o un virus (como el VSR o influenza). Esto es más
común en casos de hospitalización.
2.3 El Tratamiento: ¿Qué esperar y cuándo ir al hospital?
El tratamiento de la neumonía dependerá de la causa (viral o bacteriana) y de la severidad.
• Neumonía Viral:
o No hay un tratamiento antiviral específico para la mayoría de las neumonías
virales (excepto para la influenza, donde se pueden usar antivirales como el
oseltamivir).
o El tratamiento es principalmente de soporte:
▪ Reposo.
▪ Hidratación adecuada: Ofrecer líquidos frecuentemente.
▪ Control de la fiebre y el dolor: Con paracetamol o ibuprofeno (bajo
indicación médica).
▪ Humidificación ambiental: Puede ayudar a aliviar la tos.
o Se debe vigilar la aparición de signos de sobreinfección bacteriana.
• Neumonía Bacteriana:
o Se trata con antibióticos. Es crucial iniciar el tratamiento antibiótico lo
antes posible. o El médico elegirá el antibiótico adecuado basándose en la
edad del niño, la gravedad de la infección y la epidemiología local.
o Es fundamental completar todo el ciclo de antibióticos, incluso si el niño
parece mejorar. Detener el tratamiento antes de tiempo puede llevar a una
recaída o al desarrollo de resistencia bacteriana.
¿Cuándo es necesaria la Hospitalización?
La hospitalización se considera en casos de neumonía grave o cuando hay factores de
riesgo que aumentan la probabilidad de complicaciones. Algunas razones incluyen:
• Dificultad respiratoria severa.
• Hipoxemia (niveles bajos de oxígeno en sangre).
• Incapacidad para beber o deshidratación.
• Edad muy joven (lactantes menores de 6 meses).
• Presencia de enfermedades crónicas preexistentes (ej.,
cardiopatías, inmunodeficiencias).
• Vómitos persistentes que impiden la toma de medicamentos orales.
• Falta de mejoría o empeoramiento a pesar del tratamiento ambulatorio.
• Dudas sobre la capacidad de los padres o cuidadores para proporcionar los
cuidados en casa.
En el hospital, el niño recibirá oxígeno suplementario, hidratación intravenosa, antibióticos
intravenosos y una monitorización continua.
2.4 Prevención: Estrategias clave para proteger a los niños.
La prevención es la mejor herramienta contra la neumonía. Varias estrategias son
fundamentales:
• Vacunación: Es la medida preventiva más efectiva. Las vacunas clave incluyen:
o Vacuna Antineumocócica Conjugada (PCV13): Protege contra el
Streptococcus pneumoniae, la principal causa de neumonía bacteriana
grave.
o Vacuna contra Haemophilus influenzae tipo b (Hib): Ha reducido
drásticamente la incidencia de neumonía por Hib.
o Vacuna contra el Sarampión: El sarampión puede complicarse con
neumonía.
o Vacuna Antigripal (Influenza): La gripe es una causa común de neumonía
viral y puede predisponer a la bacteriana. Se recomienda la vacunación
anual.
o Vacuna contra el Virus Sincitial Respiratorio (VSR): Recientemente se
ha aprobado una vacuna para prevenir el VSR en embarazadas para proteger
a sus bebés y se investigan opciones para niños.
• Lactancia Materna: La lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses
de vida y continuada hasta los 2 años o más, fortalece el sistema inmunológico del
bebé.
• Buena Nutrición: Una dieta equilibrada y la prevención de la desnutrición
fortalecen las defensas del niño.
• Higiene Rigurosa:
o Lavado de manos frecuente con agua y jabón, especialmente después de
toser, estornudar y antes de comer.
o Cubrirse la boca y nariz al toser o estornudar (idealmente con el codo o
un pañuelo desechable).
o Evitar tocarse la cara (ojos, nariz, boca).
• Evitar la Exposición al Humo: Proteger a los niños del humo del tabaco y de la
biomasa en el hogar.
• Ambientes Saludables: Asegurar una buena ventilación en los espacios cerrados.
Evitar el hacinamiento.
• Atención Médica Oportuna: Ante cualquier síntoma respiratorio preocupante,
buscar atención médica sin demora.
2.5 Cuidados en Casa y Signos de Alarma para Consultar.
Una vez diagnosticada la neumonía (y si el médico indica manejo ambulatorio), el cuidado
en casa es vital:
• Administrar Medicamentos Según Indicación: Especialmente los antibióticos,
sin omitir dosis y completando el ciclo.
• Hidratación Constante: Ofrecer agua, jugos naturales, sopas claras. La hidratación
ayuda a fluidificar las secreciones.
• Control de la Fiebre: Con medicamentos y paños húmedos si es necesario, siempre
bajo supervisión médica.
• Reposo: Asegurar que el niño descanse lo suficiente.
• Evitar la Exposición a Irritantes: Mantener al niño alejado del humo de
cigarrillos, aerosoles y otros contaminantes.
• Observación Constante: Monitorear de cerca los signos vitales y el estado general
del niño.
¡Recuerda los Signos de Alarma para Consultar INMEDIATAMENTE! Si el niño
presenta alguno de estos, no espere:
• Respiración muy rápida o con mucho esfuerzo (tiraje, aleteo nasal).
• Labios o piel azulados.
• No puede beber líquidos o vomita todo lo que ingiere.
• Está muy decaído, somnoliento o no se despierta fácilmente.
• Convulsiones.
• Fiebre que no baja o empeoramiento general.
CONCLUSIÓN
La neumonía en niños de 3 a 7 años, aunque es una afección común, sigue siendo una
enfermedad seria que requiere nuestra máxima atención. Hemos explorado cómo esta
infección pulmonar puede impactar la capacidad de nuestros pequeños para respirar, y
cómo su sistema inmune en desarrollo, junto con la exposición en entornos de grupo, los
hace particularmente vulnerables.
Es fundamental recordar que la prevención es nuestra primera y mejor línea de defensa.
Medidas como la vacunación completa (contra el neumococo, Hib, influenza y
sarampión), una nutrición adecuada, la promoción de una higiene rigurosa
(especialmente el lavado de manos) y la eliminación de la exposición al humo en el hogar,
son pasos esenciales que cada familia puede tomar para proteger a sus hijos.
Además, el reconocimiento temprano de los síntomas y la búsqueda de atención
médica oportuna son cruciales para asegurar un diagnóstico preciso y un tratamiento
eficaz. Los signos de dificultad respiratoria, la fiebre persistente y el decaimiento inusual
nunca deben ser ignorados. Confíen en su instinto y acudan al centro de salud si algo les
preocupa.
RECOMENDACIONES
Como licenciada en enfermería, mi principal recomendación es la prevención y la
atención temprana. La neumonía es una enfermedad grave, pero muchas de sus
consecuencias pueden evitarse si actuamos a tiempo y con conocimiento.
1. Vacunación Completa y al Día: Es la defensa más poderosa. Asegúrese de que sus
hijos reciban todas las vacunas recomendadas en el esquema nacional de vacunación
de Perú. Pregunte a su centro de salud sobre las vacunas disponibles contra el
neumococo, Hib, influenza, sarampión y tos ferina.
2. Fomente la Higiene: Enseñe a los niños la importancia del lavado de manos
frecuente y correcto, y a cubrirse la boca y nariz al toser o estornudar. ¡Sea un
ejemplo!
3. Ambiente Libre de Humo: Proteja a los niños de todo tipo de humo, incluyendo
el de tabaco y el de biomasa. El aire limpio es crucial para sus pequeños pulmones.
4. Nutrición Adecuada: Una alimentación balanceada y, en los lactantes, la lactancia
materna exclusiva, fortalecen el sistema inmunológico.
5. Reconozca los Signos de Alerta: No minimice los síntomas respiratorios en los
niños. Una tos persistente con fiebre, y especialmente la dificultad para respirar, son
motivos para una consulta médica urgente.
6. Confíe en su Intuición de Padre/Cuidador: Si siente que algo no anda bien con
su hijo, incluso si los síntomas no son "clásicos", busque atención médica. Es mejor
prevenir que lamentar.
7. Siga las Indicaciones Médicas: Si su hijo es diagnosticado con neumonía, cumpla
estrictamente con el tratamiento, especialmente con los antibióticos si son
prescritos, hasta el final.
REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS
• Organización Mundial de la Salud (OMS). (2019). Neumonía en niños: prevención y
tratamiento. Disponible en: https://www.who.int/es/news-
room/factsheets/detail/pneumonia
• Ministerio de Salud del Perú (MINSA). (2017). Guía de Práctica Clínica para el
Diagnóstico y Tratamiento de Neumonía en Niños. (Buscar la versión más actualizada
en la web oficial del MINSA).
• UNICEF. (2020). Lucha contra la neumonía: la enfermedad que mata a más niños que
ninguna otra. Disponible en: https://www.unicef.org/es/salud/neumonia
• American Academy of Pediatrics (AAP). (2021). Community-Acquired Pneumonia in
Children: An Update. (Consultar publicaciones relevantes en el sitio web de la AAP).
• Nelson, W. E., & Behrman, R. E. (2020). Nelson Textbook of Pediatrics. Elsevier.
(Capítulos sobre infecciones respiratorias en niños).