PSICOLOGÍA- resúmen
¿Qué es la psicología?
La psicología es la ciencia que se ocupa de estudiar todo lo que hacen, sienten y piensan los seres humanos de acuerdo
con su modo de ser, las circunstancias que viven y en su relación con los demás. La psicología era entendida como la
ciencia del alma.
Filósofos como Platón, Aristóteles y Descartes se ocuparon de la Psicología, que fue definida y estudiada de diferentes
modos a lo largo de la historia. Antiguamente, fue concebida como “la parte de la Filosofía que se ocupa del alma”
A medida que la Psicología se fue desarrollando varió su objeto de estudio: alma, conciencia, fenómenos mentales,
conducta.
Más adelante avanzó hacia el estudio de los fenómenos y los procesos mentales y se incorporaron las relaciones
interpersonales y el contexto sociocultural. Estos cambios obedecen a transformaciones que se fueron sucediendo en el
conocimiento humano, en el modo de concebir la realidad; en la manera de pensar el mundo en general.
¿Para qué sirve estudiar psicología?
Cuando la psicología era parte de la Filosofía, sirvió para responder inquietudes intelectuales y espirituales; luego,
comenzó a buscar soluciones más concretas a los llamados trastornos mentales de todo tipo. En la actualidad, los
conocimientos psicológicos se aplican para comprender mejor y modificar el comportamiento humano en casi todos los
escenarios de la realidad social.
En el mundo contemporáneo, la psicología sirve para conocer a las personas concretas, y prever y modificar situaciones
que puedan afectarlas en sus distintos ámbitos: familia, trabajo, distintas etapas de su vida, educación y relaciones.
Es importante que tengan en claro que la psicología se ocupa de lo que le pasa a la gente, tanto lo considerado sano como
enfermo, lo tildado de bueno o de malo.
Desde la psicología podemos encontrar algunas respuestas a temas como: ¿por qué somos como somos?, ¿por la
herencia?, ¿por las experiencias de vida?, ¿por qué a veces me cuesta tanto integrarme?, entre otros.
Breve historia de la psicología.
La psicología se constituyó como disciplina científica a fines del siglo XIX. El interés por comprender la mente humana no
es nuevo, fueron los griegos quienes primero se interrogaron acerca de las cuestiones que hoy llamamos psicológicas.
La psicología precientífica: a partir de la filosofía fueron surgiendo las demás ciencias, y algunas de ellas se desprendieron
más rápidamente que otras del tronco madre. Hasta el siglo XIX, la psicología era considerada como una rama de la
filosofía que se ocupaba del estudio del alma. Toda la psicología hasta el año 1879 fue llamada pre-científica.
Primer libro de Aristóteles: dice que todo conocimiento es valiosos y hermoso, pero algunos lo son más por su exactitud o
por tratar temas más profundos. Por eso, estudiar el alma es muy importante, porque ayuda a entender la verdad y la
naturaleza. La vida animal tiene su origen en el alma, así que para comprenderla, primero hay que conocer que es el alma
y cuáles son sus características esenciales.
En el periodo clásico, el hombre era entendido como parte del cosmos dotado de razón, marcando la diferencia entre
alma y cuerpo. Aristóteles estableció que el alma tenía como función elaborar, a través de los conceptos y la memoria, la
información captada por los sentidos y que existían tres tipos de psique: vegetativa, sensitiva y racional, siendo el ser
humano el único ser viviente capaz de disfrutar las tres.
Varios siglos después, Descartes estableció que no debía estudiarse el alma, sino la conciencia y propuso a la razón como
vía para el conocimiento a partir de la premisa: “Pienso, luego existo”
En los siglos XVII Y XVIII, los empiristas británicos (Locke y Hume), comenzaron a estudiar funciones cognitivas:
sensaciones y mecanismos mentales de asociación de ideas.
Los inicios de la psicología científica: en 1879 los trabajos experimentales realizados en Alemania por Wilhelm Wundt
marcaron su verdadero comienzo. Durante el periodo moderno comenzaron a independizarse la mayoría de las ciencias
de la Filosofía. Para constituirse en ciencia independiente, la psicología debía tener definido un objeto y un método que le
permitieran validar sus datos en situaciones experimentales.
Wilhelm Wundt – psicólogo alemán, trató de aplicar el método científico al estudio de los hechos psicológicos basándose
en la medición y la experimentación. Lo preocupaban temas heredados de la filosofía, la interacción cuerpo- mente y el
asociacionismo para explicar cómo a partir de los elementos surge nuestra compleja vida mental.
Para Wundt, la psicología debía estudiar todo lo que pasaba dentro de la conciencia de las personas: sensaciones,
pensamientos, sentimientos y que eso tenía expresión en el cuerpo. Proponía hacer el estudio de manera científica a
través de una auto- observación o introspección (procedimiento por el cual cada uno trata de mirar dentro de su propia
mente).
Wundt consideraba que todas las manifestaciones del espíritu humano tienen su causa última en los fenómenos
elementales de la experiencia interna. Esos fenómenos elementales eran sensaciones, imágenes y sentimientos que
experimentaban las personas. Según esta teoría, la conciencia está formada por un mosaico de elementos unidos entre sí
por nexos asociativos.
La psicología como ciencia
Objeto y métodos: toda la psicología, a partir de Wundt, se volcó al campo de la experimentación; parecía que lo que no
era experimental carecía de valor científico.
Para la mayoría de las escuelas psicológicas el carácter científico de la psicología se debe a la utilización exclusiva del
método experimental, ya que su objeto de estudio es diferente al de las ciencias físico- matemáticas, lo que hace posible
utilizar otras metodologías. Se dice que la ciencia es una forma de conocimiento basada en la observación sistemática y el
establecimiento de reglas generales.
Se puede afirmar que para que un cuerpo de conocimientos pueda ser considerado científico deberá cumplir al menos las
tres siguientes condiciones:
Que los fenómenos estudiados pertenezcan a un campo propio, específico y delimitado.
Que exista un abordaje metódico de naturaleza científica con herramientas y procedimientos comprobados.
Que los estudios realizados permitan definir un conjunto de leyes o regularidades capaces de predecir fenómenos
e identificar las variables que los determinan.
El epistemólogo argentino Mario Bunge define la ciencia como el conocimiento racional, sistemático, exacto, verificable y,
por ende, falible y realiza una distinción entre ciencias formales o ideales y ciencias fácticas o materiales.
Otra postura es la expresada por Edgar Morín, quien considera que las teorías científicas no son una cuestión individual
sino una cuestión social resultado de la colaboración mutua entre científicos, una división del trabajo en la que cooperan
a la vez que rivalizan. Además, sostiene que las ciencias humanas no tienen en cuenta los aspectos físicos y biológicos de
los fenómenos humanos y a su vez las ciencias naturales no están conscientes de pertenecer a una cultura, sociedad o
historia. Propone que todas las ciencias tengan conciencia de la complejidad de la realidad- física, biológica, social,
política, porque una ciencia carente de reflexión y una filosofía puramente especulativa son insuficientes.
Los métodos en psicología
El objetivo de la psicología, fue cambiando a través del tiempo: alma, conciencia, conducta, estructuras mentales.
En la etapa precientifica, el conocimiento se construyó de forma especulativa hasta que comenzaron a utilizarse métodos
experimentales para su construcción.
Wundt realizaba experimentos en el laboratorio. Él observaba las reacciones las reacciones de las personas a las que
sometía a estímulos iguales, controlando todo rigurosamente con aparatos como el martillo sonoro y el manipulador de
reacciones. Con ellos medias las sensaciones: la percepción, el tiempo de reacción y la atención.
Wundt aplico por primera vez a la psicología el llamado método experimental.
La psicología estudia a personas reales y concretas, siempre hay algo cambiante, porque el objeto de esta ciencia es un
objeto dinámico. No hay dos personas iguales, ni una misma persona se comporta de igual forma frente a distintas
circunstancias. Hay razones éticas y otras derivadas de la complejidad de los seres humanos que impiden la realización de
experimentos con personas.
En algunos campos de la psicología, la experimentación es necesaria y de gran utilidad. Por ejemplo:
Para medir el nivel de fatiga de las personas ante determinados trabajos con el objetivo de mejorar las
condiciones del mismo.
Para establecer los niveles óptimos de atención de un conductor de micros de larga distancia.
Para los programas de inteligencia artificial o de simulación que se aplican al estudio de la memoria humana.
La psicología emplea hoy otros métodos que sin ser experimentales adquieren el carácter de científicos, permiten
comprobar y predecir fenómenos (conductas o procesos mentales). Para ello elabora hipótesis que se concretan
utilizando diversas técnicas e instrumentos como la observación sistemática, entrevistas, test, encuestas, que luego son
procesados para llegar a conclusiones que validan o niegan las hipótesis planteadas.
La conducta como objeto de estudio: hoy, toda la psicología estudia la conducta humana. Conducta es todo lo que hace,
piensa y siente una persona. Esto es considerar a la conducta como un proceso dinámico (siempre en movimiento, no
estática) que surge en una personalidad (forma de ser de alguien) y que está determinada por su medio ambiente
(espacio, tiempo, costumbres). Nos referimos tanto a los comportamientos observables (toser, escribir, transpirar), como
a las vivencias de una persona (inventar algo, sufrir, recordar, tener dolor de cabeza).
Daniel Lagache, definición de conducta: “Conducta es el conjunto de operaciones (fisiológicas, motrices, verbales y
mentales) por las cuales un organismo en situación reduce las tensiones que lo motivan y realiza sus posibilidades”
Operaciones fisiológicas (transpirar, enrojecer), motrices (saludar, guiñar el ojo), verbales (saludar, gritar), mentales
(recordar, pensar).
Las áreas de la conducta: José Bleger, se propuso integrar ideas del conductismo y del psicoanálisis. Desarrolló las áreas
de la conducta, en correspondencia con sus formas de manifestación: mente, cuerpo y mundo externo.
Cualquier conducta humana se expresa en las tres áreas de forma coexistente:
Área 1: imaginar, estudiar, amar
Área 2: comer, manejar, sonrojarse
Área 3: dar una lección, concurrir a una cita
La conducta en situación: la psicología tradicional considero al individuo de forma aislada y supuso que todas sus
manifestaciones eran inherentes a la naturaleza humana. Para estudiar cualquier conducta debemos hacerlo en función
de su relación con el contexto en el que ocurre. Básicamente, la conducta humana se crea en relación con el conjunto de
condiciones reales e integrales que configuran una situación (elementos, hechos, relaciones o condiciones que se
extienden por un cierto periodo de tiempo).
Las bases biológicas de la conducta
Toda actividad humana tiene una base biológica, la conducta tiene mecanismos fisiológicos que la regulan. Los enfoques
biologistas estudiaron los comportamientos animales, luego de la revolución científica que produjo la teoría de Darwin. La
evolución de las especies y la comprobación de su continuidad genética convencieron a algunos psicólogos de que las
conclusiones de sus experimentos con animales los llevarían a hacerlas extensivas a la comprensión de los
comportamientos humanos.
Uno de los temas que se plantearon desde el comienzo quienes abordaron el estudio de la conducta humana desde la
biología es el carácter adquirido de la misma, es decir si es la genética o el medio social la determinante.
La psicofisiología y la neurociencia se ocupan de estudiar estos aspectos de la mente humana, y en las últimas décadas
tuvieron desarrollo posibilitado por las tecnologías para el estudio del cerebro.
Hereditarismo y ambientalismo
Uno de los problemas principales que se plantean cuando se estudia el desarrollo humano se refiere a cuales son las
causas que explican que éste se produzca y cuáles son sus determinantes.
Dos concepciones:
Hereditaristas: la mayor parte de las cosas que el hombre hace están determinadas biológicamente a través de la
herencia. Se heredarían casi todas las disposiciones, concepciones, rasgos, etc y el desarrollo seria
fundamentalmente el despliegue de esas potencialidades heredadas. En el embrión estaría ya contenido todo lo
que el hombre va a ser en el futuro.
Los individuos se parecen mucho a sus progenitores y muestran muchas conductas que son iguales a la de ellos.
Arnold Gesell realizo una experiencia que consistió en seleccionar a dos hermanas idénticas de 46 semanas y
entreno a una de ellas para subir escaleras, mientras que a la otra no. A la semana estaban en igualdad de
condiciones, Gesell sostuvo que la superior maduración del sujeto de control hacia que el entrenamiento le
resultara más provechoso. Esto vendría a confirmar su creencia en que lo importante es permitir el desarrollo de
esas potencialidades y que el ambiente no es más que el motivo o el instrumento de ese desarrollo, el desarrollo
es producto fundamentalmente de la maduración. Cuando se ha alcanzado el nivel de maduración adecuado el
individuo puede aprender a realizar determinada conducta de una manera natural.
Ambientalista: sostiene que el hombre está determinado por los factores ambientales y que es la experiencia la
que le va conformando. El hombre es un animal fundamentalmente social y que, por tanto, debe lo que es a la
sociedad en la que vive.
El hombre seria entonces un producto de sus circunstancias, de su ambiente.
Ejemplo: se observa que niños aprenden perfectamente el lenguaje del lugar que viven, independientemente de
cual sea su origen o el de sus padres.
Los ambientalistas han sostenido que en cualquier momento se puede enseñar cualquier cosa siempre y cuando
se utilicen los medios adecuados para ello.
Algunos fenómenos pueden interpretarse desde ambas perspectivas. Por ej, los individuos de clase baja y de
medios sociales desfavorecidos suelen tener resultados escolares peores que los individuos de clase alta. Y esto
puede interpretarse tanto atribuyéndolo a factores hereditarios, señalando que individuos de clase baja
pertenecen a ella precisamente porque están peor dotados intelectualmente, o puede interpretarse desde la
perspectiva contraria, ya que el medio influye decisivamente sobre los individuos son, ya que esos individuos
cuando se trasladan a otro medio obtienen mejores resultados.
En primer lugar hay que decir que no todos los aspectos del desarrollo son iguales. Hay cosas que están más
claramente determinadas de forma genética, como son características físicas. El desarrollo motor, también
parece bastante determinado por el desarrollo interno. Pero, aun así, en esos aspectos influye el ambiente, de tal
manera que la talla u otras características del cuerpo se ven influidas por el medio.
Otros aspectos, como los hábitos sociales, nuestras opiniones y creencias, conocimientos, dependen mucho del
ambiente y están casi totalmente determinados por él. El medio social puede influir sobre nuestra conducta.